martes, mayo 26, 2026

Lo de Alsina

Más de una vez ha declarado Carlos Alsina que su intención no era la de perpetuarse, sino jubilarse pronto, descansar, no trabajar tanto para poder disfrutar de eso que te ofrece la vida y que el día a día te lo niega. Creo que ni sus oyentes ni los jefes le hacíamos demasiado caso ante esas palabras, su carrera está en lo más alto en popularidad y facturación, su prestigio es grande, su imagen y nombre ya son marca de la radio en España y, también, no es muy mayor. Con 57 años se está en plenitud de facultades y aún se tiene cuerda para rato. Es cierto que las generaciones jóvenes ya vienen a coger el relevo, pero eso es ley de vida, ley natural. No es una edad para retirarse de nada, salvo que uno sea deportista, claro.

Por eso, conocer la decisión de Alsina de dejar el tramo de las noticias de su programa para presentar sólo la segunda parte, esa que huye de la política, ha supuesto una cierta conmoción para muchos, empezando por mi mismo, y más sabiendo que es la decisión menos mala posible, porque las intenciones iniciales de Alsina eran la de dejarlo todo, abandonar, renunciar a su carrera y colgar los micrófonos. Persuadido por los ejecutivos de su empresa, ha aceptado quedarse en lo que muchos consideran un destino menor, residual, secundario, el jiji jaja como él mismo afirmaba ayer que lo consideran muchos profesionales del medio, frente al portaviones blindado que supone el tramo político de muy primera hora hasta las 10 de la mañana. Declaró ayer Alsina que se siente gastado, cansado de dar la perorata todos los días, de incidir una y otra vez en una actualidad que, sí, cada vez es más amarga, en comentar una política que ha degenerado con el paso del tiempo y que no necesita casi ni comentarios, porque se ve lo cutre que es con sólo echarle un vistazo. Él, que es muy listo, sin duda ha llegado a hartarse de hacer entrevistas en las que sabe sin duda alguna que el entrevistado le está mintiendo de la manera más descarada, y que por mucho que intente sacarle algo de verdad, no de jugo, sino de simple sinceridad, no habrá manera, porque hace tiempo que la política ha huido de la verdad para esconderse en el relato fabricado, y ha visto en los medios, algunos quebrados, todos necesitados de ingresos en un mercado menguantes, a los siervos que les puedan ofrecer el servicio adecuado. Carlos ha visto, sin duda, la degeneración de la profesión, el banderismo que se ha instalado entre unos y otros, la obsesión por analizarlo todo desde la trinchera política (qué coñazo de gente, como ayer reiteró) y el papel cada vez menos relevante para la sociedad de un periodismo que se encuentra, quizás, en el nivel de prestigio más bajo de su profesión desde hace mucho tiempo. No son pocos los factores que han contribuido a ello, empezando por el cambio tecnológico y social que vivimos desde hace años, pero uno de ellos, y muy relevante, ha sido el abandono de la profesionalidad del periodista para hacerse amigo a sueldo de una corriente política que sea la que le garantice ingresos. Muchos periodistas y medios ya no cuentan lo que pasa, cuentan lo que les dicen que cuenten para justificar las decisiones que unos u otros toman. Para eso, ¿para qué consumir periodismo? piensa más de uno y de dos. Alsina ha tratado de huir de ese comportamiento, y en un país polarizado como el nuestro, sometido al infantilismo de unos y otros sobre cualquier asunto, en el que la carencia de razonamiento, criterio técnico y solvencia es la nota dominante de casi la totalidad de quienes hablan y opinan de manera remunerada y constante, Alsina ha tratado de escapar y crear, desde un medio de gran porte y alcance, una radio política que no diera vergüenza, que no tuviera fieles escuchantes, adeptos a la consigna que es conocida de antemano. Lo mejor que se puede decir de Alsina es que, antes de escucharle opinar sobre un tema, no está nada clara cual va a ser su postura, y en muchas ocasiones resulta sorprendente. E ilustra. Puede que esa sea una de las obligaciones del periodista, la de plantearse sus convicciones en contraste con la realidad. Alsina es de los pocos que ha tratado de hacerlo, día a día, año a año. Y sí, eso cansa. Eso gasta.

