jueves, noviembre 15, 2012

¿Qué es el precipicio fiscal de EEUU?


Durante los últimos días, y muy especialmente a lo largo del proceso electoral norteamericano, seguro que han oído la expresión “precipicio fiscal” que es como se ha traducido en castellano el concepto de “fiscal cliff” que acuñó Bernanke, el presidente de la FED, hace ya algunos meses. Habrán escuchado a varios comentaristas describir los riesgos que implica para la economía de Estados Unidos y, por consiguiente, para la del resto del mundo. ¿Y qué es eso? Voy a tratar de explicárselo hoy, porque es un tema del que hablaremos y nos hablarán bastante, al menos de aquí hasta final de año, y tiene su importancia.

La legislación norteamericana impone límites al tamaño de la deuda que puede alcanzar el estado, de una manera similar a la modificación que se introdujo en nuestra constitución el pasado verano. ¿Se pueden superar esos límites? Sí, pero sólo mediante al aprobación de una ley por parte de la Cámara de Representantes y el Senado. En caso de que esa ley no se apruebe y se alcance el límite fijado en la última norma, el gobierno incurre en ilegalidad y debe corregir su política, aumentando ingresos (impuestos) o reduciendo gastos. Si se acuerdan hace ya varios meses tuvo lugar una discusión al respecto muy intensa entre republicanos, que controlaban (y siguen) la Cámara de Representantes y la presidencia demócrata. Tras muchos tiras y aflojas se llegó a un acuerdo, que caduca este próximo 31 de diciembre, en el que se aumentaba ese techo de endeudamiento pero que, una vez llegado al plazo, la situación tenía que revertirse. En aquel momento eso no parecía nada grave, pero a medida que nos acercamos a la fecha límite la situación empieza a ser seria. Esa reversión implica un notable incremento de impuestos en muchas de las figuras impositivas de EEUU, especialmente al eliminación de las reducciones fiscales extraordinarias aprobadas en su tiempo por GW Bush y que Obama prorrogó como estímulo para salir de la crisis, lo que sería un gran hachazo a las economías familiares de la mayor parte de los habitantes del país. En paralelo se eliminarían de manera automática partidas de gasto federal, dedicadas al Medicare (atención médica a mayores de 65 años) y a otros conceptos, por lo que el 1 de Enero EEUU se levantaría con una política fiscal de ajuste muy restrictiva, que sin duda sería un duro golpe a su incipiente y débil proceso de recuperación económica. Hay estimaciones de todo tipo, aquí tienen uno de los muchos gráficos que estiman el impacto de todo esto, cuyo análisis se me escapa dado que, entre otras muchas cosas, desconozco los detalles del sistema fiscal y de gasto norteamericano, pero los estudiosos expertos hablan un impacto de caída en el PIB en una horquilla que va desde el -1% hasta el -4%, partiendo del nivel actual, algo superior al 2%. Es decir, los más optimistas calculan que todas esas medidas serán suficientes para volver a meter a EEUU en una recesión, por ellas solas, siendo el grado e intensidad de esa recesión en lo que no se ponen de acuerdo los estudios. Como verán, de cumplirse esas proyecciones, el escenario económico internacional en 2013 será todo lo contrario a un brote verde, pareciéndose más a un yermo arenal. Así, articulistas de todo signo y opinión van alertando día sí y día también de la necesidad de que haya un acuerdo entre demócratas y republicanos para evitar caer en este precipicio, y que de paso ponga las bases para una política fiscal que frene el continuo e insostenible crecimiento del déficit público norteamericano, pero de una manera gradual, lógica y sensata.

¿Habrá acuerdo antes de las campanadas de nochevieja? Soy optimista en este punto y creo que sí, porque la alternativa es muy mala y el resultado electoral de la semana pasada ha reforzado a los moderados de ambos partidos y es más factible que entre ellos logren el acuerdo. Pese a ello, es innegable que desde hace unas semanas el rumbo de la bolsa norteamericana apunta claramente hacia abajo, con un Apple que lleva perdido un 20% desde máximos y unos índices que empiezan a romper algunos soportes ¿Temores al desacuerdo? Probablemente, pero también síntomas de que la recuperación de EEUU pierde fuelle por sí misma. Habrá que estar atentos a las noticias que surjan.

miércoles, noviembre 14, 2012

Segunda huelga general en un año


Hoy se vive en España el segundo día de huelga general en España, después de la que se organizó en Marzo en el día de mi cumpleaños. En este caso coincide con una convocatoria unitaria de varios sindicatos europeos que se traduce en que Grecia, Italia, España y Portugal, los queridos PIGS, están de huelga en contra de, en el fondo, la política de austeridad que se desarrolla en Europa. Creo que es la primera vez que se organiza un huelga de estas dimensiones en varios países de Europa de manera conjunta, así que, tirando de titular barato, hoy el sur se manifiesta contra el norte.

Como derecho a la pataleta y muestra de enfado ante la situación que vivimos, la huelga tiene sentido, pero como herramienta de cara a salir del pozo no sirve para nada, seamos sinceros. Si el éxito de una huelga general se mide por la capacidad que tiene de alterar las políticas del gobierno las últimas celebradas en España han sido un fracaso, dado que ni ZP ni Rajoy se han movido un ápice de sus posiciones después de que tuviera lugar el paro. Si medimos el éxito por la afluencia a las manifestaciones o por lo secundada que es la huelga general cada vez es menso general, y no porque no haya gente descontenta ni enfadada, que la hay y mucho, sino porque el propio instrumento de la huelga ha quedado desfasado por completo. Útil en épocas pasadas, en la que los sectores industriales tenían un gran peso en el sistema productivo, la huelga en un mundo terciarizado es algo que se escapa de entre las manos. Nuevamente tendremos imágenes de mercados centrales, grandes fábricas y intercambiadores de transporte público que cierran sus puertas, y una bajada de actividad en el consumo eléctrico y en los desplazamientos, pero muchos de los que harán huelga se conectarán a Internet para ver que pasa, o usarán sin descansos sus móviles para seguir el día a día, convocar manifestaciones o para cualquier otro fin, igual que el resto de la población, y esos servicios no cesan en su prestación, incluso se ven reforzados en días como los de hoy. Quizás algunos piquetes, otro instrumento coactivo del siglo pasado, mejor dicho, de hace dos, logren que cierre uno o dos centros de El Corte Inglés y sean portada en los informativos, pero El Corte, Zara y otras marcas comerciales hoy venderán más por Internet que ayer, y así pueden darse miles de ejemplos de hasta que punto la diversificación y complejidad de las actividades de una sociedad moderna como la actual se escapan de lo que el mundo sindical (y empresarial) entienden como “sectores productivos” en los que la huelga puede incidir más o menos. Serán en los servicios públicos, afectados muchos por recortes y disminución de sueldos, donde más incidencia tenga de motu propio este paro, piensen en colegios y hospitales, que se movilizan día sí y día también, pero en la mayor parte del sector privado el efecto será escaso, más allá de los inconvenientes que se produzcan a la hora de llegar al trabajo en el caso de que servicios de transporte como metro o autobuses sufran restricciones. En definitiva, que el ejercicio de huelga de hoy no será muy significativo ni útil de cara a sus convocantes, que se juegan en ello mucho más de lo que se imaginan. Sí servirá como temporal válvula de escape de la indignación social y aliviadero de la presión, pero por poco tiempo.

Unas pocas palabras destinadas a los sindicatos, convocantes, y patronales, opuestos a la misma. Esta jornada de hoy no es si no una muestra, otra más, del fracaso de ambos colectivos a la hora de afrontar esta grave crisis. Convertidos en instituciones oficiales, y preocupados mucho más por su propia supervivencia y por el mantenimiento de los ingresos que, de origen público, les permiten vivir holgadamente, muestran en un día como el de hoy su incapacidad de entender lo que está pasando, su insensibilidad ante el drama que vive la sociedad y su escasa perspectiva de futuro. Pero para darse cuenta de eso no hacía falta convocar una huelga, basta con verles día a día.

martes, noviembre 13, 2012

Los desahucios desbordan la actualidad


Es curioso cómo se desarrollan las noticias, encontrar el punto en el que algo que sucede con asiduidad se convierte en noticia, en titular y en fenómeno de portada. Llevamos cerca de medio millón de desahucios en estos dos últimos años, que han sido ignorados por todo el mundo a excepción de los sufridores de los mismos y algunos indignados que se manifestaban en contra, y han sido los dos últimos suicidios, antes ha habido más, los que han llevado este tema a portada, el último de ellos, el de Barakaldo, con un perfil muy distinto al esperable.

Ahora que está en las portadas y abre los telediarios el gobierno y la oposición, como siempre con el pie cambiado y a rebufo de los acontecimientos, tratan de alcanzar un pacto que impida que esa epidemia se extienda y, sobre todo, se los lleve por delante. Sin embargo se enfrentan a un asunto muy complejo y difícil de abordar. Y es que, frente a lo que se dice en los medios, no es la ley hipotecaria la que provoca el desahucio de la vivienda, sino el impago del préstamo a ella asociada. De lo que sí es responsable la ley española, frente a la de otros países, es de extender la deuda más allá de la pérdida de la vivienda, porque lo que la ley obliga al hipotecado es a devolver el dinero que el banco le prestó. En una coyuntura de precios de la vivienda crecientes un supuesto impago se podía saldar con la renuncia del piso porque su valor de mercado era probablemente mayor que el de la hipoteca, pero con el mercado inmobiliario hundido y con visos de seguir así durante bastantes años la entrega forzosa del piso es casi seguro que no logrará extinguir la deuda, por lo que al drama de perder la casa se une el sinsentido de seguir debiendo dinero a la entidad financiera. Desastre total. Por ello las soluciones que se están discutiendo pasan por dos vías. Una, promover acuerdos entre el banco y el hipotecado de tal manera que, en caso de entrega del piso, se extinga la deuda, sea cual sea el valor de la misma o del inmueble. Esto es lo que se llama dación en pago, que no soluciona el tema del desahucio, pero sí el de la deuda en su conjunto. La otra solución es que el banco renuncie a desahuciar y que el hipotecado pague una renta de alquiler en esa vivienda, de menor cuantía que la cuota del préstamo, durante un tiempo pactado. Esos importes cancelarían préstamo y permitirían al inquilino seguir residiendo en la vivienda hasta que pudiera encontrar un trabajo u otra fuente de ingresos que permita volver a la situación habitual del préstamo. Obviamente hay un problema en todo este asunto, y es que hay que definir qué tipo de hipotecados pueden acogerse a estas medidas de gracia y salvar así su vivienda. ¿Familias con o sin hijos? ¿Cuántos? ¿Con mayores a su cargo o no? ¿Qué estén en paro o que, teniendo ingresos, no puedan hacer frente a su hipoteca? ¿Cuál es el límite máximo de cuota mensual que se considera “elevado” para a partir de ahí tacharlo de abusivo? Poner un límite en alguna parte hará que, inevitablemente, unos se queden a un lado de la frontera del los beneficiados y otros no, y surgirán polémicas y protestas. Además siempre habrá quien pueda decir que en los años de la burbuja él tuvo un comportamiento responsable y, frente a sus amigos que se iban a un adosado con ingreso ridículo, él se compró un piso pequeño que daba la risa, y que ahora son a los que calcularon mal sus ingresos a quienes se les va a ayudar y a él, que nunca tuvo parcela ni garaje ni nada sólo se le suben los impuestos para pagar todo este desaguisado.

