Todos los sectores económicos están sufriendo la crisis que vivimos, en mayor o menor medida. Desde nuestros trabajos, o su ausencia, cada uno percibe una visión parcial de esos sacrificios y sudores que cuesta el llegar a fin de mes, la recepción de malas noticias que afectan a personas cercanas o conocidas. Frases del tipo “a fulano le han echado”, “un conocido mío lo está pasando mal”, “hay rumores sobre recortes en mi departamento” y otras similares se han convertido en el día a día de nuestra cada vez más tétrica y frustrante vida laboral.
Uno de los sectores que lo está pasando muy mal es el de los medios de comunicación. Vividores compulsivos de la publicidad que contratan, el desplome de este sector, que empezó muy pronto, ha abierto un enorme agujero en las cuentas de las empresas del gremio. Quizás más que las televisiones es en la prensa donde se está cebando la crisis. Hay muchos periodistas que antes tenían trabajos mal pagados y que ahora directamente pasean por las aceras con las manos en los bolsillos, porque no nos engañemos, sui quitamos a las lumbreras de la profesión, el periodismo es un oficio donde no se suele hacer mucho dinero. Grupos mediáticos como PRISA, poseedora de El País, o Rizzoli, dueña de El Mundo, lo están pasando muy mal, y es que las ventas de los periódicos no dejan de hacer, y como muestra el desplome que OJD certifica en Septiembre, que deja una bajada interanual del 17%. Además los periódicos se enfrentan a varios problemas, derivados algunos de su pérdida de relevancia social y de no atraer a nichos importantes de la población (poca gente joven compra periódicos) y del cambio tecnológico. En Internet un periódico es una dirección más, al alcance del navegante como cualquier otro enlace, y muchas veces poseedora de menos atractivos estético que otras Web, que captan la atención y los gustos del consumidor de una manera más efectiva. Se ha dicho que la edición electrónica de un periódico es la mayor competencia de sí mismo, y los recortes de plantilla que se han producido afectan tanto a las ediciones en papel como a la versión Web, fusionando ambas en una misma entidad. El papel mismo se está convirtiendo en un debate en el mundo de la prensa. La aparición de los libros electrónicos, aunque a mi modo de ver aún son una curiosidad sin efectos comerciales, ha agudizado el debate de si es necesario seguir imprimiendo periódicos todas las mañanas, repartiéndolos en los quioscos y demás. A día de hoy es impensable que una cabecera de prestigio nacional exista sólo en Internet, de la misma manera que una edición impresa de un periódico exclusivamente digital probablemente no tuviera el impacto que alcanza en al red, y eso creo que se debe a que, pese a la existencia de grandes profesionales transversales (juegan en ambos medios) los periódicos clásicos hacen muy bien su trabajo clásico, y los que han nacido en al Web es allí donde explotan sus posibilidades, y el paso de frontera de un lugar a otro es meterse en un terreno que a veces no se domina. Trabajar sólo para Internet es más barato, posee menos costes, pero exige ser muy ágil, estar pegado a la actualidad al segundo y depender casi en su totalidad de los patrocinadores y publicitarios, y cuando alguno de ello se cae.........
Así, no todas las aventuras de la prensa en Internet acaban bien. Esta semana el periódico digital Soitu se cierra por falta de financiación. La caída del negocio en los ámbitos ante señalados le llevó inicialmente a reducir parte de la plantilla , finalmente, a echar el cierre. Así lo cuenta su director en un artículo publicado ayer mismo. Más de veinte personas se van esta semana al paro, a engrosar las filas de los “plumillas” (se podrá decir en este caso “tecletas”?) que, en este caso, se lo toman con humos, negro, quizás por las fechas en las que estamos, y hoy celebran la capital ardiente del periódico. Desde este modesto y nada relevante punto de la red, os mando un abrazo, y muchos ánimos, y un deseo de mejor futuro para todos vosotros.
miércoles, octubre 28, 2009
martes, octubre 27, 2009
La caja de los truenos
Pues sí que fue profético mi artículo de ayer sobre Cajamadrid. Resulta que mientras lo escribía, sin saberlo, en los quioscos había una entrevista de El País a Manuel Cobo, segundo de Gallardón en el Ayuntamiento, que ha acabado por hacer estallar todo el asunto ante la opinión pública, ya ayer los medios eran monográficos en sus tertulias y comentarios. Cobo, como buen peón se sacrificó en honor a su rey el alcalde, y ahora se arriesga a ser sancionado por el partido, pero quién sabe, porque el PP vuelve a demostrar su incapacidad de gestión y Rajoy, su teórico líder, lanza ironías de calado pero no se atreve a solucionar los problemas como debe.
Lo más cachondo de todo esto es que la batalla entre instituciones por poner al presidente de la caja es perfectamente legal. Las cajas de ahorros son un ente extraño, y lo que no son en ningún caso es empresa privada. Aunque cada una tiene estatutos diferentes, la titularidad de las mismas recae principalmente en los ayuntamientos y gobiernos regionales de donde están radicadas. Así en el caso de Cajamadrid, es el gobierno de la Comunidad y los ayuntamientos quienes controlan el consejo de administración. En las cajas vascas son los ayuntamientos y las diputaciones de cada Territorio Histórico quienes gobiernan cada caja, y así podríamos recorrer todo el país. Esto viene del pasado, cuando las cajas eran algo más parecido a un monte de piedad, o instituciones benéficas, que es en su mayor parte su germen fundador, que bancos operadores en el sistema financiero global, que es lo que son ahora. Para disimular, las cajas tiene lo que se llama la obra social, que es destinar parte de sus beneficios a actividades culturales, solidarias y demás. Lo que es evidente es que las cajas se han convertido en el músculo financiero de la política autonómica. No se puede decir que sean los “bancos centrales” de cada región pero sí que actúan al servicio del gobierno de turno, prestándole dinero y sirviendo en muchos casos de dorado retiro a políticos que ya no están en activo en sus regiones. Por poner sólo dos casos ajenos a Cajamadrid, la intervenida Caja Castilla la Mancha era presidida por Juan Ignacio Hernández Moltó, diputado socialista durante muchos años, y Caixa Cataluña lleva mucho tiempo con Narcis Serra, ex ministro socialista, a su cabeza. Esta falta de profesionalidad en algunas de sus altas esferas (que no en sus trabajadores, tan competentes o más que los de la banca clásica) puede salir muy cara en épocas de crisis como esta. Así, muchas cajas presentan niveles de morosidad e insolvencia por créditos hipotecarios fallidos graves, y con el tiempo se enfrentarán a pérdidas, previsiblemente en el maldito año 2010. Para evitar más casos como el del Caja Castilla la Mancha se preconiza desde el banco de España que se realicen fusiones entre entidades, para que una “buena” se coma a la “mala” ya reglemos parte del estropicio que tenemos. Las fusiones más interesantes son, a priori, las que unen entidades de distintas regiones, que aprovechan mejor las economías de escala y, al estar sujetas a coyunturas distintas, poseerán balances diferenciados, pero aquí nos enfrentamos al problema político. Cada gobierno autonómico, sea del PP o del PSOE, trata de no perder “su” caja y en todo caso consiente fusiones de las cajas provinciales (como está pasando en Cataluña o Castilla y León) pero eso, en muchos casos, no es más que unir a varios con el mismo problema, lo que financieramente sólo logra crear un gran problema.
El gobierno nacional ha creado un instrumento, el FROB, con objeto de sufragar vía deuda pública los costes de estas fusiones, y así alentar a que se produzcan, y hay prisa para usarlo, porque puede que Bruselas dictamine que es una ayuda de estado encubierta y lo inutilice, pero por ahora las cajas no quieren saber nada de él, y el panorama se enreda a medida que pasan los días. El espectáculo de Cajamadrid es quizá el más obsceno y vergonzoso de todos, pero no es una excepción en un sector, las cajas, que necesitan una profunda reforma que, con el tiempo, las convierta en empresas privadas como las demás. Pero ese camino será lento y difícil, y en él nos vamos a dejar mucho dinero y empleos, ya verán.
Lo más cachondo de todo esto es que la batalla entre instituciones por poner al presidente de la caja es perfectamente legal. Las cajas de ahorros son un ente extraño, y lo que no son en ningún caso es empresa privada. Aunque cada una tiene estatutos diferentes, la titularidad de las mismas recae principalmente en los ayuntamientos y gobiernos regionales de donde están radicadas. Así en el caso de Cajamadrid, es el gobierno de la Comunidad y los ayuntamientos quienes controlan el consejo de administración. En las cajas vascas son los ayuntamientos y las diputaciones de cada Territorio Histórico quienes gobiernan cada caja, y así podríamos recorrer todo el país. Esto viene del pasado, cuando las cajas eran algo más parecido a un monte de piedad, o instituciones benéficas, que es en su mayor parte su germen fundador, que bancos operadores en el sistema financiero global, que es lo que son ahora. Para disimular, las cajas tiene lo que se llama la obra social, que es destinar parte de sus beneficios a actividades culturales, solidarias y demás. Lo que es evidente es que las cajas se han convertido en el músculo financiero de la política autonómica. No se puede decir que sean los “bancos centrales” de cada región pero sí que actúan al servicio del gobierno de turno, prestándole dinero y sirviendo en muchos casos de dorado retiro a políticos que ya no están en activo en sus regiones. Por poner sólo dos casos ajenos a Cajamadrid, la intervenida Caja Castilla la Mancha era presidida por Juan Ignacio Hernández Moltó, diputado socialista durante muchos años, y Caixa Cataluña lleva mucho tiempo con Narcis Serra, ex ministro socialista, a su cabeza. Esta falta de profesionalidad en algunas de sus altas esferas (que no en sus trabajadores, tan competentes o más que los de la banca clásica) puede salir muy cara en épocas de crisis como esta. Así, muchas cajas presentan niveles de morosidad e insolvencia por créditos hipotecarios fallidos graves, y con el tiempo se enfrentarán a pérdidas, previsiblemente en el maldito año 2010. Para evitar más casos como el del Caja Castilla la Mancha se preconiza desde el banco de España que se realicen fusiones entre entidades, para que una “buena” se coma a la “mala” ya reglemos parte del estropicio que tenemos. Las fusiones más interesantes son, a priori, las que unen entidades de distintas regiones, que aprovechan mejor las economías de escala y, al estar sujetas a coyunturas distintas, poseerán balances diferenciados, pero aquí nos enfrentamos al problema político. Cada gobierno autonómico, sea del PP o del PSOE, trata de no perder “su” caja y en todo caso consiente fusiones de las cajas provinciales (como está pasando en Cataluña o Castilla y León) pero eso, en muchos casos, no es más que unir a varios con el mismo problema, lo que financieramente sólo logra crear un gran problema.
El gobierno nacional ha creado un instrumento, el FROB, con objeto de sufragar vía deuda pública los costes de estas fusiones, y así alentar a que se produzcan, y hay prisa para usarlo, porque puede que Bruselas dictamine que es una ayuda de estado encubierta y lo inutilice, pero por ahora las cajas no quieren saber nada de él, y el panorama se enreda a medida que pasan los días. El espectáculo de Cajamadrid es quizá el más obsceno y vergonzoso de todos, pero no es una excepción en un sector, las cajas, que necesitan una profunda reforma que, con el tiempo, las convierta en empresas privadas como las demás. Pero ese camino será lento y difícil, y en él nos vamos a dejar mucho dinero y empleos, ya verán.
lunes, octubre 26, 2009
Troceando la piel del oso
La semana pasada explotó, de cara a la opinión pública, el asunto de Caja Madrid. Esta caja es la primera de esta región y la cuarta entidad financiera de España, tras el Banco Santander, BBVA y La Caixa. Como en todas las cajas, y ya es hora de que esto cambie, su gobierno está controlado por las autoridades locales y autonómicas, en este caso todas ellas en manos del PP, y uno pudiera pensar que eso facilita las cosas a la hora del relevo en su cúpula directiva, pero resulta ser exactamente todo lo contrario, y la batalla va a ser dura y con consecuencias.
El PSOE, como partido de la oposición, también esté enfrentado internamente por este asunto, y el líder regional, Tomás Gómez, un hombre que pinta tan poco como aparenta, lleva meses en disputas con la dirección de Ferraz, pero es cierto que en este asunto el PSOE es una comparsa de lo que haga el PP, y ¿qué hace el PP? Lo de siempre, acuchillarse. Por un lado está Esperanza Aguirre, presidenta de la comunidad, que presume de liberal, y es cierto que a veces ejercita de ello, pero que en este caso ha visto que lo mejor es convertir a la caja en un apéndice de su gobierno y tiene como candidato a presidirla a Ignacio González, actual Vicepresidente de la Comunidad de Madrid, un hombre que es un político puro y que no tiene bagaje alguno en la gestión financiera, en ninguna parte. En frente está Alberto Ruiz Gallardón y Mariano Rajoy, que defienden al candidatura de Rodrigo Rato, que posee experiencia financiera y económica, y es un hombre del partido. De momento la batalla entre ambos grupos era constante, pero más o menos soterrada, pero la semana pasada salió a la luz de la prensa con toda la fuerza posible cuando se anunció un principio de acuerdo entre PP y PSOE nacional, luego negado pro ambos, que ponía al frente de la entidad a Luís de Guindos, ex Secretario de Estado de Economía con Aznar y, alejado de la política desde hace algunos años, empleado en algunas entidades consultoras como PWC y otras financieras. Al poco de publicarse este acuerdo, como digo, tanto PP como PSOE lo negaron, y sus respectivas sucursales regionales también se unieron a las críticas a ese presunto acuerdo y a la persona de Luís de Guindos, que quizá en ese momento se cayó del ídem al ver al que se estaba formando. Así las cosas el PP vuelve a mostrarse fracturado, dividido y todo ello delante de las cámaras y fotógrafos de los medios, con un Rajoy que no parece ser capaz de imponer a su candidato, y una Esperanza que no deja de lanzar pulsos en cuanto puede a su querido líder y a su aún más amado Alberto, el alcalde de la basura. Al menos el PP ha conseguido que la prensa hable algo menos del caso Gürtel, pero a costa, nunca mejor dicho, de volver a mostrar un perfil que le incapacita para gobernar, y mucho menos ilusionar a un país necesitado de alternativa. Sospecho que en Ferraz, la sede del PSOE, ni se lo creen, y que brindan con champán cada vez que un miembro del PP decide “ayudar” y dispara, cargándose dos ideas y tres nombres de una tacada. Como dijo el clásico... “jo, que tropa”
¿Y saben que es lo peor? Que en medio de esta crisis, con una morosidad creciente, que va a llevar a las cuentas de Caja Madrid a sufrir mucho, y quién sabe si a un punto de no retorno, no se busca la gestión técnica ni la profesionalidad, sino que los políticos se pegan como niños irresponsables por quién se queda con unos cromos que cada vez valen menos, mientras que los particulares y empresas (no es mi caso) que tienen el dinero en la caja asisten atónitos a un espectáculo que se instala entre el vodevil regional y la estupidez. Casi me dan ganas de que la caja quiebre y que algunos despachos enmoquetados de Génova y Ferraz, por este orden, sean asaltados por los perjudicados de estos tejemanejes.
El PSOE, como partido de la oposición, también esté enfrentado internamente por este asunto, y el líder regional, Tomás Gómez, un hombre que pinta tan poco como aparenta, lleva meses en disputas con la dirección de Ferraz, pero es cierto que en este asunto el PSOE es una comparsa de lo que haga el PP, y ¿qué hace el PP? Lo de siempre, acuchillarse. Por un lado está Esperanza Aguirre, presidenta de la comunidad, que presume de liberal, y es cierto que a veces ejercita de ello, pero que en este caso ha visto que lo mejor es convertir a la caja en un apéndice de su gobierno y tiene como candidato a presidirla a Ignacio González, actual Vicepresidente de la Comunidad de Madrid, un hombre que es un político puro y que no tiene bagaje alguno en la gestión financiera, en ninguna parte. En frente está Alberto Ruiz Gallardón y Mariano Rajoy, que defienden al candidatura de Rodrigo Rato, que posee experiencia financiera y económica, y es un hombre del partido. De momento la batalla entre ambos grupos era constante, pero más o menos soterrada, pero la semana pasada salió a la luz de la prensa con toda la fuerza posible cuando se anunció un principio de acuerdo entre PP y PSOE nacional, luego negado pro ambos, que ponía al frente de la entidad a Luís de Guindos, ex Secretario de Estado de Economía con Aznar y, alejado de la política desde hace algunos años, empleado en algunas entidades consultoras como PWC y otras financieras. Al poco de publicarse este acuerdo, como digo, tanto PP como PSOE lo negaron, y sus respectivas sucursales regionales también se unieron a las críticas a ese presunto acuerdo y a la persona de Luís de Guindos, que quizá en ese momento se cayó del ídem al ver al que se estaba formando. Así las cosas el PP vuelve a mostrarse fracturado, dividido y todo ello delante de las cámaras y fotógrafos de los medios, con un Rajoy que no parece ser capaz de imponer a su candidato, y una Esperanza que no deja de lanzar pulsos en cuanto puede a su querido líder y a su aún más amado Alberto, el alcalde de la basura. Al menos el PP ha conseguido que la prensa hable algo menos del caso Gürtel, pero a costa, nunca mejor dicho, de volver a mostrar un perfil que le incapacita para gobernar, y mucho menos ilusionar a un país necesitado de alternativa. Sospecho que en Ferraz, la sede del PSOE, ni se lo creen, y que brindan con champán cada vez que un miembro del PP decide “ayudar” y dispara, cargándose dos ideas y tres nombres de una tacada. Como dijo el clásico... “jo, que tropa”
¿Y saben que es lo peor? Que en medio de esta crisis, con una morosidad creciente, que va a llevar a las cuentas de Caja Madrid a sufrir mucho, y quién sabe si a un punto de no retorno, no se busca la gestión técnica ni la profesionalidad, sino que los políticos se pegan como niños irresponsables por quién se queda con unos cromos que cada vez valen menos, mientras que los particulares y empresas (no es mi caso) que tienen el dinero en la caja asisten atónitos a un espectáculo que se instala entre el vodevil regional y la estupidez. Casi me dan ganas de que la caja quiebre y que algunos despachos enmoquetados de Génova y Ferraz, por este orden, sean asaltados por los perjudicados de estos tejemanejes.
viernes, octubre 23, 2009
El Photoshop
Blogger acaba de volver a la vida.... disculpas por la tardanza
El Photoshop es un programa de ordenador que sirve para retocar imágenes, editarlas, modificarlas y, en general, hacer todo tipo de virguerías con ellas. Su utilidad es obvia, pero ha generado el problema de que cada vez que recibimos uno de esos correos con unas imágenes de unos paisajes soberbios, o efectos luminosos de gran belleza frunzamos el ceño y pensemos “sí, sí, bonito, pero seguro que está trucado con el Photoshop” y así algo bueno y útil se ha acabado por convertir en sinónimo de fraude y amaño. Cada vez somos menos crédulos ante lo que vemos, y este programa es una de las causas de ello.
Donde este programa ha generado un mayor desastre es en el mundo de la belleza femenina. Las revistas de moda, cotilleo y demás llenan sus portadas y reportajes de preciosas fotos de mujeres esculturales y bellas que parecen ser irreales.... y lo son. Los traumas, obsesiones y perversiones que generan a muchas adolescentes (y de otras edades) esas imágenes son innumerables, y no tienen solución, porque aspiran a convertirse en figuras imposibles, algo así como si se pusiera de moda tener tres brazos (al tiempo....). Hace pocas semanas se hizo famoso el caso de la modelo Filippa Hamilton, que haciendo el chiste fácil flipa con lo guapa que es la Hamilton. Resulta que una foto suya fue distorsionada por la firma Ralph Lauren con el objeto de quitarle los kilos que le “sobran” a Filippa. Finalmente la modelo acabó despedida por ese sobrepeso, pero lo más triste de la historia es que la imagen manipulada de Filippa mostraba a una mujer de cuerpo rácano, aspecto famélico y, para mi gusto, bastante fea, con una pose además antinatural y más propia de un bambú cimbreado al viento que de una persona. La excesiva deformidad de la imagen y su fealdad generaron un cierto revuelo, como una especie de “os habéis pasado con el Photoshop” y a partir de ahí ha surgido un movimiento, que está por ver que tiene de real o de campaña de marketing, en el que algunas revistas anuncian que ya no van a retocar las fotos de las modelos. La que ha sacado más partido a este asunto en España ha sido la revista ELLE, que ha editado un número cuyo tema de portada es 12 mujeres naturales”. Ha sacado cuatro versiones de portada con Patricia Conde, Sara Carbonero, Elsa Pataky y Paz Vega, mostrando su imagen real, sin ningún tipo de manipulación. Sea promoción, falso, o contenga un espíritu reivindicativo sincero, es de agradecer que al menos por una vez veamos a chicas famosas y guapas como realmente se supone que son, porque uno de los problemas de la manipulación de la imagen es que acabamos por creernos que la realidad es como a nosotros nos gustaría que fuese, y no como realmente (valga la redundancia) es. La fotografía corre el riesgo de no convertirse en un instrumento que refleje la realidad, que nos sirva como testigo de lo que pasó, o de cómo era algo o alguien, sino un mero juguete, un dibujo donde cada uno quita o pone michelines, añade luces, borra sombras o elimina al invitado gorrón de la fiesta de cumpleaños. Es humano tratar de luchar contar las limitaciones y sinsabores que nos depara la vida, pero me parece de un infantil sinsentido hacerse trampas en un solitario como en este caso.
