lunes, febrero 15, 2010

Brrrrrrr

Este febrero no sólo está logrando enfriarnos el ánimo económico con noticias que nos sobresaltan y congelan los bolsillos. También nos está poniendo tiesos... de frío. Del de verdad, del que mide el termómetro, no del metafórico. Ha pasado otro fin de semana de intenso y continuo frío, en el que en Madrid el sol era un decorado puesto por el Ayuntamiento porque brillaba pero no calentaba nada, y en el que un viento que se colaba pro todas las esquinas te hacía maldecir en cada paso que dabas, cuando sentías su golpe traicionero. Sí, esto es puro invierno.

Para colmo hoy volvemos a tener alerta de nieve sobre Madrid ciudad, aunque por lo que veo la cosa se retrasa un poco, porque debiera haber empezado a caer sobre las 3 de la mañana según decían los pronósticos. De hacerlo y cuajar será la tercera nevada de este invierno, lo que no se si es un record local, pero a todo el mundo se lo parece. Otras ciudades como Burgos o Vitoria cuentan este invierno por los días en los que no ha nevado, que son los menos, y sus habitantes empiezan a tener complejo de nórdico. Es una pena que a las afueras de Vitoria no haya un Ikea, porque ver una silla “gronfsjaaal” (o algo así) en medio de la nieve debe ser una estampa de lo más típica en los alrededores de Estocolmo, y ya si sale mi querida Lisbeth por una esquina.... Donde hemos visto las imágenes más impactantes de nieve en esta temporada ha sido en la costa este de los Estados Unidos
. La nevada de la semana pasada dejó casi un metro de nieve en las calles de Washington DC, Baltimore y otras localidades. Un metro de nieve es una barbaridad. Con esa capa empieza a desdibujarse el perfil que tienen los objetos que se encuentran sepultados y al superficie blanca se empieza a aplanar, se suaviza el paisaje. Curioso para verlo desde casa, el único sitio donde poder hacerlo porque con una nevada así no se puede abandonar el hogar. En los barrios residenciales que rodean a las ciudades americanas tardarán varios días en deshacerse los bloques de nieve que, amontonados, cubrían las calles. El Gobierno Federal y las actividades diarias del DC han estado cerradas durante tres días, algo difícil de imaginar, pero también se hace raro pensar en un metro de nieve en nuestras calles. ¿Se lo imaginan? Pongan la mano en su ombligo, o un poco más o menos según los casos, miren la calle a su alrededor y supónganla con esa capa de nieve. Coches, árboles, bancos, aceras, setos, todo bajo esa manta. ¿Cómo funcionaria una de nuestras ciudades bajo esas condiciones? Podemos pensar que los ayuntamientos limpiarían el centro urbano, puede ser, pero piense en su barrio, quizás sito en uno de esos ensanches de extrarradio llenos de manzanas idénticas y calles aún por rellenar de comercios y vida, con poco tráfico, o en una urbanización de adosados en medio de la nada, o en un piso en una barrio común y corriente, pero con una pequeña cuesta que el hielo y al nieve convierten en una trampa para cualquier cosa con ruedas. Imagíneselo y piense por un momento.. Madrid cerrado, Barcelona bloqueada, Bilbao inaccesible. Ministerios, edificios municipales, transporte colectivo, colegios, universidades... todo suspendido por un par de días, todo el mundo en casa.

¿Apocalíptico? Pues me parece un escenario...... delicioso. Un silencio sepulcral, todos los coches detenidos, miradas de asombro que se lanzarían por los cristales de unas casas convertidas en refugio y fortaleza. Sí, es cierto que habría problemas serios, empezando pro los inevitables cortes de luz y como hacer funcionar a los hospitales en esas condiciones, pero es lo que ha sucedido en Washington, y se lo confieso, qué pena me da habérmelo perdido. No sucederá, pero ojala caiga hoy un metro de nieve sobre Madrid.

viernes, febrero 12, 2010

Eurovisión es milagrosa

Como todos los años, ya ha comenzado la carrera por quién será el aspirante a representar a España en Eurovisión, ese extraño festival que supone uno de los clásicos de la temporada y en el que España siempre pierde. Cada año que pasa Televisión Española organiza un concurso cada vez más raro y con mayor polémica en el que trata de escoger al candidato más peculiar pero que sea controlable por la casa. No se quienes son los finalistas de esta edición ni voy a ver las galas, pero estarán de acuerdo conmigo en que es un evento curioso, antiguo y que no deja de sorprender. Hay mucos que proponen su supresión, pero yo desde ayer, no.

¿Por qué? Porque Eurovisión es quizás el único ámbito de eso que llamamos la Unión Europea en el que no mandan Francia y Alemania.
El plan de rescate de Grecia que se presentó ayer en Bruselas fue una muestra muy clara de cómo funciona este negocio. Aquí hay dos países, la Alemania de Merkel y la Francia de Sarkozy, que son los ricos, que tienen dinero y por tanto poder, y deciden lo que quieren, y el resto de países, como satélites, se deben acomodar, mejor o peor, a sus criterios. En cierto modo es lógico que así sea, porque el pagador no se va a dejar gobernar por el subvencionado, sobre todo cuando ambos son de distintos países. La foto de ayer fue explícita, y desde luego mucho más que la del plan griego, porque realmente no hay tal plan. Se hizo una declaración de intenciones loables y misericordiosas, pero sin llegar a las plegarias del desayuno de oración americano, no se puso ni dinero ni reformas encima de la mesa. Mis sospechas se centran en que si no se aportaron fondos es porque no los hay. Se hablaba ayer de que el coste del rescate griego puede situarse en torno a los 50.000 millones de euros, una cifra mareante, y el anuncio de que Alemania saldría al rescate de Atenas ha tenido como consecuencia que el diferencial de la deuda de los países malos, como España, Portugal y compañía respecto a la alemana se ah reducido... porque ha empeorado el ratio del bono alemán!!!! ¿Es eso una muestra de que el mercado duda de que Alemania fuera capaz de sacar a Grecia del pozo? Quizás. De momento, buenas palabras., muchos gestos, pero el mensaje principal a los griegos es de “cúrrenselo ustedes, sino acabarán como sus templos”. También lo de ayer puede ser un fiel indicativo de lo que pueda suceder en algunas semanas o meses si otros países entran en riesgo, y en ese punto todos pensamos en nuestra maltrecha España. La economía nacional es entre cuatro y cinco veces la griega, y su desplome sería capaz de arrastrar al fondo del agujero a todo el sistema euro. En ese caso podemos esperar más buenas palabras, pero dudo que haya fondos capaces de aportar lo que necesitemos para sanear nuestras cuentas. Llegados a ese punto la preocupación principal de Merke y Sarkozy supongo que será el mantener la cotización del euro y que no se vea muy arrastrada frente al dólar, aunque no les viene mal que esté bajando como ahora, dado su perfil exportador. Pero la verdad es que quién sabe. Si tiene el lector la sensación de que todo esto es muy complicado y que hay cosas que no llega a comprender, no se preocupe. Es verdad. Estamos es una situación de lo más compleja, que cada vez se enreda más, y en la que, al menos a mi, cada vez se me escapan más factores del análisis. Al final puede suceder cualquier cosa.

Lo que más risa, o pánico, me produjo del encuentro de ayer fue oírle a
Zapatero afirmar que, llegado el caso, España ayudará a Grecia, comprando o avalando título de deuda helena. Casi se me caen las galletas de la mano mientras cenaba al escuchar algo así. “Pero si no tenemos un duro como diablos vamos a prestarlo” creo que dije en alto, quizás con algún improperio más elevado. Si la sólida Alemania se lo piensa y no aporta euros no creo que los lisiados españoles podamos hacer otra cosa, pero quién sabe, quizás ZP haya visto la luz tras su oración y nos guié hacia la tierra prometida. De momento seguimos transitando por el desierto.

jueves, febrero 11, 2010

Qué se hace con Grecia

Hoy se puede gestar en Bruselas un complejo experimento cuyos resultados aún no son claros pero que sin duda marcarán el futuro inmediato de la Unión Europea. En un consejo de la Unión se debatirá el plan, parece que alemán, para salvar a Grecia, miembrote la Unión y del Euro, de la bancarrota, tratando de instalar una especie de cortafuegos que impida que el cáncer griego se extienda al resto de Europa. Voluntarioso, pero me da al sensación de que vamos a asistir al, perdonen el ejemplo, intento de extirpar una metástasis que y se ha reproducido por todo el cuerpo.

