miércoles, octubre 11, 2023

Como abordar Gaza

A medida que se descubren nuevas atrocidades ejecutadas por Hamas durante su incursión del sábado en el sur de Israel, surgen cada vez más voces en aquel país para acabar de una vez con todas con Hamas, como sea, donde sea, de la manera que sea, en una aplicación práctica de la ley de Talión que se ve justificada por no pocos ante los hechos horrendos que conocemos. Hechos, por cierto, que se califican de inhumanos cuando realmente sólo pueden ser perpetrados por humanos, que conscientemente los llevan a cabo. Ninguna otra especie conocida actúa de esa manera, ninguna usa su inteligencia, nuestro superpoder, para semejantes muestras del mal.

Hamas no es Gaza, pero como la red de túneles que la perfora, a ella está adherida desde hace décadas. El movimiento yihadista ganó unas elecciones en aquel territorio en 2006 y desde entonces desarrolla un régimen dictatorial y teocrático en el que los derechos de los palestinos no existen, siendo esa población mera coartada para llevar a cabo sus planes, que pasan por el único objetivo de eliminar al estado de Israel y a sus habitantes. Financiada generosamente por Irán, Hamas ha establecido un estado del bienestar local que tiene muchas similitudes con las estructuras mafiosas del sur de Italia, en las que la organización lo controla todo, ofrece servicios, paga costes, sufraga instalaciones y proporciona trabajo y forma de vida, a cambio de que los residentes dejen hacer y se callen. Años y años así han sumido a los gazadíes en un mundo de chantaje. La decisión israelí de cercar la franja, permitiendo sólo tres pasos autorizados (uno de ellos en Egipto, que nadie cuenta) con el objeto de protegerse ha beneficiado aún más a los secuestradores de los palestinos en aquel territorio. Dependientes por completo de la ayuda exterior, de tipo humanitario, y la que proporciona Irán como aliento a la milicia, la simbiosis entre terroristas y civiles en ese lugar es tan intensa como difícil de disociar, y resulta algo iluso pensar que una operación, de cualquier tipo, logre romper ese vínculo. La única opción buena posible sería que los palestinos se levantasen contra sus captores, pero eso no va a suceder, porque los que tienen las armas en la franja, muchas, y no dudan en usarlas, son los de Hamas. Israel está presionado por su población y el trauma que ha adquirido para realizar una operación terrestre en la franja, penetrando y atacando por tierra a los moradores, buscando a los de Hamas e intentando hacer una “limpieza” para extraer los miembros de ese movimiento del tejido de Gaza, pero me da la impresión de que es un intento condenado al fracaso, y a un balance de muertos elevado por ambos bandos. En Gaza residen unos dos millones de personas en un área densamente poblada, ni mucho menos la más densa del mundo como repiten tantos medios ignorantes. Una incursión de tropas y blindados por las calles de esa ciudad puede suponer que Israel tome el control de la franja, pero ¿cómo va a distinguir a los miembros de Hamas de los que no lo son? Si en ese movimiento empieza a haber matanzas de civiles que no son terroristas la opinión pública global empezará a criticar el movimiento de Israel, y eso, que a aquella sociedad puede no importarle, y menos en momentos de shock como el presente, es más relevante de lo que parece. Israel debe ser contundente pero frío, inteligente, y medir mucho sus pasos. Debe aprender de lo que EEUU hizo mal tras el 11S, de cómo sí actuó correctamente al tomar un Afganistán dominado por la teocracia sádica de los talibanes, pero cómo a partir de ahí el rumbo de sus decisiones fue totalmente equivocado y se saldó, dos décadas después, con el abandono de Kabul y un reguero de muertos propios y ajenos en todo oriente medio.

El estado mayor de Israel sabe que una incursión terrestre también causará muchas bajas propias, porque no serán pocos los de Hamas que estén esperando su llegada con trampas por todas partes, así que el escenario de la guerra urbana en Gaza puede ser desolador. ¿Qué alternativas hay? ¿Cómo evitar que la desgracia que ya se ha producido no se incremente? ¿Cómo buscar y castigar a los culpables? No tengo respuestas para estas preguntas, ni para muchas otras, sólo temo que los feos días que llevamos viviendo sean sucedidos por jornadas igualmente feas, en la esperanza de que la guerra no se extienda a terceras naciones y que el horror quede confinado, si una expresión tan boba como esa tiene sentido alguno.

Mañana, 12 de octubre, es fiesta, pero no cojo puente, por lo que nos leeremos el viernes 13.

martes, octubre 10, 2023

Festival del terror en Israel

La orden con la que entraron el sábado los milicianos de Hamas en Gaza era sencilla; capturar algunos rehenes y matar a todos los demás que pudieran que encontrasen a su paso. La logística para mantener a los capturados es más complicada que la que hace falta para ejecutar, por lo que es de suponer que una vez que se alcanzó un número de capturados relevante, más de la centena que se supone están en sus manos, el exterminio es lo que predominó. Hay aldeas cercanas a Gaza donde el reguero de cadáveres que las cubren supone bastante más del diezmo de su población. Hombres, mujeres, niños, da igual, la idea era matar al mayor número posible.

Y fue en el festival musical por la paz, cruel ironía, que se celebraba en una zona desértica no muy lejos de allí, donde el empeño asesino de Hamas encontró su expresión más vasta y cruel. No se cuál era el motivo exacto de la organización del festival, ni si aprovechaba las fiestas judías de esos días para celebrarse, pero lo cierto es que en el desierto, cerca de la zona sur de la frontera con Gaza, se celebraba algo parecido a una rave de esas que se dan en la zona mediterránea de nuestro país, con una gran concentración de jóvenes de todas procedencias, muchos de ellos extranjeros, que estaban disfrutando de un festival musical con carpas, DJs, bebidas y toda la parafernalia habitual en estos casos. El lugar de encuentro carecía de infraestructuras propias, por lo que he visto en las imágenes, más allá de algunos arbolados, por lo que la organización debía trasladar allí todos los tinglados portátiles y los fiesteros debían acudir en coche por carreteras que atraviesan zonas desérticas. Aunque ya desde el sábado se sabía que algo grave había sucedido en el festival, no fue hasta ayer por la tarde cuando se pudo concretar la magnitud de la tragedia. Han empezado a verse vídeos de algunos de los supervivientes que estremecen, tanto por lo que se ve como por lo que no, y por lo profundamente absurdo de la situación. Casi todos ellos comienzan con escenas de amistad etílica y chunda chunda de fondo, en la habitual situación de juerga diaria de estos encuentros. De repente, empiezan a aparecer sujetos altos, grandes, vestidos con ropas de camuflaje, que empiezan a ordenar a algunos de los bailantes para que se aparten o dirijan a un lateral. Por un momento es como si se tratase de personas de la organización del evento que intentan poner un poco de orden en el caos. Uno ve las escenas y sabe que esos terroristas ya están cazando presas, seleccionando a aquellos que van a secuestrar, y se han encontrado con un festín de posibles rehenes, el paraíso del islamista depravado. Las grabaciones se empiezan a volver nerviosas, a dar saltos, seguramente porque los que las realizan perciben que algo no es normal, que esos que han aparecido no son de organización alguna, y en un momento dado se empiezan a escuchar tiros, la imagen salta y los que graban lo hacen mientras corren, buscando donde esconderse de lo que no entienden pero que ya les genera pánico. Los gritos se suceden, las tomas se convierten en forzadas, oblicuas desde posiciones de resguardo en las que se escuchan sollozos, gritos desgarradores y se intuye que el mal ya actúa sin freno. En algunos vídeos se ve a amigos de los que graban que ya muestran heridas de disparos, piernas llenas de sangre, intentos de torniquete en coches o junto a árboles mientras se perciben carreras de fondo y la psicosis desatada. Y disparos, y más disparos. Y el que ve el vídeo sabe que por cada disparo al menos muere uno de los que estaban en el festival, y más y más disparos, como una incesante banda sonora que sólo los chillidos ocultan de cuando en cuando, cada vez menores, más lejanos.

Muchos de los que huyeron trataron de llegar a los coches en los que habían venido para largarse, pero algunos terroristas de Hamas les esperaban, y allí, en sus vehículos, los ejecutaron. Lunas perforadas, algunos coches quemados, cadáveres esparcidos en las cunetas, cientos de muertos, 260 según los últimos balances, un Bataclan al aire libre ejecutado con el sadismo más absoluto frente a la inocencia e indefensión. Una matanza sin nombre, un crimen monstruoso, desarrollado con la frialdad del asesino absoluto que no ve ante sí semejantes, sino objetos a eliminar. El sábado 7 de octubre se produjo una carnicería difícil de imaginar en el desierto israelí, cerca de la frontera de Gaza, que pasará a los anales de la infamia de nuestra historia humana.

lunes, octubre 09, 2023

Guerra Israel Hamas

De una manera imprevista, intensa, planificada y cruel, el grupo terrorista Hamas, dominante en la franja de Gaza, lanzó el sábado a primera hora de la mañana un ataque coordinado por tierra, mar y aire contra Israel, lanzando miles de cohetes, derribando parte de la alambrada que separa la franja del territorio israelí y logrando que cientos de sus combatientes penetrasen en el país. También se produjo una infiltración vía marítima con lanchas que partieron de las costas gazadíes hasta alcanzar las israelitas, e incluso guerrilleros montados en parapentes despegaron en el suelo de la franja para alcanzar territorio del país vecino y sembrar allí el terror.

Está es, sin duda, la mayor operación de ataque lanzada por Hamas en su historia, tanto en medios como en intensidad y, tristemente, en víctimas causadas. A mediodía del sábado, en medio del estupor absoluto, algunas localidades del sur de Israel cercanas a la franja estaban tomadas por milicianos de Hamas, que tenían dos objetivos principales; secuestrar a ciudadanos para utilizarlos como futuros rehenes y asesinar a todos los demás que pudieran encontrar. El balance de víctimas causado por el ataque es provisional, pero las bajas israelíes superan los 700 fallecidos en el peor episodio desde la guerra de Yon Kippur, que comenzó, curiosamente, o no, cincuenta años y un día antes del ataque del sábado. La festividad sagrada israelí, unida a que en Sabbath muchos de los servicios del país no funcionan, dejó más expedito el camino de lo normal para un ataque que ha llevado a Israel a un estado de guerra declarada frente a Hamas y lo ha puesto contra las cuerdas como no sucedía desde ese hace medio siglo. El primer ministro, Netanyahu, que ha estado estos meses muy ocupado en dividir a la nación con una reforma judicial que busca exonerarle de los posibles delitos que pudiera haber cometido (sí, en otras partes también se cuecen infames amnistías desde el poder) compareció ante la nación declarando la guerra de manera oficial y pidiendo unidad para lo que parece que serán bastantes días de lucha y dolor. Son un montón las reflexiones que se generan tras lo que ya ha sucedido este fin de semana, pero la de la sorpresa es, quizás, la más llamativa. Una operación como esta de Hamas no se organiza en un fin de semana de alocado yihadismo, sino que requiere tiempo, medios, entrenamiento y planificación. Ayer por la noche el WS Journal afirmaba que, desde agosto, fuerzas iraníes están detrás de la planificación de este ataque, lo que cuadraría con la intensidad de la operación, pero la pregunta obvia que surge es cómo la inteligencia de Israel, una de las más capaces del mundo, no se ha enterado en lo más mínimo de lo que se estaba organizando al otro lado de su frontera. La ausencia de información también parece ser la tónica de las agencias norteamericanas, que trabajan muy estrechamente con las israelíes, y que tampoco han emitido alerta alguna ni estaban sobre aviso de que pudiera suceder algo de semejante magnitud. El ejército de Israel, las IDF, ha sido pillado completamente por sorpresa, con reservistas diseminados por todas partes que ahora están siendo llamados a la movilización con toda la urgencia del mundo y con el estado mayor desubicado. Es posible que la situación de protestas que comentaba que se ha vivido en Israel durante meses a cuenta de la involución judicial del gobierno de Netanyahu haya servido para que, entre otras cosas, se hayan relajado vigilancias, controles y rutinas de seguridad. El propio ejército se ha dividido políticamente y muchos de los reservistas afirmaron públicamente en algunas manifestaciones que no estaban dispuestos a movilizarse para colaborar con un gobierno corrupto como el de Netanyahu si llegaba el caso. ¿Ha visto Hamas en este desmadre una ventana de oportunidad para lanar su ataque? ¿Ha percibido la debilidad necesaria para que la efectividad de su ofensiva fuera la mayor posible? No lo se, pero a buen seguro la división interna no ha ayudado nada a Israel, y la culpa de esas divisiones es de un gobierno radical, en manos de extremistas (¿les suena?) ofuscado en sus paranoias y luchando contra su propia sociedad. Tarde o temprano los responsables de seguridad e inteligencia de Israel deberán de dar explicaciones por su fracaso y, sospecho, dimitir de manera irrevocable.