En definitiva, un desastre se mire por donde se mire. Horrible para el hipotecado que se ve en las últimas, malo para el banco, que con un piso devaluado no hace nada y que ve como su imagen se deteriora día a día, y angustioso para una sociedad que, en la época de la burbuja, se comportó de una manera irresponsable y que ahora sólo descubre desgracias allá donde mire, fruto de aquellos malditos años que nos parecieron maravillosos. ¿Y saben qué es lo peor? Que en un par de semanas otra noticia cogerá el relevo, llenará las portadas, y devolverá a los desahucios, sus dramas y suicidios, al oscuro pozo en el que residían hasta hace unos pocos días.

jueves, noviembre 08, 2012

El discurso de Obama


Tenía pensado en esta semana dedicar un día a contrastar el sistema de elección del presidente en el país más poderoso del mundo de una manera democrática, que es lo que hemos visto en Estados Unidos, frente a la forma en la que la dictadura china, que gobierna el segundo país más poderoso del mundo., procede al relevo de su dirigencia mediante el típico cambio de cromos en una nomenclatura, contrastando así la naturaleza de los dos regímenes y las ventajas que tiene, siendo dominado en todos casos, que te sometas a un tipo de país u otro, pero el discurso de aceptación de Obama de ayer me obliga a hacer algunos comentarios.

Ese discurso, que pueden ver íntegramente aquí y leer aquí, por ejemplo, es otra de esas piezas maestras de las que de cuando en cuando nos suelta el presidente norteamericano y del que es imposible dejarse llevar por la emoción, tanto por lo que dice como por cómo lo dice. Había momentos ayer viéndolo que no tenía claro si estaba asistiendo a una nueva temporada no estrenad de “El Ala Oeste de la Casa Blanca”, en la que el genio de Aaron Sorkin había vuelto a coger el teclado y otra vez hacía que sus personajes derramasen de su boca frases majestuosas, llenas de profundidad, belleza y estilo, de esas que encandilan y que hacen que los que de vez en cuando tenemos aspiraciones literarias nos convenzamos de que no hay forma de superar lo que estamos oyendo. Ayer se vio a un Obama más pragmático, pero no menos ilusionado, a un Obama consciente de que la victoria ha sido por un estrecho margen y de que ha sufrido una gran sangría de voto popular, pero sabedor de que por sus manos pasa el destino de su nación y consciente de la responsabilidad que eso significa. Llenó de esperanza al auditorio que le escuchaba entregado, que no necesitaba oír mensaje alguno para alabarle, y que aún así se emocionaba al escuchar las palabras de su líder. Sí, ayer Obama volvió a demostrar que es un líder, muy por encima del mediocre panorama de liderazgo y gobernanza que nos rodea en occidente, tanto en el mundo político como en el empresarial y social. Es una figura de gran talla, pero en medio del erial sobresale como un árbol en la planicie. Como hace cuatro años, se enfrenta al hecho de que la realidad puede acabar con parte de sus ilusiones de una manera muy drástica, y muy decepcionante para muchos de sus votantes, y el problema fiscal de final de año será su primera prueba de fuego (así lo señaló ayer Wall Street, cayendo más de un 2%). Sin embargo confío en que Obama supere la prueba, no tanto por el sino por nosotros. Y superar la prueba no quiere decir que se convierta en el amado presidente que pase a la historia en letras de oro, no, sino que consiga encauzar su país, arreglar algunos de los desastres económicos y sociales que ahora afligen a Estados Unidos, y que muestre al mundo, con sus grandezas y miserias, de lo que es capaz de hacer esa gran nación. Ayer lo dijo muy bein en una frase que debieran grabársela en la frente todos los políticos de este país, España, asolado por el paro. “Nos habéis elegido para que nos centremos en vuestro trabajo, no en el nuestro”. Si solamente cumple eso la elección habrá sido un éxito, y su mandato también. Tan simple y tan difícil como eso.

Oyéndole, y luego mirando la actualidad de nuestro país, daban ganas de irse a vivir a EEUU ya. La frase con la que acabó, soberbia, es uno de los mejores argumentos posibles para lucha contra el fanatismo nacionalista que en toda Europa, y no digamos España, amenaza con su eterna cantinela de agravios y discriminaciones: “No importa que sea negro, blanco, hispano, asiático, indio americano, joven, viejo, pobre, rico, capacitado, discapacitado, gay o heterosexual; en Estados Unidos, si está dispuesto a esforzarse, puede conseguir lo que sea”. Y no me digan que no dan ganas de sacarse el pasaporte, un billete y volar hacia allí….

Mañana es fiesta en Madrid y el Lunes me lo cojo festivo. Hasta el Martes 13, sean muy felices.

miércoles, noviembre 07, 2012

Obama vuelve a ganar las elecciones de EEUU


Tras una noche emocionante, en la que he estado desde las 3 de la mañana sentado delante del televisor, Obama ha ganado las 57 elecciones presidenciales de los Estados Unidos con una clara ventaja en el colegio electoral y un muy ajustado margen de voto real. En este momento, a falta por asignar el estado de Florida, los 303 votos electorales que ya posee le garantizan la reelección (recordemos que hacen falta 270) y en voto popular la ventaja sobre Romney es ahora mismo inferior al millón de sufragios, con 53 millones y medio para el partido demócrata frente a los 52 millones ochocientos mil votos que ha obtenido el candidato republicano.

Obama ha logrado el triunfo en los estados más disputados, especialmente Ohio, Pensilvania y Virginia, lo que hace irrelevante el papel de Florida en el recuento global. Las encuestas apuntaban a un margen de ventaja muy estrecho para el demócrata y así ha sido finalmente. La victoria es incuestionable, pero supone un toque de atención al presidente, porque es de las pocas ocasiones, cinco han sido mencionadas en el debate televisivo que ha dado TVE esta noche, en las que el presidente reelegido ha obtenido peor resultado en el colegio electoral que cuando fue escogido por primera vez. Obama llegó el loor de multitudes a la Casa Blanca hace un año y era de esperar el desgaste de imagen y popularidad que el contacto con la realidad produce en toda enseña electoral, y viniendo de tan alto como venía era de esperar una caída más pronunciada, como así ha sido. Además Romney, el candidato republicano, a mi modo de ver un mal candidato, que ha cometido multitud de errores en la campaña y que sólo al final de la misma ha sido capaz de elaborar un discurso estructurado, ha sido suficiente como para poner a Obama contra las cuerdas, y eso es algo a estudiar por parte de los demócratas. Si un partido republicano, secuestrado en parte por un ala integrista que lo aleja de su espíritu liberal, que se congrega en eso que se hace llamar Tea Party, es capaz de aunar más de cincuenta millones de votos el bando demócrata tiene un serio problema, ya que si algún día el republicanismo se libera de ese yugo y es capaz de situar a un candidato de verdad en la carrera electoral pocas probabilidades hay de que la victoria se le escape. En el mérito de Obama se encuentran tres aspectos muy importantes. Ha sido capaz de resucitar parte del entusiasmo que concitó hace cuatro años, que se encontraba muy diluido, ha conseguido que lo que se denominan “minorías” (hispanos, negros, etc) se decanten mayoritariamente por el partido demócrata, demostrando que una suma de muchas minorías da una mayoría, y sobre todo, ha sido el primer jefe de estado que, desde que empezó la crisis, ha logrado ser reelegido. Francia, Reino Unido, España (no digamos Grecia o Italia)… la lista de políticos dirigentes de un lado y de otro del espectro político que han sido destruidos por la crisis es interminable. Uno se fija en la imagen de las cumbres internaciones de estos últimos años y puede ir tachando mandatarios al ritmo de las elecciones en cada uno de sus países. Obama se ha salvado de la quema, y lo ha logrado con unas cifras económicas que objetivamente son malas (para EEUU, claro) pero que, viniendo de donde venía la economía norteamericana cuando la tomó en 2008 saben a victoria. Sobreponerse a la tasa de paro y al bajo crecimiento es el mayor de los logros de este triunfo, a mi modo de ver.

Ahora empieza lo realmente difícil para Obama. La Cámara de representantes sigue en manos republicanas y el senado en las de los demócratas, por lo que gobernar será muy difícil, pese a que los retos son enormes y exigirán acuerdos. A muy corto plazo, la ralentización de la economía y el precipicio fiscal de fin de año (ya les explicaré que es esto en otra ocasión). A medio la crisis con irán, la consolidación de la reforma sanitaria y un auténtico debate sobre la inmigración en el país, y a largo todo lo que ustedes puedan imaginar. Hoy es el día de las celebraciones, merecidas, entre los demócratas, por una trabajada victoria.

martes, noviembre 06, 2012

Obama vs Romney. El día decisivo


Tras más de dos años de frenética carrera, inmensos gastos, viajes interminables, mítines agotadores y continua propaganda electoral en todos los medios y soportes imaginables, hemos llegado al primer martes después del primer lunes de noviembre, que es la extraña forma que tienen los norteamericanos de definir qué día son sus elecciones presidenciales cada cuatro años. El que esta costumbre se mantenga dos siglos después de su instauración dice mucho, y bien, sobre la democracia en aquel país.

