jueves, mayo 13, 2010

-5% y virando

El pasado Martes, cenando en casa de AAR y su novio salió, entre otros temas, el de las películas, y ellos comentaban que nos les gustaba Titanic. Sin embargo a mi me parece una gran película que tiene escenas muy útiles para la vida diaria. La de hoy se sitúa justo en medio del metraje y es la que separa la película romántica de la de aventuras, y no, no me estoy refiriendo al coche con los cristales empañados. Es noche cerrada, hay gente de guardia en el puente de mando y unos vigías que otean el mar en busca de icebergs se aburren, hasta que, de repente, un enorme bloque de hielo aparece frente a ellos. Horror. Hacen saltar la alarma.

En seguida todo se acelera. Se llama al capitán y éste, junto con los altos miembros de la tripulación, da orden de contramáquina y vira el timón por completo para que el barco gire y evite el obstáculo. El barco empieza a rotar pero muy muy despacio, suavemente. Aquí empieza una de las muchas polémicas de los técnicos sobre el Titanic. Algunos afirman que el barco, el más grande y pesado del mundo en su momento, se comportaba de una manera como ningún otro barco lo había hecho nunca antes, y que los conocimientos de la tripulación no les iban a servir de mucho para intentar evitar el obstáculo. Pesado y lento, debían haber empezado a girar antes, porque necesitaba mucho más tiempo para hacerlo. En la escena todo el mundo mira con los ojos desbocados como poco a poco la mole de hielo se aparta del rumbo del barco y el peligro se aleja. Sin embargo, el hielo que continúa debajo de la superficie del mar es más ancho que la base que flota, y en un momento, de refilón, bloques de hielo impactan contra el casco del barco, rajándolo en varios puntos. Un temblor seco, frío y muy perceptible se extiende por toda la estructura y las caras de la tripulación y de los que se encuentran en cubierta pasan de la esperanza de salir de esta al miedo de lo que haya podido suceder. A partir de aquí los acontecimientos se precipitan, el agua entra a borbotones por la brecha y el sistema de mamparos estancos es incapaz de controlar la inundación que, poco a poco, va escorando al buque de proa y empieza a hundirlo sin remedio en el fondo del Atlántico. A partir de aquí la película cambia bastante y se convierte en una secuencia de aventuras en medio de un barco que está condenado, condena que sólo algunos perspicaces son capaces de percibir y que es negada en rotundo por muchos, especialmente por los dueños de la compañía armadora y propietarios del buque. Poco a poco se ve el hundimiento de las estructuras de la pequeña sociedad que supone el pasaje y a la vez que el barco se adentra en el fondo del mar la civilización que porta se hunde en la barbarie. ¿Podía haberse evitado el desastre? Algunos estudiosos afirman que era difícil dada la presión que había para batir el record de velocidad y que, de encontrarse con un obstáculo como realmente sucedió, no había posibilidades reales de evitarlo, aunque es realmente difícil saber si eso hubiera sido realmente así o no, o que hubiera pasado si, a parte de más botes salvavidas, el grupo de vigilancia de icebergs lo hubieran compuesto más personas y mejor entrenadas. Como todo eso es contrafactual no deja de ser un bonito ejercicio de especulación, sí, sí, porque lo cierto es que al final el barco se hunde. Y curiosamente, sabiéndolo todo el mundo, la película fue un gran éxito.

Pues bien, ayer, con al menos un año de retraso, y obligado por la Unión Europea y los Estados Unidos,
ZP por fin ordenó el viraje de la economía española, dio orden de contramarcha y empezó a rezar para que todas las medidas de ajuste que expuso, y las que vendrán, sean capaces de evitar la colisión del barco España contra los arrecifes de la quiebra y el impago de las deudas. Es pronto para saber como acabará esta película, pero de momento agárrense fuerte, contengan la respiración, aguanten el sufrimiento y recen para que no sea demasiado tarde, porque el iceberg aún sigue en frente nuestro.

miércoles, mayo 12, 2010

Lecciones inglesas

Cinco días después de las elecciones inglesas ya tenemos el resultado de verdad. David Cameron, conservador, con mayoría simple, accede al gobierno en las islas con el apoyo de los menguados liberales de Clegg que, paradójicamente, van a pintar más ahora que tienen menos escaños. Brown, que nunca ha ganado unas elecciones, se marcha, deja su puesto y sin duda pasará jornadas tristes pensando que al final los platos rotos del laborismo, de los años de desgate en el poder y la gestión de la crisis se los ha comido el solito, mientras que Blair y otros siguen firmando libros.

De este episodio podemos extraer los españoles algunas enseñanzas prácticas, principalmente la celeridad y la responsabilidad. Al día siguiente de las elecciones ya surgían voces que pedían un rápido acuerdo. Organizaciones de empresarios, lobbyes y otras entidades alertaban de que el “hung parlament” o Parlamento colgado que ha salido de estas elecciones sin mayoría absoluta sería peligroso para la estabilidad de la economía británica. Dicho y hecho, y con un fin de semana de por medio, ya ha habido acuerdo, y el que debía retirarse lo ha hecho en el momento en el que el acuerdo estaba firmado. En este sentido Brown a cumplido con su papel institucional. Confío en que la historia sea benévolo con él y ofrezca su perfil más positivo, no la imagen hosca y dura que se nos ha vendido estos años. Fíjense que los tres líderes, Cameron, Brown y Clegg, tenían desde el Jueves por la noche los ojos de todo el país pendientes de ellos. Una situación de cortejo de los liberales por parte de conservadores y laborista que se hubiera eternizado en el tiempo habría supuesto un desgaste creciente e insoportable. Y los tres han hecho su trabajo. Esto es lo que se llama Crear Confianza, en mayúsculas, lo que los mercados, observadores exteriores y cualquiera que mire un periódico entiende como seriedad. Y si en la hoja de al lado se cuentan las peripecias de la política española, de la difusa y perdida alternativa
a un gobierno noqueado que hasta recibe llamadas de la Casa Blanca para que haga lo que debe el lector de prensa decide muy rápido cual es el país serio y cual no, en donde prefiero invertir el dinero y en donde no, y a qué líder creo y a cual no. ¿Quiere decir esto que el Reino Unido está a salvo de la debacle financiera? No, incluso me atrevería a pensar que se debiera sustituir el despectivo acrónimo de PIIGS por el más neutro y divertido de PIIGUS con la U de United Kingdom, porque sus ratios de deuda y déficit también son escandalosos y, potencialmente, explosivos. Sin embargo, junto a la capacidad de gestionar su propia moneda, parece obvio que los políticos británicos, pese a sus trampas con las facturas y gastos injustificados (si quieren ver las tripas de su política no se pierdan la película “In the Loop”) tienen muy claro que es lo importante para su país, en qué deben ponerse de acuerdo y cómo hacerlo al ritmo que la necesidad impone. Mantener la credibilidad de los agentes, sean políticos, vendedores o deportistas, exige una trayectoria sostenida en el tiempo, que haga que sus comportamientos sean predecibles y que no causen sorpresas negativas. Esta tarde mi compañero de trabajo y amigo OOM va a ver a Nadal en el Open de tenis de Madrid. Puede que Nadal gane o pierda, depende de muchos factores, pero OOM y el resto de espectadores saben que verán a un profesional entregado que tratará de hacerlo mejor que el de enfrente. Saben que no verán en Nadal desgana, apatía, indolencia o resignación. Pondrá lo necesario para ganar, y eso hace que la gente lo admire, logre el triunfo o no.

Quizá sea una tontería, pero uno de los detalles que más me han extrañado siempre de la política británica es el que el Primer Ministro vive en una casa de una calle, con sus restricciones, pero en una calle de Londres. No en un palacio alejado del centro ni en una mansión, sino en un barrio al que uno puede ir en metro o paseando, muy céntrico. Y eso siempre me ha hecho pensar que allí los gobernantes por fuerza deben estar más cerca de los problemas de la calle que en sitios como España. Al menos oyen también el ruido del tráfico y los bocinazos de los coches, y la algarabía de las calles cercanas.

martes, mayo 11, 2010

Especuladores

Desde luego para los que trabajan en el mundo de la bolsa estos días están siendo agotadores. Tras la pasada semana negra ayer tuvimos una orgía compradora como no se había visto nunca, al menos en España. El Ibex subió más de un 14% en un día y recuperó lo perdido en los cinco días anteriores. Se hablaba del acuerdo adoptado en Bruselas para defender al euro y a la deuda pública de los países amenazados y, por encima de todo, la victoria de los gobiernos frente a los especuladores odiosos que amenazan con nuestra estabilidad financiera y social. Como discurso barato no está mal, pero ojo, todo es mentira.

¿Qué es especular? En principio comprar barato para vender caro. Como uno cuando compra no sabe si realmente eso le va a salir bien “especula” que el precio subirá y se lanza a la compra. Así, casi todos especulamos, y eso no es delito. Por ello declaraciones como las realizadas por el Fiscal General del Estado o algunos miembros del gobierno no revelan otra cosa salvo el profundo y aterrador desconocimiento que poseen del mercado financiero y de la economía en general. Especulador es el mismísimo ZP cuando dice que la ayuda que España va a otorgar a Grecia será rentable por el diferencial de intereses que paga España por su deuda y por el que recibirá de Grecia, aduciendo así que en el fondo estamos haciendo un buen negocio. Es fácil imaginar a los especuladores en abstracto como señores gordos,
vestidos de negro y con gafas de sol, tipo Carlos Fabra, como los relata Forges en sus chistes, pero la realidad es más compleja. Especulador ha sido cada uno de los españoles, sí, nosotros, que durante años se ha lanzado a comprar viviendas baratas para venderlas caras y hacer negocio, y esa especulación, con tantos culpables que nadie la reclama como propia, es la que nos ha metido en este pozo. El resto son engaños, ganas de buscar conspiraciones exteriores, a las que somos muy aficionados desde las payasadas judeo masónicas del franquismo, para eludir nuestra responsabilidad. ¿Existe el especulador delictivo? Pues claro, es aquel que hace trampas. Algún ejemplo obvio es el uso de información privilegiada, que sospecho se da casi todos los días en ciertos ambientes elevados, por parte de directivos y gestores que saben lo que va a pasar antes que el resto y operan en consecuencia, lo que casi siempre se acaba convirtiendo en pérdidas para el pequeño accionista que se ve inmerso en el barullo. Comprar acciones a crédito sin tener fondos también es delito, pero no por el hecho de especular en sí, sino por engañar al que te ha prestado el dinero para ello. Un buen ejemplo de especulación fue la sesión de ayer. El que compró el viernes a última hora acciones del Santander ha ganado un 23% en un día, no está mal, verdad??? ¿Quién ha sido ese afortunado? Yo no, créanme. La cosa es que para muchos medios lo de ayer eran “inversores” que hacían subir la bolsa mientras que lo de la semana pasada eran “especuladores” que la hacían bajar. Pues ni lo uno ni lo otro, sino todo mezclado. Los principales inversores en bolsa son fondos de pensiones internacionales, grandes, pesados y muy cobardes, que buscan rentabilidades suaves y seguras, y que huyen ante el miedo. Muchos desharían posiciones la semana pasada y a algunos no les daría tiempo a llegar al rebote de ayer, que seguro que hoy es bajada para recoger beneficios. Como casi siempre.

