Hannah mira a la cámara con la típica sonrisa de una niña de su corta edad. Posee además el rostro que uno pudiera esperar de una cría inglesa, regordeta, pecosa, rubia y mofletuda. Apoyada con un aspecto dócil y manso en la columna del dosel de su cama, parece la figura perfecta de una idílica casa de muñecas, una encarnada felicidad, el sueño de muchas de las niñas de su edad que, en otros lugares del mundo, padecen angustias y penalidades sin fin. Sin embargo, como sucede muchas veces, no todo es lo que parece. Hannah está enferma, y quiere morirse.
De manera resumida, a sus trece años padece leucemia, y va a ser sometida a un trasplante de corazón para seguir viva, pero ella lo rechaza. Dice que lleva tiempo sufriendo, pasando angustias y penalidades y, sabiendo que en caso de no ser operada lo más probable es que muera rápidamente, se ha negado a ser intervenida. Entre una esperanza de vida y una certeza de muerte ha escogido lo segundo, a los trece años, no en la flor de la vida, como se suele decir, sino cuando el tallo de esa flor aún está creciendo, y uno no puede ni imaginar como serán los pétalos que adornarán su copa futura. Se ha organizado una polémica al respecto sobre si Hannah tiene derecho a decidir sobre ese asunto o no, si es la tutela de los padres la que prevalece o sobre cómo abordar, en general, un asunto como este. Quizás este caso muestre que eso que llamamos infancia es algo cada vez más pequeño, que esa inocencia con la que muchos vivíamos hasta muy pasados los diez años (y que algunos creo que la mantenemos dada nuestra ingenuidad....) se evapora cada vez antes y, quiéranlo o no, los niños entran a formar parte en el mundo de los adultos cuando no están preparados aún para ello. En este caso, y a la hora de decidir lo que hay que hacer, yo no respetaría la voluntad de Hannah porque, argumento algo maniqueo pero consistente, si ella desea llegar a las 12 de la noche a casa y sus padres se lo impiden, con más razón le van a impedir morirse. No se sí esperaría hasta los 16 o 18 años, pero antes de esa edad no consentiría que una voluntad expresa de suicidio por parte de un menor sea atendida por la sanidad o por la sociedad en su conjunto. Otro asunto es que Hannah o cualquier adolescente se suicide por sus propios medios. Aunque no tiene nada que ver con esto, el caso de este fin de semana en el que un crío de catorce años ha asesinado con una sangre fría propia de Capote (al que no habrá leído, seguramente) a una adolescente que conoció a través del Messenger demuestra lo débiles que son las barreras de la edad de cara a la asunción de responsabilidades y el pago por los hechos realizados. ¿Debe ser ese crío juzgado como adulto, pese a no serlo porque actuó como tal y causó una desgracia “adulta”? ¿Puede un crío decidir sobre su vida libremente, sin que medio imposición superior alguna? A la primera pregunta yo contestaría que sí, y a la segunda que no, pero se que en este asunto hay opiniones muy diversas y contrastadas, y algunas probablemente basadas en experiencias personales, de las que, dados los hechos, afortunadamente carezco.
Lo que más me intriga del asunto de Hannah es el porqué. ¿Por qué quieres morirte? Quizás sufras, te duela mucho lo que sea y te ves débil e impotente, pero la vida es una oportunidad única, que sólo una vez se te ha concedido y (según las creencias de cada uno) sólo una vez disfrutarás, al menos en este mundo. Conocerás personas maravillosas, ángeles caídos del cielo, y otros indeseables, claro. Sufrirás, llorarás, pero también, y sobre todo, reirás, aprenderás, disfrutarás y te conmoverás al ver la enorme belleza y el amor que sin duda rodeará tu vida. ¿Por qué quieres renunciar a todo eso a cambio de morirte? a cambio de nada....
jueves, noviembre 13, 2008
miércoles, noviembre 12, 2008
Finde en Washington
Finalmente, tras muchos esfuerzos, España va a estar presente en la cumbre financiera del G20(+1) que se celebrará este fin de semana en Washington. Lo cierto es que, como se decía en la época de la guerra de Irak al respecto de los periodistas norteamericanos, vamos “empotrados” en la delegación francesa, dado que Francia tenía dos sillas para esa reunión, una como miembro del G8 y otra porque en este semestre Sarkozy preside la Unión Europea (y si por el fuera seguiría presidiéndola hasta el 2351). Ocupamos una posición de prestado, pero al menos allí estaremos.
¿Cuál va a ser el resultado y la utilidad de esta cumbre? Esa cuestión es más peliaguda. Sinceramente creo que no va a servir para casi nada, excepto para la foto de rigor. Lo que pasa es que en la situación actual esa foto tiene una utilidad por sí misma. Estas cumbres deben estar muy “cocinadas” previamente, porque los presidentes de gobierno que allí van lo hacen para firmar unos trabajos que se han desarrollado durante semanas, o incluso meses. La precipitación con la que se ha convocado la cumbre en este caso, y más en la posición española, recabando posturas hasta ayer mismo de cara al encuentro del Sábado, auguran que el contenido escrito del encuentro será muy débil, nada más allá de una retórica de unión, apoyo al libre mercado y la transmisión de un mensaje de tranquilidad mundial. Se ha comparado todo este marasmo que vivimos con la crisis del 29, y la reunión del sábado con Bretton Woods, y ambas comparaciones demuestran la oceánica incultura de al que muchas veces hacen gala periodistas, tertulianos y opinadores varios. Sí es cierto que uno de los factores que acabó convirtiendo a la crisis del 29 en depresión fue la descoordinación entre los países, la aplicación de medidas proteccionistas unilaterales y el miedo que surgió entre ellos. Reuniones como la del Sábado buscan enmascarar las tentaciones, que existen, de que se vuelva a actuar de esa manera, aumentando así el agujero ya existente. Y no olvidemos que la reunión de Woods tuvo lugar tras varios años de estudio por parte de mentes económicas preclaras que se devanaron los sesos sobre como salir del agujero. Es cierto que hoy en día todo va cada vez más rápido y que esa velocidad también afecta al análisis de los problemas y a la búsqueda de las soluciones, pero si uno ojea estos días la prensa verá en los artículos económicos más dudas que certezas, más sombras que luces, y sobe todo, más asunción de ignorancia y asombre que reconocimiento de causa. Se sigue discutiendo a esta alturas sobre cual es el volumen de activos financieros afectados, cuales son las entidades que pueden caer, o no, y ahora empiezan a existir efectos en la economía real, empezando por el sector del automóvil, que solicita ayudas para no acabar como el moribundo sector inmobiliario que muere desangrado ante la atónita, y a veces placentera, vista de todos.
A todo esto le sumamos que para el Sábado cada presidente tiene un tiempo de intervención que, si no he oído mal por ahí, no llega a los cinco minutos, y es que las reuniones de mucha gente son poco operativas, y cuanta más gente, menos. Así ZP no podrá decir mucho, salvo alguna alabanza al sistema financiero español (haría bien en no contar lo que está organizando el Santander con su acciones regaladas) y la necesidad de reformar las finanzas internacionales en su conjunto, y poco más. Pero había que estar, y este fin de semana, nuevamente, los corresponsales españoles se plantarán en las avenidas del DC, una de las ciudades, por cierto, más bonitas que he visto.
¿Cuál va a ser el resultado y la utilidad de esta cumbre? Esa cuestión es más peliaguda. Sinceramente creo que no va a servir para casi nada, excepto para la foto de rigor. Lo que pasa es que en la situación actual esa foto tiene una utilidad por sí misma. Estas cumbres deben estar muy “cocinadas” previamente, porque los presidentes de gobierno que allí van lo hacen para firmar unos trabajos que se han desarrollado durante semanas, o incluso meses. La precipitación con la que se ha convocado la cumbre en este caso, y más en la posición española, recabando posturas hasta ayer mismo de cara al encuentro del Sábado, auguran que el contenido escrito del encuentro será muy débil, nada más allá de una retórica de unión, apoyo al libre mercado y la transmisión de un mensaje de tranquilidad mundial. Se ha comparado todo este marasmo que vivimos con la crisis del 29, y la reunión del sábado con Bretton Woods, y ambas comparaciones demuestran la oceánica incultura de al que muchas veces hacen gala periodistas, tertulianos y opinadores varios. Sí es cierto que uno de los factores que acabó convirtiendo a la crisis del 29 en depresión fue la descoordinación entre los países, la aplicación de medidas proteccionistas unilaterales y el miedo que surgió entre ellos. Reuniones como la del Sábado buscan enmascarar las tentaciones, que existen, de que se vuelva a actuar de esa manera, aumentando así el agujero ya existente. Y no olvidemos que la reunión de Woods tuvo lugar tras varios años de estudio por parte de mentes económicas preclaras que se devanaron los sesos sobre como salir del agujero. Es cierto que hoy en día todo va cada vez más rápido y que esa velocidad también afecta al análisis de los problemas y a la búsqueda de las soluciones, pero si uno ojea estos días la prensa verá en los artículos económicos más dudas que certezas, más sombras que luces, y sobe todo, más asunción de ignorancia y asombre que reconocimiento de causa. Se sigue discutiendo a esta alturas sobre cual es el volumen de activos financieros afectados, cuales son las entidades que pueden caer, o no, y ahora empiezan a existir efectos en la economía real, empezando por el sector del automóvil, que solicita ayudas para no acabar como el moribundo sector inmobiliario que muere desangrado ante la atónita, y a veces placentera, vista de todos.
A todo esto le sumamos que para el Sábado cada presidente tiene un tiempo de intervención que, si no he oído mal por ahí, no llega a los cinco minutos, y es que las reuniones de mucha gente son poco operativas, y cuanta más gente, menos. Así ZP no podrá decir mucho, salvo alguna alabanza al sistema financiero español (haría bien en no contar lo que está organizando el Santander con su acciones regaladas) y la necesidad de reformar las finanzas internacionales en su conjunto, y poco más. Pero había que estar, y este fin de semana, nuevamente, los corresponsales españoles se plantarán en las avenidas del DC, una de las ciudades, por cierto, más bonitas que he visto.
martes, noviembre 11, 2008
Vicios solitarios
Leo mucho. Quizás demasiado. Una de las ventajas que tiene el vivir sólo es que en casa puedes hacer lo que te apetezca, y se te da por pasarte una tarde entera sentado leyendo, hasta que acabas un buen libro, pues lo haces, y no es necesario limpiar nada, ni ordenar otras habitaciones, ni oyes voces que te dicen que qué estás haciendo ahí tirado, como un gandul, cosa que pude suceder en la casa paterna. Esa quizás sea la causa de que tenga mi hogar un poco descuidado (que no sucio, eh??), y con un aspecto un tanto frío y distante, pero más por dejadez y falta de cariño al mismo que por otra cosa.
Lo malo de la lectura es que, como otras relajantes y placenteras costumbres, es individualista. Uno lee, a veces lee a los niños en voz alta, pero en general lee sólo y en silencio, actitud que poco contribuye a socializar al ensimismado, que a veces recorre las líneas ajeno a todo lo que le rodea. Dicho a lo bruto, leyendo no se liga. Eso es cierto, aunque doy fe que sin leer tampoco es tan sencillo. Todo esto viene a cuento de que estaba este sábado a eso de las 22:00 en una cafetería del centro tomando algo, y leyendo un libro que al final no era tan bueno como esperaba, cuando se sentó muy cerca de mi (la crisis no evita que los locales sigan bastante llenos, y el frío exterior invita aún más a ello) y comenzaron a hablar suavemente entre ellos. Franceses de entorno a los 30 años. Tras recoger sus bebidas y llevarlas a la mesa que compartíamos los tres, hablaron un poco, no se si de sus asuntos personales, o de cómo habían pasado el día, o de la bolsa o simplemente del frío que hacía en la calle, y en un momento dado cada uno sacó un libro de la chaqueta que portaba y, mirándose, lo abrieron y se pusieron a leer, privadamente. Yo seguía con el mío, pero no podía evitar echar miradas de refilón a mis dos acompañantes, que de vez en cuando se miraban mutuamente, con una sonrisa legre y sincera, de disfrute, puede que de la lectura, pero sobre todo de ellos mismos. A pocas mesas nuestras había un grupo de jóvenes vocingleros, que sin duda estaban bastante más eufóricos que nosotros, y que ellos solos hacían más ruido que el resto de los que estábamos en el establecimiento, cosa relativamente sencilla, porque nosotros tres no emitíamos sonido alguno, y el resto de la concurrencia consistía mayoritariamente en parejas jóvenes que se miraban carantoñosas y hablaban, pero bastante bajito. Pasado un cuarto de hora me levanté, recogí mis bártulos y salí del local, no sin antes volver a echar una miradita a la pareja francesa que seguía leyendo. Al levantarme los dos me miraron y nos saludamos en silencio, con un leve movimiento de la mano y el asentimiento del rostro, de esos que uno emite a una persona que sabe que, probablemente, nunca vuelva a verla. Los jóvenes ruidosos se quedaron allí y algunas de las parejas también, mientras que otras habían sido relevadas por nuevos dúos amorosos o por pequeños grupos, de distintas edades.
En el metro camino a casa (sí, mi vida nocturna del Sábado noche no está habitualmente para echar muchos cohetes) reconozco que pensaba en al pareja de lectores que había dejado atrás, y lo hacía con envidia. Envidia porque ellos, que parecían quererse, eran capaces de compatibilizar su vida en común con su privacidad, su compartir con su reflexión, y ambos amaban la lectura. No se si era una envidia sana, una admiración personal, o unos cutres celos por ver algo que me encantaría saborear y que, a día de hoy, no puedo. En fin, siempre nos queda el hogar para practicar esas sensaciones solitarias, a falta de la adecuada compañía...
