No les cuento nada que no sepan si les digo que estos días que he pasado en Elorrio disfrutando de un puente, en su versión madrileña, ha hecho un tiempo horrible. Ha llovido todo lo que ha querido, más o menos fuerte, con mucho o poco viento, con rayos y sin ellos, a veces granizo, la mayor parte de las ocasiones goterones, y con un frío intenso que anunciaba más la cercanía del invierno que la llegada del otoño. Hasta que no he llegado hoy por la mañana a mi oficina y he mirado por la ventana no he visto el sol desde el viernes por la tarde.....
Cosa curiosa de este temporal. El Domingo llevé a mis padres a Durango porque tenían una comida que se celebra anualmente por parte de algunas mujeres de allí, concretamente de un barrio llamado Tabira. La cosa es que antes de comer había misa en Santa Ana, una de las iglesias de Durango. Yo llegué un poco tarde y me senté por atrás, y la audiencia era elevada, así que allí estábamos, resguardándonos del chaparrón que, a veces sí y otras también, se escuchaba proveniente del exterior. En el sermón del cura empezaron a oírse truenos de fondo, que a medida que sus palabras avanzaban iban aumentando en intensidad y volumen, y eso que en esta ocasión el cura no era de los que les gusta “tronar” desde el púlpito. Terminado el sermón el ruido del agua cayendo en el exterior era muy fuerte, y al comenzar las peticiones cayó un nuevo rayo y se fue la luz. Hizo un breve amago el sistema de volver, pero se cayó nuevamente, y nos quedamos a oscuras, sin órgano y sin megafonía. Lo único que iluminaba la nave eran las dos velas que suelen estar habitualmente encendidas en la mesa del oficiante. Ningún foco, bombilla o similar. Ningún altavoz, nada. Como el suelo no era de esos de madera que hacen mucho ruido y no había niños gritones se lograba oír algo en el fondo, pero la experiencia era extraña. A mi se me fue la cabeza el resto de la ceremonia imaginando como sería la vida antes de la llegada de la electricidad, porque desde luego donde estaba en ese momento el invento había dejado de existir. El coro cantaba a capella porque no le quedaba más remedio, y si bien es cierto que inicialmente se les notaba perdidos y confusos luego fueron remontando y acabaron por hacer un bonito papel. Hubo suerte de que no es una iglesia muy grande, porque de lo contrario no se hubiese oído ni visto nada. En la comunión la gente avanzaba muy despacio, porque había zonas de los pasillos laterales en las que no se veía nada bien, y ya se sabe que la media de edad de los asistentes a una misa hoy en día no está llena de reflejos y buenos sentidos. Finalmente la ceremonia concluyó sin más sobresaltos y salimos poco a poco a un estrecho pórtico rodeado de vallas de obras (sí, están en todas partes) y fuera del refugio seguía lloviendo con fuerza, y las nubes desde lo alto parecían reírse de nosotros. No sólo conformándose con habernos dejado a oscuras, también pretendían empaparnos, y con alguno de los asistentes lo lograron.
Supongo yo que la instalación eléctrica de la iglesia no sería de las mejores, y después de lo del Domingo tendrán que cambiarla del todo, pero el episodio me pareció muy interesante, no sólo por lo curioso que resulta hacer algunas cosas habituales prescindiendo de la luz, y volviendo así a un pasado remoto, al que no estamos acostumbrados, sino sobre todo para constatar hasta que punto dependemos de la maldita electricidad, lo importante que es su producción y suministro, y del desastre que supondría una interrupción general de alguno de estos servicios. Lo del pasado Domingo fue una anécdota curiosa, pero posee un reverso tenebroso, nunca mejor dicho.
miércoles, noviembre 11, 2009
viernes, noviembre 06, 2009
Piratas del mar Índico
Cuando era pequeño ya era muy raro, quizá tanto como ahora. Veía películas y me hacía preguntas. Cuando la peli era de piratas me extrañaba un poco que los héroes fuesen ellos, los delincuentes, cuyo trabajo era abordar barcos, fuesen de la armada española (películas anglosajonas, como no) o naves de recreo que surcaban las aguas del Caribe. El apuesto pirata se ligaba a la chica, se hacía con el botín y todo acababa en una monumental borrachera de ron celebrada en una isla desierta. Una imagen idílica, y si la encarnaba Errol Flyn, o ahora Jonny Deep, aún más.
Lamentablemente estamos viviendo un cursillo acelerado de lo que es realmente la piratería, de cómo se las gasta y, en cierto modo, de lo poco que podemos hacer frente a ella. Ayer la tensión que existe en los familiares de los marineros del pesquero Alakrana, secuestrado en aguas de Somalia desde hace ya un mes, estalló al recibir llamadas de sus allegados en las que les informaban de que tres de ellos habían sido desembarcados en tierra, no se sabe con que propósito, pero con gritos y amenazas de muerte de sus secuestradores por todas partes. Las mujeres, siempre mujeres, madres, esposas e hijas de los secuestrados salieron ayer en las televisiones nerviosas, indignadas y muy preocupadas, y no es para menos. Entra dentro de lo normal que las negociaciones (ilegales) que el gobierno realiza con los piratas para pagar un rescate (ilegal) y así obtener la liberación de los marineros no sean públicas, de tal menar que no se sepa de su existencia hasta la vuelta de los secuestrados, pero en este caso tenemos un problema, que son esos dos piratas que fueron detenidos y se trajeron de Somalia (legalmente) y que llevan danzando por Madrid desde hace semanas sin saber si son mayores o menores de edad, en un espectáculo que era vergonzoso, pero que a partir de ayer es de pura irresponsabilidad. Ahora los piratas que tienen retenido el barco solicitan la devolución de sus dos compañeros, bajo amenaza de muerte de algunos de los secuestrados. ¿Qué se puede hacer? Sinceramente sólo se me ocurren dos ideas. Una es la bruta, que es asaltar el barco con tropas militares y detener a los secuestradores, pero es una operación peligros, que si se lleva a cabo y causa víctimas entre la tripulación provocará una enrome polémica y graves enfrentamientos. La otra, obvia, es pagar, y mucho más de lo que ya se hubiera acordado con los secuestradores. Los dos piratas no pueden ser devueltos así como así, dado que es la Audiencia Nacional, que parece que no tiene trabajo en España como para meterse en estas cuestiones, la que debe decidir. Puede que si se retiran las acusaciones y se logra una cuerdo por debajo de la mesa eso sea posible, pero es algo complejo e ilegal, quizás tanto como pagar el rescate. Lo curioso es que nadie pone pegas a lo segundo y sí se ponen muchas a lo primero. Es la típica situación en la que se usa esa frase de “cogérsela con papel de fumar” porque no deja de ser paradójico que nos atengamos tanto a la legalidad y el estado de derecho cuando encubiertamente estamos subastando cuanto vale la vida de cada uno de los marineros con una panda de rufianes y un intermediario (parece que ahora relevado) que seguramente trabaje desde la city de Londres, y se lleve una buena comisión.
En el caso del secuestro anterior, el Playa de Bakio, se pagó y se dejó ir a los piratas con su botín para que se lo gastasen. En este hemos cometido el error de detener a dos de ellos y no a todos, o a ninguno, y ahora la cosa se complica. Es cierto que los piratas necesitan a ala tripulación como mercancía de trueque, pero no es descartable que hagan cosas muy malas, y de mientras las familias cada vez más intranquilas, el gobierno con un aspecto de estar sobrepasado por las circunstancias, y el embrollo complicándose. Como decía Soroya en uno de sus grandes cuadros.. y luego dicen que el pescado es caro.
El Lunes es la Almudena, fiesta en Madrid, y me cojo el Martes vacacional, así que si no hay sorpresas, hasta el Miércoles 10.
Lamentablemente estamos viviendo un cursillo acelerado de lo que es realmente la piratería, de cómo se las gasta y, en cierto modo, de lo poco que podemos hacer frente a ella. Ayer la tensión que existe en los familiares de los marineros del pesquero Alakrana, secuestrado en aguas de Somalia desde hace ya un mes, estalló al recibir llamadas de sus allegados en las que les informaban de que tres de ellos habían sido desembarcados en tierra, no se sabe con que propósito, pero con gritos y amenazas de muerte de sus secuestradores por todas partes. Las mujeres, siempre mujeres, madres, esposas e hijas de los secuestrados salieron ayer en las televisiones nerviosas, indignadas y muy preocupadas, y no es para menos. Entra dentro de lo normal que las negociaciones (ilegales) que el gobierno realiza con los piratas para pagar un rescate (ilegal) y así obtener la liberación de los marineros no sean públicas, de tal menar que no se sepa de su existencia hasta la vuelta de los secuestrados, pero en este caso tenemos un problema, que son esos dos piratas que fueron detenidos y se trajeron de Somalia (legalmente) y que llevan danzando por Madrid desde hace semanas sin saber si son mayores o menores de edad, en un espectáculo que era vergonzoso, pero que a partir de ayer es de pura irresponsabilidad. Ahora los piratas que tienen retenido el barco solicitan la devolución de sus dos compañeros, bajo amenaza de muerte de algunos de los secuestrados. ¿Qué se puede hacer? Sinceramente sólo se me ocurren dos ideas. Una es la bruta, que es asaltar el barco con tropas militares y detener a los secuestradores, pero es una operación peligros, que si se lleva a cabo y causa víctimas entre la tripulación provocará una enrome polémica y graves enfrentamientos. La otra, obvia, es pagar, y mucho más de lo que ya se hubiera acordado con los secuestradores. Los dos piratas no pueden ser devueltos así como así, dado que es la Audiencia Nacional, que parece que no tiene trabajo en España como para meterse en estas cuestiones, la que debe decidir. Puede que si se retiran las acusaciones y se logra una cuerdo por debajo de la mesa eso sea posible, pero es algo complejo e ilegal, quizás tanto como pagar el rescate. Lo curioso es que nadie pone pegas a lo segundo y sí se ponen muchas a lo primero. Es la típica situación en la que se usa esa frase de “cogérsela con papel de fumar” porque no deja de ser paradójico que nos atengamos tanto a la legalidad y el estado de derecho cuando encubiertamente estamos subastando cuanto vale la vida de cada uno de los marineros con una panda de rufianes y un intermediario (parece que ahora relevado) que seguramente trabaje desde la city de Londres, y se lleve una buena comisión.
En el caso del secuestro anterior, el Playa de Bakio, se pagó y se dejó ir a los piratas con su botín para que se lo gastasen. En este hemos cometido el error de detener a dos de ellos y no a todos, o a ninguno, y ahora la cosa se complica. Es cierto que los piratas necesitan a ala tripulación como mercancía de trueque, pero no es descartable que hagan cosas muy malas, y de mientras las familias cada vez más intranquilas, el gobierno con un aspecto de estar sobrepasado por las circunstancias, y el embrollo complicándose. Como decía Soroya en uno de sus grandes cuadros.. y luego dicen que el pescado es caro.
El Lunes es la Almudena, fiesta en Madrid, y me cojo el Martes vacacional, así que si no hay sorpresas, hasta el Miércoles 10.
jueves, noviembre 05, 2009
Busque, compare y.....
Uno de los campos de batalla donde más duramente se está librando esa guerra diaria que llamamos crisis es el supermercado. Al hacer la cesta de la compra el consumidor, con un bolsillo más ligero de lo que desearía, recorta gastos, tira de marcas blancas, busca ofertas de “un montón por uno”, trata de aprovecharse de los descuentos especiales de algunos días, y el establecimiento lucha por robar clientes a otro comercio, lo que lleva a campañas agresivas de promoción, descuento y ofertas, lo que sea por cuadrar unos números que no salen.
Lo último lo ha hecho Carrefour, que en este sentido se está mostrando más dinámico que el resto, a mi entender, implantando la publicidad comparativa de precios. Así, algunos productos de las estanterías muestran enormes etiquetas donde se refleja su precio y el que posee dicho bien en un centro de una cadena rival, en este caso Mercadona. Como sería obvio, la comparativa siempre saca mejor al comparante, en este caso Carrefour, aunque sólo si vamos a un “super” de Mercadota y vemos el producto podremos comprobar si efectivamente esto es así o no. Esta campaña ha generado bastante revuelo porque el uso de la publicidad comparativa explícita es muy escaso en España, y generalmente se ha acompañado de polémica. Quitando aquella frase de “busque, compare” que suaba Manuel Luque en los ochenta para vender detergente, y en el que no se insinuaba marca alguna de contraste, el único ocaso que recuerdo similar a esto en España es el que ha llevado a cabo la empresa Murciana J. García Carrión, productora de entre otras marcas, zumos Don Simón, en los anuncios en los que decía que Don Simón era mejor que “Minute Maid”, de Danone, al que señalaba como producido a base de extractos de frutas, no con naranjas 100% exprimidas como su producto, creo que venía a decir el anuncio. Estas dos empresas llevan ya un cierto tiempo en los tribunales cruzándose pleitos a cuenta de esta campaña, en la que Danone se sentía agredida y demandó al anunciante, quien a su vez exigía su derecho a poder comparar productos. Lo cierto es que en este caso, y en el del Carrefour, no se hace comparativa denigratoria, diciendo que tal producto es peor que otro, sino que ambas campañas basan su técnica en mostrar más información al consumidor, explicando el origen del zumo en un caso y los precios en otro, aunque es obvio el mensaje subliminal de lo que es considerado mejor o peor por el anunciante. En otros países este tipo de publicidad es mucho más frecuente que en España. La última vez que estuve en Inglaterra, hace ya cuatro años, Pepsi acababa de lanzar en ese mercado una bebida de cola sin azúcares, llamada Max, como respuesta a la Coca Cola Zero, y en muchas vallas aparecía una escala de graduación de abajo arriba, con un smarticon triste, el símbolo :-( en el extremo inferior junto a la palabra ZERO y uno alegre, símbolo :-) en lo alto de la escala junto a la palabra MAX. Aquí Pepsi vendía claramente no sólo que su producto era satisfactorio, sino que el de la competencia NO lo era, y que incluso si la bebida Max fuese mediocre el consumidor saldría ganando frente a un mal producto como es Zero. Esto si es compasión valorativa en estado puro, casi equivalente a “No compre Zero, es mala”, y supongo que una campaña así en España sería prohibida.
No me consta que Mercadota haya dicho algo al respecto de la campaña de Carrefour, pero puede ser que si la cosa es legal se lance a hacer algo similar, y si el resto se suman al final ir a la compra puede ser un curioso ejercicio en el que los productos parezcan sepultados por etiquetas llenas de precios que parezcan más un boletín de cierre del Ibex 35. Una consumidora dice, en el artículo que enlazo arriba, que a ella le da igual, “porque todos los hipermercados nos toman un poco el pelo con tanta oferta, ya no sabemos cuál elegir" y algo de razón no le falta. Ya puestos, que pongan el precio en origen de, por ejemplo, los tomates y lechugas, y podamos hacer eso tan sano de comparar y ver el margen comercial, verdad?
Lo último lo ha hecho Carrefour, que en este sentido se está mostrando más dinámico que el resto, a mi entender, implantando la publicidad comparativa de precios. Así, algunos productos de las estanterías muestran enormes etiquetas donde se refleja su precio y el que posee dicho bien en un centro de una cadena rival, en este caso Mercadona. Como sería obvio, la comparativa siempre saca mejor al comparante, en este caso Carrefour, aunque sólo si vamos a un “super” de Mercadota y vemos el producto podremos comprobar si efectivamente esto es así o no. Esta campaña ha generado bastante revuelo porque el uso de la publicidad comparativa explícita es muy escaso en España, y generalmente se ha acompañado de polémica. Quitando aquella frase de “busque, compare” que suaba Manuel Luque en los ochenta para vender detergente, y en el que no se insinuaba marca alguna de contraste, el único ocaso que recuerdo similar a esto en España es el que ha llevado a cabo la empresa Murciana J. García Carrión, productora de entre otras marcas, zumos Don Simón, en los anuncios en los que decía que Don Simón era mejor que “Minute Maid”, de Danone, al que señalaba como producido a base de extractos de frutas, no con naranjas 100% exprimidas como su producto, creo que venía a decir el anuncio. Estas dos empresas llevan ya un cierto tiempo en los tribunales cruzándose pleitos a cuenta de esta campaña, en la que Danone se sentía agredida y demandó al anunciante, quien a su vez exigía su derecho a poder comparar productos. Lo cierto es que en este caso, y en el del Carrefour, no se hace comparativa denigratoria, diciendo que tal producto es peor que otro, sino que ambas campañas basan su técnica en mostrar más información al consumidor, explicando el origen del zumo en un caso y los precios en otro, aunque es obvio el mensaje subliminal de lo que es considerado mejor o peor por el anunciante. En otros países este tipo de publicidad es mucho más frecuente que en España. La última vez que estuve en Inglaterra, hace ya cuatro años, Pepsi acababa de lanzar en ese mercado una bebida de cola sin azúcares, llamada Max, como respuesta a la Coca Cola Zero, y en muchas vallas aparecía una escala de graduación de abajo arriba, con un smarticon triste, el símbolo :-( en el extremo inferior junto a la palabra ZERO y uno alegre, símbolo :-) en lo alto de la escala junto a la palabra MAX. Aquí Pepsi vendía claramente no sólo que su producto era satisfactorio, sino que el de la competencia NO lo era, y que incluso si la bebida Max fuese mediocre el consumidor saldría ganando frente a un mal producto como es Zero. Esto si es compasión valorativa en estado puro, casi equivalente a “No compre Zero, es mala”, y supongo que una campaña así en España sería prohibida.
No me consta que Mercadota haya dicho algo al respecto de la campaña de Carrefour, pero puede ser que si la cosa es legal se lance a hacer algo similar, y si el resto se suman al final ir a la compra puede ser un curioso ejercicio en el que los productos parezcan sepultados por etiquetas llenas de precios que parezcan más un boletín de cierre del Ibex 35. Una consumidora dice, en el artículo que enlazo arriba, que a ella le da igual, “porque todos los hipermercados nos toman un poco el pelo con tanta oferta, ya no sabemos cuál elegir" y algo de razón no le falta. Ya puestos, que pongan el precio en origen de, por ejemplo, los tomates y lechugas, y podamos hacer eso tan sano de comparar y ver el margen comercial, verdad?
miércoles, noviembre 04, 2009
Buscando referentes, encontré a Gardot
Ayer, comiendo con un compañero de trabajo, y sin embargo amigo, y recordando al fallecido José Luís López Vázquez, coincidimos en que los superhéroes no existen, sólo están en las películas y la imaginación, pero que necesitamos referentes, personas en quién creer o admirar, y más cuando grandes hombres como Vázquez, o Ayala se nos van, en lo que es ya una “semana horribilis” y no vemos relevos. Pensaba esto ayer por la noche en casa de mientras ponía algunos CDs y escuchaba canciones bonitas, y no sólo de música clásica.
Hace una semana me hice con el CD de una cantante norteamericana llamada Melody Gardot, concretamente con su segundo trabajo, titulado My one and only thrill. La portada muestra a una mujer rubia, atractiva, con una mirada oculta tras unas grandes gafas de sol y en una pose de paseante en gabardina que insinúa mucho y oculta aún más. Leí por ahí que la señorita Gardot, a sus veinticuatro años, era una gran cantante de jazz vocal, un género adulto en el que hay relumbrones como Norah Jones y Diana Krall, por poner algunos ejemplos conocidos. Me gusta el estilo y me hice con una copia. A medida que lo oía leía la historia de la cantante, una joven que a los diecinueve años fue atropellada por un coche de mientras paseaba en bicicleta. El accidente no le mató, pero casi, ocasionándole un grave traumatismo craneal del que aún se recupera, pero que le ha dejado graves secuelas, como una pérdida parcial de visión, problemas de movimiento, cojera permanente y otras más. Vamos, un desastre. A la edad en la que todos tenemos la cabeza llena de sueños, ansias y deseos, y un cuerpo que nos puede responder a la hora de perseguirlos, un maldito coche se cruzó por la vida de Melody y la destrozó. Ante este panorama muchos se hubiesen hundido mentalmente, agobiados por el dolor y la pérdida de un futuro soñado, y puede que yo me encontrase entre ellos, pero no es este el caso de Melody. Ya antes del accidente tocaba la guitarra y cantaba canciones, aunque parece que en un plano muy amateur, pero el verla en ese estado uno de sus médicos pensó, gran acierto, que la música podría ayudarle a superar su convalecencia y otorgarle las fuerzas que otros avatares de la vida le habían negado. Y es que la música es una de las cosas más maravillosas que tenemos a nuestro alcance, y al menos para mi supone una de las grandes FUENTES de alegría, así, en mayúsculas, de las que te dan fuerzas cuando estás débil, que te hace llorar de emoción y te llena. Bien, pues Melody cogió su guitarra, empezó a componer y grabar cuando todavía estaba en el hospital, y ya lleva publicados dos discos. Su estilo es uan mezcla entre jazz y blues, con toques de canciones de otra época, sofisticadas, con arreglos de cuerdas, bajos profundos y contundentes armonías, y una voz que no logro creerme que esté la veintena, porque posee una profundidad, una calidez y una belleza apabullante. No son temas tan comerciales como los de Amy Winnehouse o Duffy, por poner otros recientes ejemplos de grandes vocalistas femeninas. Melody ni puede físicamente ni creo que le gustase, competir en el mundo de la música comercial a gran escala, pero canciones como BAby i´m a fool o if the stars were mine son, simplemente, perfectas.