Trampas que, además, en el caso de la belleza femenina, me parecen aberrantes. Será que en esto también soy raro, pero en un paseo por la calle una tarde de Sábado o en un viaje en metro o en un lugar concurrido soy capaz de apreciar chicas más guapas que las modelos que salen en la tele, rostros más bellos, poseedores de rasgos distintos, ojos profundos y rostros embriagadores que dejan en ridículo a muchas portadas de revistas y programas de televisión. Lo malo es que muchas de esas bellezas viven obsesionadas con parecerse a las modelos, y en el fondo ignoran no sólo que son más guapas, sino que, por encima de todo, son de verdad, no como esa falsa impresión que tienen en sus manos y no dejan de mirar con envidia.
El Photoshop es un programa de ordenador que sirve para retocar imágenes, editarlas, modificarlas y, en general, hacer todo tipo de virguerías con ellas. Su utilidad es obvia, pero ha generado el problema de que cada vez que recibimos uno de esos correos con unas imágenes de unos paisajes soberbios, o efectos luminosos de gran belleza frunzamos el ceño y pensemos “sí, sí, bonito, pero seguro que está trucado con el Photoshop” y así algo bueno y útil se ha acabado por convertir en sinónimo de fraude y amaño. Cada vez somos menos crédulos ante lo que vemos, y este programa es una de las causas de ello.
Donde este programa ha generado un mayor desastre es en el mundo de la belleza femenina. Las revistas de moda, cotilleo y demás llenan sus portadas y reportajes de preciosas fotos de mujeres esculturales y bellas que parecen ser irreales.... y lo son. Los traumas, obsesiones y perversiones que generan a muchas adolescentes (y de otras edades) esas imágenes son innumerables, y no tienen solución, porque aspiran a convertirse en figuras imposibles, algo así como si se pusiera de moda tener tres brazos (al tiempo....). Hace pocas semanas se hizo famoso el caso de la modelo Filippa Hamilton, que haciendo el chiste fácil flipa con lo guapa que es la Hamilton. Resulta que una foto suya fue distorsionada por la firma Ralph Lauren con el objeto de quitarle los kilos que le “sobran” a Filippa. Finalmente la modelo acabó despedida por ese sobrepeso, pero lo más triste de la historia es que la imagen manipulada de Filippa mostraba a una mujer de cuerpo rácano, aspecto famélico y, para mi gusto, bastante fea, con una pose además antinatural y más propia de un bambú cimbreado al viento que de una persona. La excesiva deformidad de la imagen y su fealdad generaron un cierto revuelo, como una especie de “os habéis pasado con el Photoshop” y a partir de ahí ha surgido un movimiento, que está por ver que tiene de real o de campaña de marketing, en el que algunas revistas anuncian que ya no van a retocar las fotos de las modelos. La que ha sacado más partido a este asunto en España ha sido la revista ELLE, que ha editado un número cuyo tema de portada es 12 mujeres naturales”. Ha sacado cuatro versiones de portada con Patricia Conde, Sara Carbonero, Elsa Pataky y Paz Vega, mostrando su imagen real, sin ningún tipo de manipulación. Sea promoción, falso, o contenga un espíritu reivindicativo sincero, es de agradecer que al menos por una vez veamos a chicas famosas y guapas como realmente se supone que son, porque uno de los problemas de la manipulación de la imagen es que acabamos por creernos que la realidad es como a nosotros nos gustaría que fuese, y no como realmente (valga la redundancia) es. La fotografía corre el riesgo de no convertirse en un instrumento que refleje la realidad, que nos sirva como testigo de lo que pasó, o de cómo era algo o alguien, sino un mero juguete, un dibujo donde cada uno quita o pone michelines, añade luces, borra sombras o elimina al invitado gorrón de la fiesta de cumpleaños. Es humano tratar de luchar contar las limitaciones y sinsabores que nos depara la vida, pero me parece de un infantil sinsentido hacerse trampas en un solitario como en este caso.
Trampas que, además, en el caso de la belleza femenina, me parecen aberrantes. Será que en esto también soy raro, pero en un paseo por la calle una tarde de Sábado o en un viaje en metro o en un lugar concurrido soy capaz de apreciar chicas más guapas que las modelos que salen en la tele, rostros más bellos, poseedores de rasgos distintos, ojos profundos y rostros embriagadores que dejan en ridículo a muchas portadas de revistas y programas de televisión. Lo malo es que muchas de esas bellezas viven obsesionadas con parecerse a las modelos, y en el fondo ignoran no sólo que son más guapas, sino que, por encima de todo, son de verdad, no como esa falsa impresión que tienen en sus manos y no dejan de mirar con envidia.
jueves, octubre 22, 2009
Ha costado, pero....
....esta semana llueve en Madrid. Una frase sencilla, normal en apariencia, pero que describe algo similar a un milagro, y que les aseguro que es toda una noticia. Tras uno de los veranos más tórridos y largos que se recuerdan, que empezó con fuerza a finales de Mayo y ha seguido casi hasta hace pocas semanas, esta es la primera semana de auténtico otoño en Madrid, y por lo visto en el resto de España. Tormentas, lluvias racheadas que llegan cobran fuerza, descargan y se van, frío, ambiente desapacible.... el otoño ya está aquí.
Para un aficionado a la meteorología como yo, y amante del verano, ha sido algo extraño lo sucedido este año. El sol eterno, el cielo azul y un calor continuo de día y noche eran el panorama que día tras día se repetía desde la ventana del trabajo, en casa y en todas partes. Ver una nube en el cielo era síntoma de alguna manifestación divina, no de un hecho físico. A medida que avanzaba Agosto confiaba en que llegasen algunas nubes de tormenta, pero día tras días lo mapas del tiempo mostraban un sol imperturbable, y ni rastro de frentes ni borrascas ni nada similar. Con el tiempo los jardines que rodean los bloques de pisos donde vivo se empezaron a agostar, marchitar y directamente desaparecer. El arenal que los conforma adquirió una tonalidad afgana muy dura, y de vez en cuando se levantaba algo de polvo para ensuciar las copas de unos árboles que día tras día empezaban a rendirse al sol. Como un grupo de trabajadores de Figueruelas, desesperados por su futuro, los árboles empezaron a doblar sus ramas y a perder fuste, algunos brotes se secaron y el aspecto general que ofrecían era patético. Es la respuesta clásica que los expertos aducen cuando hablan de estrés hídrico. El árbol no recibe agua y empieza a tomar defensas, entrando en un estado de latencia para ahorrar el precioso elemento. Llegó septiembre y nada, ni gota. Un día llegaron unas nubes y se atrevieron a mojar el suelo, pero aquello era casi sacrílego, y un fuerte viento las empujó y arrastró hacia al cárcel del cielo, para encerrarlas y que no molestasen. Me fui de vacaciones a Roma, volví, y no había llovido. Tras unos días en Madrid, me fui una semana de vacaciones a Elorrio y entonces, en medio de ese descanso, cayó una tormenta en Madrid, la primera en muchos meses, que inundó algunos bajos y provocó un cierto caos en las carreteras. “mese de sol y para una que cae me la estoy perdiendo” pensaba al ver las imágenes, constatando entre otras cosas que la lluvia en Madrid es una noticia que sale en la tele, y que aunque no estés en la ciudad te enteras de que tiempo hace allí. Volví de las vacaciones elorrianas y a parte de unas mañanas más frías el sol seguía reinando en el cielo, hasta que la semana pasada los pronósticos empezaban a apuntar lluvias para esta. No puede ser, a lo mejor esta vez sí, pero si vuelve a pasar de lado... El Fin de semana la predicción se consolidó y se anunciaban lluvias en gran parte de España a partir de la tarde noche del Lunes 19, y como un pregonero así lo conté yo a mis compañeros de trabajo y a todo aquel que se me cruzaba. Mis compañeros, hartos de mi no sólo por las cuestiones meteorológicas, no me tomaron muy en serio. La tarde del Lunes llegaron nubes, que cubrieron el cielo esa noche....... y no llovió.
El Martes por la mañana mi predicción era, paradójicamente, papel mojado. Un cierto ridículo se alojó en mi interior y algunos recordaron que con lo pesado que había sido el Lunes no había caído nada, a lo que yo sólo podía asentir algo cabizbajo. Mierda, pensé, otra equivocación, y van... La tarde de ese Martes se volvió a cubrir, y por la noche, sin que casi lo esperase, cayeron unos pocos rayos y una tormenta que anegó algunas zonas del este de la ciudad. Ayer estuvo tonteando todo el día, mojando y secando sin parar, y esta noche ha vuelto ha llover con ganas. Y no se si este episodio durará mucho o no, pero casi estoy tan feliz de que llueva como los pobres árboles de mi barrio, que, como yo, ni se lo creen.
Para un aficionado a la meteorología como yo, y amante del verano, ha sido algo extraño lo sucedido este año. El sol eterno, el cielo azul y un calor continuo de día y noche eran el panorama que día tras día se repetía desde la ventana del trabajo, en casa y en todas partes. Ver una nube en el cielo era síntoma de alguna manifestación divina, no de un hecho físico. A medida que avanzaba Agosto confiaba en que llegasen algunas nubes de tormenta, pero día tras días lo mapas del tiempo mostraban un sol imperturbable, y ni rastro de frentes ni borrascas ni nada similar. Con el tiempo los jardines que rodean los bloques de pisos donde vivo se empezaron a agostar, marchitar y directamente desaparecer. El arenal que los conforma adquirió una tonalidad afgana muy dura, y de vez en cuando se levantaba algo de polvo para ensuciar las copas de unos árboles que día tras día empezaban a rendirse al sol. Como un grupo de trabajadores de Figueruelas, desesperados por su futuro, los árboles empezaron a doblar sus ramas y a perder fuste, algunos brotes se secaron y el aspecto general que ofrecían era patético. Es la respuesta clásica que los expertos aducen cuando hablan de estrés hídrico. El árbol no recibe agua y empieza a tomar defensas, entrando en un estado de latencia para ahorrar el precioso elemento. Llegó septiembre y nada, ni gota. Un día llegaron unas nubes y se atrevieron a mojar el suelo, pero aquello era casi sacrílego, y un fuerte viento las empujó y arrastró hacia al cárcel del cielo, para encerrarlas y que no molestasen. Me fui de vacaciones a Roma, volví, y no había llovido. Tras unos días en Madrid, me fui una semana de vacaciones a Elorrio y entonces, en medio de ese descanso, cayó una tormenta en Madrid, la primera en muchos meses, que inundó algunos bajos y provocó un cierto caos en las carreteras. “mese de sol y para una que cae me la estoy perdiendo” pensaba al ver las imágenes, constatando entre otras cosas que la lluvia en Madrid es una noticia que sale en la tele, y que aunque no estés en la ciudad te enteras de que tiempo hace allí. Volví de las vacaciones elorrianas y a parte de unas mañanas más frías el sol seguía reinando en el cielo, hasta que la semana pasada los pronósticos empezaban a apuntar lluvias para esta. No puede ser, a lo mejor esta vez sí, pero si vuelve a pasar de lado... El Fin de semana la predicción se consolidó y se anunciaban lluvias en gran parte de España a partir de la tarde noche del Lunes 19, y como un pregonero así lo conté yo a mis compañeros de trabajo y a todo aquel que se me cruzaba. Mis compañeros, hartos de mi no sólo por las cuestiones meteorológicas, no me tomaron muy en serio. La tarde del Lunes llegaron nubes, que cubrieron el cielo esa noche....... y no llovió.
El Martes por la mañana mi predicción era, paradójicamente, papel mojado. Un cierto ridículo se alojó en mi interior y algunos recordaron que con lo pesado que había sido el Lunes no había caído nada, a lo que yo sólo podía asentir algo cabizbajo. Mierda, pensé, otra equivocación, y van... La tarde de ese Martes se volvió a cubrir, y por la noche, sin que casi lo esperase, cayeron unos pocos rayos y una tormenta que anegó algunas zonas del este de la ciudad. Ayer estuvo tonteando todo el día, mojando y secando sin parar, y esta noche ha vuelto ha llover con ganas. Y no se si este episodio durará mucho o no, pero casi estoy tan feliz de que llueva como los pobres árboles de mi barrio, que, como yo, ni se lo creen.
miércoles, octubre 21, 2009
Parece que no se salva ninguno
Seguro que al lector le suena esa lectura bíblica en la que Dios pretende destruir Sodoma y Gomorra, y Abraham trata de que no lo haga (Génesis 18, 20 – 32) Se entabla una negociación a la baja en al que Abraham pide que si encuentra cincuenta justo son las destruya, y Dios acepta. Abraham baja a cuarenta, y Dios acepta, y así hasta diez. Finalmente Sodoma y Gomorra fueron destruidas, por lo que puede ser que Dios no encontrase ni los diez justos que Abraham ofrecía como compensación.
Pues algo parecido empieza a suceder con la política municipal en España. No digo que venga un ser todopoderoso y destruya a los ayuntamientos, pero empiezo a pensar que ni hay ni cincuenta limpios, ni cuarenta, ni diez, ni..... El último episodio se vivió ayer en El Ejido, uno de los pueblos más ricos de España gracias a su explotación intensiva de cultivos bajo invernaderos, lo que ha generado ese mar de plásticos que lo cubre todo y que es oro puro. Entre los detenidos por presunta adjudicación irregular de contratos municipales y el consabido desvío de fondos públicos se encuentra Juan Enciso, alcalde de de esta localidad desde hace casi veinte años: primero lo fue con el PP, y alcanzó la fama cuando se produjo en el año 2000 aquel brote de racismo en la localidad que todo el mundo se puso de acuerdo para decir que no era racismo. Poco a poco el PP se harto de sus formas y maneras, y antes de que le echasen se fue, montó su propio partido, el PAL, y ganó las últimas elecciones municipales. Desde entonces controla el ayuntamiento y, en coalición con el PSOE, la Diputación Provincial. Que un señor como Enciso se haya enriquecido con la burbuja inmobiliaria de estos años es tan obvio como que no ha sido él sólo quién se ha beneficiado. En España hay más de ocho mil ayuntamientos, y sospecho que si empezamos a excavar un poco en sus cuentas descubriremos suficientes casos de corrupción como para llenar portadas de periódicos desde hoy hasta el fin de los tiempos, a eso de media tarde. Lo curioso es que no parece sorprenderle a nadie, y lo que es aún pero, ni escandalizarle. Los casos mediáticos como el Gürtel tienen mucho bombo en la prensa y avergüenzan los que los han desarrollado, pero cada semana aparece un nombre nuevo, un ayuntamiento, una empresa pública, un ente, lo que sea, que no deja de estar relacionado con millones de euros regalados en los años de bonanza. ¿Cuándo se juzgará todo esto? Al paso que vamos nunca, y menos aún de recuperar el dinero, de eso ni pensar, que esto es España, y aquí el que trinca se lo lleva con todo el orgullo y jamás devuelve un euro, antes peseta, antes ducado o real de a ocho. Además luego hay decisiones judiciales que, también, producen vergüenza, como ese juez de Barcelona que ha dejado en libertad provisional a Félix Millet, al antiguo director del “Palau de la Música Catalana”, prohombre de la sociedad barcelonesa que se ha dedicado a robar y untar a manos llenas durante todos estos años. Aunque la decisión sea acertada no pude evitar un cierto cabreo cuando me enteré ayer, mientras que delitos más pequeños, y en los que no hay mezclados políticos ni poderosos se dilucidan con prisión preventiva a la primera de cambio. A parte de robar, ¿hay dos varas de medir el delito según quién seas? Visto lo visto es muy difícil contestar que no a esa pregunta, y eso es MUY grave.
Publicaba ayer Forges en El País una viñeta muy ácida, muy amarga, en la que la corrupción desenfrenada lo pudría todo, incluso aquello que poseemos que ya de partida no estaba muy sano. Es un chiste descarnado, cruel hacia nosotros mismos, que somos los que estamos generando este desaguisado, hacia unos políticos que “mangan” mucho y trabajan poco, y una sociedad a la que no parece importarle y deja hacer, porque “si no son ellos, otros robarán”, frase que esconde el cinismo en el que vivimos, y en la que subyace un pensamiento aún peor, ese de “... si no son ellos, a lo mejor yo mismo me puedo aprovechar”.
Pues algo parecido empieza a suceder con la política municipal en España. No digo que venga un ser todopoderoso y destruya a los ayuntamientos, pero empiezo a pensar que ni hay ni cincuenta limpios, ni cuarenta, ni diez, ni..... El último episodio se vivió ayer en El Ejido, uno de los pueblos más ricos de España gracias a su explotación intensiva de cultivos bajo invernaderos, lo que ha generado ese mar de plásticos que lo cubre todo y que es oro puro. Entre los detenidos por presunta adjudicación irregular de contratos municipales y el consabido desvío de fondos públicos se encuentra Juan Enciso, alcalde de de esta localidad desde hace casi veinte años: primero lo fue con el PP, y alcanzó la fama cuando se produjo en el año 2000 aquel brote de racismo en la localidad que todo el mundo se puso de acuerdo para decir que no era racismo. Poco a poco el PP se harto de sus formas y maneras, y antes de que le echasen se fue, montó su propio partido, el PAL, y ganó las últimas elecciones municipales. Desde entonces controla el ayuntamiento y, en coalición con el PSOE, la Diputación Provincial. Que un señor como Enciso se haya enriquecido con la burbuja inmobiliaria de estos años es tan obvio como que no ha sido él sólo quién se ha beneficiado. En España hay más de ocho mil ayuntamientos, y sospecho que si empezamos a excavar un poco en sus cuentas descubriremos suficientes casos de corrupción como para llenar portadas de periódicos desde hoy hasta el fin de los tiempos, a eso de media tarde. Lo curioso es que no parece sorprenderle a nadie, y lo que es aún pero, ni escandalizarle. Los casos mediáticos como el Gürtel tienen mucho bombo en la prensa y avergüenzan los que los han desarrollado, pero cada semana aparece un nombre nuevo, un ayuntamiento, una empresa pública, un ente, lo que sea, que no deja de estar relacionado con millones de euros regalados en los años de bonanza. ¿Cuándo se juzgará todo esto? Al paso que vamos nunca, y menos aún de recuperar el dinero, de eso ni pensar, que esto es España, y aquí el que trinca se lo lleva con todo el orgullo y jamás devuelve un euro, antes peseta, antes ducado o real de a ocho. Además luego hay decisiones judiciales que, también, producen vergüenza, como ese juez de Barcelona que ha dejado en libertad provisional a Félix Millet, al antiguo director del “Palau de la Música Catalana”, prohombre de la sociedad barcelonesa que se ha dedicado a robar y untar a manos llenas durante todos estos años. Aunque la decisión sea acertada no pude evitar un cierto cabreo cuando me enteré ayer, mientras que delitos más pequeños, y en los que no hay mezclados políticos ni poderosos se dilucidan con prisión preventiva a la primera de cambio. A parte de robar, ¿hay dos varas de medir el delito según quién seas? Visto lo visto es muy difícil contestar que no a esa pregunta, y eso es MUY grave.
Publicaba ayer Forges en El País una viñeta muy ácida, muy amarga, en la que la corrupción desenfrenada lo pudría todo, incluso aquello que poseemos que ya de partida no estaba muy sano. Es un chiste descarnado, cruel hacia nosotros mismos, que somos los que estamos generando este desaguisado, hacia unos políticos que “mangan” mucho y trabajan poco, y una sociedad a la que no parece importarle y deja hacer, porque “si no son ellos, otros robarán”, frase que esconde el cinismo en el que vivimos, y en la que subyace un pensamiento aún peor, ese de “... si no son ellos, a lo mejor yo mismo me puedo aprovechar”.
martes, octubre 20, 2009
La que se está liando en Pakistán
A lo largo de la semana pasada tuvieron lugar una serie de atentados protagonizados por los talibanes en Pakistán que dejaron un balance cercano a los doscientos muertos. Sí, sí, doscientos, un 11M de manera progresiva. Los talibanes ya no se conforman con poner bombas en convoyes militares en las montañas, sino que han empezado a atacar cuarteles del ejército en ciudades importantes, en una ofensiva en toda la regla contra el gobierno de Islamabad, que se ha visto obligado a contraatacar con el ejército en la región de Waziristán.
