jueves, noviembre 27, 2025

¿Ábalos en prisión?

Que sea mandado a prisión preventiva es una de las opciones principales a las que se enfrenta Ábalos, y su lugarteniente Koldo, como resultado de la cita ante el juez que ambos tienen esta mañana. Las elevadas penas de prisión solicitadas por la fiscalía y el ya final de la instrucción del caso mascarillas, una de las tramas en las que se encuentran involucrados, pone la fecha del juicio sobre el tema en el horizonte próximo y aumenta el riesgo de que ambos se fuguen o hagan cosas indebidas. No sería raro que esta noche la pasasen resguardados del frío tras las rejas.

En previsión de que eso ocurra, o no, quién sabe, ayer Ábalos empezó a tuitear directamente en contra de la figura de su jefe, Sánchez, que lo fue y sigue siéndolo, sin la menor duda. Confirmó la noticia que difundió El Español el fin de semana sobre una reunión en un caserío vasco, el de Etxillarre, entre Sánchez y Otegi para pactar su acuerdo de cara a la moción de censura de 2018, movimiento previo al que se dio con otras formaciones, y que supuso el inicio de la excelente relación que mantiene el sujeto que reside en Moncloa con el jefe de lo que fue la rama política de ETA y lo que hoy sigue siendo el principal elemento blanqueador de los crímenes del terrorismo. Esa reunión no era ilegal, pero si inmoral para el PSOE que existía en esos tiempos, bueno, para el PSOE, no para lo que hay hoy, claro. La cosa es que ayer, cuando Ábalos escribe en relación a este asunto y confirma algo que Sánchez, Otegi y todos los medios a sus servicios han desmentido pone en un serio brete a Moncloa, y una de las preguntas que nos podemos hacer es por qué ahora el corrupto tira de esta estrategia. ¿Empieza a verse realmente acorralado y quiere que el marrón se lo coman otros? ¿Es venganza? ¿Es un aviso reclamando protección? ¿Pidiendo al gobierno que depende de él que lo siga siendo y por ello deben ayudarle? ¿Es distracción? Cualquiera de las alternativas es posible. El comportamiento conocido de Ábalos, Koldo, Cerdán y de lo que les rodea, y ahí evidentemente entra Sánchez, es lo suficientemente sórdido como para suponer que todos ellos se tienen atrapados por sus partes por lo que han ido creando a su alrededor en los años en los que ascendieron al poder y usaron de él. Se ha visto, con Cerdán, que el dinero de verdad no estaba en los sobres con billetes que se trajinaban en Ferraz como si fuera una sucursal bancaria de pueblo, sino en las mordidas a la contratación pública que se decidía desde instancias gubernamentales, tanto autonómicas como locales, y si de las prácticas guarras de los personajes sabemos algo, lo desconocemos casi todo del resto de asuntos, especialmente de esos mollares. En todas las tramas de corrupción se acaba descubriendo que los personajes involucrados acumulan exceso de información para cubrirse las espaldas, Una vez que el montaje empieza a ser de gran dimensión hasta el más inútil sabe que existe un riesgo de ser atrapado, por errores propios o ajenos, y se empiezan a diseñar no coartadas, pero sí algo que cubra las espaldas, que pueda ser ofrecido a las fuerzas y cuerpos de seguridad como información de cara a que, en futuros procesos, uno se pueda ver beneficiado ante condenas elevadas. Esas acumulaciones de pruebas dejan rastros, en ocasiones difíciles de seguir, pero los que las persiguen también tienen experiencia en ello, y acaban por desenredar madejas que parecían imposibles. Tengo pocas dudas de que Ábalos sabe mucho más de lo que dice, del resto de personajes se puede afirmar algo parecido, y que en Moncloa hacen bien en tener miedo por lo que puedan llegar a revelar, o a ofrecer como intercambio. Lo de confesar para ser el arrepentido de la trama se ha visto varias veces tanto en la ficción como en la realidad. Casi nunca es un arrepentimiento sincero, siempre es por egoísmo, pero bueno, son delincuentes corruptos, no puede esperar uno de ellos lecciones de ética.