Entonces, volviendo al principio, ¿es Melody una heroína? Si por eso entendemos a alguien por encima de los demás, que supera las dificultades, que logra lo que muchos no podrían y que puede servir como ejemplo al resto, y que le proporciona belleza y placer, lo es. Cierto que no lleva un vestido de mallas de colores ni vuela ni posee una gran fuerza física, pero al fortaleza que emana de su música y vida se parece bastante a uno de esos superpoderes que hacen que el resto de los mortales se queden admirados. Escúchenla, y sabiendo todo lo anterior, pregúntense que sensación tan les queda en el cuerpo.
Hace una semana me hice con el CD de una cantante norteamericana llamada Melody Gardot, concretamente con su segundo trabajo, titulado My one and only thrill. La portada muestra a una mujer rubia, atractiva, con una mirada oculta tras unas grandes gafas de sol y en una pose de paseante en gabardina que insinúa mucho y oculta aún más. Leí por ahí que la señorita Gardot, a sus veinticuatro años, era una gran cantante de jazz vocal, un género adulto en el que hay relumbrones como Norah Jones y Diana Krall, por poner algunos ejemplos conocidos. Me gusta el estilo y me hice con una copia. A medida que lo oía leía la historia de la cantante, una joven que a los diecinueve años fue atropellada por un coche de mientras paseaba en bicicleta. El accidente no le mató, pero casi, ocasionándole un grave traumatismo craneal del que aún se recupera, pero que le ha dejado graves secuelas, como una pérdida parcial de visión, problemas de movimiento, cojera permanente y otras más. Vamos, un desastre. A la edad en la que todos tenemos la cabeza llena de sueños, ansias y deseos, y un cuerpo que nos puede responder a la hora de perseguirlos, un maldito coche se cruzó por la vida de Melody y la destrozó. Ante este panorama muchos se hubiesen hundido mentalmente, agobiados por el dolor y la pérdida de un futuro soñado, y puede que yo me encontrase entre ellos, pero no es este el caso de Melody. Ya antes del accidente tocaba la guitarra y cantaba canciones, aunque parece que en un plano muy amateur, pero el verla en ese estado uno de sus médicos pensó, gran acierto, que la música podría ayudarle a superar su convalecencia y otorgarle las fuerzas que otros avatares de la vida le habían negado. Y es que la música es una de las cosas más maravillosas que tenemos a nuestro alcance, y al menos para mi supone una de las grandes FUENTES de alegría, así, en mayúsculas, de las que te dan fuerzas cuando estás débil, que te hace llorar de emoción y te llena. Bien, pues Melody cogió su guitarra, empezó a componer y grabar cuando todavía estaba en el hospital, y ya lleva publicados dos discos. Su estilo es uan mezcla entre jazz y blues, con toques de canciones de otra época, sofisticadas, con arreglos de cuerdas, bajos profundos y contundentes armonías, y una voz que no logro creerme que esté la veintena, porque posee una profundidad, una calidez y una belleza apabullante. No son temas tan comerciales como los de Amy Winnehouse o Duffy, por poner otros recientes ejemplos de grandes vocalistas femeninas. Melody ni puede físicamente ni creo que le gustase, competir en el mundo de la música comercial a gran escala, pero canciones como BAby i´m a fool o if the stars were mine son, simplemente, perfectas.
Entonces, volviendo al principio, ¿es Melody una heroína? Si por eso entendemos a alguien por encima de los demás, que supera las dificultades, que logra lo que muchos no podrían y que puede servir como ejemplo al resto, y que le proporciona belleza y placer, lo es. Cierto que no lleva un vestido de mallas de colores ni vuela ni posee una gran fuerza física, pero al fortaleza que emana de su música y vida se parece bastante a uno de esos superpoderes que hacen que el resto de los mortales se queden admirados. Escúchenla, y sabiendo todo lo anterior, pregúntense que sensación tan les queda en el cuerpo.
martes, noviembre 03, 2009
.........y ahora Ayala
Para rematar la jugada, hoy se ha muerto Francisco Ayala a los 103 gloriosos años de edad. Definitivamente esta semana no es buen, no.... sniff
Se ha ido “el señorito”
Subí ayer de comer un poco antes de lo habitual y al actualizar las noticias en Internet me encontré con que se había muerto José Luís López Vázquez, JLLV. Tenía ya muchos años, 87 concretamente, y desde hace algún tiempo arrastraba problemas de salud que le impidieron asistir a la ceremonia de entrega de al medalla de la Comunidad de Madrid, otorgada hace pocos meses, si no recuerdo mal. Lo primero que se me ocurrió al ver el titular fue decir un “mierda” suavecito, pero cargado de pena.
JLLV era un actor inmenso, y durante años ha emocionado a miles de espectadores, entre los que me encuentro, y uso el término emocionar porque no sólo nos hacía reír. Sus personajes habitualmente poseían, incluso en sus registros cómicos, de una carga de melancolía y pena muy grande. En las películas serias, como Plácido, La cabina El verdugo, por citar dos, era un actor monumental, y en las cachondas, como la serie de la escopeta nacional, la gran familia o atraco a las tres era un espectáculo, en el que su aparición ya te hacía reír, y cuando su guión se desmadraba realmente las carcajadas eran inevitables. Hubo una cosa de JLLV que le distinguió de otros grandes de su generación, y es que nunca rechazó un papel. Así Pepe Isbert, Fernán Gómez o Agustín González lo evitaron, pero JLLV entró de lleno en el cine del “destape” y las comedias gruesas de los setenta, en lo que se dio en llamar el Landismo. Él y Alfredo Landa encarnaron como nadie la figura del español medio, en su caso calvo, con bigotes y bajito, que se vuelven locos al ver a las suecas, el mito erótico del país, que han desembarcado ligeras de ropa en las playas de un Mediterráneo que aún no era el bodrio de hormigón que es hoy pero que ya apuntaba maneras. Esas comedias, cutres, casposas y dotadas de una insoportable banda sonora (¿por qué todas esa películas tenían un coro de señoras cantando un estridente lalalalalalaaaaaaaala) marcaron a una generación. Ozores, “Saza”, Esteso, Pajares, Landa y JLLV eran los representantes de un cine que hoy miramos con una mezcal de cariño y bochorno, pero que es un reflejo maravilloso y lo más exacto posible de cómo era la sociedad de entonces. Nos guste o no, éramos así, y no hemos cambiado demasiado, y creo que nadie logró encarnar tan perfectamente ese arquetipo de personaje como JLLV. Un hombre de aspecto serio y respetable, que con los años iba adquiriendo una figura de pequeño patriarca, que en las entrevistas era serio, responsable, y alardeaba de ser un trabajador, un profesional de su oficio, un defensor del arte de la comedia, el drama y la interpretación, quizás de los últimos que así opinan y pueden decirlo en alto y con orgullo, pero que en la pantalla se transformaba en un personaje ecléctico, bonachón y que con su mirada y forma de hablar te enternecía. Era el tío gruñón que todos hemos tenido, el vecino pesado y el transeúnte metomentodo, era tan adorable y cercano como cualquiera de nuestros amigos, y el logra algo tan difícil como eso es lo que le ha elevado a los altares.
Me gusta el titular del artículo que El País le dedica hoy como homenaje a JLLV, Patrimonio Nacional, en el que se junta su figura con la de una de sus películas, realizada por un gran director, Luís García Berlanga, uno de los mejores del mundo, y autor de algunas de las mejores películas de la historia, y no exagero. Gracita Morales verá de nuevo a su “señorito” en el cielo, las Matildes de Telefónica ya no serán las mismas, y hoy somos todos un poco menos con su ausencia. Queda su obra como recuerdo, pero desde aquí quiero rendir un pequeño homenaje a este gran actor y, por encima de todo, gran persona. Gracias por lo que nos has dado.
JLLV era un actor inmenso, y durante años ha emocionado a miles de espectadores, entre los que me encuentro, y uso el término emocionar porque no sólo nos hacía reír. Sus personajes habitualmente poseían, incluso en sus registros cómicos, de una carga de melancolía y pena muy grande. En las películas serias, como Plácido, La cabina El verdugo, por citar dos, era un actor monumental, y en las cachondas, como la serie de la escopeta nacional, la gran familia o atraco a las tres era un espectáculo, en el que su aparición ya te hacía reír, y cuando su guión se desmadraba realmente las carcajadas eran inevitables. Hubo una cosa de JLLV que le distinguió de otros grandes de su generación, y es que nunca rechazó un papel. Así Pepe Isbert, Fernán Gómez o Agustín González lo evitaron, pero JLLV entró de lleno en el cine del “destape” y las comedias gruesas de los setenta, en lo que se dio en llamar el Landismo. Él y Alfredo Landa encarnaron como nadie la figura del español medio, en su caso calvo, con bigotes y bajito, que se vuelven locos al ver a las suecas, el mito erótico del país, que han desembarcado ligeras de ropa en las playas de un Mediterráneo que aún no era el bodrio de hormigón que es hoy pero que ya apuntaba maneras. Esas comedias, cutres, casposas y dotadas de una insoportable banda sonora (¿por qué todas esa películas tenían un coro de señoras cantando un estridente lalalalalalaaaaaaaala) marcaron a una generación. Ozores, “Saza”, Esteso, Pajares, Landa y JLLV eran los representantes de un cine que hoy miramos con una mezcal de cariño y bochorno, pero que es un reflejo maravilloso y lo más exacto posible de cómo era la sociedad de entonces. Nos guste o no, éramos así, y no hemos cambiado demasiado, y creo que nadie logró encarnar tan perfectamente ese arquetipo de personaje como JLLV. Un hombre de aspecto serio y respetable, que con los años iba adquiriendo una figura de pequeño patriarca, que en las entrevistas era serio, responsable, y alardeaba de ser un trabajador, un profesional de su oficio, un defensor del arte de la comedia, el drama y la interpretación, quizás de los últimos que así opinan y pueden decirlo en alto y con orgullo, pero que en la pantalla se transformaba en un personaje ecléctico, bonachón y que con su mirada y forma de hablar te enternecía. Era el tío gruñón que todos hemos tenido, el vecino pesado y el transeúnte metomentodo, era tan adorable y cercano como cualquiera de nuestros amigos, y el logra algo tan difícil como eso es lo que le ha elevado a los altares.
Me gusta el titular del artículo que El País le dedica hoy como homenaje a JLLV, Patrimonio Nacional, en el que se junta su figura con la de una de sus películas, realizada por un gran director, Luís García Berlanga, uno de los mejores del mundo, y autor de algunas de las mejores películas de la historia, y no exagero. Gracita Morales verá de nuevo a su “señorito” en el cielo, las Matildes de Telefónica ya no serán las mismas, y hoy somos todos un poco menos con su ausencia. Queda su obra como recuerdo, pero desde aquí quiero rendir un pequeño homenaje a este gran actor y, por encima de todo, gran persona. Gracias por lo que nos has dado.
lunes, noviembre 02, 2009
Menudo espectáculo
Leer los periódicos este fin de semana, especialmente el Domingo, era motivo de profunda depresión. Todos ellos llevaban en portada el asunto de la corrupción municipal, que ha enfangado a todos los partidos. Se dice eso de que mal de muchos consuelo de tontos, pero en este caso parece que ha sido una reunión de “listillos” la que se ha creado para que el resto de la población quedemos como tontos, y ya puestos, pagadores de todo. Y luego se preguntará algún estudioso el porqué de la desafección de la sociedad con la política.
Ahora todo el mundo dirá eso de que se venía venir, que la burbuja inmobiliaria no podía acabar de otra manera y que era cuestión de tiempo. ¿Y qué es lo más patético? Que todo eso es cierto, todo el mundo lo sabía, y nadie ha hecho nada para evitarlo, y el causante es el de siempre. El dinero. Enormes, fabulosas sumas de dinero se han movido en torno al mundo inmobiliario, y los ayuntamientos han trincado lo que han querido sin que nadie los denunciase, porque cuando los billetes de quinientos llegaban como si fueran folletos de propaganda todas las voluntades se doblaban sin esfuerzo. El caso típico de los descubiertos es el de un pelotazo entre los del ayuntamiento y las constructoras y/o inmobiliarias a cuenta de la recalificación de suelos que pasaban de ser no urbanizables (y por ello baratos) a edificables, multiplicando así su valor. Todo gira en torno a la figura del concejal de urbanismo, el que decide eso, y que ha sido el puesto codiciado por todos los partidos de una corporación. Se han hecho mociones de censura, desgarros públicos, golpes de mano y todo tipo de tropelías con tal de hacerse con ese cargo, que daba acceso a la caja. Así, siguiendo este esquema, la lista de municipios en los que se ha podido cometer fraude es equivalente a la de aquellos en los que la construcción ha estado disparada los años pasados. TODOS. Me arriesgo a afirmar que, como en el ejemplo bíblico que usaba hace unos días, no habrá un porcentaje muy elevado de ayuntamientos en los que, de una manera u otra se habrá robado, y no me equivocaría si digo que, si inspeccionamos las cuentas, los defraudadores superarán ampliamente el 50%. Esto no es una muestra de cinismo por mi parte, sino una mera descripción de lo que veo. Miles de pisos construidos en lugares inverosímiles, urbanizaciones gigantescas que ahora parecen poblados fantasmas, inmensas avenidas llenas de polvo, silencio y escasas ventanas acortinadas, esqueletos de edificios sin terminar, pisos sin vender... Detrás de esa burbuja se esconde no sólo el drama de quienes querían comprar y no pueden, de las empresas que o han cobrado pro sus trabajos y al economía de un país que se ha hundido a medida que caían las grúas. En esas urbanizaciones fantasma estaba la fuente de ingresos de los municipios, y el abono a sus corruptos. Una vez pinchada la bola, los ayuntamientos están al borde de la quiebra, y sólo se les ocurre subir los impuestos como locos (caso del de Madrid, que es el que sale en la tele, pero pasa en todas partes) y los corruptos ven como su entramado financiero se derrumba por falta de ingresos. Es el fin de una era, de una época de excesos. Ahora llega la vergüenza.
Salían ayer los vecinos de Santa Coloma de Graamnet denunciando que en los terrenos donde el Ayuntamiento prometió construir equipamientos sociales, muy necesarios para el pueblo, sólo había pisos. Enormes torres de pisos ahora vacíos y por vender. La imagen era rabia por parte de los vecinos pero, por encima de todo, de frustración Al final va a tener razón el cínico de Kissinger cuando afirmaba que es una pena que el noventa por ciento de los políticos le cree mala fama al diez por ciento restante.........
Ahora todo el mundo dirá eso de que se venía venir, que la burbuja inmobiliaria no podía acabar de otra manera y que era cuestión de tiempo. ¿Y qué es lo más patético? Que todo eso es cierto, todo el mundo lo sabía, y nadie ha hecho nada para evitarlo, y el causante es el de siempre. El dinero. Enormes, fabulosas sumas de dinero se han movido en torno al mundo inmobiliario, y los ayuntamientos han trincado lo que han querido sin que nadie los denunciase, porque cuando los billetes de quinientos llegaban como si fueran folletos de propaganda todas las voluntades se doblaban sin esfuerzo. El caso típico de los descubiertos es el de un pelotazo entre los del ayuntamiento y las constructoras y/o inmobiliarias a cuenta de la recalificación de suelos que pasaban de ser no urbanizables (y por ello baratos) a edificables, multiplicando así su valor. Todo gira en torno a la figura del concejal de urbanismo, el que decide eso, y que ha sido el puesto codiciado por todos los partidos de una corporación. Se han hecho mociones de censura, desgarros públicos, golpes de mano y todo tipo de tropelías con tal de hacerse con ese cargo, que daba acceso a la caja. Así, siguiendo este esquema, la lista de municipios en los que se ha podido cometer fraude es equivalente a la de aquellos en los que la construcción ha estado disparada los años pasados. TODOS. Me arriesgo a afirmar que, como en el ejemplo bíblico que usaba hace unos días, no habrá un porcentaje muy elevado de ayuntamientos en los que, de una manera u otra se habrá robado, y no me equivocaría si digo que, si inspeccionamos las cuentas, los defraudadores superarán ampliamente el 50%. Esto no es una muestra de cinismo por mi parte, sino una mera descripción de lo que veo. Miles de pisos construidos en lugares inverosímiles, urbanizaciones gigantescas que ahora parecen poblados fantasmas, inmensas avenidas llenas de polvo, silencio y escasas ventanas acortinadas, esqueletos de edificios sin terminar, pisos sin vender... Detrás de esa burbuja se esconde no sólo el drama de quienes querían comprar y no pueden, de las empresas que o han cobrado pro sus trabajos y al economía de un país que se ha hundido a medida que caían las grúas. En esas urbanizaciones fantasma estaba la fuente de ingresos de los municipios, y el abono a sus corruptos. Una vez pinchada la bola, los ayuntamientos están al borde de la quiebra, y sólo se les ocurre subir los impuestos como locos (caso del de Madrid, que es el que sale en la tele, pero pasa en todas partes) y los corruptos ven como su entramado financiero se derrumba por falta de ingresos. Es el fin de una era, de una época de excesos. Ahora llega la vergüenza.
Salían ayer los vecinos de Santa Coloma de Graamnet denunciando que en los terrenos donde el Ayuntamiento prometió construir equipamientos sociales, muy necesarios para el pueblo, sólo había pisos. Enormes torres de pisos ahora vacíos y por vender. La imagen era rabia por parte de los vecinos pero, por encima de todo, de frustración Al final va a tener razón el cínico de Kissinger cuando afirmaba que es una pena que el noventa por ciento de los políticos le cree mala fama al diez por ciento restante.........
viernes, octubre 30, 2009
La noche de Jálogüin (para ABG)
Este fin de semana se celebra el llamado Todos los Santos, o el día de los cementerios. La verdad es que hay cierta confusión al respecto, porque es el 31 de Octubre el día en que se conmemoran a los fieles difuntos, y el 1 de Noviembre es todos los santos, pensado sobre todo para aquellos que no tienen día propio en el calendario, porque en esto de la santidad también hay clases. La tradición manda ir a los camposantos, poner flores en unas tumbas que en muchos casos se abandonan durante el resto del año y pensar en los que se fueron, y dar gracias porque aún no les acompañamos.
Sin embargo desde hace algunos años ha arraigado con fuerza en España la celebración de Halloween que, proveniente del imaginario anglosajón, y explotada con fuerza por la cultura norteamericana, ha logrado que en algunas de esas tascas infames que adornan nuestros pueblos el dueño haya puesto una calabaza de plástico e incluso unos murciélagos recortados sobre las paredes. Lo cierto es que la tradición de halloween no tiene nada que ver con las costumbres españolas, pero ha triunfado, y es que si hay algo que sirve de excusa para poder correrse una juerga, santifíquese en el acto, y aunque no tenga mucho sentido vestirse de zombie o pintarse la cara todo el mundo corre a hacerlo movido por el ansia de fiesta, que es lo que la gente busca. Mi primera experiencia de halloween como posible fiesta local, a parte de los soberbios episodios de los Simpson dedicados a la materia, tuvo lugar a finales de los noventa del siglo pasado (que mierda, ha pasado ya un siglo) cunado estaba estudiando el Doctorado en Bilbao. Una de nuestras compañeras, la simpar y adorable ABG nos mandó un correo diciendo que tenía fiesta de halloween con las compañeras de piso y otros amigos, en un año en el que también coincidía todo el evento en fin de semana, como en este. “Vaya, la primera persona que celebra halloween que conozco “ pensaría seguramente, y es que ABG siempre ha sido muy adelantada a su tiempo, y no sólo en estas materias. Le contestamos algunos compañeros en plan de coña para saber si se iba a poner una calabaza en la cabeza (o en otras partes) y creo que fue el gran BLL el que se cachondeó un montón en su contestación a cuenta del jálogüin y de lo casposo que le parecía celebrar eso, “aunque por unas birras cualquier excusa es buena” venía a decir. Quizás ABG fuese precursora en esto también, pero lo cierto es que en unos años el fenómeno se ha disparado. La venta de disfraces mortuorios en estas fechas ha crecido un montón y no tantos como Papa Noel (otro importado) pero este fin de semana muchos niños saldrán vestidos de esqueletos y, aunque aquí no se estila lo del “trato o truco” de los americanos para recaudar golosinas, seguro que se lo pasan en grande. Probablemente sus maestros y padres no entiendan nada, y menos los de adolescentes y talluditos que salgan hoy o mañana no dispuestos a comerse la noche, como suele ser habitual, sino a que la noche se los coma a ellos, que no es lo mismo.