Una de las causas que los analistas apuntan para que sea precisamente ahora el momento escogido por Hamas para atacar es el sostenido rumor de que las conversaciones que estaban auspiciadas por EEUU entre Arabia Saudí e Israel para otorgarse reconocimiento mutuo estaban muy avanzadas. Eso hubiera supuesto que Israel encontrase otro socio en el mundo árabe, tras los casos de Marruecos o de otras monarquías del golfo, y Hamas (léase Irán) no podía permitirlo, pese al principio de acuerdo firmado entre los saudíes e Irán. Es como pegar una patada en la mesa diciendo “aquí estoy” por parte del yihadismo. Y es patada se mide en cientos, miles de muertos.

viernes, octubre 06, 2023

Zelensky en Granada

Hay que reconocer que, para la organización de encuentros internacionales, nuestro país ofrece marcos naturales y culturales que son realmente difíciles de superar. Ya se vio el año pasado con motivo de la cumbre de la OTAN, donde el Prado, la catedral de Madrid, fue el perfecto escenario para un encuentro de líderes ante la historia presente, con el recuerdo del pasado en todo momento. Lo mismo se puede decir de la reunión del Espacio Político Europeo celebrada ayer en Granada, en una Alhambra que fascina por su mezcla perfecta de arte, poderío, piedra y vegetación. Todos los que vinieron pudieron contemplar la grandeza y el gusto que caracteriza al palacio nazarí, la joya que es, la historia que atesora.

En ese marco, la presencia de Zelensky, duda hasta el último momento, fue el momento cumbre del encuentro, marcado también por la ausencia de los mandatarios de Turquía y Azerbaiyán. Acudía el presidente de Ucrania al foro demandando unidad frente a Rusia y el mantenimiento del apoyo económico y militar a las fuerzas ucranianas en su cruel batalla de defensa de la nación. Ahora que en EEUU las cosas se tuercen y parte de los apoyos que suministra el gran aliado del oeste peligran por el populismo trumpista, el papel de la UE como suministrador a Ucrania se convierte en decisivo, y sabe Zelensky que la industria armamentística europea no es capaz de ofrecer el flujo de munición que quema el ejército de Kiev ante los ataques rusos. Sólo EEUU tiene potencial, y a duras penas, para suministrar artillería que, en niveles de miles de proyectiles cada día, es quemada con saña en el este del país. Si ese flujo se frena las opciones de supervivencia de la milicia ucraniana son escasas ante el nauseabundo ejército ruso, que cuenta con el infinito de su país como retaguardia y una dictadura que no deja de desviar recursos para la industria militar, buscando abastecer a sus tropas. Por eso, aunque los medios destaquen mucho el mensaje de unidad que sale de la cumbre y las posibilidades de ampliación de la UE hacia el este, lo cierto es que en el ambiente de la guerra se respira un aire sombrío. Tras la victoria de un prorruso en las elecciones de Eslovaquia es posible que Hungría ya no esté sola en su labor de zapa en la UE a favor de la postura del kremlin, y a partir de ahí sembrar la disensión es más fácil. El agotamiento de las opiniones públicas occidentales ante la reiteración de una guerra que no se acaba empieza a detectarse en las encuestas de opinión, y todos sabemos que si EEUU flaquea los europeos somos unos maestros en dar palmaditas en la espalda y en pronunciar bellos discursos, pero balas, proyectiles y morteros los fabricamos en cantidades minúsculas, y nuestros propios stocks de reserva están bajo mínimos. A las puertas de un nuevo invierno, tras un verano de contraofensiva ucraniana que ha causado daños significativos a grandes emblemas del poderío militar ruso, pero que no ha logrado romper el frente, la situación de batalla muestra un estancamiento que, a priori, beneficia a un obseso Moscú frente a un débil Kiev. La idea de alargar la guerra todo lo posible una vez que la operación relámpago fracaso es una estrategia rusa que produce daños enormes entre sus propias filas y las del oponente, pero que cuenta con la ventaja de que no hace mella en la población de Rusia, principalmente porque la población de Rusia está sometida a una dictadura que no le deja expresarse. Sabe Putin que una posible llegada de Trump a la presidencia norteamericana en noviembre del año que viene (escenario bastante probable a día de hoy) sería para él la apertura del cielo, porque una de las primeras medidas que contemplaría el oligarca de vuelta a la Casa Blanca sería la suspensión de toda ayuda a Ucrania, y sin ella Kiev sería incapaz de sostener ofensiva alguna. ¿Va a durar la guerra de Ucrania hasta entonces? Nada indica que no pueda ser así, los combates se sostendrán mientras ambos bandos tengan recursos para ello, y a priori parece el ucraniano el lado más débil de la ecuación.

Cuando el frío llegue al este de Europa, que lo hará, los combates entrarán en letargo, y serán meses de pausa en los que ambos lados lamerán sus heridas y reevaluarán posiciones. Y en el caso ucraniano todo esfuerzo hecho para mantener el impulso occidental será lo más efectivo que pueda hacer para mantener en pie su nación y ejército. Las vidas de los ucranianos sí le importan a su gobierno, las vidas de los rusos le dan igual al suyo. Debemos tener en cuenta esto para hacernos una idea de quién está dispuesto a matar más y más para mantenerse en el poder. En esto Putin ha demostrado ser un cruel maestro y occidente, especialmente Europa, un dechado de ingenuidad. Hablar de ampliaciones en la UE cuando decenas de ucranianos mueren al día en el frente y la retaguardia es absurdo.

jueves, octubre 05, 2023

El bono español supera el 4%

Al igual que las temperaturas en este veranazo de octubre, la cotización de los bonos soberanos no deja de subir hasta límites peligrosos tras varias semanas de inestabilidad financiera. El nuestro de referencia, el español a diez años, ha roto la marca del 4% y eleva el coste de la financiación de la deuda de una manera muy dolorosa. Si se preguntan por nuestra vieja y cruel amiga, la prima de riesgo, está bastante estable, supera por poco los cien puntos básicos respecto al bono alemán. Eso quiere decir que la deuda alemana también se ha encarecido mucho, muchísimo para lo que es habitual en ella. Su bono a diez años cotiza al 2,96%.

¿Qué significa todo esto? Que parece que ahora sí que viene una tormenta económica en los mercados financieros, y que puede ser el reflejo de la recesión en la macro en la que se pueden estar adentrando EEUU y el resto de economías occidentales. ¿Fiabilidad total para este pronóstico? No, pero sí alta. Hace un año, a la vuelta del verano de 2022, las perspectivas eran muy feas, y casi todos descontábamos una recesión más o menos intensa, pero la sorpresa fue general cuando ese hecho negativo no se produjo. A posteriori se han barajado varias explicaciones para saber el porqué, entre las que se encuentra la bajada de los precios de la energía, el ahorro que aún seguía acumulado desde los tiempos de la pandemia, las ganas de gastar del consumidor tras dejar atrás el bache de la Covid… ideas que vistas después tienen bastante lógica pero que antes eran difíciles de asumir. El consenso de los pronosticadores fracasó, y yo, que soy un pringadillo en esto, también. No hubo recesión, sino más bien lo contrario, pero es cierto que algunos países sí se adentraron en problemas serios en los que aún persisten. Alemania es el principal ejemplo de una economía que no crece realmente desde hace un año, sometida a precios energéticos altos, desglobalización y competencia brutal de terceras naciones ante su industria clásica, que no logra defenderse. España y otras naciones en las que el turismo y los servicios son determinantes hemos marcado cotas de crecimiento desde septiembre de 2022 hasta ahora que son excelentes, y los EEUU, el motor económico del mundo, se ha mantenido gracias al gasto desatado de su administración y sus consumidores, que gastan como si no hubiera mañana. Desde septiembre de este año las bolsas han empezado a coger un tono más bien gris, como si ese mañana que nunca llega empezase a estar realmente aquí, y los índices han empezado a caer de una manera sostenida, con altibajos, pero perdiendo soportes desde niveles casi de máximos, sobre todo en EEUU. En paralelo se ha producido un disparo del precio del petróleo, sobre todo por las políticas de recorte de la producción de países como Rusia y Arabia Saudí, y el mercado de bonos se ha desmadrado, cotizando todos a niveles muy altos. El que los bonos en el mercado secundario paguen mucho interés, siendo como son activos de renta fija, significa que hay sobreabundancia, que el precio de los mismos baja, que se están vendiendo a lo loco, y ese alto tipo de interés supone una señal de que las condiciones de financiación de la economía se endurecen. Los tipos de la FED y BCE son altos y van a serlo bastante tiempo, el euríbor sigue por encima del 4% en media mensual, las líneas de crédito de los bancos a las PYMEs se estrechan y endurecen sus condiciones, la concesión de hipotecas cae por los altos precios de los pisos y, sobre todo, por lo caras que se han puesto a la hora de poder pagarlas, el volumen de impagos en las tarjetas de crédito en EEUU crece y los intereses de demora son enormes, las carteras de deuda soberana acumulada en los balances de bancos y otras entidades, compradas en tiempos de alto valor nominal y baja remuneración, se devalúan rápidamente… hay un montón de variables financieras que ofrecen señales preocupantes, y todas ellas indican la proximidad de una recesión, cuya dimensión y duración son prácticamente imposibles de atisbar.