Siendo muy muy malo, lo que más teme Ábalos de entrar en la cárcel es la soledad, lo de pasar las noches solo y no tener a ninguna de sus “amigas” (patético el uso de la corrección política en los medios ante un comportamiento de puteros tan explícito como el de estos sujetos) a mano para retozar. A buen seguro, si va a la cárcel, los vigilantes rondarán por la noche su celda para ver si el tío aguanta célibe, y cuando se den los “bis a bis” el morbo en el centro penitenciario estará servido, porque habrá algún abogado y varias “mujeres con un estrecho vínculo” con Jose Luís. Jo que si estrecho el vínculo. Canta, Abalos, canta, elude tu soledad relatando lo que sabes.

Subo hoy a Elorrio y me cojo el lunes. Nos leemos ya en diciembre, el martes 2

miércoles, noviembre 26, 2025

Precios desatados en el supermercado

Hay varias razones que provocan que la buena salud macroeconómica del país no sea percibida como tal por grandes capas de la población. La más profunda es el estancamiento en la productividad de nuestra economía, concepto este un tanto esotérico en ocasiones, pero que provoca que la renta de los individuos no crezca en el tiempo. Nuestra economía crece principalmente por agregación, porque somos muchos más, pero las rentas de cada uno llevan estancadas mucho tiempo, y eso da una sensación de parálisis difícil de combatir con estadísticas.

Y luego, claro, está el momento de ir a hace la compra. El repunte inflacionario que se vivió tras la salida del Covid y el estallido de la guerra de Ucrania se ha moderado, pero eso significa que los precios, que subieron mucho, ahora suben bastante menos, pero han pasado de estar a un nivel dado a otro mucho más alto, no han vuelto a sus orígenes. Y uno de los sectores en los que las subidas se han notado más ha sido el de los alimentos. Ir al supermercado a hacer las compras semanales se ha convertido en un ejercicio de sorpresa, desagradable, para casi todo el mundo. Reconozco que no es exactamente mi caso, dado que llevo una vida anómala en ese sentido (en otros muchos también) y no hago lo que se dice una compra convencional, pero veo los medios y, sobre todo, tengo gente a mi alrededor, con o sin familias, con pocos o bastantes hijos, que adquieren mucho producto fresco de alimentación con elevada regularidad, y me ponen al corriente de cómo están las cosas. Uno ve en la tele que la gripe aviar provoca la eliminación de algunos millones de ejemplares de gallinas ponedoras y que eso va a suponer restricciones en la oferta de huevos, y luego en el café es donde me entero más o menos de cuánto costaba antes una docena y a cuánto se ha puesto ahora, o incluso cuánto se puede pagar por packs en los que ya no se ofertan doce unidades, sino diez o menos. Si uno consume huevos en casa con asiduidad, y sus hijos también, el coste de la compra de ese producto se notará muy rápido en la factura del súper, y eso generará un efecto de pobreza evidente al que los adquiere. Realmente la subida de precios genera dos efectos, uno el llamado sustitución, que es el de la variación de la demanda por el cambio en los precios relativos. Suben los filetes de ternera, y por tanto compro menos ternera y más pollo, intentando adquirir la misma cantidad de producto. El otro efecto es el llamado efecto renta, al subir el precio de algo mi disponibilidad total de gasto se reduce, dada que la cifra que tengo para consumir es menor, por lo que me veo obligado a comprar menos del bien que se encarece, o a restringir la compra de otros si quiero mantener el que se ha puesto más caro. Los dos efectos son negativos para mi capacidad de gasto y pueden generar diferentes escenarios en la cesta de la compra de cada uno, pero obligan en todo caso a hacer reajustes no deseados, y eso resta utilidad, genera insatisfacción. Si no son sólo los huevos lo que sube, sino que también la carne, frutas, verduras, café y otro montón de elementos se unen al carro de las subidas la percepción de muchos cuando sales de la caja de la tienda con las bolsas de la compra es que son más pobres, porque su dinero les permite cada vez comprar menos, y es una percepción cierta. Hay bienes que mantienen precios controlados, o a la baja, y la gasolina es uno de los más relevantes, por lo que ofrecen un cierto alivio, pero es verdad que el efecto de las variaciones de precios es mayor cuanto más necesario y generalizado es el uso del bien. No todos usan el coche cada día, aunque sí servicios que requieren motores de combustión, pero es una costumbre generalizada comer de manera regular a lo largo de la jornada, y de todas las jornadas. Por ello que baje la gasolina beneficia a bastantes, pero que suban los frescos perjudica a casi todos.

