No tengan dudas de que el espectáculo financiero y político que ofrece Europa está siendo observado en todo el mundo, y me da la impresión de que con una mezcla de asombro y satisfacción. Asombro por lo raro que supone ver a los desarrollados y cultos europeos bordear la ruina y el fracaso de su proyecto, y satisfacción, con una cierta dosis de venganza, porque ahora somos nosotros, quienes hemos dado lecciones a todo el mundo, quienes hemos impuesto consejos y medidas a otros países, los que nos mostramos incapaces ante nuestra propia crisis.
Muestra de nuestra incapacidad es la gira que hizo hace pocos días la jefa del FMI, la francesa Christine Lagard, por los países emergentes, en busca de su apoyo para que contribuyeran al fondo europeo de rescate. El resultado fue, como mínimo, triste. Brasil se mostró muy interesado, pero no prometió cifra alguna, Rusia estaba encantada con la visita, e incluso afirmó su compro miso de aportar unos 7.000 millones de euros, que sobre el monto total del fondo, cerca de un billón, es poco más que calderilla. Y China…. Muchas palabras y promesas, pero nuevamente, nada de acuerdos ni de dinero. La mera imagen de pedigüeña de la pobre Lagard ha debido ser muy comentada. Y de todos esos países es China el fundamental. La crisis occidental hace que cada vez más gente vea a China como el modelo a seguir, como la inspiración. Su tasa de crecimiento de cerca del 10% anual emborracha a quien se sumerja en sus datos macro, y de ahí a la admiración no hay mucho. Sin embargo, soy de los que defiende que de China se puede aprender lo que NO hay que hacer. Su sistema productivo es una actualización de las novelas de Dickens, pero en un paisaje oriental y con arroz de fondo. Fábricas inmensas con miles de trabajadores sometidos a condiciones infames, por salarios ridículos, y que pueden ser prescindidos sin problema dada la avalancha de población rural que cada día llega a las siempre crecientes ciudades. Despilfarro, destrucción del medio ambiente, comportamiento imperial, sometimiento de la población y régimen autoritario en el que no hay libertad, este es el marco en el que la economía china logra crecer y saca cada año a millones de personas de un estado de pobreza del que no nos podemos no hacer a la idea, pero que evidentemente no es ni sostenible a medio plazo ni mucho menos exportable. Lo que más miedo me da es la combinación de poder autoritario y riqueza, lo que hace que para muchos las imperfectas democracias puedan ser relevadas como modelo productivo por regímenes de ordeno y mando, que económicamente son más eficientes, porque no pierden el tiempo en debates ni discusiones. Se hace lo que el comité de turno decida y punto. Y esa tendencia es muy grave. Si la economía occidental entra en una grave recesión sin que se vea su final las tentaciones de, sino acabar, depurar las democracias en las que vivimos aumentarán, y en gran parte serán aplaudidas por muchos de los ciudadanos europeos que, hartos de paro, crisis e ineficacia, pueden caer fácilmente en la tentación de que líderes mesiánicos y regímenes experimentales solucionen lo que otros no han sido capaces de hacer. Huelga decir que este escenario me pone los pelos de punta, y que se debe hacer todo lo posible para que no suceda, pero nuestra debacle y el ímpetu chino actúan coordinadamente en ese único, y tenebroso, sentido.
Y además, el éxito económico hace que uno se envalentone y diga lo que piensa del resto. En la pasada cumbre de Asía Pacífico celebrada en Hawai hace una semana, intervino, entre otros muchos, un señor llamado Jin Liqun, gestor de uno de los fondos soberanos chinos, miembro del Partido Comunista Chino, y que controla en torno a los 300.000 millones de dólares, así que este es uno de esos que llamamos mercados. Y ante la crisis europea su opinión era que el estado social europeo estaba en quiebra porque había generado indolencia y pereza entre los ciudadanos. ¿Ustedes creen que este señor comprará deuda española hoy? ¿Qué hará caso a Lagarde? Lo más seguro es que siga pensando en sus corruptelas y se ría ante nuestros problemas
jueves, noviembre 17, 2011
miércoles, noviembre 16, 2011
Momentos decisivos
Parece que esta vez sí que es cierto lo de que nos asomamos al precipicio, expresión tantas veces repetida a lo largo de los últimos meses. La subasta de letras del tesoro de España de ayer arrojó un resultado tan malo como era de esperar dada la escalada de las primas de riesgo, con la española en torno a los 450. Nervios, intereses caros, aumento de los diferenciales, rumores…. la Unión Europea se hunde en un marasmo que, por momentos, le ahoga. De no hacer nada ya el riesgo de ruptura de la eurozona es real, y sus consecuencias serían devastadoras.
¿Cómo solucionamos esto? A medio plazo sólo saldremos de la crisis con reformas, austeridad, ahorro y sacrificio, en un camino turbulento de muchos años, más de una década probablemente. Pero de lo que ahora se trata es que hoy, mañana o la semana que viene el euro no se derrumbe. Para eso sólo hay una solución, y es que el Banco Central Europeo (BCE) actúe como lo que se llama “prestamista de último recurso” y que garantice la solvencia de toda la deuda pública emitida, dado que siempre puede “imprimir” euros que la respalden. Esto para Alemania es tabú, blasfemia, dado que implica una política monetaria completamente expansiva y le retrotrae a los tiempos del marco desatado, la hiperinflación y el ascenso al poder de los nazis, y claro, se niega en redondo. ¿Existe una postura que pueda aunar el interés alemán por la estabilidad financiera y el papel del BCE como garante del sistema? Sí, y aunque es retorcido, puede funcionar. Ayer lo explicaba este artículo, que es bastante técnico, por lo que si lo leen y no entienden varias cosas no se preocupen. La idea básica es que el BCE anuncie un compromiso público de que respaldará sin límites la deuda de los países cuando las primas de riesgo alcancen unos determinados niveles que se consideren de riesgo. Pongamos el caso de España. Cuanta más alta es la prima más nos cuesta financiarnos y más nos “duele” la economía. Los 450 actuales son insoportables, 400 son sangrantes y 350 muy dolorosos. Podría salir el BCE diciendo que si la prima española supera los, pongamos, 400, intervendrá sin límite, pero que hasta esa cifra no, por lo que será la actitud del gobierno y la economía española las que, con su esfuerzo y sacrifico, convenzan a los mercados para que la prima baje de los 400. Así España seguiría teniendo una presión externa para hacer reformas, no podría relajarse y dejarlo para mañana, que es otro de los miedos que tiene Alemania, pero sabría que en ningún caso el castigo por la mala política económica supondría su ruina. Estaría completamente intervenida, sabiendo que los 400 son su límite, pero pondría un tope al sufrimiento. Para cada país el BCE determina cual es el límite de la prima que puede soportar, y en una rueda de prensa oficial, en Frankfurt, delante de todos los medios de comunicación del mundo, y con el entusiasta aplauso de Ángela Merkel, el nuevo gobernador Mario Draghi haría pública la lista y la intención del BCE de intervenir así desde ese momento. A partir de entonces el especulador sabría cual es el límite de la ganancia que puede sacar de la deuda soberana de los países inmersos en esa lista, y al ver acotado su margen la tentación de atacar disminuiría mucho. Todos los países quedarían, de facto, supervisados por el BCE, es decir, por Alemania, y no tendrían más opción que ejecutar una política económica seria y solvente de cara a mantener ese límite de la prima. La presión de “los mercados” aflojaría y los países podrían emprender las reformas que se deben realizar lejos del insoportable clima de histeria que estamos viviendo.
Esto puede funcionar desde el mismo momento del anuncio, y eliminaría la necesidad de ampliar la FEEF, el fondo de rescate, dado que no habría ya países rescatados como hasta ahora. Para aquellos países que sí han sido rescatados (Grecia, Portugal e Irlanda) no serviría, y tendrían que realizar los ajustes que ya tienen comprometidos. ¿Nos sacaría esto de la crisis? No, desde luego, pero nos permitiría respirar y darnos la tranquilidad necesaria para hacer lo que tenemos que hacer, manteniendo el euro y la UE en estado latente, sí, pero vivos. Si no se hace algo por el estilo el riesgo de colapso del euro es muy real, y puede materializarse antes de lo que nos podamos imaginar. Y hay que hacer todo lo posible para que eso no suceda.
¿Cómo solucionamos esto? A medio plazo sólo saldremos de la crisis con reformas, austeridad, ahorro y sacrificio, en un camino turbulento de muchos años, más de una década probablemente. Pero de lo que ahora se trata es que hoy, mañana o la semana que viene el euro no se derrumbe. Para eso sólo hay una solución, y es que el Banco Central Europeo (BCE) actúe como lo que se llama “prestamista de último recurso” y que garantice la solvencia de toda la deuda pública emitida, dado que siempre puede “imprimir” euros que la respalden. Esto para Alemania es tabú, blasfemia, dado que implica una política monetaria completamente expansiva y le retrotrae a los tiempos del marco desatado, la hiperinflación y el ascenso al poder de los nazis, y claro, se niega en redondo. ¿Existe una postura que pueda aunar el interés alemán por la estabilidad financiera y el papel del BCE como garante del sistema? Sí, y aunque es retorcido, puede funcionar. Ayer lo explicaba este artículo, que es bastante técnico, por lo que si lo leen y no entienden varias cosas no se preocupen. La idea básica es que el BCE anuncie un compromiso público de que respaldará sin límites la deuda de los países cuando las primas de riesgo alcancen unos determinados niveles que se consideren de riesgo. Pongamos el caso de España. Cuanta más alta es la prima más nos cuesta financiarnos y más nos “duele” la economía. Los 450 actuales son insoportables, 400 son sangrantes y 350 muy dolorosos. Podría salir el BCE diciendo que si la prima española supera los, pongamos, 400, intervendrá sin límite, pero que hasta esa cifra no, por lo que será la actitud del gobierno y la economía española las que, con su esfuerzo y sacrifico, convenzan a los mercados para que la prima baje de los 400. Así España seguiría teniendo una presión externa para hacer reformas, no podría relajarse y dejarlo para mañana, que es otro de los miedos que tiene Alemania, pero sabría que en ningún caso el castigo por la mala política económica supondría su ruina. Estaría completamente intervenida, sabiendo que los 400 son su límite, pero pondría un tope al sufrimiento. Para cada país el BCE determina cual es el límite de la prima que puede soportar, y en una rueda de prensa oficial, en Frankfurt, delante de todos los medios de comunicación del mundo, y con el entusiasta aplauso de Ángela Merkel, el nuevo gobernador Mario Draghi haría pública la lista y la intención del BCE de intervenir así desde ese momento. A partir de entonces el especulador sabría cual es el límite de la ganancia que puede sacar de la deuda soberana de los países inmersos en esa lista, y al ver acotado su margen la tentación de atacar disminuiría mucho. Todos los países quedarían, de facto, supervisados por el BCE, es decir, por Alemania, y no tendrían más opción que ejecutar una política económica seria y solvente de cara a mantener ese límite de la prima. La presión de “los mercados” aflojaría y los países podrían emprender las reformas que se deben realizar lejos del insoportable clima de histeria que estamos viviendo.
Esto puede funcionar desde el mismo momento del anuncio, y eliminaría la necesidad de ampliar la FEEF, el fondo de rescate, dado que no habría ya países rescatados como hasta ahora. Para aquellos países que sí han sido rescatados (Grecia, Portugal e Irlanda) no serviría, y tendrían que realizar los ajustes que ya tienen comprometidos. ¿Nos sacaría esto de la crisis? No, desde luego, pero nos permitiría respirar y darnos la tranquilidad necesaria para hacer lo que tenemos que hacer, manteniendo el euro y la UE en estado latente, sí, pero vivos. Si no se hace algo por el estilo el riesgo de colapso del euro es muy real, y puede materializarse antes de lo que nos podamos imaginar. Y hay que hacer todo lo posible para que eso no suceda.
martes, noviembre 15, 2011
Redes, primas y riesgos
Hoy he llegado un poco más tarde de lo habitual al trabajo ya que el metro de la línea que cojo en mi barrio ha sufrido una avería inesperada antes de llegar a la primera estación en la que suelo hacer transbordo. Afortunadamente en la estación en la que nos hemos quedado es de las que tiene conexión con otras líneas y he podido trazar un camino alternativo para llegar hasta esta mesa y teclado, pero como se imaginarán, el desalojo de nuestro tren ha provocado un colapso en los pasillos subterráneos y en las escaleras mecánicas.
Al llegar a la estación de transbordo alternativa, la riada de gente que proveníamos del tren averiado y que hemos tomado ese destino hemos abarrotado unos andenes donde estaría, supongo, la gente que habitualmente a esa hora coge ese tren hacia su destino. Y al llegar los vagones se han llenado de pasajeros inhabituales, y muchos de los que en ellos estaban seguro que se han preguntado a qué se debía el inusual agobio mañanero de hoy. La cuestión es que he llegado a mi destino, pero con retraso y más apreturas de las habituales (sí, sí, es posible apretarse más). En el trayecto iba pensando en esto y en cómo los sistemas en red, el metro es uno de los más conocidos por denominarse así mismo de esa manera, o el sistema financiero que padecemos y el euro, tienen enormes ventajas pero pueden caer como cualquier otro. La base de toda red es la de distribuir las cargas entre sus componentes, de tal manera que muchos puntos no muy fuertes puedan sostener mucho esfuerzo compartido. Cuantos más intercambios hay en un sistema de transporte más gente puede ser transportada con el mismo número de trenes o autobuses, o cuantos más pilares tiene una estructura más peso puede soportar sobre sí misma. La inversa también es cierta. La pérdida de un nodo o enlace de red aumenta la carga del resto de los nodos, pudiendo provocar llegado el caso límite una sobrecarga general que colapse la red. El caso más típico de esto es lo que sucede a veces con la distribución eléctrica. Una tormenta puede tirar varios postes y cables y, si la cosa se pone fea, la avería puede acabar colapsando grandes áreas de consumo si el efecto encadenado de la sobrecarga va tirando transformadores y estaciones de suministro. Es decir, que una red es mucho más robusta que un sistema que no sea red, pero como todo en el mundo, no es invulnerable. Aguanta mucho más, y ofrece un rendimiento sorprendente dados los mimbres con los que está hecha, pero tiene su propio límite, que sospecho debe ser muy difícil de calcular en cada caso concreto. Internet por ejemplo fue concebida como una red para garantizar su supervivencia en el contexto militar y defensivo en el que fue creada hace ya varios años, y esa característica de diseño es lo que le proporciona su fuerza e incapacidad de control. Pues bien, el área euro empieza a perecerse a una red cercana a la sobrecarga. La crisis griega, que llevamos sufriendo desde hace más de un año, logró contagiar a otro grupo de países pequeños en su primera fase, Irlanda y Portugal concretamente, que se encontraban en un estado de debilidad económica evidente, y que por su tamaño eran piezas fáciles de ser arrastradas. Pero Italia o España, grandes economías aquejadas también de muy graves problemas, no padecieron mucho en su momento. Es cierto que España tuvo que ser dada la vuelta en Mayo de 2010, pero en aquellos momentos la supervivencia de estos países y de la propia área euro era un tabú impensable.
Hoy en día ya no quedan tabús, al menos en el plano financiero. Días duros como el de ayer, con cifras dolorosas y muy graves, demuestran que el contagio de la crisis de deuda parece poco más que imparable y amenaza con llevarse todo por delante. El euro, ese logro que es soportado por todos los países de la UE, empieza a tambalearse a medida que naciones más grandes van sucumbiendo y aumenta la presión para el resto. La red europea amenaza colapso si no se toman medidas urgentes, políticas y económicas, porque no podemos aguantar muchas jornadas como estas. Y aquí la cosa es mucho más seria que llegar más o menos a destiempo a la oficina. Se trata de si en medio plazo habrá oficina a la que llegar…
Al llegar a la estación de transbordo alternativa, la riada de gente que proveníamos del tren averiado y que hemos tomado ese destino hemos abarrotado unos andenes donde estaría, supongo, la gente que habitualmente a esa hora coge ese tren hacia su destino. Y al llegar los vagones se han llenado de pasajeros inhabituales, y muchos de los que en ellos estaban seguro que se han preguntado a qué se debía el inusual agobio mañanero de hoy. La cuestión es que he llegado a mi destino, pero con retraso y más apreturas de las habituales (sí, sí, es posible apretarse más). En el trayecto iba pensando en esto y en cómo los sistemas en red, el metro es uno de los más conocidos por denominarse así mismo de esa manera, o el sistema financiero que padecemos y el euro, tienen enormes ventajas pero pueden caer como cualquier otro. La base de toda red es la de distribuir las cargas entre sus componentes, de tal manera que muchos puntos no muy fuertes puedan sostener mucho esfuerzo compartido. Cuantos más intercambios hay en un sistema de transporte más gente puede ser transportada con el mismo número de trenes o autobuses, o cuantos más pilares tiene una estructura más peso puede soportar sobre sí misma. La inversa también es cierta. La pérdida de un nodo o enlace de red aumenta la carga del resto de los nodos, pudiendo provocar llegado el caso límite una sobrecarga general que colapse la red. El caso más típico de esto es lo que sucede a veces con la distribución eléctrica. Una tormenta puede tirar varios postes y cables y, si la cosa se pone fea, la avería puede acabar colapsando grandes áreas de consumo si el efecto encadenado de la sobrecarga va tirando transformadores y estaciones de suministro. Es decir, que una red es mucho más robusta que un sistema que no sea red, pero como todo en el mundo, no es invulnerable. Aguanta mucho más, y ofrece un rendimiento sorprendente dados los mimbres con los que está hecha, pero tiene su propio límite, que sospecho debe ser muy difícil de calcular en cada caso concreto. Internet por ejemplo fue concebida como una red para garantizar su supervivencia en el contexto militar y defensivo en el que fue creada hace ya varios años, y esa característica de diseño es lo que le proporciona su fuerza e incapacidad de control. Pues bien, el área euro empieza a perecerse a una red cercana a la sobrecarga. La crisis griega, que llevamos sufriendo desde hace más de un año, logró contagiar a otro grupo de países pequeños en su primera fase, Irlanda y Portugal concretamente, que se encontraban en un estado de debilidad económica evidente, y que por su tamaño eran piezas fáciles de ser arrastradas. Pero Italia o España, grandes economías aquejadas también de muy graves problemas, no padecieron mucho en su momento. Es cierto que España tuvo que ser dada la vuelta en Mayo de 2010, pero en aquellos momentos la supervivencia de estos países y de la propia área euro era un tabú impensable.