Sin que se hayan dado noticias financieras de esas que abren los telediarios, como lo fue la quiebra del Silicon Valley Bank en primavera, la sensación de que se puede producir un accidente en cualquier momento en alguno de los mercados o en determinada entidad es creciente, y ese puede ser el inicio oficial de los problemas económicos que se están agudizando. En naciones como EEUU o la nuestra, con una inestabilidad política manifiesta, que entremos en crisis puede ser un grave problema ante el que las autoridades no podrían actuar con la velocidad y diligencia debida al carecer de respaldo en los legislativos. Lo que pase en estos próximos meses puede ser muy relevante, más de lo que muchos creen. Atentos y cuidado.

miércoles, octubre 04, 2023

Los trumpistas bloquean el Congreso de EEUU

La peste del populismo es, quizás, la mayor enfermedad que viven nuestras democracias. Un narcisismo exacerbado por parte de los que se creen en posesión de la verdad lleva a la ruptura de los consensos, a la división irreconciliable y a la decadencia. En España estamos sobrados de este tipo de sujetos, que se visten de distintas ideologías y marcas, pero que no son sino expresión de sus fobias y paranoias. Unos y otros condicionan las opciones de gobierno real, y entre medias, la mayoría de la población, asiste harta a un agotador ruido del que no se quién puede disfrutar. Como consuelo, muy triste, en muchas otras naciones están igual.

Ayer, en EEUU, el país más poderoso del mundo, el que sostiene el entramado global que conocemos y, a cambio de ser sumisos a sus designios, nos permite vivir como lo hacemos, se produjo un hecho que es dañino para ellos, que supone un dolor autoinflingido de manera absurda, estúpida, y que sólo beneficia a naciones como Rusia o China, que aspiran a que EEUU abandone el poder que detenta. El presidente de la Cámara de Representantes es algo parecido a nuestro presidente del Congreso, pero con muchas más atribuciones, y con un papel determinante a la hora de impulsar proyectos y que se aprueben. Suele ser elegido por el partido mayoritario en la Cámara y, en caso de no coincidir con el presidente, como sucede ahora, se convierte en un líder político nacional en aquel país y en la voz real de la oposición. El actual ocupante del cargo, Kevin McCarthy, trumpista por conveniencia pero no por convicción, logró ser elegido en enero tras quince votaciones en las que el sector más trumpista de los congresistas republicanos, una facción de un radicalismo ideológico y social digno de estudio, no dejaba de rechazarle por considerarlo demasiado blando. Al final McCarthy logró el cargo tras prometer cesiones a esa ala populista que, en su mayor parte, no ha cumplido, entre otras cosas porque son imposibles y porque no está de acuerdo con ellas. Si ha alentado la apertura de un juicio político contra Biden a cuenta de los delitos presuntamente cometidos por su hijo, pero en otros aspectos se ha mostrado conciliador con los demócratas. Lograron conjuntamente alcanzar un acuerdo para levantar el techo de deuda a principios del verano y, el pasado sábado, casi fuera de plazo, una prórroga presupuestaria para impedir el cierre del gobierno federal. Esto ha exaltado por completo a los populistas, hartos de lo que consideran un pusilánime negociador, y ayer presentaron una moción para destituirle. Los demócratas, que no tienen posibilidad de alcanzar el cargo con sus votos, vieron con asombro cómo el ala trumpista de los republicanos les otorgaba la oportunidad de quitar poder al partido rival y, obviamente, no desaprovecharon la oportunidad. En la votación de ayer tarde, noche en España, creo que fueron siete u ocho los congresistas populistas que votaron en contra del representante de su partido, lo que sumado a los votos demócratas supuso que, por primera vez en la historia de los EEUU, el Congreso de aquel país destituye a su presidente. Es un hecho sin precedentes en la historia política de la nación y supone un nuevo golpe a otra institución clave para la gobernanza de la nación, que ahora queda en funciones y sin capacidad de poner en marcha iniciativas (no exactamente, pero como si fuera la Diputación permanente de nuestro Congreso entre procesos electorales). Ha sido mucho más fácil echar a McCarthy de lo que fue nombrarlo, lo que hace suponer que lograr un consenso entre las facciones republicanas para que un nuevo candidato sea reelegido se antoja difícil. El tiempo en el que la cámara esté en funciones es perdido, de bloqueo, de inacción, de desgaste, de daño creado y que se extiende. EEUU se ha propinado a sí mismo un golpe bajo que no hubiera sido capaz de propinarle ninguna otra nación. Patético, sí, pero cierto.

Una de las muchas derivadas de este bloqueo es que medidas como las ayudas financieras y militares a Ucrania que no deja de aprobar EEUU se pueden meter en problemas, porque algunas de ellas requieren ser tramitadas por el Congreso en plenitud de funciones. De hecho, una de las obsesiones de los populistas trumpistas es bloquear estas ayudas para que esos fondos no salgan del país, en un trabajo de colaboración con los deseos del kremlin digno de un vulgar traidor. Así, lo de ayer también debilita la posición de los aliados en nuestro frente común ante la Rusia de Putin, y complica más las opciones de resistencia de Kiev. Un desastre en toda regla, se mire por donde se mire.

martes, octubre 03, 2023

Nobel de medicina a las vacunas de ARN

Si recuerdan, durante el encierro del Covid, se decía por parte de no pocos que el mundo sería muy distinto tras aquello, que la sociedad y las ciudades cambiarían radicalmente, y bla bla bla. Superada la pandemia, apenas nadie recuerda a los fallecidos y los únicos restos visibles de aquello son algo de teletrabajo, la sobreabundancia de mochilas en el metro que golpean sin cesar a los que no las llevamos y más pagos con tarjeta que antes. Un impulso a la digitalización social que ya venía con fuerza y poco más, la verdad. Bueno, y la tecnología de ARN mensajero, el gran logro que permitió derrotar al Covid en tiempo récord y ha venido para quedarse.

Ayer, en un acto de justicia rápida, el comité Nobel otorgó el premio de medicina a Katalin Karikó y Drew Weissman, creadores de la tecnología que permite editar cadenas de ARN mensajero que pueden incorporarse a las células humanas para ser utilizadas con fines prediseñados. Esta tecnología, que es bastante reciente, no fue valorada en su momento ni por la comunidad científica ni por las empresas farmacéuticas, que la veían como una rareza. Para sus descubridores, en especial para Katalin, supuso un grave problema en su carrera profesional, que a punto estuvo de descarrilar al no contar con apoyos para desarrollar estas investigaciones, pero en un sorprendente giro del destino, apareció una nueva enfermedad, la Covid 19, y entonces se vio que lo que estos científicos habían desarrollado era una posible vía para combatir el virus. Creando la cadena de ARN a medida para replicar la espícula del virus y un envoltorio graseoso que fuera capaz de transportarla hasta el interior de las células humanas, era posible que estas células pudieran fabricar espículas en su interior, sin carga viral alguna, y así permitieran al sistema inmunitario detectarlas como anómalas y combatirlas sin la enfermedad asociada al virus del Covid. Se podía hacer que el cuerpo aprendiera a luchar contra la clave que permitía al virus acceder a nuestras células y atacarlas. ¿Y qué es eso? Sí, una vacuna. Las clásicas se basan en versiones atenuadas de los virus, que nos hacen pasarlo mal pero sin exageraciones, y sirven para que el sistema inmunitaria desarrolle defensas para cuando la versión libre del virus, más peligrosa, nos aborde y podamos hacerle frente. En este caso la técnica es muy distinta, revolucionaria, pero el efecto es el mismo, mostrar a nuestro sistema inmune lo que es un enemigo y entrenarlo para que lo ataque y así nos defienda. La simpleza del virus del Covid, frente a otros como el del SIDA, permitió a los laboratorios realizar la secuenciación de sus bases de ADN y proteínas a alta velocidad, y con esa información, laboratorios de todo el mundo se pusieron a trabajar a toda velocidad buscando el fármaco que nos salvase. Las empresas Moderna y Pfizer apostaron, con mucho riesgo, por esta tecnología de ARN de Karikó y Weissman sin tener nada claro cómo iba a funcionar, porque era la primera vez que se intentaba usarla ante una enfermedad real. Los resultados preliminares de las vacunas de este tipo, publicados en otoño del año 2020, cuando ya se elevaba la segunda ola de contagios en occidente, eran fabulosos, con efectividades del 95% en las pruebas realizadas, un grado de éxito muy superior al que se había alcanzado en cualquier otro tipo de experimento vacunal en sus primeros estadios. Tras conocerse esa noticia las bolsas de todo el mundo rebotaron con mucha fuerza, y ese día fue el del principio del final de la pandemia, porque por primera vez sí existía un remedio. Recordemos, no una fuente de inmunización, no, pero sí una manera de convertir lo que era un asesino con un porcentaje de letalidad elevado y sin cura en un proceso gripal de tasas de mortalidad muchísimo más reducidas. Esta vacuna disparaba las posibilidades de supervivencia, hundía los casos graves y permitía descongestionar los hospitales. Era casi un milagro…. Bueno, no, era ciencia básica aplicada con un resultado exitoso.

La tecnología de Karikó y Weismann ha salvado millones de vidas, imposible saber exactamente cuántas, ha permitido que la pesadilla del Covid se pasase en un par de años, logró devolver las economías a la vida y a nuestras sociedades a la normalidad normal, no a la tontería esa que se decía de la nueva normalidad. Gracias a ellos la pesadilla pandémica quedó atrás, y los que nos hemos inmunizado con sus vacunas, en mi caso triple Pfizer, les debemos mucho, y mucho más por el hecho de que nuestros mayores, pongo aquí a mi madre, se inmunizasen antes y fueran los primeros en pasar del miedo a la esperanza. Esa tecnología de ARN puede ofrecernos vacunas para males que ahora nos afligen a diario, pero ya nos ha salvado de un horror real. Millones de gracias a los premiados y a todos los que han hecho posible ese logro.

lunes, octubre 02, 2023

Muerte en Murcia

Apenas tengo recuerdos de cuándo me he quedado hasta las seis de la mañana de fiesta. Debió ser hace mucho tiempo, y en contadas ocasiones, seguramente. Vivo una vida en la que los sábados por la noche trato de alcanzar el reto de “Oli”, un compañero de trabajo, que afirmaba que un sábado en el que uno se acuesta antes de las 24 horas lo es perdido. Muchas semanas lucho para aguantar hasta esa hora, a sabiendas de que el desenfreno existe ahí fuera, pero ya no participo en él. Será la edad dirán algunos, o como soy, que nunca me ha llamado esa juerga descontrolada.