Un panorama envenenado, desde luego. Para acabar de rematar la historia, aunque quizás no haya escogido el verbo más adecuado (o sí) el Domingo tuvo lugar un atentado suicida contra la guardia revolucionaría ....... iraní. Cerca de cuarenta muertos, entre ellos algunos de los dirigentes de este cuerpo de élite militar, principal brazo armado de loa Ayatolás en su labor de control del país persa. El atentado se produjo en una región que es fronteriza con Pakistán, y recordemos que Irán, Pakistán y, adivinen quién falta, Afganistán, comparten frontera. La primera reacción, explosiva, por parte de Teherán, fue culpar a los servicios secretos occidentales, británicos y estadounidenses en concreto, azuzando así un rencor que no beneficia en nada en las conversaciones sobre el programa nuclear iraní que se están desarrollando ahora mismo. Ahora la cosa ha derivado un poco, porque si bien el régimen sigue manteniendo el discurso de que el occidental es el culpable, ha empezado a acusar a Pakistán de estar detrás de estos actos, o de al menos ofrecer refugio y cobijo a los planificadores del atentado dominical. Así las cosas, y de mientras el avispero afgano degenera hacia no se sabe donde, en medio de acusaciones de fraude electoral masivo y cancelación de votos, Irán y sobre todo Pakistán se inestabilizan a marchas forzadas. Pareciera como que el objetivo de los talibanes, denominando así a toda esa serie de fanáticos islamistas que actúan en al zona, que incluye a los seguidores de Bin Laden y a otros, tratasen de derribar al gobierno pakistaní. Le han cogido manía y han decidido derrocarlo. Pakistán es un país grande, con 160 millones de habitantes, fronterizo con la India, poseedor de 50 cabezas nucleares reconocidas, misiles balísticos, un gran ejército y unos servicios secretos, el ISI, bastante desarrollados y que están involucrados en todos los “fregados” habidos en la zona desde hace muchos años. Posee enormes recursos naturales y un valor estratégico inmenso. Sinceramente creo que es muy difícil que el gobierno de Pakistán se hunda, y si lo hiciera me apuesto lo que quieran a que los militares, que controlan de facto el país desde hace tiempo, darían un golpe de estado “duro” y atacarían con fuerza a los talibanes. Pero de momento la situación en el país es grave, con atentados perpetuos, zonas del mismo descontroladas, como Waziristán, otras recién reconquistadas, como el valle de Swat, que ha costado mucho esfuerzo recuperar al ejército pakistaní, y una frontera con Afganistán que más que un coladero es una ratonera. Un escenario de pesadilla en el que, me da la sensación, los acontecimientos se están precipitando a toda velocidad, y el caos y el desorden imperante no dejan de crecer, y eso no es nada bueno ni, en primer lugar para los que allí viven, ni para nadie en su conjunto.
Quizás se pregunte, cuando lea todo esto, si a mi me importa algo lo que suceda allí o no, más allá del hecho de tener las tropas en Afganistán y lo que pueda pasarles. Pakistán, Irán, Waziristán.... dónde están??? Eso está muy lejos, pensará, y así es físicamente. Pero no se engañe, lo que suceda allí, y lo que allí surja, nos afecta y afectará en gran medida en el futuro. Como recomendación, lea el libro, magníficamente escrito, titulado La torre elevada, recién publicado en España, en el que verá como de una serie de pordioseros fanáticos en medio de unas cuevas puede surgir una imagen del infierno hecha realidad a mucha distancia, tanta como la que separa las cuevas de Tora Bora del downtown de Manhattan.
Un panorama envenenado, desde luego. Para acabar de rematar la historia, aunque quizás no haya escogido el verbo más adecuado (o sí) el Domingo tuvo lugar un atentado suicida contra la guardia revolucionaría ....... iraní. Cerca de cuarenta muertos, entre ellos algunos de los dirigentes de este cuerpo de élite militar, principal brazo armado de loa Ayatolás en su labor de control del país persa. El atentado se produjo en una región que es fronteriza con Pakistán, y recordemos que Irán, Pakistán y, adivinen quién falta, Afganistán, comparten frontera. La primera reacción, explosiva, por parte de Teherán, fue culpar a los servicios secretos occidentales, británicos y estadounidenses en concreto, azuzando así un rencor que no beneficia en nada en las conversaciones sobre el programa nuclear iraní que se están desarrollando ahora mismo. Ahora la cosa ha derivado un poco, porque si bien el régimen sigue manteniendo el discurso de que el occidental es el culpable, ha empezado a acusar a Pakistán de estar detrás de estos actos, o de al menos ofrecer refugio y cobijo a los planificadores del atentado dominical. Así las cosas, y de mientras el avispero afgano degenera hacia no se sabe donde, en medio de acusaciones de fraude electoral masivo y cancelación de votos, Irán y sobre todo Pakistán se inestabilizan a marchas forzadas. Pareciera como que el objetivo de los talibanes, denominando así a toda esa serie de fanáticos islamistas que actúan en al zona, que incluye a los seguidores de Bin Laden y a otros, tratasen de derribar al gobierno pakistaní. Le han cogido manía y han decidido derrocarlo. Pakistán es un país grande, con 160 millones de habitantes, fronterizo con la India, poseedor de 50 cabezas nucleares reconocidas, misiles balísticos, un gran ejército y unos servicios secretos, el ISI, bastante desarrollados y que están involucrados en todos los “fregados” habidos en la zona desde hace muchos años. Posee enormes recursos naturales y un valor estratégico inmenso. Sinceramente creo que es muy difícil que el gobierno de Pakistán se hunda, y si lo hiciera me apuesto lo que quieran a que los militares, que controlan de facto el país desde hace tiempo, darían un golpe de estado “duro” y atacarían con fuerza a los talibanes. Pero de momento la situación en el país es grave, con atentados perpetuos, zonas del mismo descontroladas, como Waziristán, otras recién reconquistadas, como el valle de Swat, que ha costado mucho esfuerzo recuperar al ejército pakistaní, y una frontera con Afganistán que más que un coladero es una ratonera. Un escenario de pesadilla en el que, me da la sensación, los acontecimientos se están precipitando a toda velocidad, y el caos y el desorden imperante no dejan de crecer, y eso no es nada bueno ni, en primer lugar para los que allí viven, ni para nadie en su conjunto.
Quizás se pregunte, cuando lea todo esto, si a mi me importa algo lo que suceda allí o no, más allá del hecho de tener las tropas en Afganistán y lo que pueda pasarles. Pakistán, Irán, Waziristán.... dónde están??? Eso está muy lejos, pensará, y así es físicamente. Pero no se engañe, lo que suceda allí, y lo que allí surja, nos afecta y afectará en gran medida en el futuro. Como recomendación, lea el libro, magníficamente escrito, titulado La torre elevada, recién publicado en España, en el que verá como de una serie de pordioseros fanáticos en medio de unas cuevas puede surgir una imagen del infierno hecha realidad a mucha distancia, tanta como la que separa las cuevas de Tora Bora del downtown de Manhattan.
lunes, octubre 19, 2009
Woody Allen ha vuelto
Allen es uno de los personajes más fieles de entre los que pueblan el mundo del cine. Cada año acude fiel a su cita otoñal y entrega un nuevo trabajo, un ritmo de producción tan alto en el que, inevitablemente, hay altibajos. Por ejemplo, el producto de la temporada pasada, Vicky Cristina Barcelona, era tan malo como su propio título. Sospecho que Allen vio una jugosa subvención otorgada a ciegas por Mediapro (La sexta y compañía) y se lanzó a por ella sin complicarse mucho la vida. La gran triunfadora de aquella película fue Penélope Cruz, pero el resto es perfectamente prescindible y olvidable.
En este año 2009, sin embargo, Allen ha hecho un ejercicio de vuelta a sí mismo, y le ha salido bien. La película en castellano se ha traducido como “Si al cosa funciona” título algo raro pero que es acertado una vez vista la historia. Volvemos a Manhattan, a una Nueva York de ensueño, a personajes sofisticados, que se enfrentan a otros esteriotipados como incultos y religiosos, que sufrirán grandes transformaciones y que al final no e parecerán en nada a como empezaron, ni en sus vidas ni sus aspiraciones. El personaje principal lo interpreta el actor Larry David, famosos aquí por ser coprotagonista de la serie “Seinfield”. Él es el que hace el papel “alleniano” si se me permite esa palabrota, porque en esta película no vemos a Woody, aunque si le oímos. Boris Yelnikoff, que así se llama el protagonista, es un judío sexagenario divorciado que vive sólo. Está lleno de prejuicios sobre todo lo que le rodea, es brillante, casi llegó a ser premio nóbel de física, y observa al resto como pordioseros intelectuales que viven en su cloaca de oscuridad. Es hipocondríaco y sufre frecuentes ataques de pánico en medio de la noche al darse cuenta de que tarde o temprano morirá. Discute con sus amigos frecuentemente sobre cualquier aspecto de la vida y un cierto resentimiento le reconcome. Tras su divorcio su experiencia sexual es nula, su apetencia aún es menor y su misoginia resulta transgresora. Este personaje, difícil de encarnar de una manera creíble, pero que el bueno de David encarrila con una maestría absoluta, soporta todo el peso de la película, aunque llega un momento en el que se encuentra a una pordiosera bajo el rellano de su escalera que le pide acogida durante unos días, y ese será el inicio de la transformación, no tanto de su vida, sino de la de todos los que le rodean, en especial de la chica y de su familia. Evan RAchel Word interpreta con solvencia el papel de chica paleta, ingenua, estúpida y proveniente del tercer fondo de armario de la América profunda, que sabe que es un pibón que lo explota (por cierto, da su cosa pensar que un sujeto como Marilyn MAnson se acuesta con Rachel Word, la bella y la bestia en su formato más moderno, jejeje) A lo largo del filme Yelnikoff no deja de mostrar un desprecio elevado hacia su temporal compañera de piso ni a sus costumbres ni a sus hábitos, bueno, y a todo lo que le rodea. Esto da lugar a numerosas escenas divertidas, en la que no son tanto los chistes como los contrastes que se producen entre ambas mentalidades, caricaturizadas en sus extremos, lo que provoca la risa y el humor. La aparición progresiva de los familiares de la protagonista eleva el humor a altas cotas, y hay escenas realmente muy graciosas.
En cierto sentido es una película muy de Allen, por lo que al que no le vaya su estilo “cultureta”, progre y antirreligioso le va a caer algo mal, pero la verdad es que me lo pasé muy bien viéndola, no tanto por los chistes, las gracias inteligentes y el poder contemplar una historia hilvanada, bien escrita y con gusto, sino sobre todo por ver que tras algunos traspiés Allen conserva la sabiduría de hacer buen cine en su interior y la puede sacar cuando la desee. No pasará a la historia entre sus mejores, pero es un rato de placer divertido en un cine, y eso hoy en día es algo casi milagroso, así que sólo por ello vayan a verla, y discútanla a la salida.
En este año 2009, sin embargo, Allen ha hecho un ejercicio de vuelta a sí mismo, y le ha salido bien. La película en castellano se ha traducido como “Si al cosa funciona” título algo raro pero que es acertado una vez vista la historia. Volvemos a Manhattan, a una Nueva York de ensueño, a personajes sofisticados, que se enfrentan a otros esteriotipados como incultos y religiosos, que sufrirán grandes transformaciones y que al final no e parecerán en nada a como empezaron, ni en sus vidas ni sus aspiraciones. El personaje principal lo interpreta el actor Larry David, famosos aquí por ser coprotagonista de la serie “Seinfield”. Él es el que hace el papel “alleniano” si se me permite esa palabrota, porque en esta película no vemos a Woody, aunque si le oímos. Boris Yelnikoff, que así se llama el protagonista, es un judío sexagenario divorciado que vive sólo. Está lleno de prejuicios sobre todo lo que le rodea, es brillante, casi llegó a ser premio nóbel de física, y observa al resto como pordioseros intelectuales que viven en su cloaca de oscuridad. Es hipocondríaco y sufre frecuentes ataques de pánico en medio de la noche al darse cuenta de que tarde o temprano morirá. Discute con sus amigos frecuentemente sobre cualquier aspecto de la vida y un cierto resentimiento le reconcome. Tras su divorcio su experiencia sexual es nula, su apetencia aún es menor y su misoginia resulta transgresora. Este personaje, difícil de encarnar de una manera creíble, pero que el bueno de David encarrila con una maestría absoluta, soporta todo el peso de la película, aunque llega un momento en el que se encuentra a una pordiosera bajo el rellano de su escalera que le pide acogida durante unos días, y ese será el inicio de la transformación, no tanto de su vida, sino de la de todos los que le rodean, en especial de la chica y de su familia. Evan RAchel Word interpreta con solvencia el papel de chica paleta, ingenua, estúpida y proveniente del tercer fondo de armario de la América profunda, que sabe que es un pibón que lo explota (por cierto, da su cosa pensar que un sujeto como Marilyn MAnson se acuesta con Rachel Word, la bella y la bestia en su formato más moderno, jejeje) A lo largo del filme Yelnikoff no deja de mostrar un desprecio elevado hacia su temporal compañera de piso ni a sus costumbres ni a sus hábitos, bueno, y a todo lo que le rodea. Esto da lugar a numerosas escenas divertidas, en la que no son tanto los chistes como los contrastes que se producen entre ambas mentalidades, caricaturizadas en sus extremos, lo que provoca la risa y el humor. La aparición progresiva de los familiares de la protagonista eleva el humor a altas cotas, y hay escenas realmente muy graciosas.
En cierto sentido es una película muy de Allen, por lo que al que no le vaya su estilo “cultureta”, progre y antirreligioso le va a caer algo mal, pero la verdad es que me lo pasé muy bien viéndola, no tanto por los chistes, las gracias inteligentes y el poder contemplar una historia hilvanada, bien escrita y con gusto, sino sobre todo por ver que tras algunos traspiés Allen conserva la sabiduría de hacer buen cine en su interior y la puede sacar cuando la desee. No pasará a la historia entre sus mejores, pero es un rato de placer divertido en un cine, y eso hoy en día es algo casi milagroso, así que sólo por ello vayan a verla, y discútanla a la salida.
viernes, octubre 16, 2009
Catástrofe ecológica, y de las de verdad
Este verano ha hecho un calor de mil demonios, y con eso no les revelo nada nuevo. Mirando por la ventana del trabajo y con las vistas de una ciudad ardiente y unos campos desolados pensaba a veces como era posible que todo no ardiese de lo reseco que estaba. Subían de vez en cuando al cielo nubes de polvo y la imagen en general, era desoladora. Era entonces cuando uno se preguntaba porqué las autoridades de este país no llenan esos eriales de árboles y permiten que los pocos que hay se incendien, porque este año ha sido de grandes incendios visibles y, sorpresa, algunos ocultos.
Resulta que la semana pasada se publicó un artículo en El País que habla de un incendio subterráneo en el parque de las Tablas de Daimiel. Anda, esto qué es, me pregunté al verlo. Como muchos sabrán, Las Tablas de Daimiel son un humedal que se encuentra en Castilla la Mancha, y que es parque nacional. A lo largo de muchos años, varios miles, la vegetación de ese parque ha ido siendo sustituida por nuevos brotes que enterraban a los antiguos, formándose así una profunda capa de sedimentos biológicos, aderezados con turbas provenientes del humedal y otros residuos orgánicos. Todas estas capas, cada vez a mayor profundidad y presión, se han ido compactando y, en un proceso que el artículo describía como similar al que se desarrolla en una carbonera de carbón vegetal, se han convertido en material combustible. Algo así como lo que se estudia en la escuela sobre el proceso de formación del carbón y el petróleo a partir de los restos de épocas pretéritas pero de manera acelerada, motivo por el cual el producto final tampoco es tan combustible y potente como el oro negro. Parece ser, y en esto les aseguro que no soy un experto, que este proceso es bastante común es ecosistemas similares, donde abunda la vegetación y las capas de humedad. Sin embargo en Daimiel ha habido un problema, que es que la humedad, la capa de agua superficial ,s e ha ido secando estos años. La sequía y al sobreexplotación para uso agrario y humano del acuífero que lo abastece ha hecho que el nivel de las aguas baje mucho, y donde antes había marismas y embarcaderos ahora sólo se encuentren lechos resecos y postes de madera que antes servían para amarrar barcas. El calor se ha ido filtrando a través del suelo, éste se ah resecado y agrietado, y al final se ha acabado por producir un inicio de combustión en toda esa materia acumulada en el subsuelo. Las grietas producto de la fragmentación del suelo aportan un caudal extra de oxígeno que alimenta el fuego y, por lo que parece, y aunque pueda parecer milagroso, ahora mismo un gran incendio está quemando el suelo del parque. De vez en cuando asoman fumarolas, penachos de humo procedentes de agujeros profundos, que muestran que, en efecto, algo se está chamuscando allí abajo. Al leer la noticia, a parte de la sorpresa por lo que contaba, me suponía que eso no podía ser muy bueno ni para el parque en su profundidad ni en su exterior, y lamentablemente ese parece ser el juicio de los expertos, que los hay en estas cosas también. Se asegura que el daño para el parque es irreversible, aunque no tengo tampoco claro qué quiere decir eso. Si a veces se ha dicho que Daimiel puede ser descatalogado como parque nacional por su estado “visible” supongo que esto será la puntilla.
¿Cómo se apaga un incendio así? Buena pregunta. Parece que lo único que se puede hacer es inundar el terreno, y que el agua, poco a poco, se filtre por el suelo y a través de las grietas, y que contribuya a bajar la temperatura, pero en todo caso sería un proceso lento, porque las brasas estarán calientes mucho tiempo. Parece que una temporada normal de lluvias no serviría para mucho, y eso si llueve, porque por ahora el otoño es seco como pocos. Todo un reto de ingeniería, visto lo visto, y un problema de esos que no se ven, que asoman, pero que no tenemos ni idea de cómo solucionar una vez creado. Una pena por el parque.
Resulta que la semana pasada se publicó un artículo en El País que habla de un incendio subterráneo en el parque de las Tablas de Daimiel. Anda, esto qué es, me pregunté al verlo. Como muchos sabrán, Las Tablas de Daimiel son un humedal que se encuentra en Castilla la Mancha, y que es parque nacional. A lo largo de muchos años, varios miles, la vegetación de ese parque ha ido siendo sustituida por nuevos brotes que enterraban a los antiguos, formándose así una profunda capa de sedimentos biológicos, aderezados con turbas provenientes del humedal y otros residuos orgánicos. Todas estas capas, cada vez a mayor profundidad y presión, se han ido compactando y, en un proceso que el artículo describía como similar al que se desarrolla en una carbonera de carbón vegetal, se han convertido en material combustible. Algo así como lo que se estudia en la escuela sobre el proceso de formación del carbón y el petróleo a partir de los restos de épocas pretéritas pero de manera acelerada, motivo por el cual el producto final tampoco es tan combustible y potente como el oro negro. Parece ser, y en esto les aseguro que no soy un experto, que este proceso es bastante común es ecosistemas similares, donde abunda la vegetación y las capas de humedad. Sin embargo en Daimiel ha habido un problema, que es que la humedad, la capa de agua superficial ,s e ha ido secando estos años. La sequía y al sobreexplotación para uso agrario y humano del acuífero que lo abastece ha hecho que el nivel de las aguas baje mucho, y donde antes había marismas y embarcaderos ahora sólo se encuentren lechos resecos y postes de madera que antes servían para amarrar barcas. El calor se ha ido filtrando a través del suelo, éste se ah resecado y agrietado, y al final se ha acabado por producir un inicio de combustión en toda esa materia acumulada en el subsuelo. Las grietas producto de la fragmentación del suelo aportan un caudal extra de oxígeno que alimenta el fuego y, por lo que parece, y aunque pueda parecer milagroso, ahora mismo un gran incendio está quemando el suelo del parque. De vez en cuando asoman fumarolas, penachos de humo procedentes de agujeros profundos, que muestran que, en efecto, algo se está chamuscando allí abajo. Al leer la noticia, a parte de la sorpresa por lo que contaba, me suponía que eso no podía ser muy bueno ni para el parque en su profundidad ni en su exterior, y lamentablemente ese parece ser el juicio de los expertos, que los hay en estas cosas también. Se asegura que el daño para el parque es irreversible, aunque no tengo tampoco claro qué quiere decir eso. Si a veces se ha dicho que Daimiel puede ser descatalogado como parque nacional por su estado “visible” supongo que esto será la puntilla.