Hoy en día ya no quedan tabús, al menos en el plano financiero. Días duros como el de ayer, con cifras dolorosas y muy graves, demuestran que el contagio de la crisis de deuda parece poco más que imparable y amenaza con llevarse todo por delante. El euro, ese logro que es soportado por todos los países de la UE, empieza a tambalearse a medida que naciones más grandes van sucumbiendo y aumenta la presión para el resto. La red europea amenaza colapso si no se toman medidas urgentes, políticas y económicas, porque no podemos aguantar muchas jornadas como estas. Y aquí la cosa es mucho más seria que llegar más o menos a destiempo a la oficina. Se trata de si en medio plazo habrá oficina a la que llegar…
lunes, noviembre 14, 2011
Una historia verdadera
Día tras día, especialmente los fines de semana, conocemos noticias relacionadas con la violencia machista que, en muchas ocasiones, acaban con el asesinato de la mujer, o de enfrentamientos conyugales que cuestan la vida a hijos, padres y demás familia anexa. Estas noticias tienen mucho éxito, aunque no logro entender muy bien porqué. De hecho a mi me dan repelencia y no las sigo, pero sucesos como el de los niños desaparecidos en Córdoba desde hace un mes se siguen en los medios y en la calle con auténtica pasión. Se consumen, se devoran.
Y a veces, como es hoy el caso, es necesario reiterar que todo ese cúmulo de desgracias y desastres que nos cuentan es la excepción. La mayor parte de las familias se quieren, los matrimonios se aman, los padres estarían dispuestos a hacer cualquier cosa por el bienestar de sus hijos y es el amor, sobada palabra pero siempre tan necesaria, lo que preside la convivencia en la mayor parte de los hogares. Y este fin de semana ha tenido lugar una noticia trágica pero que esconde un trasfondo bello, aunque no haya acabado bien del todo. Hace unos días desapareció un padre con su hijo de tres años, tras ir a recogerlo al colegio. La policía se puso a buscarlo y seguro que algún periodista empezó a ver una jugosa noticia de rapto, engaño, celos y asesinato de por medio. La madre, angustiada, denunció el jueves la desaparición y me la imagino echa entonces un manojo de nervios, dudas y temores. Dónde estarán, qué habrá pasado….. y puede que alguno de sus vecinos, en el fondo de su congoja, estaría temiendo estar ante otro caso de esos de violencia que salen en la tele, en la que todo el mundo se muestra sorprendido ante una realidad que casi todos conocían. El Sábado terminó esta historia de desaparición, con un final amargo, como antes he dicho. Resulta que el padre tuvo un accidente de tráfico en el camino de vuelta del colegio a casa. El coche se salió de la carretera, poco más que un camino vecinal asfaltado, y fue a parar al fondo de un terraplén que no se puede divisar desde la carretera, motivo por el que el rastreo inicial que si realizó el Viernes no deparó noticia alguna. Fue un agricultor quien el sábado denunció que allí abajo, escondido, había un coche con personas en su interior. Acudieron los bomberos y la policía y, tras arduos esfuerzos, lograron sacar el cadáver del padre y al niño de tres años, que apenas presenta un rasguño en la frente. Lo interesante del caso es que, por lo que señalan los expertos, el padre no murió en el momento del accidente, sino que debió estar vivo y agonizante por unas horas, tiempo en el que tuvo abrazado a su hijo, y le proporcionó protección y calor. Finalmente murió, y en esa postura, de hijo abrazado a su padre ya fallecido, es como encontraron los efectivos de emergencia a la familia. Es probable que el calor humano del cuerpo del padre haya permitido que el niño, de tan corta edad, aguante las dos noches que ha pasado en el coche en medio del descampado, y que aún muerto, su cuerpo le haya servido de manto y protección. De manera involuntaria, porque no deseaba el accidente, la vida de ese padre ha salvado a la de su hijo.
Dentro de unos años a ese niño le contarán cómo murió su padre, y qué hacía el entonces en ese coche, dado que es probable que no recuerde nada. La madre, a la que imagino desconsolada, puede que haya guardado los recortes de la prensa de este fin de semana en los que su marido aparece como un buen hombre, y su hijo como el fruto de un milagro, y quizás se los enseñe cuando sea mayor, junto a la foto de su padre, que una vez le dio la vida y otra se la volvió a regalar, cuando el destino le puso en el trance de despedirse de su hijo, y le dio su vida hasta el final, por puro amor.
Y a veces, como es hoy el caso, es necesario reiterar que todo ese cúmulo de desgracias y desastres que nos cuentan es la excepción. La mayor parte de las familias se quieren, los matrimonios se aman, los padres estarían dispuestos a hacer cualquier cosa por el bienestar de sus hijos y es el amor, sobada palabra pero siempre tan necesaria, lo que preside la convivencia en la mayor parte de los hogares. Y este fin de semana ha tenido lugar una noticia trágica pero que esconde un trasfondo bello, aunque no haya acabado bien del todo. Hace unos días desapareció un padre con su hijo de tres años, tras ir a recogerlo al colegio. La policía se puso a buscarlo y seguro que algún periodista empezó a ver una jugosa noticia de rapto, engaño, celos y asesinato de por medio. La madre, angustiada, denunció el jueves la desaparición y me la imagino echa entonces un manojo de nervios, dudas y temores. Dónde estarán, qué habrá pasado….. y puede que alguno de sus vecinos, en el fondo de su congoja, estaría temiendo estar ante otro caso de esos de violencia que salen en la tele, en la que todo el mundo se muestra sorprendido ante una realidad que casi todos conocían. El Sábado terminó esta historia de desaparición, con un final amargo, como antes he dicho. Resulta que el padre tuvo un accidente de tráfico en el camino de vuelta del colegio a casa. El coche se salió de la carretera, poco más que un camino vecinal asfaltado, y fue a parar al fondo de un terraplén que no se puede divisar desde la carretera, motivo por el que el rastreo inicial que si realizó el Viernes no deparó noticia alguna. Fue un agricultor quien el sábado denunció que allí abajo, escondido, había un coche con personas en su interior. Acudieron los bomberos y la policía y, tras arduos esfuerzos, lograron sacar el cadáver del padre y al niño de tres años, que apenas presenta un rasguño en la frente. Lo interesante del caso es que, por lo que señalan los expertos, el padre no murió en el momento del accidente, sino que debió estar vivo y agonizante por unas horas, tiempo en el que tuvo abrazado a su hijo, y le proporcionó protección y calor. Finalmente murió, y en esa postura, de hijo abrazado a su padre ya fallecido, es como encontraron los efectivos de emergencia a la familia. Es probable que el calor humano del cuerpo del padre haya permitido que el niño, de tan corta edad, aguante las dos noches que ha pasado en el coche en medio del descampado, y que aún muerto, su cuerpo le haya servido de manto y protección. De manera involuntaria, porque no deseaba el accidente, la vida de ese padre ha salvado a la de su hijo.
Dentro de unos años a ese niño le contarán cómo murió su padre, y qué hacía el entonces en ese coche, dado que es probable que no recuerde nada. La madre, a la que imagino desconsolada, puede que haya guardado los recortes de la prensa de este fin de semana en los que su marido aparece como un buen hombre, y su hijo como el fruto de un milagro, y quizás se los enseñe cuando sea mayor, junto a la foto de su padre, que una vez le dio la vida y otra se la volvió a regalar, cuando el destino le puso en el trance de despedirse de su hijo, y le dio su vida hasta el final, por puro amor.
viernes, noviembre 11, 2011
Gatillazo marciano
Hoy es 11 del 11 del 11, y a las 11 y 11 con 11 segundos de la mañana se puede obtener una imagen muy curiosa si usted saca una foto a su reloj digital. Pese a esta coincidencia tan redonda, que tanto ha gustado a la ONCE y que tan nerviosos pondrá a los miembros de Al Queda, las noticias seguirán por su tónica habitual, y tras el palo que nos dieron ayer con la rebaja de las previsiones por parte de la Comisión Europea hoy el INE ratificará, muy probablemente, que no crecimos en el tercer trimestre. Un panorama para salir corriendo.
¿Y a dónde nos vamos? Por ejemplo a mi querido y siempre soñado Marte. Este mes de Noviembre está marcado en el calendario para todos aquellos que soñamos con ir a Marte porque hace pocos días debía lanzarse la sonda rusa Fobos-Grunt con destino a Fobos, uno de los satélites marcianos, y a partir del 25 debe despegar el “Curiosity” un avanzado robot marciano que debiera posarse sobre el planeta rojo en torno al inicio del verano de 2012 si todo va bien. Lo dicho, plena actividad y alta excitación. La primera de las misiones, la rusa Fobos-Grunt es especialmente arriesgada. Consiste en el primer intento de aterrizaje en otro planeta, obtención de muestras del mismo y, tachán tachán, retorno a la tierra con dichas muestras para ser analizadas aquí. Por eso se escogió Fobos, una de las dos “lunas” marcianas, al ser un satélite irregular, pequeño y ligero, cuya velocidad de escape es bajísima y permite que el módulo de retorno a la tierra no necesite de mucho combustible y, por tanto, no sea muy pesado. Pero aún así la misión es muy complicada, y es el primer intento ruso de ir a Marte desde hace muchos años. Pues bien, la cosa ha empezado muy mal. El lanzamiento tuvo lugar de manera correcta y precisa el pasado Martes. El cohete ruso Zenit se elevó sin problema y todo iba muy bien. La sonda, la parte superior e interesante del cohete llegó a la órbita terrestre sin problema, pero en un momento dado, cuando debía encenderse el último de los grandes motores para sacarla de la tierra y encaminarla a Marte, el motor no se encendió. Así, desde hace tres días Fobos-Grunt se ha convertido, de manera provisional, en un nuevo e inesperado satélite que orbita la tierra sin rumbo ni objetivo determinado. Ahora mismo los técnicos rusos están estudiando que diablos ha pasado, si ha sido un problema técnico en alguna pieza o sistema que impide el arranque del motor o se trata de una avería en el ordenador o en el software de la misión, que no es capaz de mandar las órdenes precisas. Todavía no se sabe anda en claro, pero sea como fuere de momento Fobos-Grunt es un gatillazo, y de toda su misión, de millones de kilómetros de viaje, apenas ha alcanzado los 300 de altura sobre nuestras cabezas. Si el sistema no se puede reiniciar y los motores no arrancan es muy probable que la misión deba darse por perdida, y que todo el instrumental de vuelo, análisis y estudio con los que cuenta la sonda acaben envejeciendo de manera aburrida y sin sentido no sobre el rojo marciano sino sobre el azul y blanco terrestre. Confiemos en los técnicos rusos, que son muy buenos en estos asuntos, pero a día de hoy el panorama es bastante lúgubre.
No sería esta misión la primera que se perdiera en su camino a Marte. Nos puede parecer sencillo, pero mandar un artefacto hasta allí es algo de una complejidad tal que, sinceramente, es casi un milagro que no suceda contratiempo alguno que mande todo a la porra. Los americanos, que han mandado muchas más misiones, saben mejor lo que es que la sonda se estrelle sobre la superficie, o se pierda el contacto y nunca se sepa nada más de ella. De momento, y hasta nuevas informaciones sobre Fobos-Grunt, habrá que poner los ojos en el Curiosity, y que sea capaz de lograr su objetivo. Si es así, el verano que viene será de grave crisis, pero al menos veremos a un vehículo transitar por Marte. Y eso ilusiona.
¿Y a dónde nos vamos? Por ejemplo a mi querido y siempre soñado Marte. Este mes de Noviembre está marcado en el calendario para todos aquellos que soñamos con ir a Marte porque hace pocos días debía lanzarse la sonda rusa Fobos-Grunt con destino a Fobos, uno de los satélites marcianos, y a partir del 25 debe despegar el “Curiosity” un avanzado robot marciano que debiera posarse sobre el planeta rojo en torno al inicio del verano de 2012 si todo va bien. Lo dicho, plena actividad y alta excitación. La primera de las misiones, la rusa Fobos-Grunt es especialmente arriesgada. Consiste en el primer intento de aterrizaje en otro planeta, obtención de muestras del mismo y, tachán tachán, retorno a la tierra con dichas muestras para ser analizadas aquí. Por eso se escogió Fobos, una de las dos “lunas” marcianas, al ser un satélite irregular, pequeño y ligero, cuya velocidad de escape es bajísima y permite que el módulo de retorno a la tierra no necesite de mucho combustible y, por tanto, no sea muy pesado. Pero aún así la misión es muy complicada, y es el primer intento ruso de ir a Marte desde hace muchos años. Pues bien, la cosa ha empezado muy mal. El lanzamiento tuvo lugar de manera correcta y precisa el pasado Martes. El cohete ruso Zenit se elevó sin problema y todo iba muy bien. La sonda, la parte superior e interesante del cohete llegó a la órbita terrestre sin problema, pero en un momento dado, cuando debía encenderse el último de los grandes motores para sacarla de la tierra y encaminarla a Marte, el motor no se encendió. Así, desde hace tres días Fobos-Grunt se ha convertido, de manera provisional, en un nuevo e inesperado satélite que orbita la tierra sin rumbo ni objetivo determinado. Ahora mismo los técnicos rusos están estudiando que diablos ha pasado, si ha sido un problema técnico en alguna pieza o sistema que impide el arranque del motor o se trata de una avería en el ordenador o en el software de la misión, que no es capaz de mandar las órdenes precisas. Todavía no se sabe anda en claro, pero sea como fuere de momento Fobos-Grunt es un gatillazo, y de toda su misión, de millones de kilómetros de viaje, apenas ha alcanzado los 300 de altura sobre nuestras cabezas. Si el sistema no se puede reiniciar y los motores no arrancan es muy probable que la misión deba darse por perdida, y que todo el instrumental de vuelo, análisis y estudio con los que cuenta la sonda acaben envejeciendo de manera aburrida y sin sentido no sobre el rojo marciano sino sobre el azul y blanco terrestre. Confiemos en los técnicos rusos, que son muy buenos en estos asuntos, pero a día de hoy el panorama es bastante lúgubre.
No sería esta misión la primera que se perdiera en su camino a Marte. Nos puede parecer sencillo, pero mandar un artefacto hasta allí es algo de una complejidad tal que, sinceramente, es casi un milagro que no suceda contratiempo alguno que mande todo a la porra. Los americanos, que han mandado muchas más misiones, saben mejor lo que es que la sonda se estrelle sobre la superficie, o se pierda el contacto y nunca se sepa nada más de ella. De momento, y hasta nuevas informaciones sobre Fobos-Grunt, habrá que poner los ojos en el Curiosity, y que sea capaz de lograr su objetivo. Si es así, el verano que viene será de grave crisis, pero al menos veremos a un vehículo transitar por Marte. Y eso ilusiona.
jueves, noviembre 10, 2011
Arde Roma
De momento figuradamente, pero ayer fue un día en el que Roma ardió por los cuatro costados. Agobiada por una crisis política sin fin, desnortada y con una economía en barrena, la prima de riesgo italiana subió a su máximo histórico desde que existe el euro, contagió a la española y sumió al país transalpino, la UE y todo el mundo en una gran pesadumbre. Recuerden lo que siempre las he dicho. Grecia, Portugal o Irlanda son un grave problema, pero asumible. La caída de España o Italia no lo es. Cada uno de ellos puede ser el último problema de la UE.