Lo cierto es que a esas horas cualquiera está en un estado algo comatoso, por lo que si se produce un accidente las consecuencias pueden ser dramáticas. A estas horas de la mañana no se ha cerrado aún el balance de la tragedia que acaeció ayer en un polígono de discotecas de Murcia ciudad. Son trece las víctimas mortales confirmadas y cinco, al parecer, los que permanecen desaparecidos sin que se tenga constancia segura de que estén entre los restos de los complejos de ocio. El incendio que se desató en uno de ellos ha arruinado por completo varios locales de grandes dimensiones, de esos que se alojan en naves industriales, aunque parece que todas las víctimas estaban en un mismo local, llamado “Teatro” y más concretamente en la planta superior del mismo. Quizás el incendio comenzase allí, o la salida de esa planta fuera más complicada que la de otros lugares de esa instalación, a saber. Lo cierto es que testigos que se han salvado pudieron escapar por la salida de la planta baja y cuentan que los de la alta no lo lograron. Las imágenes de los bomberos muestran la estructura del edificio convertida en un cascarón hueco, porque el fuego ha logrado derrumbar los forjados y ya no hay plantas separadas en el interior de lo que fue la discoteca. El trabajo de los servicios de emergencia y extinción de incendios está siendo duro y peligroso, las llamas fueron voraces y el destrozo interior tiene un enorme peligro para los que en él penetran. La recuperación de cuerpos de los fallecidos está siendo penosa, por las condiciones en las que han debido quedar, y las labores de identificación son muy lentas, siendo hasta el momento sólo tres las personas a las que se les puede poner nombre, rostro, historia. Familiares de los muchos que en la madrugada del sábado estaban de fiesta en la zona lleva un día entero de angustia, tratando de saber si los suyos están entre el listado macabro de víctimas de la tragedia. A medida que pasan las horas y los que pudieron salir indemnes del desastre han vuelto a casa son los que echan en falta a los suyos los que se temen las peores noticas, los que intuyen que la tarde del sábado pudo ser la última en la que vieron a hijos, amigos, primos…. Ponga usted aquí el parentesco o afiliación que desee. Una noche de juerga en un fin de semana de otoño de trazas veraniegas, que para muchos pasaría sin pena ni gloria, y para otros quizás llegase a tener un vínculo especial con su futura historia personal se ha convertido, para todos, en un momento que nunca podrán olvidad en sus vidas, en una tragedia absurda, sin ningún sentido, que ha llenado de horror a todos los que han tenido alguna relación con ese lugar. A lo largo de la semana iremos viendo rostros, me temo que juveniles, de los que ya no están, conoceremos algunos de sus planes, ideas de futuro, relaciones, qué querían hacer con sus vidas, y qué habían logrado. Una retahíla de proyectos, truncados de la manera más cruel y carente de sentido. Decenas, cientos de “por qué” se alzan ahora entre todos los murcianos sin que se pueda dar respuesta alguna. No la hay.

Hace ya una década, cuando se produjo la tragedia del Madrid Arena, que costó la vida a cinco chavales, resultaba insoportable la acumulación de vidas que se abrían a la madurez segadas, en aquel caso, por una sucesión de incompetencias e ilegalidades que pudieron ser previstas. Aquí está por ver qué papel ha jugado el azar, la ley, la negligencia o la mala suerte, pero el resultado es el mismo, futuros truncados que son muy crueles. Supongo que todos esos locales, ahora ruinas, serán demolidos en un futuro no muy lejano, y que quedará algún recuerdo memorial de lo sucedido. Pero el hueco para las preguntas sin respuesta seguirá dejando marca.

viernes, septiembre 29, 2023

El PNV, en crisis

Desde que en 2015 la política española se descompuso, las estrategias clásicas de los partidos se han deshecho y se han obligado a un ejercicio de recolocación constante para tratar de salvaguardar sus intereses, que es lo que realmente les importa. La actitud de Sánchez de no tener palabra y de mentir descaradamente a todo el mundo le ha servido para mantenerse en el poder, pero a costa de hacer de sus promesas un vacío que todo el mundo conoce como tal. Que tu palabra no valga nada es algo que no deja de ser llamativo, pero es lo que hay. Algunos partidos se han amoldado mejor a este juego, otros no.

El PNV fue el que inició el disparate de 2015 dejando caer el gobierno de Rajoy un día después de aprobarle los presupuestos, y durante un tiempo ha sacado tajada de esta coyuntura volátil y peligrosa, pero desde hace unos años se encuentra en una posición cada vez más incómoda. Es curiosa la posición del PNV, un partido de la derecha más clásica y, en ciertos aspectos, rancia, que coincide mucho más con Vox de lo que alguno pudiera imaginarse, travestido de “progresista” con tal de llevarse réditos económicos que engorden aún más la fortuna de sus dirigentes de los que los apoyan. Pocos partidos hay en España que tengan tan claro cómo funcionan los entresijos del poder que el PNV, que sean tan profesionales a la hora de amarrar lo que es trascendente para mantenerse al frente de instituciones o presupuestos, y que posean visión no de estado, sino de cuadrilla, en el sagrado sentido vasco que se otorga a ese extraño concepto de amistad. Las estructuras del PNV se han filtrado por todos los resquicios de poder del País Vasco y, tengan capacidad institucional para ello o no, mandan allí. El votante de derechas de toda la vida es el suyo, y lo saben, y ahí el PP siempre ha pinchado en hueso, porque su electorado prototipo es peneuvista. Pues bien, los seguidores del legado del racista Sabino Arana están en crisis. Llevan cayendo en votos desde hace algunas elecciones y, aunque mantienen el control absoluto sobre Vizcaya, en Guipúzcoa y Álava se encuentran bastante disminuido. En su fuero vizcaíno también contemplan con temor la pérdida de ciertos municipios que se les han escapado desde hace ya algunas votaciones, y son incapaces de retomar. ¿quién está ocupando el espacio que deja el PNV? Bildu. Es una gran sorpresa, y en parte se debe al trabajo intenso que ejercita Sánchez sin cesar para blanquear a los batasunos, vistiéndolos de moderna formación progresista donde hay poco más que un proyecto etnicista y orgulloso de la violencia terrorista. Los años que han pasado desde la disolución de ETA, junto al efectivo trabajo de los nacionalistas, amparados por el gobierno nacional, en ocultar crímenes y demás matanzas han permitido que ya exista una primera protogeneración de votantes en el País Vasco que contemplan el panorama electoral en la dicotomía clásica de PNV derecha Bildu izquierda, y se decantan por los batasunos porque les prometen más ayudas para viviendas y cosas por el estilo (sin aclarar que no saben gestionar la economía y que pueden arruinar hasta la región más rica de España si se lo proponen). La cosa es que el electorado del PNV, envejecido y asediado, mengua, y el de Bildu crece, y de cara a las trascendentales elecciones autonómicas de julio del año que viene, si no hay adelantos, se puede dar, por primera vez una victoria en votos de Bildu en el conjunto del País Vasco. Si la aritmética lo permite PNV y PSE se reeditaría el pacto que ahora mantiene a Urkullu al frente del gobierno vasco, pero eso ata al PNV en Madrid a apoyar al gobierno de Sánchez, sino la venganza en Lakua, sede de la Lehendakaritza, puede ser letal.

Se sabe asediado el PNV, están asustados. No son capaces de controlar un escenario en el que siempre han actuado como los chantajistas más profesionales y efectivos y, ahora, con fuerzas menguadas, otros les empiezan a ganar la partida de la extorsión. No hay que precipitarse en enterrar a un partido que es mucho más que eso, pero lo cierto es que la perspectiva de los peneuvistas es complicada. Si tuvieran las manos libres no verían mal un gobierno de Feijóo, encantados estarían de dejar caer al Sánchez que ha alimentado de tal manera a su rival batasuno, pero están atados. Caen las nueces, sí, pero empiezan a no ser ellos los que deciden cómo golpear el árbol ni cuántas recoger. Y eso, para el tradicional cacique del pueblo, es trágico.

jueves, septiembre 28, 2023

Azerbaiyán aplasta a Armenia

La semana pasada tuvo lugar una guerra de un día entre Armenia y Azerbayán, por el siempre conflictivo enclave de Nagorno Karabaj, territorio de población armenia enclavado en el país vecino. Varias son las guerras y trifulcas que se han dado en años pasados vinculadas al control de este territorio, que ambas naciones consideran propio. En la última ofensiva, del año pasado, los azerbayanos arrinconaron a las tropas armenias y mostraron que su capacidad militar era superior a la que podía desplegar Ereván. La semana pasada, directamente, las fuerzas de Bakú arrollaron a las armenias, mataron a unos doscientos oponentes y se han hecho con el enclave.

Azerbaiyán ha contado siempre con el apoyo de Turquía, con la que comparten estrategia y fe, y Armenia ha sido el valido de Moscú, recurriendo al apoyo ruso cuando lo necesitaba. Esta vez Rusia no ha aparecido en escena porque su ejército, nauseabundo, se encuentra muy ocupado con el frente de Ucrania y, si allí no es capaz de avanzar, menos puede acudir a otras batallas lejanas. Los movimientos de cierta colaboración entre Armenia y EEUU de los últimos tiempos también han sido vistos con recelo desde Moscú, por lo que ante la llamada de auxilio armenia desde el Kremlin se ha actuado con una displicencia mayúscula, dejando solo al antiguo socio. Desde el bando opuesto, los azerbaiyanos han sido los primeros en la región en aprovechar lo que parece ser la debilidad de las fuerzas rusas para imponer su norma sobre el terreno. El miedo a la intervención de las tropas del Kremlin ha mantenido sujetos muchos conflictos regionales en los que Rusia toma partido por uno u otro bando, y el contrario sabía que actuar suponía entrar en riesgo de colisión con el ejército ruso. El desempeño de éste en el frente de ucrania ha mostrado al mundo su inoperancia, antigüedad e impericia, y el lobo ya no da tanto miedo. Agobiadas por la contraofensiva de Kiev, no hay tropas rusas ni material que puedan acudir a sofocar revueltas en otras regiones limítrofes, por lo que alguno puede aprovechar su oportunidad. Bakú no se lo ha pensado y ha lanzado una ofensiva enorme que ha desarbolado a las tropas armenias y, si no ha finiquitado el conflicto, sí lo ha decantado de una manera decisiva. La derrota de Ereván ha dejado abandonados a su suerte a los algo más de cien mil armenios que viven en ese enclave que, presas del pánico, han comenzado una huida desesperada para abandonarlo. Enormes atascos en retorcidas carreteras son el testimonio del éxodo de una población civil que teme las represalias de las tropas azerbaiyanas, sabidos como son los precedentes de genocidio vividos en Armenia a manos de fuerzas islámicas, empezando por lo que los turcos hicieron en el siglo XX. El desolador espectáculo de la huida es algo propio de épocas pasadas, nuevamente retrotrae a escenas que uno imagina en la Primera y Segunda Guerra Mundial, pero hay móviles que lo están grabando en tiempo real y subiéndolo a la red, por lo que nos encontramos ante un hecho que se desarrolla hoy mismo, ante nosotros. Esos refugiados desean atravesar la franja de territorio azerbaiyano que separa el enclave de suelo armenio y, una vez llegados allí, solicitar acogida en su país y escapar de lo que pueda suceder al otro lado de la frontera. Como siempre, algunos podrán huir fácilmente y otros, sin medios, o con una avanzada edad, no serán capaces de marcharse así como así. Las autoridades azerbaiyanas no van a tener muchos problemas para hacerse con el control total del territorio, realizar un efectivo apagón informativo e impedir que el resto del mundo se entere de lo que va a pasar en Nagorno Karabaj a partir de ahora. Que se desaten pogromos contra los restos de población armenia es algo que nadie descarta. Hay venganzas que el lado azerbaiyano lleva tiempo queriéndose cobrar, y nunca ha tenido una oportunidad mejor que esta para ello.