Viniendo en metro al trabajo he tenido muchas dudas sobre como titular la entrada de hoy. Primero pensé por un general “qué hacemos con Grecia” pero luego me he dado cuenta de que esa expresión, vista desde España, desde el “hacemos”, no tiene sentido.
Ya ayer Paul Krugman repitió la idea de que quién peor está en proporción de sus números en la UE es Grecia, pero el gran peligro, por el tamaño de sus desequilibrios, es España. Por lo tanto poco vamos a poder aportar desde España en un plan de rescate, sería como si un tísico socorriera a un leproso. Además, suponiendo que ese plan, cuyo contenido desconozco, funcionase, y se sacara a Grecia del pozo, qué recursos le quedarían disponibles a la UE para poder hacer frente a un nuevo frente de rescate en, digamos, Portugal, o España? Se hablaba ayer de 20.000 millones de euros que se podrían poner sobre la mesa pro parte de Francia y Alemania, bien con préstamos o mediante avales a emisiones de deuda griega o alemana..... más deuda, más y más deuda. ¿Cómo devolveríamos esos 20.000 millones, ya no en este caso Grecia, sino los países ricos? ¿Puede este plan de salvación perjudicar seriamente las cuentas alemanas y francesas y ahogarlas? ¿Cómo reaccionaría la población de estos países si ve que Grecia empieza a suponer para ellos un coste inasumible? Muchas preguntas y pocas respuestas. Habrá que esperar a que los creadores del plan nos lo muestren y podamos estudiarlo en detalle, pero empiezo a tener al sensación de que estamos en una versión 2.0 de lo que vivimos con la banca norteamericana en otoño de 2008. Empezaron los riesgos en las entidades y el gobierno Bush se lanzó al rescate, hasta que llegó una llamada Lehmann Brothers, muy grande, a la que no se le pudo hacer frente y se derrumbó, y desde entonces hasta ahora. ¿Funcionaron los planes de rescate de la banca? Sí, si lo que pretendían era que los logotipos no se cayeran de los edificios, No si el objeto era que los bancos siguieran prestando y funcionando como tales. Ahora el riesgo es mucho más elevado, porque son países enteros los que se enfrentan al temido “default” o incapacidad de hacer frente a sus compromisos exteriores. Así, creo que llevamos ya cerca de dos años dándole vueltas al asunto sin hacer anda en serio, poniendo parches continuos y remedios a corto plazo basados en la emisión de deuda, lo que en el fondo supone asumir que como no podemos devolver lo que debemos a unos señores, nos reendeudamos con otros señores distintos. Creo que no soy el único al que esto le parece un juego cada vez más peligroso, más piramidal, y si ahora se meten en él los países más solventes de la UE, ¿cuáles pueden ser las consecuencias?: A saber.

La situación de deuda inmensa que vive Grecia, o la que se está gestando en España y que acabará reventando (no lo duden, queda poco) se puede paliar con ayudas internacionales, sean de la UE, del FMI o el Vaticano vía plegarias, pero sólo se pueden corregir con el propio esfuerzo del país afectado. Si Grecia no hace un plan de austeridad monumental no logrará evitar que su economía ofrezca una aspecto ruinoso muy acorde al estado actual de su Acrópolis. Y lo mismo se puede decir de otras naciones europeas como Portugal, Irlanda, Reino Unido... y España. Me apuesto a que este años vamos a liderar muchos titulares de periódicos.

miércoles, febrero 10, 2010

Irán al 20%

La crisis que nos asola nos impide ver el bosque. Su intensidad y crudeza llena los informativos y oculta otras noticias que, de no estar en una situación económica tan crítica como en la que nos encontramos, serían portadas con grandes titulares. Quizás la más grande de ellas es la imparable carrera en la que se ha embarcado Irán desarrollando su tecnología nuclear, reprocesando uranio y tratando de enriquecerlo con supuesto fines pacíficos, pero con veladas intenciones militares. Este fin de semana el régimen de Ahmadineyad cruzó otro Rubicón en su camino hacia la bomba.

Y lo ha hecho de una manera muy similar a la negociaciones que se dan en un mercado persa, que para algo ellos son los inventores del concepto. Amago que renuncio a enriquecerlo, ofrezco la posibilidad de usar a países terceros como lugares d enriquecimiento y así pongo contentas a las potencias occidentales, y cuando los periódicos publican esos avances en la negociación, castañazo y
nuevo anuncio unilateral de reprocesamiento en suelo iraní, esta vez alcanzando cotas del 20%. Para el que no controle el asunto, recordemos que el uranio enriquecido es el que posee un determinado porcentaje de un isótopo, el U235, más pesado que el uranio normal. El de las centrales nucleares convencionales no requiere porcentajes superiores al 3% y el de las bombas debe estar en un nivel del 90%, pero el complicado proceso de enriquecerlo es mucho más costoso al inicio que al final (cuesta más subir del 10% al 20% que del 50% al 80%). Lo que todo el mundo entiende con esto es que el programa iraní no puede tener un uso meramente energético, porque si alcanza niveles del 20% ya es muy capaz de producir combustible para teóricas centrales nucleares. No, lo que busca Irán es armamento nuclear, la bomba. ¿Con qué fin? Descartando el obvio de utilizarla contra alguien, el más inmediato sería el de no sufrir el, llamémosle así, efecto Irak. Es decir, hazte con las armas de destrucción masiva antes de que te ataquen en función de unas armas que aún no posees, porque cuando las tengas el atacante tendrá miedo y no se enfrentará a ti. Vean que mal le fue a Irak y que bien le va a Corea el Norte (esto entre muchas comillas, precisemos que a quién el va bien es a su régimen, su población se muere). Volvemos a plantearnos qué es lo que deseamos. Frente a un régimen iraní que no se detiene ante nada con tal de lograr la bomba, qué debemos hacer los demás. Obama ha anunciado nuevas sanciones contra el país, pero es probable que, como suele ocurrir en estos casos, el sufridor de las mismas sea el ciudadano corriente y no el régimen, que las dictaduras son especialistas en repercutir sus dolores sobre la población que dominan. Y eso si esas sanciones finalmente se acuerdan, porque China es un tradicional aliado de Irán, posee derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU y no parece estar dispuesta a apretar el cuelo a al garganta del exaltado “Ahma”. Así Irán puede convertirse en un nuevo argumento de discusión y enfrentamiento entre EE.UU. y el gigante asiático, lucha que puede ser aprovechada por los iraníes para seguir su carrera sin demasiados estorbos. Si tienen la duda de saber cual es la posición de la UE al respecto, compartimos inquietud, porque no tengo ni idea. Es una buena muestra de lo que pintamos en este mundo.

Para poner algunos elementos más en este complicado cóctel persa, sigue a pie de calle en Teherán la violencia y el enfrentamiento social entre los partidarios del régimen y la oposición , que recordemos fue arrasada en parte tras el fraude electoral del año pasado.
Ayer algunos exaltados partidarios de la dictadura teocrática asaltaron embajadas occidentales ante las protestas expresadas por algunas de estas naciones por el anuncio nuclear del 20%. No es tan sólido el régimen de Ahmadineyad como nos quieren hacer creer, pero su carrera hacia el hongo nuclear cada vez es más grave y peligrosa. Esto se puede convertir en el GRAN problema de aquí a pocos años. No dejemos de mirarlo.

martes, febrero 09, 2010

Mama!!! La profe me tiene manía!!!!

Ayer la capital de España no fue Madrid, sino Londres. A ella acudieron en peregrinación la Ministra de Economía Elena Salgado y el Secretario de Estado de economía, José Manuel Campa, con objeto de tranquilizar a los inversores de la city, nombre popular que se le da al viejo barrio bancario y por extensión a todo el complejo financiero de la ciudad. Curiosamente Campa se reunión con los inversores y Salgado con la prensa, por lo que pudiera interpretar uno que si el rango es acorde al desempeño debe ser más importante conseguir buenos titulares que inversiones solventes.

¿Se consiguió? Pues no lo se, pero tengo mis dudas. El “road show” que es como se denomina a este tipo de viajes para vender el producto, en este caso España, se enfrentó a su prueba más dura en España, no en Londres, porque siguiendo la tradición de dispararse a los pies,
José Blanco dio carta de naturaleza a la teoría conspirativa para defender la posición del gobierno ante la debacle que vivimos. Esto es una tradición muy arraigada en España que consiste en que, para evitar reconocer tus errores, le echas al culpa a otro, y cuando ya todos los que te rodean se han librado, erre que erre, hablas de conspiraciones internacionales. En los tiempos de Franco se tiraba de la expresión complot judeomásonico con una facilidad sorprendente y, claro está, era mentira, pero si servía para engañar a la población y mantenerla sometida era válida. Luego en democracia han ocurrido episodios similares, desde el gobierno de Felipe González, que vió en su caída una conspiración hasta el gobierno de Aznar, que últimamente veía enemigos ocultos hasta debajo de las motas de polvo que esconden las alfombras. Los “peones negros” y otras organizaciones similares son algunas de esas modernas teorías conspirativas patrias, y ahora creamos otra para tratar de explicar porqué nos hundimos. No niego que la semana pasada hubiera ataques financieros contra el ibex y el euro, pero eso no quiere decir nada. Sería más interesante preguntarse porqué se dan esos ataques contra algunos países y porqué contra otros no. Si no tuviésemos un paro que más que duplica el de la zona euro, o un déficit público de dos dígitos o una deuda controlada en volumen pero que crece como el número de pisos que no se venden no nos golpearían. Durante el inflado de la burbuja española los especuladores extranjeros eran “inversores” que acudían atraídos por las “bondades” del mercado español (es decir, se forraban aquí y nosotros con y gracias a ellos). Ahora son crueles tiburones que buscan la ruina de España y su gobierno. ¿Y qué sucede? Que los que estos últimos años nos han prestado el dinero que no teníamos se ponen nerviosos porque sospechan que a lo mejor no les pagamos todo lo debido, y empiezan a deshacer posiciones en España, a vender. Para solucionar esto hay que empezar por dar una imagen seria, creíble y fiable en el extranjero, cosa que trataron de hacer ayer Salgado y Campa, y huir de pataletas de colegio, acusaciones baratas y declaraciones peligrosas, como las que hizo ayer Blanco.