Llegando como estamos a las fechas navideñas, suele ser habitual que se de un subidón de precios en productos que podríamos denominar suntuarios, como el marisco o ciertas carnes y pescados de postín, y es casi una tradición ver hasta qué niveles llegan los centollos en una lonja de pescados gallega, pero lo cierto es que uno puede renunciar a uno de esos presuntos manjares sin que eso suponga sacrificio alguno, y comerlo fuera de las semanas de las fiestas sin arruinarse. El problema está cuando lo que sube es el ABC del menú de muchos de los ciudadanos en su vida normal, a lo largo de todo el año. Y ahí el sacrificio es doloroso y genera mala (y quizás también cara) uva.

martes, noviembre 25, 2025

¿Qué va a pasar en Venezuela?

Desde este fin de semana no es posible volar de Madrid a Caracas. Iberia, junto con otras aerolíneas, han suspendido los vuelos a Venezuela siguiendo las recomendaciones de las autoridades de EEUU, que han señalado graves riesgos para la navegación aérea en el espacio de tránsito de esa nación caribeña. La suspensión se mantendrá en vigor hasta que, o bien la alerta se levante o suceda algo que permita saber que la seguridad ha vuelto a la zona. Por lo tanto, ahora mismo sólo se puede acceder a Venezuela por tierra desde el continente sudamericano. El contingente militar de EEUU que rodea sus costas aconseja no hacerlo por mar.

Hay mucha confusión y todo tipo de hipótesis sobre lo que puede pasar en Venezuela, y los signos se acumulan señalando a algo feo. Ayer mismo el gobierno de Trump declaró como organización terrorista a uno de los cárteles de la droga que operan en Sudamérica y considera que es Nicolás Maduro, el presidente del país, la máxima autoridad de esa organización delictiva. Lo cierto es que no se si Maduro es o no un traficante, pero sí se que es un vulgar dictador y responsable, junto con no pocos, de haber sumido a Venezuela en la miseria absoluta y en el oscurantismo de la represión de un régimen que ha convertido a todo el país en una cárcel. ¿Excusa eso para una intervención militar que lo derroqué? No es algo que me guste, y creo que precisamente algo así contribuiría a dar al represivo régimen venezolano una pátina de mártir que sería muy fácil de explotar por parte de los movimientos ultras que lo apoyan, algunos muy presentes, y muy forrados, entre nosotros. Lo cierto es que la creciente acumulación de tropas norteamericanas en el entorno del país indica que eso es algo más que un juego. No tiene sentido movilizar al mayo portaaviones de la flota y a miles y miles de soldados para un ejercicio de intimidación puramente teatral. Sin embargo, dadas las dimensiones del país, tampoco es imaginable una operación invasiva como tal con las fuerzas que se han reunido. Venezuela no es Panamá, ejemplo último que puedo recordar de una intervención militar norteamericana en la zona, un país pequeño y con dos únicos puntos estratégicos de control, su capital y el canal. Aquí sólo las dimensiones de Caracas impiden una toma de la ciudad por un contingente como el desplegado. ¿Busca Trump asustar a Maduro y que él mismo opte por la huida? ¿Trata de ofrecer el apoyo de sus tropas a posibles movimientos disidentes en el ejército venezolano, que puedan optar por alzarse contando con el apoyo de EEUU? ¿Se planea una operación de toma del centro de poder y extracción / eliminación del líder y que el caos consiguiente sea aprovechado por las fuerzas opositoras? Nada está claro y las dudas, a la par que la tensión, crecen y crecen. Dentro de los propios EEUU no está clara la pretensión de Trump, y por si acaso se decreta una intervención militar, no son pocas las voces que señalan que el presidente debiera pedir permiso a las cámaras para lanzar algo así. No se si eso es requisito obligado o no dada la legislación y los poderes que allí rigen, pero sea como sea a Trump la legalidad le importa tanto como a Sánchez. Los planes que le hayan elaborado desde el rebautizado Departamento de Guerra sólo los conocen ellos, y sus intenciones permanecen ocultas. Como en muchos casos, se habla también de la motivación económica, y del posible intento de acceso de EEUU a los inmensos recursos petroleros de Venezuela, cosa que no es descartable, pero a priori me parece secundario, dado que EEUU ya es uno de los principales productores del mundo y el petróleo, que sigue siendo decisivo, empieza a no serlo tanto frente a otros recursos, como pueden ser las famosas tierras raras. ¿Todo esto para hacerse con los yacimientos de crudo? No es descartable, pero se me antoja demasiado burdo.