En el caso de Italia además coincide este momento crítico con el final del gobierno de Silvio Berlusconi, uno de los personajes más interesantes y polémicos de los últimos tiempos. Empresario hecho a sí mismo, putero profesional, adicto a las fiestas, las adolescentes (menores de edad a ser posible) las operaciones estéticas, la canción melódica y el cachondeo, sus medios de comunicación, comandados en España por Mierdacinco, parecen ser un fiel reflejo del estilo de vida de Il Cavaliere, que es como se le llama desde hace muchos años. Parece incomprensible, pero Berlusconi es Primer Ministro de Italia desde hace mucho tiempo, y hasta hace pocos meses era portada de revistas y periódicos por sus fiestas sexuales, el bunga bunga y demás actividades impropias de un personaje público. Su actitud demostraba no sólo su escaso concepto del pudor y de la decencia, sino el absoluto pasotismo en lo que hacía referencia al gobierno del país. Con una especie de piloto automático puesto Italia se gobernaba sola, sin hacerle mucho caso, así que porqué no pasarlo bien a costa del erario público. Así ha sido hasta hace poco. Cuando el incendio de la deuda griega se ha extendido y ha buscado una pieza de caza mayor, los ojos se han dirigido a Italia, y no a España. ¿Por qué? Nuestro ratio de deuda es menor que el italiano pero nuestra economía está en peor estado y naufraga en el desempleo. Somos más débiles que Italia, pero creo que nos hemos salvado inicialmente porque nuestra clase política, ciertamente incapaz, al menos no produce sonrojo fuera de nuestras fronteras. Seamos sinceros, poca gente conoce fuera de España a ZP, Rajoy o Rubalcaba, por mencionar a los famosos, pero todo el mundo ha oído hablar del bunga bunga y de Ruby Rompecorazones acostándose cunado era una menor con Silvio y disfrutándolo mucho. Creo que ha sido esa imagen de patetismo e inestabilidad lo que ha decantado la balanza. Además nosotros estamos en puertas de unas elecciones que harán cambiar el gobierno, muy probablemente, por lo que estamos en camino de hacer reformas, al menos de ese tipo. En fin, sea por lo que fuere Italia se hunde en el marasmo, con un Berlusconi que el Lunes desmintió su dimisión y que luego afirmó que lo haría una vez que se aprobasen los presupuestos para 2012, en los que en teoría se recogen algunas de las peticiones que la UE le ha hecho a Italia para que controle su desmadre económico. Nueva ceremonia de la confusión, que me voy, que no, que puede que pueda que sí, etc. Y las cifras disparadas, y el miedo en la calle. Menudo final para semejante personaje.
Curiosamente va a ser la economía lo que eche a Berlusconi del poder. Acordándome ayer de Al Capone, y de cómo el fraude fiscal que cometió fue la causa por la que le encarcelaron, y no sus asesinatos mafiosos, pensaba en Silvio, que ha delinquido en todos los campos imaginables, y que va a ser desalojado del poder por la presión de los mercados financieros, en los que sin duda se apoyó en sus tiempos para erigir su imperio económico. No deja de ser una paradoja con cierta gracia. A ver si su marcha y ostracismo se llevan de paso a sus televisiones, y en ese caso l jugada sería redonda, jejeje
En el caso de Italia además coincide este momento crítico con el final del gobierno de Silvio Berlusconi, uno de los personajes más interesantes y polémicos de los últimos tiempos. Empresario hecho a sí mismo, putero profesional, adicto a las fiestas, las adolescentes (menores de edad a ser posible) las operaciones estéticas, la canción melódica y el cachondeo, sus medios de comunicación, comandados en España por Mierdacinco, parecen ser un fiel reflejo del estilo de vida de Il Cavaliere, que es como se le llama desde hace muchos años. Parece incomprensible, pero Berlusconi es Primer Ministro de Italia desde hace mucho tiempo, y hasta hace pocos meses era portada de revistas y periódicos por sus fiestas sexuales, el bunga bunga y demás actividades impropias de un personaje público. Su actitud demostraba no sólo su escaso concepto del pudor y de la decencia, sino el absoluto pasotismo en lo que hacía referencia al gobierno del país. Con una especie de piloto automático puesto Italia se gobernaba sola, sin hacerle mucho caso, así que porqué no pasarlo bien a costa del erario público. Así ha sido hasta hace poco. Cuando el incendio de la deuda griega se ha extendido y ha buscado una pieza de caza mayor, los ojos se han dirigido a Italia, y no a España. ¿Por qué? Nuestro ratio de deuda es menor que el italiano pero nuestra economía está en peor estado y naufraga en el desempleo. Somos más débiles que Italia, pero creo que nos hemos salvado inicialmente porque nuestra clase política, ciertamente incapaz, al menos no produce sonrojo fuera de nuestras fronteras. Seamos sinceros, poca gente conoce fuera de España a ZP, Rajoy o Rubalcaba, por mencionar a los famosos, pero todo el mundo ha oído hablar del bunga bunga y de Ruby Rompecorazones acostándose cunado era una menor con Silvio y disfrutándolo mucho. Creo que ha sido esa imagen de patetismo e inestabilidad lo que ha decantado la balanza. Además nosotros estamos en puertas de unas elecciones que harán cambiar el gobierno, muy probablemente, por lo que estamos en camino de hacer reformas, al menos de ese tipo. En fin, sea por lo que fuere Italia se hunde en el marasmo, con un Berlusconi que el Lunes desmintió su dimisión y que luego afirmó que lo haría una vez que se aprobasen los presupuestos para 2012, en los que en teoría se recogen algunas de las peticiones que la UE le ha hecho a Italia para que controle su desmadre económico. Nueva ceremonia de la confusión, que me voy, que no, que puede que pueda que sí, etc. Y las cifras disparadas, y el miedo en la calle. Menudo final para semejante personaje.
Curiosamente va a ser la economía lo que eche a Berlusconi del poder. Acordándome ayer de Al Capone, y de cómo el fraude fiscal que cometió fue la causa por la que le encarcelaron, y no sus asesinatos mafiosos, pensaba en Silvio, que ha delinquido en todos los campos imaginables, y que va a ser desalojado del poder por la presión de los mercados financieros, en los que sin duda se apoyó en sus tiempos para erigir su imperio económico. No deja de ser una paradoja con cierta gracia. A ver si su marcha y ostracismo se llevan de paso a sus televisiones, y en ese caso l jugada sería redonda, jejeje
viernes, noviembre 04, 2011
Hasta el infinito chino y más allá
Sigue la cumbre de Cannes, y la agenda que en ella se pretendía tratar ha sido destrozada por la crisis griega y la incapacidad de la UE de alcanzar un remedio a sus propios problemas. El órdago griego de referéndum se convierte poco a poco en un sainete político interno en el que los políticos helenos parecen no saber con lo que están jugando. Y de mientras, el resto de potencias mundiales, emergidas todas ellas, miran con curiosidad y un cierto punto de agrado y temor como a la rica y prepotente Europa le salen sarpullidos por todas partes. Vaya manera de hacer el ridículo.
Y de mientras nosotros nos quedamos atrás, el resto avanza disparado hacia el futuro. Ayer mismo los chinos realizaron su primer acoplamiento espacial, lo que no significa, por si hay un mal pensado leyendo esto, que por primera vez una pareja de chinos hizo el amor en el espacio, sino que lograron que una nave lanzada el día anterior se uniera en el espacio a otra que ya estaba en órbita, creando un conjunto. La nave Shenzhou 8 se acopló al módulo Tiangong-1 y ya se han convertido en una sola entidad, en lo que es el primer paso para la construcción de una estación espacial propia por parte de China. De momento sólo Rusia y EEUU habían logrado hacer algo así, cosa que fue muy útil para la construcción de la estación MIR y la ISS que ahora orbita sobre nosotros, pero la maniobra de acoplamiento, que es mucho más compleja y arriesgada de lo que pudiera parecer, también es vital para poder desarrollar misiones lejanas, dado que una nave que, por ejemplo, tenga destino Marte, sin duda se elaborará acoplando varios módulos sitos en el espacio. De hecho los inventores de esta técnica fueron los americanos con el programa lunar, en el que fueron varios los momentos de acople y desacople que se sucedían a lo largo de cada una de las misiones del Apollo. Pues bien, los chinos ya lo han logrado. Usando tecnología convencional, si se puede llamar así, China avanza con paso firme también en el mundo del espacio, y no es descartable que en unos años se plantee misiones tripuladas de órbita en torno a la Luna y, quién sabe, un nuevo aterrizaje en el satélite para plantar allí la bandera roja y estrellada. Así, de mientras Europa se hunde en al tribulación y el proyecto espacial tripulado norteamericano atraviesa una grave crisis financiera y existencial, los chinos siguen gastando a espuertas y logrando, poco a poco, enormes éxitos, como el de ayer. Como metáfora de hasta dónde han despegado o emergido no está nada mal. Sin embargo ese modelo chino, tan admirado, al que todo el mundo rinde una pleitesía basada en el sometimiento a su poder financiero, ofrece un reverso muy tenebroso. No olvidemos nunca que China sigue siendo una dictadura férrea de partido único, en el que la población no tiene ni voz ni voto, las ideas disidentes se persiguen con saña y el sistema laboral a veces roza la explotación, porque por lo general se encuentra en un estado mucho más esclavo aún. ¿Es un avance lo que la economía china ha logrado estos años? Indudablemente sí, porque ha sacado a millones de personas de la pobreza más absoluta, y día tras día hace que nuevas masas de población se incorporen a una creciente y cada vez más influyente clase media, pero la historia china tiene dos caras, y no debemos olvidarlo. Y su ascenso en la escala de poder mundial, siguiendo la estela de un EEUU menguante, no dejará indiferente a nadie.
Hace unas semanas se publicó un interesante artículo en la revista de El País sobre los tentáculos del poder chino en el mundo, y es sumamente interesante. Dos periodistas españoles han viajado por 25 países viendo como las empresas y el gobierno chino se abastecen de todo, acaparando el mercado de materias primas, recursos naturales y energéticos, y lo que se ponga por delante. La falta de escrúpulos de China y el nulo respeto a los derechos humanos y el medio ambiente allí donde actúa produce escalofríos. Así, poco a poco, China moldea el mundo a su antojo. ¿Cómo será el futuro? No lo se, pero como ayer anticipaba Paul Kennedy, seguro que es distinto, muy distinto a lo que hemos conocido hasta ahora.
Me cojo dos días de vacaciones, y el 9 es festivo en Madrid, por lo que si no pasa nada raro, hasta el Jueves 10. Sean muy felices.
Y de mientras nosotros nos quedamos atrás, el resto avanza disparado hacia el futuro. Ayer mismo los chinos realizaron su primer acoplamiento espacial, lo que no significa, por si hay un mal pensado leyendo esto, que por primera vez una pareja de chinos hizo el amor en el espacio, sino que lograron que una nave lanzada el día anterior se uniera en el espacio a otra que ya estaba en órbita, creando un conjunto. La nave Shenzhou 8 se acopló al módulo Tiangong-1 y ya se han convertido en una sola entidad, en lo que es el primer paso para la construcción de una estación espacial propia por parte de China. De momento sólo Rusia y EEUU habían logrado hacer algo así, cosa que fue muy útil para la construcción de la estación MIR y la ISS que ahora orbita sobre nosotros, pero la maniobra de acoplamiento, que es mucho más compleja y arriesgada de lo que pudiera parecer, también es vital para poder desarrollar misiones lejanas, dado que una nave que, por ejemplo, tenga destino Marte, sin duda se elaborará acoplando varios módulos sitos en el espacio. De hecho los inventores de esta técnica fueron los americanos con el programa lunar, en el que fueron varios los momentos de acople y desacople que se sucedían a lo largo de cada una de las misiones del Apollo. Pues bien, los chinos ya lo han logrado. Usando tecnología convencional, si se puede llamar así, China avanza con paso firme también en el mundo del espacio, y no es descartable que en unos años se plantee misiones tripuladas de órbita en torno a la Luna y, quién sabe, un nuevo aterrizaje en el satélite para plantar allí la bandera roja y estrellada. Así, de mientras Europa se hunde en al tribulación y el proyecto espacial tripulado norteamericano atraviesa una grave crisis financiera y existencial, los chinos siguen gastando a espuertas y logrando, poco a poco, enormes éxitos, como el de ayer. Como metáfora de hasta dónde han despegado o emergido no está nada mal. Sin embargo ese modelo chino, tan admirado, al que todo el mundo rinde una pleitesía basada en el sometimiento a su poder financiero, ofrece un reverso muy tenebroso. No olvidemos nunca que China sigue siendo una dictadura férrea de partido único, en el que la población no tiene ni voz ni voto, las ideas disidentes se persiguen con saña y el sistema laboral a veces roza la explotación, porque por lo general se encuentra en un estado mucho más esclavo aún. ¿Es un avance lo que la economía china ha logrado estos años? Indudablemente sí, porque ha sacado a millones de personas de la pobreza más absoluta, y día tras día hace que nuevas masas de población se incorporen a una creciente y cada vez más influyente clase media, pero la historia china tiene dos caras, y no debemos olvidarlo. Y su ascenso en la escala de poder mundial, siguiendo la estela de un EEUU menguante, no dejará indiferente a nadie.
Hace unas semanas se publicó un interesante artículo en la revista de El País sobre los tentáculos del poder chino en el mundo, y es sumamente interesante. Dos periodistas españoles han viajado por 25 países viendo como las empresas y el gobierno chino se abastecen de todo, acaparando el mercado de materias primas, recursos naturales y energéticos, y lo que se ponga por delante. La falta de escrúpulos de China y el nulo respeto a los derechos humanos y el medio ambiente allí donde actúa produce escalofríos. Así, poco a poco, China moldea el mundo a su antojo. ¿Cómo será el futuro? No lo se, pero como ayer anticipaba Paul Kennedy, seguro que es distinto, muy distinto a lo que hemos conocido hasta ahora.
Me cojo dos días de vacaciones, y el 9 es festivo en Madrid, por lo que si no pasa nada raro, hasta el Jueves 10. Sean muy felices.
jueves, noviembre 03, 2011
Tormenta en Cannes
Hace hoy un día de otoño en Madrid. Llueve con ganas, todo está oscuro y el viento racheado contribuye a hacer el ambiente exterior muy desapacible y molesto. Un mal día, que dirían muchos, aunque muy bueno dada la necesidad de agua que tenemos. Supongo que un ambiente similar a este es el que se vivió ayer en Cannes en la cena que tuvo lugar entre el Merkel, Sarkozy y Yorgos Papandreu, el Primer Ministro griego. No se cual sería el menú, pero apuesto a que no hubo en él nada dulce ni cremoso. Todo debió ser agrio, duro y cortante. Todos salieron de allí con caras largas y amenazándose en público. Lo dicho, no hubo postre.
Ante el órdago griego el más enfadado ayer, por varios motivos, era Sarkozy. En teoría hoy empieza en Cannes una reunión del G20 auspiciada por Francai en al que los objetivos de la agenda eran tratar de coordinar las economías de Europa y EEUU para salir de la crisis y contar todos con el aplauso y dinero de China y otros países emergentes. De paso, en el marco de la costa azul, Sarkozy organiza todo un despliegue de encantos, relaciones públicas e imágenes impactantes que no deja de ser el arranque oficial de su campaña a al reelección como presidente de Francia, mostrando ante sus ciudadanos la imagen de un líder poderoso, que es tenido en cuenta y respetado por todo el mundo “la grandeur soy yo” sería el mensaje a transmitir. El acuerdo de la semana pasada en Bruselas despejaba este panorama y las fotos del fin de semana de Sarkozy, Bruni y su nueva hija daban el toque sentimental y humano al gran líder antes de su puesta en escena. Pues bien, todo este aparejo mediático se ha derrumbado y convertido en ruinas griegas, debido al anuncio del referéndum de Papandreu y a la inmediata crisis en la que se ha sumido la atribulada UE. De líder de occidente Sarkozy ha pasado a ser nuevamente un presidente agobiado por la amenaza de impago que pende sobre sus bancos, los más castigados en la bolsa europea, y frente al resto de líderes mundiales ofrece ese Mediterráneo de postal, como siempre, pero, como empieza a ser habitual, una Europa que es sinónimo de problemas y no de soluciones. Si hasta ahora era más o menos cómico que los países de la UE en foros internacionales llevasen voces muy distintas sobre ciertos asuntos de importancia, el constatar que esa crisis de pareceres se extiende sobre el propio proyecto de Unión deja a muchos perplejos, y lo cierto es que Chinos, Brasileños y demás países emergentes, por no hablar de un cada vez más harto EEUU, estarán hoy en Cannes más atentos al rumor de las olas en la playa y a los tonos del mar que a las soluciones que les propongan sus socios europeos. La imagen que estamos dando como Unión y como Europa es desastrosa. “Lo de Grecia” amenaza con enquistarse y pasar de ser un molesto grano a una grave metástasis, que crece sin freno ante unos líderes nacionales incapaces de tomar decisiones y unos altos cargos de la UE que, sinceramente, debieran preguntarse cada mañana ante el espejo cual es su papel en este mundo. El Tratado de Lisboa, saludado con alborozo en 2009, que trató de dotar a la UE de relevancia internacional y de cargos que asumieran ese papel, amenaza ruina y puede acabar sepultado bajo los cascotes de otro templo, griego o romano, con Van Rompuy, Ashton, Barroso y otros muchos desaparecidos entre los escombros.
Y Sarkozy…. Quizás esta noche, tras la indigesta cena, se haya reunido en el lecho presidencial con Carla Bruni y, entre arrullo y lloro de Gulia, su nueva hija, se haya ciscado en los griegos, los alemanes, los italianos, los portugueses, los españoles, los chinos, y en general todos los que, de una u otra manera, han arruinado su semana de gloria. Ente tanto grito en invectiva Gulia no habrá dejado de llorar, y Carla, pesarosa, se preguntará como estos líderes que se muestran tan inútiles ante lo de Grecia serían capaces de tener una hija y sacarla adelante. Y Gulia llora que te llora, y SArkozy brama que te brama…..