Si de la visita londinense no conocemos aún los frutos, sí los tenemos de las palabras de Blanco.
Ayer el Financial Times publicaba una nota en la que calificaba las declaraciones del ministro español de paranoicas, todo un logro del que sentirse orgulloso. Se ve que duele que los medios de comunicación extranjeros, independientes del gobierno patrio, digan lo que les apetece, y no lo que los poderosos españoles desean oír, pero no olvidemos que lo que hacen es describir un grave cuadro de situación que, nos guste o no, es con el que nos toca lidiar. En resumen, menos quejas a la profesora por la manías que decimos que nos tiene y más estudiar y hacer los deberes.

lunes, febrero 08, 2010

Una “peli” de acción

En este bonito fin de semana de final de invierno, que hoy parece querer volver, he ido a ver dos películas muy buenas e interesantes, que pese a ser ambas duras y sin concesiones no relatan lo mismo ni plantean problemas morales idénticos, ni mucho menos. Pero me atrevería a decir que las dos, “La Carretera” y “En Tierra Hostil” son necesarias. Hoy me voy a centrar en comentar esta última, advirtiendo, eso sí, Eso sí, no vayan en un momento bajo moral o con tristeza, porque la salida pueden plantearse el suicidio.

En Tierra Hostil narra la vida de un desactivador de explosivos norteamericano y las tropas con las que trabaja en Bagdad y alrededores. El protagonista llega a su destino para suplir a un compañero y veremos como su carácter duro y algo pasota es puesto a prueba en un mundo para el que no se encuentra preparado. La relación tensa con el jefe militar de su unidad, las amistades que realiza en el campamento donde, encerrados bajo una coraza, viven los militares americanos en la ciudad, e incursiones y altercados variados son la clave de una historia que avanza firme en medio de la locura. Finalmente el desactivador vuelve a su casa, a su hogar, con su mujer e hijo, pero allí tampoco se encuentra a sí mismo (impagable la escena del supermercado) y toma una decisión vital que parece no tener vuelta atrás. La película es cruda, descarnada, muy masculina y no tiene nada que envidiar a muchos títulos consagrados del género bélico. Se da la casualidad de que la directora es Kathryn Bigelow, ex mujer del Avatar James Cameron, y no es cuestión de hacer comparaciones sobre quién de los dos está mas dotado, pero al menos en este caso la Bigelow le da sopas con onda al Cameron. En Tierra Hostil es una película mucho mejor que Avatar en varios sentidos. Es cierto que no puede competir en espectacularidad visual, pero en interpretaciones, historia y emoción no hay color, y en el mismo desarrollo de la acción, con unas escenas de violencia, tensión y nervio que te dejan pegado a la butaca, te hacen sentir intranquilo (éxito total, prueba lograda) y te ponen nervioso, cosa que al menos a mi no me sucedió en Avatar en ningún punto. El grado de credibilidad que alcanza en algunos momentos es absoluto, quizás motivado porque está rodada en formato casi de documental, con mucha cámara al hombro e imagen temblorosa, aunque sin abusar. Ya fuera del plano cinematográfico, la cinta muestra a las claras la situación de angustia, nervios y agobio infinito que soportan las tropas americanas en Irak, sin discursos patrióticos baratos ni apelaciones a la granda, y la miseria diaria en la que se desarrolla la vida de los irakíes, más concretamente de los habitantes de una Bagdad que luce ruinosa, desvencijada, sucia y herida por todas partes. Como reflexión sobre la guerra en sí, el destino de los americanos en ella, y de los occidentales en general, y de las nuevas formas de combate a las que se enfrentan los ejércitos me parece un ejercicio soberbio, y como producto de entretenimiento es una barbaridad.

Eso sí, es cruda. La violencia militar puede ser muy dura, y aquí vemos enfrentamientos con disparos de alto calibre, miembros reventados, consecuencias de torturas y explosiones.... y violencia psicológica, producto de un ambiente enrarecido, juegos de soldaos que acaban en enfrentamientos, diversiones brutas que embrutecen aún más, y un recorrido bastante completo por el alma de personas enfrentadas a situaciones para las que no están preparadas, aunque la pregunta debiera ser si alguno puede estar preparado realmente para eso. Todo un conjunto de reflexiones y valientes imágenes, sin gafas 3D, pero con historia.

viernes, febrero 05, 2010

DEFCON 2

Si se acuerda el lector, en muchas películas americanas de los ochenta, “juegos de guerra” es un buen ejemplo, sumergidas todavía en la guerra fría y el temor a un ataque nuclear, se utilizaba mucho el término DEFCON, que con una graduación del 5 al 1 indica el nivel de riesgo de guerra y el de la movilización de tropas y recursos. El 5 es el menor riesgo y el 1 es el máximo, equivalente a la guerra nuclear total. Pues bien, después de lo de ayer la economía española ha entrado en DOFCON 2 y no sólo por la caída de la bolsa. Estamos cada vez más cerca del precipicio.

Si uno visita Wall Street verá impresa una leyenda por todas partes que dice “The world puts his eyes in us” que viene a quiere decir que todo el mundo les mira, son el centro del mundo. Ahora esos ojos, ese mundo, nos está mirando a nosotros, a España. Nos escudriña con fiereza, y podemos pensar lo que nos plazca, acusarle a todo el mundo de provocar nuestros males y negarnos a aceptarlo, pero es así. Y resulta evidente que el gobierno que lleva ahora las riendas del país ya no es capaz de seguir en su puesto. Esta semana de pasión financiera ha acabado por hundir el prestigio económico de ZP y sus ministros y amenaza con llevarse el de todo el país por delante. Nos van a empezar a pasar las facturas de no haber hecho nada durante estos dos años de crisis y, mierda, al final vamos a acertar los que decíamos que esto no podía acabar bien. Es hora de ponerse serios. ¿Qué hacemos? Lo ideal serían unas elecciones anticipadas, pero no tenemos tiempo ni tranquilidad como para llevar a cabo una costosa campaña electoral. Además nuestro “líderes”, Zapatero y Rajoy, incapaces habitualmente de hacer frente a problemas normales, demuestran su total enanez ante esta coyuntura de debacle. Pero es lo que tenemos. La sociedad ve cada vez más clara la situación de emergencia,
pero como muy bien describía ayer Víctor Pérez Díaz, ha optado por desconectar de unos líderes que no lo son, que no dan la talla. ¿Qué deben hacer ante esta situación? Se que muchos pensarán que esto es un disparate, pero en mi modesta opinión, Zapatero y Rajoy debieran reunirse la semana que viene en Moncloa para formar un acuerdo de gobierno en coalición PP – PSOE, porque para desarrollar la economía de guerra que es necesario afrontar se necesita un gobierno de unidad (y está por ver si de salvación) nacional. Se deben eliminar más o menos la mitad de los ministerios, relevar a todos sus titulares y poner al frente a técnicos de prestigio que estén por encima de los partidos, o se hayan mostrado rebeldes frente a ellos. El Ministerio más importante, el de Economía y Hacienda, debe tomar el control sobre todo lo demás. Se me ocurren dos candidatos para gestionarlo, Jordi Sevilla o Rodrigo Rato. Entre otras cosas debiera formular una ley, no se de que rango o tipo, para intervenir financieramente las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos. Se debe congelar inmediatamente el gasto, suspender las obras públicas, echar a cientos de asesores, romper contratos vinculados con empresas para cuestiones de diseño, reducir en un porcentaje significativo los ingresos de los funcionarios de todas las administraciones. Congelar prestaciones sociales e impuestos, y sobre todo, lanzar un mensaje creíble a los mercados de que España es un país serio y controlado. Como dice hoy Leopoldo Abadía, hay que dirigir.

Si no hacemos esto, o algo que posea una fuerza similar, no vamos a poder vender la deuda en el exterior, caeremos en el default y entonces vendrá alguien de fuera, como le esta sucediendo a Grecia, y nos ordenará los recortes, y cuanto más tardemos en hacerlo peor nos vendrá. Es así de duro y difícil. Si nos ponemos a ello somos capaces de afrontarlo, pero el tiempo se nos acaba. Es hora se ser serios, dejar los discursos vacíos y ponerse a la faena.... y que hoy no toque otra sesión de castigo. Dejemos el “sado” para otras hors y lugares más discretos....

jueves, febrero 04, 2010

Zapatero reza en Washington

Este título que le he puesto a la entrada de hoy es una contradicción absoluta, y lo que relata carece de sentido. Es similar a frases como “yo soy guapo” refiriéndome a mi mismo o “la economía española mejorará en los próximos meses” Todo irreal, falso y absurdo. Pero así es la vida, y desde ayer por la noche hora española ZP está en la capital del imperio para asistir al desayuno de la oración, una ceremonia de nombre extravagante y contenido aún más surrealista, y en al que un laicista casi ateo como el debe sentirse tan desubicado como yo si fuera acosado por una mujer en un “after hour”.