La elección culmina hoy, pero se lleva realizando desde hace semanas gracias a la práctica del voto adelantado, que cada vez adquiere más peso, e incluso el propio Obama lo ejerció, siendo de esta manera el primer Presidente en ejercicio en hacerlo. De cara a la línea de meta parece que vamos a necesitar la foto finish de nuestros amigos los ciclistas, porque la ventaja de voto que mantiene Obama sobre Rodney es tan estrecha que se ve notablemente superada por el tradicional margen estadístico. Las últimas encuestas a nivel nacional otorgan un 48,8% a Obama frente a un 48,1% de Romney, más ajustado difícil. Además, como es bien sabido, la elección no la realiza directamente el voto popular, sino el llamado colegio electoral, un grupo de personas designadas por cada estado que, en función del peso del mismo, votan a uno u otro candidato en función de que partido haya ganado en ese estado, por sistema mayoritario (el que gane por un solo voto de diferencia se lleva el estado en su totalidad). Como cada partido posee estados fieles en los que tiene el triunfo asegurado (demócratas en California, republicanos en Texas, por ejemplo) la campaña se acaba centrando en los estados “swing” bisagra u oscilantes, que no tienen definido por quién se van a decantar y al final son los que realmente deciden quien gana y quién no. Ahí se encuentran esos nombres que llevamos oyendo semanas: Florida, Pensilvania, Iowa y Ohio, especialmente este último. Son estos estados donde al final se desarrolla el grueso de la campaña, y sus votantes reciben la máxima presión imaginable. Realizar pronósticos sobre este aspecto es más complejo, pero se hacen, casi a cada hora. En este momento la situación más probable es la que pueden ver en este enlace. Obama tiene seguros 201 votos y Romney 191. 29 + 18 son los que se acercan más a Obama y 53 + 11 los que puede que se decanten por Romney, y a partir de ahí quedan 146 en la zona gris, indecisa, que pueden bascular a uno y otro lado. Es necesario sumar un total de 270 votos en el colegio para alcanzar la presidencia, y como pueden ver casi todo está en el aire. Las posibilidades de que uno u otro candidato ganen en este juego son de lo más variadas, pudiendo definirse una especie de árbol de decisión del juego, a imagen y semejanza de la teoría de juegos, en función de los estados ganados y perdidos por uno u otro candidato. El New York Times ha realizado este ejercicio y obtiene un total de 512 permutaciones posibles que se muestran en este curioso y bello gráfico. Sin asignar probabilidades a los resultados, Obama ganaría en 431 de esas alternativas y Rodney en 76. Es evidente que no todos los caminos aquí trazados tienen la misma probabilidad, por lo que esa ventaja inicial de opciones para Obama se ve estadísticamente muy reducida si se asignan valores de las encuestas de intención de voto en cada uno de esos estados simulados. En definitiva, que la cosa está muy muy apretada, lo cual es malo para Obama, que llega más desgastado de lo que sería de esperar frente a un candidato, Romney, que no es bueno y ha cometido grandes errores.

Pero además de la elección presidencial hoy se dilucidan muchas cosas en Estados Unidos. Se renueva la totalidad de la cámara de representantes, el Congreso de allí, en el que es probable que se mantenga la actual mayoría republicana, y un tercio del Senado, que es de verdad, no como el de aquí, en el que seguramente los demócratas sigan teniendo mayoría. Todo esto es muy importante de cara a la gestión presidencial y asuntos clave como Irán y el “precipicio fiscal” (ya les hablaré de ello en otra ocasión). Y se renuevan 11 gobernadores, y se hacen más de cien consultas populares en algunos estados sobre temas variados, como impuestos y pena de muerte. En fin, una jornada y noche apasionante la que nos espera.

lunes, noviembre 05, 2012

El Madrid Arena y la chapuza nacional


A medida que uno lee más sobre lo que sucedió el pasado Miércoles por la noche en el Madrid Arena, y, sobre todo, lo que llevaba pasando desde hace años en lo relativo a la gestión de ese recinto multiusos, la sensación que le entra es que esta desgracia es lo mínimo que podía haber sucedido en medio de la monumental incompetencia y desidia que rodea la gestión de esa instalación municipal. Todos los implicados en la misma, desde el Ayuntamiento a las distintas empresas privadas, están mostrando una incapacidad, desidia y mala fe que no sólo pone la piel de gallina, sino que explica perfectamente porqué pasó lo que pasó.

Voy a obviar el tema de la educación de los críos y la relación con sus padres, porque es bastante distinto y, pese a estar en la base del problema, nada puede aportar una vez que los adolescentes ya se encuentran en el recinto, donde su seguridad es responsabilidad de quienes han organizado y gestionado el acto. Resulta que para empezar el pabellón Madrid Arena parece que no tiene licencia de funcionamiento, lo que como mínimo es de guasa si uno piensa todos los papeleos e impuestos que tiene que pagar para que un Ayuntamiento como el de Madrid te conceda una licencia para cualquier cosa. A partir de ahí el rosario de incumplimientos es total: Ausencia de vigilancia por parte del Ayuntamiento, insuficiencia en medios y capacidad de las empresas privadas encargadas de la seguridad, permisividad con el botellón exterior y descontrol absoluto en las entradas, al parecer libre a partir de cierta hora de la madrugada, insuficiente dotación de medios sanitarios para una previsible emergencia que, cuando se dio, los desbordó por completo en dimensión y capacidad, etc. A todo ello se suman las sospechas de que el organizador del evento, un personaje famoso en el mundo de la noche madrileña, parece tener contactos con el Ayuntamiento, en concreto con la concejalía encargada de este tipo de actos, y a partir de ahí las sospechas de conchabeo, impunidad, favoritismo y demás cuestiones afines se disparan. Por si fuera poco, parece sencillo deducir que el sistema de venta de entradas de estos eventos no es sino una tapadera de fraude fiscal, visto que se declara oficialmente vendidas un número de entradas, que es por las que se tributa, que finalmente resulta ser mucho menor que las realmente expedidas, que son puro dinero negro, a repartir entre los organizadores y, por lo anteriormente comentado, no sería de extrañar que por algún cargo del propio Ayuntamiento. En fin, un desastre absoluto, y que ha salido a la luz porque la tragedia ha tenido lugar y varias chicas han muerto gracias a ella. Si, ojalá, no se hubieran producido esas desgraciadas muertes, nadie se hubiera enterado de nada y la chapuza, estafa y vergüenza del Madrid Arena hubiera sucedido igualmente, como en ocasiones anteriores, y en el puente de Todos los Santos, en vez de lamentar muertes y ver lloros, algunos, los de siempre en este caso, se hubieran frotado los dedos por un nuevo gran negocio, cometido al margen de la ley, que es la manera más cómoda y fácil de lucrarse en esta España de amiguetes, estafadores y delincuentes. Sin embargo, cinco días después de la tragedia sólo tenemos cadáveres, familias destrozadas y, como siempre, una vergonzosa falta de asunción de responsabilidades, una triste imagen de pasa la bola entre las autoridades responsables que, nuevamente, demuestran su más absoluta incompetencia.

Escribió ayer Jesús Cacho en voz pópuli un durísimo pero certero artículo en el que usa este desastre para retratar la imagen de una España arrasada por la corrupción, el amiguismo y la presencia de personajes mediocres y, a todas luces, incapaces de llevar a cabo la tarea encomendada por su absoluta falta de conocimiento y experiencia. El caso de Ana Botella es significativo, y muy visible, dada la relevancia de su puesto y la sensación que produce de vacío cada vez que da un discurso, pero no es el único. Este mal que anida en nuestra sociedad, fruto de nuestra propia desidia, no impuesto desde fuera, es el que en última instancia ha acabado con la vida de esas cuatro niñas y tiene a una quinta al borde de la muerte.

viernes, noviembre 02, 2012

Muertes que no tienen gracia


Uno de los problemas que tiene el tomarse la festividad de Todos los Santos a chufla, celebrándola al estilo “jalogüin”, que es como se ha impuesto la moda, es que si sucede algo y hay muertos de verdad la gracia es nula de una manera tan radical como, hasta cierto punto, ridícula. Hacer chistes sobre asesinatos, zombies y muertos vivientes tiene su punto de mientras los muertos no sean reales. Y eso es lo que pasó ayer en Madrid a cuenta de la avalancha que se produjo en el Madrid Arena durante una macrofiesta que acabó con el sangriento balance que ustedes ya conocen, de tres muertos y dos heridos muy graves.

Y eso que a primera hora de la mañana ano se tenía noticia alguna. Sólo a eso de las 8:20, en una desconexión de la radio del programa que estaba oyendo dijeron como última hora que algo había sucedido en una fiesta celebrada en Madrid esa noche y que, aparecer, había fallecidos. A lo largo de la mañana la precisión fue aumentando y ante nosotros se desplegó el típico cóctel de factores de riesgo que no siempre, pero a veces sí, desencadenan una tragedia. Miles de personas en un recinto, mucho alcohol y otras drogas, desenfreno, ganas de pasarlo bien y sin preocuparse de otra cosa y organizaciones de eventos que tienden a estar muy cerca de su límite. Lo habitual es que actos de estos se celebren muy a menudo y no nos enteremos de su existencia porque nada sucede en ellos, pero ayer no fue así. No está claro como, pero todo parece indicar que algún desgraciado, por no usar otro término, encendió o arrojó una bengala y eso fue al chispa que desató un movimiento de masas que se tradujo en un embotellamiento en una zona estrecha con escaleras y degeneró en aplastamiento. Hay multitud de vídeos e imágenes en la web, en las que hay que ser bastante experto para distinguir lo que se está viendo e interpretarlo, pero parece claro que, visto los visto, algo falló, y se organizó un desastre. Ahora empezará la búsqueda de culpables y, como en muchos casos, se señalará lo obvio y se olvidará lo fundamental. La empresa organizadora puede que haya cometido errores, y quienes se encargaban del acceso al recinto deberán explicar muy bien como realizaron esos controles tan exhaustivos que han permitieron introducir allí absolutamente de todo, desde bengalas hasta objetos cortantes y cualquier otra cosa. Las asistencias del recinto deberán declarar si las medidas de emergencia fueron las correctas y al policía relatar cómo se desarrollaron los hechos y las decisiones que tomaron en función de los mismos, como por ejemplo el que el concierto siguiera tras el desastre para no evitar un pánico y avalanchas mayores, decisión polémica pero, desde mi punto de vista acertada. Pero viendo las edades de las fallecidas y algunos detalles creo que estos hechos revelan que algo muy grave falla en nuestro mundo. ¿Qué diablos hacen unos menores de quince años en una fiesta como esa? ¿Cómo les dejaron entrar y, sobre todo, cómo sus padres les dejaron ir allí? ¿Cómo es que muchos de los padres, afectados o no por el desastre, no sabían si sus hijos, mayores de edad por muy poco, estaban en esa fiesta o no? ¿Qué medidas de control puede adoptar un ente público sobre la seguridad de unas personas si lo más inmediato y efectivo, sus familias, no hacen nada por ello? ¿Cuántos padres se enteraron ayer que sus hijos no estaban donde creían sino en la maldita fiesta? Seguro que eso no lo investiga nadie, y ahí se encuentra la semilla de este y de otros muchos problemas, cuya profundidad no somos capaces ni de imaginar.