Por cierto, también especula la Unión Europea cuando anuncia un paquete de 700.000 millones de euros para defender al euro y su deuda. ¿son ustedes capaces de imaginar cuánto dinero es todo eso? ¿Y de dónde sale? ¿es algo más que un farol para tranquilizar a los inversores y aliviar momentáneamente la presión? Porque si sólo es eso sería una clásica jugada de especulación a base de lanzar rumores, en este caso favorables al euro. Lo más claro de lo de ayer es que
a España Bruselas le ha impuesto el ajuste del gasto público que el gobierno no quería hacer. Ahora nos toca “especula”r dónde se va a recortar....

lunes, mayo 10, 2010

El día de Europa

Ayer fue 9 de Mayo, día de Europa. Con tal motivo hoy Lunes en mi trabajo organizamos una conmemoración, sencilla y ritual. Salimos a media mañana a la explanada sita frente al Ministerio y uno de nuestros jefes, o algún jefe suyo, depende del año, da un pequeño discurso. Acto seguido, y con el himno de la Unión Europea sonando de fondo, se procede al izado de la bandera de las estrellas sobre fondo azul, tras lo que, con unos aplausos de rigor, se acaba el acto. Como en años anteriores éste que les escribe será el encargado de hacer las fotos que documenten todo lo que suceda, esperemos que no bajo la lluvia.

Sin embargo esta conmemoración va a ser especial, porque se produce en medio de una de las mayores crisis que ha vivido Europa en mucho tiempo, desde luego la mayor desde que se implantó el euro en nuestras vidas. Aunque su origen sea puramente económico y financiero, la crisis que vivimos está mostrando las limitaciones políticas y de funcionamiento del traje con el que nos hemos dotado para vestirnos de Europa. Hace un año, sólo un año, había expectativas por la aprobación del tratado de Lisboa, que refunde textos antiguos y da una solidez institucional a la Unión y le dota de presidencia estable y de representatividad. Se decía que Lisboa serviría para que la Unión tenga voz propia en el mundo y asuma un papel de liderazgo. Un año después la sensación es amarga, ya que ni las instituciones creadas por ese tratado cumplen esa labor, quizás en parte por el muy bajo perfil (anodino) de las personas que las encarnan ni la Unión, llena de burocracia y procedimientos lentos y torpes, se ha mostrado como un actor decisivo ni ha adoptado una postura común. Incluso en una tema medioambiental como el de la Cumbre del Clima de Copenhague, en la que teóricamente la postura “verde” de la Unión tendría fácil defensa en ese contexto, se pudo constatar que no existíamos ni para Estados Unidos ni para China, los dos actores de peso en el contexto internacional. Ambos siguen superando a la Unión en poder, pero no sólo militar. Su gasto en I+D+i, infraestructuras, sistema educativo y tecnología es cada vez mayor frente a una Europa que sigue queriendo, pero igualmente sigue sin saber cómo hacerlo.
La estrategia de Lisboa, cuyo objetivo era lograr que la Unión Europea fuese la economía más desarrollada y competitiva del mundo en 2010, ha sido un completo fracaso, asumámoslo. Ante este panorama sólo se atisban dos posibles respuestas. Una es la defensiva, echando la culpa a los demás de los fracasos propios, y tratando de crear instrumentos y barreras artificiales que traten de contener el fracaso, que es lo que en el fondo se ha acordado esta noche en la reunión del Ecofín en Bruselas. La otra es la ofensiva, que se debe basar en el reconocimiento de los problemas que tenemos, lo que debemos hacer de aquí a unos años para superarlos, y el diseño de los instrumentos y políticas que nos permitan lograrlo. Una vía en este sentido es el informe que el grupo de reflexión de la Unión Europea ha presentado este mismo fin de semana, y creo que es la única vía que nos queda para en unos años lograr reflotar este buque en el que transitamos. Previamente habré que taponar las vías de agua que amenazan con hundirlo, desde luego con otra línea de actuación que no sea la de echar la culpa a los especuladores, pero o abordamos de aquí a unos años una serie de reformas drásticas en nuestra manera de producir, trabajar, estudiar y vivir o Europa corre el riesgo de convertirse en un actor residual en el mundo, en poco más que un bonito y sofisticado lugar en el que visitar ruinas, testigos de una gloria pasada.

La Unión Europea es una aventura muy compleja, difícil de llevar a cabo, pero apasionante, en la que los países de este lado del mundo nos jugamos nuestro futuro. Solos poco podremos hacer, y unidos en la diversidad, como dice el lema de la Unión es como lograremos salir del actual atolladero.
El lema para el día de Europa de este año es “I Love Europa” y el cartel ganador es de una artista polaca que imagina a Europa como un cóctel, una copa en la que el corazón es la rodaja de limón. Una bonita y marchosa imagen, a ver si es capaz de insuflar al energía necesaria a este achacoso grupo de países, que tanto la necesitamos.

viernes, mayo 07, 2010

¿Desea formater Wall Street? Pulse Sí o No

En medio de la debacle financiera que estamos viviendo esta semana lo único que nos faltaba eran los errores, que si uno lo piensen frío es raro que no abunden más con las prisas y nervios que invaden todos los mercados. Ayer la bolsa de Nueva York cayó algo más de un 3%, pero es que al poco de abrir se llegó a desplomar al 9%, cifras de vértigo, puro pánico. Se dice ahora que todo se debió a un error de un operador que en una compraventa tecleó “Billion” en vez de “Million”, multiplicando así por mil el efecto de la operación y generando un nerviosismo que casi desquicia a todos.

Independientemente de esto, el índice SP bajó más de un 3%, lo que es un dato muy malo. La bolsa española lleva perdidos en lo que va de semana cerca del 11% de su valor, y todavía queda el Viernes, el día de hoy, para cerrar este infierno. ¿Por qué sucede esto? Ahora salen miles de causas, empezando porque todo estaba muy alto y tenía que bajar tarde o temprano, aunque eso lo dicen los que hace unas semanas decían que podía seguir subiendo sin problemas, como suele ser habitual. Yo creo que la fuente de todo este desastre es Grecia, su colapso y el arrastre que esto va a generar en el resto de la zona euro. Ayer mandé un correo a unos cuantos amigos con un gráfico,
proveniente del New York Times, que pueden ustedes consultar en esta web en el que, de una manera sencilla y bastante bonita, se teje la red de deudas cruzadas que soportan los países latinos, sumidos ahora en el marasmo. Todos están enganchados unos con otros, y a su vez se vinculan con los países llamémosles ricos de la Unión. Se puede apreciar que comparativamente Grecia no es muy grande, sobre todo comparado con España o Italia, pero creo que llegados a este punto, y como sucede con otras cosas de la vida, el tamaño no es importante. Si Grecia cae, declara el famosos “default” o incapacidad de pago de su deuda, el efecto arrastre de la deuda del resto de los países, de los seguros de impago de la misma (los CDSs) y el destrozo que genera en los balances de los bancos privados que poseen sus títulos puede ser demoledor. Esta semana ha habido tres muertos en Atenas en el asalto a una sucursal bancaria en medio de las manifestaciones de protesta por el plan de ajuste. Tres muertos. Así. Pum. Si quieren un buen indicador de la medida de la gravedad de este problema creo que no necesitan otro. Por parte de la Unión Europea se ha aprobado un plan de rescate de más de 100.000 millones de euros, conjuntamente con el FMI. Hoy se aprueba en Bruselas ese plan, y si a ustedes esa cifra de millones de euros les parece inmensa, exagerada, a mi más. Sinceramente, no me lo creo. La Unión Europea no está en condiciones de prestar los 80.000 millones de Euros que le tocan, quizás algunos países puedan, pero otros no. Creo que ya hemos cruzado una barrera invisible, peligrosa pero que no tiene vuelta atrás. Grecia está condenada a quebrar, va a hacerlo y, moralmente, debe hacerlo. Lo que tenemos que pensar es como controlar el impacto de su caída, como hacer que el derrumbe no arrastre al resto de países y entidades financieras, y es que el riesgo de contagio es muy alto y peligroso, y mirando el pentágono de líneas y deudas que antes he vinculado la verdad es que a uno le entra una sensación de vértigo nada agradable.

Hace dos semanas, viendo como la situación se empezaba a complicar mucho, mandé un SMS a algunos compañeros de trabajo, (de los pocos que aún me soportan, jeje) y les dije que, jugándome mi escaso prestigio, Grecia declararía el “default” antes de las elecciones alemanas del Domingo 9, pasado mañana. ¿Será hoy el día de la ruina de Atenas? Pues todo tiene tan mala pinta que puede ser. Espero equivocarme, pero lamentablemente ya acerté con el vaticinio de la reunión ZP Rajoy, que fue tan decepcionante como se esperaba. En fin, qué bien va a venir el Sábado por la mañana para no pensar en esto, sobre todo para
el broker del “billion” que ha ocasionado titulares como los de las pelis de Terminator. Uffffffffff

jueves, mayo 06, 2010

Elecciones en Jueves

El Reino Unido es un país que, pese a estar físicamente cerca de nosotros, se nos antoja como el colmo de las rarezas. Horarios extravagantes, comidas raras, costumbres horteras, conducen por la izquierda, no se han integrado en el euro (y que no nos vayamos del el mama!!!) y para rematar la faena se les ocurre hacer las elecciones a Primer Ministro un Jueves!!! Decididamente algo que no tiene mucho sentido visto desde aquí, sobre todo porque sigue siendo un Jueves laborable, en el que se cogen unas horas de permiso para votar, y nada más.