Curiosamente, viendo ayer la prensa descubrí una noticia muy de halloween, de muertos no tan vivientes y de cosas tenebrosas. Resulta que una joven promesa del flor canadiense de 19 años ha muerto devorada por unos coyotes. En al imagen que ilustra la noticia se ve a Taylor Mitchell, que así se llama la protagonista, oscura, tenebrosa e interesante, quién sabe si poco antes de dar su paseo senderista que acabó con su vida. Así que ya saben, si salen este fin de semana no sólo tendrán que preocuparse de los habituales “pulpos” nocturnos, sino también de los coyotes y otras criaturas de la oscuridad, que aprovecharán la fecha para emerger de sus tumbas o madrigueras para aterrorizarnos, brrrrrrrrrrrrrr
Sin embargo desde hace algunos años ha arraigado con fuerza en España la celebración de Halloween que, proveniente del imaginario anglosajón, y explotada con fuerza por la cultura norteamericana, ha logrado que en algunas de esas tascas infames que adornan nuestros pueblos el dueño haya puesto una calabaza de plástico e incluso unos murciélagos recortados sobre las paredes. Lo cierto es que la tradición de halloween no tiene nada que ver con las costumbres españolas, pero ha triunfado, y es que si hay algo que sirve de excusa para poder correrse una juerga, santifíquese en el acto, y aunque no tenga mucho sentido vestirse de zombie o pintarse la cara todo el mundo corre a hacerlo movido por el ansia de fiesta, que es lo que la gente busca. Mi primera experiencia de halloween como posible fiesta local, a parte de los soberbios episodios de los Simpson dedicados a la materia, tuvo lugar a finales de los noventa del siglo pasado (que mierda, ha pasado ya un siglo) cunado estaba estudiando el Doctorado en Bilbao. Una de nuestras compañeras, la simpar y adorable ABG nos mandó un correo diciendo que tenía fiesta de halloween con las compañeras de piso y otros amigos, en un año en el que también coincidía todo el evento en fin de semana, como en este. “Vaya, la primera persona que celebra halloween que conozco “ pensaría seguramente, y es que ABG siempre ha sido muy adelantada a su tiempo, y no sólo en estas materias. Le contestamos algunos compañeros en plan de coña para saber si se iba a poner una calabaza en la cabeza (o en otras partes) y creo que fue el gran BLL el que se cachondeó un montón en su contestación a cuenta del jálogüin y de lo casposo que le parecía celebrar eso, “aunque por unas birras cualquier excusa es buena” venía a decir. Quizás ABG fuese precursora en esto también, pero lo cierto es que en unos años el fenómeno se ha disparado. La venta de disfraces mortuorios en estas fechas ha crecido un montón y no tantos como Papa Noel (otro importado) pero este fin de semana muchos niños saldrán vestidos de esqueletos y, aunque aquí no se estila lo del “trato o truco” de los americanos para recaudar golosinas, seguro que se lo pasan en grande. Probablemente sus maestros y padres no entiendan nada, y menos los de adolescentes y talluditos que salgan hoy o mañana no dispuestos a comerse la noche, como suele ser habitual, sino a que la noche se los coma a ellos, que no es lo mismo.
Curiosamente, viendo ayer la prensa descubrí una noticia muy de halloween, de muertos no tan vivientes y de cosas tenebrosas. Resulta que una joven promesa del flor canadiense de 19 años ha muerto devorada por unos coyotes. En al imagen que ilustra la noticia se ve a Taylor Mitchell, que así se llama la protagonista, oscura, tenebrosa e interesante, quién sabe si poco antes de dar su paseo senderista que acabó con su vida. Así que ya saben, si salen este fin de semana no sólo tendrán que preocuparse de los habituales “pulpos” nocturnos, sino también de los coyotes y otras criaturas de la oscuridad, que aprovecharán la fecha para emerger de sus tumbas o madrigueras para aterrorizarnos, brrrrrrrrrrrrrr
jueves, octubre 29, 2009
Tenemos cohete nuevo
Ayer se lanzó desde Cabo cañaveral el nuevo cohete Ares I X, el primero de una nueva generación de cohetes con los que la NASA busca salir de la órbita cercana de la tierra e intenta alcanzar la Luna y, más allá, Marte. El lanzamiento, que era una prueba general del modelo, fue un éxito, y todo transcurrió como era previsible. Curiosamente estos cohetes nuevos tiene un aspecto muy clásico, y tras años de ver en transbordador en su plataforma hemos visto otra nave estilizada, alta y con la forma que todos identificamos como cohete. No hay muchas novedades estéticas, dirán muchos, con razón.
Lo cierto es que pese al éxito, no está nada claro que la misión Constellation, que así se llama el nuevo programa de naves espaciales de la NASA, pueda despegar en su conjunto. Planificado desde hace ya algunos años, y con objeto de sustituir a la flota de transbordadores, que se jubilan en breve, el programa Constellation consta de dos tipos de naves, las Orion, que serían los habitáculos destinados a albergar la tripulación, que son cápsulas muy grandes y que van arriba del todo, y los Ares, que son los cohetes lanzadores. Hay previstos dos modelos, uno de ellos es el Ares I, que es el que se lanzó ayer, el más pequeño, pese a sus cerca de 100 metros de altura, capaz de albergar una cápsula Orion y ser así mismo utilizado como vehículo de aprovisionamiento de materiales y provisiones, algo así como el sistema Soyuz-Progress que usan los rusos ahora y que es lo que abastece a la Estación Espacial Internacional. El otro modelo es el Ares V, un vehículo mucho más grande, inspirado parcialmente en la tecnología del Saturno V, el cohete que llevó al hombre a la Luna, y pensado para grandes cargas y vuelos con destino lunar. Cargaría también la cápsula Orion y un módulo de servicios anexo más grande que serviría de almacén de provisiones, energía y combustible, con un diseño que recuerda muchos a las cápsulas Apollo y s u módulo de servicio, imagen que muchos retendrán de la película Apolo 13. La idea inicial de la NASA es ir probando estos vehículos poco a poco, en versiones más o menos cargadas y terminadas, y que en un plazo de cinco años más o menos este sea el programa principal de vuelos tripulados de la agencia. Sin embargo este programa tiene enormes problemas que, como señalaba al principio, lo pueden poner en riesgo. Uno de ellos es el largo intervalo desde que los transbordadores se queden en tierra hasta que un astronauta norteamericano llegue al espacio en los nuevos cohetes. Cinco, o más, años de espera son demasiados, es una pérdida de oportunidades comerciales, prestigio y experiencia en órbita que los americanos no pueden permitirse. Tampoco está muy claro a donde podemos ir. ¿Volvemos a la Luna? Ese era el objetivo inicial, publicitado pero poco razonado. Algunos defienden que es un valor en sí mismo mientras que otros dicen que debiéramos ir directamente a Marte sin esperar unos años orbitando alrededor del satélite y aterrizando en él. Evidentemente son conceptos de misiones radicalmente distintas, que exigen una planificación y diseño muy diferente y nada improvisado. Y en medio de este debate siguen muchos técnicos, y el tiempo pasa, y pese a que los ingenieros avanzan en el proceso de pruebas de los nuevos artefactos, el destino de su uso no se aclara.
Y para complicar todo esto aún más, está la maldita crisis. No hace falta ser un genio para suponer que un programa espacial nuevo como el Constellation es caro, muy caro. Enfrentada como está a un déficit creciente, la Casa Blanca no ve con buenos ojos destinar unos fondos que quizás necesite para rescatar más bancos, pagar deudas u otros fines aún más pedestres. Se ha llegado a sugerir que la NASA se privatice en parte para poder adquirir fondos privados que contribuyan a su sostenimiento. En definitiva, un lío monumental, aunque al menos la prueba de ayer salió bien. Si llega a fallar, a modo de banco de inversión quebrado...............
Lo cierto es que pese al éxito, no está nada claro que la misión Constellation, que así se llama el nuevo programa de naves espaciales de la NASA, pueda despegar en su conjunto. Planificado desde hace ya algunos años, y con objeto de sustituir a la flota de transbordadores, que se jubilan en breve, el programa Constellation consta de dos tipos de naves, las Orion, que serían los habitáculos destinados a albergar la tripulación, que son cápsulas muy grandes y que van arriba del todo, y los Ares, que son los cohetes lanzadores. Hay previstos dos modelos, uno de ellos es el Ares I, que es el que se lanzó ayer, el más pequeño, pese a sus cerca de 100 metros de altura, capaz de albergar una cápsula Orion y ser así mismo utilizado como vehículo de aprovisionamiento de materiales y provisiones, algo así como el sistema Soyuz-Progress que usan los rusos ahora y que es lo que abastece a la Estación Espacial Internacional. El otro modelo es el Ares V, un vehículo mucho más grande, inspirado parcialmente en la tecnología del Saturno V, el cohete que llevó al hombre a la Luna, y pensado para grandes cargas y vuelos con destino lunar. Cargaría también la cápsula Orion y un módulo de servicios anexo más grande que serviría de almacén de provisiones, energía y combustible, con un diseño que recuerda muchos a las cápsulas Apollo y s u módulo de servicio, imagen que muchos retendrán de la película Apolo 13. La idea inicial de la NASA es ir probando estos vehículos poco a poco, en versiones más o menos cargadas y terminadas, y que en un plazo de cinco años más o menos este sea el programa principal de vuelos tripulados de la agencia. Sin embargo este programa tiene enormes problemas que, como señalaba al principio, lo pueden poner en riesgo. Uno de ellos es el largo intervalo desde que los transbordadores se queden en tierra hasta que un astronauta norteamericano llegue al espacio en los nuevos cohetes. Cinco, o más, años de espera son demasiados, es una pérdida de oportunidades comerciales, prestigio y experiencia en órbita que los americanos no pueden permitirse. Tampoco está muy claro a donde podemos ir. ¿Volvemos a la Luna? Ese era el objetivo inicial, publicitado pero poco razonado. Algunos defienden que es un valor en sí mismo mientras que otros dicen que debiéramos ir directamente a Marte sin esperar unos años orbitando alrededor del satélite y aterrizando en él. Evidentemente son conceptos de misiones radicalmente distintas, que exigen una planificación y diseño muy diferente y nada improvisado. Y en medio de este debate siguen muchos técnicos, y el tiempo pasa, y pese a que los ingenieros avanzan en el proceso de pruebas de los nuevos artefactos, el destino de su uso no se aclara.
Y para complicar todo esto aún más, está la maldita crisis. No hace falta ser un genio para suponer que un programa espacial nuevo como el Constellation es caro, muy caro. Enfrentada como está a un déficit creciente, la Casa Blanca no ve con buenos ojos destinar unos fondos que quizás necesite para rescatar más bancos, pagar deudas u otros fines aún más pedestres. Se ha llegado a sugerir que la NASA se privatice en parte para poder adquirir fondos privados que contribuyan a su sostenimiento. En definitiva, un lío monumental, aunque al menos la prueba de ayer salió bien. Si llega a fallar, a modo de banco de inversión quebrado...............
miércoles, octubre 28, 2009
Soitu RIP
Todos los sectores económicos están sufriendo la crisis que vivimos, en mayor o menor medida. Desde nuestros trabajos, o su ausencia, cada uno percibe una visión parcial de esos sacrificios y sudores que cuesta el llegar a fin de mes, la recepción de malas noticias que afectan a personas cercanas o conocidas. Frases del tipo “a fulano le han echado”, “un conocido mío lo está pasando mal”, “hay rumores sobre recortes en mi departamento” y otras similares se han convertido en el día a día de nuestra cada vez más tétrica y frustrante vida laboral.
Uno de los sectores que lo está pasando muy mal es el de los medios de comunicación. Vividores compulsivos de la publicidad que contratan, el desplome de este sector, que empezó muy pronto, ha abierto un enorme agujero en las cuentas de las empresas del gremio. Quizás más que las televisiones es en la prensa donde se está cebando la crisis. Hay muchos periodistas que antes tenían trabajos mal pagados y que ahora directamente pasean por las aceras con las manos en los bolsillos, porque no nos engañemos, sui quitamos a las lumbreras de la profesión, el periodismo es un oficio donde no se suele hacer mucho dinero. Grupos mediáticos como PRISA, poseedora de El País, o Rizzoli, dueña de El Mundo, lo están pasando muy mal, y es que las ventas de los periódicos no dejan de hacer, y como muestra el desplome que OJD certifica en Septiembre, que deja una bajada interanual del 17%. Además los periódicos se enfrentan a varios problemas, derivados algunos de su pérdida de relevancia social y de no atraer a nichos importantes de la población (poca gente joven compra periódicos) y del cambio tecnológico. En Internet un periódico es una dirección más, al alcance del navegante como cualquier otro enlace, y muchas veces poseedora de menos atractivos estético que otras Web, que captan la atención y los gustos del consumidor de una manera más efectiva. Se ha dicho que la edición electrónica de un periódico es la mayor competencia de sí mismo, y los recortes de plantilla que se han producido afectan tanto a las ediciones en papel como a la versión Web, fusionando ambas en una misma entidad. El papel mismo se está convirtiendo en un debate en el mundo de la prensa. La aparición de los libros electrónicos, aunque a mi modo de ver aún son una curiosidad sin efectos comerciales, ha agudizado el debate de si es necesario seguir imprimiendo periódicos todas las mañanas, repartiéndolos en los quioscos y demás. A día de hoy es impensable que una cabecera de prestigio nacional exista sólo en Internet, de la misma manera que una edición impresa de un periódico exclusivamente digital probablemente no tuviera el impacto que alcanza en al red, y eso creo que se debe a que, pese a la existencia de grandes profesionales transversales (juegan en ambos medios) los periódicos clásicos hacen muy bien su trabajo clásico, y los que han nacido en al Web es allí donde explotan sus posibilidades, y el paso de frontera de un lugar a otro es meterse en un terreno que a veces no se domina. Trabajar sólo para Internet es más barato, posee menos costes, pero exige ser muy ágil, estar pegado a la actualidad al segundo y depender casi en su totalidad de los patrocinadores y publicitarios, y cuando alguno de ello se cae.........
Así, no todas las aventuras de la prensa en Internet acaban bien. Esta semana el periódico digital Soitu se cierra por falta de financiación. La caída del negocio en los ámbitos ante señalados le llevó inicialmente a reducir parte de la plantilla , finalmente, a echar el cierre. Así lo cuenta su director en un artículo publicado ayer mismo. Más de veinte personas se van esta semana al paro, a engrosar las filas de los “plumillas” (se podrá decir en este caso “tecletas”?) que, en este caso, se lo toman con humos, negro, quizás por las fechas en las que estamos, y hoy celebran la capital ardiente del periódico. Desde este modesto y nada relevante punto de la red, os mando un abrazo, y muchos ánimos, y un deseo de mejor futuro para todos vosotros.
Uno de los sectores que lo está pasando muy mal es el de los medios de comunicación. Vividores compulsivos de la publicidad que contratan, el desplome de este sector, que empezó muy pronto, ha abierto un enorme agujero en las cuentas de las empresas del gremio. Quizás más que las televisiones es en la prensa donde se está cebando la crisis. Hay muchos periodistas que antes tenían trabajos mal pagados y que ahora directamente pasean por las aceras con las manos en los bolsillos, porque no nos engañemos, sui quitamos a las lumbreras de la profesión, el periodismo es un oficio donde no se suele hacer mucho dinero. Grupos mediáticos como PRISA, poseedora de El País, o Rizzoli, dueña de El Mundo, lo están pasando muy mal, y es que las ventas de los periódicos no dejan de hacer, y como muestra el desplome que OJD certifica en Septiembre, que deja una bajada interanual del 17%. Además los periódicos se enfrentan a varios problemas, derivados algunos de su pérdida de relevancia social y de no atraer a nichos importantes de la población (poca gente joven compra periódicos) y del cambio tecnológico. En Internet un periódico es una dirección más, al alcance del navegante como cualquier otro enlace, y muchas veces poseedora de menos atractivos estético que otras Web, que captan la atención y los gustos del consumidor de una manera más efectiva. Se ha dicho que la edición electrónica de un periódico es la mayor competencia de sí mismo, y los recortes de plantilla que se han producido afectan tanto a las ediciones en papel como a la versión Web, fusionando ambas en una misma entidad. El papel mismo se está convirtiendo en un debate en el mundo de la prensa. La aparición de los libros electrónicos, aunque a mi modo de ver aún son una curiosidad sin efectos comerciales, ha agudizado el debate de si es necesario seguir imprimiendo periódicos todas las mañanas, repartiéndolos en los quioscos y demás. A día de hoy es impensable que una cabecera de prestigio nacional exista sólo en Internet, de la misma manera que una edición impresa de un periódico exclusivamente digital probablemente no tuviera el impacto que alcanza en al red, y eso creo que se debe a que, pese a la existencia de grandes profesionales transversales (juegan en ambos medios) los periódicos clásicos hacen muy bien su trabajo clásico, y los que han nacido en al Web es allí donde explotan sus posibilidades, y el paso de frontera de un lugar a otro es meterse en un terreno que a veces no se domina. Trabajar sólo para Internet es más barato, posee menos costes, pero exige ser muy ágil, estar pegado a la actualidad al segundo y depender casi en su totalidad de los patrocinadores y publicitarios, y cuando alguno de ello se cae.........
Así, no todas las aventuras de la prensa en Internet acaban bien. Esta semana el periódico digital Soitu se cierra por falta de financiación. La caída del negocio en los ámbitos ante señalados le llevó inicialmente a reducir parte de la plantilla , finalmente, a echar el cierre. Así lo cuenta su director en un artículo publicado ayer mismo. Más de veinte personas se van esta semana al paro, a engrosar las filas de los “plumillas” (se podrá decir en este caso “tecletas”?) que, en este caso, se lo toman con humos, negro, quizás por las fechas en las que estamos, y hoy celebran la capital ardiente del periódico. Desde este modesto y nada relevante punto de la red, os mando un abrazo, y muchos ánimos, y un deseo de mejor futuro para todos vosotros.
martes, octubre 27, 2009
La caja de los truenos
Pues sí que fue profético mi artículo de ayer sobre Cajamadrid. Resulta que mientras lo escribía, sin saberlo, en los quioscos había una entrevista de El País a Manuel Cobo, segundo de Gallardón en el Ayuntamiento, que ha acabado por hacer estallar todo el asunto ante la opinión pública, ya ayer los medios eran monográficos en sus tertulias y comentarios. Cobo, como buen peón se sacrificó en honor a su rey el alcalde, y ahora se arriesga a ser sancionado por el partido, pero quién sabe, porque el PP vuelve a demostrar su incapacidad de gestión y Rajoy, su teórico líder, lanza ironías de calado pero no se atreve a solucionar los problemas como debe.
Lo más cachondo de todo esto es que la batalla entre instituciones por poner al presidente de la caja es perfectamente legal. Las cajas de ahorros son un ente extraño, y lo que no son en ningún caso es empresa privada. Aunque cada una tiene estatutos diferentes, la titularidad de las mismas recae principalmente en los ayuntamientos y gobiernos regionales de donde están radicadas. Así en el caso de Cajamadrid, es el gobierno de la Comunidad y los ayuntamientos quienes controlan el consejo de administración. En las cajas vascas son los ayuntamientos y las diputaciones de cada Territorio Histórico quienes gobiernan cada caja, y así podríamos recorrer todo el país. Esto viene del pasado, cuando las cajas eran algo más parecido a un monte de piedad, o instituciones benéficas, que es en su mayor parte su germen fundador, que bancos operadores en el sistema financiero global, que es lo que son ahora. Para disimular, las cajas tiene lo que se llama la obra social, que es destinar parte de sus beneficios a actividades culturales, solidarias y demás. Lo que es evidente es que las cajas se han convertido en el músculo financiero de la política autonómica. No se puede decir que sean los “bancos centrales” de cada región pero sí que actúan al servicio del gobierno de turno, prestándole dinero y sirviendo en muchos casos de dorado retiro a políticos que ya no están en activo en sus regiones. Por poner sólo dos casos ajenos a Cajamadrid, la intervenida Caja Castilla la Mancha era presidida por Juan Ignacio Hernández Moltó, diputado socialista durante muchos años, y Caixa Cataluña lleva mucho tiempo con Narcis Serra, ex ministro socialista, a su cabeza. Esta falta de profesionalidad en algunas de sus altas esferas (que no en sus trabajadores, tan competentes o más que los de la banca clásica) puede salir muy cara en épocas de crisis como esta. Así, muchas cajas presentan niveles de morosidad e insolvencia por créditos hipotecarios fallidos graves, y con el tiempo se enfrentarán a pérdidas, previsiblemente en el maldito año 2010. Para evitar más casos como el del Caja Castilla la Mancha se preconiza desde el banco de España que se realicen fusiones entre entidades, para que una “buena” se coma a la “mala” ya reglemos parte del estropicio que tenemos. Las fusiones más interesantes son, a priori, las que unen entidades de distintas regiones, que aprovechan mejor las economías de escala y, al estar sujetas a coyunturas distintas, poseerán balances diferenciados, pero aquí nos enfrentamos al problema político. Cada gobierno autonómico, sea del PP o del PSOE, trata de no perder “su” caja y en todo caso consiente fusiones de las cajas provinciales (como está pasando en Cataluña o Castilla y León) pero eso, en muchos casos, no es más que unir a varios con el mismo problema, lo que financieramente sólo logra crear un gran problema.