Cuando ayer salieron publicados los nombres de las cinco chicas afectadas hice, por curiosidad, un rastreo en facebook, y me encontré con que una de las fallecidas tenía una cuenta. Se podía ver allí su resto, en decenas de fotos sacadas con sus amigas, y lo que allí aparecía era lo previsible. Una chica jovencísima, guapa, alegre, con aspecto de comerse el mundo, hedonistas, despreocupada y con toda la vida por delante para lo que ella quisiera. Daba una sensación tiste contemplar esas fotos sabiendo que la protagonista yacía a esas horas en un tanatorio de Madrid. Es difícil imaginar la tragedia que deben estar pasando sus padres, y el sinsentido de todo lo que ayer sucedió en el Madrid Arena. Casi es imposible.

miércoles, octubre 31, 2012

Lecciones a aprender de Sandy


Hoy es el primer día después del paso de la tormenta Sandy por la costa este de EEUU. A medida que pasan las horas se adquiere una visión más completa de lo que ha supuesto su impacto, tanto en víctimas mortales, cifradas en unas cuarenta, como en los destrozos materiales, que costará aún bastante tiempo evaluar por completo, y mucho más reparar. Millones de abonados siguen sin luz un día (y noche más) y los servicios públicos, pese a que empiezan a recuperarse, siguen a medio gas. Nueva York trata de arrancar pero el metro continúa medio inundado y algunos de sus aeropuertos hoy abrirán frente a otros que no.

Sandy ofrece muchas lecciones a su paso, pero más allá de las derivadas de la gestión de catástrofes y de cómo el individuo hace frente a la pérdida de sus bienes, quiero centrarme en un aspecto que me parece básico en la cultura del norteamericano, y que creo haríamos bien los habitantes de otros países en aprender, y más en España. Me refiero a su pragmatismo, al sentido práctico de la vida, que impregna casi todo lo que hacen. De manera esquemática (e incorrecta) si algo es útil y rentable, de acuerdo, sino, no. A veces este principio genera problemas serios, pero ante catástrofes y retos nacionales resulta ser un arma decisiva para la reconstrucción. Ayer mismo Obama, acuciado por la carrera electoral y por sus obligaciones presidenciales, se puso al frente de la coordinación de los equipos de búsqueda y rescate, que en breve pasarán a ser de reconstrucción, y ofreció toda la colaboración del gobierno federal. En un gesto que en Europa sonaría a chino, facilitó a los gobernadores el teléfono directo del despacho oval, de tal manera que si alguna agencia u organismo federal, o empresa o quien fuera ofrecía resistencia alguna ante una actuación necesaria le llamasen, para que él mismo obligara al díscolo a volver al redil. También fueron ayer muy comentadas las declaraciones del gobernador de Nueva Jersey, el estado más afectado por Sandy, que tras haber estado reunido con el Presidente le dedicó un montón de elogios por su papel ante la crisis. Y esto es muy importante porque Chris Christie, que así se llama el gobernador, ha sido durante estos últimos cuatro años uno de los mayores azotes republicanos contra Obama, su figura, su presidencia y cualquiera de sus medidas políticas. Tan insistente ha sido que incluso llegó a sonar como posible candidato republicano al inicio del proceso de primarias. Ayer, preguntado por los medios sobre si sus declaraciones iban a resultar perjudiciales, afirmo rotundamente que lo único que le importaba en ese momento era el bienestar y la seguridad de los ciudadanos de su estado, y que Obama estaba haciendo lo que tenía que hacer, y que el resto era política y no interesaba a nadie en lo más mínimo. ¿Se imaginan ustedes algo así en España? ¿Es posible imaginar que un presidente de una CCAA de un partido y el presidente del gobierno, de otro, llegasen a un acuerdo en minutos ante un desastre y se elogiaran mutuamente? No, yo al menos no soy capaz de imaginar esa escena, porque la realidad nos dice que aquí cada uno trataría, en la medida de lo que pudiera, de arrimar el ascua a su sardina, aprovechar el desastre de la manera más ventajosa posible para sus intereses y tratar de endiñarle el muerto (a veces literalmente) al contrario. Muestra de esta patética mentalidad es que de mientras los medios de comunicación españoles ya ayer especulaban sobre a quién beneficiaría el paso de Sandy de cara a las elecciones del Martes que viene, Obama y Christie daban una lección de profesionalidad, seriedad y trabajo en beneficio de su comunidad, lo más importante en ese momento.

Obviamente este comportamiento también lleva consigo un sentimiento de unidad entre los norteamericanos que está a años luz de lo que vivimos en España o en Europa. Ellos saben perfectamente que unidos son más, que juntos son más, y que gran parte de su grandeza y poder como nación proviene de esa férrea unidad entre diversos (et pluribus unum es el lema de su escudo). Mientras, en España no dejamos de perder el tiempo en bizantinas y absurdas discusiones separatistas y en Europa no logramos que el germen de la unidad anide en medio de unas naciones cada vez más separadas y egoístas. Recuerden esto cada vez que traten de comparar algún aspecto de eso que llamamos “Unión Europea” y los EEUU. En otras cosas no se, pero en esto somos incomparables, para desgracia nuestra.

Mañana es fiesta, y como no me cojo puente, aquí estaré el Viernes 2. Abríguense y cuidado en la carretera y con las lápidas….

martes, octubre 30, 2012

De noche, en la tormenta, y a oscuras


Como estaba previsto, y con una fuerza algo mayor de lo que se esperaba, Sandy ha impactado contra la costa Este de Estados Unidos hace unas cuantas horas, en torno a la madrugada española. Aquí está amaneciendo pero allí sigue siendo una noche cerrada, por lo que es difícil medir el impacto de lo sucedido, pero las crónicas ya hablan de una decena de muertos, destrozos innumerables y las mayores inundaciones jamás sufridas por Nueva York y otras localidades de la zona. Las pérdidas económicas se intuyen muy cuantiosas y dispersas en una superficie del tamaño aproximado de toda España.

De momento una de las imágenes más impactantes que he visto no es la de las calles anegadas y los ríos de agua corriendo entre los edificios, escenas que uno espera contemplar en caso de inundación, aunque no por ello pierden nada de su vistosidad y fuerza, sino las del apagón que ha ido sufriendo la ciudad de Nueva York a medida que pasan las horas y la red eléctrica y los transformadores se han ido cayendo por efecto del viento, la lluvia y la sobrecarga. Somos luz, la electricidad es una de las principales causas que permiten que la vida moderna sea tal y como la entendemos en el día a día. Si se va la luz no funciona nada, nuestras casas se convierten en oscuros habitáculos de los que resulta difícil salir, imposible si se vive en pisos altos que requieren ascensor, y la oscuridad de la noche, vencida gracias a la electricidad, vuelve a apoderarse de nosotros, haciendo realidad una de las mayores y más ancestrales pesadillas de los hombres. Ahora mismo en la costa este hay millones de personas, algunas fuentes hablan de cinco, que no tienen electricidad. Dado que allí cambiarán la hora dentro de una semana durante estos días son sólo cinco las de diferencia respecto a España, por lo que en Manhattan son ahora mismo las 3:04 de la mañana, plena madrugada, oscura, fría, lluviosa y violenta, e imagínense como será en las cientos de localidades que pueblan toda esa franja de litoral, de extensión inabarcable, en las que el fluido eléctrico sigue llegando por cables colgando de postes provenientes en apariencia del antiguo oeste. Hay una cámara web sita en la punta de la torre del NY times en Manhattan que muestra la zona de Broadway y el Midtown hasta la altura del Empire State, y consultándola ahora mismo puede uno ver como la zona derecha de la imagen muestra barrios sumidos en las sombras, árboles de hormigón y acero repletos de personas que pasan la noche a oscuras, comercios y tiendas desprovistos de toda seguridad en el acceso a merced de salteadores, calles me imagino que completamente desiertas, en las que sólo se moverán los bomberos, policías y algunos amigos de lo ajeno dispuestos a hacerse con el botín. El bajo Manhattan, la zona de Wall Street y el Battery, parece que está completamente inundada y a oscuras, y las imágenes de cascadas anegando la zona financiera se repiten por doquier, haciéndole pensar a uno sobre la seguridad de los servidores informáticos que sostienen todo el sistema de la bolsa de Nueva York, que pueden haber sufrido serios desperfectos. Una web que ayer por la noche mostraba en directo la luz que emanaban las torres de esa zona ahora mismo sólo emite oscuridad, En definitiva, un panorama de película de miedo, que a esta hora aún no podemos precisar hasta que punto es grave o no, pero que parece serlo, y mucho.

La situación en Washington, Baltimore y otras grandes áreas urbanas de la zona no parece ser mucho mejor, y los términos se repiten uno tras otro. Inundaciones, árboles arrancados, miles de abonados sin luz, servicios públicos de transporte cerrados por tiempo indefinido y una sensación lógica de caos. Es muy probable que las zonas más afectadas, en todo caso, sean las del estado de Nueva Jersey y las ciudades de Delaware, especialmente Ocean y Atlantic City, que fueron las que sufrieron el primer y mayor impacto de la tormenta. A lo largo del día sabremos más, pero como muestra del panorama, las únicas bolsas que veremos hoy en Wall Street serán de agua. Habrá que estar atentos y que el número de víctimas no siga subiendo.

lunes, octubre 29, 2012

El huracán Sandy y la ciudad de Nueva York


Hoy, otra vez, toca huelga de metro en Madrid, por lo que vienen la mitad de los trenes habituales, o menos, y los apretones de cada día se convierten en estrujones mucho más serios. En cada parada se agolpan cientos de personas y los retrasos y molestias se acumulan a medida que pasan las horas. Muchos habrán optado por el coche y supongo que en las carreteras de circunvalación y accesos el tráfico será mucho mayor que en un día normal. Retrasos, enfados y algo de caos bajo un cielo azul y una temperatura de pocos grados sobre cero.