Llegan a estas elecciones tres candidatos. El actual Primer Ministro, el laborista Gordon Brown, que representa el centro izquierda clásico, el conservador David Cameron, que encarna al derecha clásica, y Nick Clegg, representante del Partido Liberal, un tercero en discordia que se sitúa en el centro del marco político con tendencia a escorarse a la izquierda. Estos han sido siempre los tres partidos fundamentales en las islas, sólo que los liberales eran una mera comparsa que no obtenía reconocimiento en los medios ni apenas votos. Además, el sistema electoral inglés es muy mayoritario y ahoga a los partidos con menor representación. Cada circunscripción, pequeña, se la queda el candidato del partido que haya obtenido la mayoría de los votos, y sólo él, no se hace una proporción entre los partidos que se han presentado, de tal manera que los escaños en la cámara de los comunes van cayendo en bloque según el partido que gana. Así, si un partido queda segundo en todas las circunscripciones, obtiene cero escaños. Esto dificulta también los sondeos, porque variaciones de décimas en escaños muy disputados inclinan del todo la balanza. Por ello es difícil aventurar si el éxito que ha tenido Clegg en la campaña, en cuyos debates televisivos ha ocultado en gran parte a los otros dos candidatos, se verás refrendado por el voto y los escaños. Por de pronto ha roto el bipartidismo clásico en los medios de comunicación y se ha metido en una lucha que en principio se suponía sólo entre Cameron y Brown, y esto ya es un éxito para Clegg. Estas son también las primeras elecciones con debates televisivos, tres concretamente, que se han podido ver en España gracias al canal 24 horas de RTVE, que hoy por la noche ofrece un programa especial desde Londres. Estos debates, pese a los problemas que supone la traducción simultanea, han sido debates de verdad, con un moderador que preguntaba incisivamente a los tres candidatos, un público que también preguntaba y unos momentos de discusión entre los políticos, que no podían resguardarse en los discursos de tiempo cronometrado a que acostumbran en España. En este sentido tanto los medios de comunicación nacionales como los partidos de aquí debieran aprender lo que es realmente un debate electoral abierto, en el que seguramente algunas cosas estén tasadas, pactadas y acordadas, pero no todas, como sucede entre nosotros. La mayoría de las encuestas dan la victoria al conservador Cameron, aunque de la mayoría absoluta que le otorgaban hace unas semanas han ido bajando hacia una victoria simple, entre otras cosas por el efecto Clegg, que como he señalado es muy difícil de medir. La solución tardará un tiempo, dado el sistema de voto y recuento. No esperen resultados definitivos esta noche, más bien mañana.

El que parece seguro que pierde es Gordon Brown. Este hombre me cae muy bien, pese a la mala suerte que tiene. Intelectualmente muy por encima de sus oponentes y del resto de políticos europeos, pero de aspecto tosco y formas grises, vivió años a la sombra del mediático y brillante Blair. Su mandato ha coincidido con la crisis económica y su carácter le ha jugado malas pasadas,
la última la de poner a parir a una votante a escondidas y ser pillado por un micrófono indiscreto. No me parece justo el trato que le están dando los medios de comunicación y le veo más capaz que el resto, pero el veredicto parece unánime. La carrera política de Brawn se hunde y me temo que será el derrotado de este extraño jueves electoral.

miércoles, mayo 05, 2010

Dos hombres sin destino

Hoy dos personas se reúnen en un palacete en Madrid con toda la presión del mundo para que logren acordar algo. Dieciocho meses después de su última reunión, y sin que ninguno de los portavoces de sus partidos sea capaz de explicar como no les da vergüenza que haya pasado año y medio desde entonces, Zapatero y Rajoy se verán las caras en medio de una tormenta económica que amenaza con hacer naufragar el barco llamado España en el marco de una Europa que se resquebraja. ¿Hay que poner muchas esperanzas en este encuentro?

Pues mi opinión es que no, y ojala me equivoque. Y así lo creo porque ambos personajes están completamente superados por las circunstancias. Difícilmente darían la talla ante una coyuntura difícil, pero ante la gravedad de lo que estamos viviendo su insignificancia se agiganta, si se me permite la paradoja. Es cierto que las culpas no están repartidas al 50%, porque aunque Rajoy sea un mal líder, indolente, sin alternativas visibles y con un profundo desprecio de la economía, a él no le toca gobernar. Su pecado es la falta de ideas y de liderazgo. En frente Zapatero se consolida como el peor presidente de la historia de España, y es completamente incapaz de hacer frente a esto porque, de primeras, no lo ve. No admite el agujero en el que nos estamos metiendo porque ni lo entiende ni lo percibe. Y es él el único de los dos que tiene posibilidades de llevar a cabo sus planes, pero sólo no podrá hacer lo que hay que hacer. Los dos principales periódicos de España afrontan esta reunión, decisiva, con visiones muy dispares. Así
El País da por supuesto que se tratará de una reunión informativa en la que Zapatero contará cosas a Rajoy pero no le pedirá su apoyo. Por su parte El Mundo cree se tratará de una reunión con acuerdos sobre la mesa, y que Zapatero sí buscará el apoyo de Rajoy. Como verán ambas visiones no se parecen en nada. ¿A quién creer? Habrá analistas que diseccionen si el apretón de manos se produce en los peldaños de arriba o de abajo, o si las ruedas de prensa posteriores se dan en la misma Moncloa o en la sede de los partidos, como signo de desunión o de acuerdo, pero eso me parece que son detalles que evitan el fondo del asunto. Puede que esta sea una de las últimas oportunidades que ambos personajes tengan para hacer algo por su país, y si eso no les conmueve, que no parece, por su propia ye egoísta supervivencia. Si hoy mismo sondeamos a la población tras lo de ayer probablemente el sentimiento más generalizado sería el del miedo, y ante la reunión de hoy habría más variedad, pero dominarían la apatía y el escepticismo. No sólo deben tratarse los temas que se han anunciado en la rácana agenda preliminar, Grecia y las cajas de ahorro, sino todo el marasmo financiero que nos invade, el desempleo sangrante, las reformas estructurales de mercado de trabajo, pensiones y sistema fiscal y financiero que hay que hacer, el recorte del gasto público.... esos deben ser los temas que se traten en la reunión, que debe durar tantas horas como sea preciso, y de la que debe salir un acuerdo por nuestro bien. Leopoldo Abadía ha dicho varias veces que habría que encerrarles bajo llave y no dejarles salir hasta que se pongan de acuerdo, pasándoles comida y bebida por una rendija, como si de un cónclave se tratase. En mi sueño, tras ese agotador encierro, ZP y Rajoy acuerda un gobierno de concentración nacional presidido por ninguno de los dos, con pocos ministerios, encargado de implantar una economía de guerra, de supervivencia, que nos permita llegar a unas elecciones adelantadas dentro de un año.

Mi sueño no se va a cumplir, y la segunda mejor alternativa, el gobierno de concentración presidido por ZP, tampoco. Repito que espero equivocarme, pero es probable que hoy, nuevamente, los dirigentes de este país demuestren hasta que punto es ínfima su talla moral y profesional. Se les acaba el tiempo, y no sólo en los mercados.
Empieza a haber una campaña para manifestarse el próximo día 16 de Mayo contra la clase política que nos desgobierna y nos “desopone”. Habrá que estar atentos a lo que sucede, y por lo que más quieran, que pueda decir aquí, alto y claro, que hay acuerdo, y que me equivoqué.

martes, mayo 04, 2010

Mal "finde" para Obama

Y para los Estados Unidos en general. Durante estos días el vertido de crudo ocasionado por la explosión de una plataforma petrolífera en aguas del Caribe se extiende por el Golfo de Méjico y amenaza toda al costa sur de EE.UU, especialmente el área de Louisiana (otra vez Nueva Orleáns) Florida y el delta del Mississippi. La empresa BP, propietaria de la explotación, dice que sumirá los gastos pero por ahora es incapaz de controlar el vertido, y las imágenes de marea negra se trasladan de la costa de la muerte gallega a los deltas y manglares de Florida. Feo y pringoso asunto para el gobierno federal.

Y por si no fuera suficiente con esto, el Sábado noche hubo un susto en Manhattan. Cuando puse la radio el Domingo a las 8:30 el boletín de noticias relataba la crónica de un atentado frustrado en Times Square, con datos confusos pero que apuntaban a cierta gravedad. Con el paso de las horas y días se ha visto que el coche bomba que allí estaba aparcado era bastante chapucero, formado por bombonas de queroseno y fuegos artificiales, pero en todo caso, dada la densidad de gente que pasa por allí en todo momento, su explosión hubiera causado destrozos y muertos sin duda alguna. Aunque las autoridades federales quieren ser muy cuidadosas, l
a detención hace unas horas de un individuo de origen paquistaní, al parecer el sospechoso de haber colocado el vehículo explosivo, refuerza la teoría de que estamos ante otro ataque fruto del terrorismo internacional. Cierto es que en este caso la acción parece, y esto tengo que decirlo con cuidado, menos organizada y más individualista que en casos anteriores, en especial por cómo está hecha la bomba, pero lo importante es que ha sido un intento real de atentado y que nuevamente vuelve a poner a Nueva York en el centro de al diana. Algunos fantasmas de hace años reverdecen en el miedo de los transeúntes que se veía en televisión, con una Times Square cortada, llena de luces de policía y bomberos. Sobre el objetivo último del atentado hay, obviamente, muchas especulaciones. La que me parece más curiosa de ellas es la que lo relaciona con South Park, la serie de dibujos animados subida de tono. Hace unas semanas hubo polémica porque en uno de los capítulos se mostraba a Mahoma disfrazado de oso de peluche, y a partir de ahí empezaron a salir voces de protesta de distintos grupos islamistas, que no se que opinarían si llegan a ver “La vida de Brian”, ejercicio que les recomiendo encarecidamente si no lo han hecho, tanto a ellos como a ustedes. La cosa es que el coche estaba aparcado muy cerca de la sede de la productora de esta serie de dibujos animados. El argumento se me antoja retorcido, pero no cabe duda de que, tras episodios pasados como el intento de asesinato del caricaturista danés, es una posibilidad que no hay que despreciar. Pudiera ser que el paquistaní detenido se hubiera enojado tanto al ver esa “sacrílega” caricatura en forma de osezno que hubiera decidido robar un coche, llenarlo de todo lo inflamable que pudiera recolectar y darle un escarmiento a la malvada televisión que emitió esas imágenes obscenas. De ser así estaría claro que este sujeto está completamente pirado, por lo que su detención es una buena noticia en todos los sentidos.

Y lo peor de todo es que, si así fuera, le hubiéramos encontrado la lógica al hecho de que alguien trate de poner un coche bomba, porque empieza a ser obvio que caricaturizar al Islam se convierte en una práctica de riesgo que ríase usted del sexo libre. No dejaría de ser curioso que South Park, serie transgresora para adultos que se ha metido contra todo, que insulta y posee un lenguaje obsceno y lleno de tacos para provocar, se viera atacada por... los islamistas!!! Seguro que a sus ácidos guionistas no se les hubiera ocurrido nunca que lo más peligroso que iba a hacer Kenny en su vida tendría relación con un oso de peluche.....

lunes, mayo 03, 2010

Ahora entiendo al Constitucional

En medio del vendaval financiero uno de los debates más apasionantes y ridículos que existen en España es al respecto del Estatuto de Cataluña, en cuya sentencia llevan empantanados varios años los magistrados del Constitucional. Se dice que no hay manera de hacer una votación que tenga acuerdo mayoritario entre los jueces del Tribunal, y aunque parezca ridículo, una elección entre muchas alternativas cuando no está muy clara la posición en algunas de ellas puede llevar al absurdo y al desacuerdo, y a muchas risas.