No les voy a engañar, parafraseando a Rufián, vaya vaya, estoy jodido, porque a partir de septiembre voy a tener una cierta orfandad informativa. No nos sobran las mentes lúcidas en este país, ni las voces con algo relevante que decir, como para que Alsina deje de opinar sobre lo que nos pasa y lo que los gobernantes nos imponen. Su marcha es una pérdida enorme que muchos lamentaremos, aunque más de uno y dos brindarán al no tener que soportarle. En un mundo de bandos Alsina ha tratado de escapar de ellos, y en no pocas ocasiones, por ambos ha sido atacado. No hay mayor elogio posible para un periodista, un opinador, un escritor, español. Muchas gracias por tanto, y fortuna en la nueva etapa, y vida.

lunes, mayo 25, 2026

Posible acuerdo entre EEUU e Irán

A lo largo del fin de semana se ha ido consolidando la posibilidad de un acuerdo entre EEUU e Irán para poner fin a las hostilidades mediante un compromiso escrito de cese el fuego. El plan que ha trascendido incluye que, en el plazo de un mes, se produzca una apertura progresiva del estrecho de Ormuz y se reestablezca el tráfico de buques, con lo que volvería a fluir el petróleo de esa zona al resto del mundo. En dos meses se lograría un acuerdo respecto al programa nuclear, dejado aparte para permitir que el resto de los asuntos salgan adelante. Si todo lo demás es impreciso, en el caso nuclear la bruma es total.

Si se llega a un acuerdo de este tipo, se puede afirmar claramente que EEUU ha perdido la guerra de Irán, una guerra electiva, no buscada, de la que ha salido dañado en varios aspectos. La derrota no es de las clásicas, como no lo es la victoria de Irán, dado que no se ha producido un enfrentamiento terrestre ni toma de posiciones sobre el terreno. Irán ha soportado bombardeos intensos que han dañado todos sus intereses como país; infraestructuras, recursos, capacidades militares, edificaciones, instalaciones industriales…. Es difícil calibrar los daños, pero a buen seguro son extensos e importantes. Sin embargo, lo que más le interesa al régimen que oprime a esa sociedad, que es su supervivencia, se ha dado. La dictadura teocrática se mantiene en el poder, debilitada en sus capacidades, pero fortalecida al presentarse ante el mundo como un resistente. Ha ejecutado una táctica muy similar a la que ha desarrollado Ucrania, de tal forma que su objetivo era no perder mediante una resistencia asimétrica, con el empleo de drones y técnicas de ataque que han infundido el pánico en todos sus vecinos, y ha descubierto que Ormuz es casi más relevante para el mundo que el programa nuclear. Si el acuerdo se firma, la dictadura islámica seguirá al frente de la nación y ya podrá centrarse en la represión interna, por lo que para los habitantes del país todo habrá ido a peor. Por su parte, EEUU, que se embarcó en una campaña de bombardeos improvisada, animado por lo que parece por el deseo de Netanyahu de que le hiciera el trabajo sucio en su conflicto con los Ayatolas, ha terminado pidiendo la hora en este conflicto al verse superado. Entiéndaseme, la capacidad militar norteamericana es abrumadora, pero sólo resulta efectiva contra un enemigo después de un planificado proceso de despliegue y concentración de fuerzas, y nada de eso se ha dado aquí. Los drones iraníes, baratos y abundantes, se enfrentaban a los caros y escasos proyectiles de precisión norteamericanos, diseñados para otro tipo de misiones, más quirúrgicas que masivas. El consumo de munición carísima por parte de EEUU ha sido muy alto, y es de suponer que sus stocks han quedado bastante reducidos, debilitados en exceso, cosa de la que es consciente él y sus enemigos que observan lo sucedido. Además, aunque ha costado reconocerlo, ha sufrido daños significativos en algunas de sus bases en la zona y ha perdido instalaciones de radar que son vitales a la hora de coordinar ataques, gestionar la información y mantener el seguimiento de las operaciones. Los daños que Irán ha infringido a EEUU son superiores a los que el imperio puede permitirse, mientras que, desde la óptica contraria, al régimen teocrático bien poco le importa lo que sufra la población de su país. Esta asimetría también ha jugado en contra de EEUU, que pensaba ingenuamente que la dictadura de Teherán caería tras su descabezamiento, sin tener en cuenta el martirologio que impera en la zona y en la creencia chií, mostrando nuevamente como el uso de la inteligencia por parte de EEUU deja mucho que desear. La sensación de que estaba improvisando a cada paso ha sido evidente, y la imagen que deja el comportamiento de su ejército no ha sido la mejor posible, ni mucho menos.