Si todos estos inconvenientes los causa una huelga de metro no quiero imaginarme lo que puede ser un huracán abatiéndose sobre la ciudad de Nueva York, que es lo que más o menos está a punto de suceder. Sandy, que así se llama la tormenta, posee categoría uno en la escala de medición, que va hasta el 5, y mantiene vientos sostenidos de poco más de cien kilómetros por hora y lleva una cantidad de lluvia en su seno capaz de inundar todo lo que se le ponga por delante. Para evitar males mayores, desde esta noche está suspendido el servicio de transporte público en la ciudad, lo que significa que no hay metro ni autobuses ni nada por el estilo. Algunos organismos como la ONU y la bolsa han decidido cerrar o realizar su trabajo al mínimo imprescindible, y es probable que ni hoy ni mañana haya mucha gente por las calles de Manhattan, en medio del viento y la lluvia. Lo que si habrá serán coches, sumidos en un más que probable atasco, intentando llegar a su trabajo o a citas que no eran aplazables, viendo llover al otro lado de su parabrisas y bajo un cielo oscuro y amenazante. Una ciudad es un organismo vivo, que posee su propio pulso, que tiene arterias y venas por las que circulan sus habitantes, y que soporta muy mal interrupciones de este tipo. Sandy actúa como una angina de pecho en el sistema circulatorio de Nueva York, colapsándolo, derrumbándolo, poniendo la ciudad patas arriba, y complicando de una manera indecible la vida a los residentes en el bosque de edificios, de los que es mejor que no salgan mucho, y de donde no podrán moverse porque es probable que no tengan medio para hacerlo. Pero no solo Nueva York se ve a esta hora sumida en este probable caos. Toda la costa Este de Estados Unidos, desde las Carolinas hasta Maine, está en alerta y con unas indicaciones y restricciones similares a las de la gran manzana. Washington DC, Richmond, Boston, Baltimore, y otras muchas ciudades han tomado medidas como las antes mencionadas y, en conjunto, el tráfico aéreo de la zona se encuentra bajo mínimos, sino completamente suspendido. Cerca de sesenta millones de personas se ven afectadas por el paso de Sandy, residiendo todas ellas en lugares que, gracias al cine o la televisión, nos son más familiares que el barrio cercano a nuestra casa, por lo que si vemos imágenes de árboles caídos, coches arrastrados por las aguas o eventos similares tendremos la tentación de pensar que no es sino otra película, en este caso algo fuera de horario. Esperemos que las consecuencias de la tormenta no sean graves, no se produzcan víctimas de ningún tipo y que, a parte de remojones sorpresivos, todo se quede en un susto, espectacular, sí, pero un mero susto sin consecuencias.

Pero pase lo que pase Sandy va a tener tres efectos difíciles de calibrar. Se va a cargar muchos de los planes de la noche de Halloween, dado que hasta el Miércoles no abandonará del todo la zona, va a causar pérdidas económicas por destrozos y, sobre todo, por cierre de comercios y tiendas y la falta de compradores, y va dificultar el voto anticipado para las elecciones de la semana que viene y obliga a suspender la campaña en Virginia, otro de esos estados decisivos. ¿A quién beneficia Sandy, a Obama o Romney? ¿O a ninguno? Seguro que en unas semanas, en función del resultado, alguien lo investiga.

viernes, octubre 26, 2012

Una alcayata y una soga


Mira Domingo, que así se llama el protagonista, el suelo del salón de su casa, aún oscuro, en un día frío de otoño, buscando una luz que ni el sol es capaz de ofrecerle. Sujetando la soga que ha cogido del pequeño cuarto que usa como almacén, y mirando el techo de su casa, se pregunta una y otra vez cómo es posible que haya llegado hasta ahí, en que punto se equivocó, le engañaron o el mundo se puso en su contra, cuál fue el día en el que se dio cuenta de que todo lo que poseía no era suya, que se lo iban a quitar, y que se quedaría sin nada, cuándo fue ese maldito día.

De mientras se sube una mesa plegable y ata la soga al enganche de la lámpara del salón, que ha descolgado minutos antes, recuerda Domingo los años de bonanza, que para él nunca fue demasiada, pero le permitió ir tirando con su frutería, en una época en la que las señoras no miraban tanto el peso como ahora, eran muy exigentes y apartaban las piezas melladas, pero agotaban las existencias de las buenas, y poco a poco el negocio marchaba y la casa, que se había comprado con una hipoteca cara, era suya, y el negocio era suyo, y soñaba Domingo con ampliar aquella tienda si las cosas seguían así, y poco a poco hacer más negocio. Descolgando la soga del aplique la que ya esta unida para siempre recuerda Domingo cuando las cosas empezaron a ir mal, cuando en la tele salían personas trajeadas hablando de cosas que pasaban ene Estados Unidos, pero él seguía tranquilo porque el gobierno de aquí decía que no pasaba nada. Pero algo pasaba, porque sus clientes poco a poco dejaban de mirar con recelo a las frutas picadas y se las llevaban, pero en un paquete cada vez más pequeño, en el que el número de kilos no dejaba de disminuir. Día tras día las noticias de lo que pasaba en Estados unidos iban siendo reemplazadas por cosas malas que pasaban aquí, y Domingo empezó a asustarse. El negocio empezaba a no ir bien, y acabó yendo mal. Otras fruterías más baratas surgieron en la calle de al lado y muchos clientes empezaron a dejar su negocio. Con el paso de los meses los ingresos bajaron, las cuotas de la hipoteca siguieron y una noche de cuentas, de facturas y bolígrafos, a Domingo le dio un salto el corazón cuando se dio cuenta d que las cifras no le daban, de que empezaban a salir negativos por todos lados, de que su vida empezaba a no ser rentable económicamente, que es como ahora se mide todo. Angustiado, Domingo empezó a recortar su vida, a prescindir de todo lo prescindible, a reducir, a eliminar, a dejar, a renunciar… a conjugar verbos que hasta entonces le sonaban distantes y que, en un abrir y cerrar de ojos, se habían convertido en las expresiones perfectas para definir su vida. Y lo intentaba, día a día, pero al levantarse cada mañana la hipoteca seguía ahí, y su margen se reducía. De mientras hace un nudo corredizo recuerda Domingo el día en el que llego la carta, esa carta, esa maldita carta que tantas pesadillas le producía, emitida por su banco, que le avisaba de que llevaba un retraso en el pago de la hipoteca, y como en los toros, le apercibía de que no le quedaban más de dos oportunidades para dejar de pagar, que a la tercera iba la vencida. Y esa noche, en el mismo salón de su casa que ahora contempla subido desde una mesa, Domingo lloró, acurrucado en una esquina, deprimido porque su vida, que eran esas paredes, se derrumbaba, angustiado porque dominado por la vergüenza a nadie había contado su situación, y asustado porque en el momento más difícil de su vida estaba completamente solo. Y entonces, entre lágrimas, Domingo alzó la vista y vio en la lámpara su última escapatoria.

Sintiendo el nudo corredizo en torno a su cuello, mirando al suelo en el que pasó momentos felices y ahora no hay nada salvo unas cartas remitidas por un juzgado avisándole del desahucio, imagina Domingo cómo reflejarán los medios lo que va a hacer, si es que alguno habla de ello, pero cree que al día siguiente nadie hablará de ello, ocupado como está el pueblo y sus gobernantes de, como ellos dicen, asuntos mucho más importantes que a él ni le van ni le vienen, y que ya no van a solucionar ninguno de sus problemas. Y antes de dar una patada en la mesa, Domingo vuelve a mirar al techo y piensa en ese maldito día en el que se dio cuenta de que su vida había entrado en un callejón sin salida, y cierra los ojos y…

jueves, octubre 25, 2012

Condenar a la ciencia es una injusticia


Esta semana ha habido dos noticias relacionadas con los terremotos que tienen mucha enjundia, por motivos muy distintos. Hoy no puedo centrarme en una de ellas, pero es apasionante la conclusión a la que han llegado unos científicos, que afirman que la sobreexplotación del acuífero subterráneo aumentó los efectos del terremoto que sacudió Lorca hace ya año y medio. Sin ese factor el terremoto se hubiera producido, siendo como es una zona sísmica activa, pero hubiera sido de menores dimensiones, causado menores daños y. ojalá, menos víctimas mortales. El asunto merece seguirse con atención.

La otra noticia, fechada en Italia, y relacionada con el terremoto que asoló la ciudad de L’aquila hace unos pocos años, no tiene nada que ver con la ciencia y sí con al incultura, el prejuicio y el oscurantismo. Un tribunal ha condenado con penas de seis años de cárcel a un grupo de científicos por no haber alertado a la población del riesgo que corría. La pena que les ha caído encima es de homicidio involuntario. Así, como suena. Se ampara el juez en que días antes, los científicos dictaminaron que el riesgo sísmico de la zona no era lo suficientemente grave como para esperar un movimiento de gran intensidad, y que eso dio una falsa sensación de tranquilidad a la población y agravó las consecuencias del temblor que se vivió en la zona pocos días después. Reconozco que tuve que leer varias veces la noticia, en este y otros medios, para darme cuenta de que esto era así. Inaudito. Y a la par que mi asombro crecía mi indignación al ver como una sentencia de corte inquisitorial, propia de la edad media, se había dictado en un avanzado país de la llamada Unión Europea en el año 2012, y no se muy bien ni como canalizar esa indignación sin que yo acabe siendo sentenciado, acusado de desacato, falta ante la autoridad y lenguaje soez. Resulta que se ha condenado a las únicas personas que velan y trabajan tratando de averiguar cuándo, cómo y dónde se va a producir un terremoto, y que dejan su vida profesional y personal delante de unas pantallas e instrumentos para averiguar todo lo que se pueda sobre esos peligrosos fenómenos que, por su propia naturaleza, son impredecibles. No se ha condenado a los constructores que, a buen seguro, se saltaron la normativa de construcción antisísmica y edificaron bloques de pisos que se fueron abajo con demasiada facilidad, atrapando a sus residentes, ni se ha condenado al ayuntamiento o gobierno regional que, más que probablemente, permitió esas edificaciones descontroladas, y no organizó planes de evacuación en caso de terremoto, ni fue capaz de ofrecer asistencia a las víctimas cuando el evento se produjo, ni a comenzado aún en serio las labores de reconstrucción de la zona. Desde luego no se ha condenado ni a Berlusconi ni a ningún otro miembro de su gobierno, que al poco del temblor se paseó por la zona para hacerse unas fotos y que nunca volvió ni movió un euro para ayudar a los damnificados. No, no, se ha condenado a unos científicos, los eslabones más débiles, los menos poderosos, los más pobres y pringados, para que sirvan de chivo expiatorio y todos los demás miembros de la sociedad y gobierno italiano, en sus más diversas variantes, salgan indemnes de semejante desgracia. Es vergonzoso. Y una muestra de incultura y superchería digna de una época oscura, llena de brujería, maledicencia, ocultismo y superchería. Sólo la ciencia es capaz de estudiar un fenómeno como el de los terremotos, y sólo con el trabajo de profesionales como los condenados se podrá llegar a salvar vidas en el futuro, pero acusarlos de haber provocado las consecuencias del terremoto es, simplemente, una estupidez.