Ante el órdago griego el más enfadado ayer, por varios motivos, era Sarkozy. En teoría hoy empieza en Cannes una reunión del G20 auspiciada por Francai en al que los objetivos de la agenda eran tratar de coordinar las economías de Europa y EEUU para salir de la crisis y contar todos con el aplauso y dinero de China y otros países emergentes. De paso, en el marco de la costa azul, Sarkozy organiza todo un despliegue de encantos, relaciones públicas e imágenes impactantes que no deja de ser el arranque oficial de su campaña a al reelección como presidente de Francia, mostrando ante sus ciudadanos la imagen de un líder poderoso, que es tenido en cuenta y respetado por todo el mundo “la grandeur soy yo” sería el mensaje a transmitir. El acuerdo de la semana pasada en Bruselas despejaba este panorama y las fotos del fin de semana de Sarkozy, Bruni y su nueva hija daban el toque sentimental y humano al gran líder antes de su puesta en escena. Pues bien, todo este aparejo mediático se ha derrumbado y convertido en ruinas griegas, debido al anuncio del referéndum de Papandreu y a la inmediata crisis en la que se ha sumido la atribulada UE. De líder de occidente Sarkozy ha pasado a ser nuevamente un presidente agobiado por la amenaza de impago que pende sobre sus bancos, los más castigados en la bolsa europea, y frente al resto de líderes mundiales ofrece ese Mediterráneo de postal, como siempre, pero, como empieza a ser habitual, una Europa que es sinónimo de problemas y no de soluciones. Si hasta ahora era más o menos cómico que los países de la UE en foros internacionales llevasen voces muy distintas sobre ciertos asuntos de importancia, el constatar que esa crisis de pareceres se extiende sobre el propio proyecto de Unión deja a muchos perplejos, y lo cierto es que Chinos, Brasileños y demás países emergentes, por no hablar de un cada vez más harto EEUU, estarán hoy en Cannes más atentos al rumor de las olas en la playa y a los tonos del mar que a las soluciones que les propongan sus socios europeos. La imagen que estamos dando como Unión y como Europa es desastrosa. “Lo de Grecia” amenaza con enquistarse y pasar de ser un molesto grano a una grave metástasis, que crece sin freno ante unos líderes nacionales incapaces de tomar decisiones y unos altos cargos de la UE que, sinceramente, debieran preguntarse cada mañana ante el espejo cual es su papel en este mundo. El Tratado de Lisboa, saludado con alborozo en 2009, que trató de dotar a la UE de relevancia internacional y de cargos que asumieran ese papel, amenaza ruina y puede acabar sepultado bajo los cascotes de otro templo, griego o romano, con Van Rompuy, Ashton, Barroso y otros muchos desaparecidos entre los escombros.
Y Sarkozy…. Quizás esta noche, tras la indigesta cena, se haya reunido en el lecho presidencial con Carla Bruni y, entre arrullo y lloro de Gulia, su nueva hija, se haya ciscado en los griegos, los alemanes, los italianos, los portugueses, los españoles, los chinos, y en general todos los que, de una u otra manera, han arruinado su semana de gloria. Ente tanto grito en invectiva Gulia no habrá dejado de llorar, y Carla, pesarosa, se preguntará como estos líderes que se muestran tan inútiles ante lo de Grecia serían capaces de tener una hija y sacarla adelante. Y Gulia llora que te llora, y SArkozy brama que te brama…..
miércoles, noviembre 02, 2011
Zombies griegos
No se si alguien de ustedes salió la noche de Halloween de juerga por ahí. No fue mi caso, pena. Llegué tarde a casa del trabajo y no tenía muchas ganas, pese a que el menú de esa noche no deja de tener su toque picante, alegre y, particularmente para mi, algo morboso. La cosa es que así de soso me acosté el Lunes 31 y me levanté ayer, Martes 1, rodeado de zombies, cadáveres y sensación de pánico, pero no provocada por unos niños aporreando mi puerta, o por una gótica trasnochadora colada en mi habitación, no, sino por el anuncio del referéndum griego.
Sí, ayer Grecia hizo público el anuncio de la convocatoria de un referéndum para ver si el pueblo acepta el plan de rescate pactado la semana pasada en Bruselas. Notición, y de los gordos. A lo largo del día surgió el miedo auténtico, del que nos habíamos reído la noche pasada, y las bolsas se tiñeron de rojo sangre a la vez que esa misma sangre hervía en las venas de los dirigentes europeos que, sorprendidos como todos los demás, tenían la sensación de que Grecia les había propuesto un trato hace una semana y ahora les hacía un truco siniestro. Ayer fue un día confuso y lleno de rumores. Se especuló incluso durante la tarde la posibilidad de que todo hubiera sido un mal entendido, idea avalada por el hecho de que nadie del gobierno de Papandreu afirmaba estar al tanto de la decisión, e incluso algunos miembros de su partido, el socialista PASOK, se desmarcaban abiertamente y amenazan con no respaldar a su líder en la cuestión de confianza que se vota este mismo viernes. Pero no, el referéndum va en serio. Envuelto en un mensaje populista que hace temer lo peor, Papandreu enarbola ahora la consulta como forma de dar voto, poder y decisión al pueblo griego ante lo que se avecina. Sinceramente me parece una decisión muy hipócrita, porque durante el año y medio que lleva Grecia rescatada no se ha planteado nada así. Desde que empezaron los recortes y los planes de ajuste y ayuda el pueblo griego se manifiesta día sí y día también y el gobierno de Papandreu jamás ha barajado esta posibilidad. ¿Por qué ahora? A los cuatro días del acuerdo de Bruselas, insatisfactorio sí, pero que da algo de margen para ajustar las cosas, Papandreu cava su tumba política con no se sabe muy bien qué objetivo y amenaza con irse al nicho en compañía de su país y del propio euro. La situación es endiablada, porque en ese referéndum lo que realmente van a votar los griegos es si siguen perteneciendo al área euro o se van. Y si estando van a sufrir, saliendo van a llorar, así de simple. Además los plazos corren en contra de todos. Si la consulta se realiza en Enero, como se decía ayer, sería después del primer plazo de entrega del segundo tramo de rescate pactado en Bruselas, que debiera hacerse efectivo a mediados de Diciembre. Si esto es así, no habrá entrega, porque lo que se vota es, entre otras cosas, si se acepta esa entrega de dinero a cambio de los sacrificios pedidos, y sin el dinero de Bruselas Grecia no puede hacer frente a sus pagos y entraría en lo que se ha llamado una quiebra “desordenada” que es una manera elegante de definir al caos y la ruina del país y sus acreedores. La decisión de ayer, de mantenerse en plazos y contenidos, es una quiebra fáctica del país, el inicio del fin de sus acreedores y de la solvencia de Grecia. No me explicó el porqué de esta decisión, y si es una táctica de farol de cara a la reunión del G20 de Cannes de mañana, reunión que ha quedado deshecha tras este anuncio, me da que Papandreu se ha pasado en la apuesta y se ha quemado él y todo su país.
Y como en toda historia de zombies, los infectados no dejan de aparecer por todas partes. Ayer las primas de riesgo de Italia y España se dieron un paseo por las nubes y la transalpina rozó los 440 puntos, quedándose la española en el entorno de los 380. Esos niveles son insoportables. La tragedia europea ayer dio un decidido paso hacia su resolución en forma de catástrofe y, paradojas de la vida, todo provino del ágora de Atenas. Atentos a lo que pase estos días, nos jugamos mucho en medio de una coyuntura completamente descontrolada. Nunca pensé que un yogur griego daría más miedo que una calabaza de Halloween…
Sí, ayer Grecia hizo público el anuncio de la convocatoria de un referéndum para ver si el pueblo acepta el plan de rescate pactado la semana pasada en Bruselas. Notición, y de los gordos. A lo largo del día surgió el miedo auténtico, del que nos habíamos reído la noche pasada, y las bolsas se tiñeron de rojo sangre a la vez que esa misma sangre hervía en las venas de los dirigentes europeos que, sorprendidos como todos los demás, tenían la sensación de que Grecia les había propuesto un trato hace una semana y ahora les hacía un truco siniestro. Ayer fue un día confuso y lleno de rumores. Se especuló incluso durante la tarde la posibilidad de que todo hubiera sido un mal entendido, idea avalada por el hecho de que nadie del gobierno de Papandreu afirmaba estar al tanto de la decisión, e incluso algunos miembros de su partido, el socialista PASOK, se desmarcaban abiertamente y amenazan con no respaldar a su líder en la cuestión de confianza que se vota este mismo viernes. Pero no, el referéndum va en serio. Envuelto en un mensaje populista que hace temer lo peor, Papandreu enarbola ahora la consulta como forma de dar voto, poder y decisión al pueblo griego ante lo que se avecina. Sinceramente me parece una decisión muy hipócrita, porque durante el año y medio que lleva Grecia rescatada no se ha planteado nada así. Desde que empezaron los recortes y los planes de ajuste y ayuda el pueblo griego se manifiesta día sí y día también y el gobierno de Papandreu jamás ha barajado esta posibilidad. ¿Por qué ahora? A los cuatro días del acuerdo de Bruselas, insatisfactorio sí, pero que da algo de margen para ajustar las cosas, Papandreu cava su tumba política con no se sabe muy bien qué objetivo y amenaza con irse al nicho en compañía de su país y del propio euro. La situación es endiablada, porque en ese referéndum lo que realmente van a votar los griegos es si siguen perteneciendo al área euro o se van. Y si estando van a sufrir, saliendo van a llorar, así de simple. Además los plazos corren en contra de todos. Si la consulta se realiza en Enero, como se decía ayer, sería después del primer plazo de entrega del segundo tramo de rescate pactado en Bruselas, que debiera hacerse efectivo a mediados de Diciembre. Si esto es así, no habrá entrega, porque lo que se vota es, entre otras cosas, si se acepta esa entrega de dinero a cambio de los sacrificios pedidos, y sin el dinero de Bruselas Grecia no puede hacer frente a sus pagos y entraría en lo que se ha llamado una quiebra “desordenada” que es una manera elegante de definir al caos y la ruina del país y sus acreedores. La decisión de ayer, de mantenerse en plazos y contenidos, es una quiebra fáctica del país, el inicio del fin de sus acreedores y de la solvencia de Grecia. No me explicó el porqué de esta decisión, y si es una táctica de farol de cara a la reunión del G20 de Cannes de mañana, reunión que ha quedado deshecha tras este anuncio, me da que Papandreu se ha pasado en la apuesta y se ha quemado él y todo su país.
Y como en toda historia de zombies, los infectados no dejan de aparecer por todas partes. Ayer las primas de riesgo de Italia y España se dieron un paseo por las nubes y la transalpina rozó los 440 puntos, quedándose la española en el entorno de los 380. Esos niveles son insoportables. La tragedia europea ayer dio un decidido paso hacia su resolución en forma de catástrofe y, paradojas de la vida, todo provino del ágora de Atenas. Atentos a lo que pase estos días, nos jugamos mucho en medio de una coyuntura completamente descontrolada. Nunca pensé que un yogur griego daría más miedo que una calabaza de Halloween…
lunes, octubre 31, 2011
Hoy somos más que ayer….
… pero menos que mañana, como siempre. Es peliagudo contestar a la pregunta de cuántos somos en la tierra, cuantos humanos la habitamos. Y sin embargo es crucial saberlo de cara a determinar la demanda de alimentos, la situación geoestratégica, los conflictos por el poder o los recursos, es una variable fundamental para la sociología y la economía, etc. Pues bien, hoy es el día escogido por la ONU para considerar que, oficialmente, la población del planeta ha alcanzado la inmensa cifra de 7.000 millones de habitantes. No, no es algo relacionado con los euros, no, sino con el número de personas. 7.000 millones.
Dado como se distribuye la población actualmente lo más probable es que el habitante que suponga alcanzar esa cota nazca en Asia, en china o en India concretamente dado que, con más de mil millones de habitantes cada uno suponen ellos solos casi un tercio del total mundial. Coincidiendo con esta celebración se publican numerosos estudios de proyectiva sobre cuántos seremos de aquí a diez, veinte o cien años, y lo único que tienen en común todos ellos es que fallarán más cuanto más se alejen del momento actual. En general los modelos auguran un crecimiento que, aunque persistente, se va frenando poco a poco, y se habla de la estabilización en torno a los 9.000 millones dentro de unas tres décadas, para empezar a descender a partir de ese punto. Lo cierto es que el crecimiento de la población se debe, fundamentalmente, a países emergentes y del tercer mundo, y pese a que las tasas de natalidad han bajado ya en estas zonas durante los últimos años, dado su peso en población, un pequeño porcentaje de aumento supone un gran avance en números redondos en lo que hace al total de habitantes. En todo caso es obvio que tiene que haber un límite, determinado por la capacidad de sostener a un número dado de habitantes con los recursos que la tecnología nos provea, y no será por producción agraria, que es suficiente, pero que está muy mal repartida. Pero lo más relevante de esta fecha es que, como desde hace tantos y tantos años, nunca ha habido tanta gente sobre el planeta como hoy, y sólo hay que esperar a mañana para que esa cifra sea superada. Aunque es una estimación muy orientativa, esta web recoge el proceso de crecimiento demográfico del mundo, y nos podemos hacer una idea de cuánta gente nace y muere en cada momento, en cada día. ¿Curioso, verdad? Da un poco de vértigo ver como las cifras crecen a esa velocidad, pero se supone que se basan en cálculos certeros. Este valor de 7.000 marca un nuevo hito en el enorme crecimiento de la población que ha experimentado la Tierra en el último siglo y medio. Si no recuerdo mal se alcanzaron los mil millones de habitantes a finales del siglo XIX, y desde entonces la progresión ha sido exponencial, sin que apenas se haya visto influenciada por guerras, epidemias o cataclismos de otro tipo. El mundo está lleno de gente como nunca lo ha estado, y eso es una de las transformaciones más profundas que se han vivido en este escaso periodo de tiempo. Durante casi toda la historia humana ha habido poca gente, muy poca vista desde hoy, en inmensos espacios vacíos, y a merced de lo que sucediera en su entorno. Una epidemia o un año de malas cosechas bastaban para diezmar una población y ponerla en serio riesgo de supervivencia. Hoy todo eso parece lejano, casi prehistórico, pero sucedía hasta hace poco más de cien años. Y no debemos olvidarlo. La anomalía, o la excepción, si así lo quieren llamar, es lo que ahora estamos viviendo.
Y una manera muy gráfica de ver esto es acudir a esta web, en la que se calcula cuánta gente vivía en el mundo en el día en que nacimos. Sólo se pueden incluir fechas superiores a 1951, y nuevamente se basa en estimaciones agregadas que poseen un margen de error amplio, pero es curioso ver como la fuerza con la que hemos crecido. Si, por ejemplo, pongo mi fecha de nacimiento, a principios de la primavera de 1972, el resultado que me muestra es de 3.714.219.096, lo que es poco más de la mitad de la cifra que hoy se alcanza. Sí, en mis casi cuarenta años de vida (cuarenta, qué horror!!!) hemos duplicado. Tremendo, verdad???
Dado como se distribuye la población actualmente lo más probable es que el habitante que suponga alcanzar esa cota nazca en Asia, en china o en India concretamente dado que, con más de mil millones de habitantes cada uno suponen ellos solos casi un tercio del total mundial. Coincidiendo con esta celebración se publican numerosos estudios de proyectiva sobre cuántos seremos de aquí a diez, veinte o cien años, y lo único que tienen en común todos ellos es que fallarán más cuanto más se alejen del momento actual. En general los modelos auguran un crecimiento que, aunque persistente, se va frenando poco a poco, y se habla de la estabilización en torno a los 9.000 millones dentro de unas tres décadas, para empezar a descender a partir de ese punto. Lo cierto es que el crecimiento de la población se debe, fundamentalmente, a países emergentes y del tercer mundo, y pese a que las tasas de natalidad han bajado ya en estas zonas durante los últimos años, dado su peso en población, un pequeño porcentaje de aumento supone un gran avance en números redondos en lo que hace al total de habitantes. En todo caso es obvio que tiene que haber un límite, determinado por la capacidad de sostener a un número dado de habitantes con los recursos que la tecnología nos provea, y no será por producción agraria, que es suficiente, pero que está muy mal repartida. Pero lo más relevante de esta fecha es que, como desde hace tantos y tantos años, nunca ha habido tanta gente sobre el planeta como hoy, y sólo hay que esperar a mañana para que esa cifra sea superada. Aunque es una estimación muy orientativa, esta web recoge el proceso de crecimiento demográfico del mundo, y nos podemos hacer una idea de cuánta gente nace y muere en cada momento, en cada día. ¿Curioso, verdad? Da un poco de vértigo ver como las cifras crecen a esa velocidad, pero se supone que se basan en cálculos certeros. Este valor de 7.000 marca un nuevo hito en el enorme crecimiento de la población que ha experimentado la Tierra en el último siglo y medio. Si no recuerdo mal se alcanzaron los mil millones de habitantes a finales del siglo XIX, y desde entonces la progresión ha sido exponencial, sin que apenas se haya visto influenciada por guerras, epidemias o cataclismos de otro tipo. El mundo está lleno de gente como nunca lo ha estado, y eso es una de las transformaciones más profundas que se han vivido en este escaso periodo de tiempo. Durante casi toda la historia humana ha habido poca gente, muy poca vista desde hoy, en inmensos espacios vacíos, y a merced de lo que sucediera en su entorno. Una epidemia o un año de malas cosechas bastaban para diezmar una población y ponerla en serio riesgo de supervivencia. Hoy todo eso parece lejano, casi prehistórico, pero sucedía hasta hace poco más de cien años. Y no debemos olvidarlo. La anomalía, o la excepción, si así lo quieren llamar, es lo que ahora estamos viviendo.