En el frente interno, el castillo de naipes que iba a ser el régimen iraní, tal y como se le vendió a Trump por parte de algunos ilusos, se ha transformado en un petróleo disparado por encima de los 100 dólares y una gasolina cara que golpea al consumidor, y votante. Trump podía permitirse un par de semanas o tres de conflicto, no los casi tres meses que llevamos, y que han erosionado aún más sus perspectivas de cara a las elecciones de medio término de noviembre, para las que quedan menos de seis meses. Desesperado, el acuerdo es una manera de ganar tiempo de cara a esos comicios. En definitiva, si se firma, EEUU venderá una victoria, pero cosechará un fracaso.

viernes, mayo 22, 2026

¿Un asesinato familiar?

Una de las noticias nacionales de esta semana en España ha tenido trascendencia en los medios internacionales, y se ha comentado mucho, pero no es la relacionado con la trama de ZP y las ramificaciones venezolanas, no, pese a su gravedad. Es todo lo relacionado con la muerte de Isak Andic, el fundador y dueño de la cadena de ropa Mango, una multinacional presente en numerosos países, que falleció hace no mucho en un accidente de montaña en Monserrat, mientras daba un paseo con su hijo. Desde un primer momento se rumoreó lo sospechoso que resultaba la presencia del primogénito, Jonathan, en aquellos hechos y el escaso peligro que tenía la ruta que estaban realizando ese día, más propia de senderismo que de montaña.

Pues bien, en el mismo día en el que la Audiencia Nacional revolucionaba la política con la imputación de ZP, la jueza que lleva el caso de la muerte de Andic padre ha imputado al hijo de homicidio, de haber sido el causante de ese fallecimiento, provocando la caída del padre en el único sitio del paseo en el que realmente se podía producir un accidente serio y realizando todo tipo de labores para disimular lo que era un acto de agresión y transformarlo en un accidente. Jonathan es, ahora mismo, vicepresidente de la compañía y, por tanto, sigue ocupando un puesto muy relevante en el organigrama de la empresa, con poder de decisión y remuneración muy elevada. Esto ha hecho que la relevancia de la decisión judicial sea máxima, porque no estamos ante un familiar que, tras la muerte del padre, abandona el negocio, ni mucho menos. Las sospechas sobre las ambiciones de Jonathan han ido salpicando los medios durante todo el tiempo transcurrido desde el fallecimiento de Andic padre, y los números que se barajaban como herencias y similares eran mareantes, y muy tentadores si los escrúpulos de alguno de los implicados no eran excesivos. Se suponía que, a la muerte de Andic, la empresa, gestionada de manera profesional, pero que seguía siendo un negocio familiar, pasaría a manos de los hijos del patriarca, que son tres; el mencionado Jonathan y sus hermanas, Judith y Sarah (todos con h, ¿deseo del padre?). La brusquedad de lo sucedido precipitó los hechos, nunca mejor dicho, y en este tiempo se han cruzado algunas demandas y líos judiciales sobre la posesión del imperio, el reparto de los beneficios y cosas por el estilo. Ahora, además, se ha sabido que Isak planeaba alterar su testamento de tal manera que iba a donar la mayor parte de su fortuna a una fundación con el propósito que de se destinase a fines sociales, en la idea, muy norteamericana, de devolver a la sociedad algo de lo que ella le ha dado al magnate en su proceso de construcción del imperio. ¿Sabía Jonathan ese propósito testamentario y actuó antes de que se produjera? ¿Vio en la decisión de su padre un peligro de cara a la idea de millonario que se había hecho como heredero del imperio? ¿Le entró el pánico a verse desposeído de lo que creía que era suyo de pleno derecho? Son preguntas bastante lógicas, que la investigación judicial debiera tratar de resolver. Por ahora los peritos, en sus informes, tienen pocas dudas sobre la artificialidad de algunas de las marcas encontradas en el paseo de los Andik justo antes de la caída, de tal manera de que su tesis es que el hijo empujó al padre y luego pretendió simular un resbalón propio en la pista de piedras, de tal manera que esa fuera la causa del accidente. Ambos resbalaron y él se salvó, pero el padre no. Esa es la tesis que ha defendido desde el principio, pero claro, si se logra demostrar que esas marcas de resbalón son “forzadas” la cosa se complicaría mucho para Jonathan. El conocimiento de ese cambio en el testamento sería la excusa perfecta para justificar un acto de este tipo por parte de alguien corroído por la ambición, y de ahí a planificar los hechos y ejecutarlos no habría demasiado. Eso es lo que debe ser probado y, si así fuera, Jonathan pasaría un buen tiempo de lo que le resta de vida entre rejas.