Un ejemplo de esto lo viví el pasado Sábado por la noche. Aprovechando que era el cumpleaños de DAG, él y su grupo de amigos nos reunimos en la sociedad en la que ostenta militancia para tomar un café y reírnos un rato. Como siempre salieron varios temas, y uno de ellos es la participación de este grupo de amigos en el concurso culinario que se celebra todos los años en el marco de las fiestas de Elorrio, acto en el que yo no participo porque a mi las cosas de comida me parecen de todo menos divertidas. La cosa es que se dijo que en este año, tras la experimental participación en la edición pasada, el grupo tenía que tener nombre propio y delantales con el diseño adecuado, y empezaron a surgir ideas de cómo denominar al grupo. En seguida se organizaron dos bandos, uno el de los nombres con alusiones sexuales encubiertas (o no) y otro con denominaciones basadas en juegos de palabras, haciendo uso del concepto de guisado, que es el palto que hay que preparar en el concurso. En esta sesión de brainstorming improvisado el número de sugerencias crecía a toda velocidad, así que empezamos a apuntarlas en una hoja. Cuando pensamos que ya eran suficientes había que escoger entre unas cuarenta o cincuenta alternativas, lo cual era muy complejo. Para ello pensamos en hacerlo como en Eurovisión. Cada uno de los presentes (unos doce más o menos) cogía un papel y escribía en él los cinco que más le gustasen puntuándolos del 1 (poca cosa) al 5 (magistral). Luego se juntaban los papeles, se veían las votaciones y sumando los puntos emitidos se escogía al ganador. Y así se hizo. Escribimos cada uno nuestra papeleta de voto y con un remedo de votación de corresponsales empezaron a hacer puntos en el marcador (zero points, dú puá o como se diga) y al final se llegó a una terna ganadora en la que el mejor de todos era un nombre con elevada componente sexual y los otros dos eran juegos de palabras ingeniosos, pero en un caso con un cierto componente españolista, llamémoslo así. Al hacer el recuento de votos empezó el debate, porque los que habían votado al tema sexual pensaban que era la elección obvia, pero los que no lo habían hecho decían que no se podía escoger eso, que no, y más o menos pasaba con el concepto españolista, defendido por su votantes pero rechazado pro aquellos que opinaban que a lo mejor no era lo más adecuado. En resumidas cuentas, tras un buen rato votando y seleccionando, el tribunal estaba en un lío y no se atrevía a decantarse ni por uno ni por otro.

Como suele ocurrir mucha veces en estos asuntos, al final, en medio de muchas risas y a altas horas, se pensó un tercer nombre mucho más limpio, que no gustaba ni a unos ni a otros, pero que sospecho que es el que saldrá finalmente. Y se demostró que seguir el dictado de la votación era complejo, y eso que antes habíamos acordado respetarlo, pero las voces de “yo con ese nombre no participo“ se oyeron mucho. En fin, a eso de las 2:30 de la mañana hubo algo parecido a una fumata blanca. Pues si para esta trivialidad nos costó encontrar un acuerdo imagínense para el rollo del Estatut.

viernes, abril 30, 2010

Amuletos y estafas

En una semana como esta, llena de noticias perturbadoras, muchas personas habrán perdido los nervios y se sentirán tristes, angustiadas o temerosas. Para recuperar el tono vital y muchos medios, algunos generales y otros muy personales y que sólo le funcionan a una o pocas personas. Los fabricantes de remedios y vendedores de felicidad siempre están al quite e inventan nuevos productos que prometen traernos ese equilibrio perdido o esa seguridad que se fue al pozo del Ibex35. Evidentemente, todo eso que venden y prometen es falso, no lo duden.

El último producto de esa gama de elementos mágicos son unas pulseras de plástico llamadas “Power Balance”, así, en inglés, que suena más chic, porque si se llamasen brazaletes equilibradores la cosa iba a tener bastante menos estilo. El precio de estos amuletos ronda entre los 30 y 40 euros, aunque un compañero de trabajo me ha comentado que hay imitaciones falsas por 20 euros. Al parecer todo empezó con algunos famosos que fueron vistos portándolas, sin duda gracias al dinero que les ofreció la empresa fabricante del accesorio para que lo lucieran, y a partir de ahí el proceso imitador, que ya se sabe que la gente es muy gregaria y si un fulano con mucha pasta se pone un tornillo en la ceja todo el mundo va y se lo pone..... Según se dice estas pulseras ayudan a recuperar el equilibrio interior y exterior de la persona, contribuyen a eliminar las tensiones del día a día y proporcionan un estado de relax placentero y libre de preocupaciones. Vamos, algo así como un Danacol, Actimel y una sesión de sexo todo en uno, y encima portátil y sin generar dolores de cabeza. Cuando me enteré de la historia empecé a reírme, pero luego me paré a pensar. Huelga decir que todo esto es mentira, falso, una estafa. Esas pulseras son un engañabobos que no sirven nada más que para engordar la cuenta corriente de quien las ha fabricado. Seguro que hay casos de personas que se sienten mejor desde que las llevan, pero eso es lo que se llama el efecto placebo, una respuesta psicosomática a un malestar que el individuo desea eliminar y como le han dicho que la pulsera funciona se la pone ansioso, deposita en ella sus fuerzas y eso actúa en su bien. Si le llegan a decir, con campaña de un jugador de fútbol mediante, que una visita a la suegra ofrece esos mismos poderes hasta habrá alguno que opine que su suegra le ha aliviado las tensiones del día a día, y seguro que entonces sí miraríamos con cara rara al sujeto, verdad???. Lo más fascinante es que a través de un timo como el de la pulsera se ha generado un mercado legal y uno negro, aunque no se si una falsificación de algo falso es menos falso que el original, se paga mucho dinero por el plástico de marras, porque 20, 40 o incluso un euro es mucho por ago que no vale nada, e incluso la gente debate en los cafés si eso funciona o no. Y todavía pretendemos evitar burbujas financieras especulativas sobre el precio de los activos cuando creemos en los poderes de una pulsera!!!! La credulidad de la gente, la capacidad que poseemos de ser engañados en nuestra buena fe no tiene límites. De hecho muchos siguen mirando el horóscopo todos los días y pensando que las conjunciones tienen efectos en sus vidas. Como vean reflejado algún planeta en el cristalito de la pulsera esa se van a sentir como en órbita....

Evidentemente el Ministerio de Sanidad ha dicho al respecto que todo esto es falso, un inmenso timo. A mi me recuerda a aquellas otras pulseras de los noventa, creo, que acababan en unas bolas metálicas que encauzaban la energía magnética del cuerpo y, vaya vaya, poseían los mismos efectos que las power estas. De aquellas bobadas poco más se supo. Supongo que su “inventor” ganó dinero suficiente como para retirarse y, años después, cuando ya se lo ha gastado, ha vuelto con una nueva versión de su artilugio. También hay gente que vende aire, humo, vacío, nada, y otros los compran, pero al menos no engañan. Esto de las pulseras es una estafa, y lo lleve quien lo lleve me parece una chorrada monumental, que quieren que les diga.

jueves, abril 29, 2010

Nos han pegado una patada en la A

Siguiendo con el rosario de noticias que han convertido a los telediarios de esta semana en una especie de parte de guerra económico, ayer Standard & Poors, que quizá fueron en el pasado dos señores y ahora son algo más, bajó la calificación de la deuda española de AA+ a AA con perspectiva negativa, y se armó la gorda. El ibex se derrumbó, aunque eso ya es lo habitual, y la percepción negativa que nos rodea recibió más gasolina en forma de dudas. Por la noche, una vacilante, temerosa y perdida Elena Salgado era entrevistada en el telediario por una Pepa Bueno que parecía no entender lo que pasa pero que, al igual que muchos, se mostraba nerviosa.

Bien, ¿Qué es esto de la deuda y la calificación? El problema es sencillo de plantear pero complejo de llevar a la práctica porque en el fondo hay un irresoluble problema de información. Cuando uno compra un electrodoméstico, o un coche, o lo que sea, a priori no sabe si es bueno o no, si posee una alta calidad o va a fallar al poco tiempo. Para evitar esto el fabricante trata de hacerlo lo mejor posible, pero como puede haber fabricantes de todo tipo se ha acordado que haya normas internacionales de calidad, las ISO, y varias empresas auditoras vigilan que los fabricantes que dicen que poseen esa ISO realmente lo cumplan. Así, las piezas de una fábrica que posee la ISO se supone que son buenas, y el que las compra, al ver el sello, sabe que un tercero profesional las ha avalado. En el mundo financiero el asunto es más complejo, porque es más difícil saber si un señor es realmente solvente o no, o si la deuda que una entidad o país emite es más o menos segura, en le sentido de que se cobrará lo que se ha prometido pagar. Para lanzar señales sobre la calidad de los activos financieros existen las llamadas agencias de calificación, que son tres, la citada
Stándar & Poors, Moodys y Fitch. Periódicamente realizan estudios y ponen notas en formato anglosajón (AAA es el muy bueno, C es muy malo) a los activos que emite una empresa o un país. Una AAA sobre un título de deuda quiere significar que es muy seguro, y que el emisor devolverá el principal y el interés. Por ello quién las compra sabe que no arriesga y quien emite se puede permitir venderlas baratas, a poco interés, porque siempre habrá algún comprador. A medida que la nota baja el mensaje es que el riesgo de algún tipo de impago crece, por lo que empezará a haber inversores conservadores que se lo piensen a la hora de comprar esos títulos. ¿Qué hace el emisor para seducirles? Pues subir el interés que paga por la deuda, haciéndola más arriesgada pero más rentable. Así, la bajada de ayer de nota de la deuda española implica teóricamente que debemos pagar más intereses por colocar entre los inversores nuestros títulos de deuda, nos sale más caro. Y he dicho teóricamente porque el encarecimiento de los intereses de nuestra deuda lleva sucediendo desde hace ya varias semanas. Ahora pagamos un punto porcentual más que el bono alemán, la referencia de Europa, así que lo que ha hecho esta agencia es poner en su codificación lo que el mercado de deuda ya descontaba desde hace semanas. En este sentido la agencia ha ido por detrás de la realidad, cuando lo normal es que su señal hubiese provocado el movimiento de los tipos, lo que no es sino otra señal de que el mercado financiero está descolocado. En todo caso lo de ayer es una muy mala noticia, y ahonda la sensación de que España empieza a convertirse en un problema emergente para Europa.

Es cierto que el papel de estas agencias de calificación está puesto en duda por muchos, y más tras su estrepitoso fracaso en la quiebra de LEhman Brothers, pero por así decirlo, es lo que hay. No vale quejarse cuando te bajan de nota y andar ufano y presumido cuando te cuelgan la triple A. Usando como ejemplo el fútbol, puffff, yo hablando de fútbol, podemos quejarnos del árbitro si nos señala falta, abroncarlo y lanzarles objetos, pero eso no evitará que remontemos un partido en el que vamos perdiendo por mucho. Lo único que puede hacer el equipo para ganar es meter goles. Las quejas no dan puntos. Pues algo así.

miércoles, abril 28, 2010

Grecia ya ha quebrado

¿Han dormido bien esta noche? Eso espero, porque el día de ayer fue una pesadilla económica y me temo que hoy no será mucho mejor. En España la EPA, colgada antes de tiempo en la web del INE, señala una tasa de paro de más del 20%, el Ibex se desplomaba un 4,19% al cierre, la mayor caída desde el 4 de febrero, los CDS de la deuda española (trataré de explicar que es eso luego) superaban los 200 puntos y con el riesgo financiero de España marcaba récord histórico, y la agencia Standar & Poors bajaba el valor de la deuda de Portugal y dejaba la de Grecia al mismo nivel que un álbum de cromos de futbolistas.