Esto ha coincidido con el anuncio de que
Obama no acudirá a la cumbre bilateral Europa Estados Unidos que, en el marco de la presidencia española de la Unión Europea, se iba a celebrar en Mayo en Madrid. Ha sido un golpe duro para la presidencia española, en su vertiente nacional y europea. Decepción, caras largas y excusas para ocultar la tristeza de la decisión. Se dice desde la Casa Blanca que nunca estuvo en la agenda del presidente obama dicho encuentro. Se ah dicho en algunos medios que esto es una muestra de desprecio por parte de Obama a ZP, pero yo no lo creo así. El error que sí ha cometido ZP y su gobierno ha sido el de vender la visita de Obama antes de que estuviera cerrada, por así decirlo, jugar de farol y que te descubran las cartas. Si Obama no viene es, creo yo, por dos motivos muy distintos y que debiéramos interiorizar, porque van a ser constantes en su política y en nuestro devenir futuro. El primero es el plano interior de los Estados Unidos. Tras la derrota de Massachussets Obama ha visto que su mensaje no cala en la ciudadanía y ha decidido enfrascarse más en la política interna, bregarse en el día a día de la negociación en las cámaras del congreso y afrontar la crisis que hace que el paro no bajo entre los americanos y el descontento se cebe en la Casa Blanca, como señalan las encuestas de popularidad. Por ello, entre otras cosas, la agenda internacional de Obama se verá reducida este 2010, y eso afecta en parte a los encuentros europeos. Por lo tanto, la cosa no va de manías de uno contra otro, eso sería muy pueril y quizás tuviese algún sentido cuando Bush puso en la lista negra a ZP por lo del desfile y las afrentas en la época de Irak. Esto es más prosaico. El otro motivo, y este es el profundo y más serio de los dos, es que el mundo no para de moverse y los ojos de todos empiezan a girar de Europa a China. Nos gustará o no, pero China emerge como un monstruo en todos los planos, económica y políticamente sobre todo, y frente a ello Europa cada vez pinta menos. Europa fue el teatro de operaciones del siglo XXI, pero puede acabar siendo poco más que una bella platea de espectadores en este siglo XXI. La escena futura se centrará probablemente en las costas del Pacífico, y Obama cada vez mira más allí, él y todas las empresas e intereses norteamericanos. Y esto es algo que debiera preocupar no solo a ZP, sino a todos los europeos en general. Vamos a dejar de ser los niños mimados del mundo para convertirnos en otro actor más. Y eso encabrita, genera rabia y frustración, pero es así. Este titular de El País de hoy lo deja muy claro.

Por de pronto ZP hoy tiene una agenda cargada en Washington. A parte del breve discurso que pronunciará en el acto psicodélico va a reunirse con empresarios locales y con el propio Obama. Algunos dicen que tratará de convencerle para que recapacite y venga a Madrid, pero lo más interesante es que ZP pueda obtener contratos para empresas españolas en aquel mercado, cosa muy necesaria ahora que en el mercado español los bastos florecen por todas partes.
Y sobre reflexiones de que pinta ZP en un acto de rezos cristianos algo integristas, el que mejor lo retrató fue Peridis hace unos días. Vean la viñeta, reflexionen y sonrían, que falta nos hace.

miércoles, febrero 03, 2010

En el ojo del huracán

Ayer les dejaba con la intriga de porqué sospecho que se presentó este Viernes el proyecto del atraso de la edad de jubilación. Cierto debe ser que lo venían madurando, porque una cosa de estas no se decide en una mañana junto al café y los churros, pero hay que pensar que la semana pasada fue un calvario para el gobierno, y hubo tres días en los que la realidad del desastre económico que vivimos en España se hizo carne, por usar el concepto bíblico, desbordó al gobierno y le obligó a hacer algo, para dar imagen de que hace algo.

El Miércoles 27 hablo en Davos, Suiza, Nouriel Roubini. Este hombre es un gurú de mucho prestigio y algunos lo denominan despectivamente como profeta del Apocalipsis, sobre todo porque él vio llegar una crisis que los que le desprecian ni intuyeron. ¿Qué dijo Roubini?
Resumidamente, que la caída de Grecia sería un problema para Europa, pero la de España sería un desastre. Malo, malo, malo. El día siguiente, Jueves 28, compareció ZP en el mismo foro de Davos para entonar un discurso en el que defendía a España, su solvencia y capacidad para hacer frente a los pagos y deudas contraídas. Piensa uno eso de “excusatio non petita, accusatio manifesta” y la verdad es que la imagen de las televisiones mostraba a un presidente español arrodillado ante el mercado, quizás consciente por primera vez del pozo en el que nos hemos metido y cómo nos ven desde fuera, cómo nos escudriñan y vigilan los que, nunca olvidemos esto, nos prestan el dinero que no tenemos para llevar nuestro actual tren de vida. Sólo le faltó ponerse de rodillas, pero era lo que tocaba hacer. El Viernes 29 se publicó la Encuesta de Población Activa del último trimestre de 2009, y el resultado fue tan descorazonador como previsible. Más de doscientas mil personas perdieron su empleo en ese periodo y le paro se situó en una volumen total de 4.326.500 personas, con una tasa de desempleo del 18,83%. Unas cifras dignas de un parte de guerra que debieran ser la cruz con la que nuestros responsables (??) políticos se levantasen todas las mañanas. La publicación del paro registrado en el INEM de ayer sólo sirvió para que este guarismo alcanzase su record, situándose por encima de los cuatro millones de desempleados por primera vez en su historia. En su rueda de prensa explicativa de ayer Corbacho, el Ministro de Trabajo (qué paradoja de nombre) sólo podía dimitir si quería mantener algo de su dignidad, pero por si les quedaba alguna duda, no lo hizo. Así, en tres días, la economía española ha sufrido tres golpes brutales que la han dejado contra las cuerdas, como un boxeador que, acorralado, nada puede hacer salvo poner los brazos sobre la cara y tratar de no caer en el ring. Estamos contra las cuerdas y los espectadores que ven el combate España vs Economía empiezan a apostar porque nos caemos. Esto se juega en la plaza pública, y eso hoy en día quiere decir el resto del mundo. El tipo de interés de la deuda española frente al bono alemán, la referencia de Europa, crece suave pero constantemente, lo que indica que cotiza al alza el riesgo de “default” el impago de la deuda, la caída en la lona y el KO técnico. El desastre. Algo había que hacer, y se sacó el asunto de las pensiones para tranquilizar a los mercados.

No voy a poner enlaces para no agobiar, pero llevamos unos cuantos días en los que todos los periódicos importantes del mundo hablan sobre España, sus desastrosas cifras económicas y los riesgos en los que empieza a sumirse. Espero que no, pero me da que nos acercamos poco a poco al punto de mayor intensidad de esta tormenta, que ya nos zarandea con fuerza salvaje, ante la que el pasaje de españolitos no dejamos de recibir golpes duros (y los que nos esperan) y la tripulación al mando se mira aterrada sin saber muy bien que hacer. Agárrense. Esto se va a poner muy difícil.

martes, febrero 02, 2010

...67, 68, 69.....

Menuda la que se ha organizado con el anuncio del aumento de la edad de jubilación. Lo que fue una sorpresa relativa por parte del gobierno este pasado Viernes, y con el aspecto de decisión en firme, se ha ido modulando durante el fin de semana al enseñar los sindicatos sus garras y ya ayer Elena Salgado la consideraba como una propuesta sujeta a cambios, como una idea, un globo sonda para suscitar el debate. Y luego se queja el gobierno de que se le acuse de dar bandazos e improvisar. Y en este caso, pese a que no es el momento adecuado, dice algo con razón....

Lo de la jubilación es muy sencillo de entender pero muy difícil de calcular. Sencillo porque su sistema nos lo podemos imaginar como una balanza. A un lado están las aportaciones a la Seguridad Social que hacemos los trabajadores en activo, llamadas cotizaciones, y al otro el dinero que reciben los pensionistas jubilados. Como el trabajador no dona todo su dinero a esa caja, obvio, es necesario que haya varios trabajadores por cada jubilado para poder mantener su ingreso, y así es como tira el sistema y se mantiene en equilibrio. Evidentemente esta balanza está en grave riesgo de descompensarse cunado se cae por el lado de los jubilados, y eso puede suceder por dos razones. Una porque haya mucha gente cobrando, o cobren durante mucho tiempo, y así e, producto jubilados por pensión crezca mucha. También se puede caer porque el otro lado disminuya, principalmente por la reducción del número de cotizantes. En los noventa la natalidad española empezó a jugar en contra de la balanza, porque poco a poco la gente que se incorporaba al mercado laboral disminuía y el número de jubilados se mantenía o crecía. Empezaron a surgir voces que auguraban problemas para una década después. ¿Los hubo? No, porque apareció el fenómeno de la inmigración y nueva mano de obra se incorporó a un mercado laboral que crecía explosivamente. Ningún modelo tuvo eso en cuenta, y es que esta es la parte complicada del juego de las pensiones, el tiempo. Se trata de un modelo en el que hay que hacer predicciones a muy largo plazo, y es muy difícil saber si tendencias que ahora parecen formes lo serán en el futuro. Lo único que parece cierto, y a saber si se mantendrá, es que la esperanza de vida de la población crece, y eso es intrínsicamente bueno, por lo que es probable que el cómputo de pensiones a pagar en el futuro no decrezca. Así mismo dentro de unos años empezarán a jubilarse las generaciones del baby boom de los 50 y 60 del pasado siglo, cohortes de población muy numerosas. Todo esto mete presión en el lado de los gastos, tira ese plato hacia abajo, y complica teóricamente el mantenimiento del sistema en el tiempo. Si a eso le sumamos la coyuntura actual de crisis, que ha devastado el mercado laboral, la caída de ingresos por cotizaciones puede acercar el riesgo futuro mucho más de lo que se preveía en un principio.