Evidentemente todo esto tiene un aire de telefilme que resulta muy atractivo. Conjuga las horribles tramas violentas que llenan la programación de los sábados por la tarde de algunas cadenas televisivas con el glamour del negocio de la moda y con cifras de facturación de cientos de millones de euros, lo que lo convierte en un serial de ricos. La presencia de Mango en muchas naciones, su imagen global de marca y las similitudes con alguna serie de reciente factura y notable éxito (sí, Succession) he hecho que muchos medios pongan sus ojos en los Andic, en un pedregal de Monserrat y en un juzgado de Barcelona. La investigación y juicio pueden dar para bastantes películas más.

jueves, mayo 21, 2026

Cuidado con los ídolos

Dice OOM, compañero de trabajo y amigo, que no hay que idolatrar a nadie, que elevar en pedestales es un error, porque luego descubres que lo que antaño era dorado ahora está lleno de herrumbre. No usa términos tan cursis, pero vamos, nos entendemos. Elevar a alguien a la categoría de mito cuando no está es complicado, y tiene sus riesgos. Hacerlo en vida resulta de lo más peligroso, porque en cualquier momento una investigación judicial lo desnuda y te revela secretos de su ser y sus cuentas que son muy desagradables. Ante ello, muchos optan por la negación, por mantener su frente a la realidad. Y eso, además de peligroso, es inútil.