El gobierno nacional ha creado un instrumento, el FROB, con objeto de sufragar vía deuda pública los costes de estas fusiones, y así alentar a que se produzcan, y hay prisa para usarlo, porque puede que Bruselas dictamine que es una ayuda de estado encubierta y lo inutilice, pero por ahora las cajas no quieren saber nada de él, y el panorama se enreda a medida que pasan los días. El espectáculo de Cajamadrid es quizá el más obsceno y vergonzoso de todos, pero no es una excepción en un sector, las cajas, que necesitan una profunda reforma que, con el tiempo, las convierta en empresas privadas como las demás. Pero ese camino será lento y difícil, y en él nos vamos a dejar mucho dinero y empleos, ya verán.
Lo más cachondo de todo esto es que la batalla entre instituciones por poner al presidente de la caja es perfectamente legal. Las cajas de ahorros son un ente extraño, y lo que no son en ningún caso es empresa privada. Aunque cada una tiene estatutos diferentes, la titularidad de las mismas recae principalmente en los ayuntamientos y gobiernos regionales de donde están radicadas. Así en el caso de Cajamadrid, es el gobierno de la Comunidad y los ayuntamientos quienes controlan el consejo de administración. En las cajas vascas son los ayuntamientos y las diputaciones de cada Territorio Histórico quienes gobiernan cada caja, y así podríamos recorrer todo el país. Esto viene del pasado, cuando las cajas eran algo más parecido a un monte de piedad, o instituciones benéficas, que es en su mayor parte su germen fundador, que bancos operadores en el sistema financiero global, que es lo que son ahora. Para disimular, las cajas tiene lo que se llama la obra social, que es destinar parte de sus beneficios a actividades culturales, solidarias y demás. Lo que es evidente es que las cajas se han convertido en el músculo financiero de la política autonómica. No se puede decir que sean los “bancos centrales” de cada región pero sí que actúan al servicio del gobierno de turno, prestándole dinero y sirviendo en muchos casos de dorado retiro a políticos que ya no están en activo en sus regiones. Por poner sólo dos casos ajenos a Cajamadrid, la intervenida Caja Castilla la Mancha era presidida por Juan Ignacio Hernández Moltó, diputado socialista durante muchos años, y Caixa Cataluña lleva mucho tiempo con Narcis Serra, ex ministro socialista, a su cabeza. Esta falta de profesionalidad en algunas de sus altas esferas (que no en sus trabajadores, tan competentes o más que los de la banca clásica) puede salir muy cara en épocas de crisis como esta. Así, muchas cajas presentan niveles de morosidad e insolvencia por créditos hipotecarios fallidos graves, y con el tiempo se enfrentarán a pérdidas, previsiblemente en el maldito año 2010. Para evitar más casos como el del Caja Castilla la Mancha se preconiza desde el banco de España que se realicen fusiones entre entidades, para que una “buena” se coma a la “mala” ya reglemos parte del estropicio que tenemos. Las fusiones más interesantes son, a priori, las que unen entidades de distintas regiones, que aprovechan mejor las economías de escala y, al estar sujetas a coyunturas distintas, poseerán balances diferenciados, pero aquí nos enfrentamos al problema político. Cada gobierno autonómico, sea del PP o del PSOE, trata de no perder “su” caja y en todo caso consiente fusiones de las cajas provinciales (como está pasando en Cataluña o Castilla y León) pero eso, en muchos casos, no es más que unir a varios con el mismo problema, lo que financieramente sólo logra crear un gran problema.
El gobierno nacional ha creado un instrumento, el FROB, con objeto de sufragar vía deuda pública los costes de estas fusiones, y así alentar a que se produzcan, y hay prisa para usarlo, porque puede que Bruselas dictamine que es una ayuda de estado encubierta y lo inutilice, pero por ahora las cajas no quieren saber nada de él, y el panorama se enreda a medida que pasan los días. El espectáculo de Cajamadrid es quizá el más obsceno y vergonzoso de todos, pero no es una excepción en un sector, las cajas, que necesitan una profunda reforma que, con el tiempo, las convierta en empresas privadas como las demás. Pero ese camino será lento y difícil, y en él nos vamos a dejar mucho dinero y empleos, ya verán.
lunes, octubre 26, 2009
Troceando la piel del oso
La semana pasada explotó, de cara a la opinión pública, el asunto de Caja Madrid. Esta caja es la primera de esta región y la cuarta entidad financiera de España, tras el Banco Santander, BBVA y La Caixa. Como en todas las cajas, y ya es hora de que esto cambie, su gobierno está controlado por las autoridades locales y autonómicas, en este caso todas ellas en manos del PP, y uno pudiera pensar que eso facilita las cosas a la hora del relevo en su cúpula directiva, pero resulta ser exactamente todo lo contrario, y la batalla va a ser dura y con consecuencias.
El PSOE, como partido de la oposición, también esté enfrentado internamente por este asunto, y el líder regional, Tomás Gómez, un hombre que pinta tan poco como aparenta, lleva meses en disputas con la dirección de Ferraz, pero es cierto que en este asunto el PSOE es una comparsa de lo que haga el PP, y ¿qué hace el PP? Lo de siempre, acuchillarse. Por un lado está Esperanza Aguirre, presidenta de la comunidad, que presume de liberal, y es cierto que a veces ejercita de ello, pero que en este caso ha visto que lo mejor es convertir a la caja en un apéndice de su gobierno y tiene como candidato a presidirla a Ignacio González, actual Vicepresidente de la Comunidad de Madrid, un hombre que es un político puro y que no tiene bagaje alguno en la gestión financiera, en ninguna parte. En frente está Alberto Ruiz Gallardón y Mariano Rajoy, que defienden al candidatura de Rodrigo Rato, que posee experiencia financiera y económica, y es un hombre del partido. De momento la batalla entre ambos grupos era constante, pero más o menos soterrada, pero la semana pasada salió a la luz de la prensa con toda la fuerza posible cuando se anunció un principio de acuerdo entre PP y PSOE nacional, luego negado pro ambos, que ponía al frente de la entidad a Luís de Guindos, ex Secretario de Estado de Economía con Aznar y, alejado de la política desde hace algunos años, empleado en algunas entidades consultoras como PWC y otras financieras. Al poco de publicarse este acuerdo, como digo, tanto PP como PSOE lo negaron, y sus respectivas sucursales regionales también se unieron a las críticas a ese presunto acuerdo y a la persona de Luís de Guindos, que quizá en ese momento se cayó del ídem al ver al que se estaba formando. Así las cosas el PP vuelve a mostrarse fracturado, dividido y todo ello delante de las cámaras y fotógrafos de los medios, con un Rajoy que no parece ser capaz de imponer a su candidato, y una Esperanza que no deja de lanzar pulsos en cuanto puede a su querido líder y a su aún más amado Alberto, el alcalde de la basura. Al menos el PP ha conseguido que la prensa hable algo menos del caso Gürtel, pero a costa, nunca mejor dicho, de volver a mostrar un perfil que le incapacita para gobernar, y mucho menos ilusionar a un país necesitado de alternativa. Sospecho que en Ferraz, la sede del PSOE, ni se lo creen, y que brindan con champán cada vez que un miembro del PP decide “ayudar” y dispara, cargándose dos ideas y tres nombres de una tacada. Como dijo el clásico... “jo, que tropa”
¿Y saben que es lo peor? Que en medio de esta crisis, con una morosidad creciente, que va a llevar a las cuentas de Caja Madrid a sufrir mucho, y quién sabe si a un punto de no retorno, no se busca la gestión técnica ni la profesionalidad, sino que los políticos se pegan como niños irresponsables por quién se queda con unos cromos que cada vez valen menos, mientras que los particulares y empresas (no es mi caso) que tienen el dinero en la caja asisten atónitos a un espectáculo que se instala entre el vodevil regional y la estupidez. Casi me dan ganas de que la caja quiebre y que algunos despachos enmoquetados de Génova y Ferraz, por este orden, sean asaltados por los perjudicados de estos tejemanejes.
El PSOE, como partido de la oposición, también esté enfrentado internamente por este asunto, y el líder regional, Tomás Gómez, un hombre que pinta tan poco como aparenta, lleva meses en disputas con la dirección de Ferraz, pero es cierto que en este asunto el PSOE es una comparsa de lo que haga el PP, y ¿qué hace el PP? Lo de siempre, acuchillarse. Por un lado está Esperanza Aguirre, presidenta de la comunidad, que presume de liberal, y es cierto que a veces ejercita de ello, pero que en este caso ha visto que lo mejor es convertir a la caja en un apéndice de su gobierno y tiene como candidato a presidirla a Ignacio González, actual Vicepresidente de la Comunidad de Madrid, un hombre que es un político puro y que no tiene bagaje alguno en la gestión financiera, en ninguna parte. En frente está Alberto Ruiz Gallardón y Mariano Rajoy, que defienden al candidatura de Rodrigo Rato, que posee experiencia financiera y económica, y es un hombre del partido. De momento la batalla entre ambos grupos era constante, pero más o menos soterrada, pero la semana pasada salió a la luz de la prensa con toda la fuerza posible cuando se anunció un principio de acuerdo entre PP y PSOE nacional, luego negado pro ambos, que ponía al frente de la entidad a Luís de Guindos, ex Secretario de Estado de Economía con Aznar y, alejado de la política desde hace algunos años, empleado en algunas entidades consultoras como PWC y otras financieras. Al poco de publicarse este acuerdo, como digo, tanto PP como PSOE lo negaron, y sus respectivas sucursales regionales también se unieron a las críticas a ese presunto acuerdo y a la persona de Luís de Guindos, que quizá en ese momento se cayó del ídem al ver al que se estaba formando. Así las cosas el PP vuelve a mostrarse fracturado, dividido y todo ello delante de las cámaras y fotógrafos de los medios, con un Rajoy que no parece ser capaz de imponer a su candidato, y una Esperanza que no deja de lanzar pulsos en cuanto puede a su querido líder y a su aún más amado Alberto, el alcalde de la basura. Al menos el PP ha conseguido que la prensa hable algo menos del caso Gürtel, pero a costa, nunca mejor dicho, de volver a mostrar un perfil que le incapacita para gobernar, y mucho menos ilusionar a un país necesitado de alternativa. Sospecho que en Ferraz, la sede del PSOE, ni se lo creen, y que brindan con champán cada vez que un miembro del PP decide “ayudar” y dispara, cargándose dos ideas y tres nombres de una tacada. Como dijo el clásico... “jo, que tropa”
¿Y saben que es lo peor? Que en medio de esta crisis, con una morosidad creciente, que va a llevar a las cuentas de Caja Madrid a sufrir mucho, y quién sabe si a un punto de no retorno, no se busca la gestión técnica ni la profesionalidad, sino que los políticos se pegan como niños irresponsables por quién se queda con unos cromos que cada vez valen menos, mientras que los particulares y empresas (no es mi caso) que tienen el dinero en la caja asisten atónitos a un espectáculo que se instala entre el vodevil regional y la estupidez. Casi me dan ganas de que la caja quiebre y que algunos despachos enmoquetados de Génova y Ferraz, por este orden, sean asaltados por los perjudicados de estos tejemanejes.
viernes, octubre 23, 2009
El Photoshop
Blogger acaba de volver a la vida.... disculpas por la tardanza
El Photoshop es un programa de ordenador que sirve para retocar imágenes, editarlas, modificarlas y, en general, hacer todo tipo de virguerías con ellas. Su utilidad es obvia, pero ha generado el problema de que cada vez que recibimos uno de esos correos con unas imágenes de unos paisajes soberbios, o efectos luminosos de gran belleza frunzamos el ceño y pensemos “sí, sí, bonito, pero seguro que está trucado con el Photoshop” y así algo bueno y útil se ha acabado por convertir en sinónimo de fraude y amaño. Cada vez somos menos crédulos ante lo que vemos, y este programa es una de las causas de ello.
Donde este programa ha generado un mayor desastre es en el mundo de la belleza femenina. Las revistas de moda, cotilleo y demás llenan sus portadas y reportajes de preciosas fotos de mujeres esculturales y bellas que parecen ser irreales.... y lo son. Los traumas, obsesiones y perversiones que generan a muchas adolescentes (y de otras edades) esas imágenes son innumerables, y no tienen solución, porque aspiran a convertirse en figuras imposibles, algo así como si se pusiera de moda tener tres brazos (al tiempo....). Hace pocas semanas se hizo famoso el caso de la modelo Filippa Hamilton, que haciendo el chiste fácil flipa con lo guapa que es la Hamilton. Resulta que una foto suya fue distorsionada por la firma Ralph Lauren con el objeto de quitarle los kilos que le “sobran” a Filippa. Finalmente la modelo acabó despedida por ese sobrepeso, pero lo más triste de la historia es que la imagen manipulada de Filippa mostraba a una mujer de cuerpo rácano, aspecto famélico y, para mi gusto, bastante fea, con una pose además antinatural y más propia de un bambú cimbreado al viento que de una persona. La excesiva deformidad de la imagen y su fealdad generaron un cierto revuelo, como una especie de “os habéis pasado con el Photoshop” y a partir de ahí ha surgido un movimiento, que está por ver que tiene de real o de campaña de marketing, en el que algunas revistas anuncian que ya no van a retocar las fotos de las modelos. La que ha sacado más partido a este asunto en España ha sido la revista ELLE, que ha editado un número cuyo tema de portada es 12 mujeres naturales”. Ha sacado cuatro versiones de portada con Patricia Conde, Sara Carbonero, Elsa Pataky y Paz Vega, mostrando su imagen real, sin ningún tipo de manipulación. Sea promoción, falso, o contenga un espíritu reivindicativo sincero, es de agradecer que al menos por una vez veamos a chicas famosas y guapas como realmente se supone que son, porque uno de los problemas de la manipulación de la imagen es que acabamos por creernos que la realidad es como a nosotros nos gustaría que fuese, y no como realmente (valga la redundancia) es. La fotografía corre el riesgo de no convertirse en un instrumento que refleje la realidad, que nos sirva como testigo de lo que pasó, o de cómo era algo o alguien, sino un mero juguete, un dibujo donde cada uno quita o pone michelines, añade luces, borra sombras o elimina al invitado gorrón de la fiesta de cumpleaños. Es humano tratar de luchar contar las limitaciones y sinsabores que nos depara la vida, pero me parece de un infantil sinsentido hacerse trampas en un solitario como en este caso.
Trampas que, además, en el caso de la belleza femenina, me parecen aberrantes. Será que en esto también soy raro, pero en un paseo por la calle una tarde de Sábado o en un viaje en metro o en un lugar concurrido soy capaz de apreciar chicas más guapas que las modelos que salen en la tele, rostros más bellos, poseedores de rasgos distintos, ojos profundos y rostros embriagadores que dejan en ridículo a muchas portadas de revistas y programas de televisión. Lo malo es que muchas de esas bellezas viven obsesionadas con parecerse a las modelos, y en el fondo ignoran no sólo que son más guapas, sino que, por encima de todo, son de verdad, no como esa falsa impresión que tienen en sus manos y no dejan de mirar con envidia.
El Photoshop es un programa de ordenador que sirve para retocar imágenes, editarlas, modificarlas y, en general, hacer todo tipo de virguerías con ellas. Su utilidad es obvia, pero ha generado el problema de que cada vez que recibimos uno de esos correos con unas imágenes de unos paisajes soberbios, o efectos luminosos de gran belleza frunzamos el ceño y pensemos “sí, sí, bonito, pero seguro que está trucado con el Photoshop” y así algo bueno y útil se ha acabado por convertir en sinónimo de fraude y amaño. Cada vez somos menos crédulos ante lo que vemos, y este programa es una de las causas de ello.
Donde este programa ha generado un mayor desastre es en el mundo de la belleza femenina. Las revistas de moda, cotilleo y demás llenan sus portadas y reportajes de preciosas fotos de mujeres esculturales y bellas que parecen ser irreales.... y lo son. Los traumas, obsesiones y perversiones que generan a muchas adolescentes (y de otras edades) esas imágenes son innumerables, y no tienen solución, porque aspiran a convertirse en figuras imposibles, algo así como si se pusiera de moda tener tres brazos (al tiempo....). Hace pocas semanas se hizo famoso el caso de la modelo Filippa Hamilton, que haciendo el chiste fácil flipa con lo guapa que es la Hamilton. Resulta que una foto suya fue distorsionada por la firma Ralph Lauren con el objeto de quitarle los kilos que le “sobran” a Filippa. Finalmente la modelo acabó despedida por ese sobrepeso, pero lo más triste de la historia es que la imagen manipulada de Filippa mostraba a una mujer de cuerpo rácano, aspecto famélico y, para mi gusto, bastante fea, con una pose además antinatural y más propia de un bambú cimbreado al viento que de una persona. La excesiva deformidad de la imagen y su fealdad generaron un cierto revuelo, como una especie de “os habéis pasado con el Photoshop” y a partir de ahí ha surgido un movimiento, que está por ver que tiene de real o de campaña de marketing, en el que algunas revistas anuncian que ya no van a retocar las fotos de las modelos. La que ha sacado más partido a este asunto en España ha sido la revista ELLE, que ha editado un número cuyo tema de portada es 12 mujeres naturales”. Ha sacado cuatro versiones de portada con Patricia Conde, Sara Carbonero, Elsa Pataky y Paz Vega, mostrando su imagen real, sin ningún tipo de manipulación. Sea promoción, falso, o contenga un espíritu reivindicativo sincero, es de agradecer que al menos por una vez veamos a chicas famosas y guapas como realmente se supone que son, porque uno de los problemas de la manipulación de la imagen es que acabamos por creernos que la realidad es como a nosotros nos gustaría que fuese, y no como realmente (valga la redundancia) es. La fotografía corre el riesgo de no convertirse en un instrumento que refleje la realidad, que nos sirva como testigo de lo que pasó, o de cómo era algo o alguien, sino un mero juguete, un dibujo donde cada uno quita o pone michelines, añade luces, borra sombras o elimina al invitado gorrón de la fiesta de cumpleaños. Es humano tratar de luchar contar las limitaciones y sinsabores que nos depara la vida, pero me parece de un infantil sinsentido hacerse trampas en un solitario como en este caso.
Trampas que, además, en el caso de la belleza femenina, me parecen aberrantes. Será que en esto también soy raro, pero en un paseo por la calle una tarde de Sábado o en un viaje en metro o en un lugar concurrido soy capaz de apreciar chicas más guapas que las modelos que salen en la tele, rostros más bellos, poseedores de rasgos distintos, ojos profundos y rostros embriagadores que dejan en ridículo a muchas portadas de revistas y programas de televisión. Lo malo es que muchas de esas bellezas viven obsesionadas con parecerse a las modelos, y en el fondo ignoran no sólo que son más guapas, sino que, por encima de todo, son de verdad, no como esa falsa impresión que tienen en sus manos y no dejan de mirar con envidia.
jueves, octubre 22, 2009
Ha costado, pero....
....esta semana llueve en Madrid. Una frase sencilla, normal en apariencia, pero que describe algo similar a un milagro, y que les aseguro que es toda una noticia. Tras uno de los veranos más tórridos y largos que se recuerdan, que empezó con fuerza a finales de Mayo y ha seguido casi hasta hace pocas semanas, esta es la primera semana de auténtico otoño en Madrid, y por lo visto en el resto de España. Tormentas, lluvias racheadas que llegan cobran fuerza, descargan y se van, frío, ambiente desapacible.... el otoño ya está aquí.