Esto es algo similar al recuento de bajas después de una dura batalla, esta vez en torno a Grecia, pero que empieza a salpicarnos a todos. Empecemos por las fechas que se acercan y los hitos. El Domingo 9 de Mayo hay elecciones regionales en Alemania, en Renania Palatinado, y hasta esa fecha Alemania no va a poner dinero sobre la mesa. Para el 10 de Mayo, dentro de casi dos semanas, se ha convocado una cumbre “urgente” en Bruselas sobre la ayuda a Grecia, justo después de las elecciones alemanas y el día en el que el tesoro griego debe hacer frente a vencimiento de deuda de más de 2.000 millones de euros de deuda, y el 19 de Mayo tiene otro vencimiento algo superior a los 8.000 millones. Ayer el bono griego a diez años se pagaba casi al 9%, mientras que el alemán cotiza al 3% y el español al 4%, y el bono griego a tres años llegó a valores del 18%. Insostenible. Así que me la voy a jugar. Grecia ya está en quiebra, no puede hacer frente a los pagos y ayer el mercado de deuda la calificó como quebrada. Su única alternativa es hacer “default” es decir, quiebra, comunicando públicamente que suspende su calendario de pagos y, tachán tachan, predigo que hará el anuncio antes del Domingo 9 de Mayo. Esa comunicación implica dos acciones. Una reestructuración de los pagos, que en esencia significa que retrasa el calendario de los previstos para darse un margen para obtener financiación, y una quita, que es determinar que porcentaje de su deuda directamente no va a pagar, porque no puede. Eso supone pérdidas directas para los tenedores de esa deuda, porque o cobran tarde o no lo hacen. Para evitar este riesgo muchos compradores de deuda adquieren los llamados CDS, acrónimo de Credit Default Swap, que puede entenderse como un seguro frente a impagos. Grecia emite 1.000 euros de deuda que yo compro, pero al no estar seguro si Grecia me pagará a con sus intereses debidos compro u CDS a una entidad financiera que se compromete a pagarme la deuda griega si Grecia finalmente no puede hacerlo. Obviamente el valor de la prima del seguro crece a medida que las probabilidades de impago, en este caso de Grecia se disparan. Algo así como el seguro del coche, que es más caro cuanto peor es mi historial como conductor y más riesgo tengo de volver a pegármela. Si se hace “default” se ejecutan automáticamente esto seguros de impago sobre los títulos que se vean afectados bien por reestructuración (retraso de cobro) o quita (impago absoluto). Más o menos el volumen total de deuda griega que circula por ahí se sitúa en torno a los 300.000 millones de euros, superior al conjunto del PIB griego, y no está nada claro que las entidades que han emitido esos CDS pudieran realmente hacer frente a la cobertura de parte de ese volumen de dinero. Así, si Grecia cae la bomba de su deuda y sus CDS podrían ser devastadoras.

Y Grecia supone poco más del 2% de la Unión Europea. Su deuda está colocada mayoritariamente en bancos franceses y alemanes. Su caída será un enorme fracaso de la Unión Europea, donde se mostrará su incapacidad de actuación y reflejos ante el problema. Pero con todo, Grecia no será mortal, ni siquiera Portugal, el siguiente en la lista. La gran pieza de este juego, el que si no lo remedia nadie será el responsable del hundimiento del euro y de la Unión Monetaria va a ser, adivínenlo, España. O espabilamos de verdad, nos dejamos de bobadas y el gobierno y la oposición montan un gobierno de emergencia nacional y empezamos a sufrir entre todos o nos estrellamos. Se nos acaba el tiempo. En serio.

martes, abril 27, 2010

Hawking y “V”

Stephen Hawking la ha vuelto a armar. En sus últimas declaraciones alerta sobre el peligro que supone para los humanos lanzar señales hacia el exterior porque si una civilización extraterrestre nos visita acabará con nosotros. El riesgo del contacto sería para nosotros, los contactados, y establece una curiosa analogía con lo sucedido en América a las tribus nativas tras la llegada de Cristóbal Colón, donde está claro quien se llevó el oro y quién se quedó con la sífilis, por poner sólo dos ejemplos. ¿Tiene Hawking razón? y de tenerla, ¿resulta un problema acuciante o que podamos solucionar o prevenir de alguna manera?

Pues respondiendo por orden, sí y no. Para empezar debemos ser conscientes de que el espacio está muy vacío, aún más que nuestras cuentas corrientes. Voy a hacer dos supuestos sobre la visita extraterrestre. Uno es forzado, y es que los visitantes tengan forma física y de un tamaño comparable. Es decir, que no sean espíritus, seres etéreos, enjambres de microorganismos y cosas así, sino entidades sólidas, “hechas” de lo que sea. El otro supuesto es que nada viaja más rápido que la velocidad de la luz. Si el primer requisito es poco probable, el segundo lo es mucho más (sí, a lo mejor se pueden fabricar agujeros de gusano para eludirlo, pero de momento obviemos eso). Dándose sólo esos dos puntos me parece obvio que si algo llega hasta este punto perdido del universo debe tener una tecnología mucho más avanzada que la nuestra en todos los sentidos. En ese caso el temor de Hawking se podría cumplir perfectamente porque para esos seres ni siquiera estaría claro que entidades como las nuestras pudieran ser consideradas como vida inteligente (y muchos compartiríamos esa afirmación, verdad??). También podía darse lo que yo a veces denomino como el “pisotón al hormiguero” y es que cuando paseamos por el campo o la ciudad vemos de vez en cuando filas de hormigas que se cruzan en nuestro camino y sin preocuparnos lo más mínimo las pisamos y seguimos adelante. Y las hormigas son un ejemplo de seres vivos inútiles pero que en conjunto muestran un comportamiento organizado, avanzado y, en cierto modo, inteligente. Sin embargo para nosotros, desde nuestra altura, no son nada. Pudiera ser que esos extraterrestres llegaran hasta aquí y simplemente nos “pisaran” porque fuéramos tan irrelevantes para ellos como un nido de hormigas para nosotros. Sobre si estamos a tiempo de detener esa posibilidad y “ocultarnos” en el espacio, me temo que la respuesta es no. Hace mucho que hemos mandado sondas por ahí, pero lo más importante es que emitimos señales de radio y televisión y de otras longitudes de onda de manera constante, que avanzan por el espacio a la velocidad de la luz y que son una señal de nuestra existencia. Si algo las capta y entiende (cosa muy difícil por cuestiones de espacio, tiempo y coincidencia) y le interesamos ya responderá, y puede que nos enteremos o no. Si le sirve como ejemplo, el inicio de la película “Contact”, el más bello que yo recuerdo, muestra como nuestras señales viajan por el espacio, retroceden en el tiempo y constituyen nuestras botellas en el mar cósmico. Ya las hemos lanzado, y no podemos detenerlas.

Y claro, si algo llega poco podemos hacer. Es como el tiempo que hará mañana, habrá que llevarlo encima sea bueno o malo. Personalmente, ya riesgo de que el resultado fuera una catástrofe sin precedentes, sería maravilloso poder contactar con otra forma de inteligencia más allá de la nuestra. Saber que no estamos solos, que la estadística en la que creo para sostener que esa soledad es imposible se verifica en un caso práctico. No esperen a un ET cariñoso ni a lagartos como los de V. Todo sería mucho más complicado, pero ojala se produjera. Eso sí, dando la razón al genio de Hawking, en cierto modo el contacto sería el fin del mundo tal y como lo conocemos. Lo que vendría después no soy capaz ni de imaginármelo.

lunes, abril 26, 2010

Los mil de Pepa Fernández

Ayer Domingo se celebraba una fiesta de cumpleaños muy especial, y tuve el honor y el lujo de estar presente. Tras años de emisión, todos las mañanas de los fines de semana, el programa “No es un día cualquiera” de RNE celebró su emisión número mil, y con tal motivo organizó una fiesta en directo en el teatro monumental de Madrid, que es propiedad de la corporación RTVE. Desde las 8:30 a las 13:00 fueron varias las horas de radio en directo que pude presenciar desde una buena ubicación, ya que madrugué como un día laboral y estaba en al cola desde las 8:00.

Para ser exactos son más los programas que bajo esa marca se han emitido en RNE desde su creación, a principios de los noventa. Fueron Magín Revillo y Nuria Guitart, matrimonio, los que empezaron al andadura del programa, pero los mil hacen referencia a las mil ediciones que se han celebrado dirigidas y presentadas por su actual titular, una mujer llamada Pepa Fernández, de la que he dicho en varias veces que uno puede enamorarse sólo con oírla. Y por cierto, que su presencia física no está nada mal. Pepa en estos años ha conseguido algo milagroso, que no es sólo el éxito, labro difícil en cualquier cometido de la vida, sino la manera en la que lo ha hecho. Desde un principio su programa renunció a algunos de los contenidos que parecen obvios en los medios de comunicación. No hay deporte, a excepción de cinco minutos los sábados justo antes de las noticias de las 9:00, no hay corazón, crónica social, o basura de esa. Nada. Cero. Ni una palabra. Ya sólo con eso la cosa resulta curiosa, verdad? A ello se añade que Pepa renunció desde un principio a la política en su programa, tanto a la hora de tratarlo como tema genérico como evitando que se cuele en tertulias y entrevistas, porque como en todos los programas de radio hay tertulias, claro, pero en este versan sobre temas “raros” como la amistad, los tomates, si somos perezosos o no, el cambio de hora en invierno y verano, etc, y a esas tertulias acude gente que sabe de lo que habla y opina con conocimiento, como no sucede en casi ningún programa de España, sea radio o televisión. Además Pepa ha conseguido un milagro inaudito porque ha puesto al lenguaje como uno de los pilares de sus contenidos. Su defensa, riqueza, estudio y elogio ha sido desde un principio referente en muchos de los microespacios que jalonan el programa. “Palabras moribundas”, “insultos y elogios” la colaboración con la
fundación del español urgente, continuas referencias a malos usos y abusos del lenguaje en muchos aspectos, también en el de los medios de comunicación, etc. Así Pepa ha convertido a su programa, entre otras cosas, en un vehículo de difusión, transmisión y amor a la lengua y cultura española, milagroso, sí, y encima ha contado con el apoyo no sólo de maravillosos colaboradores como Alex Grijelmo, Pancracio Celdrán o Pilar García Mutón, sino que el público ha respondido. Con el programa de Pepa Fernández se aprenden cosas, así de simple, sencillo y profundo. Se descubren conceptos que uno no conocía antes, usos de términos que estaban olvidados, sus tertulias filosóficas son una fuente de ideas, experiencias y anécdotas fantásticas. Además otros muchos espacios son también lugar para la divulgación científica, meteorológica o demoscópica. Parece increíble, pero es verdad.