Los terremotos, por definición, son sucesos imprevisibles, y lo único que es seguro es que donde se han producido varios, más tendrán lugar. Es un fenómeno complejo, difícil de estudiar y que requiere que se “produzca” para averiguar su funcionamiento. No es algo lineal y determinista, sino complejo y de muy difícil modelización, como sucede con la meteorología o la economía. Esa sentencia desacredita a quién la ha emitido y a la sociedad que la acoge, que es la nuestra. Varios responsables de investigación geológica y científica de Italia han dimitido al conocerse la sentencia, alegando lógicamente que pone en riesgo su trabajo de investigación y les sitúa en una posición pública imposible de sostenerse. Desde aquí les envío todo mi apoyo, y mi más profundo desprecio ante esa sentencia inculta y, sobre todo, injusta.

miércoles, octubre 24, 2012

Gatillazo de Madrid


Ayer empezó el pleno en el que se votan las enmiendas a la totalidad de los presupuestos de 2013. Las cuentas que ha presentado Montoro son ilusorias e imposibles de cumplir, y las enmiendas de la oposición no ofrecen alternativa alguna. Todas serán rechazadas hoy y el día terminara con una amplia sonrisa en la bancada del gobierno y amargas caras en las de la oposición. Y a seguir jugando otra partida ante la opinión pública aparentando que todo está bajo control cuando la situación económica real es deprimente y muy peligrosa. En este arte de engañarse a sí mismos las CCAA son las maestras, y su capacidad parece inagotable.

Sin ir más lejos, en medio de todo lo que pasó ayer, gracias quizás al fútbol que todo nos lo ocupa, pasó desapercibida la noticia del gatillazo que sufrió la Comunidad de Madrid en su intención de colocar deuda pública. Oímos muchas veces eso de que “el gobierno ha colocado tropecientos millones en bonos y letras a no se cuantos años” y analizamos a qué tipo lo hemos hecho para ver si nos ha salido más caro o no que la vez anterior, y medir así el efecto real de la prima de riesgo en las nuevas colocaciones. Sin embargo siempre se “coloca” es decir, se vende la cantidad de deuda que se pretendía. ¿Cuándo no sucederá eso? Hay dos opciones, o que la ofrezcas y nadie te la quiera comprar o que sí haya compradores, pero que te pidan unos intereses por ella que tú no puedes pagar y renuncias a la venta. Eso, para la entidad que pretende colocar la deuda, es el mayor de los fracasos posibles, y se trata de evitar por todos los medios. Pues esto es lo que le pasó ayer a la Comunidad de Madrid, una de las más solventes de todas. Su idea era poner en mercado unos 700 millones de euros a ocho años, pero la falta de inversores y el precio demandado asustaron al gobierno regional y al final, se echaron para atrás. Un fracaso en toda regla, y un ejemplo perfecto de esa frase que se dice muchas veces de que “los mercados están cerrados”. Esta situación es la que precipitó los rescates de Grecia, Portugal e irlanda, porque para esos países también llegó un punto en el que no les era posible colocar sus emisiones de deuda, en este caso nacional, y tuvieron que recurrir a otra vía de financiación, que es el rescate europeo. Si uno llega a esa situación de ahogo es muy probable que acepte todo tipo de condiciones a cambio de obtener el dinero fresco, como le pasaría a cualquiera de nosotros al borde de nuestra quiebra personal, por lo que no es de extrañar que los acreedores europeos hayan sido exigentes y los gobiernos rescatados se hayan visto en la tesitura de ceder en todo a cambio de la supervivencia del país. Trasladando el caso griego a Madrid, si esta ciudad-comunidad fuera un estado independiente, ayer hubiera emitido al mundo la señal de quiebra, y esta pasada noche el gobierno de Madrid habría solicitado el rescate urgente a la Comisión Europea. Y los hombres de negro de Bruselas y el FMI vendrían dentro de pocos días y empezarían a desmantelar el manirroto tinglado del gobierno de la Comunidad y del Ayuntamiento madrileño. Y el resto de la secuencia se la imaginan. Y no es Madrid la CCAA que peor está, no. Aquellas que ya han recurrido al Fondo de Liquidez Autonómico, el cachondo FLA, son las que ya quebraron en la práctica hace unos meses y nadie les presta dinero, empezando por la proclamada soberana Cataluña, y siguiendo por la Comunidad Valenciana (un caso de estudio por su nefasta gestión, cuasi insuperable) y Andalucía, Baleares, etc. Viendo esto uno puede pensar que si las partes están ahogadas, el todo (España) estará con el agua al cuello. ¿Es así? ¿En qué estado real se encuentra España respecto a los mercados?

Pues obviamente mal, pero aún le queda algo de aire. Ayer mismo el tesoro colocó más de 3.500 millones de euros a muy corto plazo a intereses, a mi modo de ver, muy altos, pero que se asumen como normales dado el panorama. Es decir, no tenemos el mercado cerrado, pero cada vez se estrecha más, y pese a que están cubiertos los vencimientos de próximos meses, cada vez jugamos con un margen menor. Repuntes de la prima por encima de 400 puntos como el que se produjo ayer acelerarán el proceso y harán inevitable la petición de rescate nacional. Cuanto más margen financiero tengamos llegado ese momento, mejor, pero lo perdemos a cada día que pasa. Esta es la cruda realidad, y no las ilusiones de ayer en el Congreso o las que cada día cuentan a sus pagados medios los virreyes autonómicos.

martes, octubre 23, 2012

Roubini en Madrid


Ayer tuve la oportunidad de poder asistir a la conferencia que Nouriel Roubini ofreció en Madrid, una charla centrada en el euro, sus problemas y su futuro. Roubini es todo un personaje. Economista y académido de trayectoria, se hizo famoso cuando, en medio de la abundancia, predijo la crisis subprime y el desastre que vendría después. Apodado como “Doctor Doom” (Doctor muerte, en plan villano de película) por sus agoreras previsiones, que suelen cumplirse, Roubini ha sabido sacarle partido a la coyuntura. Ha montado una consultora de alcance internacional, se forra con conferencias como las de ayer y lleva un lujoso tren de vida desde su espectacular ático de Manhattan

Es difícil resumir el contenido de la exposición de ayer, dada su densidad. Esencialmente Roubini hizo una descripción de los problemas que afectan hoy en día a la eurozona, poniendo especial hincapié en el hecho de que es una zona económica que camina hacia la fragmentación real, tanto en los mercados financieros como los de servicios. La situación es grave, y precisamente esa gravedad ha permitido que los líderes europeos se den cuenta de que una unión monetaria por sí sola no sirve para nada y está abocada, antes o después, al fracaso. Considera Roubini que esta lección es la más positiva e importante de todas las que puedan extraerse de lo que está sucediendo. La unión monetaria debe complementarse con cuatro uniones más que le den sentido y estabilidad, que son la bancaria, la fiscal, la política y la económica. Cada una de ellas supone un grado de integración mayor que el anterior y, por lo tanto, un esfuerzo adicional. Durante la segunda parte de la exposición Roubini se dedicó a describir cada una de estas cuatro uniones, destacando que sería necesario para poder llevarlas a cabo, que sacrificios implicarían en, entre otros asuntos, cesión de soberanía nacional y legitimidad, y cuáles son los obstáculos prácticos que impiden avanzar hacia ellas. El panorama que se podía deducir de la exposición es que, a medio plazo, si no se avanza en estas cuatro líneas de integración, la unión monetaria colapsará. A corto plazo las tendencias disgregadoras de las que hablaba al principio pueden ser controladas con un compromiso de equilibrio entre el centro de Europa, acreedor, que exige el cobro de sus deudas y la austeridad, y el sur de Europa, endeudado, que reclama una mutualización de esa deuda y el apoyo financiero del centro para no caer en una depresión por culpa del exceso de austeridad. Según Roubini, países como España no tienen alternativas a las políticas de austeridad, deben ejercerlas sí o también, pero a un ritmo y con unas componentes distintas a las actuales. Tras las noticias conocidas ayer sobre la revisión del déficit español de 2011 que ha hecho públicas eurostat, situándolo en un terrible 9,4%, nadie puede creerse que España pueda alcanzar el objetivo pactado del 3% en 2014, y eso debe ser revisado. Además, en un momento en el que el sector privado sigue con su proceso de desanpalancamiento (reducir deuda) a toda velocidad, una actuación idéntica por parte del sector público no hace sino hundir aún más la demanda y convertir la recesión en depresión. Por ello abogaba Nouriel porque se estableciera un acuerdo de compromiso entre las naciones europeas para mantener la senda de consolidación fiscal pero con un calendario mucho más razonable, creíble y que permitiese levantar la cabeza a las hundidas economías europeas. Sobre el rescate, lo juzgo inevitable, aunque no sabe cuando se producirá, y afirmó que si está bien diseñado será bien visto por los mercados. A preguntas del público, se negó a creer que Alemania esté interesada en destruir el euro, porque ella sería una de las perjudicadas al no poder cobrar sus deudas y ver su nueva moneda muy revalorizada.

Un detalle de la conferencia, de una hora aproximada de duración, que no puede dejar de señalar es que Roubini apenas usó notas en su exposición (alguna perdida mirada se le escapó al atril, pero muy contadas) y no usó powerpoint. En estos tiempos en los que muchos conferenciantes se limitan a leer lo que se proyecta en la pantalla, ayer los asistentes tuvimos la oportunidad de volver al tiempo añorado en el que una persona que sabía mucho de lo que hablaba te lo contaba, sin más ayuda que su inmensa capacidad didáctica y la solvencia de su argumentación. En ese aspecto, y no sólo por el sustancioso contenido, también la conferencia de ayer fue todo un espectáculo, y mereció mucho la pena poder estar presente y aprender.

lunes, octubre 22, 2012

B & B (Bildu & Beiras)


La doble cita electoral de ayer finalmente se ha saldado sin demasiadas sorpresas. Tanto en Galicia como en el País Vasco ganó quien se preveía que lo iba a hacer, el PP y el PNV respectivamente, y por unos márgenes que las encuestas anticipaban, aunque han sido finalmente superiores a lo que señalaban los sondeos, y los que yo personalmente estimaba. Las novedades más reseñables han venido de las segundas líneas, de los partidos que no han ganado, y es que el descalabro del PSOE, enorme, ha generado mucho voto que ha ido a formaciones de izquierda, especialmente en Galicia.