Lo malo de la lectura es que, como otras relajantes y placenteras costumbres, es individualista. Uno lee, a veces lee a los niños en voz alta, pero en general lee sólo y en silencio, actitud que poco contribuye a socializar al ensimismado, que a veces recorre las líneas ajeno a todo lo que le rodea. Dicho a lo bruto, leyendo no se liga. Eso es cierto, aunque doy fe que sin leer tampoco es tan sencillo. Todo esto viene a cuento de que estaba este sábado a eso de las 22:00 en una cafetería del centro tomando algo, y leyendo un libro que al final no era tan bueno como esperaba, cuando se sentó muy cerca de mi (la crisis no evita que los locales sigan bastante llenos, y el frío exterior invita aún más a ello) y comenzaron a hablar suavemente entre ellos. Franceses de entorno a los 30 años. Tras recoger sus bebidas y llevarlas a la mesa que compartíamos los tres, hablaron un poco, no se si de sus asuntos personales, o de cómo habían pasado el día, o de la bolsa o simplemente del frío que hacía en la calle, y en un momento dado cada uno sacó un libro de la chaqueta que portaba y, mirándose, lo abrieron y se pusieron a leer, privadamente. Yo seguía con el mío, pero no podía evitar echar miradas de refilón a mis dos acompañantes, que de vez en cuando se miraban mutuamente, con una sonrisa legre y sincera, de disfrute, puede que de la lectura, pero sobre todo de ellos mismos. A pocas mesas nuestras había un grupo de jóvenes vocingleros, que sin duda estaban bastante más eufóricos que nosotros, y que ellos solos hacían más ruido que el resto de los que estábamos en el establecimiento, cosa relativamente sencilla, porque nosotros tres no emitíamos sonido alguno, y el resto de la concurrencia consistía mayoritariamente en parejas jóvenes que se miraban carantoñosas y hablaban, pero bastante bajito. Pasado un cuarto de hora me levanté, recogí mis bártulos y salí del local, no sin antes volver a echar una miradita a la pareja francesa que seguía leyendo. Al levantarme los dos me miraron y nos saludamos en silencio, con un leve movimiento de la mano y el asentimiento del rostro, de esos que uno emite a una persona que sabe que, probablemente, nunca vuelva a verla. Los jóvenes ruidosos se quedaron allí y algunas de las parejas también, mientras que otras habían sido relevadas por nuevos dúos amorosos o por pequeños grupos, de distintas edades.
En el metro camino a casa (sí, mi vida nocturna del Sábado noche no está habitualmente para echar muchos cohetes) reconozco que pensaba en al pareja de lectores que había dejado atrás, y lo hacía con envidia. Envidia porque ellos, que parecían quererse, eran capaces de compatibilizar su vida en común con su privacidad, su compartir con su reflexión, y ambos amaban la lectura. No se si era una envidia sana, una admiración personal, o unos cutres celos por ver algo que me encantaría saborear y que, a día de hoy, no puedo. En fin, siempre nos queda el hogar para practicar esas sensaciones solitarias, a falta de la adecuada compañía...
lunes, noviembre 10, 2008
Dos bajas más
Transcurría el fin de semana de una manera bastante apacible hasta que ayer por la mañana saltó la noticia de la muerte de dos militares españoles en un atentado suicida en Afganistán. UN vehículo bomba conducido por un iluminado talibán se estrellaba contra uno de los vehículos españoles que, en ese momento, escoltaban un convoy, y mataba a dos soldados de treinta y cuarenta años, dejando al menos un herido grave y dos leves. La ministra Chacón tenía que salir al mediodía a hacer un comunicado, breve, rápido, casi telegráfico, y en pocas horas llegará a ese polvoriento lugar para interesarse por la suerte del resto de los soldados allí desplazados.
Afganistán es un polvorín que cada ve dista más de estar mínimamente controlado. Así como en Irak las cosas parece que, poco a poco, y con riesgos, están volviendo a una normalidad, el caso afgano se hunde cada vez más en una espiral de violencia sectaria y fanática. Me da la impresión de que los soldados españoles viven atrincherados en sus bases, saliendo fuera de ellas no más allá de lo estrictamente necesario, sin incurrir en riesgos, dado que el terreno es hostil, y en igual situación deben estar el resto de contingentes militares enviados por distintos países. Los americanos, que se atrincheran principalmente en Kabul y otras grandes ciudades, parecen controlar el perímetro urbano allí donde se asientan, pero saliendo de las ciudades el descontrol es total. Quizás esto se deba a que se han destinado excesivos recursos, logísticos, militares y financieros, al vecino Irak, y se dio por finiquitada la operación afgana de 2001 – 2002 pensando que todo estaba hecho, cuando en realidad aún estábamos en el principio. Una vez que lo de Irak, que cada día parece más claro que ha sido el gran error estratégico de la presidencia Bush, pasa a segundo plano, debemos centrarnos en Afganistán. Más de siete años después de la destrucción de las torres gemelas ignoramos donde se encuentra Bin Laden y su tropa de secuaces, aunque apuesto lo que sea a que vive en eso que se hace llamar la frontera entre Afganistán y Pakistán, una zona oscura donde nadie parece saber que ocurre. Es una catástrofe que los EE.UU. aún no le hayan capturado, con lo que ha caído desde entonces. No olvidemos tampoco que un Afganistán convulso contagia día a día a esa bomba de relojería llamada Pakistán, un caos de país de más de cien millones de habitantes, con gobiernos inestables, atentados suicidas por doquier, islamismo creciente, y no sólo en sus fronteras, y un pequeño pero suficientemente peligrosos arsenal nuclear. Rudyard Kipling, que algo sabía de esto, ya denominó en el siglo XIX como “el gran juego” a la confrontación de estrategias que el entonces imperio británico trataba de desarrollar en la zona, que se saldó con éxito en lo que hace al control del gigante indio, pero fracasó, como muchos otros antes y algunos más después, en el caso afgano, y para hablar de fracasos recientes Rusia es un buen lugar donde ir a hacer preguntas.
El nuevo presidente Obama ha dicho, por activa y por pasiva, que es Afganistán el objetivo de su política en al zona. Además de ir retirando contingentes de Irak, y desplazarlos poco a poco al cercano país, Obama ha declarado que va a pedir un mayor esfuerzo a la comunidad internacional en ese polvorín, y ese esfuerzo se traduce en dinero y tropas. Hasta ahora era fácil, e incluso electoralmente rentable para los gobiernos europeos, y especialmente el español, darle un no a Bush, y no colaborar más con su administración. Cuando ahora Obama nos pida que enviemos más efectivos a Afganistán ya no será tan sencillo decir que no. Y es que hay que mandarlas, pero esto sí va a ser una misión militar peligrosa. A ver como la gestionamos.
Afganistán es un polvorín que cada ve dista más de estar mínimamente controlado. Así como en Irak las cosas parece que, poco a poco, y con riesgos, están volviendo a una normalidad, el caso afgano se hunde cada vez más en una espiral de violencia sectaria y fanática. Me da la impresión de que los soldados españoles viven atrincherados en sus bases, saliendo fuera de ellas no más allá de lo estrictamente necesario, sin incurrir en riesgos, dado que el terreno es hostil, y en igual situación deben estar el resto de contingentes militares enviados por distintos países. Los americanos, que se atrincheran principalmente en Kabul y otras grandes ciudades, parecen controlar el perímetro urbano allí donde se asientan, pero saliendo de las ciudades el descontrol es total. Quizás esto se deba a que se han destinado excesivos recursos, logísticos, militares y financieros, al vecino Irak, y se dio por finiquitada la operación afgana de 2001 – 2002 pensando que todo estaba hecho, cuando en realidad aún estábamos en el principio. Una vez que lo de Irak, que cada día parece más claro que ha sido el gran error estratégico de la presidencia Bush, pasa a segundo plano, debemos centrarnos en Afganistán. Más de siete años después de la destrucción de las torres gemelas ignoramos donde se encuentra Bin Laden y su tropa de secuaces, aunque apuesto lo que sea a que vive en eso que se hace llamar la frontera entre Afganistán y Pakistán, una zona oscura donde nadie parece saber que ocurre. Es una catástrofe que los EE.UU. aún no le hayan capturado, con lo que ha caído desde entonces. No olvidemos tampoco que un Afganistán convulso contagia día a día a esa bomba de relojería llamada Pakistán, un caos de país de más de cien millones de habitantes, con gobiernos inestables, atentados suicidas por doquier, islamismo creciente, y no sólo en sus fronteras, y un pequeño pero suficientemente peligrosos arsenal nuclear. Rudyard Kipling, que algo sabía de esto, ya denominó en el siglo XIX como “el gran juego” a la confrontación de estrategias que el entonces imperio británico trataba de desarrollar en la zona, que se saldó con éxito en lo que hace al control del gigante indio, pero fracasó, como muchos otros antes y algunos más después, en el caso afgano, y para hablar de fracasos recientes Rusia es un buen lugar donde ir a hacer preguntas.
El nuevo presidente Obama ha dicho, por activa y por pasiva, que es Afganistán el objetivo de su política en al zona. Además de ir retirando contingentes de Irak, y desplazarlos poco a poco al cercano país, Obama ha declarado que va a pedir un mayor esfuerzo a la comunidad internacional en ese polvorín, y ese esfuerzo se traduce en dinero y tropas. Hasta ahora era fácil, e incluso electoralmente rentable para los gobiernos europeos, y especialmente el español, darle un no a Bush, y no colaborar más con su administración. Cuando ahora Obama nos pida que enviemos más efectivos a Afganistán ya no será tan sencillo decir que no. Y es que hay que mandarlas, pero esto sí va a ser una misión militar peligrosa. A ver como la gestionamos.
viernes, noviembre 07, 2008
Habichuelas “cool”
Ayer por la noche, junto con algunos compañeros de trabajo, asistía el espectáculo musical Soulería, que ofrece el cantante Pitingo en el Teatro Calderón, reconvertido por obra y gracia de los misterios del patrocinio en el teatro Hagën Dazs. Local pequeño, pero coqueto y con el grado de intimidad suficiente como para que tanto el artista como su grupo y el público puedan intimar, el aforo, que llenó el patio de butacas y los dos primeros anfiteatros, era bastante bueno, en mi opinión, y dada la crisis que nos corroe no deja de ser interesante como las modas funcionan y este espectáculo, bien promocionado, sigue atrayendo a mucha gente cada noche.
Para mi lo de ayer fue algo experimental, porque el flamenco no me gusta. Alguno leerá esto y se sentirá ultrajado, y más aún cuando diga que, pese a que noto que debe ser muy difícil interpretarlo, las bulerías y “soleás” no me emocionan, cosa que sí ocurrió ayer con alguna de mis acompañantes. Sin embargo, el concierto no era sólo flamenco. Pitingo practica eso que se ha puesto tan de moda que se llama fusión, y que no es otra cosa que juntar estilos, sonidos y formas que son conocidas, funcionan por separado y que, en conjunto, suenan distinto a lo ya conocido. Creo que fueron los Ketama los primeros en fusionar el flamenco con el pop y otros ritmos, y el negocio les fue bien. Supongo que vieron que si eran puristas en su estilo no iban a conquistar a nuevos públicos ni a aumentar su caja de ingresos. En el espectáculo de ayer se combinan palos más o menos clásicos de tablao junto con grandes éxitos de la música soul (Georgia, Killing Me Softly with His Song, Every breath you take, etc) pasados por una percusión y guitarra aflamencada, unos coros femeninos y de base gospel y le voz del protagonista, rota y sentida, que por momentos parecía que se rompía del todo. El resultado es, desde luego, curioso. Un purista del flamenco seguramente no se sentiría a gusto oyéndolo, y a mi, que no me gustan mucho las versiones de los clásicos (fui de los pocos que maldije sin cesar a los Fugues por cargarse el Killing Me Softly) tampoco me dejaron musicalmente muy satisfecho, pero el espectáculo consigue que el público se entretenga, se divierta, y llegado el caso se pueda desmelenar, levantarse de la silla y bailar al ritmo de los temas, ritmo que sí está muy logrado de cara a involucrar al espectador. Los acompañantes de Pitingo trabajan bien, y se les ve cómodos en la actuación. El pequeño grupo de gospel negro me gustó mucho, especialmente la actuación que tuvieron en solitario, donde en base lenta y posteriormente acelerada, mostraron al enorme fuerza y color que posee la voz negra. Igualmente los instrumentistas son muy buenos, pero aquí debo destacar especialmente a Juan Carmona, componente de los ya citados Ketama, que a la guitarra literalmente se merienda el espectáculo. Más presente en la primera parte que en la segunda, hace lo que quiere sobre el traste, puntea, rasguea, golpea y saca de una simple guitarra todo un mundo. Era un espectáculo verle y oírle tocar.
El cantante se entregó durante la velada, y disfrutó, nos lo hizo saber, y encima quiso la casualidad de que ayer fuera su 28 cumpleaños, y por ello salieron algunos miembros de la tropa de acompañantes con una tarta con velas, globos y le ofrecieron una minifiesta que se prolongó en números sueltos de diverso estilo, algunos preciosos, y otros algo más horteras en mi opinión, incluido el de un “folclórico” algo kitsch. Al final la actuación llegó a algo más de dos horas en su conjunto. Desde luego nos divertimos mucho, que de eso se trataba, y algún famoso que estaba justo delante nuestro lo vivió tan intensamente como el propio Pitingo, o incluso más.
Para mi lo de ayer fue algo experimental, porque el flamenco no me gusta. Alguno leerá esto y se sentirá ultrajado, y más aún cuando diga que, pese a que noto que debe ser muy difícil interpretarlo, las bulerías y “soleás” no me emocionan, cosa que sí ocurrió ayer con alguna de mis acompañantes. Sin embargo, el concierto no era sólo flamenco. Pitingo practica eso que se ha puesto tan de moda que se llama fusión, y que no es otra cosa que juntar estilos, sonidos y formas que son conocidas, funcionan por separado y que, en conjunto, suenan distinto a lo ya conocido. Creo que fueron los Ketama los primeros en fusionar el flamenco con el pop y otros ritmos, y el negocio les fue bien. Supongo que vieron que si eran puristas en su estilo no iban a conquistar a nuevos públicos ni a aumentar su caja de ingresos. En el espectáculo de ayer se combinan palos más o menos clásicos de tablao junto con grandes éxitos de la música soul (Georgia, Killing Me Softly with His Song, Every breath you take, etc) pasados por una percusión y guitarra aflamencada, unos coros femeninos y de base gospel y le voz del protagonista, rota y sentida, que por momentos parecía que se rompía del todo. El resultado es, desde luego, curioso. Un purista del flamenco seguramente no se sentiría a gusto oyéndolo, y a mi, que no me gustan mucho las versiones de los clásicos (fui de los pocos que maldije sin cesar a los Fugues por cargarse el Killing Me Softly) tampoco me dejaron musicalmente muy satisfecho, pero el espectáculo consigue que el público se entretenga, se divierta, y llegado el caso se pueda desmelenar, levantarse de la silla y bailar al ritmo de los temas, ritmo que sí está muy logrado de cara a involucrar al espectador. Los acompañantes de Pitingo trabajan bien, y se les ve cómodos en la actuación. El pequeño grupo de gospel negro me gustó mucho, especialmente la actuación que tuvieron en solitario, donde en base lenta y posteriormente acelerada, mostraron al enorme fuerza y color que posee la voz negra. Igualmente los instrumentistas son muy buenos, pero aquí debo destacar especialmente a Juan Carmona, componente de los ya citados Ketama, que a la guitarra literalmente se merienda el espectáculo. Más presente en la primera parte que en la segunda, hace lo que quiere sobre el traste, puntea, rasguea, golpea y saca de una simple guitarra todo un mundo. Era un espectáculo verle y oírle tocar.