Y una manera muy gráfica de ver esto es acudir a esta web, en la que se calcula cuánta gente vivía en el mundo en el día en que nacimos. Sólo se pueden incluir fechas superiores a 1951, y nuevamente se basa en estimaciones agregadas que poseen un margen de error amplio, pero es curioso ver como la fuerza con la que hemos crecido. Si, por ejemplo, pongo mi fecha de nacimiento, a principios de la primavera de 1972, el resultado que me muestra es de 3.714.219.096, lo que es poco más de la mitad de la cifra que hoy se alcanza. Sí, en mis casi cuarenta años de vida (cuarenta, qué horror!!!) hemos duplicado. Tremendo, verdad???
viernes, octubre 28, 2011
Rompiendo la rutina diaria
Al bajar las escaleras de casa esta mañana pensaba en escribir sobre la buena noticia de la semana, la adjudicación a un consorcio español del proyecto de construcción del AVE de Medina a La Meca, una obra inmensa con un presupuesto de cerca de 6.000 millones de euros, que generará empleo en Arabia Saudí y, mucho, en España, y que es un éxito de nuestras empresas, imagen y marca de país. Sin embargo, de camino al metro, he visto en la calle un montón de ambulancias, luces de emergencia y personas de uniforme dando vueltas y he sospechado que algo raro, malo si lo prefieren, había pasado. No he ido a curiosear y me he metido en el metro.
Y es entonces cuando me he dado cuenta de que algo ha pasado, porque la estación de metro de mi barrio estaba cerrada. Un vigilante de seguridad impedía el acceso a los tornos e indicaba el camino de salida. Así, a la hora habitual de ir sobre raíles, estaba andando por la calle principal de mi barrio camino hacia la estación más cercana, junto con mucha gente que, como yo, se había visto sorprendida por el cierre de la instalación. Menos mal que no llovía como ayer, porque de lo contrario el paseo podría haber acabado en la calada del año. Bajando hacia el destino alternativo íbamos muchos, algunos con paso firme y otros desorientados, que se notaba estaban más acostumbrados a su rutina y la ruptura de la misma les había trastocado. El otro día salió una noticia en el telediario que decía que un 25% de los conductores españoles han conducido alguna vez de manera automática, sin darse cuenta de lo que estaban haciendo. Salió el caso de un señor diciendo que, al poco de cambiar de casa, en uno de sus viajes del trabajo al hogar acabó en frente al portal de su antigua vivienda y una vez allí se preguntó qué narices había hecho. Y andando, o en muchas otras facetas, nos pasa lo mismo, Ponemos una especie de piloto automático y a veces no somos ni conscientes de en qué estación de metro nos cambiamos, qué parada de autobús escogemos o cuáles son los comercios que hay en las calles por las que transitamos en nuestros rutinarios caminos de ida y vuelta al trabajo. Supongo que será una cuestión de adaptación, de ahorro mental o de que como somos animales de costumbres disfrutamos de las mismas y nos fabricamos rutinas que nos dejan unos minutos de descanso en el día a día. Sea por lo que fuerte en ocasiones como las de hoy, por un suceso ajeno, esas costumbres se rompen, se ven alteradas por completo, y debemos reaccionar ante ellas. Puede que entre todas las personas que hoy tengan que ir a la parada alternativa haya una, aunque sólo sea una, que nunca haya usado dicha estación, pese a pasar todos los días bajo ella. Hoy esa persona se sentirá perdida, estará un buen rato mirando carteles que nunca observa porque “se conoce” el camino y va a pasarse gran parte de la mañana hablando de la mala manera con la que ha empezado el viernes. Desde luego en la riada de personas que bajábamos a la boca del metro habrá de todo, pero lo más seguro es que hoy todas ellas estaban más despiertas y atentas a lo que sucedía a su alrededor que nunca, lo que, por otra parte, no está nada mal.
Y sobre el suceso que ha causado esto, la verdad es que no se que es lo que habrá pasado. Me he dado una vuelta por la prensa en Internet y, en sus secciones locales, no aparece nada, por lo que queda el consuelo de que tras tanta luz y alarmas sólo se encuentre un susto, nada desagradable, y que la única consecuencia de todo eso haya sido la, sana en parte, ruptura de al rutina de un montón de urbanitas enloquecidos que vamos sin mirar, andamos sin fijarnos y no somos conscientes de lo que nos rodea. Si sólo ha sido eso, bienvenido sea.
Y es entonces cuando me he dado cuenta de que algo ha pasado, porque la estación de metro de mi barrio estaba cerrada. Un vigilante de seguridad impedía el acceso a los tornos e indicaba el camino de salida. Así, a la hora habitual de ir sobre raíles, estaba andando por la calle principal de mi barrio camino hacia la estación más cercana, junto con mucha gente que, como yo, se había visto sorprendida por el cierre de la instalación. Menos mal que no llovía como ayer, porque de lo contrario el paseo podría haber acabado en la calada del año. Bajando hacia el destino alternativo íbamos muchos, algunos con paso firme y otros desorientados, que se notaba estaban más acostumbrados a su rutina y la ruptura de la misma les había trastocado. El otro día salió una noticia en el telediario que decía que un 25% de los conductores españoles han conducido alguna vez de manera automática, sin darse cuenta de lo que estaban haciendo. Salió el caso de un señor diciendo que, al poco de cambiar de casa, en uno de sus viajes del trabajo al hogar acabó en frente al portal de su antigua vivienda y una vez allí se preguntó qué narices había hecho. Y andando, o en muchas otras facetas, nos pasa lo mismo, Ponemos una especie de piloto automático y a veces no somos ni conscientes de en qué estación de metro nos cambiamos, qué parada de autobús escogemos o cuáles son los comercios que hay en las calles por las que transitamos en nuestros rutinarios caminos de ida y vuelta al trabajo. Supongo que será una cuestión de adaptación, de ahorro mental o de que como somos animales de costumbres disfrutamos de las mismas y nos fabricamos rutinas que nos dejan unos minutos de descanso en el día a día. Sea por lo que fuerte en ocasiones como las de hoy, por un suceso ajeno, esas costumbres se rompen, se ven alteradas por completo, y debemos reaccionar ante ellas. Puede que entre todas las personas que hoy tengan que ir a la parada alternativa haya una, aunque sólo sea una, que nunca haya usado dicha estación, pese a pasar todos los días bajo ella. Hoy esa persona se sentirá perdida, estará un buen rato mirando carteles que nunca observa porque “se conoce” el camino y va a pasarse gran parte de la mañana hablando de la mala manera con la que ha empezado el viernes. Desde luego en la riada de personas que bajábamos a la boca del metro habrá de todo, pero lo más seguro es que hoy todas ellas estaban más despiertas y atentas a lo que sucedía a su alrededor que nunca, lo que, por otra parte, no está nada mal.
Y sobre el suceso que ha causado esto, la verdad es que no se que es lo que habrá pasado. Me he dado una vuelta por la prensa en Internet y, en sus secciones locales, no aparece nada, por lo que queda el consuelo de que tras tanta luz y alarmas sólo se encuentre un susto, nada desagradable, y que la única consecuencia de todo eso haya sido la, sana en parte, ruptura de al rutina de un montón de urbanitas enloquecidos que vamos sin mirar, andamos sin fijarnos y no somos conscientes de lo que nos rodea. Si sólo ha sido eso, bienvenido sea.
jueves, octubre 27, 2011
Europa tras la cumbre de Bruselas
A eso de las 4 de la mañana ha terminado la supercumbre de la UE, con el acuerdo de una quita del 50% de la deuda griega, el aumento del fondo de rescate a un billón de euros, con b de barbaridad, y la necesidad de recapitalizar la banca, exigiéndole un ratio de capital del 9% frente al 7% actual. ¿Es un buen o mal acuerdo? Depende. Si se hubiera adoptado hace un año podríamos estar contentos. A día de hoy, y con el andamiaje cayéndose, me parece muy insuficiente, sobre todo porque no hace otra cosa que estirar al límite los instrumentos ya existentes que, se ha visto, no funcionan como debieran.
Como lo del fondo de rescate es muy complicado y denso, voy a centrarme en los otros dos puntos. Por un lado está la quita griega, del 50%, y esto quiere decir que de lo que debe Grecia no pagará la mitad. Es una forma de asumir que el país está quebrado y que no puede hacer frente a sus pagos, y en sí mismo es un avance. Hubiera sido mejor decidir lo mismo hace un año, porque Grecia entonces estaba tan quebrada como ahora, sólo que debía menos y el importe de lo impagado sería menor. Pero no se quiso reconocer esa realidad, fuera por miedo, orgullo o tozudez. Los que decíamos eso entonces éramos tachados de tremendistas, aunque ahora nos duela como a todos lo que se va a dejar de ingresar y el dinero que se ha tirado en un pozo sin fondo. Lo más interesante de la quita griega no es tanto su porcentaje como su distribución, de la que no se dice nada, porque de la deuda una parte la tienen los bancos privados y otra está en manos de entidades como el BCE, FMI, etc. Doy por seguro que estas últimas cobraran, por lo que es probable que los bancos privados no cobren nada, o casi. Esto enlaza con el asunto de la recapitalización bancaria, y aquí más que Grecia aparece España. Resulta que de los cálculos que se están publicando, que elevan las exigencias de la banca a unos 100.000 millones de euros (qué cifras, Dios mío, qué cifras) una cuarta parte corresponde a entidades española. La bomba. A lo largo del día vamos a oír muchos discursos que tratarán de suavizar esto, diciendo que si sumamos unas provisiones raras y otras cosas de nombre extraño el esfuerzo no es tan grande, pero no se engañe. España sale muy mal parada de esta cumbre, con su sector financiero estigmatizado y en una posición de debilidad muy grande. Si hasta ahora hemos vivido una sequía del crédito a partir de hoy el crédito pasará a los libros de historia, porque los bancos harán lo que sea para darse crédito a sí mismos. Así mismo la idea de valorar la deuda pública a precios de mercado, lo que supone rebajar por lo menos un 2% el valor de la deuda española implica, entre otras cosas, que las nuevas emisiones del Tesoro saldrán mucho más caras, por lo que el déficit, lejos de disminuir, crecerá. Y eso le va a pasar a todos los países que vean rebajado el valor nominal de los títulos de deuda que emitan, no sólo a España. Es una medida lógica, pero que tiene unas consecuencias perversas. Si se fijan es algo parecido a lo que pasa con los pisos, el auténtico problema de la banca española. Siguen en los balances escriturados a los precios inflados pero valen menos. Si se computan a valor de mercado el banco se hunde, y por ello sigue instalado en la falacia. En el caso de la deuda la distorsión entre ambos precios es menor, pero también existe. Lo que ha hecho la UE es obligar a los bancos a empezar a valorar la deuda por lo que realmente vale, y eso hará caer el valor del balance, de ahí la recapitalización. Las consecuencias sobre el crédito y demás son obvias, no??
Además esta cumbre deja muchos flecos sueltos. El desmadre italiano no cesa, por lo que seguirá causando problemas, cada vez más graves. Una vez abierta la puerta a la quita griega, ¿qué impide que no se produzca otra quita parcial sobre la deuda portuguesa, igualmente impagable? Si el tiempo ha demostrado que el fondo de rescate de medio billón de euros no servía para salvar a Grecia, ¿cómo podrá uno de un billón auxiliar a España o Italia? Muchas y complicadas preguntas, y es que la UE está viviendo sus peores días desde que se creo, como comunidad económica, en 1957. Esta noche hemos salvado una bola de partido, pero el juego continúa, y creo que seguimos acorralados al fondo de la pista.
Como lo del fondo de rescate es muy complicado y denso, voy a centrarme en los otros dos puntos. Por un lado está la quita griega, del 50%, y esto quiere decir que de lo que debe Grecia no pagará la mitad. Es una forma de asumir que el país está quebrado y que no puede hacer frente a sus pagos, y en sí mismo es un avance. Hubiera sido mejor decidir lo mismo hace un año, porque Grecia entonces estaba tan quebrada como ahora, sólo que debía menos y el importe de lo impagado sería menor. Pero no se quiso reconocer esa realidad, fuera por miedo, orgullo o tozudez. Los que decíamos eso entonces éramos tachados de tremendistas, aunque ahora nos duela como a todos lo que se va a dejar de ingresar y el dinero que se ha tirado en un pozo sin fondo. Lo más interesante de la quita griega no es tanto su porcentaje como su distribución, de la que no se dice nada, porque de la deuda una parte la tienen los bancos privados y otra está en manos de entidades como el BCE, FMI, etc. Doy por seguro que estas últimas cobraran, por lo que es probable que los bancos privados no cobren nada, o casi. Esto enlaza con el asunto de la recapitalización bancaria, y aquí más que Grecia aparece España. Resulta que de los cálculos que se están publicando, que elevan las exigencias de la banca a unos 100.000 millones de euros (qué cifras, Dios mío, qué cifras) una cuarta parte corresponde a entidades española. La bomba. A lo largo del día vamos a oír muchos discursos que tratarán de suavizar esto, diciendo que si sumamos unas provisiones raras y otras cosas de nombre extraño el esfuerzo no es tan grande, pero no se engañe. España sale muy mal parada de esta cumbre, con su sector financiero estigmatizado y en una posición de debilidad muy grande. Si hasta ahora hemos vivido una sequía del crédito a partir de hoy el crédito pasará a los libros de historia, porque los bancos harán lo que sea para darse crédito a sí mismos. Así mismo la idea de valorar la deuda pública a precios de mercado, lo que supone rebajar por lo menos un 2% el valor de la deuda española implica, entre otras cosas, que las nuevas emisiones del Tesoro saldrán mucho más caras, por lo que el déficit, lejos de disminuir, crecerá. Y eso le va a pasar a todos los países que vean rebajado el valor nominal de los títulos de deuda que emitan, no sólo a España. Es una medida lógica, pero que tiene unas consecuencias perversas. Si se fijan es algo parecido a lo que pasa con los pisos, el auténtico problema de la banca española. Siguen en los balances escriturados a los precios inflados pero valen menos. Si se computan a valor de mercado el banco se hunde, y por ello sigue instalado en la falacia. En el caso de la deuda la distorsión entre ambos precios es menor, pero también existe. Lo que ha hecho la UE es obligar a los bancos a empezar a valorar la deuda por lo que realmente vale, y eso hará caer el valor del balance, de ahí la recapitalización. Las consecuencias sobre el crédito y demás son obvias, no??
Además esta cumbre deja muchos flecos sueltos. El desmadre italiano no cesa, por lo que seguirá causando problemas, cada vez más graves. Una vez abierta la puerta a la quita griega, ¿qué impide que no se produzca otra quita parcial sobre la deuda portuguesa, igualmente impagable? Si el tiempo ha demostrado que el fondo de rescate de medio billón de euros no servía para salvar a Grecia, ¿cómo podrá uno de un billón auxiliar a España o Italia? Muchas y complicadas preguntas, y es que la UE está viviendo sus peores días desde que se creo, como comunidad económica, en 1957. Esta noche hemos salvado una bola de partido, pero el juego continúa, y creo que seguimos acorralados al fondo de la pista.
miércoles, octubre 26, 2011
Del drama a la comedia sólo hay un paso
Esta frase de título tiene muchas variantes, pero todas ellas indican que comedia y tragedia son sentimientos que se hallan mucho más próximas entre sí de lo que pueda parecer. En la particular tragedia europea que vivimos, agudizada estos días por el desencuentro y nerviosismo al que nos tiene acostumbrada la UE y sus teóricos líderes, ayer se rozó lo bufo al depender, durante gran parte del día, el futuro de la Unión del comportamiento de Berlusconi, y de la decisión que su coaligado gobierno adoptase sobre la reforma de las pensiones y otras exigencias solicitadas por Merkel.
No me digan que no es triste tener que depender de u bufón tan patético como Berlusconi. No sólo nos llena la televisión de la infame basura que sus canales emiten a todas horas, sino que además, en su papel de dirigente político, tiene en vilo a toda la Unión por sus devaneos y cambalaches. Si alguna vez alguien dijo que esta crisis de la Unión Europea empezaba a asemejarse al declive del imperio romano ya tenemos aquí a un digno sucesor de Calígula, Nerón o cualquier otro de los emperadores clásicos desquiciados. Sea como fuera parece que Berlusconi y sus socios de la liga norte, el partido independentista de la Padania (Milán y alrededores) de Umberto Bossi, han logrado un acuerdo sobre el asunto de las pensiones, que iguala la edad de jubilación de la mujer a los sesenta y cinco años (curioso, antes la mujer italiana se jubilaba a los sesenta, no me pregunten porqué….) pero no han acordado nada sobre un aumento de la edad global hasta los sesenta y siete, como se hizo en España y, al parecer, se reclamaba desde Bruselas. Con este acuerdo Berlusconi pretende presentarse esta tarde en la, nuevamente, muy decisiva cumbre de la UE con los deberes hechos, para que no le vuelvan a echar la bronca como el pasado fin de semana. De todas maneras tiene su lógica la reticencia con la que la UE observa los acuerdos alcanzados en Italia, porque del anunciado paquete de recortes que en verano llenó muchos titulares al final no ha quedado mucha cosa, se ha ido deshaciendo en el trámite parlamentario, y existe el temor de que algo similar pueda suceder con el acuerdo de ayer. Muchas alharacas, anuncios y titulares, pero luego se llena todo de excepciones y al final la edad de jubilación puede ser cualquier cosa. Muestra de esta desconfianza fue el duro momento que se vivió el Domingo en la rueda de prensa entre Merkel y Sarkozy ante una pregunta de un periodista sobre si confiaban en las medidas que debía adoptar el gobierno de Berlusconi. Ante la pregunta Sarkozy no disimula una sonrisa que viene a decir “esos capullos italianos” y mira a Ángela con aspecto pasota, a ver que castigo se le ocurre a la jefa. Ante esa imagen Berlusconi salió hecho una hidra y emitió un comunicado afirmando que nadie le da lecciones de nada, y que ni Francia ni Alemania son los dirigentes de la Unión ni pueden forzar los compromisos y actitudes de gobiernos elegidos democráticamente. Este cruce de reproches se unió a los que se dirigieron el día anterior Sarkozy y Cameron, y los que ayer nos dirigió Sarkozy a los españoles, etc etc. Como verán, toda una serie de buenas voluntades reunidas por el bien común. En cualquier momento la cumbre europea puede acabar como un combate de boxeo, tirándose unos a otros los papeles, la deuda, los avales y demás cosas que tengan a mano, y allí estará presto el genio de Berlusconi, son sólo para arrojar cosas, sino para retransmitirlo en directo, poner unas azafatas con poca ropa y mucho chocolate belga en su cuerpo y hacer caja del espectáculo. Quién sabe, quizás sea así como deba acabar esto, al paso que va….
