martes, agosto 17, 2010

Mezquita en la zona cero

Se acerca a toda velocidad el noveno aniversario (nueve años ya, Dios mío..) del atentado del once de septiembre y la zona cero no deja de producir noticias, algunas curiosas, como la de esos restos de un navío, parece que procedente de los holandeses que descubrieron esas tierras, y otras, la mayor parte, amargas, dado lo que allí sucedió. La última ha derivado en una gran polémica en los Estados Unidos y de ahí al resto del mundo, y tiene como motivo el deseo de un grupo islámico de edificar una mezquita y centro cultural a pocas manzanas de allí.

Como se pueden imaginar la polémica está servida. La mayor parte de la ciudadanía norteamericana y de la ciudad de Nueva York, cierto que en este caso por menor diferencia, considera que es una provocación y que no debe permitirse llevar a cabo ese proyecto, que curiosamente se llama Cordoba’s house, la Casa de Córdoba, en memoria del imponente califato que estuvo situado en esa ciudad. La prensa estaba ansiosa por conocer la opinión de la Casa Blanca al respecto, y
Obama tuvo que contestar, metiéndose él mismo en el lío. ¿Qué es lo que Obama debía haber dicho como respuesta y qué es lo que se debe hacer? Creo que sus declaraciones y su posición es la correcta, pero que no va a ser ni comprendida ni entendida por la población. Es cierto que quienes patrocinan ese centro cultural son conscientes de que pisan un terreno sensible, y pese a que sus actividades vayan a ser legales no les falta una buena carga de dolo, o dicho más vulgar, de tocar las narices. Sin embargo, si no hay ninguna norma que prohíba la instalación de un centro islámico, o de otra confesión, allí o en otro lugar, el gobierno federal o el del ayuntamiento de Nueva York no puede hacer nada. Recordemos que, como debe ser, aunque en la práctica no se produzca, las autoridades están sujetas al imperio de la ley, y por ella se deben regir. Para usar un supuesto no religioso, antes de la legislación que regula las órdenes de alejamiento no era posible mantener separada a una mujer de su pareja agresora, porque no había ley que lo respaldara, y el movimiento de las personas es libre por el territorio. Podía ser ofensivo, cruel y sádico, pero era legal. Afortunadamente la ley se cambió y desde ese momento esa práctica infame que llevaban a cabo los maltratadores puede ser perseguida (a veces con escasos resultados, la verdad). En el caso del terrorismo etarra han sido las últimas leyes las que, centradas en la víctima, han permitido que algunas situaciones de acoso e intimidación por parte de los violentos sean frenadas, pero antes eso era imposible. La pregunta en ese caso es porqué se ha tardado tanto en dictar esas normas, las del terrorismo, las del alejamiento, y porqué se ha permitido que tanta violencia psíquica fuera empleadas sin límite por parte de los agresores. Parece que ha sido la indiferencia social lo que ha permitido esos excesos, o la incomprensión, o el desconocimiento. Al menos en eso hemos avanzado.

Por lo tanto, el discurso legal es lo correcto, pero el emocional…. ¿cómo gestionamos el emocional? Eso ya es otra cosa. En Nueva York los republicanos más extremistas están usando este asunto para atacar al gobierno y empezar la campaña electoral para las elecciones de noviembre. No estoy de acuerdo con su postura, pero es evidente que su campaña no pincha en hueso, sino en un terreno fértil y sensible. Va a ser un asunto muy difícil de gestionar para el equipo de Obama, que sin duda hará que su popularidad caiga aún más.

lunes, agosto 16, 2010

A ver si no lo oye nadie…..

Ayer fue 15 de agosto, el día de las vírgenes procesionales de toda España, que son muchas, ya que de las otras, las no procesionales apenas ya si quedan En medio de la algarabía de los pueblos en fiesta, las ciudades vacías, las playas atestadas y los coches en la carretera, vamos, Agosto en España, el Ministro de Fomento José Blanco, el auténtico jefe del gobierno que usa a ZP como si fuera un guiñol tras el que agazaparse, dijo que sería bueno reflexionar sobre una subida de impuestos para pagar los gastos crecientes.