El cantante se entregó durante la velada, y disfrutó, nos lo hizo saber, y encima quiso la casualidad de que ayer fuera su 28 cumpleaños, y por ello salieron algunos miembros de la tropa de acompañantes con una tarta con velas, globos y le ofrecieron una minifiesta que se prolongó en números sueltos de diverso estilo, algunos preciosos, y otros algo más horteras en mi opinión, incluido el de un “folclórico” algo kitsch. Al final la actuación llegó a algo más de dos horas en su conjunto. Desde luego nos divertimos mucho, que de eso se trataba, y algún famoso que estaba justo delante nuestro lo vivió tan intensamente como el propio Pitingo, o incluso más.
jueves, noviembre 06, 2008
Ha muerto Michael Crichton
Si ayer podíamos contemplar la realización de un sueño, de un escenario fantasioso en el que un negro llega a la Casa Blanca, hoy tengo que centrarme en aspectos más prosaicos y tristes, dado que ha fallecido uno de los escritores norteamericanos a los que yo tenía más cariño, que quizá no fuese el que desarrollaba los relatos más profundos y emotivos, no, pero tenía el genio y el don para enganchar con sus novelas, su afán divulgativo, y su capacidad para crear escenarios fantásticos, algunos de pesadilla, todos de intranquilidad.
Ayer falleció Michael Crichton. Habrá a quién no le suene para nada ese nombre, pero si uno empieza a escarbar entre los títulos que tiene publicados empieza a toparse con algunas de las novelas más famosas de la década de los noventa y de la presente. Parque Jurásico, Rescate en el Tiempo, Congo, Sol Naciente, Presa, Esfera, La Amenaza de Andrómeda... y un largo etcétera que está lleno de títulos famosos. Además, como estudiante de medicina que fue, Crichton se dedicó no sólo a escribir algunas novelas ambientadas en hospitales, sino que también colaboró en la creación y en la escritora del guión de una serie que en Estados Unidos se llamó ER y en España “Urgencias”, que eso seguramente ya le será familiar a todo el mundo. Crichton empezó a hacerse muy famoso cuando en los noventa se puso de moda adaptar sus novelas al cien, y fueron los dinosaurios revividos los que le lanzaron al estrellato, aunque para entonces yo ya me había leído casi todas sus novelas. Tras esta película vinieron adaptaciones mejores (Sol Naciente) que otras (Esfera y Congo, películas malas como ellas solas). En los últimos tiempos había causado bastante polémica con la publicación de Estado de Miedo, en al que, a través de un relato de ficción, cargaba contra el alarmismo injustificado que él veía en los agoreros del cambio climático. Sus novelas, siempre apasionantes, estaban llenas de referencias técnicas, y quizás sean las que, en mi opinión, continúan de manera más fiel la estela trazada en un principio por Julio Verne y seguida luego por Isaac Asimov. Crichton desarrolla escenarios verosímiles y les da consistencia técnica. Leyendo Rescate en el Tiempo uno puede imaginarse realmente la construcción de una aparato que, mediante la tecnología cuántica, pueda teletransportar personas a épocas remotas, en este caso el medioevo europeo. Como toda novela de ciencia ficción, ha recibido críticas por parte de autores y editores “serios” pero desde aquí debo romper una lanza a favor de la novela de evasión, en este caso la ciencia ficción, y especialmente hacia autores como Crichton, que me han proporcionado muchas horas de placer y emoción. He aprendido muchas cosas de sus novelas, me han entretenido y las he terminado con un regusto de esos que se siente al acabar algo bueno, y desde luego no es algo que se pueda decir de todos lso autores o de muchos de lso textos que se agolpan en las librerías.
En una novela autobiográfica titulada “Viajes y experiencias” cuenta Crichton como se enfrentó al reto de subir al Kilimanjaro, de su poca pericia para el deporte, y de cómo su envergadura, medía más de 1,90, dificultaba su ascensión y le hacía orzar más que el resto de sus compañeros. Al final llegó, aunque más subido sobre sus llagas y dolores que sobre sus botas, pero coronó la cima, y vió que si se proponía alcanzar algún reto, con esfuerzo y dedicación, podía lograrlo. Así Crichton nos ha llenado algunas décadas de magníficas novelas, que conviene releer y disfrutar placenteramente como lo que son. Una magnífica combinación de entretenimiento y divulgación. Descanse en paz.
Ayer falleció Michael Crichton. Habrá a quién no le suene para nada ese nombre, pero si uno empieza a escarbar entre los títulos que tiene publicados empieza a toparse con algunas de las novelas más famosas de la década de los noventa y de la presente. Parque Jurásico, Rescate en el Tiempo, Congo, Sol Naciente, Presa, Esfera, La Amenaza de Andrómeda... y un largo etcétera que está lleno de títulos famosos. Además, como estudiante de medicina que fue, Crichton se dedicó no sólo a escribir algunas novelas ambientadas en hospitales, sino que también colaboró en la creación y en la escritora del guión de una serie que en Estados Unidos se llamó ER y en España “Urgencias”, que eso seguramente ya le será familiar a todo el mundo. Crichton empezó a hacerse muy famoso cuando en los noventa se puso de moda adaptar sus novelas al cien, y fueron los dinosaurios revividos los que le lanzaron al estrellato, aunque para entonces yo ya me había leído casi todas sus novelas. Tras esta película vinieron adaptaciones mejores (Sol Naciente) que otras (Esfera y Congo, películas malas como ellas solas). En los últimos tiempos había causado bastante polémica con la publicación de Estado de Miedo, en al que, a través de un relato de ficción, cargaba contra el alarmismo injustificado que él veía en los agoreros del cambio climático. Sus novelas, siempre apasionantes, estaban llenas de referencias técnicas, y quizás sean las que, en mi opinión, continúan de manera más fiel la estela trazada en un principio por Julio Verne y seguida luego por Isaac Asimov. Crichton desarrolla escenarios verosímiles y les da consistencia técnica. Leyendo Rescate en el Tiempo uno puede imaginarse realmente la construcción de una aparato que, mediante la tecnología cuántica, pueda teletransportar personas a épocas remotas, en este caso el medioevo europeo. Como toda novela de ciencia ficción, ha recibido críticas por parte de autores y editores “serios” pero desde aquí debo romper una lanza a favor de la novela de evasión, en este caso la ciencia ficción, y especialmente hacia autores como Crichton, que me han proporcionado muchas horas de placer y emoción. He aprendido muchas cosas de sus novelas, me han entretenido y las he terminado con un regusto de esos que se siente al acabar algo bueno, y desde luego no es algo que se pueda decir de todos lso autores o de muchos de lso textos que se agolpan en las librerías.
En una novela autobiográfica titulada “Viajes y experiencias” cuenta Crichton como se enfrentó al reto de subir al Kilimanjaro, de su poca pericia para el deporte, y de cómo su envergadura, medía más de 1,90, dificultaba su ascensión y le hacía orzar más que el resto de sus compañeros. Al final llegó, aunque más subido sobre sus llagas y dolores que sobre sus botas, pero coronó la cima, y vió que si se proponía alcanzar algún reto, con esfuerzo y dedicación, podía lograrlo. Así Crichton nos ha llenado algunas décadas de magníficas novelas, que conviene releer y disfrutar placenteramente como lo que son. Una magnífica combinación de entretenimiento y divulgación. Descanse en paz.
miércoles, noviembre 05, 2008
El sueño americano renace...
.... y Barack Obama ya es presidente de los Estados Unidos
Como hoy va a haber un montón de artículos y opinadores glosando las consecuencias de la elección de Obama, relataré aquí mi experiencia de la noche electoral. Tenía intenciones de pasarme toda ella en vela frente al televisor y la radio, aunque reconozco que me he dormido un poco, de 23:40 a 00:50, pero de ahí en adelante estaba completamente despierto, con la tele muy bajita y de vez en cuando la radio, con Alsina. Han hecho programa especial TVE1, Antena3, Cuatro y TeleMadrid, aunque estos últimos lo han terminado a las 5:00, justo cuando la noche ha cambiado del todo. Hasta ese momento la información se basaba en el recuento electoral, en ver que estados iban para cada candidato, y que proyecciones hacían las televisiones americanas. Obama se ha distanciado desde un principio, pero el parcial de 106 votos electorales frente a 40 se ah mantenido, aproximadamente, muy estable hasta las 4 de la mañana. Pasada esa hora la FOX ya afirmaba que Ohio, el estado bisagra pro excelencia, se decantaba claramente para Obama, y eso ya era dar un enorme espaldarazo a su candidatura. Las imágenes del parque Grant de Chicago cada vez mostraban más y más gente, miles de personas (ni me imagino cuantas habrán estado allí) que saltaban y estaban alegres, cada vez más confiadas en su victoria. La otra cara era Phoenix, Arizona, donde las huestes republicanas veían como la noche avanzaba y McCain no lograba los estados necesarios para poder seguir manteniendo la esperanza.
A las 5:00, hora del cierre de los colegios en la costa de California, y casi al unísono, CBS, FOX y CNN han mostrado sus proyecciones, las cadenas españolas han “pinchado” sus señales y han proclamado a Obama como ganador. La apoteosis ha comenzado en Chicago, en lo que parecía más un festival de verano que otra cosa. A eso de las 5:20 ha aparecido McCain ante sus seguidores, junto a su mujer, y Sarah Palin con su marido. McCain ha hecho un discurso magnífico, reconociendo su derrota (sí, porque en las elecciones americanas uno gana y otro pierde, no como aquí, que ganan todos) elogiando a Obama, su figura, carrera y campaña, y mostrando una caballerosidad, estilo y grandeza enorme. Ha sido emocionante, y así lo han reconocido todos los periodistas que ocupaban las tertulias entonces. Tras eso quedaba esperar la presencia de Obama, que ha salido con su mujer e hijas al imperial estrado de Chicago a las 6:00.
Sentido, profundo, serio, el discurso de Obama era presidencial. La realización alternaba sus palabras con las imágenes de seguidores emocionados, llorosos (Jessie Jackson impagable), jóvenes y mayores, adolescentes y padres de familia, encandilados ante su presencia y palabras, y un orador que, me daba la impresión, empieza a ser consciente de donde se ha metido, de las enormes ilusiones que ha despertado y la gigantesca responsabilidad que adquiere a partir de ahora. Y todo ello con una escenografía, decorado y liturgia realmente impactante. Un prodigioso espectáculo puramente americano.......
Sí, amable lector, esta noche sonaba a historia. Había que vivirla. Y ha sido magnífica.
Como hoy va a haber un montón de artículos y opinadores glosando las consecuencias de la elección de Obama, relataré aquí mi experiencia de la noche electoral. Tenía intenciones de pasarme toda ella en vela frente al televisor y la radio, aunque reconozco que me he dormido un poco, de 23:40 a 00:50, pero de ahí en adelante estaba completamente despierto, con la tele muy bajita y de vez en cuando la radio, con Alsina. Han hecho programa especial TVE1, Antena3, Cuatro y TeleMadrid, aunque estos últimos lo han terminado a las 5:00, justo cuando la noche ha cambiado del todo. Hasta ese momento la información se basaba en el recuento electoral, en ver que estados iban para cada candidato, y que proyecciones hacían las televisiones americanas. Obama se ha distanciado desde un principio, pero el parcial de 106 votos electorales frente a 40 se ah mantenido, aproximadamente, muy estable hasta las 4 de la mañana. Pasada esa hora la FOX ya afirmaba que Ohio, el estado bisagra pro excelencia, se decantaba claramente para Obama, y eso ya era dar un enorme espaldarazo a su candidatura. Las imágenes del parque Grant de Chicago cada vez mostraban más y más gente, miles de personas (ni me imagino cuantas habrán estado allí) que saltaban y estaban alegres, cada vez más confiadas en su victoria. La otra cara era Phoenix, Arizona, donde las huestes republicanas veían como la noche avanzaba y McCain no lograba los estados necesarios para poder seguir manteniendo la esperanza.
A las 5:00, hora del cierre de los colegios en la costa de California, y casi al unísono, CBS, FOX y CNN han mostrado sus proyecciones, las cadenas españolas han “pinchado” sus señales y han proclamado a Obama como ganador. La apoteosis ha comenzado en Chicago, en lo que parecía más un festival de verano que otra cosa. A eso de las 5:20 ha aparecido McCain ante sus seguidores, junto a su mujer, y Sarah Palin con su marido. McCain ha hecho un discurso magnífico, reconociendo su derrota (sí, porque en las elecciones americanas uno gana y otro pierde, no como aquí, que ganan todos) elogiando a Obama, su figura, carrera y campaña, y mostrando una caballerosidad, estilo y grandeza enorme. Ha sido emocionante, y así lo han reconocido todos los periodistas que ocupaban las tertulias entonces. Tras eso quedaba esperar la presencia de Obama, que ha salido con su mujer e hijas al imperial estrado de Chicago a las 6:00.
Sentido, profundo, serio, el discurso de Obama era presidencial. La realización alternaba sus palabras con las imágenes de seguidores emocionados, llorosos (Jessie Jackson impagable), jóvenes y mayores, adolescentes y padres de familia, encandilados ante su presencia y palabras, y un orador que, me daba la impresión, empieza a ser consciente de donde se ha metido, de las enormes ilusiones que ha despertado y la gigantesca responsabilidad que adquiere a partir de ahora. Y todo ello con una escenografía, decorado y liturgia realmente impactante. Un prodigioso espectáculo puramente americano.......
Sí, amable lector, esta noche sonaba a historia. Había que vivirla. Y ha sido magnífica.
martes, noviembre 04, 2008
Ya caen las papeletas
Ya están votando en EE.UU., y Wall Street y la bolsa europea suben, ¿están cotizando ya la victoria de Obama? Noche apasionante la que nos espera...
El día de la votación
Pues ya está aquí, el tan esperado 4 de Noviembre de 2008 ha llegado fiel a su cita. Entorno a las 7:00 de la mañana de la costa Este, 13:00 para nosotros, se abrirán los colegios electorales y empezarán las votaciones masivas en los Estados Unidos, aunque ya ha votado entorno a un 20% del censo, porque en muchos estados se permite anticipar el voto, cuyas colas vimos ayer por la tele. Según los analistas esto es otra muestra de que Obama va a ganar, porque es la mayor movilización de voto anticipado jamás vista. Esto de votar antes de se nos hace rearo, pero no es lo único peculiar del sistema americano.