Para un aficionado a la meteorología como yo, y amante del verano, ha sido algo extraño lo sucedido este año. El sol eterno, el cielo azul y un calor continuo de día y noche eran el panorama que día tras día se repetía desde la ventana del trabajo, en casa y en todas partes. Ver una nube en el cielo era síntoma de alguna manifestación divina, no de un hecho físico. A medida que avanzaba Agosto confiaba en que llegasen algunas nubes de tormenta, pero día tras días lo mapas del tiempo mostraban un sol imperturbable, y ni rastro de frentes ni borrascas ni nada similar. Con el tiempo los jardines que rodean los bloques de pisos donde vivo se empezaron a agostar, marchitar y directamente desaparecer. El arenal que los conforma adquirió una tonalidad afgana muy dura, y de vez en cuando se levantaba algo de polvo para ensuciar las copas de unos árboles que día tras día empezaban a rendirse al sol. Como un grupo de trabajadores de Figueruelas, desesperados por su futuro, los árboles empezaron a doblar sus ramas y a perder fuste, algunos brotes se secaron y el aspecto general que ofrecían era patético. Es la respuesta clásica que los expertos aducen cuando hablan de estrés hídrico. El árbol no recibe agua y empieza a tomar defensas, entrando en un estado de latencia para ahorrar el precioso elemento. Llegó septiembre y nada, ni gota. Un día llegaron unas nubes y se atrevieron a mojar el suelo, pero aquello era casi sacrílego, y un fuerte viento las empujó y arrastró hacia al cárcel del cielo, para encerrarlas y que no molestasen. Me fui de vacaciones a Roma, volví, y no había llovido. Tras unos días en Madrid, me fui una semana de vacaciones a Elorrio y entonces, en medio de ese descanso, cayó una tormenta en Madrid, la primera en muchos meses, que inundó algunos bajos y provocó un cierto caos en las carreteras. “mese de sol y para una que cae me la estoy perdiendo” pensaba al ver las imágenes, constatando entre otras cosas que la lluvia en Madrid es una noticia que sale en la tele, y que aunque no estés en la ciudad te enteras de que tiempo hace allí. Volví de las vacaciones elorrianas y a parte de unas mañanas más frías el sol seguía reinando en el cielo, hasta que la semana pasada los pronósticos empezaban a apuntar lluvias para esta. No puede ser, a lo mejor esta vez sí, pero si vuelve a pasar de lado... El Fin de semana la predicción se consolidó y se anunciaban lluvias en gran parte de España a partir de la tarde noche del Lunes 19, y como un pregonero así lo conté yo a mis compañeros de trabajo y a todo aquel que se me cruzaba. Mis compañeros, hartos de mi no sólo por las cuestiones meteorológicas, no me tomaron muy en serio. La tarde del Lunes llegaron nubes, que cubrieron el cielo esa noche....... y no llovió.
El Martes por la mañana mi predicción era, paradójicamente, papel mojado. Un cierto ridículo se alojó en mi interior y algunos recordaron que con lo pesado que había sido el Lunes no había caído nada, a lo que yo sólo podía asentir algo cabizbajo. Mierda, pensé, otra equivocación, y van... La tarde de ese Martes se volvió a cubrir, y por la noche, sin que casi lo esperase, cayeron unos pocos rayos y una tormenta que anegó algunas zonas del este de la ciudad. Ayer estuvo tonteando todo el día, mojando y secando sin parar, y esta noche ha vuelto ha llover con ganas. Y no se si este episodio durará mucho o no, pero casi estoy tan feliz de que llueva como los pobres árboles de mi barrio, que, como yo, ni se lo creen.
Para un aficionado a la meteorología como yo, y amante del verano, ha sido algo extraño lo sucedido este año. El sol eterno, el cielo azul y un calor continuo de día y noche eran el panorama que día tras día se repetía desde la ventana del trabajo, en casa y en todas partes. Ver una nube en el cielo era síntoma de alguna manifestación divina, no de un hecho físico. A medida que avanzaba Agosto confiaba en que llegasen algunas nubes de tormenta, pero día tras días lo mapas del tiempo mostraban un sol imperturbable, y ni rastro de frentes ni borrascas ni nada similar. Con el tiempo los jardines que rodean los bloques de pisos donde vivo se empezaron a agostar, marchitar y directamente desaparecer. El arenal que los conforma adquirió una tonalidad afgana muy dura, y de vez en cuando se levantaba algo de polvo para ensuciar las copas de unos árboles que día tras día empezaban a rendirse al sol. Como un grupo de trabajadores de Figueruelas, desesperados por su futuro, los árboles empezaron a doblar sus ramas y a perder fuste, algunos brotes se secaron y el aspecto general que ofrecían era patético. Es la respuesta clásica que los expertos aducen cuando hablan de estrés hídrico. El árbol no recibe agua y empieza a tomar defensas, entrando en un estado de latencia para ahorrar el precioso elemento. Llegó septiembre y nada, ni gota. Un día llegaron unas nubes y se atrevieron a mojar el suelo, pero aquello era casi sacrílego, y un fuerte viento las empujó y arrastró hacia al cárcel del cielo, para encerrarlas y que no molestasen. Me fui de vacaciones a Roma, volví, y no había llovido. Tras unos días en Madrid, me fui una semana de vacaciones a Elorrio y entonces, en medio de ese descanso, cayó una tormenta en Madrid, la primera en muchos meses, que inundó algunos bajos y provocó un cierto caos en las carreteras. “mese de sol y para una que cae me la estoy perdiendo” pensaba al ver las imágenes, constatando entre otras cosas que la lluvia en Madrid es una noticia que sale en la tele, y que aunque no estés en la ciudad te enteras de que tiempo hace allí. Volví de las vacaciones elorrianas y a parte de unas mañanas más frías el sol seguía reinando en el cielo, hasta que la semana pasada los pronósticos empezaban a apuntar lluvias para esta. No puede ser, a lo mejor esta vez sí, pero si vuelve a pasar de lado... El Fin de semana la predicción se consolidó y se anunciaban lluvias en gran parte de España a partir de la tarde noche del Lunes 19, y como un pregonero así lo conté yo a mis compañeros de trabajo y a todo aquel que se me cruzaba. Mis compañeros, hartos de mi no sólo por las cuestiones meteorológicas, no me tomaron muy en serio. La tarde del Lunes llegaron nubes, que cubrieron el cielo esa noche....... y no llovió.
El Martes por la mañana mi predicción era, paradójicamente, papel mojado. Un cierto ridículo se alojó en mi interior y algunos recordaron que con lo pesado que había sido el Lunes no había caído nada, a lo que yo sólo podía asentir algo cabizbajo. Mierda, pensé, otra equivocación, y van... La tarde de ese Martes se volvió a cubrir, y por la noche, sin que casi lo esperase, cayeron unos pocos rayos y una tormenta que anegó algunas zonas del este de la ciudad. Ayer estuvo tonteando todo el día, mojando y secando sin parar, y esta noche ha vuelto ha llover con ganas. Y no se si este episodio durará mucho o no, pero casi estoy tan feliz de que llueva como los pobres árboles de mi barrio, que, como yo, ni se lo creen.
miércoles, octubre 21, 2009
Parece que no se salva ninguno
Seguro que al lector le suena esa lectura bíblica en la que Dios pretende destruir Sodoma y Gomorra, y Abraham trata de que no lo haga (Génesis 18, 20 – 32) Se entabla una negociación a la baja en al que Abraham pide que si encuentra cincuenta justo son las destruya, y Dios acepta. Abraham baja a cuarenta, y Dios acepta, y así hasta diez. Finalmente Sodoma y Gomorra fueron destruidas, por lo que puede ser que Dios no encontrase ni los diez justos que Abraham ofrecía como compensación.
Pues algo parecido empieza a suceder con la política municipal en España. No digo que venga un ser todopoderoso y destruya a los ayuntamientos, pero empiezo a pensar que ni hay ni cincuenta limpios, ni cuarenta, ni diez, ni..... El último episodio se vivió ayer en El Ejido, uno de los pueblos más ricos de España gracias a su explotación intensiva de cultivos bajo invernaderos, lo que ha generado ese mar de plásticos que lo cubre todo y que es oro puro. Entre los detenidos por presunta adjudicación irregular de contratos municipales y el consabido desvío de fondos públicos se encuentra Juan Enciso, alcalde de de esta localidad desde hace casi veinte años: primero lo fue con el PP, y alcanzó la fama cuando se produjo en el año 2000 aquel brote de racismo en la localidad que todo el mundo se puso de acuerdo para decir que no era racismo. Poco a poco el PP se harto de sus formas y maneras, y antes de que le echasen se fue, montó su propio partido, el PAL, y ganó las últimas elecciones municipales. Desde entonces controla el ayuntamiento y, en coalición con el PSOE, la Diputación Provincial. Que un señor como Enciso se haya enriquecido con la burbuja inmobiliaria de estos años es tan obvio como que no ha sido él sólo quién se ha beneficiado. En España hay más de ocho mil ayuntamientos, y sospecho que si empezamos a excavar un poco en sus cuentas descubriremos suficientes casos de corrupción como para llenar portadas de periódicos desde hoy hasta el fin de los tiempos, a eso de media tarde. Lo curioso es que no parece sorprenderle a nadie, y lo que es aún pero, ni escandalizarle. Los casos mediáticos como el Gürtel tienen mucho bombo en la prensa y avergüenzan los que los han desarrollado, pero cada semana aparece un nombre nuevo, un ayuntamiento, una empresa pública, un ente, lo que sea, que no deja de estar relacionado con millones de euros regalados en los años de bonanza. ¿Cuándo se juzgará todo esto? Al paso que vamos nunca, y menos aún de recuperar el dinero, de eso ni pensar, que esto es España, y aquí el que trinca se lo lleva con todo el orgullo y jamás devuelve un euro, antes peseta, antes ducado o real de a ocho. Además luego hay decisiones judiciales que, también, producen vergüenza, como ese juez de Barcelona que ha dejado en libertad provisional a Félix Millet, al antiguo director del “Palau de la Música Catalana”, prohombre de la sociedad barcelonesa que se ha dedicado a robar y untar a manos llenas durante todos estos años. Aunque la decisión sea acertada no pude evitar un cierto cabreo cuando me enteré ayer, mientras que delitos más pequeños, y en los que no hay mezclados políticos ni poderosos se dilucidan con prisión preventiva a la primera de cambio. A parte de robar, ¿hay dos varas de medir el delito según quién seas? Visto lo visto es muy difícil contestar que no a esa pregunta, y eso es MUY grave.
Publicaba ayer Forges en El País una viñeta muy ácida, muy amarga, en la que la corrupción desenfrenada lo pudría todo, incluso aquello que poseemos que ya de partida no estaba muy sano. Es un chiste descarnado, cruel hacia nosotros mismos, que somos los que estamos generando este desaguisado, hacia unos políticos que “mangan” mucho y trabajan poco, y una sociedad a la que no parece importarle y deja hacer, porque “si no son ellos, otros robarán”, frase que esconde el cinismo en el que vivimos, y en la que subyace un pensamiento aún peor, ese de “... si no son ellos, a lo mejor yo mismo me puedo aprovechar”.
Pues algo parecido empieza a suceder con la política municipal en España. No digo que venga un ser todopoderoso y destruya a los ayuntamientos, pero empiezo a pensar que ni hay ni cincuenta limpios, ni cuarenta, ni diez, ni..... El último episodio se vivió ayer en El Ejido, uno de los pueblos más ricos de España gracias a su explotación intensiva de cultivos bajo invernaderos, lo que ha generado ese mar de plásticos que lo cubre todo y que es oro puro. Entre los detenidos por presunta adjudicación irregular de contratos municipales y el consabido desvío de fondos públicos se encuentra Juan Enciso, alcalde de de esta localidad desde hace casi veinte años: primero lo fue con el PP, y alcanzó la fama cuando se produjo en el año 2000 aquel brote de racismo en la localidad que todo el mundo se puso de acuerdo para decir que no era racismo. Poco a poco el PP se harto de sus formas y maneras, y antes de que le echasen se fue, montó su propio partido, el PAL, y ganó las últimas elecciones municipales. Desde entonces controla el ayuntamiento y, en coalición con el PSOE, la Diputación Provincial. Que un señor como Enciso se haya enriquecido con la burbuja inmobiliaria de estos años es tan obvio como que no ha sido él sólo quién se ha beneficiado. En España hay más de ocho mil ayuntamientos, y sospecho que si empezamos a excavar un poco en sus cuentas descubriremos suficientes casos de corrupción como para llenar portadas de periódicos desde hoy hasta el fin de los tiempos, a eso de media tarde. Lo curioso es que no parece sorprenderle a nadie, y lo que es aún pero, ni escandalizarle. Los casos mediáticos como el Gürtel tienen mucho bombo en la prensa y avergüenzan los que los han desarrollado, pero cada semana aparece un nombre nuevo, un ayuntamiento, una empresa pública, un ente, lo que sea, que no deja de estar relacionado con millones de euros regalados en los años de bonanza. ¿Cuándo se juzgará todo esto? Al paso que vamos nunca, y menos aún de recuperar el dinero, de eso ni pensar, que esto es España, y aquí el que trinca se lo lleva con todo el orgullo y jamás devuelve un euro, antes peseta, antes ducado o real de a ocho. Además luego hay decisiones judiciales que, también, producen vergüenza, como ese juez de Barcelona que ha dejado en libertad provisional a Félix Millet, al antiguo director del “Palau de la Música Catalana”, prohombre de la sociedad barcelonesa que se ha dedicado a robar y untar a manos llenas durante todos estos años. Aunque la decisión sea acertada no pude evitar un cierto cabreo cuando me enteré ayer, mientras que delitos más pequeños, y en los que no hay mezclados políticos ni poderosos se dilucidan con prisión preventiva a la primera de cambio. A parte de robar, ¿hay dos varas de medir el delito según quién seas? Visto lo visto es muy difícil contestar que no a esa pregunta, y eso es MUY grave.
Publicaba ayer Forges en El País una viñeta muy ácida, muy amarga, en la que la corrupción desenfrenada lo pudría todo, incluso aquello que poseemos que ya de partida no estaba muy sano. Es un chiste descarnado, cruel hacia nosotros mismos, que somos los que estamos generando este desaguisado, hacia unos políticos que “mangan” mucho y trabajan poco, y una sociedad a la que no parece importarle y deja hacer, porque “si no son ellos, otros robarán”, frase que esconde el cinismo en el que vivimos, y en la que subyace un pensamiento aún peor, ese de “... si no son ellos, a lo mejor yo mismo me puedo aprovechar”.
martes, octubre 20, 2009
La que se está liando en Pakistán
A lo largo de la semana pasada tuvieron lugar una serie de atentados protagonizados por los talibanes en Pakistán que dejaron un balance cercano a los doscientos muertos. Sí, sí, doscientos, un 11M de manera progresiva. Los talibanes ya no se conforman con poner bombas en convoyes militares en las montañas, sino que han empezado a atacar cuarteles del ejército en ciudades importantes, en una ofensiva en toda la regla contra el gobierno de Islamabad, que se ha visto obligado a contraatacar con el ejército en la región de Waziristán.
Un panorama envenenado, desde luego. Para acabar de rematar la historia, aunque quizás no haya escogido el verbo más adecuado (o sí) el Domingo tuvo lugar un atentado suicida contra la guardia revolucionaría ....... iraní. Cerca de cuarenta muertos, entre ellos algunos de los dirigentes de este cuerpo de élite militar, principal brazo armado de loa Ayatolás en su labor de control del país persa. El atentado se produjo en una región que es fronteriza con Pakistán, y recordemos que Irán, Pakistán y, adivinen quién falta, Afganistán, comparten frontera. La primera reacción, explosiva, por parte de Teherán, fue culpar a los servicios secretos occidentales, británicos y estadounidenses en concreto, azuzando así un rencor que no beneficia en nada en las conversaciones sobre el programa nuclear iraní que se están desarrollando ahora mismo. Ahora la cosa ha derivado un poco, porque si bien el régimen sigue manteniendo el discurso de que el occidental es el culpable, ha empezado a acusar a Pakistán de estar detrás de estos actos, o de al menos ofrecer refugio y cobijo a los planificadores del atentado dominical. Así las cosas, y de mientras el avispero afgano degenera hacia no se sabe donde, en medio de acusaciones de fraude electoral masivo y cancelación de votos, Irán y sobre todo Pakistán se inestabilizan a marchas forzadas. Pareciera como que el objetivo de los talibanes, denominando así a toda esa serie de fanáticos islamistas que actúan en al zona, que incluye a los seguidores de Bin Laden y a otros, tratasen de derribar al gobierno pakistaní. Le han cogido manía y han decidido derrocarlo. Pakistán es un país grande, con 160 millones de habitantes, fronterizo con la India, poseedor de 50 cabezas nucleares reconocidas, misiles balísticos, un gran ejército y unos servicios secretos, el ISI, bastante desarrollados y que están involucrados en todos los “fregados” habidos en la zona desde hace muchos años. Posee enormes recursos naturales y un valor estratégico inmenso. Sinceramente creo que es muy difícil que el gobierno de Pakistán se hunda, y si lo hiciera me apuesto lo que quieran a que los militares, que controlan de facto el país desde hace tiempo, darían un golpe de estado “duro” y atacarían con fuerza a los talibanes. Pero de momento la situación en el país es grave, con atentados perpetuos, zonas del mismo descontroladas, como Waziristán, otras recién reconquistadas, como el valle de Swat, que ha costado mucho esfuerzo recuperar al ejército pakistaní, y una frontera con Afganistán que más que un coladero es una ratonera. Un escenario de pesadilla en el que, me da la sensación, los acontecimientos se están precipitando a toda velocidad, y el caos y el desorden imperante no dejan de crecer, y eso no es nada bueno ni, en primer lugar para los que allí viven, ni para nadie en su conjunto.
Quizás se pregunte, cuando lea todo esto, si a mi me importa algo lo que suceda allí o no, más allá del hecho de tener las tropas en Afganistán y lo que pueda pasarles. Pakistán, Irán, Waziristán.... dónde están??? Eso está muy lejos, pensará, y así es físicamente. Pero no se engañe, lo que suceda allí, y lo que allí surja, nos afecta y afectará en gran medida en el futuro. Como recomendación, lea el libro, magníficamente escrito, titulado La torre elevada, recién publicado en España, en el que verá como de una serie de pordioseros fanáticos en medio de unas cuevas puede surgir una imagen del infierno hecha realidad a mucha distancia, tanta como la que separa las cuevas de Tora Bora del downtown de Manhattan.
Un panorama envenenado, desde luego. Para acabar de rematar la historia, aunque quizás no haya escogido el verbo más adecuado (o sí) el Domingo tuvo lugar un atentado suicida contra la guardia revolucionaría ....... iraní. Cerca de cuarenta muertos, entre ellos algunos de los dirigentes de este cuerpo de élite militar, principal brazo armado de loa Ayatolás en su labor de control del país persa. El atentado se produjo en una región que es fronteriza con Pakistán, y recordemos que Irán, Pakistán y, adivinen quién falta, Afganistán, comparten frontera. La primera reacción, explosiva, por parte de Teherán, fue culpar a los servicios secretos occidentales, británicos y estadounidenses en concreto, azuzando así un rencor que no beneficia en nada en las conversaciones sobre el programa nuclear iraní que se están desarrollando ahora mismo. Ahora la cosa ha derivado un poco, porque si bien el régimen sigue manteniendo el discurso de que el occidental es el culpable, ha empezado a acusar a Pakistán de estar detrás de estos actos, o de al menos ofrecer refugio y cobijo a los planificadores del atentado dominical. Así las cosas, y de mientras el avispero afgano degenera hacia no se sabe donde, en medio de acusaciones de fraude electoral masivo y cancelación de votos, Irán y sobre todo Pakistán se inestabilizan a marchas forzadas. Pareciera como que el objetivo de los talibanes, denominando así a toda esa serie de fanáticos islamistas que actúan en al zona, que incluye a los seguidores de Bin Laden y a otros, tratasen de derribar al gobierno pakistaní. Le han cogido manía y han decidido derrocarlo. Pakistán es un país grande, con 160 millones de habitantes, fronterizo con la India, poseedor de 50 cabezas nucleares reconocidas, misiles balísticos, un gran ejército y unos servicios secretos, el ISI, bastante desarrollados y que están involucrados en todos los “fregados” habidos en la zona desde hace muchos años. Posee enormes recursos naturales y un valor estratégico inmenso. Sinceramente creo que es muy difícil que el gobierno de Pakistán se hunda, y si lo hiciera me apuesto lo que quieran a que los militares, que controlan de facto el país desde hace tiempo, darían un golpe de estado “duro” y atacarían con fuerza a los talibanes. Pero de momento la situación en el país es grave, con atentados perpetuos, zonas del mismo descontroladas, como Waziristán, otras recién reconquistadas, como el valle de Swat, que ha costado mucho esfuerzo recuperar al ejército pakistaní, y una frontera con Afganistán que más que un coladero es una ratonera. Un escenario de pesadilla en el que, me da la sensación, los acontecimientos se están precipitando a toda velocidad, y el caos y el desorden imperante no dejan de crecer, y eso no es nada bueno ni, en primer lugar para los que allí viven, ni para nadie en su conjunto.