No ha sido ese el caso del País Vasco, donde el PSOE ha bajado lo previsto y el PP también, pero Bildu, heredera de Batasuna, no ha conseguido los resultados que eran de esperar. Con 21 escaños, una enorme fuerza sobre los 75 del parlamento de Vitoria, la formación abertzale se ha quedado por debajo de lo que pronosticaban las encuestas, y mucho peor de lo que señalaban los sondeos a pie de urnas, que en algunos escenarios planteaban un posible empate entre ellos y el PNV. Si uno empieza a hurgar en los votos de elecciones pasadas en las que se presentaron las formaciones que componen Bildu (Eusko Alkartasuna, Aralar y Batasuna en sus múltiples denominaciones) se ve que el total de votos sacado por Bildu es menor que la suma de los votos obtenidos por esas fuerzas en aquellas ocasiones. Es cierto que esas comparativas tienen el lastre del tiempo, porque tenemos que remontarnos cerca de una década para realizar el ejercicio, y desde entonces todo ha cambiado. Lo indudable es que el gobierno PSOE PP en versión PSOE exclusivamente ha terminado y el PNV vuelve a hacerse con la Lehendakaritza. En la campaña tanto Urkullu (PNV) como Mintegui (Bildu) han adoptado un discurso de tono amable y sosegado, y está por ver si lo mantendrán una vez que el gobierno llegue a las manos de un PNV que, seguramente, gobernará en solitario e, imitando la geometría variable que utilizó ZP en la segunda legislatura, se apoyará en quien más convenga a la hora de aprobar las leyes. El espectro no nacionalista sale debilitado en todos sus flancos y con la necesidad de reflexionar sobre cómo detraer voto de una sociedad muy nacionalista, aunque con mucho mayor espectro de lo que parece a simple vista. En Galicia el resultado de los segundos partidos ha sido mucho más interesante. El hundimiento del PSOE ha sido capitalizado por José Manuel Beiras, histórico líder del BNG, del que se separó hace unos meses por discrepancias con la dirección y acabó organizando una coalición de izquierdas que se ha denominado en algunos medios como la Syriza gallega por sus afinidades con al formación radical griega. El resultado obtenido ha sido magnífico, 9 escaños, superando  a la lista oficial del BNG, dotada por ley de espacios electorales en los medios de comunicación públicos, en los que nada se ha dicho (porque no les deja esa estúpida ley) del partido de Beiras. La fragmentación de la izquierda le resta, en agregado, poder a ese espectro político en la cámara de Santiago, pero muestra le existencia de una corriente de fondo que trasvasa voto de un PSOE decadente a nuevas agrupaciones que se acercan a los movimientos sociales de indignados tipo 15M o 25S. Este factor, que ninguna encuesta previó, me parece el más relevante de cara a reflexionar en el futuro. Imaginarse una situación a nivel nacional con un PSOE hundido y una fuerte izquierda que lo iguale o supere, en un escenario carente de mayorías absolutas, nos pondría ante una gestión parlamentaria que nunca hemos vivido en lo que llevamos de democracia, y que, arriesgada, sería sumamente interesante.

… y Feijoó. No, no puedo evitar citar a Feijoó, que ha hecho algo increíble. Puede que sea el único líder europeo que, presentándose a unas elecciones desde que estalló la crisis, no sólo ha vuelto a ganar, sino que ha mejorado aún más sus ya de por si inmensos resultados. La estrella de Feijoó ya es total, su imagen nacional recibió ayer el espaldarazo definitivo, y desde hoy suena como el posible relevo a Rajoy de cara a unas futuras elecciones nacionales. Se decía ayer que el rescate de Rajoy es Feijoó. Yo creo que será más la “r” de relevo que la de rescate, pero el resultado obtenido ayer le permite soñar en lo que quiera. Ha nacido una estrella.

viernes, octubre 19, 2012

Enric González, Periodista


Ya el Viernes pasado escribí una dura columna al respecto de lo que está sucediendo en El País, centrada en al actitud impresentable, tanto en el plano moral como en el económico, que mantiene su Consejero Delegado, el amigo Cebrián, y que una vez leída asustó mucho a mi madre por lo que dije. Espero que esta le guste algo más, aunque tampoco vaya a ser un artículo muy alegre, y es que como es habitual en todos estos procesos, si no se atajan a tiempo se pudren sin remedio, y El País se hunde poco a poco en una crisis que, como bien relata José Oneto en su columna de hoy, no deja de agravarse.

Hoy quería homenajear a un Periodista, con P mayúscula, de El País, que ha contribuido a lo largo de estos treinta años a hacer de esa cabecera algo grande. Si por algo leo y compro ese periódico desde hace muchos años es porque posee, en mi opinión, la mejor sección internacional que se hace en España en los medios impresos. Reportajes, crónicas y análisis, las primeras páginas de El País para mi han sido la ventana ilustrada que me asomaba al mundo desde hace mucho tiempo, y ese mérito hay que dárselo a los redactores y corresponsales que, desde esas tribunas, son nuestros ojos y oídos en lugares cercanos o distantes, pero en los que no podemos estar. Enric González ha sido corresponsal, que palabra más entrañable, de ese medio escrito casi desde sus inicios, y la “casa” le ha movido por medio mundo, haciéndole pasar por Londres, Nueva York, Roma y Jerusalén, último destino en el que se encontraba hasta ayer mismo, como quien dice la cosa. Veterano en el mundo de la prensa, curtido por los años, sabio a base de aprender lecciones de manera agradable o muy cruda, sus crónicas destilaban no solo la profesionalidad debida, sino la mala uva que a los veteranos les va saliendo con los años a medida que empiezan a ver lo que sucede antes de que ocurra, que logran saber que está pasando cuando al resto de nosotros no nos parece que suceda nada novedoso. Amigo y miembro de esa tribu de voluntarios, iluminados y, en algunos casos, chalados, que se iban por el mundo de guerra en guerra bizcando al adrenalina del frente para contárnoslo a los que, vagos y comodones, leíamos sus crónicas en el sofá de casa, es González más amante de la vida urbana y moderna, de la ciudad, dura pero brillante, que ofrece a quien se atreve a diseccionarla los mayores placeres y las más inimaginables miserias, todo ello a veces concentrado en una misma manzana de pisos. Frente al becario de guardia, correoso pero inexperto, dominado por las prisas, barato para le empresa pero carente de visión a largo plazo, González representa la figura del Periodista de toda la vida, del que se las sabe todas y, pese a ello, día tras día aprende que sabe mucho menos de lo que cree, que se levanta cada mañana con la sana y noble intención de informar a desconocidos de lo que sucede a su alrededor, y lo trata de hacer de la manera más honesta, fiel y sincera posible, del Periodista que, poseedor de una ideología (todos la tienen, y usted y yo también) no deja que sea su visión política la que empañe la imagen que transmite, sino que trata de alcanzar eso que llamamos objetividad y que, en la mayoría de los casos, se resume en sinceridad ante lo que uno ve, en coherencia con una trayectoria, y en intento permanente de estar lo más lejos posible de las influencias del poder, político y económico, que trata siempre de controlarlo todo y que, sabiendo lo precaria que es la vida del periodista, encuentra en él la fruta más jugosa y accesible. González era un fruto amargo para el poderoso, y de ahí que recelasen de él, y eso es un inmenso haber en lo que hace a su labor profesional.

Pues bien, Enric González se va. Harto de la hipocresía que domina su empresa, y antes de que pueda ser despedido por parte de los que llevan el periódico hacia la ruina, en uno de esos actos de coraje que son tan extraños en esta época de gris sumisión y vacía comodidad, Enric González deja El País. Ya no leeremos sus escritos, sus visiones, sus relatos de lo que acontece “ahí fuera”. En la espera de que encuentre acomodo en algún medio digital que permita que su pluma se exprese en libertad, queda el recuerdo de sus crónicas, su soberbio libro de “Historias de…” donde expresa como vivió en las ciudades en las que vivió, y sobre todo, queda, en un momento en el que es más necesaria que nunca, su figura de Periodista. Suerte.

jueves, octubre 18, 2012

Huele a rescate


En un día dominado en Madrid por los vientos atlánticos que traerán lluvia para hoy y el resto de la semana, se celebra en Bruselas una nueva cumbre de jefes de estado y de gobierno de la UE con la antesala de unos días de tranquilidad en los mercados financieros, con la prima española cayendo ayer por debajo de los 400 y el ibex subiendo nuevamente más de un 2% después del subidón del Martes. Una semana optimista que puede rematarse hoy si la subasta de títulos de deuda del tesoro a largo plazo de esta mañana logra colocarse a un interés controlado.

Todo esto es preludio del rescate, el famoso rescate país, del que todo el mundo habla y del que nadie sabe nada, tan poco se sabe que cada semana se menciona una nueva modalidad del mismo que, con la misma rapidez con la que la anuncian los medios, se difumina pasados los días. Hace unos días fue la “línea de crédito condicionada” y esta semana toca el “rescate virtual” y así hasta que el gobierno solicite oficialmente acogerse a ese programa de ayuda y el MoU correspondiente ponga negro sobre blanco la condicionalidad (dura) que se exigirá a España a cambio de recibir asistencia financiera y de que el BCE compre títulos de deuda en el mercado secundario. Es difícil saber cuándo se va a producir todo esto, aunque todos lo esperamos para antes de final de año. En ese cálculo temporal entran muchas variables, la primera de las importantes es la cumbre europea de hoy, que más allá de los acuerdos públicos que pueda alcanzar sobre materias como la unión bancaria y fiscal (no esperen mucho, ya hubo acuerdos en Junio al respecto y ya ven) debatirá a puerta cerrada el asunto del rescate con, según se dice, posiciones enfrentadas entre los países acreedores, que son los que nos van a rescatar para cobrar sus deudas, y los deudores, España en este caso, sometida a una situación mala o peor, en la que si cae en el rescate se salva de la muerte pero no del dolor. Otra cita importante, para muchos analistas, son las elecciones vascas y (sobre todo) gallegas del Domingo, pero yo las pongo en un segundo plano, porque puede que Rajoy esté nuevamente jugando al irresponsable juego de atrasar decisiones en función de intereses electorales, legítimos, pero muy secundarios en esta coyuntura. Sin embargo ya le salió mal en el caso de las andaluzas y los dirigentes europeos le calaron aquella vez y dudo que le permitieran mantener el juego. Más importante es, a mi entender, la fecha del 6 de Noviembre, elecciones norteamericanas, y no es descartable que hasta que se celebren no se decida nada en Europa para no interferir en ellas. La noticia que ayer publicaba El Confidencial sobre las presiones que Timoty Geithner había ejercido sobre Moody’s para que mantuviera la nota de España y no provocase un temblor financiero que afectase a la campaña de Obama es, de ser cierta, una bomba en todos los sentidos, no sólo por mostrar hasta que punto está viciado el sistema financiero y de valoración de activos, sino sobre todo porque indicaría que la situación de estabilidad y bonanza que se vive en los mercados puede tener una causa artificial por detrás, siendo sostenida por agentes como la FED, el BCE y otros operadores y gobiernos, interesados en que Obama vuelva a ganar las elecciones y, tras ello, se verá que hacemos. Cierto es que si la situación española se descontrola y a Wall Street, sita en máximos, se empieza a derrumbar, la campaña demócrata sufriría mucho y los republicanos encontrarían un arma poderosa para atacar a la gestión financiera del presidente. Por cada día que pasa sin que eso no suceda Obama está más cerca de ganar, dependiendo sólo de sus buenas o malas actuaciones ante un Romney de cartón piedra.