No se muy bien por qué, pero para mucha gente ZP se había convertido en un referente, cuando su paso por la presidencia del gobierno fue un desastre. En su primera legislatura, marcada por el 11M, la apertura del melón estatutario catalán y el inflado de la burbuja, se vio que el personaje no tenía nada de consistencia, mucho marketing y poco más. En la segunda, tras el estallido burbujil, se comprobó la inutilidad del personaje, que casi provoca la quiebra del estado por su negación de la crisis y por su irresponsable gestión de la misma. En fin, uno escoge a los ídolos que desea, y no pocos en este país, que se autodenominan de izquierdas, elevaron a los altares laicos a este personaje lleno de carencias. Su aura para ese conglomerado ideológico ha ido creciendo con los años, y se le ha sacado, como si fuera un paso procesional, en todo tipo de campañas electorales para defender la marca del PSOE y la izquierda, uniendo su destino al de un sanchismo que ha supuesto la consumación de todo el desastre que se veía ya fraguando desde los gobiernos del propio ZP. La simbiosis entre el desgobierno actual y la figura de ZP es total, con constantes expresiones y gestos de admiración mutua entre ambos a cada día. Por eso, el auto de imputación del juez Calama es tan devastador para el desgobierno que padecemos, porque ataca las bases de una de sus figuras con menos poder nominal, pero mayor predicamento entre los que se supone que son sus electores. ZP no tiene cargo público alguno, pero es sabido que ha hecho gestiones para el gobierno actual, entre ellas negociaciones con el sedicioso puigdemoníaco y cosas por el estilo, de las que él se ha mostrado plenamente orgulloso, lo cual da que pensar sobre la solidez mental del personaje. No ocupa cargo alguno en la administración, y creo que hace ya algunos años que dejó el Consejo de Estado. Carece, por tanto, de cualquier tipo de aforamiento, y no será ante el Supremo donde tenga que comparecer en los procesos judiciales que, a partir de ahora, van a marcar su existencia. Lo que se produjo a lo largo del lunes fue el descabalgamiento del ídolo, el derrumbe de su estatua, la cuerda que, enganchada en uno de los extremos de la figura, tira de ella y la lleva a estrellarse contra el suelo, haciéndola pedazos para que la escena sea aún más metafórica. Años de presunta honradez, sencillez, escrupuloso respeto a la legalidad y demás expresiones al uso deshechos en unas horas, las necesarias para leer el auto de procesamiento, dictado por el juez de la Audiencia Nacional en el marco de una investigación criminal de ámbito europeo, con ramificaciones norte y centro americanas más que obvias, que deja al personaje a los pies de los caballos. Las explicaciones que por ahora ha dado el imputado han sido escasas, apenas ese vídeo de minuto y medio en el que proclama su inocencia y poco más, en medio de un frondoso jardín privado. Claramente insuficientes hasta para los suyos, ni les cuento para el resto del país, que asiste sin desgarro, pero sí con asombro, a una historia de presunta corruptela que deja a tramas pasadas convertidas en juegos de aprendices. La sofisticación de la corrupción patria no deja de alcanzar nuevas cotas. Ahí sí que innovamos, no como en otras cosas donde debiéramos.

La respuesta de los fieles ante el auto muestra el infantiloide mundo en el que vivimos, en el que la fe es superior a la realidad. Ante la acusación, cierre de filas de los “míos” y acusaciones sin freno, llenas de bulos, ante los “otros”, en un proceso tan falaz como ridículo, que ante la magnitud y gravedad de los datos expuestos obligó ayer a más de uno de entre la feligresía a empezar a dudar de sus creencias zapateriles. No parece que sea ese el caso de Sánchez, que sólo cree en él mismo y en su propio beneficio. Ayer apoyó públicamente a ZP, con la misma rotundidad con la que pasado mañana lo negará si es necesario, con tal de salvarse. Él no cree en ídolos, él se cree el único ídolo posible.

miércoles, mayo 20, 2026

ZP en problemas

Hace no mucho se publicó en España la versión traducida del libro que el ex presidente francés Nicolas Sarkozy ha escrito tras su breve paso por la cárcel. Fueron apenas dos meses de encierro, si no recuerdo mal, y le salen algo más de dos páginas por día entre rejas, lo que es una buena muestra de cómo el personaje se quiere a sí mismo. Sarkozy fue condenado en una de las causas que tiene abiertas por financiación ilegal de sus campañas electorales, con el dinero libio del dictador Gadaffi de por medio. En Francia un presidente es como un rey absoluto con carácter temporal, tiempo tasado, pero poder y boato hasta aburrir. Comparados con ellos, nuestros presidentes son unos vulgares primeros ministros, casi como los suyos.