Quizás se pregunte, cuando lea todo esto, si a mi me importa algo lo que suceda allí o no, más allá del hecho de tener las tropas en Afganistán y lo que pueda pasarles. Pakistán, Irán, Waziristán.... dónde están??? Eso está muy lejos, pensará, y así es físicamente. Pero no se engañe, lo que suceda allí, y lo que allí surja, nos afecta y afectará en gran medida en el futuro. Como recomendación, lea el libro, magníficamente escrito, titulado La torre elevada, recién publicado en España, en el que verá como de una serie de pordioseros fanáticos en medio de unas cuevas puede surgir una imagen del infierno hecha realidad a mucha distancia, tanta como la que separa las cuevas de Tora Bora del downtown de Manhattan.
lunes, octubre 19, 2009
Woody Allen ha vuelto
Allen es uno de los personajes más fieles de entre los que pueblan el mundo del cine. Cada año acude fiel a su cita otoñal y entrega un nuevo trabajo, un ritmo de producción tan alto en el que, inevitablemente, hay altibajos. Por ejemplo, el producto de la temporada pasada, Vicky Cristina Barcelona, era tan malo como su propio título. Sospecho que Allen vio una jugosa subvención otorgada a ciegas por Mediapro (La sexta y compañía) y se lanzó a por ella sin complicarse mucho la vida. La gran triunfadora de aquella película fue Penélope Cruz, pero el resto es perfectamente prescindible y olvidable.
En este año 2009, sin embargo, Allen ha hecho un ejercicio de vuelta a sí mismo, y le ha salido bien. La película en castellano se ha traducido como “Si al cosa funciona” título algo raro pero que es acertado una vez vista la historia. Volvemos a Manhattan, a una Nueva York de ensueño, a personajes sofisticados, que se enfrentan a otros esteriotipados como incultos y religiosos, que sufrirán grandes transformaciones y que al final no e parecerán en nada a como empezaron, ni en sus vidas ni sus aspiraciones. El personaje principal lo interpreta el actor Larry David, famosos aquí por ser coprotagonista de la serie “Seinfield”. Él es el que hace el papel “alleniano” si se me permite esa palabrota, porque en esta película no vemos a Woody, aunque si le oímos. Boris Yelnikoff, que así se llama el protagonista, es un judío sexagenario divorciado que vive sólo. Está lleno de prejuicios sobre todo lo que le rodea, es brillante, casi llegó a ser premio nóbel de física, y observa al resto como pordioseros intelectuales que viven en su cloaca de oscuridad. Es hipocondríaco y sufre frecuentes ataques de pánico en medio de la noche al darse cuenta de que tarde o temprano morirá. Discute con sus amigos frecuentemente sobre cualquier aspecto de la vida y un cierto resentimiento le reconcome. Tras su divorcio su experiencia sexual es nula, su apetencia aún es menor y su misoginia resulta transgresora. Este personaje, difícil de encarnar de una manera creíble, pero que el bueno de David encarrila con una maestría absoluta, soporta todo el peso de la película, aunque llega un momento en el que se encuentra a una pordiosera bajo el rellano de su escalera que le pide acogida durante unos días, y ese será el inicio de la transformación, no tanto de su vida, sino de la de todos los que le rodean, en especial de la chica y de su familia. Evan RAchel Word interpreta con solvencia el papel de chica paleta, ingenua, estúpida y proveniente del tercer fondo de armario de la América profunda, que sabe que es un pibón que lo explota (por cierto, da su cosa pensar que un sujeto como Marilyn MAnson se acuesta con Rachel Word, la bella y la bestia en su formato más moderno, jejeje) A lo largo del filme Yelnikoff no deja de mostrar un desprecio elevado hacia su temporal compañera de piso ni a sus costumbres ni a sus hábitos, bueno, y a todo lo que le rodea. Esto da lugar a numerosas escenas divertidas, en la que no son tanto los chistes como los contrastes que se producen entre ambas mentalidades, caricaturizadas en sus extremos, lo que provoca la risa y el humor. La aparición progresiva de los familiares de la protagonista eleva el humor a altas cotas, y hay escenas realmente muy graciosas.
En cierto sentido es una película muy de Allen, por lo que al que no le vaya su estilo “cultureta”, progre y antirreligioso le va a caer algo mal, pero la verdad es que me lo pasé muy bien viéndola, no tanto por los chistes, las gracias inteligentes y el poder contemplar una historia hilvanada, bien escrita y con gusto, sino sobre todo por ver que tras algunos traspiés Allen conserva la sabiduría de hacer buen cine en su interior y la puede sacar cuando la desee. No pasará a la historia entre sus mejores, pero es un rato de placer divertido en un cine, y eso hoy en día es algo casi milagroso, así que sólo por ello vayan a verla, y discútanla a la salida.
En este año 2009, sin embargo, Allen ha hecho un ejercicio de vuelta a sí mismo, y le ha salido bien. La película en castellano se ha traducido como “Si al cosa funciona” título algo raro pero que es acertado una vez vista la historia. Volvemos a Manhattan, a una Nueva York de ensueño, a personajes sofisticados, que se enfrentan a otros esteriotipados como incultos y religiosos, que sufrirán grandes transformaciones y que al final no e parecerán en nada a como empezaron, ni en sus vidas ni sus aspiraciones. El personaje principal lo interpreta el actor Larry David, famosos aquí por ser coprotagonista de la serie “Seinfield”. Él es el que hace el papel “alleniano” si se me permite esa palabrota, porque en esta película no vemos a Woody, aunque si le oímos. Boris Yelnikoff, que así se llama el protagonista, es un judío sexagenario divorciado que vive sólo. Está lleno de prejuicios sobre todo lo que le rodea, es brillante, casi llegó a ser premio nóbel de física, y observa al resto como pordioseros intelectuales que viven en su cloaca de oscuridad. Es hipocondríaco y sufre frecuentes ataques de pánico en medio de la noche al darse cuenta de que tarde o temprano morirá. Discute con sus amigos frecuentemente sobre cualquier aspecto de la vida y un cierto resentimiento le reconcome. Tras su divorcio su experiencia sexual es nula, su apetencia aún es menor y su misoginia resulta transgresora. Este personaje, difícil de encarnar de una manera creíble, pero que el bueno de David encarrila con una maestría absoluta, soporta todo el peso de la película, aunque llega un momento en el que se encuentra a una pordiosera bajo el rellano de su escalera que le pide acogida durante unos días, y ese será el inicio de la transformación, no tanto de su vida, sino de la de todos los que le rodean, en especial de la chica y de su familia. Evan RAchel Word interpreta con solvencia el papel de chica paleta, ingenua, estúpida y proveniente del tercer fondo de armario de la América profunda, que sabe que es un pibón que lo explota (por cierto, da su cosa pensar que un sujeto como Marilyn MAnson se acuesta con Rachel Word, la bella y la bestia en su formato más moderno, jejeje) A lo largo del filme Yelnikoff no deja de mostrar un desprecio elevado hacia su temporal compañera de piso ni a sus costumbres ni a sus hábitos, bueno, y a todo lo que le rodea. Esto da lugar a numerosas escenas divertidas, en la que no son tanto los chistes como los contrastes que se producen entre ambas mentalidades, caricaturizadas en sus extremos, lo que provoca la risa y el humor. La aparición progresiva de los familiares de la protagonista eleva el humor a altas cotas, y hay escenas realmente muy graciosas.
En cierto sentido es una película muy de Allen, por lo que al que no le vaya su estilo “cultureta”, progre y antirreligioso le va a caer algo mal, pero la verdad es que me lo pasé muy bien viéndola, no tanto por los chistes, las gracias inteligentes y el poder contemplar una historia hilvanada, bien escrita y con gusto, sino sobre todo por ver que tras algunos traspiés Allen conserva la sabiduría de hacer buen cine en su interior y la puede sacar cuando la desee. No pasará a la historia entre sus mejores, pero es un rato de placer divertido en un cine, y eso hoy en día es algo casi milagroso, así que sólo por ello vayan a verla, y discútanla a la salida.
viernes, octubre 16, 2009
Catástrofe ecológica, y de las de verdad
Este verano ha hecho un calor de mil demonios, y con eso no les revelo nada nuevo. Mirando por la ventana del trabajo y con las vistas de una ciudad ardiente y unos campos desolados pensaba a veces como era posible que todo no ardiese de lo reseco que estaba. Subían de vez en cuando al cielo nubes de polvo y la imagen en general, era desoladora. Era entonces cuando uno se preguntaba porqué las autoridades de este país no llenan esos eriales de árboles y permiten que los pocos que hay se incendien, porque este año ha sido de grandes incendios visibles y, sorpresa, algunos ocultos.
Resulta que la semana pasada se publicó un artículo en El País que habla de un incendio subterráneo en el parque de las Tablas de Daimiel. Anda, esto qué es, me pregunté al verlo. Como muchos sabrán, Las Tablas de Daimiel son un humedal que se encuentra en Castilla la Mancha, y que es parque nacional. A lo largo de muchos años, varios miles, la vegetación de ese parque ha ido siendo sustituida por nuevos brotes que enterraban a los antiguos, formándose así una profunda capa de sedimentos biológicos, aderezados con turbas provenientes del humedal y otros residuos orgánicos. Todas estas capas, cada vez a mayor profundidad y presión, se han ido compactando y, en un proceso que el artículo describía como similar al que se desarrolla en una carbonera de carbón vegetal, se han convertido en material combustible. Algo así como lo que se estudia en la escuela sobre el proceso de formación del carbón y el petróleo a partir de los restos de épocas pretéritas pero de manera acelerada, motivo por el cual el producto final tampoco es tan combustible y potente como el oro negro. Parece ser, y en esto les aseguro que no soy un experto, que este proceso es bastante común es ecosistemas similares, donde abunda la vegetación y las capas de humedad. Sin embargo en Daimiel ha habido un problema, que es que la humedad, la capa de agua superficial ,s e ha ido secando estos años. La sequía y al sobreexplotación para uso agrario y humano del acuífero que lo abastece ha hecho que el nivel de las aguas baje mucho, y donde antes había marismas y embarcaderos ahora sólo se encuentren lechos resecos y postes de madera que antes servían para amarrar barcas. El calor se ha ido filtrando a través del suelo, éste se ah resecado y agrietado, y al final se ha acabado por producir un inicio de combustión en toda esa materia acumulada en el subsuelo. Las grietas producto de la fragmentación del suelo aportan un caudal extra de oxígeno que alimenta el fuego y, por lo que parece, y aunque pueda parecer milagroso, ahora mismo un gran incendio está quemando el suelo del parque. De vez en cuando asoman fumarolas, penachos de humo procedentes de agujeros profundos, que muestran que, en efecto, algo se está chamuscando allí abajo. Al leer la noticia, a parte de la sorpresa por lo que contaba, me suponía que eso no podía ser muy bueno ni para el parque en su profundidad ni en su exterior, y lamentablemente ese parece ser el juicio de los expertos, que los hay en estas cosas también. Se asegura que el daño para el parque es irreversible, aunque no tengo tampoco claro qué quiere decir eso. Si a veces se ha dicho que Daimiel puede ser descatalogado como parque nacional por su estado “visible” supongo que esto será la puntilla.
¿Cómo se apaga un incendio así? Buena pregunta. Parece que lo único que se puede hacer es inundar el terreno, y que el agua, poco a poco, se filtre por el suelo y a través de las grietas, y que contribuya a bajar la temperatura, pero en todo caso sería un proceso lento, porque las brasas estarán calientes mucho tiempo. Parece que una temporada normal de lluvias no serviría para mucho, y eso si llueve, porque por ahora el otoño es seco como pocos. Todo un reto de ingeniería, visto lo visto, y un problema de esos que no se ven, que asoman, pero que no tenemos ni idea de cómo solucionar una vez creado. Una pena por el parque.
Resulta que la semana pasada se publicó un artículo en El País que habla de un incendio subterráneo en el parque de las Tablas de Daimiel. Anda, esto qué es, me pregunté al verlo. Como muchos sabrán, Las Tablas de Daimiel son un humedal que se encuentra en Castilla la Mancha, y que es parque nacional. A lo largo de muchos años, varios miles, la vegetación de ese parque ha ido siendo sustituida por nuevos brotes que enterraban a los antiguos, formándose así una profunda capa de sedimentos biológicos, aderezados con turbas provenientes del humedal y otros residuos orgánicos. Todas estas capas, cada vez a mayor profundidad y presión, se han ido compactando y, en un proceso que el artículo describía como similar al que se desarrolla en una carbonera de carbón vegetal, se han convertido en material combustible. Algo así como lo que se estudia en la escuela sobre el proceso de formación del carbón y el petróleo a partir de los restos de épocas pretéritas pero de manera acelerada, motivo por el cual el producto final tampoco es tan combustible y potente como el oro negro. Parece ser, y en esto les aseguro que no soy un experto, que este proceso es bastante común es ecosistemas similares, donde abunda la vegetación y las capas de humedad. Sin embargo en Daimiel ha habido un problema, que es que la humedad, la capa de agua superficial ,s e ha ido secando estos años. La sequía y al sobreexplotación para uso agrario y humano del acuífero que lo abastece ha hecho que el nivel de las aguas baje mucho, y donde antes había marismas y embarcaderos ahora sólo se encuentren lechos resecos y postes de madera que antes servían para amarrar barcas. El calor se ha ido filtrando a través del suelo, éste se ah resecado y agrietado, y al final se ha acabado por producir un inicio de combustión en toda esa materia acumulada en el subsuelo. Las grietas producto de la fragmentación del suelo aportan un caudal extra de oxígeno que alimenta el fuego y, por lo que parece, y aunque pueda parecer milagroso, ahora mismo un gran incendio está quemando el suelo del parque. De vez en cuando asoman fumarolas, penachos de humo procedentes de agujeros profundos, que muestran que, en efecto, algo se está chamuscando allí abajo. Al leer la noticia, a parte de la sorpresa por lo que contaba, me suponía que eso no podía ser muy bueno ni para el parque en su profundidad ni en su exterior, y lamentablemente ese parece ser el juicio de los expertos, que los hay en estas cosas también. Se asegura que el daño para el parque es irreversible, aunque no tengo tampoco claro qué quiere decir eso. Si a veces se ha dicho que Daimiel puede ser descatalogado como parque nacional por su estado “visible” supongo que esto será la puntilla.
¿Cómo se apaga un incendio así? Buena pregunta. Parece que lo único que se puede hacer es inundar el terreno, y que el agua, poco a poco, se filtre por el suelo y a través de las grietas, y que contribuya a bajar la temperatura, pero en todo caso sería un proceso lento, porque las brasas estarán calientes mucho tiempo. Parece que una temporada normal de lluvias no serviría para mucho, y eso si llueve, porque por ahora el otoño es seco como pocos. Todo un reto de ingeniería, visto lo visto, y un problema de esos que no se ven, que asoman, pero que no tenemos ni idea de cómo solucionar una vez creado. Una pena por el parque.
jueves, octubre 15, 2009
Amo el azúcar y el chocolate
No se si se han dado cuenta ustedes, pero un paseo por muchas de nuestras calles es una sucesión de prohibiciones, lagunas con sentido, otras sin él. Pisar el césped, arrojar objetos pintar paredes, escupir, sentarse en las aceras... decenas de cosas prohibidas que hasta ahora no se introducían en la vida privada de las personas y que trataban, en general, de regular el comportamiento cívico. Sin embargo las autoridades públicas, una vez que se ponen, les da gustillo prohibir, como si de subir impuestos fuese, y se lanzan a tumba abierta.
La Generalitat de Cataluña ha decidido prohibir el happy hour, esa oferta de 2 por 1 en las copas que algunos locales realizan durante una periodo determinado de tiempo a lo largo de la noche y que, como su nombre indica, parece provenir de la cultura anglosajona, con la idea, dice el regulador, de controlar el consumo de alcohol sin reparos que se produce en esos momentos. Y yo al leer esto me quedé asombrado, y eso que no debiera hablar mucho del alcohol porque a mi edad, nada tierna ya, aún no me he emborrachado nunca, pero me deja alucinado que un gobierno, el que sea, haga algo para “reducir el consumo de alcohol” justo cuando dicho consumo no genera recaudación. El alcohol y el tabaco son enormes fuentes de ingresos para las arcas públicas, están gravados con impuestos elevados (y más que subirán) y su inelasticidad de demanda, provocada por el dolor que deja abandonar esos hábitos a sus consumidores, los hace elevarse en el olimpo de los bienes que todo gobierno desea para vender, gravar y explotar, junto a la gasolina y similares. Si se desea moderar el consumo de alcohol, como dice la Generalitat, ¿por qué se permiten y fomentan los botellones? ¿Cómo es que no se sanciona a los locales que incumpliendo todas las normas ofrecen bebidas a menores de edad con el conocimiento de todos y la vista gorda de aún más? Y así podría plantear mucha preguntas, pero me da que en el fondo del asunto un botellón, para una administración pública no es un problema de salud, sino una reunión de pagadores voluntarios de impuestos, y que las arcas se frotan las manos cada vez que un señor paga una copa, por lo que si paga una y se lleva dos deja de ingresar, y eso no se puede consentir. Además, si el alcohol es una droga pública, privada y legal, uno puede beber de ella lo que le venga en gana, lo mismo que si quiere se puede tirar por la ventana y matarse de una manera más directa. Allá con su responsabilidad, pero eso de que te dejamos beber pero como nos venga bien, u otras normas que empiezan a proliferar así no deja de parecerme una arbitrariedad y una intromisión del gobierno en una esfera privada de la vida de la gente. Lo malo es que esta invasión se extiende hacia todo tipo de productos y bienes, algunos de ellos tan inocentes y buenos como el azúcar. Sí, sí, resulta que a alguna lumbrera se le ha ocurrido que se pueden poner impuestos sobre las bebidas azucaradas y otros dulces para frenar la epidemia de obesidad, pero ese genio ilustrado no ha sido capaz de suponer que la obesidad se deriva de que estemos todo el día sentados, sin hacer ejercicio, y que los chavales ya no jueguen en la calle, sino frente a la playstation, y que coman azúcares o ensaladas, las acumularán igualmente en los rollizos dedos, que sólo aprietan botones de mandos a distancia, y no manillares de bicicletas.
Lo confieso, la semana pasada, tomando un café con azúcar y leyendo el artículo de los impuestos al dulce me entró un cabreo monumental. El azúcar o el chocolate son una de las mejores cosas del mundo (y que, al contrario que otras, nunca dice que no, :-)) Y si uno quiere zamparse cuatro kilos de una sentada allá él y su responsabilidad, como si no quiere tomar nada. Al final nos van a prohibir de todo y, por su puesto, nos cobrarán por ello, y nos dirán que es por nuestro bien, y si acabamos aplaudiendo (y cosas como el canon digital ya cuelan...) nos mereceremos el premio de gilipollas del milenio. VIVA EL DULCE!!!!!!!
La Generalitat de Cataluña ha decidido prohibir el happy hour, esa oferta de 2 por 1 en las copas que algunos locales realizan durante una periodo determinado de tiempo a lo largo de la noche y que, como su nombre indica, parece provenir de la cultura anglosajona, con la idea, dice el regulador, de controlar el consumo de alcohol sin reparos que se produce en esos momentos. Y yo al leer esto me quedé asombrado, y eso que no debiera hablar mucho del alcohol porque a mi edad, nada tierna ya, aún no me he emborrachado nunca, pero me deja alucinado que un gobierno, el que sea, haga algo para “reducir el consumo de alcohol” justo cuando dicho consumo no genera recaudación. El alcohol y el tabaco son enormes fuentes de ingresos para las arcas públicas, están gravados con impuestos elevados (y más que subirán) y su inelasticidad de demanda, provocada por el dolor que deja abandonar esos hábitos a sus consumidores, los hace elevarse en el olimpo de los bienes que todo gobierno desea para vender, gravar y explotar, junto a la gasolina y similares. Si se desea moderar el consumo de alcohol, como dice la Generalitat, ¿por qué se permiten y fomentan los botellones? ¿Cómo es que no se sanciona a los locales que incumpliendo todas las normas ofrecen bebidas a menores de edad con el conocimiento de todos y la vista gorda de aún más? Y así podría plantear mucha preguntas, pero me da que en el fondo del asunto un botellón, para una administración pública no es un problema de salud, sino una reunión de pagadores voluntarios de impuestos, y que las arcas se frotan las manos cada vez que un señor paga una copa, por lo que si paga una y se lleva dos deja de ingresar, y eso no se puede consentir. Además, si el alcohol es una droga pública, privada y legal, uno puede beber de ella lo que le venga en gana, lo mismo que si quiere se puede tirar por la ventana y matarse de una manera más directa. Allá con su responsabilidad, pero eso de que te dejamos beber pero como nos venga bien, u otras normas que empiezan a proliferar así no deja de parecerme una arbitrariedad y una intromisión del gobierno en una esfera privada de la vida de la gente. Lo malo es que esta invasión se extiende hacia todo tipo de productos y bienes, algunos de ellos tan inocentes y buenos como el azúcar. Sí, sí, resulta que a alguna lumbrera se le ha ocurrido que se pueden poner impuestos sobre las bebidas azucaradas y otros dulces para frenar la epidemia de obesidad, pero ese genio ilustrado no ha sido capaz de suponer que la obesidad se deriva de que estemos todo el día sentados, sin hacer ejercicio, y que los chavales ya no jueguen en la calle, sino frente a la playstation, y que coman azúcares o ensaladas, las acumularán igualmente en los rollizos dedos, que sólo aprietan botones de mandos a distancia, y no manillares de bicicletas.
