viernes, marzo 08, 2013

La Capilla Sixtina está lista, pero...


Al parecer ya han terminado los trabajos para permitir la celebración del cónclave en la Capilla Sixtina, uno de los lugares turísticos por excelencia del mundo, cerrada al público desde hace varios días. Se ha cubierto el enlosado del suelo con una superficie de madera, se han montado las gradas de bancos en las que se sentarán los cardenales y se han instalado estufas para las fumatas que, según dicen, no ofrecerán dudas al emitir su resultado, cosas de las comunicaciones anteriores a la red. Así, la cuestión técnica y logística está ya resuelta.

Pero lo que no parece nada claro, como si emitiera una fumata grisácea, es la situación del colegio cardenalicio, es decir, de los electores que deben elegir al nuevo Papa. Lo único que es seguro es que desde ayer todos los que pueden votar ya están en Roma, y a partir de ahí las especulaciones no dejan de crecer, y las hay para todos los gustos. Se decía hace unos días que, comenzadas las congregaciones generales este lunes, nombre bajo el que se esconden las reuniones preliminares de los cardenales que, de continuo, no se ven casi nunca, la convocatoria del cónclave se podía hacer para mediados de esta semana y que las votaciones empezarían a principios de la que viene, pero estamos a viernes y nada se ha dicho al respecto. A lo largo de la semana la ausencia de noticias claras ha disparado los rumores, que en distintas opciones basan todos sus argumentos en dos aspectos fundamentales. Uno es el aparente enfrentamiento que existe entre los cardenales italianos, poder fáctico donde los haya, que juega en casa y controla los resortes de la curia, y los extranjeros. Al parecer los italianos, encabezados por Scola, uno de los grandes favoritos, y que poseen también facciones en su interior, quieren una convocatoria rápida del cónclave y que éste se resuelva también lo más velozmente posible, mientras que los extranjeros desean debatir en profundidad la situación en la que se encuentra la iglesia, la curia vaticana y los graves problemas por los que atraviesa. Relacionado con esto está la otra fuente de rumores, que indica que varios cardenales, imposible determinar su número y procedencia, habrían expresado su deseo de conocer el informe que Benedicto XVI encargó al respecto del caso Vatileaks, de las filtraciones de información reservada y de la situación del banco vaticano, y cuyo contenido, según muchos, fue la causa última de su renuncia. Esos cardenales dicen que quieren saber la verdad de lo que ha sucedido estos años en el vaticano para poder votar en conciencia y con plena información. Frente a ellos otros cardenales defienden, según los rumores, que ese informe, secreto, sólo puede ser entregado al que sea elegido nuevo Papa para que, ya investido del poder, actúe como considere conveniente. Como verán, la ausencia de fuentes fiables hace que todo esto no sea más que elucubraciones con más o menos sentido pero de dudoso fundamento. Sí es cierto que parece haber una división en el colegio cardenalicio, y que los debates de las congregaciones generales se están mostrando más densos, complejos y largos de lo que se esperaba. Se cita hoy en algunos medios el término “empantanado” para definir el estado de situación, que interpretado en el buen sentido reafirmaría el estado de atasco en el que se encuentra el precónclave y, en el malo, nos acercaría a términos como ciénaga y lodazal, de los que parece que el Vaticano no anda escaso.

Otra de las causas por las que algunos cardenales y medios piden prisa y acelerar todo el proceso es por las fechas, y es que la Semana Santa se celebrará dentro de escasas tres semanas, y la ausencia de un Papa para los oficios sería algo muy notorio. Y aún peor, obligaría a que el actual camarlengo, regente de la sede vacante, Tarsicio Bertone, uno de los cardenales con pasado más oscuro, complejo y discutible, presidiera los actos, cosa que muchísimos cardenales verían como una ofensa. “antes un mal Papa que Bertone” seguro que piensan muchos. En fin, como Madrid, que sigue sumida en nubes oscuras y lluvias continuas, el Vaticano está envuelto en una sombra de la que, esperemos, se acabe sabiendo algo.

Me cojo el Lunes festivo, así que hasta el Martes no habrá entrada nueva. Disfruten del fin de semana y ojo al frío (y puede que nieve) de la próxima semana

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