En Armenia, la derrota deja al gobierno muy tocado, y al país sumido en la zozobra. Su vecino del este le ha vencido y se convierte en dominante. Al oeste está Turquía, la potencia regional que apoya a Azerbaiyán y contempla encantada la secuencia de acontecimientos. Al sur Irán mira y no hace nada, pero un avance del islam siempre será bien visto desde Teherán. Georgia al norte es el único vínculo que le queda a Armenia con lo que fue el mundo soviético, que ahora recela de ellos. La situación de esta pequeña nación del Cáucaso es de gran debilidad y riesgo, su viabilidad futura puede estar en entredicho.

miércoles, septiembre 27, 2023

Melancolía en el Congreso

Recuerdo como, hace no muchos años, seguía con pasión cada uno de los grandes debates que se daban en el Congreso de los Diputados. Las investiduras eran bastante ocasionales pero los del estado de la nación eran cada año y luego había algunos, relacionados con las decisiones de los consejos europeos, que tenían bastante enjundia. Uno sabía más o menos lo que iba a pasar antes de celebrarse, pero pese a ello tenían su gracia. Y no eran exactamente debates, sino argumentaciones de la posición de cada uno, obviando los del contrario. A veces se organizaban broncas y la cosa se acaloraba. No me hacía mucha gracia.

Desde que en 2015 el sistema de partidos se fue al garete y la mal llamada nueva política llegó a nuestras vidas las sesiones del Congreso han vivido un proceso de degeneración constante, convirtiéndose en un bochornoso espectáculo carente de gracia alguna. Los partidos populistas como Podemos y Vox, y los sediciosos catalanes han sido los grandes creadores de episodios por los que las madres de cada uno de nosotros nos hubieran pegado una gran paliza de haber sido protagonizados por mi o por conocidos, pero es de justicia señalar que tanto PP como PSOE se han sumado a la degeneración con saña y, entre todos, han convertido a ese hemiciclo en un lugar irrespirable, ajeno no ya a la cortesía, sino a la simple educación. Contemplar debates en los que la carrera por quién la decía más gorda y lo tuiteaba antes se convertía en una pesadilla deprimente, y opté por dejarlo, porque me ponía nervioso y triste asistir a aquello. Desde entonces, curioso, creo que ha habido más sesiones de investidura que estados de la nación, dada la inestabilidad absoluta a la que nos hemos acostumbrado, con coaliciones de gobierno cada vez más disparatadas y mentiras soltadas desde la tribuna con un descaro inigualable. ¿Aporta algo a la convivencia decir esas barbaridades en el lugar más solemne posible? El Congreso es la sede de la soberanía nacional, el lugar en el que los elegidos para representarla tienen el poder para hacer leyes, y debiera tener un carácter ejemplarizante en su actuar y proclamar, pero es justo lo contrario. No hemos llegado al nivel de los parlamentos coreanos, famosos por sus broncas físicas que, de vez en cuando, nos llegan convertidas en memes o breves de telediario, pero sí a un nivel de bajeza en las formas y discursos que es, simplemente, impresentable. Nuevamente son Vox Y Podemos los principales baluartes de este proceso de degeneración. Su incapacidad intelectual y el vacío ideológico en el que viven, rellenado de pensamientos sectarios y totalitarios, se manifiesta en declaraciones de desprecio a todos los que no son ellos, y con la aquiescencia de algunos logran protagonizar día sí y día también sesiones parlamentarias que abochornan a cualquiera. El intento de algunos diputados de elevar el debate, o al menos no hacer que se enfangue más, choca con el muro de los desquiciados y el éxito absurdo que esas poses logra en unas redes sociales donde el ruido triunfa y lo elegante jamás ganará a lo zafio. ¿Hay posibilidades de reconducir la situación? En privado muchos parlamentarios y cronistas confiesan que es una vergüenza lo que contemplan en su día a día y que ellos no quieren participar en eso, pero es difícil luchar contra la corriente de malos modales que se hace fuerte en las bancadas. Y aunque me guste la política, lo cierto es que eso que se ve en el Congreso no es política, es simplemente suciedad, embarramiento, ruido, que aleja a los pocos ciudadanos que pueden estar interesados en ello y convierte a una institución en un despojo. Quizás sea ese el plan de más de uno.

Ayer, en el inicio de su investidura condenada al fracaso, Feijóo hizo un discurso suave. Sin estridencias. Se puede estar a favor o en contra de sus propuestas y estilo, pero no hubo insultos ni mala maneras, Por la tarde Sánchez decidió despreciar el debate y lo embarró sacando a Óscar Puente, un macarra de primer orden, conocido no sólo en el Valladolid que ha administrado como alcalde, para dar una réplica faltona y barriobajera, ante la que los propios medios pro gubernamentales no tenían más remedio que avergonzarse. Y eso se vende, desde Moncloa, como un “golpe de efecto”. Ese es el nivel.

viernes, septiembre 22, 2023

Un mal día para Ucrania

Ayer Zelensky visitó Washington por segunda vez desde que empezó la invasión rusa de su país. Antes había estado pronunciando un discurso ante la asamblea general de la cada vez más devaluada ONU, que siendo la excusa de su viaje a EEUU, era lo menos relevante de la misma. Lo mollar se decidía en la reunión de ayer con miembros del Congreso y con el presidente Biden. La administración demócrata sigue manteniendo un firme apoyo a Kiev, pero ayer Zelensky comprobó que la frialdad con la que no pocos republicanos ven la resistencia ucraniana se manifiesta en gestos y críticas al gasto norteamericano en la guerra. Sabe Kiev que las elecciones norteamericanas del año que viene son vitales para sus intereses.

Si en imágenes, la visita de ayer no fue como la del año pasado, tampoco el resto del día resultó ser positivo para el bando ucraniano. Uno de sus mayores aliados en la UE, Polonia, país que, ideológica e históricamente siente aversión a Rusia, anunció que entregará las armas que, hasta ayer, tenía comprometidas para Kiev, pero que no dará nada más. Varsovia ha sido uno de los donantes más generosos y de los que más han insistido, cada vez que una presunta línea roja en forma de un sistema de armas no previsto entraba en las discusiones, para saltársela y no dudar en apoyar a Kiev con lo que fuera. ¿A qué viene el cambio de postura polaco? El grano es el problema de fondo, el que las exportaciones de cereal ucraniano favorecidas por la UE hacen mella en los precios e impactan en la producción de grano polaco, arruinando a los agricultores locales, y en no muchas semanas hay elecciones en Polonia, en las que el muy conservador partido gobernante necesita los votos rurales para mantenerse en el poder. Esto puede significar que, si el partido renueva el gobierno en Varsovia, decida revertir la decisión tomada ayer, en otra muestra de que digo una cosa y hago otra en función de mis intereses (el sanchismo también abunda fuera de aquí, aunque no llegue al grado de cinismo que nos desborda) pero, en todo caso, a corto plazo las municiones y materiales polacos no irán camino del este, y Ucrania necesita de todo para sostener ofensivas y mantener retaguardias. Zelensky lo dijo ayer claramente, si no nos ayudan, perdemos la guerra. Tanto en lo militar como en lo económico, Ucrania depende completamente de los suministros occidentales, y lo que los ucranianos aportan en la guerra es valor, cuerpos, tierra, destrozos y muertos, pero lo que disparan es nuestro. Sin ese abastecimiento constante las opciones de aguantar frente a las crudas defensas rusas y los insistentes lanzamientos de misiles se antojan muy escasas. A pocas semanas de que empiecen a llegar las lluvias y los fríos a aquella parte del mundo el balance de la contraofensiva ucraniana de verano es magro, escaso. Muy escaso si lo comparamos con las expectativas que se vendían en la primavera, escasísimo si recordamos los grandes avances del año pasado cuando se derrumbó el frente ruso en Jersón, apenas significativo teniendo en cuenta la batalla interna que ha habido en el lado ruso a cuenta del affaire Wagner y la rebelión y posterior asesinato de Prigozhin. Las conquistas ucranianas han sido de algunos kilómetros cuadrados, logrando romper la brecha defensiva rusa en varios puntos pero sin lograr penetrar en ningún momento de manera consistente. El gran objetivo de cortar la franja de territorio conquistado por Moscú que permite llegar a Crimea desde tierra por territorio continental y partirla, dando acceso a los ucranianos al mar de Azov, no se ha logrado. Este movimiento permitiría aislar a Crimea y el frente sur, por lo que los acosos que sí se dan contra la península serían efectivos y, cortadas las líneas de suministro, parte de ese frente ruso podría caer, pero sin haber llegado hasta ese punto se puede decir que las conquistas ucranianas han sido anecdóticas. Ambos bandos han disparado munición como si no hubiera mañana, dejado la tierra baldía y sembrado de cadáveres el suelo, en bajas que son difíciles de precisar, pero que acumulan hasta la fecha balances ampliamente superiores al centenar de miles de muertos para unos y otros.

El invierno supondrá no sólo la congelación de los frentes de batalla, sino una nueva oportunidad para que la crueldad rusa se manifieste en forma de ataques a los sistemas de abastecimiento y suministro de energía ucranianos, generando apagones y fríos mortales. Será el segundo invierno de la guerra, minando la capacidad de resistencia del país y abocándolo a una destrucción progresiva. No podemos dejar de apoyar a Ucrania con todo lo que tengamos y seamos capaces, pero teniendo delante a un enemigo que desprecia tanto a sus propias tropas como aquellas a las que combate, las opciones de victoria son las que son. Esto no pinta bien.

Subo a Elorrio el fin de semana y me cojo dos días. Nos leemos el miércoles 27. Pásenlo bien

jueves, septiembre 21, 2023

Sánchez amnistiará

Pocas dudas tengo de que, si se lo pide, Sánchez hará vicepresidente al indigno Puigdemont y lo venderá como un fichaje necesario para afrontar tiempos de cambio. Si Calviño consigue su puesto en el Eurogrupo es probable que ya haya algún articulista escribiendo en Moncloa un loable texto a favor de los conocimientos económicos del sedicioso Carles, que lo encumbraría hasta las más altas de las esferas de la gobernanza financiera española, y el coro de palmeros que se dicen periodistas tendrían apenas unas horas para aprenderse un argumentario que les sonaría a chino, pero que repetirían con la misma fe que lo hacen en Beijing los afectos a Xi Jinping.

Que Sánchez traicione su palabra, su compromiso, sus promesas, es algo que no debiera sorprender a nadie. Pocas personas quedan en este mundo con menos palabras que él. Eso mismo no se puede decir del traidor Puigdemont. Es un delincuente cobarde, felón, sectario, racista y oligárquico, que se muestra muy orgulloso de los delitos que ha cometido y que no tiene empacho en pavonear sus ofensas. Es como un Rubiales pero no sexual, la misma memez, el mismo chuleo, la misma capacidad de ofensa. Eso sí, como sus siete votos en el Congreso son decisivos para elegir al presidente del gobierno va a pasar de ser prófugo a líder de la democracia catalana y europea en un enjuague perpetrado por la maquinaria de propaganda y mentiras de Moncloa que no pocos tragan sin apenas emitir queja alguna. Entiendo a los que, trabajando en algunos medios, cobran poco, se han embarcado en hipotecas caras y pagarlas exige traicionarse a sí mismos y a las ideas por las que, presuntamente, escriben artículos que no son sino sesiones diarias de peloteo al poder que garantiza sus nóminas mensuales. Creen que son periodistas, pero son meros siervos, y como tales, incapaces apenas de salir de la opresión en la que se encuentran. Abandonen todas esperanza de que cambien de opinión, al menos hasta que terminen de pagar las cuotas del piso. Los que no tienen excusa alguna son los que ya tienen la vida asentada, los jefes de esos siervos, sin ir más lejos, que cobran mucho más que ellos, que yo y que, probablemente, usted, querido lector. Personajes que han medrado peloteando al poder y conseguido puestos de relevancia en empresas, medios y chiringuitos oficiales o creados directamente para ellos, que viven de maravilla y que desayunan hipocresía con leche todas las mañanas. Sólo creen en su ingreso y en el amor cerrado a quien se lo garantiza. Sus ideas hace tiempo que dejaron de existir, y todas las mañanas reciben el mantra de Moncloa de lo que deben opinar, lo leen antes de pasárselo a los siervos que lo difundirán sin freno, y de ahí a otro día de no trabajo, de figurar, de hacer caja, de que nada les importe más allá de cómo luzcan en las fotos. Esos sí que no tienen excusa alguna a la hora de ser señalados como colaboradores de la felonía que pretende Sánchez con tal de agarrarse al poder. Cambian de opinión como las veletas porque, como las veletas, carecen de opinión, es el viento que sopla el que la determina. Si hoy a Sánchez le toca decir A para seguir en el poder, dicen A con la boca muy abierta, y si mañana hay que decir NO A, lo gritan a pecho descubierto, niegan haber dicho A apenas unos días antes y, los más osados, o sinvergüenzas, reconocen que dijeron A, pero como las circunstancias cambian, ellos también. Son unos buenos émulos de su maestro jefe, aunque carecen del aplomo que emana del de Moncloa para mentir con el estilo maestro con el que lo ejercita el jefe. Que por algo lo es.