Y por si todo esto fuese poco, te diviertes un montón con este programa. Obsesionada con la música, buena y jeje, mala, las horas en las que emite Pepa Fernández son unas de las mejores de la radio en España. No todo el mérito es de ella, pero sí es la responsable de que este proyecto, visionario, insólito en los tiempos que vivimos y algo utópico siga en pie, y triunfe, como se demostró en el emocionante programa de ayer, en el que los presentes disfrutamos como enanos. Sólo faltó un amigo de Pepa en el homenaje del monumental, pero desde el cielo de Castilla en el que está seguro que ayer Miguel Delibes no pudo evitar oír la radio, su radio, a su Pepa del alma...

viernes, abril 23, 2010

El día del libro y la rosa

Hoy la actualidad es desbordante. De seguir así las cosas la bolsa volverá a bajar y Grecia avanzará otro paso más hacia su tumba financiera, con lo que enterrará un poco más el euro y hará que las garras del “default” se centren en otros objetivos como Portugal y España. En Reino Unido tuvo ayer lugar otro debate electoral brillante, rápido y que da envidia en todas partes, y aquí más, y en España tendremos nuevas discusiones sobre asuntos obtusos que a muy poca gente importan y que nos distraen de lo importante.

Pero no, no quiero hablar de eso. Hoy es 23 de abril, y como todos los años se celebra el día del libro, cuyo principal aliciente es el descuento de un 10% en el precio de los mismos. Además en Cataluña el San Jordi une los libros con las rosas, lo cual es una idea muy buena, porque como las flores, llenas de belleza y espinas, así los libros también nos transmiten ratos de placer, cultura y diversión, y a veces nos espolean e incomodan como espinas clavadas por el mensaje que nos transmiten, que no tiene que coincidir con nuestros gustos e impresiones. El asunto de la rosa se ha extendido más allá de las Ramblas y en Madrid y otras ciudades de España distintas librerías también regalarán rosas, o al menos flores, que la rosa es cara y me da que no está la cosa para muchos dispendios.
En la capital se celebra la llamada noche de los libros, en la que milagrosamente no va a llover. La idea es que las librerías permanecen abiertas hasta las doce o una de la mañana del sábado y se realizan conferencias, charlas, exposiciones y conciertos en ellas. Trataré de darme un paseo esta tarde noche por el centro para captar un poco el ambiente y comprar algo (cuando mi madre lea esto no le va a hacer gracia...sí, sí, más libros todavía). Siempre hay títulos interesantes por adquirir, cosas que uno debiera haber leído y aún no lo ha hecho, ejemplares anotados que ya es hora que se adquieran y cosas que llaman la atención y se cogen a ver que tal resultan. Si quieren alguna recomendación o sugerencia, mencionaré para no agobiarles sólo dos títulos que he leído hace poco y que son muy interesantes, además en este caso de autores españoles. Como novela, prueben FIN, de David Monteagudo, una novela sorprendente, con una trama tan nimia y vacía como atrayente, y que alcanza un grado de suspense e intriga muy elevado. Como libro de ensayo, ¿Mercado o Estado? de Ediciones Deusto. Un libro breve de sencilla lectura escrita a dos manos por Jordi Sevilla y Lorenzo Bernardo de Quirós. Desde una perspectiva socialdemócrata y enfrente la liberal se analiza la crisis por la que pasa la economía mundial y al española, qué hemos hecho bien, qué hemos hecho mal y cómo podemos salir de esta. Además este libro tiene el valor de presentar dos posturas enfrentadas, que comparten algunos diagnósticos y puntos de vista, pero difieren mucho en sus planteamientos, opciones de salida y tareas a realizar. Como ejercicio de debate es una “rara avis” en el mediocre panorama intelectual español y un meritorio ejercicio por parte de sus dos autores, que demuestran la validez y el valor del debate, la confrontación de ideas y el pensamiento, eso tan bonito que en el fondo es uno de los homenajeados en este día de los libros, y que tan poco cultivamos y tanto despreciamos a lo largo de todo el año.

No quiero acabar la entrada de hoy sin referirme a un gran autor que nos ah dejado esta semana sin que haya recibido la atención de los medios.
Manuel Fernández Álvarez, uno de los mejores historiadores de España, murió el Lunes a los ochenta y nueva años. Especialista en la historia de la España de los Austrias, sus trabajos sobre Carlos I, Felipe II, la Princesa de Éboli y otros monarcas son clásicos absolutos. Su último libro, España, biografía de una nación, es de este mismo año 2010. Trabajó hasta el final y nos enseñó hasta que no pudo más. Sea en su homenaje las rosas y hojas impresas que hoy se distribuyan por las calles. Que lo disfruten.

jueves, abril 22, 2010

Tratando de hacer saltar la banca

Ayer la bolsa se dio un castañazo, cayó el ibex35 algo más del 2% en unas sesión de nervios ante el problema griego que no se soluciona y las posibilidades de su extensión, y de paso mis renovables se hundieron un poco más. Hace una semana el Ibex subía y parecía que las ganancias empezaban a controlar el parqué hasta que el Viernes la SEC, el organismo regulador de la bolsa en Estado Unidos, acusó a Goldman Sachs, el mayor banco de inversión del mundo, de prácticas ilegales, lo que hizo caer los índices y abrió el suelo a los accionistas de medio mundo. Otra ilegalidad más.....

Ya he hablado aquí alguna vez de Goldman Sachs, una de las mayores empresas financieras del mundo, y sospecho que la más poderosa, no sólo por la cantidad de dinero que tiene, sino porque ha sabido colocar a directivos suyos en puestos estratégicos de control de la política en Estado Unidos y en otros organismos internacionales. Es curioso que haya sido esa entidad la que ha salido más fortalecida del derrumbe de la banca de inversión estadounidense. De hecho es la única que no ha quebrado o ha sido absorbida por otra entidad. No. Goldman reina en medio del desastre, y ahora la SEC va contra el acusándole de estafa financiera a través de unos productos muy complicados que mejor no explico aquí para que no se mareen. ¿Por qué ha delinquido presuntamente Goldman? La teoría común nos diría que porque han sido los más profesionales, eficientes y listos, y desde luego tontos no han sido, pero pese ha ello han cometido errores en la valoración de activos en un mercado convulso y complejo. Otra versión es la que señala la presencia de un tonto útil, un empleado o grupúsculo de ellos que operaba de manera ilegal a espaldas de la entidad, pero aprovechándose de ella.
El nombre que ha saltado a los medios como cabeza de turco en este caso se llama Fabrice Tourre, y varios artículos relatan su peripecia. Mi opinión es que este joven de nombre francés puede haber cometido delitos y estafas de manera individualizada, pero él no es el culpable de la situación, porque como muy bien relata este denso pero obligatorio artículo la acusación contra Goldman Sachs no es sino otra, una más de las muchas que se han hecho a entidades financieras de todo pelaje que, en los años de bonanza hicieron lo que les dio la gana, vendieron lo que quisieron, fueran activos correctos o simples basuras empaquetas, a precios de oro, convencieron a miles de incautos y grandes empresas y gobiernos y todo tipo de agentes de la seguridad de unas inversiones complejas en la que lo único seguro era que al final eran los bancos de inversión los que ganaban. En el fondo durante unos años Wall Street ha funcionado como un inmenso casino, el mayor del mundo, en el que las apuestas han ido subiendo a medida que los índices se disparaban, en el que las empresas no lograban financiarse y en el que algunos, entre ellos Goldman Sachs, han jugado a ser los reyes de la mesa, los que controlaban las cartas, fichas y bolas, las trucaban y trataban de hacer saltar la banca, compuesta en este caso por todos los ahorradores de distinto pelaje que acudían a la llamada del beneficio rápido y sencillo. En España ha sucedido exactamente lo mismo, a nuestra escala, y no son la inmobiliaria de la esquina ni el gigante Goldman sólo los causantes del problema, ni la enfermedad, sino uno de sus mayores síntomas.

La enfermedad, como siempre dice Leopoldo Abadía, es la falta de decencia. Las ganancias rápidas, inmensas y sin esfuerzo conseguidas mediante exóticos productos financieros volvieron loco a todo el mundo, han generado un mar de deuda de todo tipo que amenaza con sepultarnos y han provocado un desastre que no hace más que generar olas que arrojan a las playas restos del naufragio y chapapote. Ayer, bancos de inversión e inmobiliarias, o Grecia, mañana quién sabe, y esperemos que no seamos nosotros mismos los que acabemos en las arenas de esa ficticia playa. Parece una moraleja bíblica, pero la indecencia se acaba pagando, y cuanto más tarde, más gravemente.

miércoles, abril 21, 2010

Lo que el volcán ha enseñado

Parece que poco a poco vuelve la normalidad al espacio aéreo de Europa. Para esta noche ya estaban abiertos los aeropuertos del Reino Unido y sólo quedan restricciones en Dinamarca, Suecia y otras áreas de la zona escandinava. Pese a ello la normalidad tardará días en volver porque todas las rutas de viaje están descolocadas, los aviones que las cubren yacen en aeropuertos distintos y hay una cola de pasajeros que se deben movilizar inmensa. El tapón se irá deshaciendo, pero costará aún mucho tiempo que todo sea como antes.