Lo confieso, la semana pasada, tomando un café con azúcar y leyendo el artículo de los impuestos al dulce me entró un cabreo monumental. El azúcar o el chocolate son una de las mejores cosas del mundo (y que, al contrario que otras, nunca dice que no, :-)) Y si uno quiere zamparse cuatro kilos de una sentada allá él y su responsabilidad, como si no quiere tomar nada. Al final nos van a prohibir de todo y, por su puesto, nos cobrarán por ello, y nos dirán que es por nuestro bien, y si acabamos aplaudiendo (y cosas como el canon digital ya cuelan...) nos mereceremos el premio de gilipollas del milenio. VIVA EL DULCE!!!!!!!
miércoles, octubre 14, 2009
El PP embarranca en la Costa
Lo confieso. Me da una pereza monumental tener que dedicarle una entrada al caso Gürtel, porque con la que está cayendo y los problemas a los que nos enfrentamos que ocupemos nuestros esfuerzos y tiempo en que unos estafadores, que no parecen muy presuntos, nos mareen sobre si se van o no, si lo dejan, vuelven o desaparecen es un despropósito. En todo caso el patético espectáculo que está ofreciendo el PP llega a cotas de auténtico vodevil, y lo que sucedió ayer en Valencia demuestra hasta que punto el partido de la oposición carece de gobierno.
Resulta que el Viernes se anunció por SMS que en la reunión de la ejecutiva valenciana del PP de ayer se iba a promover el cese temporal de Ricardo Costa en sus papeles de Secretario General del PP en la Comunidad Valenciana y portavoz del mismo. Recordemos que Costa aparece en las grabaciones hechas públicas del sumario Gürtel aceptando sobornos por parte de Correa y toda esa calaña tales como relojes de 20.000 euros, que supongo darán la hora como los del todo a 100 y prebendas varias. Así, su situación personal y política se deterioró con fuerza a lo largo de la semana pasada y parecía que su cabeza era el precio necesario para contener una manera que desbordaba claramente a al ejecutiva nacional del PP. Ayer sin embargo, tras la reunión regional, no quedó claro si se había cesado a Costa o no, y a día y hora de hoy yo no se exactamente en que situación está, porque él y los valencianos admiten que si se crea una comisión interna de investigación sobre su patrimonio Costa será relevado temporalmente como Secretario General, pero los líderes de Génova dan por sentado que YA ha sido relevado de las DOS funciones, Secretario General y portavoz. Algunos periódicos, ejemplo de El País, ofrecen hoy la versión de que Camps, el jefe de Costa, realmente ha engañado a Rajoy y al resto de Génova, de tal manera que inicialmente ofreció la cabeza de su mano derecha pero luego no se atrevió a cortarla, y en la central dieron por hecho un cese que no ha tenido lugar. Lo cierto es que ahora no hay nada cierto, ya que como dice un mismo titular de El Mundo, Camps mantiene a Costa en el cargo y a su derecha, en otro titular, señala que Rajoy lo da por cesado. El cruce de notas, comunicados y frases que se produjo ayer por la tarde noche entre Valencia y Madrid fue bochornoso, y a quién dejó en peor lugar inicialmente fue a la ejecutiva de Madrid, porque o bien parecía que no se enteraba de nada o que era toreada por completo por los hombres de Camps, un dirigente que en este asunto ha demostrado no saber gestionar un problema, y que independientemente de si está involucrado o no en el escándalo de corrupción, ha quedado inutilizado como figura política para siempre, al menos a ojos de quien esto escribe.
¿Qué debe hacer el PP para salir del precipicio al que algunos le han empujado y con todas sus propias ganas se ha arrojado? Pues echarle valor y un par. Nada más y nada menos, y empezar a cortar cabezas en la plaza pública de la manera más cruda y cruel posible. Resulta evidente que la organización valenciana del partido ya no es válida. Debe ser cesada, creada una gestora dirigida directamente desde Madrid y Camps, Costa y todos los demás deben dar explicaciones de lo sucedido. Todo lo que el PP tarde en hacer algo así supondrá un deterioro en su imagen y solidez que puede acabar por hundirlo en un peligroso fango. Es hora de que algunos de sus dirigentes dirijan, que parta eso están.
Resulta que el Viernes se anunció por SMS que en la reunión de la ejecutiva valenciana del PP de ayer se iba a promover el cese temporal de Ricardo Costa en sus papeles de Secretario General del PP en la Comunidad Valenciana y portavoz del mismo. Recordemos que Costa aparece en las grabaciones hechas públicas del sumario Gürtel aceptando sobornos por parte de Correa y toda esa calaña tales como relojes de 20.000 euros, que supongo darán la hora como los del todo a 100 y prebendas varias. Así, su situación personal y política se deterioró con fuerza a lo largo de la semana pasada y parecía que su cabeza era el precio necesario para contener una manera que desbordaba claramente a al ejecutiva nacional del PP. Ayer sin embargo, tras la reunión regional, no quedó claro si se había cesado a Costa o no, y a día y hora de hoy yo no se exactamente en que situación está, porque él y los valencianos admiten que si se crea una comisión interna de investigación sobre su patrimonio Costa será relevado temporalmente como Secretario General, pero los líderes de Génova dan por sentado que YA ha sido relevado de las DOS funciones, Secretario General y portavoz. Algunos periódicos, ejemplo de El País, ofrecen hoy la versión de que Camps, el jefe de Costa, realmente ha engañado a Rajoy y al resto de Génova, de tal manera que inicialmente ofreció la cabeza de su mano derecha pero luego no se atrevió a cortarla, y en la central dieron por hecho un cese que no ha tenido lugar. Lo cierto es que ahora no hay nada cierto, ya que como dice un mismo titular de El Mundo, Camps mantiene a Costa en el cargo y a su derecha, en otro titular, señala que Rajoy lo da por cesado. El cruce de notas, comunicados y frases que se produjo ayer por la tarde noche entre Valencia y Madrid fue bochornoso, y a quién dejó en peor lugar inicialmente fue a la ejecutiva de Madrid, porque o bien parecía que no se enteraba de nada o que era toreada por completo por los hombres de Camps, un dirigente que en este asunto ha demostrado no saber gestionar un problema, y que independientemente de si está involucrado o no en el escándalo de corrupción, ha quedado inutilizado como figura política para siempre, al menos a ojos de quien esto escribe.
¿Qué debe hacer el PP para salir del precipicio al que algunos le han empujado y con todas sus propias ganas se ha arrojado? Pues echarle valor y un par. Nada más y nada menos, y empezar a cortar cabezas en la plaza pública de la manera más cruda y cruel posible. Resulta evidente que la organización valenciana del partido ya no es válida. Debe ser cesada, creada una gestora dirigida directamente desde Madrid y Camps, Costa y todos los demás deben dar explicaciones de lo sucedido. Todo lo que el PP tarde en hacer algo así supondrá un deterioro en su imagen y solidez que puede acabar por hundirlo en un peligroso fango. Es hora de que algunos de sus dirigentes dirijan, que parta eso están.
martes, octubre 13, 2009
Guguuuuu!!!
Es lo que tiene el final de las vacaciones, que uno se reincorpora y empieza a pensar qué ha hecho en ellas. Una semana tampoco da para muchas maravillas, y poco más he hecho que descansar con un tiempo más apacible de lo previsto la primera parte y más típico del norte en su segunda mitad. Sin embargo ha habido una cosa que he hecho por encima de todas las demás, más que dar paseos, visitar amigos, hacer recados, saludar conocidos, o mirar cosas como un pasmarote.
Y eso que ha dominado toda al semana ha sido..... los niños. Sí, sí, niños, muchos niños y niñas, nacidos algunos hace pocos meses, otros cercanos al año, y entre medias todo el abanico de meses, estados de lactancia y característica que se pueda imaginar. No daba veinte pasos por Elorrio sin cruzarme con una amiga que había sido madre recientemente, y que con todo su orgullo llevaba no el carro del supermercado, sino un remedo del nuevo Ferrari de Fernando Alonso con un niño alojado en su interior.. “Oh, qué bonito!!!!... ¿cómo se llamaba??? Es que ya con tanto se me olvidan los sexos y los nombres” Y entonces comienza una descripción que para mi resulta tan ajena como el relato de la creación del mundo por parte de los Vedas hindúes. Además de los que uno se encuentra de casualidad están los niños de los amigos de toda la vida, que crecen a velocidad de vértigo y se adentran en estadios de desarrollo tales como el de la fase de los dientes y otros procesos tan apasionantes. A ello le debemos sumar las visitas a amigos, bueno, mejor dicho amigas en este caso, que hace tiempo no veía y que mucho antes debiera haber pasado para devolverles un merecido abrazo. Antes, dicho de manera un poco exagerada, yo veía a mis amigas como posibles amantes, o al menos con ojos cargados de un cariño más rudo, luego conocías a las parejas de las amigas, chicos agradables y simpáticos, que se acababan convirtiendo en sus maridos Las vistas en la siguiente etapa era de tipo Ikea, porque en ellas veías como habían decorado el piso que ya se habían comprado, y en casi todas las casas había una habitación desnuda sin decorar a la espera de la llegada de “los niños”. Ahora esas habitaciones ya lucen todas con unos colores pastel chillones, azules principalmente, y se encuentran atestadas de cosas pequeñas, que como son enanas aún proliferan más, y se han convertido en el corazón de los pisos que ocupan. De momento han desbancado al salón, y la cuna de la esquina y su bamboleo reinan sobre el plasma que como al arpa de Bécquer, pasa muchas de sus horas arrinconado y sin que nadie le haga caso. Y allí, en todos los casos, estaba el “tío David”, cambiando de escenario, de amigos, de ciudad, de entorno, de vecindario, pero con una escena casi idéntica en todas partes, formada por una pareja obnubilada, un retoño más o menos inquieto y un visitante más perdido de lo que se puedan imaginar.
Porque pese a lo que pueda parecer, y como muchos ya saben, no me gustan los niños. Están bien, aunque esta no es manera de tratar a personas, para un rato, media hora de juego entre ellos y sus padres, pero pasando de ahí se convierten para mi en un motivo de distracción y perturbación creciente. Cuando abandonaba a mis visitas y les dejaba sumergidas en una conversación críptica para mi, basada en “tomas”, papillas, vacunas y demás, casi suspiraba de alivio, aunque es casi seguro que lo normal era lo que dejaba al otro lado de la puerta, y lo extraño era lo que me llevaba conmigo mismo.
Y eso que ha dominado toda al semana ha sido..... los niños. Sí, sí, niños, muchos niños y niñas, nacidos algunos hace pocos meses, otros cercanos al año, y entre medias todo el abanico de meses, estados de lactancia y característica que se pueda imaginar. No daba veinte pasos por Elorrio sin cruzarme con una amiga que había sido madre recientemente, y que con todo su orgullo llevaba no el carro del supermercado, sino un remedo del nuevo Ferrari de Fernando Alonso con un niño alojado en su interior.. “Oh, qué bonito!!!!... ¿cómo se llamaba??? Es que ya con tanto se me olvidan los sexos y los nombres” Y entonces comienza una descripción que para mi resulta tan ajena como el relato de la creación del mundo por parte de los Vedas hindúes. Además de los que uno se encuentra de casualidad están los niños de los amigos de toda la vida, que crecen a velocidad de vértigo y se adentran en estadios de desarrollo tales como el de la fase de los dientes y otros procesos tan apasionantes. A ello le debemos sumar las visitas a amigos, bueno, mejor dicho amigas en este caso, que hace tiempo no veía y que mucho antes debiera haber pasado para devolverles un merecido abrazo. Antes, dicho de manera un poco exagerada, yo veía a mis amigas como posibles amantes, o al menos con ojos cargados de un cariño más rudo, luego conocías a las parejas de las amigas, chicos agradables y simpáticos, que se acababan convirtiendo en sus maridos Las vistas en la siguiente etapa era de tipo Ikea, porque en ellas veías como habían decorado el piso que ya se habían comprado, y en casi todas las casas había una habitación desnuda sin decorar a la espera de la llegada de “los niños”. Ahora esas habitaciones ya lucen todas con unos colores pastel chillones, azules principalmente, y se encuentran atestadas de cosas pequeñas, que como son enanas aún proliferan más, y se han convertido en el corazón de los pisos que ocupan. De momento han desbancado al salón, y la cuna de la esquina y su bamboleo reinan sobre el plasma que como al arpa de Bécquer, pasa muchas de sus horas arrinconado y sin que nadie le haga caso. Y allí, en todos los casos, estaba el “tío David”, cambiando de escenario, de amigos, de ciudad, de entorno, de vecindario, pero con una escena casi idéntica en todas partes, formada por una pareja obnubilada, un retoño más o menos inquieto y un visitante más perdido de lo que se puedan imaginar.
Porque pese a lo que pueda parecer, y como muchos ya saben, no me gustan los niños. Están bien, aunque esta no es manera de tratar a personas, para un rato, media hora de juego entre ellos y sus padres, pero pasando de ahí se convierten para mi en un motivo de distracción y perturbación creciente. Cuando abandonaba a mis visitas y les dejaba sumergidas en una conversación críptica para mi, basada en “tomas”, papillas, vacunas y demás, casi suspiraba de alivio, aunque es casi seguro que lo normal era lo que dejaba al otro lado de la puerta, y lo extraño era lo que me llevaba conmigo mismo.
viernes, octubre 02, 2009
El día del COIto
Sí, hoy el día del COIto, como genialmente ha denominado Alsina en su programa de radio a los señores pertenecientes al COI, los COItos. En un ambiente sereno, ajenos a presiones, lobismos, juegos de intereses, conchabeos, compras de votos y sobornos, en un ejercicio de transparencia y olimpismo dignos del espíritu de los juegos, este grupo de poco más de cien personas escogerá esta tarde en Copenhague la sede de los juegos olímpicos de 2016, y elegirá entre Chicago, Tokyo, Río de Janeiro y Madrid. ¿Cuáles son su apuestas?
Pese a que conozco a gente que no quiere que los juegos sean en Madrid, creo que sería un gran revulsivo para la ciudad y el país. Es cierto que no vamos a tener dinero para muchas de las obras necesarias para entonces, pero tampoco lo tendremos si no nos dan los juegos, y sinceramente no se si el centro de esta ciudad se puede destartalar más de lo que lo ha estado los últimos años. Ahora, ¿tenemos opciones a que nos los den? Yo creo que suficientes como para quedar segundos, pero primeros..... sospecho que no. Tokio y Chicago no van a pasar el corte, salvo sorpresa, y me da que la ganadora será Río de Janeiro. En contra d Madrid pesan varias cosas. Lo primero es la ley no escrita de la rotación de continentes, y en 2012 serán en Londres. Esta tradición juega en contra en un doble factor, porque para 2020 quieren presentarse París y Moscú, y sus únicas opciones geográficas pasan porque en 2016 los juegos no sean en Europa, por lo que no debiéramos contar con sus votos. Brasil además se puede beneficiar del apoyo indirecto de unos Estados Unidos que van a la final pero sin convencimiento ni apoyo popular. Lula es un socio estratégico de los EE.UU: en la zona y como oposición al frente que está organizando Chávez hay que cuidarlo y tratarlo muy bien. Demás Brasil es un gigante en emergencia que va a salir fortalecido de esta crisis, y los juego serían su presentación al mundo. Otra gran baza es que nunca se han disputado unas olimpiadas en Latinoamérica, por lo que la rotación geográfica le beneficia mucho. En contra de Río juega su inseguridad como ciudad, unas infraestructuras que no están en condiciones y que en 2014 se disputan allí los mundiales, si bien que en el conjunto del país, y dos premios gordos en dos años pueden ser excesivos. Como proyecto integrado creo que el mejor es el de Madrid, pero hay juegos y carambolas políticas y geoestratégicas, las que más importan en este caso, que juegan en nuestra contra. Ahora cada uno de los COItos estará preocupado, sin haber podido dormir toda la noche, leyendo sesudos informes, sin pensar en los regalos de diversos tipos que puede llegar a recibir de cada una de las ciudades ganadoras, deliberando su voto en la soledad monástica y austera de su habitación.....
Me asalta una duda final con esto de la elección de la sede. Si se acuerdan lo ocurrido hace más o menos cuatro años, el 6 de Julio de 2005 se escogió Londres como sede y el 7 de Julio tuvieron lugar los atentados de Al Queda en el metro inglés. Se llegó a especular que había un comando preparado en cada una de las ciudades candidatas para actuar en aquella que resultase ganadora. ¿Estará esta vez Bin Laden viendo también la elección olímpica? ¿Querrá encender a su manera, siniestra un pebetero en la urbe ganadora? La solución, a partir de las 18:00.
Me cojo una semana de vacaciones hogareñas, para descansar, que falta me hace. Si no pasa nada raro, como el Lunes 12 es festivo, volveré con ustedes el Martes 13 de Octubre. Sean felices.
Pese a que conozco a gente que no quiere que los juegos sean en Madrid, creo que sería un gran revulsivo para la ciudad y el país. Es cierto que no vamos a tener dinero para muchas de las obras necesarias para entonces, pero tampoco lo tendremos si no nos dan los juegos, y sinceramente no se si el centro de esta ciudad se puede destartalar más de lo que lo ha estado los últimos años. Ahora, ¿tenemos opciones a que nos los den? Yo creo que suficientes como para quedar segundos, pero primeros..... sospecho que no. Tokio y Chicago no van a pasar el corte, salvo sorpresa, y me da que la ganadora será Río de Janeiro. En contra d Madrid pesan varias cosas. Lo primero es la ley no escrita de la rotación de continentes, y en 2012 serán en Londres. Esta tradición juega en contra en un doble factor, porque para 2020 quieren presentarse París y Moscú, y sus únicas opciones geográficas pasan porque en 2016 los juegos no sean en Europa, por lo que no debiéramos contar con sus votos. Brasil además se puede beneficiar del apoyo indirecto de unos Estados Unidos que van a la final pero sin convencimiento ni apoyo popular. Lula es un socio estratégico de los EE.UU: en la zona y como oposición al frente que está organizando Chávez hay que cuidarlo y tratarlo muy bien. Demás Brasil es un gigante en emergencia que va a salir fortalecido de esta crisis, y los juego serían su presentación al mundo. Otra gran baza es que nunca se han disputado unas olimpiadas en Latinoamérica, por lo que la rotación geográfica le beneficia mucho. En contra de Río juega su inseguridad como ciudad, unas infraestructuras que no están en condiciones y que en 2014 se disputan allí los mundiales, si bien que en el conjunto del país, y dos premios gordos en dos años pueden ser excesivos. Como proyecto integrado creo que el mejor es el de Madrid, pero hay juegos y carambolas políticas y geoestratégicas, las que más importan en este caso, que juegan en nuestra contra. Ahora cada uno de los COItos estará preocupado, sin haber podido dormir toda la noche, leyendo sesudos informes, sin pensar en los regalos de diversos tipos que puede llegar a recibir de cada una de las ciudades ganadoras, deliberando su voto en la soledad monástica y austera de su habitación.....
Me asalta una duda final con esto de la elección de la sede. Si se acuerdan lo ocurrido hace más o menos cuatro años, el 6 de Julio de 2005 se escogió Londres como sede y el 7 de Julio tuvieron lugar los atentados de Al Queda en el metro inglés. Se llegó a especular que había un comando preparado en cada una de las ciudades candidatas para actuar en aquella que resultase ganadora. ¿Estará esta vez Bin Laden viendo también la elección olímpica? ¿Querrá encender a su manera, siniestra un pebetero en la urbe ganadora? La solución, a partir de las 18:00.