Para los venezolanos de a pie, los que quedan en el país y no han podido huir, su situación es desastrosa, tras años y años de represión política y destrucción económica. La miseria y violencia en el país es elevada, y sus posibilidades de recuperación nulas. La junta militar que realmente controla la nación y sus recursos sigue enriqueciéndose a cuenta de la pobreza de todos los demás y no querrá dejar el chollo que ha conseguido fabricar en lo que antaño fue un país. A toda esa desgracia se suma ahora la impredecible actitud del presidente norteamericano y las fuerzas que se sabe rodean las costas del país. Habrá que seguir atentamente lo que allí suceda, pero no, no pinta muy bien.

lunes, noviembre 24, 2025

Ucrania se la juega, nosotros también

A lo largo del fin de semana se han ido conociendo detalles sobre el proceso de gestación de la propuesta norteamericana de paz para Ucrania, ese documento de 28 puntos, y la percepción de todo el mundo ha sido que las cosas son peores de lo que ya se sospechaba. La incorporación a última hora de Marco Rubio al proceso de negociación ha permitido confirmar que todo ese documento ha sido elaborado por el enviado especial de Trump, Winkoff, y el representante ruso, y que es una mera recopilación de los deseos del Kremlin. No es una negociación previa entre EEUU y Rusia, sino la asunción norteamericana de las demandas de Moscú. Un texto pensado en la rendición de Ucrania, en su sometimiento.

