lunes, noviembre 30, 2009

Tiro al alcalde

Estas semanas estamos reviviendo dos sucesos bastante distintos pero que tiene como nexo común el asesinato del alcalde de un pueblo. Por un lado tenemos el crimen de Fago, ese idílico pueblo del Pirineo, bello a rabiar, donde parece que todo el mundo se odiaba y las reuniones comunales debían ser algo así como un encuentro internacional de mafiosos. El acusado del crimen, Santiago Mainar, se presenta como un justiciero que dice no haber matado a nadie, pero que lo hubiese hecho para detener la injusticia que reinaba en el pueblo. Curiosa forma de defensa.

El otro crimen es el que se perpetró en Polop de la Marina, un pueblo de la costa de Alicante. Gobernado por el PP. Allí en 2007 fue asesinado a tiros su alcalde, llamado Alejandro Ponsoda. Poco después ocupó su cargo otro miembro del consistorio del mismo partido, Juan Cano, del que se sabía que mantenía fuertes disputas con Alejandro al respecto del desarrollo urbanístico del pueblo. Por lo que he leído parece ser que existía un proyecto para levantar cerca de 5.000 viviendas en lo alrededores del municipio, lo que hubiese triplicado su censo actual. Ponsoda se oponía la proyecto y Cano estaba a favor. Este proyecto era uno de los miles que se han llevado a cabo en infinidad de pueblos españoles estos años. El Ayuntamiento recalifica unos terrenos para que se edifique en ellos mediante una maniobra conocida sólo por algunos del consistorio y, casualidad, los promotores y constructores. Frutales y huertos que antes valían poco pasan en unas horas a valer una millonada. Los pisos se construyen, se venden a varias veces su valor y todos los implicados en el asunto se forran. Lo de siempre. Sin embargo parece que aquí había algo que no cuadra con este esquema, porque el Alcalde del pueblo no quería que esta urbanización se llevase a cabo. ¿Rechazaba Ponsoda el sobresueldo ilícito que le iba a caer? ¿Eran sus motivaciones de índole medioambiental o sólo éticas? Lo que parece es que el proyecto se paralizó, y en estas, en Octubre de 2007, Ponsoda es asesinado a tiros por unos sicarios checos, en lo que tenía toda la pinta de ser un crimen de encargo. Una vez que Juan Cano se hace con el Ayuntamiento de Polop se concede el permiso para inicia r la construcción del proyecto de los chalets, y claro, als sospechas empiezan a cundir por todas partes. Se han producido varias detenciones relacionadas con el caso, especialmente de algunos empresarios menores, pero el golpe fuerte vino la semana pasada, cuando fue detenido el propio Juan Cano, acusado de liderar la trama que contrató a los sicarios y de ser así el responsable de ese asesinato. La cosa tendría su miga porque de ser así el caso de Polop sería el primero conocido en el que la burbuja inmobiliaria, de la que durante tantos años vivimos todos y que ha destruido nuestra economía sería la responsable de una asesinato, vulgar y cutre, relacionado con el mero hecho de sacra más o menos dinero, con una codicia que desbordaba a su presuntos organizadores y con grado de zafiedad digno de un manchón de escayola en medio del alicatado de alguna piscina.

Lo más cutre de esta historia, y lo que le pone el toque realmente hispánico y burbujil, es que al parecer el crimen se planeó en el club “Mesalina”, un típico puti de carretera que se encuentra en las proximidades de Benidorm, de esos de luces chillonas en medio de la noche en los que dudo que se encuentre nada bueno. La presunta escena en la que Juan Cano, los sicarios, los financiadores y demás se reparten las responsabilidades y se pagan para cometer el crimen, rodeadas de putillas rumanas o latinoamericanas, copazos de whisky de garrafón y música de chinda chunda es de película de Almodóvar, o de Bigas Luna, y movería a la risa si no fuera pr lo que allí se estaba tramando.

2 comentarios:

ABULAFIA dijo...

Lo de Polop, no lo conozco y dad la prudencia de tu comentario lo comparto.
Lo de Fago te animo a que descubras pro ti mismo que Miguel fue Asesinado de forma meditada, por un sicópata, el que estña entre rejas y de fomra inprudente por cuatro foráneos que deseaban un reino fuera de la mediocridad en la que vivían...

A.Garate
http://haciaunagestionsostenible.blogspot.com/

David Azcárate dijo...

Lo de Polop es grave, pero lo de Fago, además, revela la extrema crueldad que se puede dar en un entorno tan idílico pero a la vez tan cerrado como una comunidad rural. Algo así como el reverso tenebroso de la belleza.... Saludos y gracias por el comentario, Abufalia