Lo principal es que estas son unas elecciones presidencialistas puras, en las que uno vota a Obama o McCain (y su pareja para vicepresidente). En España votamos listas electorales provinciales, y es luego El Congreso el que elige al presidente. Allí es directo, con la salvedad del llamado colegio electoral, un grupo de representantes, llamados votos electorales, de cada estado en función de su población (55 para la gran California, 3 para la Alaska de Palin). El ganador en cada estado se lleva todos los votos electorales, y el que alcanza los 270 es el Presidente, de ahí la disputa por aquellos estados ”swing” o indecisos, especialmente los ya clásicos de Ohio y Florida, donde es probable que el recuento se alargue más que en el resto, aunque esperemos no asistir a otro espectáculo lamentable como el de las mariposas de hace ocho años. Otra enorme diferencia es que el votante debe registrase previamente en el censo, pero lo debe hacer él mismo. En España esta labor está encomendada a los Ayuntamientos, que de facto inscriben a todo el mundo en el censo. Allí es un trámite que el ciudadano debe realizar ex profeso, y si no está registrado no puede votar. Es por eso que la campaña de movilización para registrar votantes es casi tan importante como la del voto mismo. Si convenzo a un no registrado para que se inscriba lo más probable es que me vote a mi, dice la lógica en estos casos. Nuevamente estas elecciones son las que más votantes registran con cifras superiores a los 150 millones, lo que según los expertos vuelve a ser un aval para la candidatura de Obama. Esta votación también se aprovecha para renovar cerca de la mitad del Senado (dos por cada estado) y la Cámara de Representantes (proporcional a la población de cada estado) . La otra mitad se renueva a mitad del mandato presidencial, permitiendo así ejercer votos de castigo o aprobación y dejar al Presidente con las cámaras en contra en caso de que gusten sus decisiones. Una idea bastante juiciosa y que busca un equilibrio de poder. Parece que Obama también podría conseguir aquí una mayoría, aunque no está claro que le pueda otorgar el control absoluto sobre las dos cámaras. En caso de su victoria habrá que estar muy atento a ver que ocurre aquí.
A día de hoy parece que todo el pescado está vendido. Recordemos que la campaña electoral se acaba cuando se cierra la última urna, sin jornada de reflexión ni prohibición de actos incluso frente a los mismos colegios electorales. ¿Un pronóstico? Admitámoslo, todo lo que no sea una victoria de Obaam sería una enorme sorpresa, y dejaría a los analistas y centros demoscópicos sumidos en el mayor de los ridículos. Creo que Obama va a ganar, y que es bueno que gane, porque los republicanos lo han hecho mal estos años. De todas maneras habrá que seguir la jornada, y madrugaré de lo lindo para ver los especiales de televisión. Qué pena no poder estar en Washington para vivirlo en directo......
Lo principal es que estas son unas elecciones presidencialistas puras, en las que uno vota a Obama o McCain (y su pareja para vicepresidente). En España votamos listas electorales provinciales, y es luego El Congreso el que elige al presidente. Allí es directo, con la salvedad del llamado colegio electoral, un grupo de representantes, llamados votos electorales, de cada estado en función de su población (55 para la gran California, 3 para la Alaska de Palin). El ganador en cada estado se lleva todos los votos electorales, y el que alcanza los 270 es el Presidente, de ahí la disputa por aquellos estados ”swing” o indecisos, especialmente los ya clásicos de Ohio y Florida, donde es probable que el recuento se alargue más que en el resto, aunque esperemos no asistir a otro espectáculo lamentable como el de las mariposas de hace ocho años. Otra enorme diferencia es que el votante debe registrase previamente en el censo, pero lo debe hacer él mismo. En España esta labor está encomendada a los Ayuntamientos, que de facto inscriben a todo el mundo en el censo. Allí es un trámite que el ciudadano debe realizar ex profeso, y si no está registrado no puede votar. Es por eso que la campaña de movilización para registrar votantes es casi tan importante como la del voto mismo. Si convenzo a un no registrado para que se inscriba lo más probable es que me vote a mi, dice la lógica en estos casos. Nuevamente estas elecciones son las que más votantes registran con cifras superiores a los 150 millones, lo que según los expertos vuelve a ser un aval para la candidatura de Obama. Esta votación también se aprovecha para renovar cerca de la mitad del Senado (dos por cada estado) y la Cámara de Representantes (proporcional a la población de cada estado) . La otra mitad se renueva a mitad del mandato presidencial, permitiendo así ejercer votos de castigo o aprobación y dejar al Presidente con las cámaras en contra en caso de que gusten sus decisiones. Una idea bastante juiciosa y que busca un equilibrio de poder. Parece que Obama también podría conseguir aquí una mayoría, aunque no está claro que le pueda otorgar el control absoluto sobre las dos cámaras. En caso de su victoria habrá que estar muy atento a ver que ocurre aquí.
A día de hoy parece que todo el pescado está vendido. Recordemos que la campaña electoral se acaba cuando se cierra la última urna, sin jornada de reflexión ni prohibición de actos incluso frente a los mismos colegios electorales. ¿Un pronóstico? Admitámoslo, todo lo que no sea una victoria de Obaam sería una enorme sorpresa, y dejaría a los analistas y centros demoscópicos sumidos en el mayor de los ridículos. Creo que Obama va a ganar, y que es bueno que gane, porque los republicanos lo han hecho mal estos años. De todas maneras habrá que seguir la jornada, y madrugaré de lo lindo para ver los especiales de televisión. Qué pena no poder estar en Washington para vivirlo en directo......
lunes, noviembre 03, 2008
Tradiciones americanas
En esta semana conoceremos quién es el nuevo presidente norteamericano. Periódicos, radios y televisiones realizan ya despliegues extraordinarios, en lo que se ha convertido en un desembarco en toda la regla sobe Washington DC, ciudad en la que los puestos de prensa con vistas a la Casa Blanca o a otros monumentos nacionales deben estar más que cotizados. Sin duda son las elecciones más importantes después de las nacionales de cada país, dado que hay ciertas cuestiones en las que lo que se decide a orillas del Potomac a veces influye más que cualquier cosa que se diga en Moncloa.
Dado que las elecciones americanas son siempre el primer Martes después del primer Lunes de Noviembre (tradición respetada desde hace más de cien años, qué envidia, lo confieso) suele estar cerca de esa fecha una de las fiestas yanquis más extravagantes y aparentemente carentes de sentido, desde nuestra óptica, como es Halloween. Frente al día de Todos los Santos latino, con sus visitas a los cementerios, puesta de flores en la tumba y recuerdo a los que se han ido, la feita americana aparenta ser una payasada en al que la gente vacía calabazas, poniendo velas dentro, se disfraza de zombi o de otro tipo de personaje terrorífico y, a aparte de lograr caramelos por las casa, se lo pasa bomba asustando al personal en unas fiestas con un toque gótico irremediablemente oscuro y morboso. Como era de esperar, España, país antiamericano donde los haya, ha importado esta fiesta con una fuerza enorme, y este pasado Viernes era casi inevitable ver a gente disfrazada en el metro con caretas de Sacry movie, gorras de bruja o atuendos similares, que no voy a negar que, en lo que respecta al caso femenino, esa decoración lúgubre y mortífera me produce un notable grado de atracción y morbo. Esa noche cené con mi amiga SGG en un restaurante italiano de cadena, y allí estaban los camareros disfrazados de draculines de postín, con capas rojas y negaras, y caras igualmente embadurnadas. Al principio me quedé sin palabras, porque recordé en mi interior una vieja escena en la que nunca creí que iba a ver refutada mi opinión. Cuando estaba en el doctorado, a finales de los noventa, comentó a finales de octubre nuestra compañera ABG que se iba de fiesta de Halloween con unos amigos esa noche del 31. Yo, y otros que estábamos con ella, nos empezamos a reír y a burlarnos de eso de jalogüin, y las chorradas de las calabazas y esas cosas, a lo que ella respondía diciendo que era una excusa como otra cualquiera para irse de juerga, emborracharse si se daba, y en todo caso pasárselo bien con los amiguetes. “Hombre, pues visto así a lo mejor triunfa”, nos quedamos pensativos algunos, sabiendo lo amantes que somos aquí de todo tipo de juergas, que nos permitan evadirnos y de paso sirvan de excusa para llegar tarde a casa y al trabajo al día siguiente. Hoy en día mi amiga ABG trabaja en EE.UU., donde sin duda habrá celebrado el jalogüin por todo lo alto, mientras que en España, siguiendo aquel vaticinio, empieza ya a ser comparable la tropa de juerguistas que llegan a casa con los albores del 1 de Noviembre con la de los que salen de ella camino de los cementerios.
Se aprovecha esa noche de muertos para, en los años electorales, hacer un recuento de que candidato ha vendido más máscaras y así elaborar una encuesta oficiosa, a la que tan aficionados son los americanos. Parece que, como en otros campos, Obama gana a McCain, pero dicen las malas lenguas que la triunfadora enmascarada de la noche ha sido Sarah Palin, con su moño y sus gafas de diseño. Será por eso de que si te cruzas con un zombi es útil saber descuartizar un alce, y en su caso rematar al medio muerto del todo. Visto lo visto, Obama esa noche se llevó muchos caramelos y McCain.... las calabazas.
Dado que las elecciones americanas son siempre el primer Martes después del primer Lunes de Noviembre (tradición respetada desde hace más de cien años, qué envidia, lo confieso) suele estar cerca de esa fecha una de las fiestas yanquis más extravagantes y aparentemente carentes de sentido, desde nuestra óptica, como es Halloween. Frente al día de Todos los Santos latino, con sus visitas a los cementerios, puesta de flores en la tumba y recuerdo a los que se han ido, la feita americana aparenta ser una payasada en al que la gente vacía calabazas, poniendo velas dentro, se disfraza de zombi o de otro tipo de personaje terrorífico y, a aparte de lograr caramelos por las casa, se lo pasa bomba asustando al personal en unas fiestas con un toque gótico irremediablemente oscuro y morboso. Como era de esperar, España, país antiamericano donde los haya, ha importado esta fiesta con una fuerza enorme, y este pasado Viernes era casi inevitable ver a gente disfrazada en el metro con caretas de Sacry movie, gorras de bruja o atuendos similares, que no voy a negar que, en lo que respecta al caso femenino, esa decoración lúgubre y mortífera me produce un notable grado de atracción y morbo. Esa noche cené con mi amiga SGG en un restaurante italiano de cadena, y allí estaban los camareros disfrazados de draculines de postín, con capas rojas y negaras, y caras igualmente embadurnadas. Al principio me quedé sin palabras, porque recordé en mi interior una vieja escena en la que nunca creí que iba a ver refutada mi opinión. Cuando estaba en el doctorado, a finales de los noventa, comentó a finales de octubre nuestra compañera ABG que se iba de fiesta de Halloween con unos amigos esa noche del 31. Yo, y otros que estábamos con ella, nos empezamos a reír y a burlarnos de eso de jalogüin, y las chorradas de las calabazas y esas cosas, a lo que ella respondía diciendo que era una excusa como otra cualquiera para irse de juerga, emborracharse si se daba, y en todo caso pasárselo bien con los amiguetes. “Hombre, pues visto así a lo mejor triunfa”, nos quedamos pensativos algunos, sabiendo lo amantes que somos aquí de todo tipo de juergas, que nos permitan evadirnos y de paso sirvan de excusa para llegar tarde a casa y al trabajo al día siguiente. Hoy en día mi amiga ABG trabaja en EE.UU., donde sin duda habrá celebrado el jalogüin por todo lo alto, mientras que en España, siguiendo aquel vaticinio, empieza ya a ser comparable la tropa de juerguistas que llegan a casa con los albores del 1 de Noviembre con la de los que salen de ella camino de los cementerios.
Se aprovecha esa noche de muertos para, en los años electorales, hacer un recuento de que candidato ha vendido más máscaras y así elaborar una encuesta oficiosa, a la que tan aficionados son los americanos. Parece que, como en otros campos, Obama gana a McCain, pero dicen las malas lenguas que la triunfadora enmascarada de la noche ha sido Sarah Palin, con su moño y sus gafas de diseño. Será por eso de que si te cruzas con un zombi es útil saber descuartizar un alce, y en su caso rematar al medio muerto del todo. Visto lo visto, Obama esa noche se llevó muchos caramelos y McCain.... las calabazas.
viernes, octubre 31, 2008
Profanación
Existen lugares que podríamos denominar como sagrados para cada uno de nosotros, sitios en los que hemos vivido algún acontecimiento especial, nos vimos por primera vez con la mujer, o donde concebimos a los hijos, o el estanco en el que relleno alguno ese boleto de la primitiva que le ah convertido en un remedo humano del perrito Pancho. Cada uno posee rincones especiales asociados a momentos igualmente especiales de su vida, y pertenece a su espacio privado, a su más secreta y profunda intimidad. Sólo uno los conoce, o aquellos muy allegados a los que se les revelan los secretos más íntimos.
También existen lugares sagrados públicos. Sitios o instituciones en las que muchas personas se sienten representadas, las notan como propias y creen que deben ser defendidas. A parte de los templos religiosos, donde esa sacralidad se lleva hasta el sentido último del término, instituciones, museos y demás entran en ese catálogo teórico de espacios comunes de respecto. Para mi la Universidad también lo es. Quizás en España no lo sea para mucha gente, dado que es una institución acomplejada, a la que la sociedad no presta el valor, importancia y dinero necesario, y que es vista más como una fábrica de parados, o un repositorio donde almacenarlos antes de que se apunten a las listas de empleo, que un lugar de enseñanza, convivencia y vida. También es cierto que el funcionamiento de la Universidad en España deja mucho que desear, con profesores desmotivados y alguno de ellos incompetente, falta de medios crónica, corporativismo rampante y un espíritu investigador que brilla pro su ausencia. Pero pese a ello amo mucho a la Universidad, quizás porque en los años que pasé en ella disfrute mucho, sigo pensando que fueron los mejores años que llevo de vida, y en ella conocía personas maravillosas con las que, afortunadamente, sigo manteniendo un contacto, aunque siempre menos frecuente y estrecho de lo que debiera. La Universidad no sólo es estudiar, aunque lo debe ser por encima de lo demás, creo, sino también una forma de convivir, una vía para conocer gente, opiniones divergentes a la de uno y poder contrastarlas. Si encima estamos hablando de un campus, a parte de la imagen norteamericana clásica de las borracheras y las juergas, podíamos pensar por un instante en la no menos clásica imagen estadounidense de los grupos de discusión y de trabajo, las clases participativas, el reunirse con unos amigos para hacer un trabajo, disfrutar con ello y luego irse por ahí de juerga. Es u momento de la vida que me parece no sólo irrepetible, sino obligatorio, porque puede llegar a enseñar más de la vida y de los demás que muchos otros lugares, y aquí pienso en el entorno de trabajo, del que como sabrán algunos de mis conocidos tengo una mala impresión. La breve experiencia que me dan mis años de trabajador me hace añorar cada vez más la época universitaria y al cierta nobleza que allí encontré, que tan escasa se está volviendo con el tiempo, y la presión propia de eso que llamamos trabajo.
Por todo eso, cuando ayer ví las imágenes del atentado etarra contra el campus de la Universidad de Navarra me sentí especialmente herido. Un grupo de desalmados, más que probablemente de edad universitaria, decidieron causar una matanza en un recinto destinado al conocimiento, silenciar la voluntad y la opinión, amordazar a la sociedad poniendo la venda en una de sus principales focos de expresión. Quiso al fortuna de que hoy sólo estemos hablando de unas pocas decenas de heridos, y no de un desastre con varios muertos, pero la maldad y la repugnancia que ofreció ayer ETA, con ser típica de su estilo, no deja de parecerme aún más cruel. Una profanación es lo que se produjo ayer. Algo habrá que hacer para que el recinto sagrado vuelva a estar “limpio”.
También existen lugares sagrados públicos. Sitios o instituciones en las que muchas personas se sienten representadas, las notan como propias y creen que deben ser defendidas. A parte de los templos religiosos, donde esa sacralidad se lleva hasta el sentido último del término, instituciones, museos y demás entran en ese catálogo teórico de espacios comunes de respecto. Para mi la Universidad también lo es. Quizás en España no lo sea para mucha gente, dado que es una institución acomplejada, a la que la sociedad no presta el valor, importancia y dinero necesario, y que es vista más como una fábrica de parados, o un repositorio donde almacenarlos antes de que se apunten a las listas de empleo, que un lugar de enseñanza, convivencia y vida. También es cierto que el funcionamiento de la Universidad en España deja mucho que desear, con profesores desmotivados y alguno de ellos incompetente, falta de medios crónica, corporativismo rampante y un espíritu investigador que brilla pro su ausencia. Pero pese a ello amo mucho a la Universidad, quizás porque en los años que pasé en ella disfrute mucho, sigo pensando que fueron los mejores años que llevo de vida, y en ella conocía personas maravillosas con las que, afortunadamente, sigo manteniendo un contacto, aunque siempre menos frecuente y estrecho de lo que debiera. La Universidad no sólo es estudiar, aunque lo debe ser por encima de lo demás, creo, sino también una forma de convivir, una vía para conocer gente, opiniones divergentes a la de uno y poder contrastarlas. Si encima estamos hablando de un campus, a parte de la imagen norteamericana clásica de las borracheras y las juergas, podíamos pensar por un instante en la no menos clásica imagen estadounidense de los grupos de discusión y de trabajo, las clases participativas, el reunirse con unos amigos para hacer un trabajo, disfrutar con ello y luego irse por ahí de juerga. Es u momento de la vida que me parece no sólo irrepetible, sino obligatorio, porque puede llegar a enseñar más de la vida y de los demás que muchos otros lugares, y aquí pienso en el entorno de trabajo, del que como sabrán algunos de mis conocidos tengo una mala impresión. La breve experiencia que me dan mis años de trabajador me hace añorar cada vez más la época universitaria y al cierta nobleza que allí encontré, que tan escasa se está volviendo con el tiempo, y la presión propia de eso que llamamos trabajo.
Por todo eso, cuando ayer ví las imágenes del atentado etarra contra el campus de la Universidad de Navarra me sentí especialmente herido. Un grupo de desalmados, más que probablemente de edad universitaria, decidieron causar una matanza en un recinto destinado al conocimiento, silenciar la voluntad y la opinión, amordazar a la sociedad poniendo la venda en una de sus principales focos de expresión. Quiso al fortuna de que hoy sólo estemos hablando de unas pocas decenas de heridos, y no de un desastre con varios muertos, pero la maldad y la repugnancia que ofreció ayer ETA, con ser típica de su estilo, no deja de parecerme aún más cruel. Una profanación es lo que se produjo ayer. Algo habrá que hacer para que el recinto sagrado vuelva a estar “limpio”.
jueves, octubre 30, 2008
La Casa Blanca se acerca
Una de las noticias río que lleva marcando este año 2008, quizás iba a ser la relevante, pero se ha quedado en segundo plano por la crisis económica, es la campaña de las elecciones norteamericanas. Desde el inicio del proceso de primarias, al poco de empezar el año, estamos viendo continuamente como los candidatos se enfrentan, realizan propuestas, lanzan ataques y, en general, llevan subidos a un estrado todo el año. Todo ese esfuerzo se acabará el Martes que viene, 4 de Noviembre, el día de las elecciones, y dos son los candidatos a llevarse el gato al agua.
Por el bando demócrata Barac Obama, y por el republicano, John McCain. Si alguien nos dice a principios del año que esa iba a ser la pareja de aspirantes muchos hubiéramos dudado que eso fuese posible. McCain empezó las primarias casi derrotado, sin fuerza y con poco dinero, mientras que en el bando demócrata, pese a la emergencia de un negro llamado Obama, era Hillary Clinton la que tenía todo a su favor para lograr la nominación a presidente. Bien, pues ni ella lo logró ni los otros candidatos republicanos fueron capaces de vencer al veterano veterano de guerra. Si hacemos caso a las encuestas, que siempre se deben tomar con cuidado, Obama va a ganar con claridad, y de hecho su campaña está llena de gestos audaces, respaldados por la enorme cantidad de dinero que ha logrado recaudar, como la intervención simultanea en las más importantes cadenas de televisión realizó ayer. En una época en la que los ingresos publicitarios de los medios caen como la bolsa los Lunes y los Viernes, una propuesta como la de Obama sin duda fue muy bien recibida pro los ejecutivos de las cadenas. A los méritos propios de la campaña demócrata debemos sumar los deméritos de la republicana. Uno de ellos, y no el menor, es la figura de Sarah Palin, que ya solamente parece ser útil para dar carnaza a imitadores y bromas variadas. Vacía de contenido, y sin estar mínimamente capacitada para afrontar un puesto como el que ocupa, Palin se hunde, y arrastra en su caída a McCain, quien por su parte no ha sido capaz de articular un discurso coherente, que no se vea sometido a los vaivenes del viento económico o social. Sin embargo es un candidato íntegro, serio y responsable. Me quedo con la escena de un mitin en el que, frente a las acusaciones injuriosas de una espectadora sobre la relación con terroristas de Obama, McCain arrebata el micrófono a la exaltada seguidora, y rápidamente corrige esa falsa idea, defendiendo el patriotismo de Obama, y señalando que esas acusaciones son falsas, y malas para todos los americanos. Se imaginan ustedes una situación similar en España, en la que bien Zapatero, o en su caso Rajoy, salgan a defender a su oponente ante insidiosas acusaciones que sean lanzadas por alborotadores de un mitin?? No, yo al menos no me lo imagino, más que nada porque vemos escenas de acusaciones de esas todos los días desde las tribunas de los hooligans de cada partido y las direcciones de los mismos se dedican a jalearlos continuamente, siendo en eso tan hipócritas como las directivas de los equipos de fútbol, que en el fondo pagan, disfrutan y alientan a los vándalos que gritan por sus colores, pase lo que pase.
Pero a McCain no le basta con ser un caballero para ganar. Los ocho años de la administración Bush le pesan como una losa, tanto en la política internacional como en la gestión económica previa y de la presente crisis. Quizá fuese suficiente su carisma y ansia de cambio frente a un candidato “normal”, pero McCain no se enfrenta a un aspirante por el bando demócrata, no, se enfrenta a un fenómeno, un acontecimiento que promete (y ya se sabe que de grandes promesas pueden surgir grandes decepciones) revolucionar la imagen y la gestión política norteamericana. Se enfrenta a una de las mayores encarnaciones que yo haya visto nunca de eso que se llama el sueño americano. Esa es la sensación que produce Barac Obama.
Por el bando demócrata Barac Obama, y por el republicano, John McCain. Si alguien nos dice a principios del año que esa iba a ser la pareja de aspirantes muchos hubiéramos dudado que eso fuese posible. McCain empezó las primarias casi derrotado, sin fuerza y con poco dinero, mientras que en el bando demócrata, pese a la emergencia de un negro llamado Obama, era Hillary Clinton la que tenía todo a su favor para lograr la nominación a presidente. Bien, pues ni ella lo logró ni los otros candidatos republicanos fueron capaces de vencer al veterano veterano de guerra. Si hacemos caso a las encuestas, que siempre se deben tomar con cuidado, Obama va a ganar con claridad, y de hecho su campaña está llena de gestos audaces, respaldados por la enorme cantidad de dinero que ha logrado recaudar, como la intervención simultanea en las más importantes cadenas de televisión realizó ayer. En una época en la que los ingresos publicitarios de los medios caen como la bolsa los Lunes y los Viernes, una propuesta como la de Obama sin duda fue muy bien recibida pro los ejecutivos de las cadenas. A los méritos propios de la campaña demócrata debemos sumar los deméritos de la republicana. Uno de ellos, y no el menor, es la figura de Sarah Palin, que ya solamente parece ser útil para dar carnaza a imitadores y bromas variadas. Vacía de contenido, y sin estar mínimamente capacitada para afrontar un puesto como el que ocupa, Palin se hunde, y arrastra en su caída a McCain, quien por su parte no ha sido capaz de articular un discurso coherente, que no se vea sometido a los vaivenes del viento económico o social. Sin embargo es un candidato íntegro, serio y responsable. Me quedo con la escena de un mitin en el que, frente a las acusaciones injuriosas de una espectadora sobre la relación con terroristas de Obama, McCain arrebata el micrófono a la exaltada seguidora, y rápidamente corrige esa falsa idea, defendiendo el patriotismo de Obama, y señalando que esas acusaciones son falsas, y malas para todos los americanos. Se imaginan ustedes una situación similar en España, en la que bien Zapatero, o en su caso Rajoy, salgan a defender a su oponente ante insidiosas acusaciones que sean lanzadas por alborotadores de un mitin?? No, yo al menos no me lo imagino, más que nada porque vemos escenas de acusaciones de esas todos los días desde las tribunas de los hooligans de cada partido y las direcciones de los mismos se dedican a jalearlos continuamente, siendo en eso tan hipócritas como las directivas de los equipos de fútbol, que en el fondo pagan, disfrutan y alientan a los vándalos que gritan por sus colores, pase lo que pase.
Pero a McCain no le basta con ser un caballero para ganar. Los ocho años de la administración Bush le pesan como una losa, tanto en la política internacional como en la gestión económica previa y de la presente crisis. Quizá fuese suficiente su carisma y ansia de cambio frente a un candidato “normal”, pero McCain no se enfrenta a un aspirante por el bando demócrata, no, se enfrenta a un fenómeno, un acontecimiento que promete (y ya se sabe que de grandes promesas pueden surgir grandes decepciones) revolucionar la imagen y la gestión política norteamericana. Se enfrenta a una de las mayores encarnaciones que yo haya visto nunca de eso que se llama el sueño americano. Esa es la sensación que produce Barac Obama.
miércoles, octubre 29, 2008
Quiero ir, quiero ir!!!
Pensará alguno que las vacaciones me han trastornado, porque llevo dos días sin hablar de la crisis, pero no. Lo siento, pero es que, parafraseando a Monterroso, cunado volví del ocio el dinosaurio aún seguía allí. Y aquí sigue, destruyendo nuestras esperanzas futuras al par que las cuentas corrientes y de valores. Pese a ello voy a tratar un tema algo colateral, que esta semana pasada nos ha tenido a todo el país discutiendo al respecto, y no es otro que la asistencia (o no) de España a la cumbre del 15 de Noviembre en Washington.
Como es sabido España no está invitada por el anfitrión, EEUU y su presidente oficial hasta el martes, George Bush. ZP lleva dos semanas haciendo esfuerzos que rayan el patetismo tratando de estar allí, y que España cuente con voz propia, y no esté meramente amparada bajo un paraguas de la Unión Europea que sólo va a servir para que el ínclito Sarkozy haga de las suyas. Primero habría que preguntarse para que va a servir esa cumbre, que se va a tratar en ella, si se van a adoptar medidas internacionales coordinadas o sólo va a ser una reunión de gestos, palabrería y fotos. En este segundo caso tampoco serviría mucho que estuviéramos. Se habla de exclusión, expulsión de los círculos internacionales y cosas así, cuando la verdad es que nunca hemos pertenecido a clubes como el G7, G8, G20 o el que ustedes prefieran, y por lo tanto no te pueden echar de un lugar en el que no estás. La pregunta interesante sería, si es que creemos que debiéramos estar, el porqué no estamos desde hace ya algunos años en uno de esos G. Creo que se debe a incompetencias nuestras y a deseos de otros países. En el lado de las incompetencias hay que poner a nuestra política exterior, que durante los últimos años se ha dedicado a discutir sobre el sexo de los ángeles, o la alianza de civilizaciones, y no ha hecho el trabajo necesario para fortalecer el papel de España en el mundo, o al menos dotarle de un estatus equivalente a su peso económico y financiero. Además, y uniendo aquí el segundo aspecto, se han metido los dedos en demasiados ojos poderosos, y luego te devuelven los favores, y aquí no pienso sólo en Bush. Me apuesto lo que quieran a que Sarkozy o Berlusconi están encantados de que España NO acuda a esa cumbre. Y pese a todo, y aunque la crisis va a ser más fuerte aún aquí que en otras naciones, creo que España SÍ debe estar en esa reunión. Se me ocurren varios argumentos, pero sólo citaré dos. Uno es el peso de las inversiones españolas en Latinoamérica, el peso que tenemos allí, y que resulta incongruente que Brasil o Argentina (??) acudan a esa reunión y no lo haga su principal inversor extranjero y socio comercial. En este caso si se nota una cicatería por parte de los países anglosajones, que siempre parecen mirar por encima del hombro a esos latinos caóticos y algo atrasados. El uso del acrónimo PIGS (Portugal, Ireland, Greece and Spain) por parte del Financial Times hace unas semanas y la polémica creada demuestran un poco lo que digo.
El otro argumento es más prosaico, pero incluso más poderoso. Ayer el Banco Santander presentó sus beneficios hasta el tercer trimestre del año. Botín y compañía se han embolsado casi 7.000 millones de euros en 9 meses, y mantienen el objetivo de llegar a los 10.000 en todo el año. Bárbaro, y más en una coyuntura en la que hay Cajas de Ahorro al borde de la quiebra y en al que las rutilantes estrellas de las finanzas norteamericanas e inglesas explotan como gigantes rojas henchidas de orgullo y vacío. ZP debe estar en la cumbre de Noviembre, pero seguro que le abren las puertas y le dejan el sillón de la presidencia si dice que lleva a Emilio Botín de su mano, porque el dinero es el poder, y de eso saben mucho..... en el Santander.
Como es sabido España no está invitada por el anfitrión, EEUU y su presidente oficial hasta el martes, George Bush. ZP lleva dos semanas haciendo esfuerzos que rayan el patetismo tratando de estar allí, y que España cuente con voz propia, y no esté meramente amparada bajo un paraguas de la Unión Europea que sólo va a servir para que el ínclito Sarkozy haga de las suyas. Primero habría que preguntarse para que va a servir esa cumbre, que se va a tratar en ella, si se van a adoptar medidas internacionales coordinadas o sólo va a ser una reunión de gestos, palabrería y fotos. En este segundo caso tampoco serviría mucho que estuviéramos. Se habla de exclusión, expulsión de los círculos internacionales y cosas así, cuando la verdad es que nunca hemos pertenecido a clubes como el G7, G8, G20 o el que ustedes prefieran, y por lo tanto no te pueden echar de un lugar en el que no estás. La pregunta interesante sería, si es que creemos que debiéramos estar, el porqué no estamos desde hace ya algunos años en uno de esos G. Creo que se debe a incompetencias nuestras y a deseos de otros países. En el lado de las incompetencias hay que poner a nuestra política exterior, que durante los últimos años se ha dedicado a discutir sobre el sexo de los ángeles, o la alianza de civilizaciones, y no ha hecho el trabajo necesario para fortalecer el papel de España en el mundo, o al menos dotarle de un estatus equivalente a su peso económico y financiero. Además, y uniendo aquí el segundo aspecto, se han metido los dedos en demasiados ojos poderosos, y luego te devuelven los favores, y aquí no pienso sólo en Bush. Me apuesto lo que quieran a que Sarkozy o Berlusconi están encantados de que España NO acuda a esa cumbre. Y pese a todo, y aunque la crisis va a ser más fuerte aún aquí que en otras naciones, creo que España SÍ debe estar en esa reunión. Se me ocurren varios argumentos, pero sólo citaré dos. Uno es el peso de las inversiones españolas en Latinoamérica, el peso que tenemos allí, y que resulta incongruente que Brasil o Argentina (??) acudan a esa reunión y no lo haga su principal inversor extranjero y socio comercial. En este caso si se nota una cicatería por parte de los países anglosajones, que siempre parecen mirar por encima del hombro a esos latinos caóticos y algo atrasados. El uso del acrónimo PIGS (Portugal, Ireland, Greece and Spain) por parte del Financial Times hace unas semanas y la polémica creada demuestran un poco lo que digo.
El otro argumento es más prosaico, pero incluso más poderoso. Ayer el Banco Santander presentó sus beneficios hasta el tercer trimestre del año. Botín y compañía se han embolsado casi 7.000 millones de euros en 9 meses, y mantienen el objetivo de llegar a los 10.000 en todo el año. Bárbaro, y más en una coyuntura en la que hay Cajas de Ahorro al borde de la quiebra y en al que las rutilantes estrellas de las finanzas norteamericanas e inglesas explotan como gigantes rojas henchidas de orgullo y vacío. ZP debe estar en la cumbre de Noviembre, pero seguro que le abren las puertas y le dejan el sillón de la presidencia si dice que lleva a Emilio Botín de su mano, porque el dinero es el poder, y de eso saben mucho..... en el Santander.
martes, octubre 28, 2008
Llega el invierno
Parece que este año se va a cumplir el refrán ese que dice “todos los santos, nieve en los altos” e incluso en los bajos, dado el virulento temporal que se nos ha echado encima. Es curios, pero pensaba yo hace unos días, viendo los índices bursátiles y las periódicas inundaciones que este año atacan sin piedad el levante y el sur de Andalucía en que, casualmente, el 2008 está siendo un año turbulento a más no poder en dos ramas, la meteorología y la economía, que se caracterizan por su impredecibilidad, caos y falta de asunción de responsabilidades por las autoridades cuando algo se pone feo.
Cuando he salido esta mañana de casa llovías, sí, pero no demasiado, al contrario que durante la noche, en al que ha habido momentos de lluvias intensas. A medida que avanzaba por la acera camino al paso de cebra que me separa de una de las bocas de metro de m barrio ha empezado a caer cada vez con más fuerza. Llegados al semáforo, puesto en rojo para peatones al alcanzar su linde, la lluvia se ha convertido en una furiosa e impenetrable cortina de agua. Me he echado para atrás y me he refugiado bajo un pequeño toldo que apenas cubría la mitad de mi paraguas, esperando a que el semáforo me dejase pasar nuevamente. ¿y qué hace en estos casos la gente que suele estar en las esquinas, esperando habitualmente al descubierto? Cuando yo accedo al metro suele salir una chica de gafas y rizos que llega hasta el paso de cebra y espera a que un compañero de trabajo, que viene en coche de avenida arriba, llegue hasta ese punto, le recoja y se vaya. Para cuando yo llegaba al paso ella lo hacía justo en frente, pero mientras yo he corrido a refugiarme, ella ha intentado cruzar la calle, teniendo que quedarse en la isleta del medio de la avenida cuando se ha abierto la luz para los coches. Sin paraguas, con apenas un pequeño impermeable, la tromba le ha pillado lo más desguarecida posible. Intuyo que se ha empapado por completo, porque cuando se podía volver a cruzar la calle lo ha hecho con una parsimonia y tranquilidad típica del que ya no se va a mojar más, porque es imposible. En este caso la previsión ha acertado, y el mal tiempo está aquí, pero resulta triste ver como una persona se moja, a pocos metros de ti, y no poder hacer nada, porque los coches no paran, la lluvia no cesa y desde mi improvisado refugio, para que negarlo, me sentía guarecido. Me apuesto lo que sea a que esa chica estará bastante constipada ya para el mediodía, y esta noche tendrá toses y dolores de cabeza, agudizados pro el frío que viene, y que aún no es muy intenso. Si durante el resto de la semana no le veo en el paso de cebra no me quedará más remedio que suponer que esta enferma en casa, víctima de la lluvia y de un semáforo que la vió, y decidió amargarle la mañana.
Y es que los días de lluvia en una ciudad son molestos e incómodos, y no sólo para los que conducen (para ellos todos los días son iguales de malos, me temo) Andar por las aceras con los paraguas abiertos es una versión moderna de los torneos medievales de lanceros, siempre en pos de ensartar una varilla en el ojo de alguien. Acceder al metro bajo la lluvia hace sustituir los ríos de las alcantarillas por riadas de personas en las escaleras. Y pese a que nos quejamos malhumorados por las salpicaduras y las goteras, la verdad es que hace tanta falta que llueva que debiéramos alegrarnos, aunque cuéntele usted lo de la sequía a mi “vecina” de paso de cebra.
Cuando he salido esta mañana de casa llovías, sí, pero no demasiado, al contrario que durante la noche, en al que ha habido momentos de lluvias intensas. A medida que avanzaba por la acera camino al paso de cebra que me separa de una de las bocas de metro de m barrio ha empezado a caer cada vez con más fuerza. Llegados al semáforo, puesto en rojo para peatones al alcanzar su linde, la lluvia se ha convertido en una furiosa e impenetrable cortina de agua. Me he echado para atrás y me he refugiado bajo un pequeño toldo que apenas cubría la mitad de mi paraguas, esperando a que el semáforo me dejase pasar nuevamente. ¿y qué hace en estos casos la gente que suele estar en las esquinas, esperando habitualmente al descubierto? Cuando yo accedo al metro suele salir una chica de gafas y rizos que llega hasta el paso de cebra y espera a que un compañero de trabajo, que viene en coche de avenida arriba, llegue hasta ese punto, le recoja y se vaya. Para cuando yo llegaba al paso ella lo hacía justo en frente, pero mientras yo he corrido a refugiarme, ella ha intentado cruzar la calle, teniendo que quedarse en la isleta del medio de la avenida cuando se ha abierto la luz para los coches. Sin paraguas, con apenas un pequeño impermeable, la tromba le ha pillado lo más desguarecida posible. Intuyo que se ha empapado por completo, porque cuando se podía volver a cruzar la calle lo ha hecho con una parsimonia y tranquilidad típica del que ya no se va a mojar más, porque es imposible. En este caso la previsión ha acertado, y el mal tiempo está aquí, pero resulta triste ver como una persona se moja, a pocos metros de ti, y no poder hacer nada, porque los coches no paran, la lluvia no cesa y desde mi improvisado refugio, para que negarlo, me sentía guarecido. Me apuesto lo que sea a que esa chica estará bastante constipada ya para el mediodía, y esta noche tendrá toses y dolores de cabeza, agudizados pro el frío que viene, y que aún no es muy intenso. Si durante el resto de la semana no le veo en el paso de cebra no me quedará más remedio que suponer que esta enferma en casa, víctima de la lluvia y de un semáforo que la vió, y decidió amargarle la mañana.
Y es que los días de lluvia en una ciudad son molestos e incómodos, y no sólo para los que conducen (para ellos todos los días son iguales de malos, me temo) Andar por las aceras con los paraguas abiertos es una versión moderna de los torneos medievales de lanceros, siempre en pos de ensartar una varilla en el ojo de alguien. Acceder al metro bajo la lluvia hace sustituir los ríos de las alcantarillas por riadas de personas en las escaleras. Y pese a que nos quejamos malhumorados por las salpicaduras y las goteras, la verdad es que hace tanta falta que llueva que debiéramos alegrarnos, aunque cuéntele usted lo de la sequía a mi “vecina” de paso de cebra.
lunes, octubre 27, 2008
Colores de otoño
Pues mira, ya es Lunes 27, se acabó la semana de vacaciones. Y como los pronósticos anuncian que a partir de mañana tenemos un simulacro de invierno, quizás para que la meteorología se ponga a tono con la gélida temperatura económica que nos rodea, puedo decir que he pasado en Elorrio una semana otoñal típica, de sol, lluvia, frío y viento sur. Vamos, de todo un poco. Ante el panorama, opté por buscar escenas e imágenes otoñales, que son muy bonitas, y a eso he dedicado la mayor parte de las vacaciones.
El Lunes 20, en compañía de JIA, taciturno y complejo a la par que buen amigo, fui de excursión montañera por los alrededores, con la intención de atravesar un hayedo y sacar fotos de otoño. El paseo, mejor dicho, caminata de varias horas con dureza y posteriores dolores, fue fructífero y divertido, pero menos “otoñal” de lo previsto, porque si bien el hayedo tenía el suelo alfombrado de hojas, y poseía así el encanto de esos bosques cerrados y frondosos, que inevitablemente asociamos a los cuentos de nuestra infancia, los árboles en sí poseían aún la mayor parte de sus hojas en un verde, débil y ya ajado, pero verde. Así, a falta de ver los resultados, lo más interesante y prometedor eran algunos troncos y mojones caídos en el camino, llenos de musgos, líquenes y otros seres vegetales, que tenían un aspecto memorial y antiguo, lleno de belleza y misterio. Todo ello en un día que fue radiante, de toques de viento sur y temperaturas ligeramente por encima de los 20 grados, aunque eso no se nota demasiado cuando uno empieza a ganar altura en el circo de montañas que rodea a Elorrio. E hicimos bien en ir ese día, porque el martes empezó a llover, se tiró así hasta el Miércoles, y en esos días los únicos colores eran los de las luces de los coches, porque la oscuridad era total, y a eso de las 17:00 parecía que ya estaba la noche, allí, y sin el cambio de hora. A partir de ahí el tiempo ha mejorado notablemente, pero se ha quedado frío. Los árboles han perdido más hojas en tres días que en las dos semanas anteriores, y me dedicaba tarde sí y tarde también, a experimentar en el camino de San Agustín para ver que tal quedaba la torre de al iglesia enmarcada en hojas violetas y rojizas. Había gente que me veía cuando hacía el paseo que, seguramente, se preguntaban que diablos estará haciendo este tío, pero yo fui bueno y ni les di mis motivos ni les comenté que estaba ocioso esa semana, que no es bueno dar mucha envidia. Seguramente con el anunciado temporal de esta semana los pequeños árboles sitos junto al paseo, en frente a la iglesia, perderán sus pocas hojas y la estampa será ya irrepetible hasta el año que viene. Si pueden pasar por allí aprovechen y dense un pequeño placer visual.
También hay colores “artificiales” que merecen verse, y en este caso no tan otoñales. El Viernes 24, disfrutando de la inmejorable compañía de mi amiga JCJ, vi la exposición de Sorolla que organiza el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Unos cuadros enormes, preciosos, luminosos, y que como le comenté a ella, seguramente seguirán brillando de noche, cuando se apaguen las luces y las salas se queden vacías. En este caso ni el temporal ni al crisis van a impedir poder gozar de su belleza, ya que están en Bilbao hasta principios de Enero. Aprovechen para verlos, y de paso deleitarse con una ciudad pequeña, adorable y bellísima como es Bilbao.
El Lunes 20, en compañía de JIA, taciturno y complejo a la par que buen amigo, fui de excursión montañera por los alrededores, con la intención de atravesar un hayedo y sacar fotos de otoño. El paseo, mejor dicho, caminata de varias horas con dureza y posteriores dolores, fue fructífero y divertido, pero menos “otoñal” de lo previsto, porque si bien el hayedo tenía el suelo alfombrado de hojas, y poseía así el encanto de esos bosques cerrados y frondosos, que inevitablemente asociamos a los cuentos de nuestra infancia, los árboles en sí poseían aún la mayor parte de sus hojas en un verde, débil y ya ajado, pero verde. Así, a falta de ver los resultados, lo más interesante y prometedor eran algunos troncos y mojones caídos en el camino, llenos de musgos, líquenes y otros seres vegetales, que tenían un aspecto memorial y antiguo, lleno de belleza y misterio. Todo ello en un día que fue radiante, de toques de viento sur y temperaturas ligeramente por encima de los 20 grados, aunque eso no se nota demasiado cuando uno empieza a ganar altura en el circo de montañas que rodea a Elorrio. E hicimos bien en ir ese día, porque el martes empezó a llover, se tiró así hasta el Miércoles, y en esos días los únicos colores eran los de las luces de los coches, porque la oscuridad era total, y a eso de las 17:00 parecía que ya estaba la noche, allí, y sin el cambio de hora. A partir de ahí el tiempo ha mejorado notablemente, pero se ha quedado frío. Los árboles han perdido más hojas en tres días que en las dos semanas anteriores, y me dedicaba tarde sí y tarde también, a experimentar en el camino de San Agustín para ver que tal quedaba la torre de al iglesia enmarcada en hojas violetas y rojizas. Había gente que me veía cuando hacía el paseo que, seguramente, se preguntaban que diablos estará haciendo este tío, pero yo fui bueno y ni les di mis motivos ni les comenté que estaba ocioso esa semana, que no es bueno dar mucha envidia. Seguramente con el anunciado temporal de esta semana los pequeños árboles sitos junto al paseo, en frente a la iglesia, perderán sus pocas hojas y la estampa será ya irrepetible hasta el año que viene. Si pueden pasar por allí aprovechen y dense un pequeño placer visual.
También hay colores “artificiales” que merecen verse, y en este caso no tan otoñales. El Viernes 24, disfrutando de la inmejorable compañía de mi amiga JCJ, vi la exposición de Sorolla que organiza el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Unos cuadros enormes, preciosos, luminosos, y que como le comenté a ella, seguramente seguirán brillando de noche, cuando se apaguen las luces y las salas se queden vacías. En este caso ni el temporal ni al crisis van a impedir poder gozar de su belleza, ya que están en Bilbao hasta principios de Enero. Aprovechen para verlos, y de paso deleitarse con una ciudad pequeña, adorable y bellísima como es Bilbao.
sábado, octubre 18, 2008
Erratas
No se en que estoy pensando a veces cuando escribo...... Vuelvo de vacaciones el Lunes 27 de octuber, no el 3 de noviembre (no me vendría mal cogerme dos semanas, no) pero sólo pillo una, por lo que las entradas se inicairán con normalidad ese Lunes 27, no el anunciado 3.
