Este año, en el que se ha cumplido el 25 aniversario de los atentados del 11S, hemos estado a punto de volver a ver un atentando con una tipología de acción muy similar a la que se registró en esas fechas. Ayer miércoles, final de mes, se produjo un grave incidente en un vuelo de FlyDubai que hacía el trayecto entre Dubai y Tel Aviv, con más de 170 pasajeros a bordo, israelíes. Faltó poco para que el avión se estrellase, y la pericia de un piloto que se encontraba entre el pasaje y parte de los viajeros, que lograron reducir al asaltante que se encontraba en cabina, consiguieron hacer que el avión aterrizase, de emergencia, pero entero, en un aeropuerto saudí.
Al parecer fue el copiloto de la nave el que atacó al piloto, con la intención de estrellar el avión, haciéndose con los mandos y provocando su caída precipitada, lo que hubiera supuesto la muerte de todos los que en él estaban. El piloto, gravemente herido, pudo abrir la puerta de la cabina en ese momento del ataque, y eso permitió que pasajero del avión penetrasen en ella y consiguieran reducir al atacante. Eso no evitó, desde luego, un inicio de descenso abrupto en el que el vuelo cayó varios miles de metros en una maniobra suicida que desató el pánico entre todos los que estaban a bordo. Las escenas que han relatado los testigos del viaje son impactantes, con el miedo dominándolo todo y la angustia creciendo a media que la altura se perdía. Finalmente, el piloto que estaba de viaje pudo hacerse con los mandos del aparato, algunos dañados tanto durante el ataque como premeditadamente por parte del atacante, y logró estabilizar el avión. Solicitó un lugar para aterrizar lo más próximo posible y acabó en un Aeropuerto saudí situado al noreste del país, que se encontraba relativamente cerca de la trayectoria que estaba describiendo el vuelo antes del incidente. Ya en tierra, todos los pasajeros fueron evacuados y el piloto atacado hospitalizado, a la vez que detenido el atacante, que permanecía rodeado por algunos de los pasajeros, custodiándolo. Los pasajeros fueron, posteriormente, embarcados en otro avión que, partiendo de esa escala imprevista, les acabó llevando a su destino, Tel Aviv, y pudieron ahí, ante los suyos y los medios locales, contar lo que habían vivido de primera mano. El piloto que logró salvar el aparato fue recibido por Netanyahu en medio de evidentes signos de agradecimiento. La versión que domina ahora mismo en los medios sobre lo sucedido es que estamos ante un intento de atentado yihadista contra ciudadanos israelíes. El objetivo no era hacerse con el avión para estrellarlo contra algún objetivo, siguiendo fielmente la estela del 11S, sino directamente lograr que el avión impactará contra el suelo y matar a sus pasajeros y tripulantes, en una réplica exacta de lo que pasó con el vuelo de GermanWings pero con motivaciones islamistas. Como no es posible introducir explosivos con las medidas de seguridad que existen hoy en día, provocar el derribo en un acto suicida por parte del copiloto. Visto lo visto, el desastre estuvo bastante cerca de producirse. Las gráficas del vuelo muestran un desplome del orden de los cinco mil metros que podría haber provocado una entrada en pérdida muy difícil de poder revertir. El avión, tras aterrizar, no muestra daños en su fuselaje, pero en el timón de cola falta toda la estructura de guiado del mástil trasero, síntoma evidente de las tremendas fuerzas que sufrió el aparato cuando empezó el ataque y su trayectoria se convirtió en un caos. Hay pasajeros contusionados por el desplome, por las turbulencias generas, y más allá de los evidentes casos de ansiedad derivados de todo lo sucedido, abundan los golpes, cortes y demás lesiones menores, pero que evidencian que lo que se vivió allí fue pesadillesco. Al final el valor de los pasajeros, la suerte de contar con otro piloto y algo de fortuna lograron evitar lo que hubiera sido un atentado aéreo de primer nivel, el mayor desde el 11S.
Ahora toca investigar bastante, especialmente en lo que hace a la trayectoria del atacante, a sus vínculos, a cómo logro entrar en la compañía y cómo fue su proceso de radicalización, y si posee contactos con otros elementos que pueden realizar actos semejantes o estamos ante un lobo solitario que decidió actuar motu proprio. No tengo claro cual es su estado, pero está vivo, por lo que podrá ser interrogado y sometido a juicio por una evidente tentativa de asesinato múltiple. Ayer pasamos un señor susto en el mundo de la aviación, y el espectro del yihadismo volvió a asomar desde la oscura cueva en la que parece estar recluido desde hace un tiempo.
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