Sigo pensando que la mejor estrategia de Sánchez es no ceder y acudir a unas elecciones repetidas como aquel que no se bajó los pantalones ante el capullo puigdemoniaco, pero también creo que a Sánchez no le da ningún apuro mentir y desdecirse en todo porque nada le importa más que el mantenerse en el poder. Sabe que, fuera de él, todos conocen su falta de palabra y no podrá comprar voluntades para acallar el vacío que lo domina. Por eso, la probabilidad de que conceda amnistía, condonación de deuda del FLA, cargos a Puigdemont y la obligación de que todos se plieguen al paso del sedicioso, postrados, y le denominen “molt honorable” mientras le arrojan pétalos de flores es muy alta.

miércoles, septiembre 20, 2023

Chantaje con IA en Almendralejo

Una de las primeras cosas que todo el mundo vio claro cuando se hicieron públicos los resultados de las distintas aplicaciones de IA era que esa tecnología era capaz de crear objetos prácticamente indistinguibles de la realidad. Imágenes, archivos de sonido o de vídeo, escenas gráficas… su realismo es enorme y la posibilidad de confundir al que los analiza igualmente alta. En seguida se pensó en la manipulación política como una de los mayores mercados para estas tecnologías, dado lo que se miente de normal para alcanzar el poder, pero la retorcida mente humana es capaz de hacer cosas más oscuras y a mayor velocidad de lo que los analistas esperaban. Y sí, cómo no, con el sexo de por medio.

El chantaje efectuado por parte de unos críos a unas chicas en la localidad extremeña de Almedralejo recoge, en un solo caso, toda la podredumbre moral, retorcimiento y desarrollo tecnológico que nuestro tiempo es capaz de aunar de una manera tan exacta como perturbadora. Esos críos, que no se muy bien cómo denominar, cogieron fotos de chicas de su colegio o alrededores, y con una aplicación de IA que es gratuita y se puede ejecutar desde el móvil, fusionaron los rostros con cuerpos desnudos, de tal manera que la composición ofrecía como resultado la sensual imagen de una niña posando como un putón. No contentos con la mamarrachada, comenzaron a delinquir distribuyendo algunas de esas imágenes artificiales entre sus contactos, haciéndolas pasar como por ciertas, y se dedicaron también a la extorsión, amenazando a algunas de las chicas con hacer eso mismo, la difusión de las imágenes, si no se sometían al chantaje que ellos decidieran. Está aún por ver la dimensión del caso al que nos enfrentamos, pero ya son más de una decena las familias de chicas que han denunciado los hechos, y algunas fuentes apuntan hasta la treintena las afectadas. Tanto ellos como ellas tienen edades que alcanzan, como máximo, los catorce años, y es probable que no haya pocas con una edad más cercana a la decena que a la quincena., Eso no son sino detalles concretos que poco aportan al caso, porque basta con que una fuera la perjudicada, sea cual sea su edad, para que estuviéramos ante un comportamiento tan asqueroso como sorprendente. El caso da mucho que pensar, porque es tan repugnante que es imposible quedarse indiferente, pero nos encontramos con una combinación letal para que sea castigado como sea debido. La utilización de una tecnología no regulada, de acceso libre y sin coste, y la edad de los sujetos que han cometido estos actos, todos menores de edad, incluso puede que muy menores, deja a los juzgados ante un problema de difícil abordaje. No se han robado imágenes ni se ha producido delito alguno en el mundo real, sino que todo es virtual, artificial, pero con unas gravísimas y evidentes consecuencias en el mundo real. Las chicas están asustadas, se sienten indefensas, muchas no quieren salir de casa y ven como su mundo se derrumba de una manera que, a buen seguro, no son capaces de comprender plenamente. Las familias de esas chicas tienen la sensación de que, de una manera muy extraña, alguien las ha violado, ha entrado en la intimidad de sus vidas y las ha deshecho. Ha abusado de ellas, pero sin poner un dedo en el cuerpo, sólo en la pantalla de un móvil. Imágenes manipuladas de ellas, con ese rostro auténtico y personal, circulan por ahí sin control alguno y pueden acabar en lugares más depravados y oscuros de lo que uno sea capaz de imaginar. La denuncia de los padres para defender a sus hijas es un movimiento obvio, pero no está nada claro cómo se va a poder llevar a cabo la defensa real de las mismas una vez que los hechos han sido creados y circulados. ¿Qué reparación cabe? ¿Qué condena resarce de semejante agravio? ¿Cómo interpretamos unas leyes, pensadas para el mundo real de adultos, en un contexto artificial, y donde los delincuentes son los niños? ¿Qué hacemos con los capullos, esos hijos de … que han creado esas escenas y las han usado para eso? ¿Cómo plantear una reeducación ante hechos semejantes? ¿Cómo es posible que algunos de esos niños respondan ante los hechos con un orgullo desmedido?

Uno de los pensamientos que me surgió al enterarme de la noticia es qué estarán pensando los padres de los autores de semejante disparate. Seguramente son lo habitual en nuestra sociedad, padres y madres que defienden a sus hijos ante todo, que consideran que son los mejores, los más listos y especiales, que están por encima de la media en todo, que tienen sólo derechos y nada de obligaciones. Este parece ser el patrón de los padres de hoy, según cuenta cualquiera que trabaje en colegios y tenga reuniones con ellos. ¿Qué castigo pueden imponer a sus hijos? ¿Cómo sobrellevan lo que está pasando? ¿Qué sensación de culpabilidad tienen? ¿Creen que se han equivocado en algo?

martes, septiembre 19, 2023

Barril de petróleo a 90 dólares

Ayer las dos principales referencias en las que cotiza el crudo, Brent para el mercado europeo y West Texas para el norteamericano, cerraron claramente por encima de los noventa dólares, un precio que no se veía desde agosto del año pasado, cuando aún no estaban nada claras las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania (siguen sin estarlo). El euro, por su parte, lleva debilitándose frente al dólar desde hace un par de meses y está cotizando en los 1,06 dólares por moneda comunitaria, cuando hace no muchos meses llegó a cotas de 1,12. Esto significa que, tanto por el valor del barril como por la cotización del dólar, el petróleo se nos está encareciendo a los europeos a lo loco. Y creo que es algo que no estaba muy previsto.

Los constantes tambores de recesión, que llevan sonando desde hace más de un año, y que han fallado calamitosamente, tienen como corolario que la demanda global de crudo debe caer si se produce una contracción de la economía, y más aún si China muestra datos flojos como los que se han visto en los últimos meses. Cierto, no tenemos una recesión, y sí unos PIBs crecientes, pero el incremento de los precios del crudo de una manera tan brusca no cuadra mucho. ¿A qué se debe? Así, de golpe, se me ocurren dos ideas, una de largo plazo y otra de corto. La de largo es que precios baratos como los vividos en los años pre y pandémicos, sumados a medidas de transición energética como la anunciada prohibición del uso de vehículos de gasolina a partir de un futuro no muy lejano en numerosos países han empezado a pesar en las cuentas de las empresas que producen y extraen crudo. Para ello deben hacer enormes inversiones, algunas de las cuales lograrán dar con pozos y otras no, y esas inversiones deben ser rentables. A 100$ el barril lo son todas, pero si en una década la demanda empieza a caer de manera significativa pocas lo serán, por lo que el ciclo inversor de la industria del petróleo puede haber empezado ya a declinar, y eso hace que la oferta potencial de crudo no vaya a crecer con fuerza y se produzcan tensiones. A corto plazo, parece que esta subida viene motivada por la decisión de algunos productores, especialmente Rusia y Arabia Saudí, de recortar sus volúmenes de extracción para lograr que los precios sean altos, y así hacer negocio. Hay un límite puesto por las sanciones internacionales al crudo ruso, que se debe vender a precios bajos, pero con un barril legal tan caro el contrabando de crudo ruso se disparará, y el que esa nación y los de Riad hayan decidido tensar la cuerda de la producción es la vía directa para que los precios en el corto plazo suban. Si el objetivo de los magnates saudíes y demás sátrapas que controlan la producción de crudo era forrarse lo están consiguiendo, y pueden tener por delante un otoño de lo más rico. Otros factores coyunturales también ayudan, como el que la reserva estratégica de EEUU esté bajo mínimos y eso obligue a las autoridades de ese país a acaparar parte de su producción y reducir las exportaciones a terceros, limitando aún más la oferta global. El pico más reciente de precio del West Texas se alcanzó el 5 de junio de 2022 a 120,67$ para luego ir descendiendo. Fueron los meses posteriores al inicio de la guerra, cuando petróleo, gas y muchas otras materias primas se dispararon de precio por la tensión global, lo que obligó a medidas de apoyo público en los surtidores y a sectores profesionales como los transportistas. Ahora, otra vez, estos precios al alza impactan directamente en las estaciones de servicio, encareciendo el combustible sobremanera y afectando a los que usan el coche o camión como herramienta de trabajo. Si estamos ante un pico puntual las cosas no irán a más, pero si estos precios altos se mantienen durante el otoño es más que probable que asistamos a movilizaciones de los sectores afectados ante una escala de precios de los carburantes. En este caso, otra vez, el pudiente que se ha comprado un segundo coche eléctrico puede verse inmune ante este problema.