Por eso la imputación de ZP nos hace un poco franceses, así que los que siempre tienen el complejo de que somos menos que el resto de los europeos ya pueden sentirse satisfechos, nos hemos igualado en otra categoría más, aunque esta sea de las indignas. ZP es el primer presidente del gobierno de la democracia que se ve imputado y con el serio riesgo de acabar enjuiciado en un asunto que suena muy mal desde el primer día en el que se supo algo de él. Todo lo relacionado con el rescate de Plus Ultra lleva años sometido a un escándalo constante, y desde el mismo momento en el que se conoció la millonada que se llevaba esa línea aérea casi inexistente y sus vinculaciones con el régimen de Maduro las especulaciones sobre negocios turbios no cesaron. La constante presencia de ZP en lo que se llamaban labores de mediación ante el régimen chavista, que no eran otra cosa que respaldo político desde su posición de prestigio institucional a la dictadura venezolana, alimentaba las especulaciones sobre si algo de la millonada del rescate no habría acabado en sus bolsillos, o en el de allegados muy cercanos, fueran familia o amigos. ZP ha negado una y otra vez el cobro de comisiones por los trabajos que se han ido conociendo a lo largo de estos años, labores de consultoría y de informes que siempre han aparentado ser cortinas de humo para encubrir una acción de lobbysmo profesional, de intermediación al más alto nivel para lograr que el gobierno de España aprobase el rescate a la compañía, por una cifra de entorno a 53 millones de euros, importe más que suficiente para que las comisiones asociadas fueran sustanciosas. La presencia de Julio Martínez, conocida a lo largo de las investigaciones periodísticas que han ido indagando sobre ese rescate, su amistad con ZP, su colaboración profesional en la consultora Análisis Relevante y otros cabos sueltos han ido creando un relato en el que la sospecha sobre el expresidente era creciente, pero la negación constante de los hechos por parte de ZP y la defensa cerrada que los medios afines han hecho de su figura, uno de los mayores baluartes que le queda al socialismo patrio. Por eso, la conmoción general que se produjo ayer al conocerse la imputación de ZP por parte de la Audiencia Nacional fue absoluta, especialmente en las filas propias, que empezaron a lanzar la típica campaña de desinformación para ver si podían minimizar lo que era un hecho gravísimo, pero la realidad puede aplastarlo todo. El auto del juez Calama responde a una investigación internacional en la que están implicadas las fiscalías francesa y suiza, y para sorpresa de todos, va mucho más allá de Plus Ultra, hasta configurar toda una trama de corrupción asociada a la figura de ZP como el conseguidor máximo en la que el caso de la aerolínea sería uno de los posibles, pero ni mucho menos el único. La asociación de ZP con los gerifaltes chavistas lo llevaría a negocios turbios en los que el petróleo, oro y ayuda internacional al desarrollo podrían verse envueltos, y con la clásica creación de sociedades pantalla en el extranjero para canalizar y blanquear ingresos ilícitos.

Lo que se fue conociendo ayer es un escrito de acusación gravísimo que, de ser cierto, pondría al expresidente Zapatero a las puertas de un proceso judicial con implicaciones penales rigurosas. Por de pronto está citado a declarar ante la Audiencia Nacional el 2 de junio, creo, y el juez pudiera dictar medidas cautelares tras ese momento si considera que hay riesgo de fuga o destrucción de pruebas. Como hicieron Koldo y Ábalos, ZP puede tener que ir a declarar con un petate preparado en el caso de que se le mande a Soto del Real tras su comparecencia, cosa que veo poco probable, pero, tras lo de ayer, posible. Su horizonte se ha oscurecido de una forma siniestra, y con él el de sus allegados y partidarios.

martes, mayo 19, 2026

Victorias y derrotas andaluzas

De la serie de cuatro elecciones autonómicas con la que se inauguraba este año, el plato fuerte, la más importante, era la de Andalucía. Es la comunidad más poblada de España, granero de votos para el partido que la domine, y contaba con mayoría absoluta del PP tras los comicios de 2022. Por ello todos los partidos lo veían, con razón, como caza mayor, pieza que cobrada vale mucho y perdida es dolorosa en extremo, aunque ya se sabe que casi nadie miente tanto como un político a la hora de minusvalorar sus derrotas. El PP salía a ganar y revalidar la absoluta, y el PSOE a remontar con una candidata casi tan sanchista como el propio presidente del gobierno.

