martes, noviembre 25, 2025

¿Qué va a pasar en Venezuela?

Desde este fin de semana no es posible volar de Madrid a Caracas. Iberia, junto con otras aerolíneas, han suspendido los vuelos a Venezuela siguiendo las recomendaciones de las autoridades de EEUU, que han señalado graves riesgos para la navegación aérea en el espacio de tránsito de esa nación caribeña. La suspensión se mantendrá en vigor hasta que, o bien la alerta se levante o suceda algo que permita saber que la seguridad ha vuelto a la zona. Por lo tanto, ahora mismo sólo se puede acceder a Venezuela por tierra desde el continente sudamericano. El contingente militar de EEUU que rodea sus costas aconseja no hacerlo por mar.

Hay mucha confusión y todo tipo de hipótesis sobre lo que puede pasar en Venezuela, y los signos se acumulan señalando a algo feo. Ayer mismo el gobierno de Trump declaró como organización terrorista a uno de los cárteles de la droga que operan en Sudamérica y considera que es Nicolás Maduro, el presidente del país, la máxima autoridad de esa organización delictiva. Lo cierto es que no se si Maduro es o no un traficante, pero sí se que es un vulgar dictador y responsable, junto con no pocos, de haber sumido a Venezuela en la miseria absoluta y en el oscurantismo de la represión de un régimen que ha convertido a todo el país en una cárcel. ¿Excusa eso para una intervención militar que lo derroqué? No es algo que me guste, y creo que precisamente algo así contribuiría a dar al represivo régimen venezolano una pátina de mártir que sería muy fácil de explotar por parte de los movimientos ultras que lo apoyan, algunos muy presentes, y muy forrados, entre nosotros. Lo cierto es que la creciente acumulación de tropas norteamericanas en el entorno del país indica que eso es algo más que un juego. No tiene sentido movilizar al mayo portaaviones de la flota y a miles y miles de soldados para un ejercicio de intimidación puramente teatral. Sin embargo, dadas las dimensiones del país, tampoco es imaginable una operación invasiva como tal con las fuerzas que se han reunido. Venezuela no es Panamá, ejemplo último que puedo recordar de una intervención militar norteamericana en la zona, un país pequeño y con dos únicos puntos estratégicos de control, su capital y el canal. Aquí sólo las dimensiones de Caracas impiden una toma de la ciudad por un contingente como el desplegado. ¿Busca Trump asustar a Maduro y que él mismo opte por la huida? ¿Trata de ofrecer el apoyo de sus tropas a posibles movimientos disidentes en el ejército venezolano, que puedan optar por alzarse contando con el apoyo de EEUU? ¿Se planea una operación de toma del centro de poder y extracción / eliminación del líder y que el caos consiguiente sea aprovechado por las fuerzas opositoras? Nada está claro y las dudas, a la par que la tensión, crecen y crecen. Dentro de los propios EEUU no está clara la pretensión de Trump, y por si acaso se decreta una intervención militar, no son pocas las voces que señalan que el presidente debiera pedir permiso a las cámaras para lanzar algo así. No se si eso es requisito obligado o no dada la legislación y los poderes que allí rigen, pero sea como sea a Trump la legalidad le importa tanto como a Sánchez. Los planes que le hayan elaborado desde el rebautizado Departamento de Guerra sólo los conocen ellos, y sus intenciones permanecen ocultas. Como en muchos casos, se habla también de la motivación económica, y del posible intento de acceso de EEUU a los inmensos recursos petroleros de Venezuela, cosa que no es descartable, pero a priori me parece secundario, dado que EEUU ya es uno de los principales productores del mundo y el petróleo, que sigue siendo decisivo, empieza a no serlo tanto frente a otros recursos, como pueden ser las famosas tierras raras. ¿Todo esto para hacerse con los yacimientos de crudo? No es descartable, pero se me antoja demasiado burdo.

Para los venezolanos de a pie, los que quedan en el país y no han podido huir, su situación es desastrosa, tras años y años de represión política y destrucción económica. La miseria y violencia en el país es elevada, y sus posibilidades de recuperación nulas. La junta militar que realmente controla la nación y sus recursos sigue enriqueciéndose a cuenta de la pobreza de todos los demás y no querrá dejar el chollo que ha conseguido fabricar en lo que antaño fue un país. A toda esa desgracia se suma ahora la impredecible actitud del presidente norteamericano y las fuerzas que se sabe rodean las costas del país. Habrá que seguir atentamente lo que allí suceda, pero no, no pinta muy bien.

No hay comentarios: