miércoles, enero 28, 2026

Oro a 5.000 dólares

Esta semana el oro ha batido un nuevo récord en su cotización, alcanzando la barrera de los 5.000$ la onza, registros nunca vistos. Su carrera ascendente a lo largo del año pasado fue ya imparable, rompiendo el 3.000 en marzo y el 4.000 en octubre. De hecho la gráfica muestra una aceleración en la subida que no cesa y que le está otorgando una forma exponencial típica de los movimientos burbujiles. Con la plata ha pasado algo parecido, disparándose de una manera loca y con bruscos movimientos intradía en las pasadas jornadas que no han afectado a los que se han quedado quietos, pero ha arruinado a más de uno que se ha subido a esa montaña rusa a jugar. Mucho cuidado.

¿Por qué sube el oro? Sus movimientos tradicionales son lentos, pausados, marcados por ciclos seculares de varios años, tanto de subida como de bajada, nunca ha sido, como hasta ahora, un activo de especulación rápida y de cambios en su cotización más propios del bitcoin o de cosas por el estilo. Normalmente el oro se entiende como un valor refugio. Comparto con Keynes la idea de que esto es absurdo, de que es un mero metal que no aporta nada, pero hay lago atávico en la psique humana que lo reconoce como especial, y no tiene sentido luchar contra ello. En épocas de incertidumbre el oro suele subir porque se considera como algo que ancla el valor, que no se devaluara frente a otro tipo de activos, sujetos a coyunturas tormentosas. Lo cierto es que, en el mundo en el que estamos, la incertidumbre sobra, por lo que ese argumento precautorio tiene un respaldo muy sólido. También se ha visto, a lo largo de los últimos años, especialmente desde el Covid, como los bancos centrales han ido aumentando sus compras de oro, de tal manera que este activo ha ido pesando cada vez más en la composición de sus reservas respecto a otros, especialmente bonos y divisas. ¿Tiene este movimiento un calado profundo? Pudiera ser, ya que no son pocos los que opinan que ciertas autoridades monetarias, se habla sobre todo de la China, pero no sólo, tratan de ir creando una base sobre la que construir un patrón monetario que tenga un cierto respaldo en ese valor, y mutar respecto al sistema fiat en el que nos encontramos, en el que la moneda sólo es válida como tal por la fe que tenemos en ella, dado que no hay nada que la respalde. Es difícil saber qué hay de cierto o no en este argumento, que de ser correcto, nos llevaría a un replanteamiento del sistema global de divisas respecto a la situación actual, pero es innegable que, declaradas o no, las adquisiciones de oro por parte de los Bancos Centrales suben y suben, y eso presiona a las cotizaciones. Por último, ligado a lo anterior, se encuentra la explosión de déficits públicos que atenaza a las economías de medio mundo, déficits que no se reducen de ninguna manera y que se someten a refinanciación constante vía nuevas emisiones de deuda en un mercado que no deja de crecer. Hay una sensación extendida de que esa deuda nunca podrá ser devuelta, que la moneda que respalda esa deuda pierde valor a ojos vista, y que procesos inflacionarios como el vivido tras la salida del Covid, a pesar de su evidente componente de estrangulamiento de oferta, ahondan en la idea de que las monedas se depauperan sin freno. Este ha sido uno de los argumentos favoritos de los defensores del Bitcoin, que algunos, fantasiosos a mi entender, denominan el oro digital. Lo cierto es que, como bien sabe todo el mundo, el aumento del precio de un bien se puede explicar tanto por la subida del valor que otorgamos en ese momento al bien como por la devaluación de la moneda en la que lo expresamos. Si una onza de oro pasa de 4.000$ a 5.000$ podemos entender que su valor ha crecido un 25% o que el dólar se ha devaluado en esa misma proporción. Y es probable que haya algo de ambos movimientos.

En todo caso, es anómalo que el oro se encuentre en un proceso de subida libre, no es normal. Indica que algo pasa en el sistema económico. No son pocos los que señalan que parte de su ascenso se debe al daño que Trump está haciendo a los EEUU y a lo que eso supone en forma de no ver al dólar como una reserva de valor, como un activo invertible, sino como un riesgo en el que no hay que aumentar la exposición. El dólar es la moneda de reserva global y eso supone una enorme ventaja y poder para EEUU. ¿Señala el disparo del oro que ese papel del dólar empieza a concluir? No lo se, eso serían palabras mayores. De momento, sigue subiendo, ya a 5.200$. Enhorabuena a los que han pillado la subida y precaución para los que juegan con él.

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