Así, al propuesta del gobierno tiene puntos razonables, que hay que estudiar y probablemente poner en práctica. Parece lógico subir la edad de jubilación, y más de los 67 anunciados en aquellas profesiones que lo permitan. Hay que tratar seriamente este asunto, analizarlo y tomar decisiones que tardarán su tiempo en dar frutos. Quizás la pregunta más interesante sería por qué se presentó esta medida el pasado Viernes 29 y no otro día. Como supondrán, tengo una opinión al respecto, quién sabe si acertada. A ver si mañana se la puedo contar.

PD. Si alguien está interesado en un análisis técnico del asunto,
este artículo de hoy de Ignacio Zubiri, experto en el tema y “profesorazo” mío en Sarriko está muy bien.

lunes, febrero 01, 2010

El lío del ATC

Me voy una semana de vacaciones y, definitivamente, el país se descontrola, embarranca en al deuda, y el caos del debate público se acaba convirtiendo en un gallinero, en una trifulca que deja en mero cruce de acusaciones el cainismo que se respira en un patio de colegio a la hora del recreo. En este caso la excusa ha sido la instalación del Almacén Temporal Centralizado, ATC, de residuos radiactivos de alta y media intensidad, aunque todos los políticos han traducido esas siglas como A Tomar por Culo, y así nos va.

Resulta que ya desde el año 2006 existe la convocatoria organizada por el Ministerio de Industria para acoger este almacén, pero ha sido al final del plazo, el pasado Viernes 29, cuando los municipios se han lanzado a presentar sus propuestas, y los virreyes del país, los presidentes de esas cosas llamadas Comunidades Autónomas que me temo sólo sirven para engordar la calidad de vida de quienes las gestionan, se han unido en un coro a la voz de “SÍ, pero aquí NO”. Si no tenemos en cuenta a José Antonio Barreda, presidente socialista de castilla la Mancha, que ha alcanzado unos niveles de demagogia y populismo barato dignos de una república bananera de los cuarenta del pasado siglo, el disputado premio del hipócrita nuclear se lo han llevado ex aquo, el socialista José Montilla y la popular María Dolores de Cospedal. Montilla fue el Ministro de Industria que en 2006, y bien hecho, sacó el concurso para la ubicación del ATC, y que ahora en 2010 se niega en redondo a que esa instalación pueda ser acogida en Cataluña, la Comunidad que el gobierna. Cospedal, que es Secretaria General del PP y jefa del partido en Castilla la Mancha, y por tanto candidata a sustituir al demagogo Barreda, es como el conjunto del PP partidaria de la energía nuclear, pero resulta que su primera reacción cuando Yebra, municipio de Guadalajara, opta a acoger el ATC es salir en tromba protestado como si de algo vergonzoso y maligno fuera el famoso ATC y decide expedientar al alcalde de la localidad, en un gesto muy hispánico basado en eso de “no lideres por tus méritos, limítate a castigar al que se te oponga para que te haga caso”. Tras algunas declaraciones cruzadas Cospedal ha quedado bastante desautorizada y lleva algunos días sin decir nada curándose las heridas. Con menor intensidad episodios similares se han ido repitiendo en otras comunidades a medida que algunos pueblos se han ido presentando al concurso, y sus presidentes de Comunidad bramaban sin cesar en contra del necesario ATC pero que debe estar sito lejos de allí, invocando incluso el concepto de solidaridad, lo cual deja a ese término tan manoseado y vejado como inútil. Si ustedes se fijan los pueblso que se han presentado son, a excepción del tarraconense de Ascó, villas minúsculas infradotadas de servicios y abandonadas desde tiempo inmemorial por parte de los gobiernos de esas Comunidades. Lugares despoblados donde residen los pocos habitantes que, por edad o condiciones, aún no han podido marcharse a ninguna otra parte, y para los que una inversión como la del ATC sería mucho más importante que cualquier lotería que pudiera tocarles.

El ATC es necesario y hay que hacerlo. Es así de sencillo. ¿Dónde? Donde los técnicos digan que es viable y sea menos costoso financieramente. Y los políticos poco más deben hacer, salvo acatar el dictamen de los técnicos. Lo que pasa es que vivimos en un mundo infantil donde queremos de todo sin los costes que ello acarrea. Queremos cobertura de móvil, ir rápido de un lado a otro, pero sin antenas, carreteras, puentes, expropiaciones, etc. Como dice la expresión inglesa, somos unos Nimbys”, acrónimo de “Not in my back yard”, no en mi patio trasero. Qué bien lo describía Manuel Montero este pasado Miércoles...

viernes, enero 22, 2010

El Dorado de Goldman Sachs

Ayer el banco de inversión Goldman Sachs, una de las mayores joyas financieras de Estados Unidos y el superviviente de la debacle financiera que hace un año arrasó el sector de la banca de inversión presentó resultados. Ganó 4.950 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2009, con lo que en el conjunto del ejercicio logró 13.385 millones de dólares de beneficios. Si les gusta el fútbol, esto equivale más o menos a un Cristiano Ronaldo cada tres días aplicando paridad dólar euro. ¿Cómo se les ha quedado el cuerpo?

Esta noticia no es la más destacada de los medios de hoy, pero tiene relación con las portadas en las que luce un Obama muy enfadado amenazando con la guerra a los bancos y diciendo cosas del tipo “
Si queréis pelea, la tendréis”. Interesante, pero vacío. Estas son las típicas declaraciones hechas para salir en la tele y en los medios, pero no acabo a comprender que es lo que va a hacer la administración Obama para trocear los bancos, o reducir al menos su tamaño hasta que dejen de ser elementos demasiado grandes para caer, como se dice ahora. Y mis dudas crecen cuando uno empieza a ver los entramados que cruzan desde Wall Street hasta la Avenida de Pensilvania, donde está sita la Casa Blanca. Concretamente hay varios miembros de la actual administración demócrata que han tenido cargos de relevancia en Goldman Sachs, y algunos incluso tratan este asunto como si fuera una conspiración en la que el banco financiero hubiera abducido al gobierno de Estados Unidos parta favorecerle. Sin llegar a estos extremos lo cierto es que el poder y la influencia que estas entidades tienen en Estados Unidos es, obviamente, inmensa, y cualquier medida regulatoria que se plantee, sea acertada, un mero cosméticos, o un intervencionismo rancio y sin sentido, difícilmente podrá ser llevada a cabo con la plena oposición de estas empresas. Pero esto no sólo sucede en los pérfidos, corruptos y conspiradores Estados Unidos, no. En la apacible, tranquila y maravillosa España de nuestras maravillas se imaginan ustedes que se dicte una norma que perjudique al Banco Santander? A parte de que los partidos políticos están cogidos de sus partes por los créditos que deben a los bancos, como hoy señala El Mundo, Botín, y el resto de ejecutivos del sector tienen un enorme poder por sí mismos, y no son intocables, pero es lo más parecido que existen a esa figura. Esta crisis que vivimos, y que pese a lo que puedan leer les advierto de que se va a profundizar en este 2010, es fruto entre otras cosas no tanto de la irresponsabilidad de los banqueros, sino de la excesiva influencia que poseen sus decisiones, y de que los reguladores públicos y privados no han funcionado en ningún momento. Goldman Sachs camina viento en popa mientras que el ciudadano americano ve como su renta disminuye cada vez más y su empleo pende de un hilo que se estrecha. Esto no es sostenible y va a generar problemas, como ya aprecia Obama en su índice de popularidad.

¿Es esta la causa de las caídas bursátiles de esta semana? Pues sí, pues no y a medias. La bolsa está altísima, ha subido sin causas reales que la mantengan salvo la inyección artificial de liquidez de los bancos centrales y sigo pregonando que tendrá que caer mucho de lo que ha ascendido en los últimos meses. Mensajes de guerra entre el gobierno y la banca no ayudan,
pero como en este caso la diligencia del Departamento del Tesoro sea como la del FBI buscando y retratando terroristas Goldman va a hacer honor a su dorado nombre más que nunca.

La semana que viene estoy de vacaciones en Elorrio a cuenta de días pendientes de 2009. Si no hay novedades, hasta el Lunes 1 de Febrero. Sean felices.

jueves, enero 21, 2010

Obama cumple un año

Ayer 20 de Enero, se cumplió un año desde que Obama juró su cargo ante el Capitolio frente a una multitud enardecida y con todos los ojos del mundo puestos sobre él. Hoy se multiplican los balances que tratan de saber si ese año ha respondido a las expectativas o no, y como envenenado regalo de aniversario, la derrota demócrata en las elecciones de Massachussets viene a recordar que Obama no sólo es humano, como algunos habían olvidado, sino que su proyecto corre riesgo de naufragar.