Los países europeos, bueno, los tres que realmente pintan algo, Reino Unido, Alemania y Francia, han decidido que no pueden permanecer indiferentes ante una propuesta que no sólo reduce a Ucrania a una mera marca defensiva, sino que elimina garantías de seguridad para ese país y para el conjunto de la UE. Han visto, con lógica, que ese documento les agrede, les amenaza, y se han lanzado a colaborar con la parte ucraniana de cara a que las conversaciones que comenzaron ayer en Ginebra sean lo menos desequilibradas posibles. ¿Tienen alguna fuerza esas tres naciones para doblegar el pulso ruso y el de su aliado Trump? Me temo que no mucha, pero es loable el intento desesperado para conseguir apurar algo. Así de grave es la situación actualmente, con una Europa no sólo excluida inicialmente del proceso de negociación, sino sometida a un futuro chantaje en forma de vecino ruso crecido, impune tras su masacre y con ganancias evidentes en lo que hace a territorios, recursos y población. Y es que las naciones europeas podrían esgrimir un peso negociador si tuvieran la fuerza militar suficiente que les otorgase capacidad de disuasión. Una vez que hemos abandonado el mundo de la diplomacia, de las reuniones de presuntos caballeros y las palabras, y hemos entrado en el mundo de la fuerza, de los hombres duros y de la chulería, es el músculo militar, es el poder el que manda, y ese trío de naciones europeas, las que realmente cuentan para algo en el contexto global, carece ahora mismo de capacidad bélica como para impresionar a Rusia o a cualquier otro matón de barrio. Sabe bien Trump y sus asesores que Ucrania sólo puede seguir manteniendo el esfuerzo bélico si logra acceder al suministro de armas de EEUU, bien porque esa nación se lo entregue directamente o bien porque terceros, los europeos, lo compren y se lo pasen. Pero sí o sí el armamento que Kiev emplea para defenderse de la agresión rusa debe provenir mayoritariamente de EEUU, porque es el único país capaz de suministrárselo en cantidad y en el tiempo. Desde el estallido de la guerra en 2022 hemos tenido tres años en la UE para despertar y ponernos a fabricar stocks de munición como locos para convertirnos en suministradores fiables, pero es evidente que no lo hemos hecho. La indolencia, la confianza naif en un futuro de acuerdos, el pragmatismo equivocado, el pacifismo mal entendido, el desgobierno de nuestras naciones…. Muchas han sido las cusas que nos han llevado a la dejadez y que ahora nos muestran como los débiles aliados que somos, frente a un contexto internacional en el que EEUU, China o Rusia no sólo no dudan en exhibir músculo militar, sino que lo usan sin las cortapisas del pasado. Los símiles entre la herbívora Europa y su futuro rodeada de depredadores carnívoros están más que sobados en la literatura en los últimos tiempos, pero son certeros. La urgente y angustiosa necesidad de garantizar nuestra defensa pasa porque nos creamos lo que está pasando desde el jueves, desde que EEUU abrazó sin disimulo la posición rusa y asumen que traicionar a sus socios europeos es lo mejor que puede hacer, por el simple desprecio que le produce nuestra debilidad. No hemos querido verlo y ahora tenemos delante el peor de los panoramas posibles.

Los ucranianos se enfrentan al diabólico dilema de rendirse para conseguir la paz a cambio de la humillación o mantener una resistencia sin el apoyo de EEUU y con unos aliados europeos que poco más que ánimo podrán suministrarles. Es un chantaje cruel, en el que tienen mucho que perder sea cual sea el devenir de las negociaciones. Ucrania es la barrera que se interpone entre las ambiciones de la dictadura rusa y el miedo de las democracias europeas, y pese a la profunda necedad con la que Moscú lleva a cabo su guerra, es precisamente el desprecio por la vida de los demás lo que le hace mucho más fuerte y peligroso ante unos europeos que llevamos el pacifismo clavado en las venas. No somos conscientes del peligro al que nos enfrentamos.

viernes, noviembre 21, 2025

Traición a Ucrania, y a Europa

En el día en el que en España se ha conocido el fallo del juicio al Fiscal General del Estado, algo de justicia en medio de la usurpación sanchista de las instituciones, en los medios internacionales se iban filtrando los presuntos puntos de acuerdo de las conversaciones que, al parecer, se están desarrollando entre EEUU y Rusia sobre el futuro de Ucrania. Encabezadas por Steven Winkoff, el ricachón amigo de Trump que también ha estado detrás del plan de pacificación de Gaza, estos encuentros se producen en un ámbito muy reservado, y a ellos no están invitados ni representantes de la UE ni del país invadido, lo que es una buena muestra de lo que puede salir de ellos.