Sólo un apunte más sobre este personaje tan grotesco. Hasta ayer, con el gobierno caído y el país en la picota, Berlusconi tuvo tiempo de, ene la negociación de esas medidas urgentes, incluir una medida más para su propio beneficio, relacionada esta vez con asuntos de herencias de cara a la sucesión de su imperio personal y los derechos de su exmujer. Es difícil de creer, pero así es. Y en cierto modo me alegro de que su hundimiento político, que no lo ha conseguido la presión internacional sobre su infame comportamiento público, de viejo verde depravado, asaltacunas y salido, esté a punto de hacerlo algo tan gris, oscuro y vulgar como la insostenible deuda pública italiana. Curioso, como Al Capone, Berlusconi puede caer por la pasta, no por sus delitos.
No me digan que no es triste tener que depender de u bufón tan patético como Berlusconi. No sólo nos llena la televisión de la infame basura que sus canales emiten a todas horas, sino que además, en su papel de dirigente político, tiene en vilo a toda la Unión por sus devaneos y cambalaches. Si alguna vez alguien dijo que esta crisis de la Unión Europea empezaba a asemejarse al declive del imperio romano ya tenemos aquí a un digno sucesor de Calígula, Nerón o cualquier otro de los emperadores clásicos desquiciados. Sea como fuera parece que Berlusconi y sus socios de la liga norte, el partido independentista de la Padania (Milán y alrededores) de Umberto Bossi, han logrado un acuerdo sobre el asunto de las pensiones, que iguala la edad de jubilación de la mujer a los sesenta y cinco años (curioso, antes la mujer italiana se jubilaba a los sesenta, no me pregunten porqué….) pero no han acordado nada sobre un aumento de la edad global hasta los sesenta y siete, como se hizo en España y, al parecer, se reclamaba desde Bruselas. Con este acuerdo Berlusconi pretende presentarse esta tarde en la, nuevamente, muy decisiva cumbre de la UE con los deberes hechos, para que no le vuelvan a echar la bronca como el pasado fin de semana. De todas maneras tiene su lógica la reticencia con la que la UE observa los acuerdos alcanzados en Italia, porque del anunciado paquete de recortes que en verano llenó muchos titulares al final no ha quedado mucha cosa, se ha ido deshaciendo en el trámite parlamentario, y existe el temor de que algo similar pueda suceder con el acuerdo de ayer. Muchas alharacas, anuncios y titulares, pero luego se llena todo de excepciones y al final la edad de jubilación puede ser cualquier cosa. Muestra de esta desconfianza fue el duro momento que se vivió el Domingo en la rueda de prensa entre Merkel y Sarkozy ante una pregunta de un periodista sobre si confiaban en las medidas que debía adoptar el gobierno de Berlusconi. Ante la pregunta Sarkozy no disimula una sonrisa que viene a decir “esos capullos italianos” y mira a Ángela con aspecto pasota, a ver que castigo se le ocurre a la jefa. Ante esa imagen Berlusconi salió hecho una hidra y emitió un comunicado afirmando que nadie le da lecciones de nada, y que ni Francia ni Alemania son los dirigentes de la Unión ni pueden forzar los compromisos y actitudes de gobiernos elegidos democráticamente. Este cruce de reproches se unió a los que se dirigieron el día anterior Sarkozy y Cameron, y los que ayer nos dirigió Sarkozy a los españoles, etc etc. Como verán, toda una serie de buenas voluntades reunidas por el bien común. En cualquier momento la cumbre europea puede acabar como un combate de boxeo, tirándose unos a otros los papeles, la deuda, los avales y demás cosas que tengan a mano, y allí estará presto el genio de Berlusconi, son sólo para arrojar cosas, sino para retransmitirlo en directo, poner unas azafatas con poca ropa y mucho chocolate belga en su cuerpo y hacer caja del espectáculo. Quién sabe, quizás sea así como deba acabar esto, al paso que va….
Sólo un apunte más sobre este personaje tan grotesco. Hasta ayer, con el gobierno caído y el país en la picota, Berlusconi tuvo tiempo de, ene la negociación de esas medidas urgentes, incluir una medida más para su propio beneficio, relacionada esta vez con asuntos de herencias de cara a la sucesión de su imperio personal y los derechos de su exmujer. Es difícil de creer, pero así es. Y en cierto modo me alegro de que su hundimiento político, que no lo ha conseguido la presión internacional sobre su infame comportamiento público, de viejo verde depravado, asaltacunas y salido, esté a punto de hacerlo algo tan gris, oscuro y vulgar como la insostenible deuda pública italiana. Curioso, como Al Capone, Berlusconi puede caer por la pasta, no por sus delitos.
martes, octubre 25, 2011
Grietas en la UE
Esto de la UE cada vez es más emocionante. Por usar un símil futbolístico, cosa rara en mi, tenemos una cumbre del siglo cada dos semanas, e incluso a veces dos. Este es el caso de la reunión de mañana Miércoles, segunda vuelta de la acaecida este pasado Domingo. Hay varias causas por las que se ha decidido hacer esta segunda cumbre, y pese a que la principal sea que no iba a haber acuerdo el Domingo tampoco es menor que mañana el Parlamento alemán vote sobre la ampliación del fondo de rescate. Merkel debe llevar a Bruselas el previsible sí de esa votación, pero no debe ir allí antes de obtenerlo.
Sin embargo, no espero demasiado de estas cumbres. Supongo que al final habrá algún acuerdo de mínimos, principalmente sobre la ampliación del fondo y la quita de la deuda griega, que pueda ser saludado con una subida de las bolsas y otro efecto euforia que durará poco, como las burbujas del champán. De todas maneras la alternativa de la falta de acuerdo es tan horrible que sea lo que sea lo adoptado, bien estará. Sin embargo, es preocupante observar que a medida que pasa el tiempo y la situación financiera se deteriora, la política empieza a embarrancar. Ayer por la tarde la noticia era la bronca que había saltado entre Cameron y Sarkozy, en el que el segundo mandaba callar al primero. La causa de fondo de esta agria disputa viene del hecho de que la UE al conformamos 27 países, de los cuales 17 estamos en el euro y 10 no, entre ellos Reino Unido y Suecia, por ejemplo. Cada vez que hay reuniones entre ministros de economía de la UE ustedes habrán oído palabras como “eurogrupo” que suelen ser los primeros que se reúnen, y que son los ministros de los 17 países que tienen euro, y al día siguiente se reúne el llamado “Ecofin” que son los ministros de economía de toda la UE. Y en los últimos tiempos, a la vez que la situación del euro empeora y con ello la urgencia del eurogrupo para tomar decisiones, éstas acaban siendo impuestas al resto de países que no poseen euro, y las quejas de estos países de acudir a reuniones del ecofin en las que se encuentran con acuerdos adoptados el día anterior por el grupo reducido de países que deben ratificar sí o sí van creciendo en tono e intensidad. Este tipo de disputas, naturales hasta cierto punto, nunca habían llegado al nivel de enfrentamiento visto ayer entre Francia y Reino Unido, y son un nuevo motivo de preocupación para los que defendemos el concepto de Unión Europea. Muchas veces se ha dicho, y parece ser cierto, que de esta crisis se saldrá o con mas Europa, entendiendo como tal la coordinación de las políticas fiscales y la cesión de soberanía a cambio del respaldo común a la deuda, o sin Europa, con un euro fragmentado, puede incluso que destruido, y unos tratados volatilizados en medio de acusaciones y demandas de impago de unos países sobre otros. Este segundo escenario, el menso probable, va ganando puntos de probabilidad día a día, y sucesos como este enfrentamiento delatan que el mar de fondo de los agravios entre países europeos crece de manera peligrosa. Y es normal. Ante situaciones muy tensas y problemas muy serios como los actuales, que exigen sacrificios, aportar fondos y restringir gastos, cada una de las naciones se enfrenta a fuertes presiones internas que le pueden hacer adoptar una posición ante el resto de socios de la UE que le permita salir airoso en casa, pero a cambio de contribuir a hundir un poco más el proyecto común. La falta de liderazgo y visión de los actuales dirigentes europeos, unida a la ausencia total de pedagogía ante la opinión pública de lo que está sucediendo son ingredientes básicos para crear este amargo cóctel que ahora saboreamos.
Así, la cumbre de mañana poseerá una enorme agenda económica pero no una menor política. Las exigencias de nuevos recortes a países ya afectados, como es el caso de Italia, envuelto ahora mismo en el marasmo más absoluto, y puede que a España, y el asunto del FEEF y la deuda griega deben compatibilizarse con una foto en la que las caras sonrientes de los primeros ministros allí presentes no parezcan siniestras calabazas de Halloween. El reto es, como pueden ver, inmenso, y es tanto lo que nos jugamos estos días que, como antes decía, el mal acuerdo es suficiente para tirar adelante. De todas maneras no se puede seguir mucho tiempo en este estado de nervios y tensión. En gran parte, la UE ha mostrado su fracaso e incapacidad de gestión. Urge repensarla, porque tal como está diseñada ahora, no funciona.
Sin embargo, no espero demasiado de estas cumbres. Supongo que al final habrá algún acuerdo de mínimos, principalmente sobre la ampliación del fondo y la quita de la deuda griega, que pueda ser saludado con una subida de las bolsas y otro efecto euforia que durará poco, como las burbujas del champán. De todas maneras la alternativa de la falta de acuerdo es tan horrible que sea lo que sea lo adoptado, bien estará. Sin embargo, es preocupante observar que a medida que pasa el tiempo y la situación financiera se deteriora, la política empieza a embarrancar. Ayer por la tarde la noticia era la bronca que había saltado entre Cameron y Sarkozy, en el que el segundo mandaba callar al primero. La causa de fondo de esta agria disputa viene del hecho de que la UE al conformamos 27 países, de los cuales 17 estamos en el euro y 10 no, entre ellos Reino Unido y Suecia, por ejemplo. Cada vez que hay reuniones entre ministros de economía de la UE ustedes habrán oído palabras como “eurogrupo” que suelen ser los primeros que se reúnen, y que son los ministros de los 17 países que tienen euro, y al día siguiente se reúne el llamado “Ecofin” que son los ministros de economía de toda la UE. Y en los últimos tiempos, a la vez que la situación del euro empeora y con ello la urgencia del eurogrupo para tomar decisiones, éstas acaban siendo impuestas al resto de países que no poseen euro, y las quejas de estos países de acudir a reuniones del ecofin en las que se encuentran con acuerdos adoptados el día anterior por el grupo reducido de países que deben ratificar sí o sí van creciendo en tono e intensidad. Este tipo de disputas, naturales hasta cierto punto, nunca habían llegado al nivel de enfrentamiento visto ayer entre Francia y Reino Unido, y son un nuevo motivo de preocupación para los que defendemos el concepto de Unión Europea. Muchas veces se ha dicho, y parece ser cierto, que de esta crisis se saldrá o con mas Europa, entendiendo como tal la coordinación de las políticas fiscales y la cesión de soberanía a cambio del respaldo común a la deuda, o sin Europa, con un euro fragmentado, puede incluso que destruido, y unos tratados volatilizados en medio de acusaciones y demandas de impago de unos países sobre otros. Este segundo escenario, el menso probable, va ganando puntos de probabilidad día a día, y sucesos como este enfrentamiento delatan que el mar de fondo de los agravios entre países europeos crece de manera peligrosa. Y es normal. Ante situaciones muy tensas y problemas muy serios como los actuales, que exigen sacrificios, aportar fondos y restringir gastos, cada una de las naciones se enfrenta a fuertes presiones internas que le pueden hacer adoptar una posición ante el resto de socios de la UE que le permita salir airoso en casa, pero a cambio de contribuir a hundir un poco más el proyecto común. La falta de liderazgo y visión de los actuales dirigentes europeos, unida a la ausencia total de pedagogía ante la opinión pública de lo que está sucediendo son ingredientes básicos para crear este amargo cóctel que ahora saboreamos.
Así, la cumbre de mañana poseerá una enorme agenda económica pero no una menor política. Las exigencias de nuevos recortes a países ya afectados, como es el caso de Italia, envuelto ahora mismo en el marasmo más absoluto, y puede que a España, y el asunto del FEEF y la deuda griega deben compatibilizarse con una foto en la que las caras sonrientes de los primeros ministros allí presentes no parezcan siniestras calabazas de Halloween. El reto es, como pueden ver, inmenso, y es tanto lo que nos jugamos estos días que, como antes decía, el mal acuerdo es suficiente para tirar adelante. De todas maneras no se puede seguir mucho tiempo en este estado de nervios y tensión. En gran parte, la UE ha mostrado su fracaso e incapacidad de gestión. Urge repensarla, porque tal como está diseñada ahora, no funciona.
lunes, octubre 24, 2011
GadaFIN
Podría hablar hoy de la cumbre europea de este finde, pero no hay conclusiones hasta el Miércoles, o del chaparrón que ahora cae sobre Madrid y de la sensación que tengo de estar en medio de un barco en la tormenta, porque es noche oscura, no veo el suelo y el viento azota mi edificio con saña, pero ya puestos, de saña, hablemos del final de Gadafí, la noticia internacional que ha ocultado para el resto del mundo el abandono de las armas por parte de ETA. El día 20 de octubre 2011 ya tiene doble aniversario.
¿Sería usted capaz de matar a alguien a quien odie mucho? Siéntese, piénselo fríamente y responda en su interior. Muy probablemente al final la respuesta sea no. Todos hemos fantaseado con cargarnos a un capullo dictador, dado el entorno en el que vivimos a un islamista o un etarra, o ya más cerca a ese querido jefe al que tanto “amamos”. Sin embargo es muy probable que no se de esa circunstancia que nos permita ejecutarlo y, de producirse, no lo haríamos en un elevadísimo porcentaje de probabilidad. Pues eso no es lo que ha pasado con Gadafi. Capturado el mediodía del Jueves 20 por tropas enemigas en las afueras de Sirte, su ciudad natal, en la que ofreció fuerte resistencia, fue rodeado por una turba enfurecida que le pegó, golpeó, insultó, vejó y, finalmente, le ejecutó. Hay muchas imágenes del durante y del después, en las que se ve a un sujeto muy reconocible como Gadafi que, ensangrentado por lo que se ha dicho que fue un ataque a su convoy por parte de las tropas de la OTAN, se encuentra desorientado y es cogido por la multitud y llevado a la fuerza. Es difícil seguir los vídeos, porque la imagen se mueve tanto como las manos de los móviles que la gravan, pero se siente el pánico que se ha apoderado del Gadafi, que está rodeado y se ve ante sus captores como el trofeo de caza soñado. Se suceden las escenas violentas y es fácil imaginar que asistimos a un linchamiento en directo, al cobro de la venganza, a una escena de esas que se recrean en las películas del oeste, donde la multitud acorrala al bandido, lo dirige al árbol más cercano y lo ahorca, sin que la ley, presente o no, pueda hacer algo. Lo único que ha cambiado desde entonces es la técnica de asesinato, a balazos en este caso, frente a la soga de antaño. Los allí reunidos no dan crédito a su suerte, han capturado al tirano al que tanto odiaban, el que durante cuarenta años les ha sometido y torturado hasta límites difíciles de imaginar. Y no se dan cuenta de que lo más cruel que pueden hacerle es juzgarle y apresarle. No, esa escena revela como funciona el alma humana descarnada, cuando los frenos morales y sociales que nos han inculcado desde pequeños, y que han domesticado nuestro instinto animal, se desatan y nos dejan solos frente al deseo de, en este caso, venganza. Humillado hasta el final Gadafi recibe varios disparos en el cuerpo y es rematado como un perro con un disparo en la sien desde poca altura. El festejo continúa y loa gritos de alegría se extienden por toda la zona y, después, todo el país. Ha caído el dictador, ha muerto la rata. Poco después es capturado otro de sus hijos, Mutasem, que sufre igual destino, y acaba como su padre linchado y ejecutado por la masa. Ambos padre e hijo siguen expuestos en una cámara frigorífica de verduras de Misrata para que la gente los vea, admire el trabajo hecho y se regocije ante su muerte, en lo que no deja de ser un espectáculo lamentable.