¿Cómo se apaga un incendio así? Buena pregunta. Parece que lo único que se puede hacer es inundar el terreno, y que el agua, poco a poco, se filtre por el suelo y a través de las grietas, y que contribuya a bajar la temperatura, pero en todo caso sería un proceso lento, porque las brasas estarán calientes mucho tiempo. Parece que una temporada normal de lluvias no serviría para mucho, y eso si llueve, porque por ahora el otoño es seco como pocos. Todo un reto de ingeniería, visto lo visto, y un problema de esos que no se ven, que asoman, pero que no tenemos ni idea de cómo solucionar una vez creado. Una pena por el parque.
jueves, octubre 15, 2009
Amo el azúcar y el chocolate
No se si se han dado cuenta ustedes, pero un paseo por muchas de nuestras calles es una sucesión de prohibiciones, lagunas con sentido, otras sin él. Pisar el césped, arrojar objetos pintar paredes, escupir, sentarse en las aceras... decenas de cosas prohibidas que hasta ahora no se introducían en la vida privada de las personas y que trataban, en general, de regular el comportamiento cívico. Sin embargo las autoridades públicas, una vez que se ponen, les da gustillo prohibir, como si de subir impuestos fuese, y se lanzan a tumba abierta.
La Generalitat de Cataluña ha decidido prohibir el happy hour, esa oferta de 2 por 1 en las copas que algunos locales realizan durante una periodo determinado de tiempo a lo largo de la noche y que, como su nombre indica, parece provenir de la cultura anglosajona, con la idea, dice el regulador, de controlar el consumo de alcohol sin reparos que se produce en esos momentos. Y yo al leer esto me quedé asombrado, y eso que no debiera hablar mucho del alcohol porque a mi edad, nada tierna ya, aún no me he emborrachado nunca, pero me deja alucinado que un gobierno, el que sea, haga algo para “reducir el consumo de alcohol” justo cuando dicho consumo no genera recaudación. El alcohol y el tabaco son enormes fuentes de ingresos para las arcas públicas, están gravados con impuestos elevados (y más que subirán) y su inelasticidad de demanda, provocada por el dolor que deja abandonar esos hábitos a sus consumidores, los hace elevarse en el olimpo de los bienes que todo gobierno desea para vender, gravar y explotar, junto a la gasolina y similares. Si se desea moderar el consumo de alcohol, como dice la Generalitat, ¿por qué se permiten y fomentan los botellones? ¿Cómo es que no se sanciona a los locales que incumpliendo todas las normas ofrecen bebidas a menores de edad con el conocimiento de todos y la vista gorda de aún más? Y así podría plantear mucha preguntas, pero me da que en el fondo del asunto un botellón, para una administración pública no es un problema de salud, sino una reunión de pagadores voluntarios de impuestos, y que las arcas se frotan las manos cada vez que un señor paga una copa, por lo que si paga una y se lleva dos deja de ingresar, y eso no se puede consentir. Además, si el alcohol es una droga pública, privada y legal, uno puede beber de ella lo que le venga en gana, lo mismo que si quiere se puede tirar por la ventana y matarse de una manera más directa. Allá con su responsabilidad, pero eso de que te dejamos beber pero como nos venga bien, u otras normas que empiezan a proliferar así no deja de parecerme una arbitrariedad y una intromisión del gobierno en una esfera privada de la vida de la gente. Lo malo es que esta invasión se extiende hacia todo tipo de productos y bienes, algunos de ellos tan inocentes y buenos como el azúcar. Sí, sí, resulta que a alguna lumbrera se le ha ocurrido que se pueden poner impuestos sobre las bebidas azucaradas y otros dulces para frenar la epidemia de obesidad, pero ese genio ilustrado no ha sido capaz de suponer que la obesidad se deriva de que estemos todo el día sentados, sin hacer ejercicio, y que los chavales ya no jueguen en la calle, sino frente a la playstation, y que coman azúcares o ensaladas, las acumularán igualmente en los rollizos dedos, que sólo aprietan botones de mandos a distancia, y no manillares de bicicletas.
Lo confieso, la semana pasada, tomando un café con azúcar y leyendo el artículo de los impuestos al dulce me entró un cabreo monumental. El azúcar o el chocolate son una de las mejores cosas del mundo (y que, al contrario que otras, nunca dice que no, :-)) Y si uno quiere zamparse cuatro kilos de una sentada allá él y su responsabilidad, como si no quiere tomar nada. Al final nos van a prohibir de todo y, por su puesto, nos cobrarán por ello, y nos dirán que es por nuestro bien, y si acabamos aplaudiendo (y cosas como el canon digital ya cuelan...) nos mereceremos el premio de gilipollas del milenio. VIVA EL DULCE!!!!!!!
La Generalitat de Cataluña ha decidido prohibir el happy hour, esa oferta de 2 por 1 en las copas que algunos locales realizan durante una periodo determinado de tiempo a lo largo de la noche y que, como su nombre indica, parece provenir de la cultura anglosajona, con la idea, dice el regulador, de controlar el consumo de alcohol sin reparos que se produce en esos momentos. Y yo al leer esto me quedé asombrado, y eso que no debiera hablar mucho del alcohol porque a mi edad, nada tierna ya, aún no me he emborrachado nunca, pero me deja alucinado que un gobierno, el que sea, haga algo para “reducir el consumo de alcohol” justo cuando dicho consumo no genera recaudación. El alcohol y el tabaco son enormes fuentes de ingresos para las arcas públicas, están gravados con impuestos elevados (y más que subirán) y su inelasticidad de demanda, provocada por el dolor que deja abandonar esos hábitos a sus consumidores, los hace elevarse en el olimpo de los bienes que todo gobierno desea para vender, gravar y explotar, junto a la gasolina y similares. Si se desea moderar el consumo de alcohol, como dice la Generalitat, ¿por qué se permiten y fomentan los botellones? ¿Cómo es que no se sanciona a los locales que incumpliendo todas las normas ofrecen bebidas a menores de edad con el conocimiento de todos y la vista gorda de aún más? Y así podría plantear mucha preguntas, pero me da que en el fondo del asunto un botellón, para una administración pública no es un problema de salud, sino una reunión de pagadores voluntarios de impuestos, y que las arcas se frotan las manos cada vez que un señor paga una copa, por lo que si paga una y se lleva dos deja de ingresar, y eso no se puede consentir. Además, si el alcohol es una droga pública, privada y legal, uno puede beber de ella lo que le venga en gana, lo mismo que si quiere se puede tirar por la ventana y matarse de una manera más directa. Allá con su responsabilidad, pero eso de que te dejamos beber pero como nos venga bien, u otras normas que empiezan a proliferar así no deja de parecerme una arbitrariedad y una intromisión del gobierno en una esfera privada de la vida de la gente. Lo malo es que esta invasión se extiende hacia todo tipo de productos y bienes, algunos de ellos tan inocentes y buenos como el azúcar. Sí, sí, resulta que a alguna lumbrera se le ha ocurrido que se pueden poner impuestos sobre las bebidas azucaradas y otros dulces para frenar la epidemia de obesidad, pero ese genio ilustrado no ha sido capaz de suponer que la obesidad se deriva de que estemos todo el día sentados, sin hacer ejercicio, y que los chavales ya no jueguen en la calle, sino frente a la playstation, y que coman azúcares o ensaladas, las acumularán igualmente en los rollizos dedos, que sólo aprietan botones de mandos a distancia, y no manillares de bicicletas.
Lo confieso, la semana pasada, tomando un café con azúcar y leyendo el artículo de los impuestos al dulce me entró un cabreo monumental. El azúcar o el chocolate son una de las mejores cosas del mundo (y que, al contrario que otras, nunca dice que no, :-)) Y si uno quiere zamparse cuatro kilos de una sentada allá él y su responsabilidad, como si no quiere tomar nada. Al final nos van a prohibir de todo y, por su puesto, nos cobrarán por ello, y nos dirán que es por nuestro bien, y si acabamos aplaudiendo (y cosas como el canon digital ya cuelan...) nos mereceremos el premio de gilipollas del milenio. VIVA EL DULCE!!!!!!!
miércoles, octubre 14, 2009
El PP embarranca en la Costa
Lo confieso. Me da una pereza monumental tener que dedicarle una entrada al caso Gürtel, porque con la que está cayendo y los problemas a los que nos enfrentamos que ocupemos nuestros esfuerzos y tiempo en que unos estafadores, que no parecen muy presuntos, nos mareen sobre si se van o no, si lo dejan, vuelven o desaparecen es un despropósito. En todo caso el patético espectáculo que está ofreciendo el PP llega a cotas de auténtico vodevil, y lo que sucedió ayer en Valencia demuestra hasta que punto el partido de la oposición carece de gobierno.
Resulta que el Viernes se anunció por SMS que en la reunión de la ejecutiva valenciana del PP de ayer se iba a promover el cese temporal de Ricardo Costa en sus papeles de Secretario General del PP en la Comunidad Valenciana y portavoz del mismo. Recordemos que Costa aparece en las grabaciones hechas públicas del sumario Gürtel aceptando sobornos por parte de Correa y toda esa calaña tales como relojes de 20.000 euros, que supongo darán la hora como los del todo a 100 y prebendas varias. Así, su situación personal y política se deterioró con fuerza a lo largo de la semana pasada y parecía que su cabeza era el precio necesario para contener una manera que desbordaba claramente a al ejecutiva nacional del PP. Ayer sin embargo, tras la reunión regional, no quedó claro si se había cesado a Costa o no, y a día y hora de hoy yo no se exactamente en que situación está, porque él y los valencianos admiten que si se crea una comisión interna de investigación sobre su patrimonio Costa será relevado temporalmente como Secretario General, pero los líderes de Génova dan por sentado que YA ha sido relevado de las DOS funciones, Secretario General y portavoz. Algunos periódicos, ejemplo de El País, ofrecen hoy la versión de que Camps, el jefe de Costa, realmente ha engañado a Rajoy y al resto de Génova, de tal manera que inicialmente ofreció la cabeza de su mano derecha pero luego no se atrevió a cortarla, y en la central dieron por hecho un cese que no ha tenido lugar. Lo cierto es que ahora no hay nada cierto, ya que como dice un mismo titular de El Mundo, Camps mantiene a Costa en el cargo y a su derecha, en otro titular, señala que Rajoy lo da por cesado. El cruce de notas, comunicados y frases que se produjo ayer por la tarde noche entre Valencia y Madrid fue bochornoso, y a quién dejó en peor lugar inicialmente fue a la ejecutiva de Madrid, porque o bien parecía que no se enteraba de nada o que era toreada por completo por los hombres de Camps, un dirigente que en este asunto ha demostrado no saber gestionar un problema, y que independientemente de si está involucrado o no en el escándalo de corrupción, ha quedado inutilizado como figura política para siempre, al menos a ojos de quien esto escribe.
¿Qué debe hacer el PP para salir del precipicio al que algunos le han empujado y con todas sus propias ganas se ha arrojado? Pues echarle valor y un par. Nada más y nada menos, y empezar a cortar cabezas en la plaza pública de la manera más cruda y cruel posible. Resulta evidente que la organización valenciana del partido ya no es válida. Debe ser cesada, creada una gestora dirigida directamente desde Madrid y Camps, Costa y todos los demás deben dar explicaciones de lo sucedido. Todo lo que el PP tarde en hacer algo así supondrá un deterioro en su imagen y solidez que puede acabar por hundirlo en un peligroso fango. Es hora de que algunos de sus dirigentes dirijan, que parta eso están.
Resulta que el Viernes se anunció por SMS que en la reunión de la ejecutiva valenciana del PP de ayer se iba a promover el cese temporal de Ricardo Costa en sus papeles de Secretario General del PP en la Comunidad Valenciana y portavoz del mismo. Recordemos que Costa aparece en las grabaciones hechas públicas del sumario Gürtel aceptando sobornos por parte de Correa y toda esa calaña tales como relojes de 20.000 euros, que supongo darán la hora como los del todo a 100 y prebendas varias. Así, su situación personal y política se deterioró con fuerza a lo largo de la semana pasada y parecía que su cabeza era el precio necesario para contener una manera que desbordaba claramente a al ejecutiva nacional del PP. Ayer sin embargo, tras la reunión regional, no quedó claro si se había cesado a Costa o no, y a día y hora de hoy yo no se exactamente en que situación está, porque él y los valencianos admiten que si se crea una comisión interna de investigación sobre su patrimonio Costa será relevado temporalmente como Secretario General, pero los líderes de Génova dan por sentado que YA ha sido relevado de las DOS funciones, Secretario General y portavoz. Algunos periódicos, ejemplo de El País, ofrecen hoy la versión de que Camps, el jefe de Costa, realmente ha engañado a Rajoy y al resto de Génova, de tal manera que inicialmente ofreció la cabeza de su mano derecha pero luego no se atrevió a cortarla, y en la central dieron por hecho un cese que no ha tenido lugar. Lo cierto es que ahora no hay nada cierto, ya que como dice un mismo titular de El Mundo, Camps mantiene a Costa en el cargo y a su derecha, en otro titular, señala que Rajoy lo da por cesado. El cruce de notas, comunicados y frases que se produjo ayer por la tarde noche entre Valencia y Madrid fue bochornoso, y a quién dejó en peor lugar inicialmente fue a la ejecutiva de Madrid, porque o bien parecía que no se enteraba de nada o que era toreada por completo por los hombres de Camps, un dirigente que en este asunto ha demostrado no saber gestionar un problema, y que independientemente de si está involucrado o no en el escándalo de corrupción, ha quedado inutilizado como figura política para siempre, al menos a ojos de quien esto escribe.
¿Qué debe hacer el PP para salir del precipicio al que algunos le han empujado y con todas sus propias ganas se ha arrojado? Pues echarle valor y un par. Nada más y nada menos, y empezar a cortar cabezas en la plaza pública de la manera más cruda y cruel posible. Resulta evidente que la organización valenciana del partido ya no es válida. Debe ser cesada, creada una gestora dirigida directamente desde Madrid y Camps, Costa y todos los demás deben dar explicaciones de lo sucedido. Todo lo que el PP tarde en hacer algo así supondrá un deterioro en su imagen y solidez que puede acabar por hundirlo en un peligroso fango. Es hora de que algunos de sus dirigentes dirijan, que parta eso están.
martes, octubre 13, 2009
Guguuuuu!!!
Es lo que tiene el final de las vacaciones, que uno se reincorpora y empieza a pensar qué ha hecho en ellas. Una semana tampoco da para muchas maravillas, y poco más he hecho que descansar con un tiempo más apacible de lo previsto la primera parte y más típico del norte en su segunda mitad. Sin embargo ha habido una cosa que he hecho por encima de todas las demás, más que dar paseos, visitar amigos, hacer recados, saludar conocidos, o mirar cosas como un pasmarote.
Y eso que ha dominado toda al semana ha sido..... los niños. Sí, sí, niños, muchos niños y niñas, nacidos algunos hace pocos meses, otros cercanos al año, y entre medias todo el abanico de meses, estados de lactancia y característica que se pueda imaginar. No daba veinte pasos por Elorrio sin cruzarme con una amiga que había sido madre recientemente, y que con todo su orgullo llevaba no el carro del supermercado, sino un remedo del nuevo Ferrari de Fernando Alonso con un niño alojado en su interior.. “Oh, qué bonito!!!!... ¿cómo se llamaba??? Es que ya con tanto se me olvidan los sexos y los nombres” Y entonces comienza una descripción que para mi resulta tan ajena como el relato de la creación del mundo por parte de los Vedas hindúes. Además de los que uno se encuentra de casualidad están los niños de los amigos de toda la vida, que crecen a velocidad de vértigo y se adentran en estadios de desarrollo tales como el de la fase de los dientes y otros procesos tan apasionantes. A ello le debemos sumar las visitas a amigos, bueno, mejor dicho amigas en este caso, que hace tiempo no veía y que mucho antes debiera haber pasado para devolverles un merecido abrazo. Antes, dicho de manera un poco exagerada, yo veía a mis amigas como posibles amantes, o al menos con ojos cargados de un cariño más rudo, luego conocías a las parejas de las amigas, chicos agradables y simpáticos, que se acababan convirtiendo en sus maridos Las vistas en la siguiente etapa era de tipo Ikea, porque en ellas veías como habían decorado el piso que ya se habían comprado, y en casi todas las casas había una habitación desnuda sin decorar a la espera de la llegada de “los niños”. Ahora esas habitaciones ya lucen todas con unos colores pastel chillones, azules principalmente, y se encuentran atestadas de cosas pequeñas, que como son enanas aún proliferan más, y se han convertido en el corazón de los pisos que ocupan. De momento han desbancado al salón, y la cuna de la esquina y su bamboleo reinan sobre el plasma que como al arpa de Bécquer, pasa muchas de sus horas arrinconado y sin que nadie le haga caso. Y allí, en todos los casos, estaba el “tío David”, cambiando de escenario, de amigos, de ciudad, de entorno, de vecindario, pero con una escena casi idéntica en todas partes, formada por una pareja obnubilada, un retoño más o menos inquieto y un visitante más perdido de lo que se puedan imaginar.
Porque pese a lo que pueda parecer, y como muchos ya saben, no me gustan los niños. Están bien, aunque esta no es manera de tratar a personas, para un rato, media hora de juego entre ellos y sus padres, pero pasando de ahí se convierten para mi en un motivo de distracción y perturbación creciente. Cuando abandonaba a mis visitas y les dejaba sumergidas en una conversación críptica para mi, basada en “tomas”, papillas, vacunas y demás, casi suspiraba de alivio, aunque es casi seguro que lo normal era lo que dejaba al otro lado de la puerta, y lo extraño era lo que me llevaba conmigo mismo.
Y eso que ha dominado toda al semana ha sido..... los niños. Sí, sí, niños, muchos niños y niñas, nacidos algunos hace pocos meses, otros cercanos al año, y entre medias todo el abanico de meses, estados de lactancia y característica que se pueda imaginar. No daba veinte pasos por Elorrio sin cruzarme con una amiga que había sido madre recientemente, y que con todo su orgullo llevaba no el carro del supermercado, sino un remedo del nuevo Ferrari de Fernando Alonso con un niño alojado en su interior.. “Oh, qué bonito!!!!... ¿cómo se llamaba??? Es que ya con tanto se me olvidan los sexos y los nombres” Y entonces comienza una descripción que para mi resulta tan ajena como el relato de la creación del mundo por parte de los Vedas hindúes. Además de los que uno se encuentra de casualidad están los niños de los amigos de toda la vida, que crecen a velocidad de vértigo y se adentran en estadios de desarrollo tales como el de la fase de los dientes y otros procesos tan apasionantes. A ello le debemos sumar las visitas a amigos, bueno, mejor dicho amigas en este caso, que hace tiempo no veía y que mucho antes debiera haber pasado para devolverles un merecido abrazo. Antes, dicho de manera un poco exagerada, yo veía a mis amigas como posibles amantes, o al menos con ojos cargados de un cariño más rudo, luego conocías a las parejas de las amigas, chicos agradables y simpáticos, que se acababan convirtiendo en sus maridos Las vistas en la siguiente etapa era de tipo Ikea, porque en ellas veías como habían decorado el piso que ya se habían comprado, y en casi todas las casas había una habitación desnuda sin decorar a la espera de la llegada de “los niños”. Ahora esas habitaciones ya lucen todas con unos colores pastel chillones, azules principalmente, y se encuentran atestadas de cosas pequeñas, que como son enanas aún proliferan más, y se han convertido en el corazón de los pisos que ocupan. De momento han desbancado al salón, y la cuna de la esquina y su bamboleo reinan sobre el plasma que como al arpa de Bécquer, pasa muchas de sus horas arrinconado y sin que nadie le haga caso. Y allí, en todos los casos, estaba el “tío David”, cambiando de escenario, de amigos, de ciudad, de entorno, de vecindario, pero con una escena casi idéntica en todas partes, formada por una pareja obnubilada, un retoño más o menos inquieto y un visitante más perdido de lo que se puedan imaginar.