Los detalles que se han conocido asustan. Rusia promete detener las hostilidades si Ucrania acepta los siguientes puntos; reconocimiento pleno de la soberanía de Moscú sobre Crimea, entrega a Rusia de todo el Dombas, lo que implica la franja de tierra ya conquistada por las tropas de Moscú y zonas aún en disputa o en posesión ucraniana, y reducción muy significativa de las fuerzas militares ucranianas, con la renuncia expresa a poseer armamento de medio y largo alcance capaz de alcanzar territorio ruso, y la nula presencia de fuerzas militares de otras naciones, léase de aliados europeos, en su territorio. A cambio de esto se acabarían los combates por parte de Rusia y EEUU ofrecería garantías de seguridad a Ucrania de que sus fronteras serían estables. Recordemos que los términos de “garantías” y “seguridad” expresados por boca de portavoces de la Casa Blanca bien poco significan en los oscuros tiempos de Trump. En definitiva, el pacto que se puede estar negociando a espaldas del país agredido puede suponer su mutilación y sometimiento, y ese sería el mejor de los escenarios que se le ofrecen. Todo parece indicar que si, finalmente, acuerdos o términos de este tipo se hacen públicos, la presión de los dos grandes países recaería en el gobierno ucraniano, que sería forzado o a aceptar unas condiciones infames o, de no hacerlo, a ser tachado de belicista y culpable del mantenimiento de la guerra. Un vulgar ejercicio de matonismo callejero donde la pandilla violenta pega al indefenso y, si este no se somete, se le acusa de merecerse el castigo que recibe por parte de los delincuentes. Ayer un representante del gobierno de EEUU se reunió en Kiev, de manera formal, con miembros del gobierno de Zelensky, y es más que probable que fuera el encargado de comunicar a los representantes de Kiev estos y otros puntos del plan negociado, entregados como un texto cerrado en el que Kiev sólo tiene la opción de rubricar, no de añadir o de opinar. Los comentarios que han salido de fuentes oficiales ucranianas mezclan la incredulidad no expresada como tal como su voluntad a la negociación y sus líneas rojas, referidas al no reconocimiento de pérdidas de soberanía territorial fruto de una agresión invasiva injusta. Como pueden imaginar, el terreno en el que nos movemos ahora mismo es pantanoso, porque no hay constancia oficial de que la oferta que reciba Kiev se encuentre sujeta a esos términos, pero cuadra bastante con la posición que Trump ha ido expresando en público en los últimos tiempos, posición que cada vez se ha ido escorando más y más hacia los deseos de su buen amigo Putin. Si las cosas acaban siendo así, Ucrania se encontraría ante un texto que le deja convertido en un país pelele, en una especie de marca sometida a Moscú sin la capacidad, fuerza, de decisión necesaria respecto a su futuro. Y todo esto sucede cuando los avances rusos en el frente siguen siendo escasos pero constantes y los muertos civiles en el resto del país por los drones de Moscú se cuentan por decenas cada día.

No es Checoslovaquia en 1938, pero se le parece. Ucrania perdería y sería desposeída de parte de su integridad, soberanía y sentido de nación. Y Europa, en su conjunto, se enfrentaría directamente a una situación en la que Rusia habría obtenido réditos fruto de una agresión territorial injusta. La guerra le habría rentado al dictador ruso, lo que lanza un mensaje de lo más amenazante a todo el continente. ¿Qué garantías de seguridad tendrían los países bálticos en un escenario semejante? ¿Cuál es la credibilidad de unos EEUU rendidos ante los pies de Rusia, fruto de la admiración mutua que se tienen sus líderes? Traición, a esto suena la propuesta. 

jueves, noviembre 20, 2025

Todos pendientes de Nvidia

Ayer por la noche, horario español, todo el mundo económico estaba pendiente de la presentación de los resultados de Nvidia, la empresa más valiosa del mundo en bolsa, fabricante de chips y estructuras de soporte a la IA que se ha convertido no sólo en la joya de los mercados sino la piedra angular en la que se sostiene todo el mundo de la IA. Las empresas y demás actores que pretenden utilizar servicios de IA como ChatGPT, Copilot o cualquier otra de las que se encuentra en el mercado acaban dependiendo de la tecnología de Nvidia. Era la de ayer una noche especial, y que medio mundo estuviera cruzando los dedos esperando a los resultados por miedo a que si no eran demasiado buenos las cotizaciones de ese mundo se desplomasen es, admitámoslo, una anomalía.