Si ponemos el listón en las infinitas expectativas que se desataron a su llegada a la presidencia, es obvio que Obama ha fracasado, como lo hubiera hecho igualmente Buda, Cristo, porque pedir imposibles genera decepciones. Si comparamos de donde venimos la presidencia norteamericana ha resuelto algunos problemas, se ha encontrado con que otros son más complejos de lo previsto y en algunos casos directamente no ha sabido que hacer. Por poner un ejemplo interno del país, el debate sobre la reforma sanitaria, en el que fracasaron los anteriores presidentes demócratas, empezó con mucha fuerza pero ha ido reduciendo su ambición y dimensiones en aras de ser aprobado, en un interesante ejercicio práctico que demuestra como la política es el arte de lo posible. Pos cierto, la citada derrota de Massachussets complica mucho la mayoría demócrata en el Senado y puede ser un grave problema de cara a aprobar esa reforma y otras normas importantes. En cuestiones internacionales Obama se ha encontrado que la teoría del diálogo no funciona ante sátrapas como Chávez o Ajmadineyad, y menos aún ante Al Queda y la guerra de Afganistán. Hubo suerte en el intento de atentado de Nochebuena en Detroit y gracias a ello ahora no tenemos una nueva guerra en marcha en Yemen, pero puede ser mera cuestión de tiempo. Los socios de Obama, europeos principalmente, alaban mucho su política y carisma, pero Estados Unidos obtiene de ellos tan poco como cuando recibía collejas en la frente de Bush. Poco a poco Norteamérica vira y pone sus ojos en China, principal socio y rival en lo económico, y potencial contrincante en todo lo demás. Quizás sea la sunción de ese liderato global compartido por los dos países y su puesta en práctica ante el resto del mundo lo que más me ha llamado la atención durante este año de política exterior americana. El otro inmenso reto al que se enfrenta la administración demócrata es la crisis económica, y su gestión, y el que el paro no deje de crecer es probablemente lo que más popularidad le ha podido restar en este tiempo, situándolo ahora un poco por debajo del 50% de aprobación. Las intervenciones bancarias, los planes de estímulo y otras medidas no logran remontar el empleo en los EE.UU. mientras que los bonos de los ejecutivos financieros no dejan de crecer y el agujero que separa los intereses de Wall Street (las finanzas y empresas) y Main Street (la política y necesidades del ciudadano norteamericano) se ensancha sin remisión.

No nos engañemos. Es este asunto de la crisis, y el que EE.UU. logre salir de la misma, lo que va a marcar la presidencia de Obama y medirá su grado de acierto o fracaso, que se enfrenta a una dura prueba en las elecciones parciales de Noviembre de este año. Por de pronto en pocos días asistiremos a la renovación en su cargo (o no) de Ben Bernanke como presidente de la Reserva Federal. Si es renovado Obama habrá ganado una batalla, pero si es destituido su presidencia sufrirá un duro golpe interno, y no está ahora en las mejores condiciones posibles para soportar un envite de esas dimensiones.

miércoles, enero 20, 2010

Haití pierde.. los bancos ganan

Siempre que se produce una tragedia internacional, y más en el caso que nos toca de Haití, se crea una ola de eso que se hace llamar solidaridad y las televisiones y webs se inundan de campañas para colaborar económicamente con ONGs y otro tipo de instituciones mediante donativos privados. Esto esta bien, pero como mínimo es una muestra más de que no tenemos preparado nada serio y consistente, dotado de medios y recursos financieros, para actuar en estas desgraciadas ocasiones. Vivimos de la beneficencia privada ante los desastres.

Pero un particular, por ejemplo yo mismo, que está cómodamente en su casa, a miles de kilómetros de donde se produce el desastre, que no dispone de medios para actuar y que no sabe nada de lo que sería necesario para ayudar a la población si le desembarcasen en Haití puede pensar que sea mediante esos donativos como más útil puede ser su pensamiento de ayuda hacia los desgraciados que parecen en la televisión. Eso pensé el fin de semana, y he hecho algunos donativos, repartidos a varias instituciones, a sabiendas de que parte del dinero se perderá en el camino, intermediarios o simplemente se malgastará, pero algo llegará, aunque sea poco, y eso allí es más necesario que mucho dinero aquí. Pero, en relación con el título de la entrada de hoy, lo he hecho al sistema “antiguo”. Es decir, me he ido a Internet a buscar las cuentas corrientes de los organismos a los que iba a donar y las he apuntado. Luego he ido a un cajero de mi red y he sacado el dinero físico que iba a donar y luego me he ido a las sucursales de las entidades donde están las cuentas de los organismos para hacer allí el ingreso, cola mediante y con abonaré escrito clásico, que pese a estar escrito en mi letra ha sido válido. ¿Por qué toda esta vuelta? Porque como me suponía, los bancos y cajas cobran comisiones por todo tipo de transferencia, y esta ocasión no iba a ser muy distinta, y recuerden que mi idea no era hacer un donativo a Haití y a os bancos, solamente a los primeros. La única manera que conozco de eludir ese engorro es coger un poco de paciencia y molestarse en perder tiempo, esfuerzos y paseos para hacer todas las imposiciones necesarias. Algunos ciudadanos están descubriendo estos días las comisiones que les han cobrado sus entidades, sean cuales sean, al hacer estas transferencias y la indignación es creciente.
Se ha dicho desde ciertas plataformas de consumo que se puede reclamar a los bancos para recuperarlas, pero veo ese proceso como algo difícil y lento. La AEB, Asociación Española de la Banca, ha dicho que el cobro es un error y que están en vías de corrección, y ante esas declaraciones, curiosamente, nadie se ah carcajeado ni exigido explicaciones. ¿acaso conoce usted a un banco que se equivoque en su contra propia y a favor del cliente? Si es así, háganlo público, por favor!!!!!

La banca lo tiene fácil para arreglar este nuevo agujero a su imagen pública, aunque dudo mucho que le importe. No es necesario que elimine las comisiones porque sus sistemas siempre las cobrarán por defecto. Sólo deben calcular cual es el importe de las mismas generado por transferencias a las instituciones benéficas que poseen cuentas en sus sistemas y donar esa cuantía a un organismo público que actúe en la zona (ONU, Cáritas, Cruz Roja, etc). ¿Nos apostamos algo a que no lo harán? Espero equivocarme, como en tantas otras cosas en la vida, pero esta vez lo dudo mucho.

martes, enero 19, 2010

Le grandeur gilipollué

Ayer por la noche, viendo los informativos y escuchando la radio empecé a coger un mosqueo considerable al notar como el desastre de Haití empieza a derivar en un desastre de gestión internacional. Ahora resulta que el problema para algunos no es que haya muertos por todas partes ni gente muriéndose de hambre, no, sino que haya muchos o pocos soldados norteamericanos. Algunas de las declaraciones más estúpidas de la jornada llegaban de al acomodada e inmóvil Europa, y más concretamente, de Francia.

Francia, Francia.... antes de salir a decirlo que dijo Sarkozy podría haber pensado un poco sobre el porqué su excolonia es el país más pobre del continente, y de si la actitud francesa sobre los haitianos a generado pobreza o desarrollo en la isla. También podía haberse pasado pro el lujoso piso parisino en el que reside Baby Doc, el pequeño Duvaleir, el que fue dictador de la isla durante años con el beneplácito francés, y que durante su tiempo en el ahora derruido palacio presidencial no hizo nada por su pueblo.. bueno, sí, lo exprimió y torturó con saña. Pues bien, ese Sarkozy, uno de los presidentes que con más ímpetu llegaron al poder y que, al menos a mi, más ha decepcionado,
salió ayer con una cara de orgullo y celos para denunciar el exceso de tropas norteamericanas en la isla, y preguntándose qué hacían allí. ¿A caso lo que sucede es que Sarkozy tiene celos? ¿No será que no le importa un pimiento lo que le suceda a los haitianos y sí el que Francia no encabece la misión de solidaridad? Yo alucino. Todo el mundo quiere que la ONU lidere esta misión de rescate, pero la ONU tiene intenciones, ideas, pero no soldados, y si llamamos a los militares para que despejen nuestras lujosas autopistas de nieve para que corramos en ellas con nuestros cochazos, ¿cómo XXX no van a ir militares, a millares, a controlar lo que ahora sucede en Haití?. Aquí siempre sucede lo mismo. Los norteamericanos debe ir apagando los focos que los europeos encienden, y para no hablar del nazismo podríamos remontarnos al Vietnam que, mira por donde Francia, incendió en los cincuenta o la crisis de las repúblicas exyugoslavas, sucedida en el patio trasero de una Europa harta de mirarse al ombligo y que no hizo nada por detener aquella carnicería hasta que los americanos se hartaron y vinieron a poner orden. En una situación límite como la que se vive en Puerto Príncipe de nada sirve que haya alimentos en el aeropuerto de la ciudad si no hay destacamentos militares que controlan su distribución, detienen a los delincuentes que campana a su anchas por lo que queda de las calles y controlan a una población superviviente que, lógicamente, está desesperada. El único que por medios, disponibilidad y cercanía, está en condiciones de hacer eso, nos guste o no, es el ejército norteamericano. Suyo debe ser el papel de intervenir en la zona y estabilizarla, y hacerlo YA, porque los que aún están vivos bajo los cascotes, milagroso pero posible, no entienden de francés o inglés. Sólo buscan luz.