Porque pese a lo que pueda parecer, y como muchos ya saben, no me gustan los niños. Están bien, aunque esta no es manera de tratar a personas, para un rato, media hora de juego entre ellos y sus padres, pero pasando de ahí se convierten para mi en un motivo de distracción y perturbación creciente. Cuando abandonaba a mis visitas y les dejaba sumergidas en una conversación críptica para mi, basada en “tomas”, papillas, vacunas y demás, casi suspiraba de alivio, aunque es casi seguro que lo normal era lo que dejaba al otro lado de la puerta, y lo extraño era lo que me llevaba conmigo mismo.
viernes, octubre 02, 2009
El día del COIto
Sí, hoy el día del COIto, como genialmente ha denominado Alsina en su programa de radio a los señores pertenecientes al COI, los COItos. En un ambiente sereno, ajenos a presiones, lobismos, juegos de intereses, conchabeos, compras de votos y sobornos, en un ejercicio de transparencia y olimpismo dignos del espíritu de los juegos, este grupo de poco más de cien personas escogerá esta tarde en Copenhague la sede de los juegos olímpicos de 2016, y elegirá entre Chicago, Tokyo, Río de Janeiro y Madrid. ¿Cuáles son su apuestas?
Pese a que conozco a gente que no quiere que los juegos sean en Madrid, creo que sería un gran revulsivo para la ciudad y el país. Es cierto que no vamos a tener dinero para muchas de las obras necesarias para entonces, pero tampoco lo tendremos si no nos dan los juegos, y sinceramente no se si el centro de esta ciudad se puede destartalar más de lo que lo ha estado los últimos años. Ahora, ¿tenemos opciones a que nos los den? Yo creo que suficientes como para quedar segundos, pero primeros..... sospecho que no. Tokio y Chicago no van a pasar el corte, salvo sorpresa, y me da que la ganadora será Río de Janeiro. En contra d Madrid pesan varias cosas. Lo primero es la ley no escrita de la rotación de continentes, y en 2012 serán en Londres. Esta tradición juega en contra en un doble factor, porque para 2020 quieren presentarse París y Moscú, y sus únicas opciones geográficas pasan porque en 2016 los juegos no sean en Europa, por lo que no debiéramos contar con sus votos. Brasil además se puede beneficiar del apoyo indirecto de unos Estados Unidos que van a la final pero sin convencimiento ni apoyo popular. Lula es un socio estratégico de los EE.UU: en la zona y como oposición al frente que está organizando Chávez hay que cuidarlo y tratarlo muy bien. Demás Brasil es un gigante en emergencia que va a salir fortalecido de esta crisis, y los juego serían su presentación al mundo. Otra gran baza es que nunca se han disputado unas olimpiadas en Latinoamérica, por lo que la rotación geográfica le beneficia mucho. En contra de Río juega su inseguridad como ciudad, unas infraestructuras que no están en condiciones y que en 2014 se disputan allí los mundiales, si bien que en el conjunto del país, y dos premios gordos en dos años pueden ser excesivos. Como proyecto integrado creo que el mejor es el de Madrid, pero hay juegos y carambolas políticas y geoestratégicas, las que más importan en este caso, que juegan en nuestra contra. Ahora cada uno de los COItos estará preocupado, sin haber podido dormir toda la noche, leyendo sesudos informes, sin pensar en los regalos de diversos tipos que puede llegar a recibir de cada una de las ciudades ganadoras, deliberando su voto en la soledad monástica y austera de su habitación.....
Me asalta una duda final con esto de la elección de la sede. Si se acuerdan lo ocurrido hace más o menos cuatro años, el 6 de Julio de 2005 se escogió Londres como sede y el 7 de Julio tuvieron lugar los atentados de Al Queda en el metro inglés. Se llegó a especular que había un comando preparado en cada una de las ciudades candidatas para actuar en aquella que resultase ganadora. ¿Estará esta vez Bin Laden viendo también la elección olímpica? ¿Querrá encender a su manera, siniestra un pebetero en la urbe ganadora? La solución, a partir de las 18:00.
Me cojo una semana de vacaciones hogareñas, para descansar, que falta me hace. Si no pasa nada raro, como el Lunes 12 es festivo, volveré con ustedes el Martes 13 de Octubre. Sean felices.
Pese a que conozco a gente que no quiere que los juegos sean en Madrid, creo que sería un gran revulsivo para la ciudad y el país. Es cierto que no vamos a tener dinero para muchas de las obras necesarias para entonces, pero tampoco lo tendremos si no nos dan los juegos, y sinceramente no se si el centro de esta ciudad se puede destartalar más de lo que lo ha estado los últimos años. Ahora, ¿tenemos opciones a que nos los den? Yo creo que suficientes como para quedar segundos, pero primeros..... sospecho que no. Tokio y Chicago no van a pasar el corte, salvo sorpresa, y me da que la ganadora será Río de Janeiro. En contra d Madrid pesan varias cosas. Lo primero es la ley no escrita de la rotación de continentes, y en 2012 serán en Londres. Esta tradición juega en contra en un doble factor, porque para 2020 quieren presentarse París y Moscú, y sus únicas opciones geográficas pasan porque en 2016 los juegos no sean en Europa, por lo que no debiéramos contar con sus votos. Brasil además se puede beneficiar del apoyo indirecto de unos Estados Unidos que van a la final pero sin convencimiento ni apoyo popular. Lula es un socio estratégico de los EE.UU: en la zona y como oposición al frente que está organizando Chávez hay que cuidarlo y tratarlo muy bien. Demás Brasil es un gigante en emergencia que va a salir fortalecido de esta crisis, y los juego serían su presentación al mundo. Otra gran baza es que nunca se han disputado unas olimpiadas en Latinoamérica, por lo que la rotación geográfica le beneficia mucho. En contra de Río juega su inseguridad como ciudad, unas infraestructuras que no están en condiciones y que en 2014 se disputan allí los mundiales, si bien que en el conjunto del país, y dos premios gordos en dos años pueden ser excesivos. Como proyecto integrado creo que el mejor es el de Madrid, pero hay juegos y carambolas políticas y geoestratégicas, las que más importan en este caso, que juegan en nuestra contra. Ahora cada uno de los COItos estará preocupado, sin haber podido dormir toda la noche, leyendo sesudos informes, sin pensar en los regalos de diversos tipos que puede llegar a recibir de cada una de las ciudades ganadoras, deliberando su voto en la soledad monástica y austera de su habitación.....
Me asalta una duda final con esto de la elección de la sede. Si se acuerdan lo ocurrido hace más o menos cuatro años, el 6 de Julio de 2005 se escogió Londres como sede y el 7 de Julio tuvieron lugar los atentados de Al Queda en el metro inglés. Se llegó a especular que había un comando preparado en cada una de las ciudades candidatas para actuar en aquella que resultase ganadora. ¿Estará esta vez Bin Laden viendo también la elección olímpica? ¿Querrá encender a su manera, siniestra un pebetero en la urbe ganadora? La solución, a partir de las 18:00.
Me cojo una semana de vacaciones hogareñas, para descansar, que falta me hace. Si no pasa nada raro, como el Lunes 12 es festivo, volveré con ustedes el Martes 13 de Octubre. Sean felices.
jueves, octubre 01, 2009
El amor candado
Uno de los lugares no muy frecuentados pro los turistas que tenía previsto visitar en Roma era el puente Milvio. Esta situado al norte de la ciudad, y posee un sistema de transporte para acceder a él que entre las obras locales y la ineficiencia romana para este aspecto el visitante se puede ver disuadido antes de intentarlo en serio. El motivo principal de mi visita es que en ese puente tuvo lugar la batalla entre el emperador Constantino y el general Majencio, en el año 312. Esta batalla es famosa porque Constantino fue el primer emperador cristiano y, quizás, el primer cruzado.
Cuenta la leyenda que en sueños un ángel se le apareció a Constantino y el dijo que si portaba la cruz cristiana como estandarte ganaría la batalla. Así lo hizo, al portó y la gano, y a partir de ahí el símbolo religioso se convirtió en estandarte militar. Sin embargo, pese a toda esta historia, si por algo se ha hecho famoso últimamente el puente Silvio es porque a él acuden los enamorados de la ciudad de Roma a enganchar candados, mostrando así la unión que vive su pareja y sus vínculos de amor eterno. Una vez cerrado el candado la pareja arroja la llave del mismo al Tíber y así todo queda unido para siempre. Esta historia surge a partir de los libros de Federico Moccia, autor del que aún no he leído nada, y parece que en uno de ellos hay una pareja de adolescentes que hace eso. Ya se sabe lo que son las modas, y así en poco tiempo el puente se llenó de candados, enganchados en salientes metálicos de las barandillas, que son de piedra, y principalmente en las farolas, que acaban adoptando un aspecto cuando menos curioso. Resulta que hace unos meses una de esas farolas, cargada de candados, y quizá incapaz de soportar por sí misma la responsabilidad de custodiar tanto amor, se cayó sobre el río, arrancando parte de la balaustrada. En vista de las dimensiones que tomaba el fenómeno, el ayuntamiento de Roma decidió prohibir enganchar nada a las farolas y ha habilitado unos herrajes a lo largo del puente, similares en su forma a los aparcamientos para bicicletas, donde los candados pueden ser enganchados sin miedo a que se produzcan accidentes o desprendimientos, y junto a los cuales se apostan, pícaros ellos, vendedores de candados. Curiosamente, o no, porque en este mundo mucho es imitación, la costumbre de los candados se extiende y ya ha llegado a España. En Sevilla es el puente de Triana el que empieza a tener enganchados los corazones de las parejas sevillanas, y según me ha comentado una compañera de trabajo, en Soria, en un puente cercano a la ermita de San Saturio, que no se por donde caerá, hay ya algunos candados enganchados. Que yo sepa aún no hay puente “candado” en Madrid, pero podrían destinarse a ese uso algunas de las vallas de obras que están por todas partes, y que ya son consustanciales a la ciudad, aunque alguno pueda alegar que sellar el amor sobre algo tan transitorio como una valla de obra no es serio... salvo en Madrid, claro, donde las vallas y zanjas son eternas e infinitas.
La costumbre del candado me parece bonita. Además, siempre las parejas han buscado formas de manifestar su amor, bien con el antiguo gesto de tatuar un árbol o con las modernas pintadas, algunas de ellas en Roma muy entrañables como “Semplicemente... Giulia, ti adoro. Robin”. Lo más divertido es que el otro día oí que cuando ya hay demasiados candados en Silvio, el ayuntamiento los retira y los funde para dejar paso a otros, así que el amor de la pareja acaba uniéndose al de muchas otras en una metafórica orgía colectiva de amor, pasión y desenfreno. No me digan que en el fondo no es divertido, verdad?.
Cuenta la leyenda que en sueños un ángel se le apareció a Constantino y el dijo que si portaba la cruz cristiana como estandarte ganaría la batalla. Así lo hizo, al portó y la gano, y a partir de ahí el símbolo religioso se convirtió en estandarte militar. Sin embargo, pese a toda esta historia, si por algo se ha hecho famoso últimamente el puente Silvio es porque a él acuden los enamorados de la ciudad de Roma a enganchar candados, mostrando así la unión que vive su pareja y sus vínculos de amor eterno. Una vez cerrado el candado la pareja arroja la llave del mismo al Tíber y así todo queda unido para siempre. Esta historia surge a partir de los libros de Federico Moccia, autor del que aún no he leído nada, y parece que en uno de ellos hay una pareja de adolescentes que hace eso. Ya se sabe lo que son las modas, y así en poco tiempo el puente se llenó de candados, enganchados en salientes metálicos de las barandillas, que son de piedra, y principalmente en las farolas, que acaban adoptando un aspecto cuando menos curioso. Resulta que hace unos meses una de esas farolas, cargada de candados, y quizá incapaz de soportar por sí misma la responsabilidad de custodiar tanto amor, se cayó sobre el río, arrancando parte de la balaustrada. En vista de las dimensiones que tomaba el fenómeno, el ayuntamiento de Roma decidió prohibir enganchar nada a las farolas y ha habilitado unos herrajes a lo largo del puente, similares en su forma a los aparcamientos para bicicletas, donde los candados pueden ser enganchados sin miedo a que se produzcan accidentes o desprendimientos, y junto a los cuales se apostan, pícaros ellos, vendedores de candados. Curiosamente, o no, porque en este mundo mucho es imitación, la costumbre de los candados se extiende y ya ha llegado a España. En Sevilla es el puente de Triana el que empieza a tener enganchados los corazones de las parejas sevillanas, y según me ha comentado una compañera de trabajo, en Soria, en un puente cercano a la ermita de San Saturio, que no se por donde caerá, hay ya algunos candados enganchados. Que yo sepa aún no hay puente “candado” en Madrid, pero podrían destinarse a ese uso algunas de las vallas de obras que están por todas partes, y que ya son consustanciales a la ciudad, aunque alguno pueda alegar que sellar el amor sobre algo tan transitorio como una valla de obra no es serio... salvo en Madrid, claro, donde las vallas y zanjas son eternas e infinitas.
La costumbre del candado me parece bonita. Además, siempre las parejas han buscado formas de manifestar su amor, bien con el antiguo gesto de tatuar un árbol o con las modernas pintadas, algunas de ellas en Roma muy entrañables como “Semplicemente... Giulia, ti adoro. Robin”. Lo más divertido es que el otro día oí que cuando ya hay demasiados candados en Silvio, el ayuntamiento los retira y los funde para dejar paso a otros, así que el amor de la pareja acaba uniéndose al de muchas otras en una metafórica orgía colectiva de amor, pasión y desenfreno. No me digan que en el fondo no es divertido, verdad?.
miércoles, septiembre 30, 2009
Goiri se va
En una época convulsa para los bancos, y para sus ejecutivos en el día a día, pero no en la hora de su retiro, ayer se supo que deja su cargo el Consejero Delegado del BBVA, el número dos del banco. Este señor, llamando José Ignacio Goirigolzarri, conocido popularmente como Goiri, se prejubila a los 55 años y pasará a cobrar una pensión vitalicia de tres millones de euros anuales hasta el último de los años de su vida, lo que es una cifra muy interesante de cara a olvidar sinsabores y otros desplantes que haya sufrido en su vida profesional. Si a eso añadimos que seguramente trabajará en otra cosa, Goiri sale con la cartera llena.
¿Qué quiere decir la marcha de Goiri? ¿Tiene en sí mismo algún significado? Todas la fuentes apuntan que es el último golpe de mano que quedaba de dar por parte de Francisco González, FG, el todopoderoso presidente, que en una de las últimas sesiones del consejo de administración vió como se aprobaba el aumento en la edad de jubilación para su propio beneficio, lo que dejaba el papel de delfín de Goiri a la altura del que ocupa el Príncipe Carlos de Inglaterra, que confía algún día heredar el trono de su madre Isabel II, pero al paso que va morirá en la sala de espera. Se ha dicho también que esto supone el fin de Neguri, de la casta de banqueros provenientes de ese barrio residencial de Las Arenas, en la margen derecha de la ría de Bilbao, que crearon el banco hace ya muchos años, y que poco a poco han desaparecido de su cúpula directiva. Nombres como los Ybarra, Churruca, Lezama Leguizamón y muchos otros han sido durante generaciones lo que podríamos denominar la “beautiful people” del País Vasco, más concretamente de Vizcaya y Bilbao, y el Banco de Bilbao (BB) y el de Vizcaya (BV) eran sus bancos. La fusión de las dos entidades dio lugar al BBV, que en aquellos momentos rivalizaba en tamaño con el Banco de Santander, y el poder de los de Neguri siguió creciendo. Sin embargo la década de los noventa del pasado siglo no fue muy propicia para sus intereses. Mientras el Banco Santander, firmemente capitaneado por un Emilio Botín que es más listo que el hambre, crecía sin límite y se convertía en el claro rey del negocio bancario, el BBV se vió envuelto en una serie de operaciones corporativas que tuvieron un efecto retardante. La fusión con la privatizada banca pública, llamada Argentaria, dio lugar al BBVA que ahora conocemos, y desde ese momento surgió la duda de si los “pata negra” del BBV se harían con el control del banco o serían los cargos provenientes de Argentaria los que ganarían la batalla. Parecía que los vascos del BBV lo tenían más fácil, pero al final resultó que los “argentarios” fueron los que se llevaron el gato al agua. El escándalo de las cuentas secretas de muchos ejecutivos en el paraíso fiscal de la isla de Jersey (en el fondo fueron unos precursores de lo que vendría después...) de hace unos años acabó por hundir a los Ybarra, que dejaron la dirección del banco en manos de un gallego, FG, que a partir de ayer es el dueño absoluto del banco, si no lo era hasta ahora.
Supongo que en la torre que el BBVA tiene en Bilbao, algunas de cuyas plantas ya están vacías según creo, hoy será un día de ciertos nervios, porque el banco, a parte de sus siglas y de su sede social, sita en el Casco Viejo de Bilbao, ya tiene poco de vasco, sea lo que sea lo que eso quiera decir, y muchos de los trabajadores de Bilbao verán como sus puestos son transferidos a Madrid u otras ciudades. Así el BBVA se unirá al Santander en lo que hace al hecho de que su denominación geográfica es una marca, no un sentimiento de procedencia. Veremos a ver a partir de ahora a que se dedica Goiri, que hace, que cuenta.... y que calla.
¿Qué quiere decir la marcha de Goiri? ¿Tiene en sí mismo algún significado? Todas la fuentes apuntan que es el último golpe de mano que quedaba de dar por parte de Francisco González, FG, el todopoderoso presidente, que en una de las últimas sesiones del consejo de administración vió como se aprobaba el aumento en la edad de jubilación para su propio beneficio, lo que dejaba el papel de delfín de Goiri a la altura del que ocupa el Príncipe Carlos de Inglaterra, que confía algún día heredar el trono de su madre Isabel II, pero al paso que va morirá en la sala de espera. Se ha dicho también que esto supone el fin de Neguri, de la casta de banqueros provenientes de ese barrio residencial de Las Arenas, en la margen derecha de la ría de Bilbao, que crearon el banco hace ya muchos años, y que poco a poco han desaparecido de su cúpula directiva. Nombres como los Ybarra, Churruca, Lezama Leguizamón y muchos otros han sido durante generaciones lo que podríamos denominar la “beautiful people” del País Vasco, más concretamente de Vizcaya y Bilbao, y el Banco de Bilbao (BB) y el de Vizcaya (BV) eran sus bancos. La fusión de las dos entidades dio lugar al BBV, que en aquellos momentos rivalizaba en tamaño con el Banco de Santander, y el poder de los de Neguri siguió creciendo. Sin embargo la década de los noventa del pasado siglo no fue muy propicia para sus intereses. Mientras el Banco Santander, firmemente capitaneado por un Emilio Botín que es más listo que el hambre, crecía sin límite y se convertía en el claro rey del negocio bancario, el BBV se vió envuelto en una serie de operaciones corporativas que tuvieron un efecto retardante. La fusión con la privatizada banca pública, llamada Argentaria, dio lugar al BBVA que ahora conocemos, y desde ese momento surgió la duda de si los “pata negra” del BBV se harían con el control del banco o serían los cargos provenientes de Argentaria los que ganarían la batalla. Parecía que los vascos del BBV lo tenían más fácil, pero al final resultó que los “argentarios” fueron los que se llevaron el gato al agua. El escándalo de las cuentas secretas de muchos ejecutivos en el paraíso fiscal de la isla de Jersey (en el fondo fueron unos precursores de lo que vendría después...) de hace unos años acabó por hundir a los Ybarra, que dejaron la dirección del banco en manos de un gallego, FG, que a partir de ayer es el dueño absoluto del banco, si no lo era hasta ahora.
Supongo que en la torre que el BBVA tiene en Bilbao, algunas de cuyas plantas ya están vacías según creo, hoy será un día de ciertos nervios, porque el banco, a parte de sus siglas y de su sede social, sita en el Casco Viejo de Bilbao, ya tiene poco de vasco, sea lo que sea lo que eso quiera decir, y muchos de los trabajadores de Bilbao verán como sus puestos son transferidos a Madrid u otras ciudades. Así el BBVA se unirá al Santander en lo que hace al hecho de que su denominación geográfica es una marca, no un sentimiento de procedencia. Veremos a ver a partir de ahora a que se dedica Goiri, que hace, que cuenta.... y que calla.
martes, septiembre 29, 2009
La subida de impuestos
Había mucha expectación para conocer el importe y alcance de la subida de impuestos que planificaba el gobierno, y eso dio a la rueda de prensa del Consejo de Ministros del Sábado un aire de evento importante como normalmente no lo tiene. Compareció la “Vice” política De la Vega, para hablar de la ley del aborto, en una típica actuación de camuflaje, y luego la Vice” Salgado, recién llegada de la cumbre de Pittsburg, y quizás de ahí sus imprecisiones, errores, balbuceos e imagen no precisamente poderosa. Y por cierto, sí que hay subida, sí....