Como verán, una situación muy compleja y un juego a múltiples bandas, propicio para rumores, chascarrillos, intoxicaciones, bulos y demás artimañas dialécticas. Súmenle a ello la claridad con la que se explica el gobierno y el propio Rajoy y realmente poco es lo que sabemos a ciencia cierta, salvo que habrá rescate, tendrá condiciones y su solicitud será, en sí misma, una mala noticia, al ser el reconocimiento nacional de nuestro fracaso económico y nuestra insolvencia. En semanas saldremos de dudas, y veremos a lo que nos enfrentamos. De momento, atentos al Consejo Europeo, a sus declaraciones, acuerdos, silencios y desmentidos, y a la lluvia, que acudirá a rescatar el campo español estos días.

miércoles, octubre 17, 2012

Una visión optimista de la industria y ciencia española



Dada la avalancha diaria de noticias que hunden el prestigio de nuestro país, basadas casi todas ellas en realidades tristes y palpables, resulta difícil salir de casa cada mañana sin tener un cierto aire compungido, melancólico, y pensar que este país nuestro no tiene remedio, y que nuestra crisis empieza a ser total. Sin embargo, curioso, ayer, en una charla a la que asistí, vi un ejemplo, también real, de cosas buenas, pioneras, hechas en España, y que han triunfado en el mundo, e incluso más allá (ahora lo entenderán) y que supuso un rayo de luz en medio de esta negrura.

La conferencia la impartió Juan Pérez Mercader, actualmente profesor en Harvard y que ha ocupado múltiples cargos en distintos centros de investigación avanzada relacionados con el espacio y la investigación estelar. La exposición fue larga, y al conferenciante se le fue la mano con el control del tiempo, pero hay que reconocer que en hora y media dio un resumen abigarrado de lo que sabemos sobre la formación de los sistemas planetarios, el desarrollo de la vida en ellos y de cómo tratamos de buscarla, y de los cambios de percepción que los nuevos datos que se recogen día a día ofrecen al respecto. Hace unas décadas el que hubiera sistemas de planetas ajenas al solar era una hipótesis de laboratorio, y hoy son varios cientos los que se han encontrado, a cada cual más extraño, y sino fíjense en el sistema que se hizo público ayer, con un planeta orbitando en un sistema de cuatro estrellas!!! En la parte final de la conferencia Mercader hizo especial hincapié en Marte, oscuro objeto de deseo humano desde tiempos remotos, resumió las misiones desarrolladas sobre la superficie en estos últimos años y se centró en nuestro querido amigo Curiosity, que ya lleva sesenta y cinco soles marcianos deambulando por la superficie rojiza del vecino. Curiosity es, sobre todo, un geólogo, que trata de averiguar cómo era la composición de la superficie marciana en el pasado, si existían condiciones realistas para dar soporte a una vida como la que conocemos, qué sucedió con el agua que, con casi toda seguridad, se encontraba sobre ella, y qué procesos han acaecido desde entonces para conformar el paisaje que vemos. Apasionantes preguntas que se esperan tengan respuestas más o menos clarificadoras a lo largo de toda la misión. Como es obvio el rover lleva un montón de instrumentos de medición y dispositivos variados para tomar muestras, estudiarlas y remitir la información a la tierra. Entre todos esos dispositivos hay dos que han sido diseñados y construidos en España, con tecnología propia, y que la NASA ha montado en su laboratorio rodante, después de que hayan pasado todos los controles de calidad que uno pueda imaginarse, y más dadas las rigurosas condiciones que les esperaban sobre la superficie marciana. Uno es el REMS, que no es otra cosa que una estación meteorológica, que mide temperatura, presión e intensidad del viento (el clima marciano permite que nos ahorremos el pluviómetro :-)) Es la primera estación de este tipo que se coloca en otro planeta, por lo que a la vez que consultamos el tiempo en Aranda de Duero o en Denver, podemos hacerlo en el cráter Gale de Marte. Fue desarrollada y construida por los técnicos del CSIC y del INTA y, pese a haber sufrido daños por impactos de guijarros en la maniobra de aterrizaje, funciona correctamente. El otro componente es la antena de alta ganancia, elaborada por la ingeniería vasca SENER y con participación del CDTI, que permite enviar datos directamente desde la sonda a las antenas de espacio profundo de la NASA sin pasar por los satélites que orbitan Marte. Actualmente esta antena es la principal vía de comunicación con el vehículo y de donde se han emitido esas fotos que, día a día, muestran los progresos de la nave.

Y el que la industria tecnológica española haya colocado dos instrumentos en un proyecto así es una magnífica noticia, porque pone de relieve que tenemos la calidad, capacidad y fiabilidad necesaria para afrontar esos retos y superarlos. Como dijo Mercader, la NASA está muy satisfecha con el resultado del instrumental desarrollado en España, y nos hemos hecho un hueco como fiables proveedores ante un cliente tan fascinante como exigente. Eso supone un espaldarazo a inversiones tecnológicas y creación de tejido industrial y empleos de muy alta calidad que en todas las ocasiones serían valiosos, pero en estos momentos aún más. Nos ha costado mucho subirnos al Curiosity, no podemos perder la oportunidad de seguir ahí, ¡¡sigamos invirtiendo en ello!!.

martes, octubre 16, 2012

Tener el mundo a los pies


Solemos usar esta frase hecha para referirnos a situaciones metafóricas en las que un triunfador, en ámbitos distintos, logra el aplauso y el seguimiento de los demás. El político que gana las elecciones o el atleta que vence la carrera tiene al estadio, a los electores y al mundo del que hablemos a sus pies, es una maneras de expresas su, momentánea, superioridad. Sin embargo este Domingo, por primera vez, un hombre tuvo realmente el mundo a sus pies de manera literal, bajo la suela de sus zapatos. Ese hombre se llama Félix Baumgartner, y lo que hizo fue lanzarse a por él.

Es difícil encontrar un adjetivo que defina correctamente lo que hizo el amigo Félix el Domingo. Para unos es una proeza, y así lo pienso yo también, tanto como que es una temeridad sin mucho sentido más allá del espectáculo y la promoción de una conocida marca de bebidas energéticas. Pero lo cierto es que la tarde del Domingo muchos estábamos mirando las pantallas de televisión, en mi caso con unos amigos elorrianos en un local de Abadiano, y allí estaba todo el mundo embobado viendo la imagen de la cápsula mientras ascendía sin freno aparente, sumando pies y pies, metros y metros, hasta una altura descomunal, de 39 kilómetros, que es desde donde se tiró el bueno, o el loco, de Félix. La audiencia supongo que era tan masiva en aquel local como en otros, y en miles de hogares de todo el mundo, observando algo extraño, que difícilmente se puede calificar de deporte, pero que sí era todo un reto. En el momento en el que se abre la escotilla de la cápsula y los espectadores vemos, desde la espalda de Félix, el cielo azul y la negrura del espacio exterior, muchos nos dimos cuenta de que eso iba en serio, de que ese colgado, nunca mejor usada la expresión, se había aplantado en la estratosfera y de que a lo mejor se iba a tirar desde allí. En ese momento la similitud entre el habitáculo que veíamos en televisión y una cápsula espacial era total, y se me iluminó el espíritu al pensar que, aunque fuera un remedo, un pastiche alejado por completo de la grandeza del espacio, volvíamos por un instante a los tiempos en los que los astronautas, los valientes, los intrépidos… los colgados, se hacían con la atención de todo el mundo, congregaban delante del televisor a millones de personas que, ansiosas por saber si alcanzarían sus objetivos y llegarían sanos y salvos, animaban dese el jolgorio de sus casas el absoluto y eterno silencio que reina en las alturas. Por un instante Baumgartner se había convertido en astronauta, en un nuevo hito en una carrera espacial necesitada de ellos como el campo abrasado de agua, y pensaba para mis adentros en el impacto, inimaginable, que pudo tener en su momento la visión de la llegad del hombre a la Luna, y del espectáculo salvaje y mediático que supondría ese viaje hoy mismo, con los medios de comunicación y seguimiento que rigen y controlan nuestras vidas. Las audiencias serían planetarias, inmensas, los ingresos por publicidad y promoción de un alunizaje serían, valga el chiste, alucinantes, y quizás darían para sufragar el coste de la misión, auténtica y profunda causa por la que no se ha vuelto allá nunca más. Y luego mi cabeza seguía soñando, y llegaba a mi querido Marte, y en ese caso, con un largo viaje y de meses, volvía a pensar en patrocinadores que se lo tomarían como un concurso, y que financiarían la estancia en el planeta rojo los meses necesarios para traer de vuelta a los héroes, y lo veía tan posible y cierto como el cada vez más hinchado globo de Félix…

Y llegó el momento en el que, apoyado en una pequeña plataforma del lateral de la cápsula, Baumgartener tuvo el mundo a sus pies, miraba abajo y el planeta ofrecía su silueta esférica, preciosa, y al contrario que en los paseos espaciales, donde el astronauta busca las estrellas y el infinito, Félix saltó y emprendió su loca caída hacia el suelo, en busca de los récords de velocidad que alcanzó, no sin riesgo para su vida en los momentos en los que empezó a girar como una peonza. En apenas cinco minutos su paracaídas se desplegó y su forma rectangular, con un amplio y visible patrocinio, volaba libre sobre las planicies de Nuevo Méjico. Y Baumgartener lo logró, y mientras todos comentábamos lo que habíamos visto, mi cabeza seguía soñando con astronautas en el espacio….