Y los resultados, buenos, superaron ligeramente las expectativas del mercado, lo que da opciones a los que dicen que no estamos ante una burbuja. Durante el tercer trimestre de 2025 el beneficio neto ha sido de 31.190 millones de dólares, una barbaridad, y un 65% más de lo cosechado en el mismo periodo del año anterior. Tanto en beneficio por acción como en otros múltiplos de interés la compañía mejoró algo los exigentes vaores que le exigían los analistas, y eso se tradujo en subidas de la acción en post mercado de hasta un 5%, moderándose posteriormente al entorno del 2% – 3% Con eso el valor, tras la subida de casi el 3% que experimentó ayer, recupera prácticamente el 6% de bajada que había sufrido el lunes y martes de esta semana. El negocio de la empresa va viento en popa y su CEO, Jensen Huang, fue ayer tajante a la hora no sólo de prometer un futuro magnífico para su empresa y el sector de la IA; sino también en su negativa sobre la impresión de que estemos ante una burbuja en el sector. El miedo a ese fenómeno ha ido creciendo entre los analistas y otros muchos participantes en los mercados, y ahora mismo casi podíamos dividir a la opinión económica entre los que opinan que estamos ante una burbuja y los que no, y los primeros daban una importancia trascendental a los resultados de ayer para, en caso de ser decepcionantes, decretar el inicio de su estallido. Es cierto que se han visto desplomes en acciones ligadas al sector que tienen un perfil gráfico muy de burbuja reventada, casos como el del Oracle o Palantir, pero en las grandes, como es Nvidia, Microsoft, Alphabet y otras no se aprecian síntomas de una figura por el estilo. Obviamente el ascenso infinito no existe, las exigencias para Nvidia irán a más a medida que el tamaño de la empresa crezca y llegará un punto en el que sus cifras de ventas y beneficios se estanquen, como pasa en todo sector económico, pero parece que ese momento no es ya. En la opinión burbujil también hay dos sesgos significativos. Los que no lograron en su momento subirse al carro de las subidas se mueren de envidia ante lo que contemplan y creen que el derrumbe es inevitable, dado que ellos no lograron ver la oportunidad de ganancia. Por el contrario, los que están sobre una fortuna acumulada de subidas sostenidas necesitan que las cotizaciones no se derrumben para no perder lo acumulado en estos años de euforia. Eliminando estas opiniones interesadas, el miedo a que se produzca un porrazo en el mercado es lógico, y a medida que las valoraciones de las compañías se disparan es creciente, por el impacto que puede tener en la macroeconomía. El hecho de que muchas de las empresas del sector de la IA estén participadas también entre sí y aumente sin cesar el cruce de inversiones y préstamos que unas hacen sobre otras aumenta la sensación de que la caída de una de ellas pueda generar efectos de arrastre mucho más intensos de lo que sería deseable, por no hablar de las consecuencias puramente financieras sobre los volúmenes de deuda emitidos para financiar las inversiones mastodónticas que se anuncian día sí y día también. Es realmente difícil saber en qué situación nos encontramos.

Por definición, una burbuja lo es cuando ha reventado, porque si no lo hace no la subida podrá ser todo lo explosiva que queramos, pero responde una realidad. Es caso de las puntocom de principios de los dos mil es el que más se está recordando, como caso de una burbuja reventada que limpio el sector de internet, no lo arrasó, sino que sirvió para consolidarlo y convertirlo en lo que luego ha sido, la clave de bóveda de nuestra economía y sociedad. ¿Puede haber una burbuja de ese tipo en la IA, que borre muchos proyectos absurdos y ayude a consolidar los que realmente serán líderes? Sólo el tiempo lo dirá. De momento es eso, tiempo, lo que parecen haber comprado las cotizaciones. Disfrutemos de ello.

miércoles, noviembre 19, 2025

Reunión de mafiosos

Y no, no me refiero hoy a los encuentros entre Cerdán, Ábalos y demás miembros de la ejecutiva socialista, que de mafia parecían saber bastante y de reunirse más, siempre a cuenta de Rey, o más bien de su y mi dinero, querido lector. Hablo de la reunión que tuvo lugar ayer en la Casa blanca entre Trump y Mohamed Bin Salman, MBS, el hombre fuerte de Arabia Saudí. Ambos mandatarios firmaron acuerdos de intercambio comercial. MBS comprará aviones F35, los más caros de los que se fabrican en EEUU, los mismos que se le venden a Israel, y el reino del desierto promete realizar inversiones inmensas en territorio norteamericano. Apretones de manos, risas mutuas y compadreo nada disimulado.