El mensaje que lanza el gobierno para venderla a la opinión pública es que la van a sufrir más los poderosos, un típico eslogan de campaña mitinera que no hay por donde cogerlo. Las subidas afectan a tres impuestos. EL IRPF, que sube como consecuencia de la eliminación de la deducción universal de los 400 euros, uno de los mayores errores fiscales jamás cometidos, y que si no hubiera tenido lugar no habría que retirar ahora. Esta subida afectará, sobre todo, a las rentas bajas y medias, no a las humildes, que por sus errores de diseño no pudieron aprovecharla, ni a las altas, que les importa bien poco. Otra subida es la del gravamen sobre el ahorro, que a partir de 6.000 euros pasa del 18% al 20%. ¿Quiénes son los principales perjudicados por esto? Pensionistas, pequeños ahorradores y el conjunto de la clase media, que son los que acumulan cuentas de ahorro por encima de un millón de pesetas (será que como en términos antiguos son “millonarios” se les califica como poderosos). El gran ahorrador, el poderoso de verdad, que es amigo de gobiernos sea cual sea su signo no tributa en el IRPF, no está sujeto a retenciones, se escapa del control fiscal al que a mi y a muchos de ustedes somete la Hacienda Pública, y ni le va ni le viene la citada subida de los tipos, por lo que nuevamente son las clases medias y bajas las que van a pagar estos impuestos. La tercera subida es la del IVA, que pasa en el tipo reducido del 7% al 8% y el general del 16% al 18%. Como buen impuesto al consumo, el IVA es regresivo por naturaleza, porque la propensión a consumir es proporcionalmente más elevada cuanto menos renta tienes (si ganas poco menos ahorraras) y aunque el volumen recaudado es superior cuanto más se compra, y por tanto paga más en cantidad quién más tiene, en proporción a sus ingresos siempre paga más IVA el que menos renta posee. Eso sí, es de fácil recaudación por parte de la Hacienda y, pese a que esta subida va a incrementar el fraude de facturas y demás escapatorias, a muchos consumidores de a pie como usted y yo nos va a ser imposible escapar de ese 1% o 2% extra. Así, como siempre sucede, el que paga la subida es el señor que está atrapado con su nómina. Los poderosos, ricos, y demás expresiones falaces y propagandísticas, que supongo hacen referencia a grandes fortunas y patrimonios, algunos muy cercanos al PSOE o al PP, o los propios miembros de las cúpulas de estos partidos y de los otros no saben lo que es el IRPF, ni les importa, y de toda esta subida ni se van a enterar, no tengan duda alguna.
Pero lo malo es que no sólo el gobierno central se ha puesto a subir impuestos y a sablarnos, no. Ayer me llegó a casa la carta del Ayuntamiento de Madrid para abonar el IBI, impuesto anual que pago por mi cutrepiso. El año pasado ascendió a 123 euros, y este a 137, 14 euros de más, lo que supone un incremento del 11,38%. No está mal, verdad??? Y luego llegará la tasa de la basura, y el impuesto ecológico, y la tasa por actos conyugales y/o sexuales (seguro que a alguno ya se le ha ocurrido), pero de reducir gastos, disminuir plantillas, eliminar despilfarros y dar ejemplo de austeridad, ni el Ayuntamiento de Madrid, ni el Gobierno de Murcia ni el Ministerio de Fomento.... total, lo pagamos todos......
El mensaje que lanza el gobierno para venderla a la opinión pública es que la van a sufrir más los poderosos, un típico eslogan de campaña mitinera que no hay por donde cogerlo. Las subidas afectan a tres impuestos. EL IRPF, que sube como consecuencia de la eliminación de la deducción universal de los 400 euros, uno de los mayores errores fiscales jamás cometidos, y que si no hubiera tenido lugar no habría que retirar ahora. Esta subida afectará, sobre todo, a las rentas bajas y medias, no a las humildes, que por sus errores de diseño no pudieron aprovecharla, ni a las altas, que les importa bien poco. Otra subida es la del gravamen sobre el ahorro, que a partir de 6.000 euros pasa del 18% al 20%. ¿Quiénes son los principales perjudicados por esto? Pensionistas, pequeños ahorradores y el conjunto de la clase media, que son los que acumulan cuentas de ahorro por encima de un millón de pesetas (será que como en términos antiguos son “millonarios” se les califica como poderosos). El gran ahorrador, el poderoso de verdad, que es amigo de gobiernos sea cual sea su signo no tributa en el IRPF, no está sujeto a retenciones, se escapa del control fiscal al que a mi y a muchos de ustedes somete la Hacienda Pública, y ni le va ni le viene la citada subida de los tipos, por lo que nuevamente son las clases medias y bajas las que van a pagar estos impuestos. La tercera subida es la del IVA, que pasa en el tipo reducido del 7% al 8% y el general del 16% al 18%. Como buen impuesto al consumo, el IVA es regresivo por naturaleza, porque la propensión a consumir es proporcionalmente más elevada cuanto menos renta tienes (si ganas poco menos ahorraras) y aunque el volumen recaudado es superior cuanto más se compra, y por tanto paga más en cantidad quién más tiene, en proporción a sus ingresos siempre paga más IVA el que menos renta posee. Eso sí, es de fácil recaudación por parte de la Hacienda y, pese a que esta subida va a incrementar el fraude de facturas y demás escapatorias, a muchos consumidores de a pie como usted y yo nos va a ser imposible escapar de ese 1% o 2% extra. Así, como siempre sucede, el que paga la subida es el señor que está atrapado con su nómina. Los poderosos, ricos, y demás expresiones falaces y propagandísticas, que supongo hacen referencia a grandes fortunas y patrimonios, algunos muy cercanos al PSOE o al PP, o los propios miembros de las cúpulas de estos partidos y de los otros no saben lo que es el IRPF, ni les importa, y de toda esta subida ni se van a enterar, no tengan duda alguna.
Pero lo malo es que no sólo el gobierno central se ha puesto a subir impuestos y a sablarnos, no. Ayer me llegó a casa la carta del Ayuntamiento de Madrid para abonar el IBI, impuesto anual que pago por mi cutrepiso. El año pasado ascendió a 123 euros, y este a 137, 14 euros de más, lo que supone un incremento del 11,38%. No está mal, verdad??? Y luego llegará la tasa de la basura, y el impuesto ecológico, y la tasa por actos conyugales y/o sexuales (seguro que a alguno ya se le ha ocurrido), pero de reducir gastos, disminuir plantillas, eliminar despilfarros y dar ejemplo de austeridad, ni el Ayuntamiento de Madrid, ni el Gobierno de Murcia ni el Ministerio de Fomento.... total, lo pagamos todos......
lunes, septiembre 28, 2009
Las hijas de ZP
Seguro que los asesores y demás equipo de Moncloa se han pasado todo el fin de semana tirándose de los pelos y mentando a la madre que trajo al mundo a mucha gente, porque todas las horas de esfuerzo y sacrificio destinadas a pulir el discurso de ZP en la asamblea de la ONU, todo el esfuerzo diplomático para que esa aparición del presidente fuera aun éxito, y su encuentro con Obama un triunfo aplastante ha quedado diluida por la presencia de las hijas, de ZP, su indumentaria y el borrado o no de sus caras.
En la famosa foto, que yo tengo en la versión caras no censuradas, aparecen las dos hijas de ZP escoltando a su padre y a Obama. Lo que más revuelo ha causado, a parte de su presencia, es su atuendo. Las chicas son góticas, y se han presentado de esa guisa en la recepción que tuvo lugar en el Metropolitan de Nueva York, lo que ha sido la excusa perfecta para que surgieran chistes en Internet a las pocas horas de la publicación de las fotos en los que las chicas se esconden tras unos orcos con espadas medievales, las sitúan en el monte del destino, en Mordor, o las juntan con sus padres en un remedo de la familia Adams, bromas algunas de un gusto escaso, la verdad, y es que las chicas no tiene la culpa de nada de lo sucedido. Si quieren ser góticas, perfecto, hacen bien. Es una de las muchas tribus urbanas que circulan por la calle, con su estilo y pensamiento propio. Y la verdad es que de entre todas las existentes es la que mejor me cae, no sólo porque, no les voy a engañar, las mujeres vestidas con ese atuendo me gustan mucho (me ponen, que se diría más en plata) sino porque creo compartir algunos de los pensamientos que rondan por la cabeza de este grupo, tanto en lo referente a la visión melancólica de la vida como a la existencia de cierta oscuridad en nuestro interior y en lo que nos rodea que acaba manifestándose. También me gustan los espacios románticos del XIX, las ruinas, las tormentas y cosas asociadas a esa estética, por lo que no es justo criticar a las niñas porque así se sientan, ni lo hubiera sido de pertenecer a un grupo de “bakaladeras”, “Moods” o similar. Lo que es objetable es que sus padres, para una foto oficial, les hayan dejado vestirse como si el acto del Metropolitan fuese una fiesta social particular, y no un encuentro público con jefes de estado y de gobierno, y fotografiarse con Obama fuera como hacerlo con Bruce Springsteen o, más cercano a las chicas, Marilyn Manson. No, aquí la culpa es de los padres, que las han permitido salir así. Otra opción posible era que las chicas fuesen con ese atuendo y no participasen en la foto oficial, que recordemos la saca y publicita la Secretaría de Estado Norteamericana, por lo que en principio no está bajo el control de Moncloa ni de la delegación de ningún otro país visitante. Se sacan al foto los dos matrimonios y las chicas, si es su ilusión, se sacan una foto con Obama privadamente, que es gestionada por ellas o en su caso el séquito de ZP, y no hay problema alguno.
El resultado final, que seguramente a Berlanga le estará proporcionando horas de carcajadas sin fin, es el resultado de una bisoñez e ingenuidad que raya la inconsciencia por parte de ZP y de sus asesores. Lo malo es que al final el pato lo pagan las chicas, cuyo rostro ya es público, cosas que tiene Internet, y que han tenido un estreno mediático tan sonado como grotesco. De lo malo malo este episodio ha servido para que los góticos reivindiquen su presencia pública y consigan más espacio en los medios de lo que lo han logrado en su vida. Algo así como la luz que se esconde bajo nuestra oscuridad interior.
En la famosa foto, que yo tengo en la versión caras no censuradas, aparecen las dos hijas de ZP escoltando a su padre y a Obama. Lo que más revuelo ha causado, a parte de su presencia, es su atuendo. Las chicas son góticas, y se han presentado de esa guisa en la recepción que tuvo lugar en el Metropolitan de Nueva York, lo que ha sido la excusa perfecta para que surgieran chistes en Internet a las pocas horas de la publicación de las fotos en los que las chicas se esconden tras unos orcos con espadas medievales, las sitúan en el monte del destino, en Mordor, o las juntan con sus padres en un remedo de la familia Adams, bromas algunas de un gusto escaso, la verdad, y es que las chicas no tiene la culpa de nada de lo sucedido. Si quieren ser góticas, perfecto, hacen bien. Es una de las muchas tribus urbanas que circulan por la calle, con su estilo y pensamiento propio. Y la verdad es que de entre todas las existentes es la que mejor me cae, no sólo porque, no les voy a engañar, las mujeres vestidas con ese atuendo me gustan mucho (me ponen, que se diría más en plata) sino porque creo compartir algunos de los pensamientos que rondan por la cabeza de este grupo, tanto en lo referente a la visión melancólica de la vida como a la existencia de cierta oscuridad en nuestro interior y en lo que nos rodea que acaba manifestándose. También me gustan los espacios románticos del XIX, las ruinas, las tormentas y cosas asociadas a esa estética, por lo que no es justo criticar a las niñas porque así se sientan, ni lo hubiera sido de pertenecer a un grupo de “bakaladeras”, “Moods” o similar. Lo que es objetable es que sus padres, para una foto oficial, les hayan dejado vestirse como si el acto del Metropolitan fuese una fiesta social particular, y no un encuentro público con jefes de estado y de gobierno, y fotografiarse con Obama fuera como hacerlo con Bruce Springsteen o, más cercano a las chicas, Marilyn Manson. No, aquí la culpa es de los padres, que las han permitido salir así. Otra opción posible era que las chicas fuesen con ese atuendo y no participasen en la foto oficial, que recordemos la saca y publicita la Secretaría de Estado Norteamericana, por lo que en principio no está bajo el control de Moncloa ni de la delegación de ningún otro país visitante. Se sacan al foto los dos matrimonios y las chicas, si es su ilusión, se sacan una foto con Obama privadamente, que es gestionada por ellas o en su caso el séquito de ZP, y no hay problema alguno.
El resultado final, que seguramente a Berlanga le estará proporcionando horas de carcajadas sin fin, es el resultado de una bisoñez e ingenuidad que raya la inconsciencia por parte de ZP y de sus asesores. Lo malo es que al final el pato lo pagan las chicas, cuyo rostro ya es público, cosas que tiene Internet, y que han tenido un estreno mediático tan sonado como grotesco. De lo malo malo este episodio ha servido para que los góticos reivindiquen su presencia pública y consigan más espacio en los medios de lo que lo han logrado en su vida. Algo así como la luz que se esconde bajo nuestra oscuridad interior.
viernes, septiembre 25, 2009
¿A qué suenan nuestras ciudades?
Hoy en día, a una sola cosa. Coches. El tráfico lo absorbe todo, lo invade y llena el espacio de un ruido enorme, que se prolonga como un murmullo de fondo durante todo el día hasta más allá de los límites de nuestras urbes. Vivimos bajo un manto de ruido que nos es familiar, y no debería ser así, porque hace apenas un siglo que empezó la mecanización. Antes, sin coches, y sin luz para los altavoces, cuáles eran los sonidos que dominaban en los pueblos y ciudades? Los gritos de la gente, las trompetas de los anunciantes, el agua de los ríos y la fuentes..... y las campanas.
Hay muchos campanarios en el mundo, y todos ellos suenan, aunque algunos ay ni se oyen. El de la Puerta del Sol de Madrid, por ejemplo, no es muy bonito, y casi es inaudible, y en Nochevieja ni les cuento. El Big Ben de Londres se oye bien, y suena como en las películas, y en pueblos como Elorrio las campanas de la torre de la Iglesia se siguen oyendo bien, aunque cada vez menos al aumentar el rumor de fondo del tráfico (menos mal que aún las voltean el Sábado a las 14:00 y entonces sí que se oyen). En Roma el tráfico es horroroso, caótico y aún más ruidoso que en España, pero gracias a que el centro histórico tiene calles tan estrechas son más las motos que los coches los que se mueven en su interior, y la abundancia de iglesias, linternas y campanarios hace que las horas en punto sean un festival de “gongs”, “clins” y demás golpes de badajo. Hay campanarios románicos preciosos, como el de Santa María in Cosmedin o el de San Francesca romana, y curiosamente el Vaticano no exhibe unas campanas acordes al resto del edificio. La de las horas, sita en la parte superior izquierda de su fachada, vista de frente, se oye, pero no demasiado. El campanario más alto de toda la ciudad es el de Santa María la Mayor, la más interesante de las cuatro grandes basílicas (ella, el Vaticano, San Juán de Letrán y San Pablo extramuros) y la única de ellas en la que se respira un aire de ser más una iglesia que un museo para turistas. La preciosa torre románica de campanas se eleva sin llegar a tocar los ochenta metros, pero es inmensa, y acabada en un tejado respingón a cuatro aguas similar al campanile de Venecia. Bien, pues mi primera noche llegué a la plaza trasera de la iglesia, a la que da la torre, a casi a las 21:00, y las campanas del reloj dieron la hora. Correctas, audibles, pero en franca lucha por sobreponerse al tráfico que rodea la iglesia sin piedad alguna. Como hacía calor bebí un poco de la fuente sita junto a la columna conmemorativa que remata la plaza, que trata de enfrentarse de tú a tú al campanario de la iglesia, y me senté un rato a descansar. Y a los dos minutos más o menos se oyó una campana solitaria, grave, que poco a poco empezó a sonar, primero con golpes de frecuencia similar al horario, y luego acompasados en grupos de dos, algo así como un Bong-Bong... Bong-Bong, etc, con un tono gravísimo, que retumbaba en toda la plaza, y por primera vez en mucho tiempo empecé a oír a una campana que lograba tapar el tráfico que no dejaba de circular. En ese campanario había algo antiguo, probablemente enorme, y que más que anunciar el comienzo de la noche o alguna festividad trataba de sobreponerse a la modernidad, de hacerse notar en medio del caos, de sacar la cabeza frente a lo que le rodeaba y agobiaba... y lo lograba.
Y yo allí, embobado, mirando a un campanario que sin iluminación apenas se distinguí en medio de la oscuridad, no dejaba de maravillarme, y, no me va vergüenza decirlo, emocionarme. Era un sonido precioso, enorme, poderoso.... El repique duró algo mas de dos minutos y a partir de ahí las campanas ya no sonaban hasta la mañana siguiente. Y todas las noches de estas vacaciones, estuviera donde estuviese, cogía un autobús, o corría lo que fuese necesario para lograr llegar a Santa María la Mayor a las 21:00, sentarme junto a la columna y la fuente, y prepararme para oír el espectáculo que manaba de ese soberbio campanario, una de las cosas más puras y bellas que he oído, mejor sentido, en todo el viaje.
Hay muchos campanarios en el mundo, y todos ellos suenan, aunque algunos ay ni se oyen. El de la Puerta del Sol de Madrid, por ejemplo, no es muy bonito, y casi es inaudible, y en Nochevieja ni les cuento. El Big Ben de Londres se oye bien, y suena como en las películas, y en pueblos como Elorrio las campanas de la torre de la Iglesia se siguen oyendo bien, aunque cada vez menos al aumentar el rumor de fondo del tráfico (menos mal que aún las voltean el Sábado a las 14:00 y entonces sí que se oyen). En Roma el tráfico es horroroso, caótico y aún más ruidoso que en España, pero gracias a que el centro histórico tiene calles tan estrechas son más las motos que los coches los que se mueven en su interior, y la abundancia de iglesias, linternas y campanarios hace que las horas en punto sean un festival de “gongs”, “clins” y demás golpes de badajo. Hay campanarios románicos preciosos, como el de Santa María in Cosmedin o el de San Francesca romana, y curiosamente el Vaticano no exhibe unas campanas acordes al resto del edificio. La de las horas, sita en la parte superior izquierda de su fachada, vista de frente, se oye, pero no demasiado. El campanario más alto de toda la ciudad es el de Santa María la Mayor, la más interesante de las cuatro grandes basílicas (ella, el Vaticano, San Juán de Letrán y San Pablo extramuros) y la única de ellas en la que se respira un aire de ser más una iglesia que un museo para turistas. La preciosa torre románica de campanas se eleva sin llegar a tocar los ochenta metros, pero es inmensa, y acabada en un tejado respingón a cuatro aguas similar al campanile de Venecia. Bien, pues mi primera noche llegué a la plaza trasera de la iglesia, a la que da la torre, a casi a las 21:00, y las campanas del reloj dieron la hora. Correctas, audibles, pero en franca lucha por sobreponerse al tráfico que rodea la iglesia sin piedad alguna. Como hacía calor bebí un poco de la fuente sita junto a la columna conmemorativa que remata la plaza, que trata de enfrentarse de tú a tú al campanario de la iglesia, y me senté un rato a descansar. Y a los dos minutos más o menos se oyó una campana solitaria, grave, que poco a poco empezó a sonar, primero con golpes de frecuencia similar al horario, y luego acompasados en grupos de dos, algo así como un Bong-Bong... Bong-Bong, etc, con un tono gravísimo, que retumbaba en toda la plaza, y por primera vez en mucho tiempo empecé a oír a una campana que lograba tapar el tráfico que no dejaba de circular. En ese campanario había algo antiguo, probablemente enorme, y que más que anunciar el comienzo de la noche o alguna festividad trataba de sobreponerse a la modernidad, de hacerse notar en medio del caos, de sacar la cabeza frente a lo que le rodeaba y agobiaba... y lo lograba.
Y yo allí, embobado, mirando a un campanario que sin iluminación apenas se distinguí en medio de la oscuridad, no dejaba de maravillarme, y, no me va vergüenza decirlo, emocionarme. Era un sonido precioso, enorme, poderoso.... El repique duró algo mas de dos minutos y a partir de ahí las campanas ya no sonaban hasta la mañana siguiente. Y todas las noches de estas vacaciones, estuviera donde estuviese, cogía un autobús, o corría lo que fuese necesario para lograr llegar a Santa María la Mayor a las 21:00, sentarme junto a la columna y la fuente, y prepararme para oír el espectáculo que manaba de ese soberbio campanario, una de las cosas más puras y bellas que he oído, mejor sentido, en todo el viaje.
jueves, septiembre 24, 2009
Il ritorno....