Y gracias a DAG por dejarme usar su ordenador, su casa y su red para corregirlo.
Y gracias a DAG por dejarme usar su ordenador, su casa y su red para corregirlo.
viernes, octubre 17, 2008
Como en los libros de historia
Cuando era pequeño y estudiábamos historia de España, cosa que no se si se hará hoy en día, me refiero a lo de estudiar, historia y España, no lo de ser pequeño, pasábamos siempre por la época de la decadencia del imperio de los Austrias. A partir de Felipe III el panorama empieza a ser desastroso. Derrotas, caídas pérdidas y quiebras. Sí, el país, endeudado hasta las cejas, se declaraba en quiebra (bueno, más exactamente la monarquía, que era la detente de los derechos y obligaciones) y llegaban los banqueros alemanes y suizos y se lo llevaban todo. Se me hacía extraño, y pensaba entonces, y lo mismo hasta hace pocos días, que eso eran cosas del pasado.
Pues resulta que no. Islandia está técnicamente en quiebra. Un país curioso Islandia, que surge geológicamente en medio del Atlántico norte, como cima de la línea de plegamiento que está ensanchando el Océano Atlántico. Volcánico, lleno de fuentes termales y géiseres, quizá sea más conocido por ser el lugar en el que Julio Verne situó la puerta de su viaje al centro de al tierra, en la cima del volcán Snefels, concretamente. Pues bien, con una población de 300.000 habitantes, poco más o menos Bilbao ciudad, Islandia ha vivido su particular boom financiero los últimos años. Impuestos atractivos y rentabilidades exageradas llevaron allí capitales de otros países, especialmente nórdicos e ingleses, y el negocio crecía sin parar. De hecho hace poco más de un año leí un reportaje en prensa donde calificaban a este país de modelo de sociedad, dado los enormes ingresos que obtenía su pequeño y eficiente estado, y como el nivel de renta de la población era exageradamente alto. El milagro islandés, citaba varias veces. Pues resulta que el milagro ha revertido, y lo que antes era revivir ahora es estar al borde de la muerte. Los principales bancos islandeses están en quiebra, y el estado ha declarado que se ve incapaz., con los pocos recursos que posee, de hacer frente a los depósitos y valores adeudados en entidades locales a particulares de medio mundo. Como los reyes españoles del siglo de oro. Al oír todo esto me quedé el otro día un poco asombrado, y aliviado de no ser islandés, claro, porque el panorama era casi tan oscuro como los cráteres humeantes que salpican su torturada geografía. Va a ser complicado arreglar esto, pero a alguno se le ocurrirá una solución ingeniosa, pensé, y mira por done puede que así haya sido, aunque no se muy bien hasta que punto esto es una broma o una posibilidad real. Algún gracioso puso Islandia a subasta en Ebay, pero resulta que muchos chinos se lo han tomado en serio, y muchos se han apuntado a una lista para adquirir cuotas de entorno a 10.000 euros con el objeto de acabar comprando el país. Evidentemente esto no tiene mucho recorrido, y no me imagino a los chinos incluyendo esa pequeña isla en sus mapas como una especie de “territorio de ultramar” pero no me negarán que el asunto tiene su cierta gracia, dentro de lo preocupante que es todo esto, sobre todo para los ciudadanos islandeses, que seguramente jamás pensaron que su país saldría en los medios de comunicación como exponente de una crisis que se ceba en todas partes y, mira tú por donde, también en un lugar tan recóndito como ese.
Y como para relajarse de una crisis como esta lo mejor es evadirse un poco, me cojo una semana de vacaciones para estar en Elorrio centro y alrededores, aunque me conozco y estaré tan ansioso por seguir las noticias de la crisis, y de todo lo que suceda, como si estuviera aquí. Soy incorregible en ese aspecto. Sustituiré los periódicos virtuales por los reales y nuevamente, como en un bucle, oiré las comprensivas palabras de mis padres al ver como mi cuarto, pulcro, ordenado y vacío, se llena progresivamente de hojas y papeles, síntoma de vitalidad, sí, pero de ese desorden que tanto intranquiliza a las madres, sin que sepa muy bien a que se debe esa reacción tan universal.
Salvo sorpresa, no habrá nuevas entradas hasta el Lunes 3 de noviembre. Ser felices.
Pues resulta que no. Islandia está técnicamente en quiebra. Un país curioso Islandia, que surge geológicamente en medio del Atlántico norte, como cima de la línea de plegamiento que está ensanchando el Océano Atlántico. Volcánico, lleno de fuentes termales y géiseres, quizá sea más conocido por ser el lugar en el que Julio Verne situó la puerta de su viaje al centro de al tierra, en la cima del volcán Snefels, concretamente. Pues bien, con una población de 300.000 habitantes, poco más o menos Bilbao ciudad, Islandia ha vivido su particular boom financiero los últimos años. Impuestos atractivos y rentabilidades exageradas llevaron allí capitales de otros países, especialmente nórdicos e ingleses, y el negocio crecía sin parar. De hecho hace poco más de un año leí un reportaje en prensa donde calificaban a este país de modelo de sociedad, dado los enormes ingresos que obtenía su pequeño y eficiente estado, y como el nivel de renta de la población era exageradamente alto. El milagro islandés, citaba varias veces. Pues resulta que el milagro ha revertido, y lo que antes era revivir ahora es estar al borde de la muerte. Los principales bancos islandeses están en quiebra, y el estado ha declarado que se ve incapaz., con los pocos recursos que posee, de hacer frente a los depósitos y valores adeudados en entidades locales a particulares de medio mundo. Como los reyes españoles del siglo de oro. Al oír todo esto me quedé el otro día un poco asombrado, y aliviado de no ser islandés, claro, porque el panorama era casi tan oscuro como los cráteres humeantes que salpican su torturada geografía. Va a ser complicado arreglar esto, pero a alguno se le ocurrirá una solución ingeniosa, pensé, y mira por done puede que así haya sido, aunque no se muy bien hasta que punto esto es una broma o una posibilidad real. Algún gracioso puso Islandia a subasta en Ebay, pero resulta que muchos chinos se lo han tomado en serio, y muchos se han apuntado a una lista para adquirir cuotas de entorno a 10.000 euros con el objeto de acabar comprando el país. Evidentemente esto no tiene mucho recorrido, y no me imagino a los chinos incluyendo esa pequeña isla en sus mapas como una especie de “territorio de ultramar” pero no me negarán que el asunto tiene su cierta gracia, dentro de lo preocupante que es todo esto, sobre todo para los ciudadanos islandeses, que seguramente jamás pensaron que su país saldría en los medios de comunicación como exponente de una crisis que se ceba en todas partes y, mira tú por donde, también en un lugar tan recóndito como ese.
Y como para relajarse de una crisis como esta lo mejor es evadirse un poco, me cojo una semana de vacaciones para estar en Elorrio centro y alrededores, aunque me conozco y estaré tan ansioso por seguir las noticias de la crisis, y de todo lo que suceda, como si estuviera aquí. Soy incorregible en ese aspecto. Sustituiré los periódicos virtuales por los reales y nuevamente, como en un bucle, oiré las comprensivas palabras de mis padres al ver como mi cuarto, pulcro, ordenado y vacío, se llena progresivamente de hojas y papeles, síntoma de vitalidad, sí, pero de ese desorden que tanto intranquiliza a las madres, sin que sepa muy bien a que se debe esa reacción tan universal.
Salvo sorpresa, no habrá nuevas entradas hasta el Lunes 3 de noviembre. Ser felices.
jueves, octubre 16, 2008
Premios sin sorpresa
Comentaba la semana pasada la sorpresa que ha supuesto en todas partes (ahora algunos medios lo negarán, calo) la concesión del premio Nóbel al escritor francés Jean-Marie Gustave Le Clézio. Pese a que se ha sabido que hubo filtraciones del jurado que desbarataron las apuestas de algunas casas de juego, se puede afirmar que acertar con el Nóbel de literatura es casi tan difícil como ganar en al bolsa en este año. Quizás esa sea una de las causas que dan tanto prestigio al galardón, a saber su imparcialidad, y el no estar sometido a los designios del mercado, sino que más bien contribuye a crearlo, opinión que seguro comparten los hasta ahora mustios editores de Le Clézio.
Justo en frente de esta postura están los premiso cantados, o aquellos en los que casi es imposible fallar, y como ejemplo paradigmático está el premio Planeta. Ayer tuvo lugar la tradicional cena de concesión del coitado premio, donde se reúne lo más selecto de la burguesía catalana en la noche del día de Santa Teresa, en homenaje a la difunta esposa del ya fallecido editor Lara, fundador de la casa Planeta y creador del premio. Pese a los seudónimos y otras argucia, el rumor que corría ayer por la tarde daba como ganador a Fernando Savater, y como finalista a la escritora y columnista Ángela Vallvey, como así fue finalmente. Oyendo ayer por la noche la concesión del premio en directo en Onda Cero, comentaba José María Calleja que a las 23:30, media hora antes de saberse el fallo, las ediciones digitales de La Vanguardia y El País ya anunciaban a todo trapo los dos ganadores, y huelga decir que no se equivocaron. En esto la tradición manda, y el galardón se otorga por parte de la editorial a quien esta determine que deba ser cada año, en función de sus intereses promocionales. Sabida es la historia, nunca confirmada pero siempre mantenida, de que Miguel Delibes se negó a recibir el premio. Lara padre, el fundador, le vino a decir que con presentarse al concurso con la última edición de las páginas amarillas de Valladolid se lo llevaba de calle, pero Delibes, hombre sereno, cabal, recto y, por encima de todo, honesto, se negó. Opinaba el maestro que los premios hay que merecérselos, y que no son las editoriales quienes deben organizar un sarao de este tipo para autoafirmarse y generar un negocio algo tramposos con la colaboración de los escritores que a ello se presten. Así, Delibes no se presentó, y no ganó el Planeta, y lo que es peor, aún no le han dado el Nóbel que sí se lo merece. Quizás el colmo del surrealismo se dio el año pasado, cuando el premio se le llevó Juan José Millás con una novela autobiográfica titulada El Mundo. Un escritor de El País se lleva el Planeta con El Mundo. Una combinación tan difícil de lograr que sólo Lara hijo, con todo su impreso por detrás, demostró estar en condiciones de llevar a buen término sin que degenerase en una abierta guerra de las galaxias. Recientemente se le ha concedido a Millás el Premio Nacional de Narrativa con esa novela mundial, y dado que este premio tiene algo más de empaque literario que el de “Casa Lara” puede indicar que la novela de Millás, que no he leído, sea algo más que un envoltorio de marketing promocional. Y como Savater, ganador de este año, escribe bien, y sabe contar historias, quién no me asegura que Lara hijo está premiando incluso buenas novelas. Confiemos en que sea así, porque dicen que el ganador del Planeta es la novela más comprada y menos leída del año, y de ser buena eso sería triste.
Ahora bien, tanto Savater como Vallvey como el Nóbel Le Clézio van a ver su destino unido, dado que sospecho que, como le pasó al francés, el día de gloria de los planetas nacionales se va a ver ensombrecido por otro desastre bursátil de dimensiones planetarias, esta vez con todo el sentido del término, dado el castañazo que se volvió a pegar ayer el Dow Jones, cosa que empieza a no ser noticia, porque cuando a un boxeador le pegan un derechazo y salta un diente los flashes se dispara, pero cuando está grogui en el suelo y recibe una tunda pocos se fijan ya en él. A ver si Fernando y Ángela son capaces de hacerse un hueco entre las gráficas y los rojos porcentajes, que hoy coparán las portadas electrónicas de los diarios. Suerte....
Justo en frente de esta postura están los premiso cantados, o aquellos en los que casi es imposible fallar, y como ejemplo paradigmático está el premio Planeta. Ayer tuvo lugar la tradicional cena de concesión del coitado premio, donde se reúne lo más selecto de la burguesía catalana en la noche del día de Santa Teresa, en homenaje a la difunta esposa del ya fallecido editor Lara, fundador de la casa Planeta y creador del premio. Pese a los seudónimos y otras argucia, el rumor que corría ayer por la tarde daba como ganador a Fernando Savater, y como finalista a la escritora y columnista Ángela Vallvey, como así fue finalmente. Oyendo ayer por la noche la concesión del premio en directo en Onda Cero, comentaba José María Calleja que a las 23:30, media hora antes de saberse el fallo, las ediciones digitales de La Vanguardia y El País ya anunciaban a todo trapo los dos ganadores, y huelga decir que no se equivocaron. En esto la tradición manda, y el galardón se otorga por parte de la editorial a quien esta determine que deba ser cada año, en función de sus intereses promocionales. Sabida es la historia, nunca confirmada pero siempre mantenida, de que Miguel Delibes se negó a recibir el premio. Lara padre, el fundador, le vino a decir que con presentarse al concurso con la última edición de las páginas amarillas de Valladolid se lo llevaba de calle, pero Delibes, hombre sereno, cabal, recto y, por encima de todo, honesto, se negó. Opinaba el maestro que los premios hay que merecérselos, y que no son las editoriales quienes deben organizar un sarao de este tipo para autoafirmarse y generar un negocio algo tramposos con la colaboración de los escritores que a ello se presten. Así, Delibes no se presentó, y no ganó el Planeta, y lo que es peor, aún no le han dado el Nóbel que sí se lo merece. Quizás el colmo del surrealismo se dio el año pasado, cuando el premio se le llevó Juan José Millás con una novela autobiográfica titulada El Mundo. Un escritor de El País se lleva el Planeta con El Mundo. Una combinación tan difícil de lograr que sólo Lara hijo, con todo su impreso por detrás, demostró estar en condiciones de llevar a buen término sin que degenerase en una abierta guerra de las galaxias. Recientemente se le ha concedido a Millás el Premio Nacional de Narrativa con esa novela mundial, y dado que este premio tiene algo más de empaque literario que el de “Casa Lara” puede indicar que la novela de Millás, que no he leído, sea algo más que un envoltorio de marketing promocional. Y como Savater, ganador de este año, escribe bien, y sabe contar historias, quién no me asegura que Lara hijo está premiando incluso buenas novelas. Confiemos en que sea así, porque dicen que el ganador del Planeta es la novela más comprada y menos leída del año, y de ser buena eso sería triste.