La CIA ya dejó más o menos claro que el asesinato del periodista KAshogui en el consulado de Arabia Saudí de Estambul fue ordenado por MBS. Kashogui trabajaba para el Washington Post y había destapado varias corruptelas que afectaban MBS y su entorno, y se convirtió en un enemigo del régimen saudí. Su asesinato, y posterior descuartizamiento, escandalizó a la opinión pública mundial y forzó a un enfriamiento de las relaciones de varias naciones con Riad, entre ellas los propios EEUU de un Biden que tenía bastante claro que había pasado allí y quién había dictado la orden ejecutora. Pues bien, llega Trump al poder y pelillos a la mar. Las relaciones Washington Riad se restablecen de la manera más plena posible, con los llamados acuerdos de Abraham de fondo para estabilizar todo Oriente Próximo y las declaraciones del magnate rubio sobre el príncipe saudí escalan en elogios cada vez que él es preguntado al respecto. Y todo hasta llegar al momento de ayer, en el que MBS es recibido en la residencia del poder ejecutivo de EEUU con toda la pompa posible, con deferencias que se emplean en las ocasiones distinguidas, y con una cordialidad absoluta. Parecía lo que era, la reunión de dos compadres. En el encuentro posterior ante los medios, una periodista de la ABC pregunta a Trump sobre Kashogui, sobre las acusaciones que pesan sobre MBS en relación con su asesinato y si tiene algo que añadir. Trump empieza desviándose, pero al poco se lanza, en defensa absoluta de su anfitrión. Dice que ese periodista era una persona que no caía bien a todo el mundo, que es un asunto complicado y que, bueno, son cosas que pasan. “Cosas que pasan” es la valoración que el presidente de EEUU otorga a un asesinato cruel presuntamente ordenado por el señor que se encontraba a unos pocos centímetros de él. “Cosas que pasan”, supongo que todos tenemos conocidos a los que les “han pasado cosas”, ¿qué hay más natural y cotidiano que un vecino, amigo o conocido acabe siendo descuartizado después de desaparecer? Supongo que en el mundo de la mafia debe ser una de las maneras habituales para librarse de soplones, chivatos, testigos y, en general, todo aquel que sea considerado por los capos como sobrante. Una ejecución y listo, a otra cosa. Los medios de todo el mundo recogen las palabras de Trump y se quedan alucinados, pero el presidente apostilla, aumentando la dimensión de la vergüenza de lo visto ayer, criticando a la periodista por ser descortés con el invitado que en ese momento se encuentra en el Despacho Oval. “Tiene a usted a un dictador de primer nivel, a un ejecutor despiadado, trátele con el respeto debido o lárguese” parecía querer decir Trump con su mirada a una reportera que ya no sabía dónde meterse después de haber obtenido unas de las declaraciones más obscenas que imaginarse uno pueda. La reunión sigue entre los mandatarios, con los anuncios de inversiones y otras preguntas, pero el encuentro ya queda marcado por lo sucedido. Trump no sólo ha rehabilitado a MBS, lo ha elevado a sus altares y ya se ha convertido en otro de esos hombres fuertes que admira y envidia, que aspira a imitar en sus formas y modos de gobierno.

Todo es tan obsceno que mereciera ser una mera película, ficción, y asustaría en ese caso. Pero no, es real, el mandatario del país más poderoso del mundo, garante de la estabilidad financiera y geopolítica global sigue en su proceso de alianza con lo peor del planeta, con las dictaduras más crueles, y encamina a su país, y a eso que se llama occidente, a una incongruencia que no puede ser resuelta. Que MBS o Putin sean sujetos admirados por el Presidente de EEUU no es ya una anomalía, sino una señal de alarma que no deja de avisar que algo se está resquebrajando bajo nuestros pies. Me temo que no somos conscientes de la gravedad de lo que está pasando.