Gadafi no debía haber acabado así, no. Tenía que haber sido capturado, juzgado en la Haya por los crímenes que ha cometido y, en mi opinión, haber sido condenado a una cadena perpetua hasta el final de sus días, y que cada uno de ellos fuera un encierro de el mismo con el mucho mal que ha causado. Su linchamiento, que triste, humaniza la figura siniestra del dictador, logra ensalzarlo y, como sucedió hace dos décadas con Ceaucescu, en un caso similar, hace que con el tiempo nos acordemos más de lo triste de su final que de la infamia de su régimen. Al final, qué triste, los asesinos de Gadafi se han comportado como lo hubiera hecho él mismo.
¿Sería usted capaz de matar a alguien a quien odie mucho? Siéntese, piénselo fríamente y responda en su interior. Muy probablemente al final la respuesta sea no. Todos hemos fantaseado con cargarnos a un capullo dictador, dado el entorno en el que vivimos a un islamista o un etarra, o ya más cerca a ese querido jefe al que tanto “amamos”. Sin embargo es muy probable que no se de esa circunstancia que nos permita ejecutarlo y, de producirse, no lo haríamos en un elevadísimo porcentaje de probabilidad. Pues eso no es lo que ha pasado con Gadafi. Capturado el mediodía del Jueves 20 por tropas enemigas en las afueras de Sirte, su ciudad natal, en la que ofreció fuerte resistencia, fue rodeado por una turba enfurecida que le pegó, golpeó, insultó, vejó y, finalmente, le ejecutó. Hay muchas imágenes del durante y del después, en las que se ve a un sujeto muy reconocible como Gadafi que, ensangrentado por lo que se ha dicho que fue un ataque a su convoy por parte de las tropas de la OTAN, se encuentra desorientado y es cogido por la multitud y llevado a la fuerza. Es difícil seguir los vídeos, porque la imagen se mueve tanto como las manos de los móviles que la gravan, pero se siente el pánico que se ha apoderado del Gadafi, que está rodeado y se ve ante sus captores como el trofeo de caza soñado. Se suceden las escenas violentas y es fácil imaginar que asistimos a un linchamiento en directo, al cobro de la venganza, a una escena de esas que se recrean en las películas del oeste, donde la multitud acorrala al bandido, lo dirige al árbol más cercano y lo ahorca, sin que la ley, presente o no, pueda hacer algo. Lo único que ha cambiado desde entonces es la técnica de asesinato, a balazos en este caso, frente a la soga de antaño. Los allí reunidos no dan crédito a su suerte, han capturado al tirano al que tanto odiaban, el que durante cuarenta años les ha sometido y torturado hasta límites difíciles de imaginar. Y no se dan cuenta de que lo más cruel que pueden hacerle es juzgarle y apresarle. No, esa escena revela como funciona el alma humana descarnada, cuando los frenos morales y sociales que nos han inculcado desde pequeños, y que han domesticado nuestro instinto animal, se desatan y nos dejan solos frente al deseo de, en este caso, venganza. Humillado hasta el final Gadafi recibe varios disparos en el cuerpo y es rematado como un perro con un disparo en la sien desde poca altura. El festejo continúa y loa gritos de alegría se extienden por toda la zona y, después, todo el país. Ha caído el dictador, ha muerto la rata. Poco después es capturado otro de sus hijos, Mutasem, que sufre igual destino, y acaba como su padre linchado y ejecutado por la masa. Ambos padre e hijo siguen expuestos en una cámara frigorífica de verduras de Misrata para que la gente los vea, admire el trabajo hecho y se regocije ante su muerte, en lo que no deja de ser un espectáculo lamentable.
Gadafi no debía haber acabado así, no. Tenía que haber sido capturado, juzgado en la Haya por los crímenes que ha cometido y, en mi opinión, haber sido condenado a una cadena perpetua hasta el final de sus días, y que cada uno de ellos fuera un encierro de el mismo con el mucho mal que ha causado. Su linchamiento, que triste, humaniza la figura siniestra del dictador, logra ensalzarlo y, como sucedió hace dos décadas con Ceaucescu, en un caso similar, hace que con el tiempo nos acordemos más de lo triste de su final que de la infamia de su régimen. Al final, qué triste, los asesinos de Gadafi se han comportado como lo hubiera hecho él mismo.
viernes, octubre 21, 2011
Y ETA lo dejó
No nos van a quedar días del calendario sin ser señalados. Desde ayer el 20O será recordado para siempre como el día en el que ETA anunció su final como banda terrorista. En el que los encapuchados de sus habituales comunicados anunciaron el cierre de la persiana y pasaron de ser sujetos a los que tener miedo a ser personajes ridículos. Cómo puede cambiar la vida en pocos segundos. Ojala hubieran tomado esa decisión hace años, muchos años, y así nos hubiéramos evitado miles de lágrimas derramadas. Hay que ser prudentes con el anuncio, pero es el que esperábamos.
Hoy el protagonismo no quiero dárselo a ETA, eso nunca, ni a sus seguidores, ni a los políticos, no. Tendrán ustedes cientos de artículos en prensa que glosarán adecuadamente cómo la ley y la democracia han doblegado al terror, pero hoy quiero pensar en que es el primer día del resto de la vida de cientos, miles de personas anónimas, que cuando se levanten en esta fría mañana de octubre van a poder empezar a relajar sus metódicas y terribles costumbres. Hoy muchos empezarán a no mirar bajo su coche por si hay un artefacto colocado, irán a tomar café a una cafetería que, si les gusta, podrá ser el lugar en el que habitualmente compren el café, empezarán a hacer recados en su barrio, podrán sacar a pasear a su perro por donde y cuando les plazca, irán de paseo con sus hijos sin mirar en las esquinas a ver si son vistos, empezarán a despedirse de la sombra que, fiel y atenta, les ha acompañado durante los últimos años para garantizarles protección y, en definitiva, muchos miles de personas sentirán hoy al levantarse, que son un poco más libres. Algunos de ellos son dirigentes políticos más o menos conocidos. La mayoría son ciudadanos de a pie, completamente anónimos excepto en su entorno, que un día optaron por el sacrificio de meterse en política frente a ETA, lo que en el País Vasco es sinónimo de meterse en graves problemas. Su círculo social se redujo, se empezaron a sentir perseguidos, amenazados, excluidos de su hasta entonces vida normal, y con una gran incomprensión por parte de todos los que no podían (o no querían) ponerse en su lugar. Esos ciudadanos anónimos, su resistencia, su coraje a veces rayano en el heroísmo, voluntario y desinteresado, son una de las principales causas de la derrota de ETA. Su ejemplo, fuerza y audacia ha demostrado a los terroristas que de poco valen las pistolas frente al valor y coraje de los que defienden la democracia con las armas de la palabra. ETA mató a grandes políticos y luchadores de la libertad, como Ernest Lluch, Fernando Buesa, Francisco Tomás y Valiente o Gregorio Ordóñez, por citar sólo unos pocos, pero del ejemplo, las palabras de libertad y coraje que emanaban de sus mentes salieron muchos de esos ciudadanos, concejales en pueblos perdidos, mitineros de barrio que han sido asediados, y tantos y tantos ejemplos. Hoy, el primer día en el que tras más de cuarenta años el País Vasco y el conjunto de España nos levantamos sin el miedo al terrorismo etarra, quiero pensar en todos ellos, y desde aquí rendirles mi más sincero homenaje y agradecimiento por el esfuerzo que han realizado, y por el ejemplo que nos han dado. En nuestro homenaje póstumo y recuerdo siempre estarán las víctimas de ETA, y los miles de policías, guardias civiles, hertzianas y demás que se han dejado vida y esfuerzos por acabar con el terrorismo, pero no olvidemos a esos otros héroes. Su legado es inmenso.
Por cierto, no deja de ser curioso que el día que ETA anuncia su final Gaddafi es asesinado en Sirte, su ciudad natal. Cuarenta años de cruel dictadura en Libia y cuarenta y tres años de fanatismo terrorista en el País Vasco acaban el mismo día. Sorprendente. A partir hoy empieza la reconstrucción moral y social del País Vasco, basada en la memoria, dignidad y justicia, pero lo cierto es que hoy es el primer día de una nueva vida para todos. Hay que ser cuidadosos, porque quién sabe si en el futuro habrá escisiones, dado el historial de la banda, pero de momento, y cómo dice la canción religiosa, con la prudencia y congoja debida, sea nuestra alegría y nuestro gozo…..
Hoy el protagonismo no quiero dárselo a ETA, eso nunca, ni a sus seguidores, ni a los políticos, no. Tendrán ustedes cientos de artículos en prensa que glosarán adecuadamente cómo la ley y la democracia han doblegado al terror, pero hoy quiero pensar en que es el primer día del resto de la vida de cientos, miles de personas anónimas, que cuando se levanten en esta fría mañana de octubre van a poder empezar a relajar sus metódicas y terribles costumbres. Hoy muchos empezarán a no mirar bajo su coche por si hay un artefacto colocado, irán a tomar café a una cafetería que, si les gusta, podrá ser el lugar en el que habitualmente compren el café, empezarán a hacer recados en su barrio, podrán sacar a pasear a su perro por donde y cuando les plazca, irán de paseo con sus hijos sin mirar en las esquinas a ver si son vistos, empezarán a despedirse de la sombra que, fiel y atenta, les ha acompañado durante los últimos años para garantizarles protección y, en definitiva, muchos miles de personas sentirán hoy al levantarse, que son un poco más libres. Algunos de ellos son dirigentes políticos más o menos conocidos. La mayoría son ciudadanos de a pie, completamente anónimos excepto en su entorno, que un día optaron por el sacrificio de meterse en política frente a ETA, lo que en el País Vasco es sinónimo de meterse en graves problemas. Su círculo social se redujo, se empezaron a sentir perseguidos, amenazados, excluidos de su hasta entonces vida normal, y con una gran incomprensión por parte de todos los que no podían (o no querían) ponerse en su lugar. Esos ciudadanos anónimos, su resistencia, su coraje a veces rayano en el heroísmo, voluntario y desinteresado, son una de las principales causas de la derrota de ETA. Su ejemplo, fuerza y audacia ha demostrado a los terroristas que de poco valen las pistolas frente al valor y coraje de los que defienden la democracia con las armas de la palabra. ETA mató a grandes políticos y luchadores de la libertad, como Ernest Lluch, Fernando Buesa, Francisco Tomás y Valiente o Gregorio Ordóñez, por citar sólo unos pocos, pero del ejemplo, las palabras de libertad y coraje que emanaban de sus mentes salieron muchos de esos ciudadanos, concejales en pueblos perdidos, mitineros de barrio que han sido asediados, y tantos y tantos ejemplos. Hoy, el primer día en el que tras más de cuarenta años el País Vasco y el conjunto de España nos levantamos sin el miedo al terrorismo etarra, quiero pensar en todos ellos, y desde aquí rendirles mi más sincero homenaje y agradecimiento por el esfuerzo que han realizado, y por el ejemplo que nos han dado. En nuestro homenaje póstumo y recuerdo siempre estarán las víctimas de ETA, y los miles de policías, guardias civiles, hertzianas y demás que se han dejado vida y esfuerzos por acabar con el terrorismo, pero no olvidemos a esos otros héroes. Su legado es inmenso.
Por cierto, no deja de ser curioso que el día que ETA anuncia su final Gaddafi es asesinado en Sirte, su ciudad natal. Cuarenta años de cruel dictadura en Libia y cuarenta y tres años de fanatismo terrorista en el País Vasco acaban el mismo día. Sorprendente. A partir hoy empieza la reconstrucción moral y social del País Vasco, basada en la memoria, dignidad y justicia, pero lo cierto es que hoy es el primer día de una nueva vida para todos. Hay que ser cuidadosos, porque quién sabe si en el futuro habrá escisiones, dado el historial de la banda, pero de momento, y cómo dice la canción religiosa, con la prudencia y congoja debida, sea nuestra alegría y nuestro gozo…..
jueves, octubre 20, 2011
ETA DEJA DE MATAR
ETA anuncia el abandono del terrorismo……….
Gadaffi muere en Libia
Europa se tambalea durante tres horas sin rumbo
Todo en un 20 de Octubre para la historia, en un 2011 sin fin.
Siempre recordaremos este día, para bien.
Gadaffi muere en Libia
Europa se tambalea durante tres horas sin rumbo
Todo en un 20 de Octubre para la historia, en un 2011 sin fin.
Siempre recordaremos este día, para bien.
Sol, sol y veinte veces sol
Hoy es 20 de octubre, y es un día curioso lo de este 20, en medio de casi todo. El próximo día 20, el d Noviembre, tenemos elecciones generales, tan importantes como siempre, o más dada la endiablada coyuntura. Y hace dos veintes, el 20 de agosto, tuvo lugar la vigilia con el Papa en Cuatro Vientos. No quiero hacer un artículo que mezcle política y religión, no, sino reflejar mi total asombro porque fue durante el transcurso de esa vigilia, hace ya dos meses, cuando se desató una fuerte tormenta sobre Madrid, que casi todo el mundo pudo ver por la tele, y desde entonces no ha vuelto a llover. Nada. Dos meses sin una gota de agua.
Cierto es que en el resto del país tampoco se puede decir que haya llovido mucho, porque España ha atravesado un “miniperiodo” de sequía de una intensidad muy elevada acompañada de temperaturas inusualmente altas, pero en lo que hace a Madrid, que es lo que más me ha tocado, la ausencia total de lluvias ha ido ensuciando y enrareciendo el aire y el entrono en el que vivimos y residimos. A medida que pasaba septiembre, que los termómetros no bajaban y el cielo seguía pintado de un azul eterno me empezaba a intranquilizar. Miraba los pronósticos a medio plazo pero en todas partes sólo señalaban sol. Eterno y reluciente sol, y altas temperaturas. Los jardines de mi barrio, salvajes ellos que viven de lo que cae del cielo, ya estaban semidestruidos tras un duro agosto, pero en el pasado mes se han convertido en simples eriales, extensiones de arena tapizadas con ocasionales hojas caídas de los árboles, amarillentas más por la sequedad que por el otoño. Con el paso de los días el aire se ha ido ensuciando y, sin viento y bajo la continua presión del anticiclón, la boina de contaminación sobre la ciudad se ha ido transformando en una densa y sucia capa de mierda, literal, que día tras día nos ha ido cubriendo y rodeando. Su imagen, vista en la distancia, es engañosa. Parece que está allí, cuando la vemos como un cintillo sobre el horizonte, pero no, está aquí, sobre todos nosotros, también sobre el PP, aunque nadie la quiera ver. La sequedad ambiental, el polvo, la suciedad y los gases se han juntado durante dos meses, provocando sin duda un repunte de las enfermedades respiratorias y un aumento de la mortalidad, pero que no quedará reflejado en ninguna parte porque es algo que, en apariencia, no importa. Durante este tiempo jardines, parterres, árboles jóvenes y demás conjuntos verdes han sufrido un estrés enorme, y seguro que no han recibido atención alguna. Vi hace algún fin de semana a alguna viejecita de mi barrio regar, con una de esas botellas de plástico de dos litros de refrescos, a alguno de los árboles que están junto a mi casa. Era una escena muy tierna, a la vez que impotente. Mostraba lo duro y reseco que estaba el suelo, y lo claramente insuficiente que era la ayuda que esa señora prestaba a los árboles, pero su esfuerzo, en medio de la desolación, era auténticamente heroico. Esa señora era una ecologista de verdad, no de libro y boquilla, de acción espectacular y mediática, sino de intervención práctica, de apoyo a su entorno local, de preocupación y acción consecuente, con los escasos medios que poseía. ¿Se habrán secado algunas matas y brotes en estos meses? Me parecería milagroso si así no fuera, pero no creo que la actuación del ayuntamiento u otro tipo de instituciones hayan contribuido a salvarlos. Y son necesarios, vitales en una ciudad de estas dimensiones y con un clima tan duro como el que aquí se vive. Y es que a medida que pasaban los días y yo me preocupaba poca gente en mi entrono lo hacía, sí por la contaminación, pero no por la falta de lluvia. Y es duro decirlo, pero la sequía es dramática, y tiene muy mala solución. Un terreno yermo y erosionado es de muy difícil recuperación, y de esos cada vez abundan más.
Pues bien, hoy, 20 de octubre, dos meses después de las últimas lluvias, se vuelven a anunciar precipitaciones para este próximo domingo 23 y Lunes 24, en lo que pudiera ser la vuelta a un otoño normal. Afortunadamente vivimos de las rentas del pasado invierno y los embalses en la zona centro están bien, pero el terreno y el aire necesitan mucha lluvia para recuperarse de lo que han sufrido estos duros meses. Así, cuando vean llover en unos pocos días, alegren el rostro, cambien su percepción de la realidad y asimilen que esa lluvia es el mejor tiempo del mundo, el más necesario, el más gratificante. Que venga con ganas, por tiempo, y la podamos disfrutar.