El resultado no ha tenido grandes sorpresas, salvo una que casi nadie vio, yo menos, que es el gran ascenso experimentado por Adelante Andalucía, antigua marca podemita que se salió de la secta de Iglesias hace ya tiempo y que ha derivado a una curiosa mezcla entre ortodoxia de ultraizquierda y andalucismo. Subió de dos a ocho escaños, eso es como para sentirse muy ganador, y se quedó con el último escaño en varios de los repartos de restos, y eso es lo que le ha privado al PP de reeditar la mayoría absoluta, habiéndose quedado a dos de los 55 escaños que otorgaban la plena tranquilidad. El propio Moreno Bonilla reconocía la noche electoral, en su alocución ante militantes y prensa, que habían logrado el objetivo de la victoria y no el de la absoluta, porque lo que D’Hont da unas veces te lo quita otras, y efectivamente fue así. Es curioso, y meritorio, que el candidato del PP dijera una verdad tan clara y sencilla como esa. Su victoria es incuestionable, arrasante, aunque al no tener la absoluta se ve abocado a entrar en el lío, como el mismo lo definió, de acordar políticas con Vox, está por ver si puestos en el gobierno. Los de Abascal han mejorado un solo escaño, se consolida la idea vista en las elecciones de Castilla y León de que su ascenso meteórico ha podido tocar techo y que ya han alcanzado el máximo de sus aspiraciones. Eso no les está quitando nada de su verborrea y chulería, impropia ante unos resultados que son buenos pero que ofrecen unas expectativas de estancamiento, que es el paso previo a descender. Los 13 escaños voxeros son poco frente a los 52 peperos, por lo que las exigencias que puedan plantear se antojan menores, pero en tiempos de chantajismo irracional como el que vivimos todo es posible, y no es descartable que los de Abascal acaben consiguiendo consejerías desde las que pregonar sus ideas locuelas e irrealizables, que en nada arreglan los problemas reales de la gente, incluyendo algunos de los que ellos denuncian sin cesar. El resultado del PSOE ha sido el que muchos esperaban y desde el partido y gobierno no se quería admitir. Partían de 30 escaños, el mínimo histórico cosechado por Juan Espadas en los comicios de 2022, y la candidata María Jesús Montero, probablemente la peor de las posibles a excepción del propio Sánchez, ha logrado perforar ese suelo, llegando a los 28 parlamentarios, y dándose por satisfecha de que el guarismo no hubiera sido aún menor. Si el PSOE planteaba estas elecciones como un plebiscito sobre la figura de Sánchez y la que ha sido su entregada número dos durante todos estos años, el veredicto es claro. Los numerosos errores protagonizados por la candidata durante la campaña, con meteduras de pata serias, han contribuido a crear la imagen de una improvisación constante y de una mera fachada para colocar a alguien a quien el dedo del presidente le ha otorgado prebendas constantes, sin que en ella recaiga capacidad ni valor alguno. Tras dejar el Ministerio de Hacienda arrastras, sólo tras la convocatoria oficial de los comicios, la candidata llegó al territorio como una paracaidista de libro, y su campaña ha sido el perfecto ejemplo de lo que no se debe hacer. Ha sido, de hecho, tan mala, como algunas de las últimas campañas desarrolladas por el PP, que es experto en pifiarla. Que eso lo haga una maquinaria mucho más profesionalizada como es el PSOE resulta curioso.

Como era de esperar, tras la derrota aplastante, no se ha visto en ningún momento al líder del partido saliendo a dar la cara. El PSOE se ha convertido en una extraña secta de entregados a un sujeto que los sacrifica en el altar de su ego, al que todos ellos aplauden sin cesar hasta que son derrotados uno tras otro, sin que nadie pida explicaciones al soberbio sobre su comportamiento, decisiones y actos. Visto desde fuera es incomprensible ese amor a la inmolación que surge en las filas socialistas, e insultante para los sacrificados la desvergüenza con la que, tras cada elección, el líder se escabulle, no asume responsabilidad alguna y hace como si nada de todo eso fuera con él. No hay más ciego que quien no quiere ver, y el PSOE ahora mismo es una nave de cegados en manos de un desquiciado.

jueves, mayo 14, 2026

Cumbre Xi Trump

Hoy comienzan las reuniones de Xi Jinping y Trump en el marco de la visita del norteamericano a Beijing. El agente naranja se ha hecho acompañar de un séquito en el que se incluyen luminarias como Musk, Cook (CEO de Apple) o Larry Flink, CEO de Black Rock, la mayor gestora de activos del mundo. Es un encuentro entre dos emperadores que ansían la supremacía global, encarnada desde hace décadas en Washington, pero amenazada cada vez con mayor descaro por Beijing, en un proceso de ascenso chino que, pese a sus problemas, por ahora no parece tener freno. Saldrá de ahí lo que ellos decidan y sus desacuerdos, y el resto, empezando por los europeos, acataremos y no se nos tendrá en cuenta para nada. Así es el mundo de hoy.