No nos engañemos. Los europeos, como siempre, no vamos a mandar ningún soldado allí hasta que deje de ser realmente necesario y, por tanto, peligroso. Como no tenemos tropas ni peso relevante en la zona, y más vale acostumbrarse a que cada vez lo tengamos menos en todo el mundo, lo único que podemos hacer como ricos que somos es pagar los costes de la intervención y callarnos, no actuar como niños mimados, desagradecidos y rencorosos. La pataleta de ayer de Sarkozy,
y la comisaría de exteriores Ashton no le anduvo muy a la zaga, me produjo auténtica vergüenza ajena.

lunes, enero 18, 2010

Seguimos desescombrando

Fíjense lo impactante y destructivo que ha sido el terremoto de Haití que por sexto día consecutivo sus imágenes vuelven a abrir los informativos. Las escenas de cascotes, edificios ruinosos y cadáveres siguen dominando en el menú que nos ofrecen las televisiones, aderezadas con rescates milagrosos que, transcurridas muchas horas más allá de las 72 que se suelen citar siempre como límite de supervivencia, demuestran que la suerte y la fortaleza humana pueden lograr lo que nunca seríamos capaces de pensar posible, viendo a esos niños desvalidos que rescatan de semejante infierno.

Lo que cada vez se ve más son escenas de pillaje y revuelta. Los muertos ya no tienen solución, pero los vivos carecen de esperanza, y si los primeros no esperan más que la fosa o la hoguera los segundos ansían comer y sobrevivir. Algunas escenas de saqueo, tiroteos y persecuciones de este fin de semana parecen sacadas del guión de una película de ciencia ficción en la que la civilización se hubiera derrumbado. Esto que vemos cada vez se parece más a los efectos de un posible atentado nuclear en una ciudad. Cada vez es más urgente que las tropas internacionales, sobre todo norteamericanas, que se despliegan por la isla, empiecen a imponer un control sobre el terreno que ocupan, porque de lo contrario ni se va a poder distribuir la ayuda que llegue a la zona ni los supervivientes van a poder estar mínimamente seguros en un entorno tan hostil. Las ONGs suelen trabajar habitualmente en escenarios de pobreza y marginación pero en los que hay una infraestructura que, más o menos, funciona, como podía ser el caso de la propia Haití antes del terremoto, pero ahora la situación es completamente distinta. Víveres y materiales se acumulan en el ruinoso aeropuerto de Puerto Príncipe sin que sea posible distribuirlos salvo que batallones armados se encarguen de esa labor. La ONU, diezmada en sus efectivos y sin apoyo militar propio, está completamente superada,
por no contar el episodio que ha protagonizado con la falsa identificación de Pilar Juárez, la diplomática española de su contingente que fue dada por muerta y que ahora resulta que se trató de un error de identificación y que no era ella. Le toca, como siempre, a los Estados Unidos, ejercer el papel de “poli duro”, y empezar a utilizar los 10.000 efectivos que ya están en la isla para tratar de mantener un cierto orden, dentro de lo posible. Y es que para los espectadores que, como es mi caso, asistimos con una mezcla de incredulidad y horror a lo que vemos pos la tele cada imagen parece superar en crudeza y miseria a la anterior. Crees que lo has visto todo y de repente un nuevo reportero enfoca su cámara y ... glups, se te vuelve a caer el alma al suelo, y empiezas a pensar porqué ello sí y yo no, y que a parte de dar dinero a una cuenta bancaria no puedes hacer nada, y que no sabes si ese dinero llegará, y las preguntas te asaltan, y otra imagen te bombardea. No se que pensarán ustedes, yo aún no estoy insensibilizado ante tanta tragedia, pero me parece muy difícil de describirla. Los testimonios genérales de los que allí están relatan que jamás habían visto algo así. Es duro decirlo, pero estamos viendo algo nuevo, que hasta ahora nuestros ojos no habían contemplado, y es horrible.

¿Dónde encuentra uno consuelo a esto? En mi caso este fin de semana lo he logrado siendo inmerecidamente agasajado por todo el mundo. El Viernes cené en casa de unos amigos que siempre se desviven por todos los que les visitan y rodean, el Sábado lo hice en una inmejorable compañía en casa de mi amiga JCJ y el Domingo tocó una nueva sesión de maravillosos roscón de reyes y cariño en casa de mi amiga ABG en compañía de otros amigos que fuimos a visitarla. Yo, recibiendo cariños por todas partes, y en Haití los muertos siguen bajo los escombros, y ni ellos ni yo hemos hecho nada para merecer ese destino. No me digan que no es para sentarse a reflexionar y no dejar de preguntarse por qué.

viernes, enero 15, 2010

¿Ha dejado Haití de ser un país?

Si ayer las imágenes que llegaban del desastre de Haití eran individuales, y transmitían en los ojos de una persona o el rotor de un deambulante la crudeza de lo vivido, hoy son colectivas, y en ellas se intuye el hedor ene. que transitan los supervivientes al atravesar calles, o zonas en las que los escombros permiten andar, rodeados de cadáveres. Decenas. Cientos de cuerpos apilados en las esquinas, o alfombrando unos prados que hasta el Miércoles estaban abandonados y ahora son el destino final de un montón de personas anónimas.

Poco a poco se ve que la magnitud del desastre es tan grande como era de imaginar por las primeras noticias, y que el estado en Haití, que ya era tan frágil como su nivel de desarrollo, ha quedado tan destruido como las casas de Puerto Príncipe. Cooperantes que llegan por goteo, técnicos, bomberos, enfermeros.. muchos profesionales venidos de todo el mundo se encuentran al llegar con una situación desbordad en al que no hay luz de noche, el pillaje se extiende y la zona de la capital es lo más parecido a un escenario de Apocalipsis. Se habla de equivalencia con una bomba nuclear o de calles convertidas en morgue. En esta situación los primeros que han tomado un poco el control de la situación son los integrantes del ejército norteamericano que han empezado a llegar a la isla. Creo que la situación es lo suficientemente grave como para usar a Haití como experimento no ya de una cooperación internacional, sino directamente como zona intervenida. Ya antes de este desastre Haití era un fracaso como país, con una población mísera y maltratada por décadas de desgobierno y violencia corrupta. Dadas como están las cosas creo que nos podemos saltar a la torera el principio de no ingerencia, y se puede plantear que el país se convierta en un protectorado de la ONU y sea regido por funcionarios de la organización, pero no se yo sin al ONU está en condiciones de realizar esa labor. Otra opción es que el país sea completamente tomado por los americanos, muy próximos geográficamente, y que se transforme en un estado libre asociado a EE.UU, en un estatus similar al que ahora tiene Puerto Rico, que es independiente pero sólo hasta cierto punto, pero hasta ese momento sería un protectorado del ejército americano, de tal manera que se pudiera canalizar de manera adecuada los donativos que llegan de todas partes y al ayuda material y humana, y en una segunda fase, planificar una reconstrucción del país, la generación de instituciones libres y democráticas y tutelar un proceso de transición a una democracia y procurar en paralelo el desarrollo económico del país. Puede que todo esto suene a chino, y al final Haití, como les pasa a todos, sea sustituido en nuestros telediarios por otras noticias y el olvido caiga sobre ellos, como ha sucedido en muchas otras catástrofes recientes. Sin embargo creo que debemos aprovechar esta ocasión e intentar hacer un buen trabajo. No sólo los cooperantes de la primera semana. Rehacer Haití es un trabajo de años que debe ser llevado a cabo con dedicación y tesón por parte de todos.

Ahora mismo lo importante es rescatar gente de los escombros. Ayer por la tarde, en el metro camino a casa,
una joven le iba contando a otra que había logrado contactar con una amiga suya que estaba en el hotel Montana, que se derrumbó. La amiga tenía un brazo y pierna rota, pero estaba bien. Sin embargo contaba que su madre, que debía estar en el momento del derrumbe en alguna planta superior, no había aparecido aún entre los cascotes, y que se temía lo peor, y las amigas se miraban compungidas al comentarlo, y eso tan lejano de Haití, que vemos como si hubiera sucedido en otro planeta, se hacía presente en un vagón de metro a la altura de Sainz de Baranda, en pleno Madrid.

jueves, enero 14, 2010

Sin respuesta posible

A todos nos va a llegar nuestra hora, el momento en el que abandonaremos este mundo, y lo sabemos, es una de nuestras condenas en al vida, quizás la mayor. A veces ese final llega de manera controlada. Enfermamos, degeneramos, nos hacemos viejos, y poco a poco nos acercamos al final. Otras es de improviso, con accidentes, o asesinatos, pero en general sin que nos hayamos preparado para ese momento de la muerte. Ayer en Haití nadie estaba preparado para lo que sucedió.