Lo que nos ha mostrado esta repentina y sorprendente erupción es nuestra fragilidad. La sociedad humana cada vez es más grande, compleja y desarrollada, y esto entre otras cosas implica que cada vez se necesitan más recurso para gestionarla.
Es curioso este artículo en el que muestra como durante esta semana hemos vuelto noventa años hacia a tras en el tiempo, a cuando no había aviones, y el resultado ha sido muy duro. El aumento de la complejidad de nuestras vidas nos da un enorme abanico de alternativas y posibilidades, pero también hace que aumente el riesgo de que surja un problema en uno de esos ámbitos que contamine al resto y provoque un colapso. El parón aéreo ha colapsado la vida de millones de personas, ha trastocado sus planes y ha impedido el funcionamiento de cosas que siempre lo hacen, que se dan por supuestas, pero que a la hora de la verdad pueden fallar, como en este caso ha sucedido. Nos ha mostrado lo pequeños que somos los humanos ante la dimensión del planeta en el que vivimos, y como toda nuestra tecnología y soberbia se puede convertir en nada si un volcán de entre los cintos que existen se decide a ponerse en marcha, y unos vientos llevan sus cenizas no hacia sitios vacíos y desérticos, sino a la rica Europa. Una cura de humildad nunca viene nada mal, aunque tenga que ser mediante una medicina tan dolorosa como esta sobredosis de ceniza que nos hemos tragado. Y es que uno de los problemas en los que suelo detenerme a menudo en mis pensamientos y que me preocupa, (y sí, ya se que debieran hacerlo otras cosas), es todo lo que se necesita para que lo que suponemos como normal lo siga siendo, y lo frágil que puede llegar a serlo en un momento dado. Una de las cosas más bonitas que tiene mi día a día es la vista de mi ventana, con gran parte de Madrid y la zona sur de la comunidad a mis pies. Cientos de hectáreas, miles de edificios, millones de personas moviéndose, trabajando, viviendo, haciendo cosas todos los días, como piezas de una maquinaria llamada ciudad, de una complejidad desbordante, que deben estar perfectamente engrasadas para que no suceda ningún problema. Si una línea de metro se estropea empieza haber un movimiento de viajeros perdidos por el sistema y se atrofia, si una calle se corta sorpresivamente por un accidente el problema se traslada a las calles anexas y se empieza a formar una congestión. No hay leyes claras, aunque si intuiciones matemáticas, sobre como se desarrollan y crecen estos momentos de congestión, y una de sus características parece ser la de poseer puntos de ruptura, momentos en los que, en pocos instantes, el problema degenera en colapso, la grieta se parte y todo se para. Esto es lo que ha sucedido esta semana con gran parte de la vida de Europa.

Y en este caso debemos dar gracias que ha sido por motivos naturales. ¿Qué sucedería en caso de un intento de colapsar una ciudad por parte de unos terroristas? ¿Sería posible en l práctica? Descontando el hecho de una destrucción física masiva, sólo se me ocurre de golpe un elemento cuya falta colapsaría muy rápidamente todos los recursos de nuestra vida diaria y nos abocaría a un desastre. El apagón. Una interrupción del suministro eléctrico global de una ciudad generaría el caos absoluto en sus transportes, viviendas, negocios, comunicaciones... ¿Sería así? ¿Somos tan débiles y dependientes de la luz? Mejor no comprobarlo.

martes, abril 20, 2010

El volcán económico

A parte de los inmensos disturbios personales, la erupción del volcán islandés está suponiendo un desastre económico, y entre otras cosas está enseñando al común de los mortales el fundamento de la teoría del valor. ¿Cuánto vale una cosa? Pues depende, principalmente, de su abundancia y su necesidad en un momento dado del tiempo. Si sobra y no la necesitamos pagaremos poco por ella, pero si es muy escasa y la necesitamos urgentemente estaremos dispuestos a pagar lo que sea, y como en todo, hay extremos.

Y la combinación de aeropuertos cerrados y tener que volví a casa “como sea” provoca que los precios de los transportes alternativos se disparen. Ha habido muchos reportajes sobre lo que la gente está pagando por ir en taxi desde Madrid hasta el centro de Europa, en tarifas que no bajan de los 1.800 euros a París. ¿Es esto abusivo? No, pero sí un buen ejemplo del dicho de A río revuelto, ganancia de pescadores. Si tuviese coche me pensaría lo de plantarme en la puerta de Barajas y sondear el mercado de ingleses y alemanes que allí estén tirados, porque yo en un mes gano menos que lo que supone ese viaje. Es cierto que hay que pagar gasolina, y los peajes se negocian entre el viajero y conductor, pero si se oferta el viaje es porque es rentable y compensa el palo de la ida y vuelta, no tengan dudas. Otra vertiente económica es la de la pérdidas inmensas que están sufriendo las aerolíneas, y de ellas han surgido voces que acusan a las autoridades de haber sido demasiado estrictos prohibiendo los vuelos por completo. Para intentar evitar en lo posible costes asociados a vuelos difíciles de realizar las aerolíneas están optando por suspenderlos directamente, evitando así el pago de hoteles y alojamientos, cuyos precios son de por sí caros y que me supongo estarán subiendo ante la demanda extra de personas que se han quedado tiradas por ahí. En este caso, y hay pocos precedentes, tengo que unirme a las palabras del Ministro de Fomento José Blanco. La histeria de las compañías es comprensible y lógica, pero garantizar la máxima seguridad posible es prioritario. Dios no lo quiera, pero supongamos que hoy o mañana se abre una zona del cielo restringida, vuela un avión con pasajeros por ella, se encuentra con trazas de la nube y se estrella. ¿Qué hacemos? En la piel de ningún ministro de Fomento de Europa cabe la posibilidad de afrontar un suceso semejante. No me imagino la reacción de los familiares de los fallecidos ante las compañías, autoridades y demás elementos del mundo aéreo. Los riesgos a los que se enfrenta un avión en esta coyuntura son muy graves, como bien lo cuenta este artículo, y esto no es un juego. Las autoridades europeas han reaccionado muy tarde, dejando pasar un fin de semana de descanso inmerecido, y las aerolíneas se ponen cada vez más a la defensiva ante las dimensiones del desastre, pero aquí la última palabra la tienen los técnicos, especialmente vulcanólogos y meteorólogos, y también los pilotos, que en algún caso poseen la experiencia de enfrentarse a algo así y no les gusta nada, nada, nada. El piloto entrevistado ayer se refería a unas imágenes de un caza de la OTAN que había pasado estos días por la nube y TVE no las quiso enseñar. Vean, vean, y opinen.....

Oía ayer por la noche a un tertuliano decir que no entendía como a estas alturas de siglo la erupción de un volcán podía causar semejante caos. La verdad es que este señor puede que fuera un experto en vericuetos judiciales sobre el Constitucional, lo que también tiene su mérito, pero ponía de manifiesto su total desconocimiento sobre física y geología. Un volcán es bastante impredecible, como el tiempo atmosférico, y su evolución debe seguirse minuto a minuto para intuir hacia donde va. Este desconocimiento, vanidad si se me permite, es una de las cosas que la ceniza islandesa, lejos de cubrir, muestra más a las claras.

lunes, abril 19, 2010

Catástrofe aérea

Si el Jueves lo de la nube de cenizas volcánica era una curiosa anécdota que causaba disturbios y el Viernes era todo un problema, a lo largo del fin de semana el desastre organizado por el volcán islandés ha adquirido proporciones dantescas, por poner un término ligado al infierno ardiente. Ha alterado el funcionamiento de todos los aeropuertos de Europa, ha cancelado miles de viajes y reuniones y ha puesto de rodillas a todo el sistema de transporte y comunicaciones físicas de la rica Europa. El espectáculo es desolador.

Soy afortunado porque no me ha tocado sufrir en persona este fenómeno, y de mis allegados sólo uno ha tenido que darse varia vueltas por el aeropuerto en espera de la llegada de sus padres, que finalmente lograron volver en el mismo día en el que estaba previsto, así visto lo visto tuvieron suerte. Sin embargo ahora mismo hay cientos de miles de personas que no están donde debieran, todos en contra de su voluntad y sin medios para salir de su encierro, con forma de moderna caja de cristal llamada aeropuerto. Para aquellos que no han podido partir en viajes de negocios o turismo es un fastidio enorme, pero el peor problema lo poseen quienes no pueden regresar de su viaje, porque mientras que los primeros, enfadados y resignados, pueden volver a sus casas, los segundos no tiene a donde ir. Los hoteles están saturados por todas partes, hay gente durmiendo en las terminales desde hace días y los medios de transporte alternativos dan hasta donde es posible, pero no más allá. Estos días se han contado muchas historias de personas que han cogido un taxi en Madrid o Barcelona destino a centroeuropa. A un precio de 1,18 euros el kilómetro, la tarifa Madrid Parías sale en torno a los 1.800 euros, el viaje a Dinamarca supera los 3.000 y Bruselas y Alemania no bajan de los 2.000 euros, cifras de impacto. Incluso ayer, con el cierre del aeropuerto del Prat de Barcelona, y ante la inexistencia de coches de alquiler, se contaban casos de nórdicos que trataban de comprar coches de segunda mano para ir con ellos a sus países, porque les salía más barato que el taxi. Esto me recordaba a esas películas de catástrofes en las que los millonarios compran su salvación a golpe de billetes mientras que los que no pueden pagarlo quedan a merced de los elementos. Una historia alucinante, en la que no sólo hay ejecutivos y jóvenes de turismo, no. También hay familias con niños, personas mayores, impedidos, minusválidos, gente que tiene miedo a volar, los que lo han hecho por primera vez, viajeros por motivos luctuosos, tipo funeral, reencuentros tras años de distancia, citas planeadas con mucha antelación y con mayor sentimiento... todo destruido por la ceniza del volcán islandés. Probablemente no se haya visto un volumen así de refugiados dese la época de la Segunda Guerra Mundial. El desastre financiero para las aerolíneas es inmenso, y apara miles de empresas, negocios y comercios. Se están perdiendo millones de horas de trabajo, cadenas logísticas que se han ido a la porra y productos almacenados que no logran salir ni llegar a su destino. Piensen que nosotros tenemos carreteras para salir, pero en el caso del Reino Unido el ser una isla les está poniendo en jaque.
Hoy la Unión europea, con bastante retraso, tiene convocada una reunión de urgencia para decidir si se abren algunos cielos en función de las pruebas realizadas este fin de semana. Veremos a ver si es seguro.

De entre las historias de este fin de semana una de las más curiosas es la de los pasajeros en tránsito, persona que proceden por ejemplo de Estados Unidos y viajan a, pongamos, Jordania, vía Madrid. Han legado a la escala intermedia pero no pueden salir porque el segundo vuelo no despega, y como no poseen visado para Europa no pueden abandonar la zona de tránsito de la terminal. Cientos de viajeros se acumulan desde hace días en esas zonas de tránsito, pensadas para pasar unas horas, que se han convertido en campamentos de refugiados del primer mundo. La de historias que habrá en medio de semejante caos.

viernes, abril 16, 2010

Vaya con el efecto mariposa

Cuando hace algunos años se puso de moda hablar de la teoría del caos y de su extraño funcionamiento se hizo muy popular el llamado efecto mariposa, que se describía como el hecho de que el aleteo de las alas de una mariposa en Pekín podía provocar un huracán en Nueva York, haciendo así hincapié en la correlación que existe entre todos los fenómenos y en la importancia de las condiciones híncales de los procesos y en su sensibilidad ante cambios minúsculos. Así expresado el ejemplo parece tonto, pero a veces se da.