Cierto es que en el resto del país tampoco se puede decir que haya llovido mucho, porque España ha atravesado un “miniperiodo” de sequía de una intensidad muy elevada acompañada de temperaturas inusualmente altas, pero en lo que hace a Madrid, que es lo que más me ha tocado, la ausencia total de lluvias ha ido ensuciando y enrareciendo el aire y el entrono en el que vivimos y residimos. A medida que pasaba septiembre, que los termómetros no bajaban y el cielo seguía pintado de un azul eterno me empezaba a intranquilizar. Miraba los pronósticos a medio plazo pero en todas partes sólo señalaban sol. Eterno y reluciente sol, y altas temperaturas. Los jardines de mi barrio, salvajes ellos que viven de lo que cae del cielo, ya estaban semidestruidos tras un duro agosto, pero en el pasado mes se han convertido en simples eriales, extensiones de arena tapizadas con ocasionales hojas caídas de los árboles, amarillentas más por la sequedad que por el otoño. Con el paso de los días el aire se ha ido ensuciando y, sin viento y bajo la continua presión del anticiclón, la boina de contaminación sobre la ciudad se ha ido transformando en una densa y sucia capa de mierda, literal, que día tras día nos ha ido cubriendo y rodeando. Su imagen, vista en la distancia, es engañosa. Parece que está allí, cuando la vemos como un cintillo sobre el horizonte, pero no, está aquí, sobre todos nosotros, también sobre el PP, aunque nadie la quiera ver. La sequedad ambiental, el polvo, la suciedad y los gases se han juntado durante dos meses, provocando sin duda un repunte de las enfermedades respiratorias y un aumento de la mortalidad, pero que no quedará reflejado en ninguna parte porque es algo que, en apariencia, no importa. Durante este tiempo jardines, parterres, árboles jóvenes y demás conjuntos verdes han sufrido un estrés enorme, y seguro que no han recibido atención alguna. Vi hace algún fin de semana a alguna viejecita de mi barrio regar, con una de esas botellas de plástico de dos litros de refrescos, a alguno de los árboles que están junto a mi casa. Era una escena muy tierna, a la vez que impotente. Mostraba lo duro y reseco que estaba el suelo, y lo claramente insuficiente que era la ayuda que esa señora prestaba a los árboles, pero su esfuerzo, en medio de la desolación, era auténticamente heroico. Esa señora era una ecologista de verdad, no de libro y boquilla, de acción espectacular y mediática, sino de intervención práctica, de apoyo a su entorno local, de preocupación y acción consecuente, con los escasos medios que poseía. ¿Se habrán secado algunas matas y brotes en estos meses? Me parecería milagroso si así no fuera, pero no creo que la actuación del ayuntamiento u otro tipo de instituciones hayan contribuido a salvarlos. Y son necesarios, vitales en una ciudad de estas dimensiones y con un clima tan duro como el que aquí se vive. Y es que a medida que pasaban los días y yo me preocupaba poca gente en mi entrono lo hacía, sí por la contaminación, pero no por la falta de lluvia. Y es duro decirlo, pero la sequía es dramática, y tiene muy mala solución. Un terreno yermo y erosionado es de muy difícil recuperación, y de esos cada vez abundan más.
Pues bien, hoy, 20 de octubre, dos meses después de las últimas lluvias, se vuelven a anunciar precipitaciones para este próximo domingo 23 y Lunes 24, en lo que pudiera ser la vuelta a un otoño normal. Afortunadamente vivimos de las rentas del pasado invierno y los embalses en la zona centro están bien, pero el terreno y el aire necesitan mucha lluvia para recuperarse de lo que han sufrido estos duros meses. Así, cuando vean llover en unos pocos días, alegren el rostro, cambien su percepción de la realidad y asimilen que esa lluvia es el mejor tiempo del mundo, el más necesario, el más gratificante. Que venga con ganas, por tiempo, y la podamos disfrutar.
miércoles, octubre 19, 2011
Política cargada de razones (para TCG)
Se han puesto de moda los opúsculos, esos pequeños libros que versan sobre temas variados, especialmente política y economía. De hecho uno entra en una librería y, como dijo ayer uno de los ponentes del acto que ahora les comentaré, le asaltan los imperativos: Comprométete, adáptate, indígnate, movilízate, etc. Al final son épocas, pero siempre queda un sustrato de realidad bajo esas páginas. Viene esto a cuento de que ayer asistí a la presentación de otro de esos pequeños libros que, frente a los anteriores, ofrece un discurso mucho más razonado y técnico, y menos pasional.
El libro se titula “Para desbloquear España” y está escrito por Jordi Sevilla, exministro de Administraciones Públicas durante el primer gobierno de ZP. Sevilla es un señor especial, si se me permite el chiste. Socialista de toda la vida, proveniente del marxismo clásico que, como ayer mismo reconoció, se lo creía de joven, entró en el gobierno socialista con un aura de experto económico, peor fue recolocado en un Ministerio gris, el ministerio de los Ministerios, desde el que se pueden, y deben, hacer muchas cosas importantes para aumentar la productividad, prestigio y calidad del trabajo que día a día se produce desde la administración. Propuso la implantación del plan concilia, la regulación de horarios para adaptarlos a los europeos para tratar de acabar con el infame ritmo que se lleva a cabo en el día a día y medidas destinadas a aumentar la productividad y la profesionalidad de los mandos directivos y el conjunto del personal. Fuera por una u otra causa su gestión fue breve e inconclusa. Apartado del gobierno, y cada vez en posiciones más críticas respecto a la gestión de lo que ya era una crisis evidente, Sevilla ha ido forjando estos últimos años una trayectoria de columnista, pensador y escritor que, desde una óptica de izquierdas, elude el dogmatismo, y trata de encontrar soluciones a la crisis en la que vivimos sin por ello renunciar a sus aspiraciones de justicia social y equidad, pero de una manera lógica y coherente. A mi modo de ver se ha convertido en un intelectual de referencia, de los que hay que seguir, que huye del debate grueso y que razona, expone sus argumentos y que, lejos de salirse con la tangente, se muestra tan indignado como muchos frente a lo que ve, pero no recurre al eslogan fácil, la pancarta y el grito, sino al argumento y el debate. Injustamente muchos le conocen por la frase aquella de explicarle a ZP la economía “en dos tardes” que captó un micrófono indiscreto en la campaña de 2004, pero su talla intelectual está fuera de discusión. En su presentación de ayer hizo un repaso a cómo ve el la situación, y destacó el cansancio que le produce la falta de acuerdos en la política española para afrontar la crisis que vivimos, que no sólo es económica, aunque sea lo más destacado. Habiendo estado en el gobierno y en la ejecutiva de un gran partido como es el PSOE explicó cómo se hacen hoy en día las campañas electorales, cómo lo relevante no es el mensaje y la propuesta, sino la desmovilización del adversario y la búsqueda del eslogan fácil que te permita el gran objetivo. Ganar. No se aspira a gobernar, gestionar y buscar el bien común, sino ganar. Y ese es uno de los principales problemas del sistema actual, el cortoplacismo, la elusión de la realidad, la ganancia rápida del día a día, en política en economía y en todo lo demás.
Animado como estaba oyendo un discurso que me gustaba me atreví, en el tiempo de preguntas, a hacerle una, y fui escogido. Asustado, de pie en la última fila del auditorio, le cuestioné si, ante una coyuntura económica en España tan horrible como la que se avecina, y al probable victoria del PP dentro de un mes, veía concienciados a los dos partidos de la necesidad de unirse, la opción de un gobierno de gran coalición y sí, se diera el caso y fuera llamado, estaría dispuesto a ser Ministro en ese gobierno. Su respuestas fue no, no y no. Dos noes tristes porque no ve esa voluntad de acuerdo…. y un no aliviado porque ansía no regresar a un gobierno.
El libro se titula “Para desbloquear España” y está escrito por Jordi Sevilla, exministro de Administraciones Públicas durante el primer gobierno de ZP. Sevilla es un señor especial, si se me permite el chiste. Socialista de toda la vida, proveniente del marxismo clásico que, como ayer mismo reconoció, se lo creía de joven, entró en el gobierno socialista con un aura de experto económico, peor fue recolocado en un Ministerio gris, el ministerio de los Ministerios, desde el que se pueden, y deben, hacer muchas cosas importantes para aumentar la productividad, prestigio y calidad del trabajo que día a día se produce desde la administración. Propuso la implantación del plan concilia, la regulación de horarios para adaptarlos a los europeos para tratar de acabar con el infame ritmo que se lleva a cabo en el día a día y medidas destinadas a aumentar la productividad y la profesionalidad de los mandos directivos y el conjunto del personal. Fuera por una u otra causa su gestión fue breve e inconclusa. Apartado del gobierno, y cada vez en posiciones más críticas respecto a la gestión de lo que ya era una crisis evidente, Sevilla ha ido forjando estos últimos años una trayectoria de columnista, pensador y escritor que, desde una óptica de izquierdas, elude el dogmatismo, y trata de encontrar soluciones a la crisis en la que vivimos sin por ello renunciar a sus aspiraciones de justicia social y equidad, pero de una manera lógica y coherente. A mi modo de ver se ha convertido en un intelectual de referencia, de los que hay que seguir, que huye del debate grueso y que razona, expone sus argumentos y que, lejos de salirse con la tangente, se muestra tan indignado como muchos frente a lo que ve, pero no recurre al eslogan fácil, la pancarta y el grito, sino al argumento y el debate. Injustamente muchos le conocen por la frase aquella de explicarle a ZP la economía “en dos tardes” que captó un micrófono indiscreto en la campaña de 2004, pero su talla intelectual está fuera de discusión. En su presentación de ayer hizo un repaso a cómo ve el la situación, y destacó el cansancio que le produce la falta de acuerdos en la política española para afrontar la crisis que vivimos, que no sólo es económica, aunque sea lo más destacado. Habiendo estado en el gobierno y en la ejecutiva de un gran partido como es el PSOE explicó cómo se hacen hoy en día las campañas electorales, cómo lo relevante no es el mensaje y la propuesta, sino la desmovilización del adversario y la búsqueda del eslogan fácil que te permita el gran objetivo. Ganar. No se aspira a gobernar, gestionar y buscar el bien común, sino ganar. Y ese es uno de los principales problemas del sistema actual, el cortoplacismo, la elusión de la realidad, la ganancia rápida del día a día, en política en economía y en todo lo demás.
Animado como estaba oyendo un discurso que me gustaba me atreví, en el tiempo de preguntas, a hacerle una, y fui escogido. Asustado, de pie en la última fila del auditorio, le cuestioné si, ante una coyuntura económica en España tan horrible como la que se avecina, y al probable victoria del PP dentro de un mes, veía concienciados a los dos partidos de la necesidad de unirse, la opción de un gobierno de gran coalición y sí, se diera el caso y fuera llamado, estaría dispuesto a ser Ministro en ese gobierno. Su respuestas fue no, no y no. Dos noes tristes porque no ve esa voluntad de acuerdo…. y un no aliviado porque ansía no regresar a un gobierno.
martes, octubre 18, 2011
¿Cuánto vale una persona?
En ocasiones nos hacemos juegos mentales para poner precio a nuestras decisiones. Por cuánto delinquiríamos, mataríamos o cosas por el estilo, para saber si, como se dice y parece ser cierto, todos tenemos un precio. Lo que resulta más difícil es pensar si la vida de otra persona lo tiene, y si está en nuestras manos decidir por ella qué es lo que estaríamos dispuestos a hacer para salvarla. A veces cometemos imprudencias por rescatar a alguien, movidos por el instinto de conservación, pero pensar y planificar al respecto es un ejercicio árido y, habitualmente se desarrolla en un contexto cruel.
Un magnífico ejemplo de todo esto lo tenemos en el proceso de intercambio de prisioneros que ha comenzado entre Israel y Hamas. Un intercambio desproporcionado, dado que a cambio de la entrega del soldado israelí Guilad Shalit por parte de Hamas Israel va a soltar a unos mil presos palestinos, comenzando por un grupo cercano al medio millar que hoy mismo será entregado. Mil a cambio de uno, es un precio muy caro, se puede pensar. De hecho en el propio Israel los hay que así piensan, y no son pocos. Ayer se produjeron incidentes cuando familiares de víctimas causadas por atentados provocados por alguno de los que hoy van a ser puestos en libertad acusaron al gobierno israelí y a los familiares del soldado Guilad de humillarlos a ellos ya sus víctimas, todo ello en el marco de una apelación de esas víctimas al Tribunal Supremo de Israel para que detuviera este proceso. Visto desde fuera el intercambio me parece desproporcionado, carente de sentido y propicio a ocultar algo, como si Israel quisiera tranquilizar su flanco palestino con vistas a centrarse en otra cosa. Además lo realiza un gobierno del Likhud, los “duros”, en el que algunos de sus integrantes se han opuesto con firmeza, así que la disensión entre los israelitas está servida. El caso de Guilad pasará a la historia de Israel por este colofón y porque su secuestro en la franja de Gaza, hace ya cinco años, dio inicio a una breve guerra entre Hamas y el ejército israelí que en un par de meses se cobró la vida de unos pocos soldados y en torno al millar de palestinos, además de consolidar la fortaleza del integrismo de Hamas en la franja y provocar su desconexión total de la autoridad Palestina de Cisjordania. Así, los resultados de aquella intervención, desarrollada por el gobierno laborista, los “blandos”, acabó mal, tanto en los objetivos iniciales, rescatar a Guilad, como en la imagen que ofreció de Israel al mundo, y contribuyó decisivamente a la caída del gobierno laborista. Pudiera pensarse en frío que los mil que ahora se entregan compensan a los mil que fallecieron antes, y que ambos lados se quedan empatados en esta historia, pero creo que no es cierto. Israel concluye el asunto Guilad mucho peor que como lo comenzó, más desunido, débil y con un ejército que demostró ser capaz de desarrollar potentes ofensivas de tierra pero que no puede hacer frente a una guerrilla urbana en la superpoblada Gaza. Hamas concluye esta aventura reforzada, entre otras cosas porque en sus cálculos no cuentan las bajas propias, le dan igual o incluso le vienen mejor. Sigue controlando Gaza con plena autoridad, podrá hacer un recibimiento por todo lo alto a los suyos, que vienen de las cárceles del enemigo, y mantendrá un discurso belicista y de enfrentamiento sin cuartel contra Israel, de mientras Irán y otros se lo financien.
Y cuando Guilad llegue a su casa, a parte de enterarse de todo lo que su secuestro ha supuesto, se enterará de que casi todo ha cambiado. El antiguo gobierno amigo de Israel de Egipto es ahora una pseudojunta militar que no se sabe a donde va, el enemigo sirio se desangra en una guerra civil larvada entre los demócratas y la dictadura de Basar el Asad, los palestinos han pedido formalmente al solicitud de ser reconocidos como nación por la ONU y la posición de Irán cada vez es más relevante y peligrosa en la región. A ver lo que el pobre Guilad es capaz de entender de todo esto.
Un magnífico ejemplo de todo esto lo tenemos en el proceso de intercambio de prisioneros que ha comenzado entre Israel y Hamas. Un intercambio desproporcionado, dado que a cambio de la entrega del soldado israelí Guilad Shalit por parte de Hamas Israel va a soltar a unos mil presos palestinos, comenzando por un grupo cercano al medio millar que hoy mismo será entregado. Mil a cambio de uno, es un precio muy caro, se puede pensar. De hecho en el propio Israel los hay que así piensan, y no son pocos. Ayer se produjeron incidentes cuando familiares de víctimas causadas por atentados provocados por alguno de los que hoy van a ser puestos en libertad acusaron al gobierno israelí y a los familiares del soldado Guilad de humillarlos a ellos ya sus víctimas, todo ello en el marco de una apelación de esas víctimas al Tribunal Supremo de Israel para que detuviera este proceso. Visto desde fuera el intercambio me parece desproporcionado, carente de sentido y propicio a ocultar algo, como si Israel quisiera tranquilizar su flanco palestino con vistas a centrarse en otra cosa. Además lo realiza un gobierno del Likhud, los “duros”, en el que algunos de sus integrantes se han opuesto con firmeza, así que la disensión entre los israelitas está servida. El caso de Guilad pasará a la historia de Israel por este colofón y porque su secuestro en la franja de Gaza, hace ya cinco años, dio inicio a una breve guerra entre Hamas y el ejército israelí que en un par de meses se cobró la vida de unos pocos soldados y en torno al millar de palestinos, además de consolidar la fortaleza del integrismo de Hamas en la franja y provocar su desconexión total de la autoridad Palestina de Cisjordania. Así, los resultados de aquella intervención, desarrollada por el gobierno laborista, los “blandos”, acabó mal, tanto en los objetivos iniciales, rescatar a Guilad, como en la imagen que ofreció de Israel al mundo, y contribuyó decisivamente a la caída del gobierno laborista. Pudiera pensarse en frío que los mil que ahora se entregan compensan a los mil que fallecieron antes, y que ambos lados se quedan empatados en esta historia, pero creo que no es cierto. Israel concluye el asunto Guilad mucho peor que como lo comenzó, más desunido, débil y con un ejército que demostró ser capaz de desarrollar potentes ofensivas de tierra pero que no puede hacer frente a una guerrilla urbana en la superpoblada Gaza. Hamas concluye esta aventura reforzada, entre otras cosas porque en sus cálculos no cuentan las bajas propias, le dan igual o incluso le vienen mejor. Sigue controlando Gaza con plena autoridad, podrá hacer un recibimiento por todo lo alto a los suyos, que vienen de las cárceles del enemigo, y mantendrá un discurso belicista y de enfrentamiento sin cuartel contra Israel, de mientras Irán y otros se lo financien.
Y cuando Guilad llegue a su casa, a parte de enterarse de todo lo que su secuestro ha supuesto, se enterará de que casi todo ha cambiado. El antiguo gobierno amigo de Israel de Egipto es ahora una pseudojunta militar que no se sabe a donde va, el enemigo sirio se desangra en una guerra civil larvada entre los demócratas y la dictadura de Basar el Asad, los palestinos han pedido formalmente al solicitud de ser reconocidos como nación por la ONU y la posición de Irán cada vez es más relevante y peligrosa en la región. A ver lo que el pobre Guilad es capaz de entender de todo esto.
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