Y claro, si estos precios aguantan ahí arriba un tiempo podemos enfrentarnos a una segunda ronda de inflación de costes, de la más repugnante e inútil que existe, que se origine en los combustibles pero que se traslade a otros productos y suponga una nueva vuelta de tuerca al bolsillo del consumidor. Con los tipos de interés en máximos y una inflación que parecía estar camino de la domesticación, estos precios del crudo pueden ser una mala noticia y toda una pesadilla para banqueros centrales, previsores económicos y, desde luego, todos los ciudadanos que compramos y consumimos. El chantaje ruso saudí, de momento, empieza a hacernos daño.

lunes, septiembre 18, 2023

Lampedusa y la inmigración

Lampedusa es una pequeña isla que pertenece a Italia, está muy al sur, casi más cerca de las costas africanas que del continente europeo, y está poblada por poco más de siete mil personas, algo así como Elorrio, mi pueblo. Su posición geográfica y el que sea territorio UE la han convertido en destino predilecto de las mafias que trafican con seres humanos, o directamente de aquellos que buscan huir del caos y, desde la costa del norte de África, parten hacia un futuro mejor. La llegada de miles de inmigrantes a la isla la ha colapsado y creado enormes problemas, que no son difíciles de imaginar para los recién llegados, pero que también alteran toda la vida de los residentes, que no son capaces no ya de acoger, sino directamente soportar las llegadas.

El problema de la inmigración es uno de los más vidriosos, feos, políticamente incorrectos, sucios y difíciles que tiene la UE. Nuestra frontera sur es uno de los lugares donde se produce una mayor diferencia de renta per cápita entre las distintas zonas del mundo. Somos un grupo de países ricos, algunos muy ricos, estables, sin guerras ni violencia. Al otro lado del Mediterráneo se suceden las dictaduras, los regímenes autoritarios, la violencia y un futuro que no existe, y esa misma zona lo es también de paso para personas de otras partes del mundo que huyen de sus propios conflictos, como puede ser el Sahel o Afganistán. En Europa envejecemos aceleradamente, no tenemos niños porque no queremos y cada vez las cohortes de población capaces de ello son menores, lo que lleva a crecimientos vegetativos negativos en varias naciones desde hace años. El mercado laboral ofrece puestos que no se cubren y el reemplazo de muchas industrias y negocios peligra. Necesitamos la entrada de inmigrantes para que cubran ese hueco, trabajen y, entre todos, mantengamos nuestras sociedades, pero no queremos que vengan. El rechazo a la llegada de inmigrantes está generalizado en la población europea, con unos matices distintos, pero todos ellos ligados a un cierto aire de racismo y al miedo que le entra al rico cuando el pobre acampa junto a su casa. Ese rechazo social encuentra un canal político en las formaciones de extrema derecha populista, que son las que dicen de manera alta y bruta lo que piensan muchos, pero no se atreven a pronunciar. Por parte de los partidos de izquierda se enarbola un discurso integrador y de acogida, que es lícito y fácil de proclamar, pero esconde la hipocresía de que no se hace realmente responsable de cómo gestionar esos flujos y, desde luego, acoger a los inmigrantes que llegan. La izquierda critica con fuerza las políticas duras que enarbola el gobierno de Meloni en Italia, pero está encantada de que esa avalancha de inmigración se quede en Lampedusa, y no vaya, por nada del mundo, a las ciudades y barrios donde gobierna. La derecha lanza proclamas de dureza, de levantar muros y vallas, de impedir todas las llegadas posibles, pero luego en el gobierno comprueba que sus gritos no son útiles frente a la cruda realidad. Entre unos y otros se arrojan el problema para tratar de contentar a sus electorados, pero sin tener ni la menor idea sobre cómo afrontar el problema. Lo único que se la ha ocurrido a la UE para parar los flujos, y funciona, es pagar a los países que hacen de última frontera para que confinen allí a los inmigrantes y los tengan encerrados, sin que los ojos de los ciudadanos comunitarios lo vean. Turquía o Marruecos sacan dinero, millones de euros, haciendo de policía de fronteras, y la violencia que denunciaríamos sin freno de producirse en territorio UE se da día tras día, y con mucha mayor saña, en esas naciones y en los espacios que han habilitado para acoger, qué eufemismo, a los inmigrantes. Como Libia no es un estado real y Túnez está en problemas serios, sus costas no son controlables, y el flujo de pateras desde ellas no deja de crecer. Por su parte, Turquía y, sobre todo, Marruecos, usan este tema como vía de chantaje a las naciones UE más cercanas a su territorio, España por ejemplo, y a veces se dan avalanchas “permitidas”, lo que encarece el precio del acuerdo o les permite lograr otras compensaciones en asuntos de su interés.

Este problema lleva muchos años enquistados y no va a ir a menos, sino justo al revés, a medida que los europeos de toda la vida envejezcamos y nuestras sociedades se escleroticen. Cuanto más mayores, mayor será la necesidad y, paradójicamente, el rechazo. ¿Cómo arreglarlo? Lo ideal sería con un plan a largo plazo, acordado por toda la UE, en el que se reconoce y cuantifican los millones de inmigrantes que se necesitan, y se organiza su llegada y distribución por la UE, de una manera transparente y con fronteras establecidas, pero no se ni cómo lleva eso a la práctica, ni cómo se paga ni, sobre todo, como sería aprobado por los electores en una votación.

viernes, septiembre 15, 2023

Los extraterrestres no están aquí

Ayer la NASA dio una rueda de prensa que muchos esperaban con ansiedad. En ella, la Agencia norteamericana iba a exponer sus conclusiones sobre el fenómeno OVNI, que ahora se llama FANI, y algunos confiaban en la disección del cuerpo de un marciano delante de las cámaras. Con sensacionalismo a raudales emitido desde varios medios a lo largo de las últimas semanas, muchos se quedaron frustrados cuando la NASA anunció que, evidentemente, no hay constancia de extraterrestres, que la inmensa mayoría de los fenómenos con los que se les relaciona tienen explicación, y que son muy interesantes los que no pueden explicarse, pero eso no es indicio suficiente de nada. Seguirán investigando.

Sí, conspiranoicos del mundo y amantes de lo oculto, ya lo siento, la realidad es muy tozuda. No hay extraterrestres entre nosotros, aunque no pocas de las personas que pueblan el mundo se lo parezcan. Una cosa es que tengamos esperanza en que haya vida en otros mundos, cosa que estadísticamente puede ser probable dada la inmensidad del cosmos, otra es que esa vida se haya desarrollado hasta un grado de inteligencia que le permita salir de su hábitat natural y otra es que llegue hasta aquí, un lugar que no es nada en medio del infinito estrellado que nos rodea. Deben darse muchos muchos muchos pasos, todos ellos muy complicados, para que eso se produzca. Pasos que no conocemos cómo se dan. Sabemos lo que es la vida porque nosotros estamos vivos y nos rodean seres vivientes, pero no sabemos cómo surgió la vida en la Tierra, y sólo conocemos un tipo de vida, sólo uno. Todo somos estructuras de proteínas que se copian a través de la información contenida en una cadena de ADN que usa ARN como portadora para la lectura y composición de las cadenas proteicas, con la química del carbono como base. Todo es así. Plantas, animales, esporas, líquenes, lo eran los dinosaurios, e incluso lo son los que fabrican los argumentarios basura de Moncloa de cada día. Todo es así. Sólo conocemos un ejemplo de vida, por lo que ansiamos buscarla en otras partes, pero estamos constreñidos a la idea de vida que nos domina, y eso limita nuestras posibilidades de encontrar otra. Se han hallado restos de moléculas orgánicas en asteroides, lo que permite suponer que, bajo ciertas condiciones y tiempo, la química del carbono puede crear estructuras complejas como hidrocarburos o incluso aminoácidos, pero pasar de ahí a un ser vivo como una bacteria es un salto inmenso. Y que esa bacteria llegue hasta nosotros por sus propios medios… como mínimo muy difícil. Uno de los enormes problemas que se relacionan con el posible contacto con otras inteligencias extraterrestres, más allá de cómo comunicarse con ellas, es el de la distancia. La velocidad de la luz es un techo físico a la hora de desplazarse por el universo, y el mundo conocido es de una dimensión simplemente aplastante. Miles de millones de años luz de tamaño definen el universo conocido, siendo millones y millones de años la distancia que separa a las innumerables galaxias que existen. La probabilidad de que haya mundos con vida crece con ese exponencial crecimiento de planetas existentes, pero esa distancia condena a que las opciones de contacto sean prácticamente nulas. Hay una vieja historia en la que, mirando al cielo en una noche, un crío pregunta a su padre sobre si cree que estamos solos en el universo, y él le contesta que sí. Decepcionado, el crío repregunta Entonces, “¿No hay vida ahí fuera?” Y el padre contesta. “Sí que la hay, pero ellos también están solos”. Es muy probable que la posibilidad de que civilizaciones inteligentes capaces de salir de su mundo coincidan en el tiempo y en una distancia espacial tolerable sea nula, y eso condene a cada forma de vida interestelar a existir en la soledad de su mundo y, en algún momento, preguntarse si son ellos los únicos que miran el firmamento.

Carl Sagan, que era el maestro en todas estas cosas, y muchas más, estaba muy interesado en la exploración espacial como, también, vía para encontrar posibles trazas de vida exterior. Suyas son dos afirmaciones que deben estar siempre en nuestra mente en estos temas. Una, es que afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias. Unas luces raras en el cielo no demuestran nada. La otra es que la respuesta de si estamos solos en el universo sólo tiene dos posibles respuestas: Sí y no, y ambas son igualmente aterradoras.

jueves, septiembre 14, 2023

Dos asesinos juntos

Qué enternecedor es asistir al encuentro de dos viejos camaradas que tanto comparten y se añoran. Conmueve comprobar la cercanía de ambos, sus sinceras sonrisas, su sintonía, su aspecto distendido. Tiene cada uno en frente a alguien que sí les comprende, que ejecuta con la misma crueldad a sus enemigos, que mantiene una visión totalitaria de la vida que lo llena todo. Juntos podrán compartir información que les es relevante, cunetas sobre a cuántos se han cargado, rememorar anécdotas sobre aquella purga que sí que fue dura, no como las de ahora, y planificar nuevas aventuras, conquistas y exterminios. No me digan que no es tierno, ¿eh?

La reunión entre Putin y Kim Jong Un en el cosmódromo ruso de Vostochny permitió juntar a dos de los mayores asesinos que, ahora mismo, rigen sobre las naciones en el mundo. Corea del Norte no sale de sus fronteras, pero eso le basta al gordito Kim para mantener a raya su dictadura paranoica y someter no ya con un puño de hierro, sino simplemente con todas las mordazas del mundo a unos ciudadanos que son poco más que siervos de una paranoia que se vende comunista. Putin, en Rusia, tiene ambiciones imperiales, un ejército de nauseabunda capacidad y una saña violenta que le hace despreciar a los suyos tanto como a los que se opone. No le basta su nación, la más inmensa de todas las existentes, porque en su delirio etnicista tiene claro que los demás somos menos, y ahí seguirá empeñado en recordárnoslo y, de paso, asesinado a cuantos pueda. La reunión permite establecer una alianza entre dos naciones que se muestran débiles y acorraladas ante el mundo, pero que no por ello son menos peligrosas, ni mucho menos. A Kim le gustan los cohetes, en eso compartimos gustos, pero él los quiere destinar a fines destructivos. Necesita tecnología para mantener en pie su programa armamentístico, pero más aún petróleo y comida para que su país no muera de inanición en la oscuridad, y Rusia está más que dispuesto a darle esos recursos a cambio de arsenales. El stock de munición de Rusia no debe estar muy boyante tras año y medio de sádica guerra en Ucrania, y los almacenes norcoreanos, siempre hasta arriba por la paranoia de un régimen que se cree siembre al borde de la invasión capitalista, son un botín excelente para Putin. Además, los sistemas militares de ambas naciones son herederos del mundo soviético, por lo que la compatibilidad de calibres, cañones y demás elementos es plena. Basta con trasladar los proyectiles norcoreanos a suelo ruso para que sean llevados al frente para asesinar ucranianos, que plan más sencillo. Que Rusia llegue a acuerdos con el mayor paria de la Tierra es una muestra de que la nación eslava está en un estado de aislamiento más que evidente, pero eso es relativo. Muchas son las naciones que no quieren abastecer a Putin de material militar para su cruel guerra, pero es evidente que Irán lo hace y Corea del Norte lo hará. También parece comprobado que China no lo está haciendo, lo que es muy relevante, pero no opone resistencia alguna a esos movimientos, y está claro que su colaboración en el entramado global de sanciones tejido contra Rusia es escasa. Pese a ello, es mayor que la de la India, la otra gran nación de Asia, que no se corta un pelo a la hora de comprar petróleo ruso con descuento, fruto de las sanciones globales, y que desarrolla una actividad diplomática evidente para jugar a dos bandas en una contienda en la que sólo hay un agresor y un agredido. El que el G20, en su reunión del fin de semana en Nueva Delhi, emitiera un comunicado tan vago sobre la guerra es una muestra de que pocos suministran efectivos a Putin, pero más son los que le cubren las espaldas. El encuentro de ayer será obsceno por su escenografía, pero no es algo tan anómalo como pudiera parecer.