Y una de estas la vemos hoy. Resulta que la
erupción de un volcán sito bajo un glaciar en Islandia, que llevaba doscientos años descansando, ha generado el mayor caos aéreo de la historia en Europa Occidental. Lo que ayer por la mañana parecía una curiosa anécdota en algunos aeropuertos del norte de Inglaterra y Escocia se fue convirtiendo a lo largo del día en el desastre absoluto. Cierres de terminales en cascada, aterrizajes forzosos, se calcula que unos 5.000 aviones dejaron de volar ayer sobre los cielos del norte y centro de Europa, y se cuentan ahí los vuelos cancelados en otros países, como es el caso de España, que no salieron porque, en muchos casos, no podían llegar a su destino. Es el Reino Unido el país más afectado, el que primero cerró todas sus pistas y en donde parece que así van a seguir durante todo el viernes, día de éxodo de fin de semana, que en otras ciudades como Bruselas o París tampoco se va a poder desarrollar. Impresionaba mucho ver ayer por televisión las columnas de humo negro, cargado de ceniza y vapor de agua, la pinta amenazante que tenían, y la cantidad de mierda que llevaban. En el vídeo de TVE que he enlazado aquí se muestra la noticia del miércoles, momento en el que la erupción, que llevaba ya en marcha algunos días, se descontroló, y provocó riadas por deshielo y el desalojo de muchos turistas y curiosos que se habían ido hasta allí para ver el espectáculo. Lo que no se imaginaba nadie es que todas esas columnas de humo iban a provocar el panorama que hoy se vive en Europa, de cielos cerrados, viajeros desesperados y muy probablemente unas pérdidas económicas enormes para las aerolíneas y otros negocios. Este volcán ha puesto su granito de arena, bueno, mejor de ceniza, para que la crisis económica vuelva a coger un poco de fuelle. Muchos vuelos de turistas del norte de Europa a Canarias y otros destinos de costa mediterránea se han cancelado, y con ellos las reservas, y aún suponiendo que hoy se pudieran abrir las terminales se tardarían algunos días en poder eliminar las listas de espera de pasajeros con embarques pendientes, en desatascar el tapón que se ha organizado y que poco a poco va a perturbar al tráfico aéreo de todo el mundo, al haberse suspendido muchos vuelos trasatlánticos y con Asia. Todo dependerá de hacia donde se mueva la nube, qué zonas invada, cuales abandone y a que velocidad se desplace. De momento la borrasca que tenemos junto al golfo de Cádiz y que nos va a proporcionar un fin de semana gris y lluvioso también nos envía unos vientos del sur que rechazarían el avance de toda esa mierda hasta aquí, por lo que parece probable que no llegue a nuestros cielos. De momento el seguimiento de la mancha lo está proporcionando EUMETSAT, la agencia meteorológica europea. Esta es su web.

También viendo ayer todas esas nubes de ceniza pensé en si van a tener algún efecto en el clima de este verano. Normalmente las erupciones fuertes que arrojan muchas partículas al aire lo enrarecen y provocan más frío de lo habitual. El último efecto de este tipo sentido en todo el mundo fue la erupción del volcán Pinatubo, en Filipinas. Ocasionarán las nubes de basura del glaciar islandés un aumento del frío localizado en Europa en los próximos meses? ¿O sólo pringarán mucho la zona en al que caigan dentro unos días? La respuesta a la segunda pregunta es sí, a la de la primera, quién sabe.

jueves, abril 15, 2010

La cumbre de Washington

Bien, ya ha tenido lugar la cumbre de Washington a la que me refería hace unos días, en la que se ha tratado de la seguridad nuclear. En medio de las miserias con las que a diario la cutre actualidad nacional llena portadas y titulares esta cumbre ha pasado bastante desapercibida, pero ha sido de gran importancia, aunque su validez en el futuro es muy cuestionable. El acuerdo alcanzado en la misma garantiza, en teoría, un mundo mejor y más seguro, pero está por ver como se podrá cumplir y hasta que punto los países que lo han firmado se sienten vinculados o poseen incentivos para hacerlo. Eso sin contar con Irán.....

Hay que señalar que el objetivo de esta cumbre NO era el de la reducción de los arsenales nucleares. De hecho eran pocos los países entre los más de cuarenta citados a orillas del Potomac que poseen armamento nuclear, empezando por Zapatero y la propia España. El objetivo era el de fortalecer los controles, seguimientos e inspecciones de cara a garantizar la seguridad de los elementos nucleares que posee cada país, con el fin de evitar que ninguno de ellos caiga en manos terroristas.
En este sentido la frase que los medios han señalado a Obama es muy cierta. No deja de ser paradójico que el riesgo de una guerra nuclear entre países esté en su punto más bajo desde que se crearon estas armas pero, a la vez, crece cada día la posibilidad de que organismos no estatales se hagan con elementos nucleares y o bien los hagan detonar (bomba clásica de mayor o menor potencia) o los dispersen (la llamada bomba sucia). Es muy poco probable que esto suceda en el corto plazo, pero el tiempo juega a favor de que se de, y de producirse el impacto mundial de una acto así sería estremecedor, generando una ola de pánico difícil de calcular. Así, los países que se han reunido en Washington ha acordado aumentar al seguridad de los protocolos de vigilancia de sus instalaciones nucleares, civiles y militares, y de sus materiales “sensibles”, pero el problema de este acuerdo es que, por así decirlo, no tiene dientes. Si en un país inestable, pongamos el caso típico de Pakistán, acaba sucediendo un caso de fuga de material nuclear, o de tecnología atómica hacia un grupúsculo de Al Queda, cómo sancionamos a Pakistán? ¿Cómo controlamos en la práctica que eso no se de allí o en otra ex república soviética, que posea controles y centros militares en estado de abandono? Una de las vías acordadas es la de aumentar las competencias y capacidades de la Organización Internacional parta la Energía Atómica, pero el caso reciente de Irak demuestra que este tipo de organismos supranacionales pueden ser “toreados” por los países en función de sus intereses. Recordemos que no son necesarios demasiados kilos de Uranio muy enriquecido como para crear una bomba, y si el caso iraní demuestra que lleva su tiempo enriquecerlos es mucho más rápido comprarlos o hacerse con ellos. Pero un efecto similar tendría una bomba sucia. Si esparcimos radioactividad en una zona habitada, aunque no generemos destrozos físicos, provocaremos igual conmoción social y daños económicos al tener que descontaminarla, aislarla o quién sabe si abandonarla. Por lo tanto es mucho lo que está en juego en torno a este asunto y muy importante que esos controles reforzados se impongan y se respeten.

Lo que también ha sobrevolado toda la cumbre ha sido.... Irán. Obama ha usado la reunión para engrasar con Rusia y China u nuevo paquete de sanciones para intentar frenar el ansia de los Ayatolás de hacerse con la bomba, y parece que ha conseguido acuerdos de cara a resoluciones en la ONU, pero me da que Irán va demasiado deprisa, y de aquí a un par de años puede ser capaz de tener el uranio en cantidad y calidad suficiente como para montar una o varias bombas. ¿Y entonces, qué haremos? Seguimos dando vueltas a este asunto, que no deja de empeorar, y no logramos avances de ningún tipo.

miércoles, abril 14, 2010

Cuatro ponentes y un triunfador

Ayer por la tarde tuve al oportunidad de asistir como público al debate sobre la crisis que organizó la Fundación Canal en sus instalaciones de Plaza de Castilla. Moderado pro Carlos Rodríguez Braun, famosos economista, aunque esta expresión sea rara en si misma, los participantes fueron Antonio Beteta, Consejero de Economía de la Comunidad de Madrid, Emilio Ontiveros, otro economista famoso y de prestigio, Jordi Sevilla, ex ministro socialista y entre otras cosas, verso suelto del PSOE y Leopoldo Abadía, uno de los mayores, y más certeros gurús de la economía y sociedad de nuestro tiempo.

Presento el acto Esperanza Aguirre, sí, sí, al misma, la ví en persona, y al menos el discurso lo hizo bien. Desde luego la señora tiene empaque, empezando porque ni se tropezó ni cayó desde los tacones sobre los que se elevaba, lo que tenía su mérito. Ya metidos en harina, fueron Sevilla y Ontiveros los que se centraron más en al coyuntura económica desde un punto de vista técnico, dado que Beteta ejerció de político y en sus intervenciones trató de arrimar el ascua a su sardina y de paso zurrarle lo más posible al gobierno de Zapatero. Ninguno de ellos se atrevió a dar soluciones estrictas a la crisis, ni a asegurar que estamos en la salida de la misma. Sí hubo un cierto consenso en señalar que hemos tocado fondo, que no vamos a bajar más, y que muy probablemente la recuperación que está empezando a producirse es débil, frágil e inestable, y que de consolidarse no generará lo que se conoce como una salida en V (caída rápida y profunda, salida rápida) sino una L o U, caída rápida y bastante tiempo en el fondo. Abadía centró sus intervenciones en dos pilares básicos, y muy obvios, pero olvidados. Uno es que el empleo lo crean las empresas, no los gobiernos, por lo que todas las medidas que se pongan en marcha deben servir para estimular y ayudar a las empresas, y ese debe ser el único criterio para medirlas. Cuanto más les ayuden, mejores medidas serán. El otro punto es que esta es una crisis no tanto económica como de decencia. Sí, sí, porque como él dijo y tiene razón, ha habido, y hay, mucha indecencia económica en los agentes económicos, y aquí se engloban a los particulares, empresas, gobiernos, organismos reguladores y todo lo que uno se pueda imaginar. Y si hubo consenso entre los cuatro en señalar que de esta crisis no vamos a salir como entramos, no nos sirve el modelo antiguo, no podremos recurrir a lo conocido y lo fácil para volver a un mundo de crédito barato y excesivo, que es a donde nos ha llevado la situación actual. Este es uno de los pensamientos profundos que repiten muchos expertos, pero que los gobiernos de todo el mundo, y el nuestro como no, no quieren oír, porque se les rompen los esquema para ganar sus próximas citas electorales, y que la sociedad no desea asimilar porque el da miedo, directamente. No se trataron algunos temas candentes, como el de la crisis griega y la situación del euro, aunque las pocas veces que se mencionaron se notaba un exceso de prudencia que yo asocio al temor ante el peligro desconocido. Tampoco los economistas se detuvieron mucho en el panorama político nacional, pero el mensaje común fue que si ante este drama PSOE y PP no pactan es porque PP y PSOE no quieren pactar. Así de triste. Tras más de una hora de comentarios los ponentes recibieron alguna pregunta de los medios de comunicación que se encontraban presentes, muchos, por cierto, y alguna de los que seguían el debate por Internet. Al acabar el acto se ofrecía una copa a los asistentes y público invitado, pero yo allí ya no pintaba nada y no me quedé.

La verdad es que la charla fue interesante, y si hay que reconocer que los ponentes eran todos ellos serios y muy competentes, el premio se lo llevó Abadía. Socarrón, tímido, reconociendo que no sabe muchas cosas (¿cuánta gente oímos al día decir NO SE en los medios?) sus intervenciones provocaron la sonrisa de toso los asistentes, aunque como digo hizo hincapié en el problema de la decencia, uno de los más graves de los que vivimos hoy en día, y que sólo el parece señalar en cada uno de sus artículos y exposiciones. Fue el único que se llevó aplausos y los comentarios a mi alrededor eran del tipo “Joder, este tío tiene toda la razón”. Pues eso.