Los temas de debate son amplios, complicados y con numerosos puntos de fricción. El que ha surgido como último es el relacionado con Irán, aliado de China, y Ormuz, donde Trump acude como jugador de una partida en la que no va ganando, y el bloqueo del petróleo del golfo supone un agobio más para Asia que para EEUU, pero hay otros asuntos de fondo, de largo recorrido, que serán tratados. Está el tema de la guerra comercial, los aranceles que EEUU le ha impuesto a todos los países, obviamente también a China, y que Beijing trata de salvar con el mantenimiento de la cotización del yuan por debajo de lo debido (recordemos, no es convertible en mercados) y la subvención encubierta a sus productos que inundan los mercados globales, y sino dese una vuelta por su calle y cuente el número de coches chinos, de los que apenas sabía nada. Puede haber un acuerdo en este tema si se alientan opciones de inversión mutua, tanto industriales como financieras, pero ahí la disputa es intensa. Otro gran tema de discusión es la IA, la carrera tecnológica en la que ambas naciones están invirtiendo recursos a lo loco, con una ventaja competitiva actualmente por parte de EEUU frente a los modelos “low cost” chinos, y con las restricciones a la exportación de chips de última generación a Beijing por parte de Washington, en una medida que puede no haber funcionado como se esperaba. China ha respondido habitualmente a todo este tipo de sanciones con la amenaza, a veces llevada al efecto, de restringir sus exportaciones de tierras raras, fundamentales para el desarrollo de productos de alta tecnología y de carácter militar, de las que EEUU es muy demandante y dependiente. Uno le tiene pillado al otro con los chips, el otro a uno con los minerales, por lo que ambos saben que no pueden hacerse demasiado daño sin sufrir mutuamente más de lo que pueden aguantar. Realmente China es el único país que puede llevar la contraria claramente a EEUU, dado que su dependencia de seguridad respecto a Washington es nula, y EEUU sabe que las presiones que ejerce al resto de naciones, presuntas aliada o no, sólo serán respondidas de con amenazas creíbles desde China. Puede parecer que la situación actual es de tablas, pero la mayor parte de analistas recalcan que las desquiciadas decisiones que está tomando Trump en su segundo mandato hacen que EEUU afronte este momento desde una posición de debilidad. Arrasando con sus alianzas de seguridad y comercio, deteriorando su imagen global, empantanado en el golfo, los errores de EEUU son un regalo para una China que se quiere presentar ante el resto del mundo como fiable, asertiva, deseosa de hacer negocios y sin afán de inmiscuirse en las cuestiones internas del resto de naciones. A la dictadura de Beijing le interesa mantener el control sobre su población, pero parece darle igual lo que pasa en el resto del mundo, siempre que compren sus productos. Ese mensaje amable contrasta con la fiereza naranja, y en medio del caos, la competitividad china crece y crece.

Taiwán va a ser otro de los temas que estarán sobre la mesa, y no se descarta incluso que EEUU, en su política actual de desentenderse de la seguridad de quienes han sido sus aliados de toda la vida, se avenga a un pacto que acabe concediendo a China la soberanía de la isla, que ansía por encima de todo. En el contexto de la seguridad de Asia Pacífico, sin guerras abiertas como en Europa, los antiguos socios de EEUU contemplan como China crece militarmente sin freno y Washington se repliega entre insultos y exigencias. Hoy y mañana serán días muy importantes para todos, días en la mano de dos emperadores.

Mañana es fiesta en Madrid, subo a Elorrio y me cojo el lunes festivo, así que nos leeremos el martes 19, tras más frío y lluvia.