Hay muchas imágenes en los periódicos y en Internet de lo que allí ha sucedido. Por ahora son confusas, y muestran cascotes, ruinas y gente desesperada. La información llega desde el país caribeño con cuentagotas y de una manera muy fragmentada, por lo que habrá que esperar algunos días que el personal de los medios de comunicación pueda acceder a Puerto Príncipe y sepamos así como está realmente la situación, pero de momento vivimos gracias a las fotografías.
Entre las muchas que existen yo me quedo con la que hoy es portada en El País, en la que se ve a un joven que trata de salir de los escombros en los que, probablemente, se ha transformado su hogar. Algo difuminados, y cubiertos de polvo y sangre, se ven las espaldas de algunos voluntarios, quien sabe si amigos, familiares, vecinos.. en todo caso supervivientes, que tratan de quitar los escombros que se intuye cubren las piernas de la chica. Ella también tiene polvo y suciedad en todo su cuerpo y cara. Los pelos, un conjunto de rastas típicas de la región, aparecen sucios, desordenados, y con toques blancos en medio de ese color granate de gena. Se nota que en al imagen hay prisa, inquietud, urgencia por desenterrar a la chica, que quién sabe si tiene algún miembro roto, probablemente si sufra de fuertes dolores, aprisionada entre cascotes, contenta por estar viva, pero alarmada, desconcertada por lo que ve a su alrededor. Puede que estuviera en casa pasando un rato, en su cuarto leyendo, o mirando cosas en el ordenador. A lo mejor eso era una escuela, en la que estaba estudiando o tomando algo con algunas amigas, o charlando en los pasillos. A lo mejor es una tienda, y la chica había ido de compras para comer algo o a mirar unos escaparates. Fuera lo que fuese ahora no es nada. Sólo ruinas. Polvo y destrucción, y esa chica viva emerge de esos restos, antes dotados de vida, ahora meros contenedores de muerte, ayudada por unas manos desconocidas de las que sólo podemos intuir su esfuerzo y urgencia. Los ojos de la chica están llenos de miedo, angustia, terror a lo que está viendo a su alrededor, desconcierto porque quizás lo último que recuerda es la sonrisa de alguien conocido con el que charlaba, el anodino hilo musical de un comercio o simplemente los pensamientos en los que estaba inmersa, y de repente todo se ha fundido en blanco, como el polvo que le rodea. Todo se ha venido abajo, y en esa mirada, sin que quizás ella sea consciente, al te una pregunta que interroga la cámara, al espectador y a todo el mundo que le rodea. ¿Por qué?.

¿Por qué al país más pobre de América y del Hemisferio Norte le ha pasado eso? ¿Por qué en su ciudad, su barrio, su casa... en su vida? ¿Por qué a ella? Es una pregunta lógica, instintiva, natural, para la que no existe respuesta, para la que el que observa la imagen, en este caso yo mismo, no puedo aportar nada, no puedo decir nada y aún menos puedo hacer para ayudarla. El rostro de esa chica, como resumen de el de otros tantos que veremos a lo largo de estos días, refleja muy bien el dolor, la angustia, y la insoportable inutilidad del sufrimiento, de la tragedia que se ha abatido sobre Haití.

miércoles, enero 13, 2010

Terremoto en Haití

Ayer cuando me fui a la cama y apagué la radio las noticias ya recogían como primicia que se había producido un terremoto en Haití, pero eran relatos confusos los que llegaban a las redacciones los provenientes de un país de por sí golpeado por la miseria y carente de medios parea casi todo. Se declaraba a esas horas una alerta por tsunami, que afortunadamente ahora miso ya se ha desactivado y que no ha tenido que registrar ola alguna en el resto del Caribe. Sin embargo, lo sucedido en Haití parece tan grave como lo muestran las imágenes que ya están en las webs.

Esas imágenes, que aún no poseen la voz de corresponsales locales, muestran edificios derruidos o a punto de desplomarse, calles desiertas llenas de cascotes y escombros, postes de la luz y farolas arrancadas de cuajo, miradores y balcones sobre las aceras, coches sepultados entre bloques de hormigón y ladrillos...
el horroroso panorama que habitualmente sigue a un terremoto. Lo que no se ve por ahora pero se intuye, y es mucho más grave, son las víctimas. En Puerto Príncipe, la capital de un país mísero donde los haya, es de suponer que serán muchas las personas que han muerto o resultado heridas por una catástrofe semejante, que habrá reducido barrios enteros, de construcciones endebles y paupérrimas en muchos caso a simples montones de escombros ordenados por calles. La imagen del palacio presidencial es todo un poema, y ver como ese edificio blanco, con aspecto de pequeño pastel de bodas está derrumbado sobre sí mismo, como un pastel cuyo bizcocho se ha caído de flojera muestra como han podido quedar otras construcciones del país. Ahora vendrán esos movimientos de solidaridad internacional que llenan portadas y telediarios pero que realmente no se si sirven para algo y son sólo una mera gota de agua en medio del desierto. Haití es el país más pobre de América, con unos niveles de vida inimaginables para los occidentales como nosotros, que carece no sólo de las cosas materiales más básicas, sino también de seguridad. Durante décadas ha sido regido por dictaduras más o menos salvajes, al igual que su vecino de isla, la República Dominicana, pero si los dominicanos han logrado salir poco a poco de su pozo, y apoyados en el turismo tratan de elevar sus niveles de vida, que siguen siendo bajos, no lo olvidemos, en Haití el agujero de la historia le ha absorbido de una manera de la que parece que no es posible que escape. La última vez que Haití salió en las noticias en España fue hace ya algunos años cuando Guardias Civiles fueron enviados en misión de la ONU para estabilizar el país, que vivía otra ola de represión gubernamental y disturbios. En esa época murió en sus calles el corresponsal de Antena 3 Ricardo Ortega, desplazado al lugar para seguir los disturbios que se sucedían en Puerto Príncipe. Con u cadáver de vuelta Haití desapareció de los titulares y nuestras mentes, y hoy resurge con la imagen de muerte y destrucción que llena nuestras pantallas.

Al ver en la tele el pastel de merengue caído del palacio presidencial que antes comentaba me he acordado de los muchos años en los que la dinastía de los Duvalier, padre e hijo, pap Doc y Baby Doc los apodaban, dominaron ese país a lo largo del siglo pasado, y como fueron depuestos por un golpe de estado al que siguió otro,y otro.... Cuanto sufrimiento y dolor fue gestionado desde esas paredes, que ahora yacen en el suelo, agrietadas y ruinosas como gran parte de la ciudad en la que se encuentra el edificio. Todo un símbolo de lo que ha sufrido el país a lo largo de los años y del castigo adicional que le toca ahora penar. Muy triste.

martes, enero 12, 2010

Simon y Garfunkel deben estar alucinando

Con lo oportunistas que son las cadenas de televisión no entiendo como aún ninguna de ellas ha programado la película de El graduado. Recordemos que en este bonito filme un adolescente Dustin Hoffman es seducido por la madre de la chica a la que ama, interpretada por Anne Brancoft. Frente a la tradicional historia de madurito asaltacunas tipo lolita, el graduado presenta un personaje femenino dotado igualmente de ambición y lujuria por la carne fresca, lo que suscitó un cierto escándalo en su momento. En la película, ese personaje femenino se llama Mrs Robinson.

Esto viene a cuento porque en Irlanda del norte se ha organizado una fenomenal bronca política por los cuernos que la señora Robinson le ha puesto a su marido, que ocupa el cargo de Primer Ministro en esa región tan convulsa, y que han acabado con
la extraña decisión de que el señor Robinson cese temporalmente de sus funciones hasta que el escándalo se apacigüe. La señora Robinson, de nombre Iris, poseedora también de cargos electos en la región, presentaba ante la opinión pública una imagen intachable según algunos cánones. Conservadora a ultranza, religiosa convencida, opuesta a los matrimonios gays, Iris era al típica imagen de la tradición religiosa irlandesa. Sin embargo bajo esa fachada se escondía un lujurioso volcán, haciendo honor a esa idea de que cuanto más santas parecen. Más putillas pueden llegar a ser. A escondidas de su marido Iris mantenía un romance con Kirk McCambley, un joven de 19 años, 39 menos que ella. Además, iris se la arregló para, desde su posición, desviar fondos, estimados por ahora en unas 50.000 libras, para que su novio Kirk pudiera montar un bar, lo cual ya sí es un delito que traspasa la alcoba y entra en el juzgado. Así, la imagen del matrimonio Robinson, unidos como uña y carne en la política y en la cama escondía una suculenta historia de infidelidades, engaños y delitos. Se ha llegado a publicar incluso que la señora Robinson mantuvo una relación con el padre de Kirk, sin que ni éste lo supiera, ni por su puesto su marido, que todos confiamos que se enterase de lo que ocurría con el presupuesto de su región, porque está claro de que era ciego respecto a lo que pasaba en su vida privada. Como los rumores son libres en breve empezarán a aparecer amantes, ciertos o inventados, que más da, que asegurarán haberse acostado con Iris a cambio de unas pintas de cerveza, o que ella celebraba San Patricio con unos ligueros verdes y bailando entre espuma de cerveza frente a un grupo de adolescentes a su alrededor en una tasca con el sonido de violines y arpas celtas de fondo. Una vez abierta la veda todo es posible, y al final la carrera política del señor Robinson amenaza con irse a la quiebra. Es paradójico, pero no va a ser ni el ira, ni los paramilitares unionistas ni las marchas de los pirados de la orden de orange lo que pueda desestabilizar Irlanda del norte, no. El ansia de la señora Robinson puede ser más peligrosa que un terrorista con una metralleta. Alucinante.

Las últimas crónicas cuentan que la señora Robinson está internada en un psiquiátrico de Belfast, y es una pena, porque de ser la historia al revés, con igual dosis de cachondeo, no creo que hubiera acabado así. Imagínense que es el marido el infiel, no se, por ejemplo... pongamos a Bill Clinton, y es ella la engañada con, digamos, una becaria...... ¿Les suena? Si obviamos el hecho del desvío de fondos, al historia es bastante simétrica, pero Bill Clinton sigue hoy en día cobrando un pastón por sus conferencias, y sospecho que la señora Robinson, de momento, no se va a hacer de oro con todo esto. Y luego dicen que la política es aburrida.