Volver de vacaciones siempre es costoso, creo que no tanto por el hecho de regresar a casa, sino por el de abandonar el sitio que uno ha visitado, y dejar atrás físicamente las experiencias vividas. Tras pasar seis días de vacaciones en Roma empiezo a entender porque Audrey Hepburn y Gregory Peck se lo pasaron tan bien como parece en al película, y es que Roma ciudad es un lugar hecho para el deleite visual, el placer estético y, pese a sus defectos, que los posee, es algo mágico, y seguro que aquello que llene estas líneas y han estado allí comparten este juicio.
Roma es un museo, vivo y abigarrado, pero un museo. Cuando uno pasea por sus plazas, callejuelas, esquinas o avenidas tiene la sensación de que en cualquier momento van a aparecer unos torniquetes y unos guardias de seguridad, de esos que te saludan cuando abandonas un parque temático. Es un museo de piedra, en el que el mármol, el travertino y otros materiales han sido llevados a un grado de belleza y grandiosidad difícil de expresar. Es un museo de historia, porque no en vano el recuerdo del pasado romano es uno de sus mayores atractivos, y no decepciona, sino todo lo contrario. Soy amante de los rascacielos, y aún así el Coliseo y los foros imperiales anexos me parecen gigantescos, y más si contamos que tiene cerca de dos mil años a sus espaldas. Es un museo vegetal, en el que el pino mediterráneo y el ciprés dominan bosques, avenidas y parques, formando una estampa en al que sólo falta el mar, y en lugares como los alrededores del foro esos árboles se integran tanto con las ruinas que parecen haber sido puestos ahí a propósito, dando sombra a los recuerdos del pasado, cuidándolos y protegiéndolos de la lluvia y otras inclemencias, y alfombrando el paso del visitante de su hojas, esas púas verdes que por todas partes se ven. Es también Roma un museo religioso, como capital del cristianismo, en el que a cada paso aparece una iglesia, y en la que campanarios, fachadas, cúpulas, girolas y cruces parecen competir por ser la primera en llegar al cielo prometido. En este caso vista una iglesia no vistas todas, porque pese a ser el barroco el estilo dominante se puede hacer un seguimiento del arte religioso desde sus más tempranas manifestaciones, con unos mosaicos delicados y brillantes, hasta el éxtasis desbordante en volumen y grandiosidad, aunque no de trascendencia, del Vaticano. Y Roma también es un museo de calles y plazas vivas, de esquinas románticas, de muchos lugares decadentes, donde palacios que en su día tuvieron gloria ahora lucen oscuros y ajados, a veces cubiertos por una hiedra que les da un aire romántico pero que no oculta su abandono, pero en cada paso puede el visitante descubrir un resto de bellaza, un revoque en la pared, una escultura, una inscripción, un resto romano usado en el medioevo como refuerzo y parcialmente mostrado en la casa renacentista que finalmente acabó usándolo. Uno debe tener cuidado si no quiere acabar saturado de belleza, desbordado por la grandiosidad de los monumentos y de los detalles, arrastrado por la fuerza de una arquitectura que parece desmadrarse, en la que las columnas y capiteles han crecido a modo de bosque salvaje, con un control humano, pero que el visitante a veces no logra adivinar.
Tres lugares que me han parecido fascinantes, y sí, salen en las guías, pero es que son bellos. Uno es la plaza del Campidoglio, diseñada por Miquel Ángel, donde se encuentran los museos capitolinos, pequeña, acogedora y de una belleza embriagadora. Otra es la plaza de la rotonda, con el Panteón, el templo romano mejor conservado, y que con su cúpula agujereada es uno de los edificios más impresionantes que he visto en mi vida, quizás el mejor de la ciudad, y el tercero es la plaza sita tras la soberbia iglesia de Santa María la Mayor, al lado de mi hotel. Árida, rodeada de tráfico ruidoso, en ella descubrí una cosa la primera noche que ha sido tradición obligatoria todos los días del viaje, pero eso mejor se lo dejo para mañana.
Roma es un museo, vivo y abigarrado, pero un museo. Cuando uno pasea por sus plazas, callejuelas, esquinas o avenidas tiene la sensación de que en cualquier momento van a aparecer unos torniquetes y unos guardias de seguridad, de esos que te saludan cuando abandonas un parque temático. Es un museo de piedra, en el que el mármol, el travertino y otros materiales han sido llevados a un grado de belleza y grandiosidad difícil de expresar. Es un museo de historia, porque no en vano el recuerdo del pasado romano es uno de sus mayores atractivos, y no decepciona, sino todo lo contrario. Soy amante de los rascacielos, y aún así el Coliseo y los foros imperiales anexos me parecen gigantescos, y más si contamos que tiene cerca de dos mil años a sus espaldas. Es un museo vegetal, en el que el pino mediterráneo y el ciprés dominan bosques, avenidas y parques, formando una estampa en al que sólo falta el mar, y en lugares como los alrededores del foro esos árboles se integran tanto con las ruinas que parecen haber sido puestos ahí a propósito, dando sombra a los recuerdos del pasado, cuidándolos y protegiéndolos de la lluvia y otras inclemencias, y alfombrando el paso del visitante de su hojas, esas púas verdes que por todas partes se ven. Es también Roma un museo religioso, como capital del cristianismo, en el que a cada paso aparece una iglesia, y en la que campanarios, fachadas, cúpulas, girolas y cruces parecen competir por ser la primera en llegar al cielo prometido. En este caso vista una iglesia no vistas todas, porque pese a ser el barroco el estilo dominante se puede hacer un seguimiento del arte religioso desde sus más tempranas manifestaciones, con unos mosaicos delicados y brillantes, hasta el éxtasis desbordante en volumen y grandiosidad, aunque no de trascendencia, del Vaticano. Y Roma también es un museo de calles y plazas vivas, de esquinas románticas, de muchos lugares decadentes, donde palacios que en su día tuvieron gloria ahora lucen oscuros y ajados, a veces cubiertos por una hiedra que les da un aire romántico pero que no oculta su abandono, pero en cada paso puede el visitante descubrir un resto de bellaza, un revoque en la pared, una escultura, una inscripción, un resto romano usado en el medioevo como refuerzo y parcialmente mostrado en la casa renacentista que finalmente acabó usándolo. Uno debe tener cuidado si no quiere acabar saturado de belleza, desbordado por la grandiosidad de los monumentos y de los detalles, arrastrado por la fuerza de una arquitectura que parece desmadrarse, en la que las columnas y capiteles han crecido a modo de bosque salvaje, con un control humano, pero que el visitante a veces no logra adivinar.
Tres lugares que me han parecido fascinantes, y sí, salen en las guías, pero es que son bellos. Uno es la plaza del Campidoglio, diseñada por Miquel Ángel, donde se encuentran los museos capitolinos, pequeña, acogedora y de una belleza embriagadora. Otra es la plaza de la rotonda, con el Panteón, el templo romano mejor conservado, y que con su cúpula agujereada es uno de los edificios más impresionantes que he visto en mi vida, quizás el mejor de la ciudad, y el tercero es la plaza sita tras la soberbia iglesia de Santa María la Mayor, al lado de mi hotel. Árida, rodeada de tráfico ruidoso, en ella descubrí una cosa la primera noche que ha sido tradición obligatoria todos los días del viaje, pero eso mejor se lo dejo para mañana.
miércoles, septiembre 16, 2009
Pedro Solbes Mira
Ayer Zapatero se refirió a la marcha de su escaño de Pedro Solbes recordando que seguirá oyendo sus consejos y diciendo que “debemos dejarle descansar”. Por el tono en el que lo hizo y la forma en la que Solbes ha dejado el Congreso sólo le falto acabar la frase con un “en paz”, rematando así un comentario que sonaba a obituario de alguien que se ha sacrificado por el presidente de una manera que es difícil de imaginar y que, como reconocimiento público, recibió unas palabras forzadas a preguntas de los periodistas. Sino, ni eso.
Cuando alguien se muere todo el mundo olvida sus errores y loa sus aciertos, y algo así ha sucedido con el fallecimiento político de Solbes. Asaetado por la oposición y los medios hasta el día en el que dejó el gobierno, el ex ministro lleva dos días recibiendo alabanzas de donde quizás nunca las iba a esperar, y curiosamente silencios ominosos y vergonzantes desde sus propias filas. ¿Ha sido Solbes un buen ministro de economía? Depende, como siempre. Es innegable que esta crisis que vivimos ha sido su fracaso, y que durante más de un año se negó, o le obligaron a negarse, a reconocer lo que se venía encima. Dicen que se va para no votar los presupuestos del año que viene, que son irreales e imposibles, pero los dos últimos que firmó también eran falsos, y puso su rúbrica en algo que no sabía, movido seguramente por un sentido de lealtad hacia unos superiores que abusaron de su persona. Solbes no debiera haberse presentado a las elecciones de 2008. Sabía mejor que nadie cómo nos encontraríamos en este momento, y después de ver como su política de rigor y sobriedad era golpeada por todos los flancos, de enterarse en el Congreso, junto al resto, de medidas populistas como las del cheque bebe o los 400 euros y de, en definitiva, sentir que las riendas de la política económica no se diseñaban en Alcalá, su “casa” sino en el gabinete económico de presidencia en Moncloa, su única opción coherente y responsable consigo mismo era marcharse. Se batió el tipo con Pizarro en un debate en el que arrasó al representante popular, tras lo que fue aupado por los socialistas al olimpo, pero en ese debate mintió, y lo hizo a sabiendas. En su haber hay que contar que es una persona seria, formal, predecible y aburrida, y eso son cualidades que deben abundar en un Ministro de Economía. Su conocimiento de la materia está fuera de toda duda, y los años que pasó en Bruselas mostró un rigor y sapiencia fuera de lo común. Sin embargo el no retirarse a tiempo ha enfangado su figura y ahora se ha ido por la puerta de atrás, como nunca debía hacerlo un servidor público como él que, más allá de sus aciertos y errores, ha sido un ejemplo de sobriedad, austeridad, comportamiento personal ético y educado, cosa que cada vez escasea más en el Congreso y en la calle. Así de agradecida es la política en España con sus siervos..........
Mañana, Jueves 17, me voy seis días de vacaciones a Roma, a pasear entre pedruscos, deambular por sus calles y plazas, no tratar de buscar a Audrey Hepburn en sus cafeterías pero sí admirar la ciudad y los monumentos y paisajes que ofrece, a pesar del pronóstico de lluvia. Si no sucede nada raro el Jueves 24 volveré a este maravilloso hueco que Internet nos ofrece para opinar, pensar, hablar, reflexionar, pasar el rato.... casi como unas vacaciones diarias. Disfruten mucho y sean felices, y abríguense, que el otoño ya está aquí.
Cuando alguien se muere todo el mundo olvida sus errores y loa sus aciertos, y algo así ha sucedido con el fallecimiento político de Solbes. Asaetado por la oposición y los medios hasta el día en el que dejó el gobierno, el ex ministro lleva dos días recibiendo alabanzas de donde quizás nunca las iba a esperar, y curiosamente silencios ominosos y vergonzantes desde sus propias filas. ¿Ha sido Solbes un buen ministro de economía? Depende, como siempre. Es innegable que esta crisis que vivimos ha sido su fracaso, y que durante más de un año se negó, o le obligaron a negarse, a reconocer lo que se venía encima. Dicen que se va para no votar los presupuestos del año que viene, que son irreales e imposibles, pero los dos últimos que firmó también eran falsos, y puso su rúbrica en algo que no sabía, movido seguramente por un sentido de lealtad hacia unos superiores que abusaron de su persona. Solbes no debiera haberse presentado a las elecciones de 2008. Sabía mejor que nadie cómo nos encontraríamos en este momento, y después de ver como su política de rigor y sobriedad era golpeada por todos los flancos, de enterarse en el Congreso, junto al resto, de medidas populistas como las del cheque bebe o los 400 euros y de, en definitiva, sentir que las riendas de la política económica no se diseñaban en Alcalá, su “casa” sino en el gabinete económico de presidencia en Moncloa, su única opción coherente y responsable consigo mismo era marcharse. Se batió el tipo con Pizarro en un debate en el que arrasó al representante popular, tras lo que fue aupado por los socialistas al olimpo, pero en ese debate mintió, y lo hizo a sabiendas. En su haber hay que contar que es una persona seria, formal, predecible y aburrida, y eso son cualidades que deben abundar en un Ministro de Economía. Su conocimiento de la materia está fuera de toda duda, y los años que pasó en Bruselas mostró un rigor y sapiencia fuera de lo común. Sin embargo el no retirarse a tiempo ha enfangado su figura y ahora se ha ido por la puerta de atrás, como nunca debía hacerlo un servidor público como él que, más allá de sus aciertos y errores, ha sido un ejemplo de sobriedad, austeridad, comportamiento personal ético y educado, cosa que cada vez escasea más en el Congreso y en la calle. Así de agradecida es la política en España con sus siervos..........
Mañana, Jueves 17, me voy seis días de vacaciones a Roma, a pasear entre pedruscos, deambular por sus calles y plazas, no tratar de buscar a Audrey Hepburn en sus cafeterías pero sí admirar la ciudad y los monumentos y paisajes que ofrece, a pesar del pronóstico de lluvia. Si no sucede nada raro el Jueves 24 volveré a este maravilloso hueco que Internet nos ofrece para opinar, pensar, hablar, reflexionar, pasar el rato.... casi como unas vacaciones diarias. Disfruten mucho y sean felices, y abríguense, que el otoño ya está aquí.
martes, septiembre 15, 2009
Lehman brothers, que estás en el cielo....
Hoy es el aniversario de la caída de Lehman Brothers, el que hasta ese momento era el cuarto banco de inversión de Estados Unidos, cuyo derrumbe puso la crisis internacional en boca de todos, generó pánico financiero y mostró esas imágenes de empleados multiétnicos portando cajas de cartón en las que empaquetaban sus pertenencias personales para llevárselas del edificio desde el que dominaban el mundo de las finanzas y el poder. Todo un símbolo derruido, y si Lehman caía, quién estaba a salvo?????
Llevo varios días oyendo en televisiones y otros medios que la quiebra de Lehman provocó la crisis financiera, y no dejo de salir de mi asombro cada vez que una bella presentadora repite ese discurso. Lehman cayó porque estaba quebrado, porque la crisis, ese desastre que empezó en Estado Unidos en verano de 2007 (hace dos años) y que llego a España a finales de 2007 (y no me he equivocado de año) fue lo que descompuso el balance de Lehman. Lo que fue diferente en ese caso es que todo el mundo daba por descontado que las autoridades norteamericanas se iban a apiadar de los “hermanos” y salvarlos como antes habían hecho con Bearn Stern, el quinto banco de inversión. Para los curiosos, el Tercero es Merrill Lynch, el segundo es Morgan Stanley y el primero es Goldman Sachs. En este caso no sucedió lo mismo, y el tinglado se derrumbó. No hay suficiente perspectiva para analizar lo que sucedió en ese momento y sus implicaciones con la información y reposo necesario, pero me aventuro a afirmar que, esto es polémico, dejar caer a Lehman fue una decisión correcta. Principalmente porque logró poner en las portadas de los periódicos el desastre financiero que ya existía, que estaba larvado, y que reventó esa noche. Si se hubiera salvado a Lehman es casi seguro que otra entidad hubiera ido detrás de ella y al final alguna hubiese caído como el banco hermanado. La vorágine organizada en esas fechas y posteriores contribuyo a que mucha gente se diera cuenta de la gravedad del problema y se empezase a actuar, tanto por parte de los gobiernos y sus planes de estímulo como por los Bancos Centrales y su política monetaria kamikaze. Podemos ver a Lehman como la cabeza de truco que era necesario cortar en la plaza pública para que muchos otros se salvasen en las sombras. Un año después muchas cosas han cambiado, la principal es que somos más pobres y hay más parados, pero otras costumbres, como la de la titulización de activos dudosos, el cobro de primas exageradas en base a unos resultados ficticios, la contabilidad artificial de las entidades financieras y el crecimiento de la bolsa sin ninguna base lógica permanecen como señales de que los problemas de entonces siguen, en muchos casos, enquistados. Las hipotecas no se acaban de vender, sus títulos asociados poseen un valor fantasmagórico y los bancos, que tanto pecho sacan en todas partes, siguen siendo, en mi opinión, gigantes con pies de barro. Algo hemos aprendido de Lehman, pero no lo suficiente.
Además, para salvar al sistema financiero hemos logrado que la deuda de las administraciones públicas se eleve a niveles de infarto, 10% en esta España torturada por la crisis, que costará años reconducir, y el desempleo no deja de aumentar. ¿Hemos superado la crisis como afirman los medios de comunicación, portavoces en muchos casos de gobiernos desnortados y sin ideas? No, hemos parado un primer embate, con unos daños muy graves y dolorosos en nuestras estructuras pero, haciendo un ripio fácil, sospecho que a no tardar otros vendrán que a Lehman pequeño harán.
Llevo varios días oyendo en televisiones y otros medios que la quiebra de Lehman provocó la crisis financiera, y no dejo de salir de mi asombro cada vez que una bella presentadora repite ese discurso. Lehman cayó porque estaba quebrado, porque la crisis, ese desastre que empezó en Estado Unidos en verano de 2007 (hace dos años) y que llego a España a finales de 2007 (y no me he equivocado de año) fue lo que descompuso el balance de Lehman. Lo que fue diferente en ese caso es que todo el mundo daba por descontado que las autoridades norteamericanas se iban a apiadar de los “hermanos” y salvarlos como antes habían hecho con Bearn Stern, el quinto banco de inversión. Para los curiosos, el Tercero es Merrill Lynch, el segundo es Morgan Stanley y el primero es Goldman Sachs. En este caso no sucedió lo mismo, y el tinglado se derrumbó. No hay suficiente perspectiva para analizar lo que sucedió en ese momento y sus implicaciones con la información y reposo necesario, pero me aventuro a afirmar que, esto es polémico, dejar caer a Lehman fue una decisión correcta. Principalmente porque logró poner en las portadas de los periódicos el desastre financiero que ya existía, que estaba larvado, y que reventó esa noche. Si se hubiera salvado a Lehman es casi seguro que otra entidad hubiera ido detrás de ella y al final alguna hubiese caído como el banco hermanado. La vorágine organizada en esas fechas y posteriores contribuyo a que mucha gente se diera cuenta de la gravedad del problema y se empezase a actuar, tanto por parte de los gobiernos y sus planes de estímulo como por los Bancos Centrales y su política monetaria kamikaze. Podemos ver a Lehman como la cabeza de truco que era necesario cortar en la plaza pública para que muchos otros se salvasen en las sombras. Un año después muchas cosas han cambiado, la principal es que somos más pobres y hay más parados, pero otras costumbres, como la de la titulización de activos dudosos, el cobro de primas exageradas en base a unos resultados ficticios, la contabilidad artificial de las entidades financieras y el crecimiento de la bolsa sin ninguna base lógica permanecen como señales de que los problemas de entonces siguen, en muchos casos, enquistados. Las hipotecas no se acaban de vender, sus títulos asociados poseen un valor fantasmagórico y los bancos, que tanto pecho sacan en todas partes, siguen siendo, en mi opinión, gigantes con pies de barro. Algo hemos aprendido de Lehman, pero no lo suficiente.
Además, para salvar al sistema financiero hemos logrado que la deuda de las administraciones públicas se eleve a niveles de infarto, 10% en esta España torturada por la crisis, que costará años reconducir, y el desempleo no deja de aumentar. ¿Hemos superado la crisis como afirman los medios de comunicación, portavoces en muchos casos de gobiernos desnortados y sin ideas? No, hemos parado un primer embate, con unos daños muy graves y dolorosos en nuestras estructuras pero, haciendo un ripio fácil, sospecho que a no tardar otros vendrán que a Lehman pequeño harán.
lunes, septiembre 14, 2009
Por el interés.....
Este pasado Viernes Hugo Chávez se paseó por Madrid, en medio de gritos y alabanzas, coros de aduladores y defensores de los derechos civiles venezolanos que aprovecharon la oportunidad que les brinda una calle libre en España para decir lo que en Caracas les puede costar la cárcel o cosas peores. Entre otras cosas, Chávez se dio un paseo por la gran Vía, entró en las sede central de La Casa del Libro, donde he estado cientos de veces, y se compró unos cuantos volúmenes, uno de ellos “El Capitalismo Funeral” de Vicente Verdú, que exhibió como una bandera a la salida del establecimiento.