Ahora bien, tanto Savater como Vallvey como el Nóbel Le Clézio van a ver su destino unido, dado que sospecho que, como le pasó al francés, el día de gloria de los planetas nacionales se va a ver ensombrecido por otro desastre bursátil de dimensiones planetarias, esta vez con todo el sentido del término, dado el castañazo que se volvió a pegar ayer el Dow Jones, cosa que empieza a no ser noticia, porque cuando a un boxeador le pegan un derechazo y salta un diente los flashes se dispara, pero cuando está grogui en el suelo y recibe una tunda pocos se fijan ya en él. A ver si Fernando y Ángela son capaces de hacerse un hueco entre las gráficas y los rojos porcentajes, que hoy coparán las portadas electrónicas de los diarios. Suerte....
miércoles, octubre 15, 2008
Despertares
Parece que, poco a poco, el profesor Neira va despertando del coma en el que se sumió hace ya varios meses tras defender a una mujer de su agresor y ser posteriormente atacado por el mismo sujeto. Empieza a responder a estímulos físicos y sensoriales, aunque todavía es pronto para saber hasta que punto se recuperará, y si eso será un estadio más o vivirá con unas secuelas permanentes, fruto de su noble acción. Esperemos que la mejoría sea rápida, completa y fructífera, y su familia, sufriente a su lado desde hace ya tanto tiempo, pueda llevárselo a casa y ver como revive junto a ellos.
Si Neira llega a despertase y ser consciente de lo que le ha pasado y pone la tele, especialmente la tele, puede que le den ganas de volver a sumirse en el agujero en el que lleva todo este tiempo, porque desde su actuación se ha organizado un circo... no, circo es una palabra noble, una mierda de intereses, declaraciones y mercadeos que escandalizan hasta a las conejitas de Playboy. Los principales beneficiados de todo esto por ahora son la mujer agredida, cuyo nombre no recuerdo, ni pienso ponerme a buscar en Internet para enlazar semejante bodrio humano a este texto, que ha visto la oportunidad de su vida de forrarse a cuenta de la desgracia propia y ajena, y claro, quién le ha pagado a ella, la televisión, concretamente la cadena Tele5 a través de ese programa llamado La Noria, presentado por un sujeto llamado Jordi González. Ese Jordi, y el elenco de “colaboradores” han sido una parte interesada y necesaria a la hora de montar un vergonzoso, humillante y depravado espectáculo, regodeándose en al desgracia del señor Neira, riéndole las “gracias” a la mujer maltratada y haciendo caja. Es sabido que en la primera entrevista de esta sujeto en el programa le reportó unos ingresos superiores a los 70.000 euros, y no quiero saber las facturaciones publicitarias de aquella emisión para la cadena. Hubo un periódico, El Mundo, que se escandalizó por la emisión del programa, y acusó a Tele5 por ello, pero atención, no tanto por la bazofia que estaba emitiendo, no, sino porque al parecer el periódico tenía apalabrada una entrevista con la chica esta, que Tele5 reventó pujando por ella y pagando más pasta que la que iba a soltar el diario de Pedro Jota. Vomitivo, verdad? Pues así sigue la cosa. El tal Jordi sigue encantado de conocerse a sí mismo, sus colaboradores pontifican todos los sábados por la noche sobre el terrorismo, la crisis económica, la invasión rusa de Georgia y demás asuntos no sólo sin tener ni la más mínima idea al respecto, no, sino encantados de saber que, tras el intermedio, volverá la polémica sobre “el caso Neira” y sus cachés subirán como la espuma. No se plantearán que están cobrando un dinero manchado de mierda, podredumbre moral, y escoria, fruto de una vergonzosa sociedad donde el valor de la defensa del débil se convierte en el hazmerreír de todos, y se ensalza el putiferio, el ingreso fácil y la difamación. No, todos ellos, y los (i)responsables directivos de la cadena (y de otras, que todas son similares, la verdad) padecen un onanismo compulsivo cuando se miran al espejo, y los medios serios no les atacan, denuncian, no se avergüenzan de todo esto.
Resultado. Si eres un joven, o adulto, da igual, la lección que obtienes es que si ves una escena de violencia machista de estas, lo mejor que puedes hacer es meterte, zurrarle a la chica, y luego ir a la tele a contarlo y cobrar por ello. Con un poco de suerte incluso te puedes tirar en los camerinos de la cadena a una de esas macizas azafatas que pululan por allí, y si se resiste le das otros golpecitos “cariñosos”. Todo esto me da una vergüenza como persona, como español, que no pueden imaginarse, y el pobre Neira abandonado, sin que nadie le haga el más mínimo caso, su familia sola en el hospital, sin que ningún periodista les anime, consuele o haga un reportaje serio donde puedan enorgullecerse de la noble acción del profesor. Repugnante.
Si Neira llega a despertase y ser consciente de lo que le ha pasado y pone la tele, especialmente la tele, puede que le den ganas de volver a sumirse en el agujero en el que lleva todo este tiempo, porque desde su actuación se ha organizado un circo... no, circo es una palabra noble, una mierda de intereses, declaraciones y mercadeos que escandalizan hasta a las conejitas de Playboy. Los principales beneficiados de todo esto por ahora son la mujer agredida, cuyo nombre no recuerdo, ni pienso ponerme a buscar en Internet para enlazar semejante bodrio humano a este texto, que ha visto la oportunidad de su vida de forrarse a cuenta de la desgracia propia y ajena, y claro, quién le ha pagado a ella, la televisión, concretamente la cadena Tele5 a través de ese programa llamado La Noria, presentado por un sujeto llamado Jordi González. Ese Jordi, y el elenco de “colaboradores” han sido una parte interesada y necesaria a la hora de montar un vergonzoso, humillante y depravado espectáculo, regodeándose en al desgracia del señor Neira, riéndole las “gracias” a la mujer maltratada y haciendo caja. Es sabido que en la primera entrevista de esta sujeto en el programa le reportó unos ingresos superiores a los 70.000 euros, y no quiero saber las facturaciones publicitarias de aquella emisión para la cadena. Hubo un periódico, El Mundo, que se escandalizó por la emisión del programa, y acusó a Tele5 por ello, pero atención, no tanto por la bazofia que estaba emitiendo, no, sino porque al parecer el periódico tenía apalabrada una entrevista con la chica esta, que Tele5 reventó pujando por ella y pagando más pasta que la que iba a soltar el diario de Pedro Jota. Vomitivo, verdad? Pues así sigue la cosa. El tal Jordi sigue encantado de conocerse a sí mismo, sus colaboradores pontifican todos los sábados por la noche sobre el terrorismo, la crisis económica, la invasión rusa de Georgia y demás asuntos no sólo sin tener ni la más mínima idea al respecto, no, sino encantados de saber que, tras el intermedio, volverá la polémica sobre “el caso Neira” y sus cachés subirán como la espuma. No se plantearán que están cobrando un dinero manchado de mierda, podredumbre moral, y escoria, fruto de una vergonzosa sociedad donde el valor de la defensa del débil se convierte en el hazmerreír de todos, y se ensalza el putiferio, el ingreso fácil y la difamación. No, todos ellos, y los (i)responsables directivos de la cadena (y de otras, que todas son similares, la verdad) padecen un onanismo compulsivo cuando se miran al espejo, y los medios serios no les atacan, denuncian, no se avergüenzan de todo esto.
Resultado. Si eres un joven, o adulto, da igual, la lección que obtienes es que si ves una escena de violencia machista de estas, lo mejor que puedes hacer es meterte, zurrarle a la chica, y luego ir a la tele a contarlo y cobrar por ello. Con un poco de suerte incluso te puedes tirar en los camerinos de la cadena a una de esas macizas azafatas que pululan por allí, y si se resiste le das otros golpecitos “cariñosos”. Todo esto me da una vergüenza como persona, como español, que no pueden imaginarse, y el pobre Neira abandonado, sin que nadie le haga el más mínimo caso, su familia sola en el hospital, sin que ningún periodista les anime, consuele o haga un reportaje serio donde puedan enorgullecerse de la noble acción del profesor. Repugnante.
martes, octubre 14, 2008
El monotema
El personal empieza a hartarse de encender la radio, o escuchar las sintonías aburridas y vacías de gusto de los telediarios y volver a oír cosas como planes de rescate, inyecciones de liquidez, préstamos interbancarios, derivados, swaps, cotizaciones y demás argot. Casi desea el público que surja algún escándalo político, y hasta divierte más el conchabeo entre UPN y el PSOE con el PP de convidado de piedra que las gráficas enloquecidas de los índices bursátiles. No se entiende ni lo uno ni lo otro, pero al menos a Miguel Sanz puedes ponerle cara, mientras que el Ibex... qué rostro tiene el Ibex???
Pues seguimos con las mismas, aunque hoy toca verlo todo desde un plano nacional. Esta tarde se reúnen en la Moncloa Zapatero y Rajoy para consensuar una política económica conjunta ante la crisis. Para hacerse una idea de cómo se aprecian mutuamente estos personajes baste decir que ha sido más sencillo reunir al G8 en Washington y a los líderes de la Unión Europea en París que a nuestros dos líderes (perdón por el mal y desprestigiante uso del término líder, pero es que ahora no se me ocurre otro). Zapatero ha impulsado un plan de rescate financiero que oscila ente los 30.000 y 50.000 millones, según que día leamos el periódico, será porque al diferencia es poca. No se sabe muy bien como funciona, que es lo que va a hacer ni que control existe sobre ese dinero, que surge de la nada tendrá un coste 0 para el contribuyente, lo que demuestra que la ingeniería financiera ha alcanzado cotas de ilusionismo inimaginables. Además, el plan pretende rescatar ese sistema financiero tan sólido y estable que poseemos, envidia del mundo mundial, por lo que aún no se para que necesitamos rescatarlo, salvo que todo lo anterior sea una mentira tan grande como la desaceleración que no era crisis o la llegada al pleno empleo, mediante más de un millón de nuevos parados, se entiende. Por su parte Rajoy, que sabe tanto de economía como ZP, nada, llega a la reunión tras su desliz ante un micrófono calificando de coñazo el desfile de las fuerzas armadas del 12 de octubre que tanto ensalzó el año pasado. Obligado a un trágala a la propuesta del gobierno, so pena de ser calificado de antipatriota, su posición es débil, ambigua y nada clara. Lo más probable es que el resultado de la reunión sea una foto en la que ambos dirigentes se congratulen de haber llegado a un acuerdo de mínimos para sostener y fortalecer la salud de la economía española, expresado ello en unos discursos huecos, grandilocuentes y vacíos de contenido. Para seguir el guión previsto, a las pocas horas saldrá Pepiño Blanco atizando a Rajoy con lo más duro que tenga en su cocina, acusándole de llevar a occidente al precipicio y de ser un asesino de la riqueza familiar, a lo que Esteban González Pons responderá con unos chiste sobre Blanco, lanzará acusaciones sobre la mentiras e improvisaciones del gobierno, y todos contentos a casa, o mejor, a un caro restaurante a cenar mientras que el consumidor español de a pie paga el gas un 10% más caro, ve su hipoteca disparada y no logra entender como la mayor bajada de la historia del Ibex es seguida del mayor alza, y lo que es peor, no se ha forrado con ella, como sí hicieron ayer unos pocos en el parqué.
Y para rematar la faena, ayer se concedió el premio Nóbel........... de Economía!!!. El galardonado ha sido el norteamericano Paul Krugman, experto mundialmente reconocido en macroeconomía y, especialmente, comercio internacional, prolífico articulista del New York Times, aquí los textos los publica El País, y significado opositor a la política económica (y también la otra) de George Bush. Algunos han calificado a Krugman de antiliberal, lo que demuestra a la claras la ignorancia hispánica respecto a lo que significan esos términos al otro lado del atlántico, ya que hasta el más intervencionista de los economistas norteamericanos se escandalizaría del sistema económico clientelar y politicista (otro palabro que me he inventado) que aquí estilamos. Felicidades a Krugman, y a los que ayer se subieron al Ibex, claro.
Pues seguimos con las mismas, aunque hoy toca verlo todo desde un plano nacional. Esta tarde se reúnen en la Moncloa Zapatero y Rajoy para consensuar una política económica conjunta ante la crisis. Para hacerse una idea de cómo se aprecian mutuamente estos personajes baste decir que ha sido más sencillo reunir al G8 en Washington y a los líderes de la Unión Europea en París que a nuestros dos líderes (perdón por el mal y desprestigiante uso del término líder, pero es que ahora no se me ocurre otro). Zapatero ha impulsado un plan de rescate financiero que oscila ente los 30.000 y 50.000 millones, según que día leamos el periódico, será porque al diferencia es poca. No se sabe muy bien como funciona, que es lo que va a hacer ni que control existe sobre ese dinero, que surge de la nada tendrá un coste 0 para el contribuyente, lo que demuestra que la ingeniería financiera ha alcanzado cotas de ilusionismo inimaginables. Además, el plan pretende rescatar ese sistema financiero tan sólido y estable que poseemos, envidia del mundo mundial, por lo que aún no se para que necesitamos rescatarlo, salvo que todo lo anterior sea una mentira tan grande como la desaceleración que no era crisis o la llegada al pleno empleo, mediante más de un millón de nuevos parados, se entiende. Por su parte Rajoy, que sabe tanto de economía como ZP, nada, llega a la reunión tras su desliz ante un micrófono calificando de coñazo el desfile de las fuerzas armadas del 12 de octubre que tanto ensalzó el año pasado. Obligado a un trágala a la propuesta del gobierno, so pena de ser calificado de antipatriota, su posición es débil, ambigua y nada clara. Lo más probable es que el resultado de la reunión sea una foto en la que ambos dirigentes se congratulen de haber llegado a un acuerdo de mínimos para sostener y fortalecer la salud de la economía española, expresado ello en unos discursos huecos, grandilocuentes y vacíos de contenido. Para seguir el guión previsto, a las pocas horas saldrá Pepiño Blanco atizando a Rajoy con lo más duro que tenga en su cocina, acusándole de llevar a occidente al precipicio y de ser un asesino de la riqueza familiar, a lo que Esteban González Pons responderá con unos chiste sobre Blanco, lanzará acusaciones sobre la mentiras e improvisaciones del gobierno, y todos contentos a casa, o mejor, a un caro restaurante a cenar mientras que el consumidor español de a pie paga el gas un 10% más caro, ve su hipoteca disparada y no logra entender como la mayor bajada de la historia del Ibex es seguida del mayor alza, y lo que es peor, no se ha forrado con ella, como sí hicieron ayer unos pocos en el parqué.
Y para rematar la faena, ayer se concedió el premio Nóbel........... de Economía!!!. El galardonado ha sido el norteamericano Paul Krugman, experto mundialmente reconocido en macroeconomía y, especialmente, comercio internacional, prolífico articulista del New York Times, aquí los textos los publica El País, y significado opositor a la política económica (y también la otra) de George Bush. Algunos han calificado a Krugman de antiliberal, lo que demuestra a la claras la ignorancia hispánica respecto a lo que significan esos términos al otro lado del atlántico, ya que hasta el más intervencionista de los economistas norteamericanos se escandalizaría del sistema económico clientelar y politicista (otro palabro que me he inventado) que aquí estilamos. Felicidades a Krugman, y a los que ayer se subieron al Ibex, claro.
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