Que Kim declare el pleno apoyo a la guerra sagrada que desarrolla Rusia contra occidente es algo de agradecer, porque ha dicho en pocas palabras lo que casi todos sabemos, y tratan de ocultar los que en nuestras sociedades, desde posiciones ideológicas aparentemente enfrentadas, pero igualmente populistas y totalitarias, defienden la acción rusa y comprenden al caudillo del Kremlin. Kim no es un rusoplanista de los que se describen en este fantástico artículo. Al menos el dictador norcoreano rehúye la corrección política y los eufemismos, porque no los necesita en su reino de terror, y llama a la masacre putinesca lo que realmente es. Se agradece la sinceridad del gordito.

miércoles, septiembre 13, 2023

Derna, Libia, el desastre total

No se si están escritas, pero hay leyes en el mundo del periodismo sobre el impacto que una tragedia es capaz de lograr en la opinión pública y, con ello, la atención y negocio asociado. La proximidad, física y emocional, es determinante, y la espectacularidad del propio hecho junto con el número de víctimas. Cada mil kilómetros de distancia, entendida en todos los sentidos posibles, necesita unos miles de muertos más para llegar. Un gato atrapado en un árbol en Manhattan que resulta herido al ser rescatado cotiza como unos doscientos muertos en Nepal, más o menos. Puede sonar crudo, pero así es, porque así funcionamos. Nos guste o no.

¿Cuántos muertos son necesarios para que una tragedia en Libia ocupe titulares en las portadas? Por de pronto requerirá muchos, muchos, varios miles por lo menos, y algo de espectacularidad en el fenómeno para destacar entre los sospechosos habituales de la naturaleza causantes de desastres. A priori lo sucedido en la ciudad costera de Derna cumple con todos los requisitos necesarios para ello, pero aún así uno le echa un ojo a la prensa del día y, aunque logra colarse, debe hacerlo a codazos sobre la zafia y amnistiante actualidad política de nuestro país, y debe competir en dramatismo con las escenas que nos deja el terremoto en Marruecos, que cumple muchas de las leyes de proximidad no escritas para llegar a lo más alto de la escaleta de las noticias. El que Libia sea una nación en guerra civil desde hace años, fragmentada, donde la vida ya de por sí vale poco y la presencia de medios es casi testimonial por lo peligroso que resulta estar sobre el terreno hace que lo que allí suceda pase desapercibido casi por completo, y debe ser un hecho extraordinario, como el que ha sucedido en Derna, para que el ojo de la actualidad se gire y apunte a ese sumidero de la audiencia. Abrir un informativo con escenas que se deben verificar sobre los probables miles de muertos causados por una enorme tormenta que ha derrumbado presas y arrasado una ciudad costera es una decisión de riesgo que un programador difícilmente llevará a cabo. Puede que sí en un medio público, donde la audiencia es un tema no tan importante y la cuenta de resultados no determina la renovación mensual de un formato o presentador, pero sigue siendo una opción peligrosa. Casi nadie sabe dónde está Derna, hay que localizarla, poner mapas, carece de la más mínima referencia visual que pueda resultar llamativa al espectador, no hay iconos, ni figuras urbanísticas famosas. Nadie ha estado nunca allí, ni conocemos a alguien que viva en esa urbe o sus alrededores. Cualquier relieve de una llanura marciana nos suena tanto a la vista como el perfil de esa ciudad mediterránea que está en la costa del país, en la costa pobre de un mar que consideramos nuestro. Algunos asociarán estas costas al lugar desde el que las mafias hacen partir los botes que acaban arribando a Lampedusa y otras localizaciones en Italia, pero poco más. Uno ve los vídeos que se han podido atribuir expresamente a la catástrofe y encuentra escenas similares a las de una riada de esas que se dan en la costa valenciana o murciana a estas alturas del año, pero con un decorado que no le suena de nada. Aparecen edificios de hormigón y otros que no lo son, y se atisban minaretes, síntoma de que no estamos en las orillas occidentales del mar, pero poco más se puede afirmar al ver las escenas, muchas de ellas nocturnas, que acaban con imágenes de día en las que lo que parece ser la costa de la ciudad se ha convertido en una informe escombrera de piedras, coches, basura y cadáveres, depositados de la manera más masiva y caótica que imaginarse uno pueda. ¿Sirven esas escenas para conmover al espectador? ¿Son relevantes para programarlas por encima de lo que se sabe que puede vender? Preguntas como esas se las harán muchos periodistas a lo largo de estas horas, sin encontrar respuestas claras, y sin apenas fuentes sobre el terreno que les ayuden a contextualizar los hechos y dar una imagen de presencia y cercanía. No pocos, con lógica, optarán por darlo como un breve, quizás citándolo en la escaleta de titulares por los “miles de muertos” pero con poco más énfasis.

Derna ha sido arrasada en una catástrofe muy propia de cualquier película de desastre que nos tragamos de una manera disfrutona cuando se desarrolla en un paisaje conocido y sabemos que es ficción. Lo que ha pasado allí es una cruel realidad que desborda a todo lo imaginable, y resulta realmente difícil de explicar. Desastre natural unido a catástrofe en las infraestructuras que deja como resultado una ciudad arrasada en la que más del 10% de su población puede haber fallecido en apenas unos minutos. ¿Cómo relataríamos algo así si se produce en nuestro entorno? ¿Cómo hacerlo cuando se da en un lugar que nos es tan ajeno? ¿Cómo resistir el dolor de tanta pérdida humana?

martes, septiembre 12, 2023

Catástrofes en Marruecos y Libia

Ha querido la casualidad que dos naciones vecinas del norte de África hayan sido golpeadas estos días por catástrofes naturales que han causado miles de vidas y destrozos. Distintas entre ellas, de origen diferente, y acción muy dispar, pero generadoras de balances que se miden en miles de muertos, en daños físicos abundantes y en un nuevo golpe a sociedades y economías que no necesitan demasiado para despeñarse por la pendiente de la miseria. Uno de los fenómenos se ha dado en una nación coherente y que es regida con poca piedad, el otro en lo que antaño fue un país y hoy es poco más que un campo de enfrentamiento entre bandas rivales.

Por proximidad y vínculos de todo tipo, el terremoto de Marruecos se ha convertido en la noticia de estos días en España y gran parte de la prensa global. El viernes por la noche un temblor de tierra de gran intensidad se dio en la zona sur del Atlas, una región con un largo historial de terremotos, pero ninguno de la magnitud y extensión del sufrido esa noche. El alzamiento de la placa atlántica bajo la presión de la africana provocó un movimiento de muchos kilómetros de extensión que llegó a asentirse levemente en el sur de España o en las Islas Canarias, pero que ha sido letal para cientos de poblaciones que están diseminadas por esa región. Marrakech, la ciudad más importante situada en las proximidades del hipocentro, ha sufrido daños serios, no tanto en sus infraestructuras, pero sí en la medida y otras zonas históricas. Construcciones de adobe, baratas y endebles, que ante un terremoto normal se comportan inadecuadamente, nada pueden hacer ante un movimiento de la intensidad como la que se ha registrado, y desde primeras horas del sábado se era consciente de que el balance de lo sucedido iba a ser mucho mayor que los cientos de muertos que se anunciaban por parte de los medios oficiales. A estas horas de la mañana el gobierno marroquí, obsesionado más por el control de la información y de la sociedad que por auxiliar a los damnificados, eleva a dos mil y mucho las víctimas mortales de esta tragedia, pero son muchos los pueblos que están en medio de montañas y valles a los que aún no se ha podido acceder, y en ellos la supervivencia habrá sido muy escasa. Transcurridos ya algunos días desde el temblor inicial la esperanza de recuperar supervivientes de entre los escombros decae, y más dado lo que antes comentaba, las características de las construcciones arrasadas, que se desmoronan como polvo, dificultando mucho más que, como sucede con las estructuras de hormigón, se puedan crear cámaras o espacios intermedios en los que, bajo los restos, bolsas de aire puedan contener a personas y darles una oportunidad de aguantar. El trabajo de los voluntarios españoles sobre el terreno comenzó ya el fin de semana, y es muy intenso estos días, pero las esperanzas son pocas, y uno de los principales objetivos es, literalmente, abrir rutas que permitan acceder a todas las localidades, a sabiendas de que el panorama en cada una de ellas va a ser muy similar, y desolador. Las quejas de la población marroquí sobre la tardanza de su gobierno en reaccionar y en suministrar ayuda son acordes con el funcionamiento de un régimen cuyo gobernante disfrutaba de su enésima estancia parisina cuando se produjo el temblor, y tardó bastantes horas en regresar a un país que detenta como si fuera una finca arrendada, con el desinterés propio del terrateniente que luce orgulloso sus propiedades pero que desprecia a quienes en ellos residen y trabajan. El ejército marroquí será, supongo, el que esté al tanto de la situación y se encargue en parte de ayudar a la población y, sobre todo, acallarla si llega el caso, impidiendo que protesta alguna eleve su intensidad. El turismo, una de las principales fuentes de ingreso del país, queda muy tocado. Una compañera de trabajo iba a Marrakech con amigas este próximo fin de semana. El suyo es uno de los miles de viajes cancelados y de euros que Marruecos no ingresará.

En Libia, país ribereño del Mediteráneo, sumido en una guerra civil desde hace años, el desastre lo ha causado la tormenta Daniel, la DANA que azotó Grecia y países fronterizos, que luego ha bajado de latitud y se ha ensañado con la costa libia, dejando precipitaciones torrenciales que han arrastrado de todo. Parece que la localidad costera de Derna es el epicentro de esta tragedia, con algunas imágenes que muestran barrios engullidos por un mar de lodo, o deshechos tras ser desprendidos por la fuerza del agua, y con más de dos mil fallecidos en sus calles según se informa, pero la situación de Libia es tan precaria y la ausencia de periodistas casi total, así que es difícil que sepamos la magnitud de esta tragedia y que logre escalar posiciones en los medios.