Si se fijan ustedes en las imágenes del paseo, Chávez aparece todo el tiempo acompañado de un señor calvo y con gafas, sonriente, que le sigue y responde a las gracias del dictador con sonrisas y gestos cariñosos. Este hombre se llama Antonio Brufau, presidente de Repsol YPF, y el motivo de tanta gracia es que las concesiones que Repsol posee en Venezuela han encontrado una enorme bolsa de gas que puede abastecer parte del consumo español, y cuya explotación supondrá grandes beneficios para la petrolera española y, como no, el gobierno del propio Chávez. Hay un diálogo antológico en El País, publicado el pasado Sábado, en el que Chávez y Brufau compadrean y debaten como colegas de toda al vida el cómo repartirse el yacimiento, escena en la que de haberse colado un loro con un parche en el ojo sería digna de cualquier película de piratas, de esas en las que los compinches se juntan delante del cofre de monedas y discuten como llevarse cada uno la mejor parte posible. Lo del Viernes fue un espectáculo mafioso indecente a más no poder. Fue otro ejemplo, enorme y en castellano, de hasta que punto los gobiernos e intereses occidentales se pliegan (nos plegamos) ante las dictaduras que, repletas de recursos naturales, los usan para satisfacer sus ansias de poder y mantener así a la población de los países originarios cautiva y sometida a sus brutales regímenes. La gira de Chávez por Europa ha consistido en la firma de enormes contratos de suministro de armamentos, principalmente por parte de Francia y Rusia, a pagar todos ellos con dinero que Europa proporciona a Venezuela a cambio de sus recursos de petróleo y gas. No se engañen, en muchos aspectos Chávez y otros de su calaña como Ahmadineyad nos tienen cogidos por nuestras queridas partes y a veces aprietan para demostrar quien manda aquí. Sin petróleo y gas Chávez sólo sería un patético payaso que daría pena, y es probable que, de llegar al poder, poco tiempo hubiera permanecido allí, pero el dinero que le proporcionan los pozos blanquea su dictadura y el permite asistir como invitado de honor al festival de cine de Venecia, algo vergonzoso, en medio del aplauso de los curiosos y los elogios de vendidos a su dinero, como Óliver Stone, cuya cuenta corriente habrá engordado con creces a la par que su compromiso por la revolución bolivariana, y su amor al dictador se habrá hermanado con su adoración a los fajos de dólares que este le regala por rodar panfletos hagiográficos.
Y el caso es que el espectáculo se repite, porque hace dos semanas se tuvo constancia de que la liberación del terrorista libio retenido por el atentado de Lokerbie por parte del gobierno de Inglaterra no tuvo el carácter humanitario que se vendió, sino que respondía a una negociación entre Downing Street y el gobierno de Gadaffi por la que, a cambio de la liberación, British Petroleum se hacía con contratos de explotación petrolífera en la zona. En fin, que a veces la realidad es tan oscura, sucia y mugrienta como el maldito petróleo, que parece que todo lo inunda, pringa y pudre. Qué duro es admitir que el mundo funciona así, verdad??
Si se fijan ustedes en las imágenes del paseo, Chávez aparece todo el tiempo acompañado de un señor calvo y con gafas, sonriente, que le sigue y responde a las gracias del dictador con sonrisas y gestos cariñosos. Este hombre se llama Antonio Brufau, presidente de Repsol YPF, y el motivo de tanta gracia es que las concesiones que Repsol posee en Venezuela han encontrado una enorme bolsa de gas que puede abastecer parte del consumo español, y cuya explotación supondrá grandes beneficios para la petrolera española y, como no, el gobierno del propio Chávez. Hay un diálogo antológico en El País, publicado el pasado Sábado, en el que Chávez y Brufau compadrean y debaten como colegas de toda al vida el cómo repartirse el yacimiento, escena en la que de haberse colado un loro con un parche en el ojo sería digna de cualquier película de piratas, de esas en las que los compinches se juntan delante del cofre de monedas y discuten como llevarse cada uno la mejor parte posible. Lo del Viernes fue un espectáculo mafioso indecente a más no poder. Fue otro ejemplo, enorme y en castellano, de hasta que punto los gobiernos e intereses occidentales se pliegan (nos plegamos) ante las dictaduras que, repletas de recursos naturales, los usan para satisfacer sus ansias de poder y mantener así a la población de los países originarios cautiva y sometida a sus brutales regímenes. La gira de Chávez por Europa ha consistido en la firma de enormes contratos de suministro de armamentos, principalmente por parte de Francia y Rusia, a pagar todos ellos con dinero que Europa proporciona a Venezuela a cambio de sus recursos de petróleo y gas. No se engañen, en muchos aspectos Chávez y otros de su calaña como Ahmadineyad nos tienen cogidos por nuestras queridas partes y a veces aprietan para demostrar quien manda aquí. Sin petróleo y gas Chávez sólo sería un patético payaso que daría pena, y es probable que, de llegar al poder, poco tiempo hubiera permanecido allí, pero el dinero que le proporcionan los pozos blanquea su dictadura y el permite asistir como invitado de honor al festival de cine de Venecia, algo vergonzoso, en medio del aplauso de los curiosos y los elogios de vendidos a su dinero, como Óliver Stone, cuya cuenta corriente habrá engordado con creces a la par que su compromiso por la revolución bolivariana, y su amor al dictador se habrá hermanado con su adoración a los fajos de dólares que este le regala por rodar panfletos hagiográficos.
Y el caso es que el espectáculo se repite, porque hace dos semanas se tuvo constancia de que la liberación del terrorista libio retenido por el atentado de Lokerbie por parte del gobierno de Inglaterra no tuvo el carácter humanitario que se vendió, sino que respondía a una negociación entre Downing Street y el gobierno de Gadaffi por la que, a cambio de la liberación, British Petroleum se hacía con contratos de explotación petrolífera en la zona. En fin, que a veces la realidad es tan oscura, sucia y mugrienta como el maldito petróleo, que parece que todo lo inunda, pringa y pudre. Qué duro es admitir que el mundo funciona así, verdad??
viernes, septiembre 11, 2009
Ocho años
Hoy es 11 de septiembre de 2009. Se cumplen ocho años desde que los salvajes atentados de Al Queda destruyeron las Torres Gemelas del WTC de Nueva York, asesinando a cerca de tres mil personas, elevando hasta donde era aún inimaginable la capacidad de destrucción, degradación y salvajismo del ser humano.
Recordemos a las víctimas, y no olvidemos lo sucedido.
Una manera de hacerlo puede ser visitar la web del memorial y museo del 11S que se construye en la red
Recordemos a las víctimas, y no olvidemos lo sucedido.
Una manera de hacerlo puede ser visitar la web del memorial y museo del 11S que se construye en la red
jueves, septiembre 10, 2009
Un misterio de verdad
Quizás tema alguno que hoy hable del bate que tuvo ayer lugar en el Congreso sobre la crisis, pero no, porque sólo dejo en evidencia la nulidad de quienes nos gobiernan, la vacuidad de quienes se les oponen, y la falta de liderazgo generalizado en medio de la que está cayendo. Así que vamos con algo más interesante y misterioso, terrenal, mejor acuático, pero que supera en intriga a las patochadas de los programas sobre abducciones, apariciones y demás cuentos chinos. Piratas, barcos desaparecidos, y oscuros intereses internacionales nos esperan.
Hace unas semanas un carguero de bandera finlandesa y tripulación rusa llamado “Artic Sea” que transportaba maderas, desapreció mientras navegaba por el mar del norte rumbo al sur. El Báltico o el Canal de la Mancha son sitios que uno no asocia con la piratería que hace muy peligrosas las aguas de mares como el Índico, y sino dense una vuelta por Somalia. Así, el nerviosismo y los rumores aumentaron hasta que al cabo de unos días el barco fue descubierto cerca de las costas del Golfo de Guinea, en África, con su carga intacta y la tripulación sana y salva. ¿Qué había sucedido allí? ¿Quiénes fueron los piratas? ¿Llegó el inefable Íker Jiménez con un OVNi desde Alderaan y lo abdujo con hélices y todo? La cuestión es que intenté algunos días indagar por la web sobre lo que había sucedido, pero no encontré nada. Delincuencia ordinaria con métodos extraños y en un lugar desacostumbrado, pensaba, pero mira por donde la noticia reflotó nunca mejor dicho, hace unas jornadas, cuando el periodista ruso que denunció la desaparición del barco huyó de su país. Que un periodista ruso sea amenazado en Rusia es tan habitual como que un periodista español no pueda preguntar en las ruedas de prensa españolas, pero es que el periodista ruso ha relatado una historia que deja en mantillas a los libros e espías y al OVNi de Jiménez. Cuenta ese periodista que el barco, cuya ruta original era Finlandia Argelia, era una tapadera, que bajo las maderas que llevaba como carga se escondía un cargamento de armas de contrabando para Irán, provenientes de Rusia, y que los asaltantes del barco fueron un grupo de élite del Mosad, el servicio secreto israelí, que se habían enterado de la operación de transporte y decidieron impedirla, tomando el control del barco, desviándolo de su ruta y quién sabe si destruyendo las armas o arrojándolas simplemente al fondo del Atlántico. Relata esta noticia que fuentes rusas posteriormente llegaron a detallar el armamento que podía estar en ese barco, hablándose de lanzaderas de misiles, cohetes en incluso material para su uso en bombas nucleares. Vamos, que de ser así los rusos estarían suministrando a Irán tecnología militar de vanguardia cuyos fines no suelen ser pacíficos ni tranquilizadores, saltándose de paso un montón den normativas internacionales al respecto y contribuyendo a aumentar el peligro que supone, y no deja de crecer, al capacidad nuclear iraní. ¿Qué ha hecho el gobierno ruso ante semejantes rumores y acusaciones encubiertas? Nada, que se sepa. Quizás haya abierto una de esas investigaciones que se quedan en la nada, o puede que en el futuro el periodista delator aparezca muerto en alguna capital europea víctima de Polonio, u otra cosa rara que, sospechosamente, algún miembro del ex-KGB puso en su mesa. No sería la primera vez.
Lo cierto es que si uno coge las piezas y trata de montar el puzzle la historia es verosímil, y encaja, y da para que muchos guionistas elaboren películas y serie sobre el al asalto al barco. “Operación Artic Sea” o “Abordaje preventivo” podían rodarse con el cada vez peor Nicolas Cage como protagonista de ambas. A mi, la verdad, me interesaría más un reportaje periodístico que contuviera una entrevista con alguno de los tripulantes y que contase su experiencia de esos días de verano a bordo del barco. Seguro que el relato, quizás comparable al episodio de la “Bounty”, no tenía desperdicio.
Hace unas semanas un carguero de bandera finlandesa y tripulación rusa llamado “Artic Sea” que transportaba maderas, desapreció mientras navegaba por el mar del norte rumbo al sur. El Báltico o el Canal de la Mancha son sitios que uno no asocia con la piratería que hace muy peligrosas las aguas de mares como el Índico, y sino dense una vuelta por Somalia. Así, el nerviosismo y los rumores aumentaron hasta que al cabo de unos días el barco fue descubierto cerca de las costas del Golfo de Guinea, en África, con su carga intacta y la tripulación sana y salva. ¿Qué había sucedido allí? ¿Quiénes fueron los piratas? ¿Llegó el inefable Íker Jiménez con un OVNi desde Alderaan y lo abdujo con hélices y todo? La cuestión es que intenté algunos días indagar por la web sobre lo que había sucedido, pero no encontré nada. Delincuencia ordinaria con métodos extraños y en un lugar desacostumbrado, pensaba, pero mira por donde la noticia reflotó nunca mejor dicho, hace unas jornadas, cuando el periodista ruso que denunció la desaparición del barco huyó de su país. Que un periodista ruso sea amenazado en Rusia es tan habitual como que un periodista español no pueda preguntar en las ruedas de prensa españolas, pero es que el periodista ruso ha relatado una historia que deja en mantillas a los libros e espías y al OVNi de Jiménez. Cuenta ese periodista que el barco, cuya ruta original era Finlandia Argelia, era una tapadera, que bajo las maderas que llevaba como carga se escondía un cargamento de armas de contrabando para Irán, provenientes de Rusia, y que los asaltantes del barco fueron un grupo de élite del Mosad, el servicio secreto israelí, que se habían enterado de la operación de transporte y decidieron impedirla, tomando el control del barco, desviándolo de su ruta y quién sabe si destruyendo las armas o arrojándolas simplemente al fondo del Atlántico. Relata esta noticia que fuentes rusas posteriormente llegaron a detallar el armamento que podía estar en ese barco, hablándose de lanzaderas de misiles, cohetes en incluso material para su uso en bombas nucleares. Vamos, que de ser así los rusos estarían suministrando a Irán tecnología militar de vanguardia cuyos fines no suelen ser pacíficos ni tranquilizadores, saltándose de paso un montón den normativas internacionales al respecto y contribuyendo a aumentar el peligro que supone, y no deja de crecer, al capacidad nuclear iraní. ¿Qué ha hecho el gobierno ruso ante semejantes rumores y acusaciones encubiertas? Nada, que se sepa. Quizás haya abierto una de esas investigaciones que se quedan en la nada, o puede que en el futuro el periodista delator aparezca muerto en alguna capital europea víctima de Polonio, u otra cosa rara que, sospechosamente, algún miembro del ex-KGB puso en su mesa. No sería la primera vez.
Lo cierto es que si uno coge las piezas y trata de montar el puzzle la historia es verosímil, y encaja, y da para que muchos guionistas elaboren películas y serie sobre el al asalto al barco. “Operación Artic Sea” o “Abordaje preventivo” podían rodarse con el cada vez peor Nicolas Cage como protagonista de ambas. A mi, la verdad, me interesaría más un reportaje periodístico que contuviera una entrevista con alguno de los tripulantes y que contase su experiencia de esos días de verano a bordo del barco. Seguro que el relato, quizás comparable al episodio de la “Bounty”, no tenía desperdicio.
miércoles, septiembre 09, 2009
El coche eléctrico
Ayer tuvo lugar en la explanada del complejo en el que trabajo la presentación del Plan Movele, siglas del MOVilidad ELÉctrica, un proyecto piloto que comandado por el Ministerio de Industria, y en colaboración con los ayuntamientos, trata de hacer real la presencia de coches eléctricos en las calles de nuestras ciudades, todo ello envuelto en el ecologismo y la necesidad de ahorrar vía reducción de las importaciones de petróleo. En el acto de presentación estuvieron el Ministro de Industria, Miguel Sebastián, y los alcaldes de Madrid, Barcelona y Sevilla, primeras ciudades que se suman a este proyecto.
Aunque cargado de voluntarismo, este plan adolece de problemas técnicos y estratégicos que pueden llevarle al fracaso. Los coches que ayer se presentaron son caros, por encima de los 15.000 euros, pequeños y, al estar dotados únicamente de baterías, dependen de las recargas que se deben hacer cuando su autonomía, ligeramente superior a los 100 kilómetros, se acaba. A mi modo de ver son prototipos experimentales, no proyectos comerciales de coches para ser comprados y usados por el ciudadano corriente. El coche eléctrico es limpio, sí... pero en el lugar en el que funciona, y no tiene porque serlo en el punto en el que se produce la electricidad que lo pone en marcha. Eliminaría la contaminación de las ciudades, cosa que urge hacer cuanto antes, pero piénsese la producción de electricidad necesaria para abastecer un parque de millones de coches que se recargan todos los días. ¿Cómo la producimos? ¿Con petróleo? ¿energía nuclear? Volvemos a un debate sobre recursos y producción. Además es necesario crear una red de puestos de abastecimiento, unas “electroneras”, donde recargar los coches, y eso costará mucho tiempo y esfuerzo. Piense el lector que cuando se sube al coche lo hace al final de una enorme cadena industrial y de servicios que soporta el que pueda girar la llave y empiece a moverse, y eso incluye desde las fábricas de coches hasta los superpetroleros que se mueven por el mundo cargados de crudo, habiendo en medio millones de personas trabajando en industrias relacionadas (extracción, refino, logística, distribución, etc) Sea cual sea la solución al motor de combustión interna, y hay que implantarla para dejar de quemar petróleo, costará muchos años, esfuerzos e inversiones el que sea rentable y operativa. En mi opinión la única alternativa real que puede llegar a suplir al petróleo es el hidrógeno. Se crea usando electricidad para disolver la molécula de agua y, puesto en un vehículo adaptado, se produce el camino inverso, generando electricidad, que es la que mueve el motor del coche, y produciendo como residuo agua. Si se fijan nuevamente tenemos que gastar electricidad para producir el hidrógeno libre, que no está a nuestra disposición en la atmósfera. Si esa producción es limpia entonces los coches y toda esa industria lo serán. Sino volveremos a estar en un proceso de traslado del punto de la emisión de CO2 desde la ciudad a la planta de producción de hidrógeno. La ventaja inicial de este proceso es que todos los países tienen agua, y por ello pueden llegar a ser energéticamente independientes si se logra producir el hidrógeno de una manera limpia.
Como en todo caso el proceso sería a muy largo plazo, una primera prueba real de implantación pudiera ser la de sustituir los autobuses urbanos de una ciudad (¿por qué no Madrid, Bilbao, Barcelona?) por autobuses hidrogenados, alimentados por la planta de producción de hidrógeno municipal correspondiente. Como los vehículos públicos “duermen” en hangares fijos, que es donde repostan, no es necesario crear inicialmente esa red de “hidrogeneras”, disminuyen así algo los costes, y puede servir como experiencia práctica para evaluar el proceso de producción del combustible a una escala real y su uso práctico. ¿Sería posible? ¿rentable? Así empezaron las fábricas de gas del siglo XIX, ¿por qué no empezar a crear las fábricas de hidrógeno del siglo XXI?
Aunque cargado de voluntarismo, este plan adolece de problemas técnicos y estratégicos que pueden llevarle al fracaso. Los coches que ayer se presentaron son caros, por encima de los 15.000 euros, pequeños y, al estar dotados únicamente de baterías, dependen de las recargas que se deben hacer cuando su autonomía, ligeramente superior a los 100 kilómetros, se acaba. A mi modo de ver son prototipos experimentales, no proyectos comerciales de coches para ser comprados y usados por el ciudadano corriente. El coche eléctrico es limpio, sí... pero en el lugar en el que funciona, y no tiene porque serlo en el punto en el que se produce la electricidad que lo pone en marcha. Eliminaría la contaminación de las ciudades, cosa que urge hacer cuanto antes, pero piénsese la producción de electricidad necesaria para abastecer un parque de millones de coches que se recargan todos los días. ¿Cómo la producimos? ¿Con petróleo? ¿energía nuclear? Volvemos a un debate sobre recursos y producción. Además es necesario crear una red de puestos de abastecimiento, unas “electroneras”, donde recargar los coches, y eso costará mucho tiempo y esfuerzo. Piense el lector que cuando se sube al coche lo hace al final de una enorme cadena industrial y de servicios que soporta el que pueda girar la llave y empiece a moverse, y eso incluye desde las fábricas de coches hasta los superpetroleros que se mueven por el mundo cargados de crudo, habiendo en medio millones de personas trabajando en industrias relacionadas (extracción, refino, logística, distribución, etc) Sea cual sea la solución al motor de combustión interna, y hay que implantarla para dejar de quemar petróleo, costará muchos años, esfuerzos e inversiones el que sea rentable y operativa. En mi opinión la única alternativa real que puede llegar a suplir al petróleo es el hidrógeno. Se crea usando electricidad para disolver la molécula de agua y, puesto en un vehículo adaptado, se produce el camino inverso, generando electricidad, que es la que mueve el motor del coche, y produciendo como residuo agua. Si se fijan nuevamente tenemos que gastar electricidad para producir el hidrógeno libre, que no está a nuestra disposición en la atmósfera. Si esa producción es limpia entonces los coches y toda esa industria lo serán. Sino volveremos a estar en un proceso de traslado del punto de la emisión de CO2 desde la ciudad a la planta de producción de hidrógeno. La ventaja inicial de este proceso es que todos los países tienen agua, y por ello pueden llegar a ser energéticamente independientes si se logra producir el hidrógeno de una manera limpia.
Como en todo caso el proceso sería a muy largo plazo, una primera prueba real de implantación pudiera ser la de sustituir los autobuses urbanos de una ciudad (¿por qué no Madrid, Bilbao, Barcelona?) por autobuses hidrogenados, alimentados por la planta de producción de hidrógeno municipal correspondiente. Como los vehículos públicos “duermen” en hangares fijos, que es donde repostan, no es necesario crear inicialmente esa red de “hidrogeneras”, disminuyen así algo los costes, y puede servir como experiencia práctica para evaluar el proceso de producción del combustible a una escala real y su uso práctico. ¿Sería posible? ¿rentable? Así empezaron las fábricas de gas del siglo XIX, ¿por qué no empezar a crear las fábricas de hidrógeno del siglo XXI?
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