Me cojo una semana de vacaciones hogareñas, para descansar, que falta me hace. Si no pasa nada raro, como el Lunes 12 es festivo, volveré con ustedes el Martes 13 de Octubre. Sean felices.
jueves, octubre 01, 2009
El amor candado
Uno de los lugares no muy frecuentados pro los turistas que tenía previsto visitar en Roma era el puente Milvio. Esta situado al norte de la ciudad, y posee un sistema de transporte para acceder a él que entre las obras locales y la ineficiencia romana para este aspecto el visitante se puede ver disuadido antes de intentarlo en serio. El motivo principal de mi visita es que en ese puente tuvo lugar la batalla entre el emperador Constantino y el general Majencio, en el año 312. Esta batalla es famosa porque Constantino fue el primer emperador cristiano y, quizás, el primer cruzado.
Cuenta la leyenda que en sueños un ángel se le apareció a Constantino y el dijo que si portaba la cruz cristiana como estandarte ganaría la batalla. Así lo hizo, al portó y la gano, y a partir de ahí el símbolo religioso se convirtió en estandarte militar. Sin embargo, pese a toda esta historia, si por algo se ha hecho famoso últimamente el puente Silvio es porque a él acuden los enamorados de la ciudad de Roma a enganchar candados, mostrando así la unión que vive su pareja y sus vínculos de amor eterno. Una vez cerrado el candado la pareja arroja la llave del mismo al Tíber y así todo queda unido para siempre. Esta historia surge a partir de los libros de Federico Moccia, autor del que aún no he leído nada, y parece que en uno de ellos hay una pareja de adolescentes que hace eso. Ya se sabe lo que son las modas, y así en poco tiempo el puente se llenó de candados, enganchados en salientes metálicos de las barandillas, que son de piedra, y principalmente en las farolas, que acaban adoptando un aspecto cuando menos curioso. Resulta que hace unos meses una de esas farolas, cargada de candados, y quizá incapaz de soportar por sí misma la responsabilidad de custodiar tanto amor, se cayó sobre el río, arrancando parte de la balaustrada. En vista de las dimensiones que tomaba el fenómeno, el ayuntamiento de Roma decidió prohibir enganchar nada a las farolas y ha habilitado unos herrajes a lo largo del puente, similares en su forma a los aparcamientos para bicicletas, donde los candados pueden ser enganchados sin miedo a que se produzcan accidentes o desprendimientos, y junto a los cuales se apostan, pícaros ellos, vendedores de candados. Curiosamente, o no, porque en este mundo mucho es imitación, la costumbre de los candados se extiende y ya ha llegado a España. En Sevilla es el puente de Triana el que empieza a tener enganchados los corazones de las parejas sevillanas, y según me ha comentado una compañera de trabajo, en Soria, en un puente cercano a la ermita de San Saturio, que no se por donde caerá, hay ya algunos candados enganchados. Que yo sepa aún no hay puente “candado” en Madrid, pero podrían destinarse a ese uso algunas de las vallas de obras que están por todas partes, y que ya son consustanciales a la ciudad, aunque alguno pueda alegar que sellar el amor sobre algo tan transitorio como una valla de obra no es serio... salvo en Madrid, claro, donde las vallas y zanjas son eternas e infinitas.
La costumbre del candado me parece bonita. Además, siempre las parejas han buscado formas de manifestar su amor, bien con el antiguo gesto de tatuar un árbol o con las modernas pintadas, algunas de ellas en Roma muy entrañables como “Semplicemente... Giulia, ti adoro. Robin”. Lo más divertido es que el otro día oí que cuando ya hay demasiados candados en Silvio, el ayuntamiento los retira y los funde para dejar paso a otros, así que el amor de la pareja acaba uniéndose al de muchas otras en una metafórica orgía colectiva de amor, pasión y desenfreno. No me digan que en el fondo no es divertido, verdad?.
Cuenta la leyenda que en sueños un ángel se le apareció a Constantino y el dijo que si portaba la cruz cristiana como estandarte ganaría la batalla. Así lo hizo, al portó y la gano, y a partir de ahí el símbolo religioso se convirtió en estandarte militar. Sin embargo, pese a toda esta historia, si por algo se ha hecho famoso últimamente el puente Silvio es porque a él acuden los enamorados de la ciudad de Roma a enganchar candados, mostrando así la unión que vive su pareja y sus vínculos de amor eterno. Una vez cerrado el candado la pareja arroja la llave del mismo al Tíber y así todo queda unido para siempre. Esta historia surge a partir de los libros de Federico Moccia, autor del que aún no he leído nada, y parece que en uno de ellos hay una pareja de adolescentes que hace eso. Ya se sabe lo que son las modas, y así en poco tiempo el puente se llenó de candados, enganchados en salientes metálicos de las barandillas, que son de piedra, y principalmente en las farolas, que acaban adoptando un aspecto cuando menos curioso. Resulta que hace unos meses una de esas farolas, cargada de candados, y quizá incapaz de soportar por sí misma la responsabilidad de custodiar tanto amor, se cayó sobre el río, arrancando parte de la balaustrada. En vista de las dimensiones que tomaba el fenómeno, el ayuntamiento de Roma decidió prohibir enganchar nada a las farolas y ha habilitado unos herrajes a lo largo del puente, similares en su forma a los aparcamientos para bicicletas, donde los candados pueden ser enganchados sin miedo a que se produzcan accidentes o desprendimientos, y junto a los cuales se apostan, pícaros ellos, vendedores de candados. Curiosamente, o no, porque en este mundo mucho es imitación, la costumbre de los candados se extiende y ya ha llegado a España. En Sevilla es el puente de Triana el que empieza a tener enganchados los corazones de las parejas sevillanas, y según me ha comentado una compañera de trabajo, en Soria, en un puente cercano a la ermita de San Saturio, que no se por donde caerá, hay ya algunos candados enganchados. Que yo sepa aún no hay puente “candado” en Madrid, pero podrían destinarse a ese uso algunas de las vallas de obras que están por todas partes, y que ya son consustanciales a la ciudad, aunque alguno pueda alegar que sellar el amor sobre algo tan transitorio como una valla de obra no es serio... salvo en Madrid, claro, donde las vallas y zanjas son eternas e infinitas.
La costumbre del candado me parece bonita. Además, siempre las parejas han buscado formas de manifestar su amor, bien con el antiguo gesto de tatuar un árbol o con las modernas pintadas, algunas de ellas en Roma muy entrañables como “Semplicemente... Giulia, ti adoro. Robin”. Lo más divertido es que el otro día oí que cuando ya hay demasiados candados en Silvio, el ayuntamiento los retira y los funde para dejar paso a otros, así que el amor de la pareja acaba uniéndose al de muchas otras en una metafórica orgía colectiva de amor, pasión y desenfreno. No me digan que en el fondo no es divertido, verdad?.
miércoles, septiembre 30, 2009
Goiri se va
En una época convulsa para los bancos, y para sus ejecutivos en el día a día, pero no en la hora de su retiro, ayer se supo que deja su cargo el Consejero Delegado del BBVA, el número dos del banco. Este señor, llamando José Ignacio Goirigolzarri, conocido popularmente como Goiri, se prejubila a los 55 años y pasará a cobrar una pensión vitalicia de tres millones de euros anuales hasta el último de los años de su vida, lo que es una cifra muy interesante de cara a olvidar sinsabores y otros desplantes que haya sufrido en su vida profesional. Si a eso añadimos que seguramente trabajará en otra cosa, Goiri sale con la cartera llena.
¿Qué quiere decir la marcha de Goiri? ¿Tiene en sí mismo algún significado? Todas la fuentes apuntan que es el último golpe de mano que quedaba de dar por parte de Francisco González, FG, el todopoderoso presidente, que en una de las últimas sesiones del consejo de administración vió como se aprobaba el aumento en la edad de jubilación para su propio beneficio, lo que dejaba el papel de delfín de Goiri a la altura del que ocupa el Príncipe Carlos de Inglaterra, que confía algún día heredar el trono de su madre Isabel II, pero al paso que va morirá en la sala de espera. Se ha dicho también que esto supone el fin de Neguri, de la casta de banqueros provenientes de ese barrio residencial de Las Arenas, en la margen derecha de la ría de Bilbao, que crearon el banco hace ya muchos años, y que poco a poco han desaparecido de su cúpula directiva. Nombres como los Ybarra, Churruca, Lezama Leguizamón y muchos otros han sido durante generaciones lo que podríamos denominar la “beautiful people” del País Vasco, más concretamente de Vizcaya y Bilbao, y el Banco de Bilbao (BB) y el de Vizcaya (BV) eran sus bancos. La fusión de las dos entidades dio lugar al BBV, que en aquellos momentos rivalizaba en tamaño con el Banco de Santander, y el poder de los de Neguri siguió creciendo. Sin embargo la década de los noventa del pasado siglo no fue muy propicia para sus intereses. Mientras el Banco Santander, firmemente capitaneado por un Emilio Botín que es más listo que el hambre, crecía sin límite y se convertía en el claro rey del negocio bancario, el BBV se vió envuelto en una serie de operaciones corporativas que tuvieron un efecto retardante. La fusión con la privatizada banca pública, llamada Argentaria, dio lugar al BBVA que ahora conocemos, y desde ese momento surgió la duda de si los “pata negra” del BBV se harían con el control del banco o serían los cargos provenientes de Argentaria los que ganarían la batalla. Parecía que los vascos del BBV lo tenían más fácil, pero al final resultó que los “argentarios” fueron los que se llevaron el gato al agua. El escándalo de las cuentas secretas de muchos ejecutivos en el paraíso fiscal de la isla de Jersey (en el fondo fueron unos precursores de lo que vendría después...) de hace unos años acabó por hundir a los Ybarra, que dejaron la dirección del banco en manos de un gallego, FG, que a partir de ayer es el dueño absoluto del banco, si no lo era hasta ahora.
Supongo que en la torre que el BBVA tiene en Bilbao, algunas de cuyas plantas ya están vacías según creo, hoy será un día de ciertos nervios, porque el banco, a parte de sus siglas y de su sede social, sita en el Casco Viejo de Bilbao, ya tiene poco de vasco, sea lo que sea lo que eso quiera decir, y muchos de los trabajadores de Bilbao verán como sus puestos son transferidos a Madrid u otras ciudades. Así el BBVA se unirá al Santander en lo que hace al hecho de que su denominación geográfica es una marca, no un sentimiento de procedencia. Veremos a ver a partir de ahora a que se dedica Goiri, que hace, que cuenta.... y que calla.
¿Qué quiere decir la marcha de Goiri? ¿Tiene en sí mismo algún significado? Todas la fuentes apuntan que es el último golpe de mano que quedaba de dar por parte de Francisco González, FG, el todopoderoso presidente, que en una de las últimas sesiones del consejo de administración vió como se aprobaba el aumento en la edad de jubilación para su propio beneficio, lo que dejaba el papel de delfín de Goiri a la altura del que ocupa el Príncipe Carlos de Inglaterra, que confía algún día heredar el trono de su madre Isabel II, pero al paso que va morirá en la sala de espera. Se ha dicho también que esto supone el fin de Neguri, de la casta de banqueros provenientes de ese barrio residencial de Las Arenas, en la margen derecha de la ría de Bilbao, que crearon el banco hace ya muchos años, y que poco a poco han desaparecido de su cúpula directiva. Nombres como los Ybarra, Churruca, Lezama Leguizamón y muchos otros han sido durante generaciones lo que podríamos denominar la “beautiful people” del País Vasco, más concretamente de Vizcaya y Bilbao, y el Banco de Bilbao (BB) y el de Vizcaya (BV) eran sus bancos. La fusión de las dos entidades dio lugar al BBV, que en aquellos momentos rivalizaba en tamaño con el Banco de Santander, y el poder de los de Neguri siguió creciendo. Sin embargo la década de los noventa del pasado siglo no fue muy propicia para sus intereses. Mientras el Banco Santander, firmemente capitaneado por un Emilio Botín que es más listo que el hambre, crecía sin límite y se convertía en el claro rey del negocio bancario, el BBV se vió envuelto en una serie de operaciones corporativas que tuvieron un efecto retardante. La fusión con la privatizada banca pública, llamada Argentaria, dio lugar al BBVA que ahora conocemos, y desde ese momento surgió la duda de si los “pata negra” del BBV se harían con el control del banco o serían los cargos provenientes de Argentaria los que ganarían la batalla. Parecía que los vascos del BBV lo tenían más fácil, pero al final resultó que los “argentarios” fueron los que se llevaron el gato al agua. El escándalo de las cuentas secretas de muchos ejecutivos en el paraíso fiscal de la isla de Jersey (en el fondo fueron unos precursores de lo que vendría después...) de hace unos años acabó por hundir a los Ybarra, que dejaron la dirección del banco en manos de un gallego, FG, que a partir de ayer es el dueño absoluto del banco, si no lo era hasta ahora.
Supongo que en la torre que el BBVA tiene en Bilbao, algunas de cuyas plantas ya están vacías según creo, hoy será un día de ciertos nervios, porque el banco, a parte de sus siglas y de su sede social, sita en el Casco Viejo de Bilbao, ya tiene poco de vasco, sea lo que sea lo que eso quiera decir, y muchos de los trabajadores de Bilbao verán como sus puestos son transferidos a Madrid u otras ciudades. Así el BBVA se unirá al Santander en lo que hace al hecho de que su denominación geográfica es una marca, no un sentimiento de procedencia. Veremos a ver a partir de ahora a que se dedica Goiri, que hace, que cuenta.... y que calla.
martes, septiembre 29, 2009
La subida de impuestos
Había mucha expectación para conocer el importe y alcance de la subida de impuestos que planificaba el gobierno, y eso dio a la rueda de prensa del Consejo de Ministros del Sábado un aire de evento importante como normalmente no lo tiene. Compareció la “Vice” política De la Vega, para hablar de la ley del aborto, en una típica actuación de camuflaje, y luego la Vice” Salgado, recién llegada de la cumbre de Pittsburg, y quizás de ahí sus imprecisiones, errores, balbuceos e imagen no precisamente poderosa. Y por cierto, sí que hay subida, sí....
El mensaje que lanza el gobierno para venderla a la opinión pública es que la van a sufrir más los poderosos, un típico eslogan de campaña mitinera que no hay por donde cogerlo. Las subidas afectan a tres impuestos. EL IRPF, que sube como consecuencia de la eliminación de la deducción universal de los 400 euros, uno de los mayores errores fiscales jamás cometidos, y que si no hubiera tenido lugar no habría que retirar ahora. Esta subida afectará, sobre todo, a las rentas bajas y medias, no a las humildes, que por sus errores de diseño no pudieron aprovecharla, ni a las altas, que les importa bien poco. Otra subida es la del gravamen sobre el ahorro, que a partir de 6.000 euros pasa del 18% al 20%. ¿Quiénes son los principales perjudicados por esto? Pensionistas, pequeños ahorradores y el conjunto de la clase media, que son los que acumulan cuentas de ahorro por encima de un millón de pesetas (será que como en términos antiguos son “millonarios” se les califica como poderosos). El gran ahorrador, el poderoso de verdad, que es amigo de gobiernos sea cual sea su signo no tributa en el IRPF, no está sujeto a retenciones, se escapa del control fiscal al que a mi y a muchos de ustedes somete la Hacienda Pública, y ni le va ni le viene la citada subida de los tipos, por lo que nuevamente son las clases medias y bajas las que van a pagar estos impuestos. La tercera subida es la del IVA, que pasa en el tipo reducido del 7% al 8% y el general del 16% al 18%. Como buen impuesto al consumo, el IVA es regresivo por naturaleza, porque la propensión a consumir es proporcionalmente más elevada cuanto menos renta tienes (si ganas poco menos ahorraras) y aunque el volumen recaudado es superior cuanto más se compra, y por tanto paga más en cantidad quién más tiene, en proporción a sus ingresos siempre paga más IVA el que menos renta posee. Eso sí, es de fácil recaudación por parte de la Hacienda y, pese a que esta subida va a incrementar el fraude de facturas y demás escapatorias, a muchos consumidores de a pie como usted y yo nos va a ser imposible escapar de ese 1% o 2% extra. Así, como siempre sucede, el que paga la subida es el señor que está atrapado con su nómina. Los poderosos, ricos, y demás expresiones falaces y propagandísticas, que supongo hacen referencia a grandes fortunas y patrimonios, algunos muy cercanos al PSOE o al PP, o los propios miembros de las cúpulas de estos partidos y de los otros no saben lo que es el IRPF, ni les importa, y de toda esta subida ni se van a enterar, no tengan duda alguna.
Pero lo malo es que no sólo el gobierno central se ha puesto a subir impuestos y a sablarnos, no. Ayer me llegó a casa la carta del Ayuntamiento de Madrid para abonar el IBI, impuesto anual que pago por mi cutrepiso. El año pasado ascendió a 123 euros, y este a 137, 14 euros de más, lo que supone un incremento del 11,38%. No está mal, verdad??? Y luego llegará la tasa de la basura, y el impuesto ecológico, y la tasa por actos conyugales y/o sexuales (seguro que a alguno ya se le ha ocurrido), pero de reducir gastos, disminuir plantillas, eliminar despilfarros y dar ejemplo de austeridad, ni el Ayuntamiento de Madrid, ni el Gobierno de Murcia ni el Ministerio de Fomento.... total, lo pagamos todos......
El mensaje que lanza el gobierno para venderla a la opinión pública es que la van a sufrir más los poderosos, un típico eslogan de campaña mitinera que no hay por donde cogerlo. Las subidas afectan a tres impuestos. EL IRPF, que sube como consecuencia de la eliminación de la deducción universal de los 400 euros, uno de los mayores errores fiscales jamás cometidos, y que si no hubiera tenido lugar no habría que retirar ahora. Esta subida afectará, sobre todo, a las rentas bajas y medias, no a las humildes, que por sus errores de diseño no pudieron aprovecharla, ni a las altas, que les importa bien poco. Otra subida es la del gravamen sobre el ahorro, que a partir de 6.000 euros pasa del 18% al 20%. ¿Quiénes son los principales perjudicados por esto? Pensionistas, pequeños ahorradores y el conjunto de la clase media, que son los que acumulan cuentas de ahorro por encima de un millón de pesetas (será que como en términos antiguos son “millonarios” se les califica como poderosos). El gran ahorrador, el poderoso de verdad, que es amigo de gobiernos sea cual sea su signo no tributa en el IRPF, no está sujeto a retenciones, se escapa del control fiscal al que a mi y a muchos de ustedes somete la Hacienda Pública, y ni le va ni le viene la citada subida de los tipos, por lo que nuevamente son las clases medias y bajas las que van a pagar estos impuestos. La tercera subida es la del IVA, que pasa en el tipo reducido del 7% al 8% y el general del 16% al 18%. Como buen impuesto al consumo, el IVA es regresivo por naturaleza, porque la propensión a consumir es proporcionalmente más elevada cuanto menos renta tienes (si ganas poco menos ahorraras) y aunque el volumen recaudado es superior cuanto más se compra, y por tanto paga más en cantidad quién más tiene, en proporción a sus ingresos siempre paga más IVA el que menos renta posee. Eso sí, es de fácil recaudación por parte de la Hacienda y, pese a que esta subida va a incrementar el fraude de facturas y demás escapatorias, a muchos consumidores de a pie como usted y yo nos va a ser imposible escapar de ese 1% o 2% extra. Así, como siempre sucede, el que paga la subida es el señor que está atrapado con su nómina. Los poderosos, ricos, y demás expresiones falaces y propagandísticas, que supongo hacen referencia a grandes fortunas y patrimonios, algunos muy cercanos al PSOE o al PP, o los propios miembros de las cúpulas de estos partidos y de los otros no saben lo que es el IRPF, ni les importa, y de toda esta subida ni se van a enterar, no tengan duda alguna.
Pero lo malo es que no sólo el gobierno central se ha puesto a subir impuestos y a sablarnos, no. Ayer me llegó a casa la carta del Ayuntamiento de Madrid para abonar el IBI, impuesto anual que pago por mi cutrepiso. El año pasado ascendió a 123 euros, y este a 137, 14 euros de más, lo que supone un incremento del 11,38%. No está mal, verdad??? Y luego llegará la tasa de la basura, y el impuesto ecológico, y la tasa por actos conyugales y/o sexuales (seguro que a alguno ya se le ha ocurrido), pero de reducir gastos, disminuir plantillas, eliminar despilfarros y dar ejemplo de austeridad, ni el Ayuntamiento de Madrid, ni el Gobierno de Murcia ni el Ministerio de Fomento.... total, lo pagamos todos......
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