Como puede que ayer fuera el día de menor consumo televisivo del año es probable que poca gente lo oyera y sufriera el consiguiente espasmo de tos y atragantamiento. Sin embargo de cara a septiembre, una vez la playa se trastoque por el duro asfalto de las calles, la subida de impuestos será una realidad. ¿Cómo la harán? ¿a quién afectará? A la primera pregunta no hay respuesta. No lo se, y lo que es más divertido, el gobierno tampoco. Como siguen sin tener ese relato de la crisis elaborado se dedican a lanzar globos sondas como ese a ver que tal responde la gente y luego ya veremos. La Ministra de Economía, que se supone es la máxima autoridad ante un anuncio de impuestos, ayer ni apreció ni, lo que es peor, se le echó de menos, así que estén seguros que no sabía nada de lo que iba a decir su compañero (léase jefe) de gabinete. A la segunda pregunta, la de a quién afectará, la respuesta es obvia e inmediata. Al ciudadano medio. Le toca ahora al gobierno y afines engrasar el discurso ese de las rentas altas y de la justicia impositiva, pero al final pagaremos los asalariados, trabajadores y poseedores de pequeños ahorros y bienes, como ha sido y será siempre por los siglos de los siglos amén.
Lo decía muy bien ayer esta breve y contundente entrevista en El País un señor a quien no conocía pero que tiene toda la razón. Si les sirve como ejemplo, el mayor esfuerzo fiscal de este 2010 ha sido la subida del IVA, que supone mucho más coste para los menores ingresos, como todo buen impuesto indirecto sobre el consumo, proporcional económicamente pero regresivo en rentas. Pueden esperar las típicas subidas del alcohol, tabaco y gasolinas, modificaciones en las desgravaciones del IRPF que se venderán muy bien pero que supondrán un considerable aumento de la cuota a pagar, y quien sabe si aparecerán nuevas figuras, como esa del impuesto verde a las emisiones de CO2 que se comentó hace algún tiempo, y que ahora, en vista de la creación de un nuevo partido ecologista a nivel nacional, que puede detraer votos al PSOE por un flanco no esperado, adquiere una mayor importancia política. Todo sea por hacer una caja que no se cuadra, porque el presupuesto sigue lleno de agujeros y no hay manera de remendarlo. La obvia sería recortando gastos superfluos, eliminando organismos administrativos inútiles, quitando subvenciones y dejando las políticas del escaparate para mejor ocasión, centrando la inversión en lo necesario: Educación, sanidad e infraestructuras, y al resto nada. Esto elimina la posibilidad de comprar voluntades, grupos de opinión, escaños en futuras votaciones parlamentarias, prebendas y favores, pero es lo que se debe hacer. Y al final, que no se engañe el gobierno, es lo que habrá que hacer, porque con una demanda deprimida y una renta estancada la recaudación no subirá.

¿Cuál es la alternativa de no recortar gastos? ¿o de hacerlo mal, en las partidas productivas e importantes antes mencionadas? Pues un futuro muy oscuro, a veces literalmente.
El artículo de Paul Krugman de ayer es devastador, y ofrece la imagen de unos Estados Unidos decadentes, pero que, como es habitual, se anticipan en todo al futuro, en lo bueno y en lo malo. ¿Cuánto falta para que algunos ayuntamientos en España empiecen a apagar farolas y cerrar servicios municipales? No lo duden, cada vez menos. Blanco va a tener que estrujarse mucho las meninges, porque no le basta con hacérselo a nuestros bolsillos.

viernes, agosto 13, 2010

En Irán te matan por amar

En muchas partes del mundo suceden cosas todos los días que, de conocerlas, nos dejarían helados. Algunas de ellas escapan del conocimiento local y se convierten en noticia internacional más que nada porque, generalmente, su grado de crueldad o sadismo exceden incluso lo que suele ser habitual en los sitios donde se producen. El caso de la mujer iraní Sakineh Mohammadi Ashtiani es uno de ellos. Ashtiani fue condenada en Irán a ser lapidada por adúltera. Como suena. Pensar en semejante atrocidad repulsa, verdad? Pues es sólo el principio.

Ashtiani tuvo un juicio de esos que no son más que una pantomima. Como para el derecho iraní la mujer no es una persona, aunque no lo diga así, su testimonio no vale como el de un hombre, pudiendo ser incluso condenada sin pruebas, sólo con la acusación del ultrajado marido. Ya en 2006 esta mujer recibió 99 latigazos por ser acusada de mantener relaciones con algún hombre tras la muerte de su marido. Uno se imagina que los latigazos se daban en los barcos con los amotinaos, hombres rudos y sedientos de venganza, pero no es capaz de ver la escena de una mujer normal, en el año 2006, atada a un poste y recibiendo semejante castigo por haberse acostado con alguien… Pero eso, que cosas, no desató escándalo en su momento. Ha sido la pena de lapidación, el rememorar algo que parece sacado del Antiguo Testamento, lo que ha movilizado a eso tan jocoso de la comunidad internacional.
Ante las denuncias y el revuelo de Amnistía Internacional y otras organizaciones, el gobierno de Irán, regido por ese dictador infame y con pinta de soso que es Ahmadineyad, paralizó la sentencia de muerte para hacer que la sordina cayera sobre el caso, y con ella la atención internacional, quizás esperando a un momento tranquilo, en medio del verano, para cargarse a Ashtiani. Hasta ayer. Ayer salió Ashtiani en la televisión iraní, aunque lo de “salió” es una forma de hablar, porque las imágenes muestran una mujer (que podría ser otra persona o cosa) cubierta por una tela negra de arriba abajo y con los ojos de la cara pixelazos, en la mejor representación de lo que es portar una cárcel consigo misma. En su aparición, en un programa controlado por el régimen, aunque me gustaría saber si hay alguno en la televisión iraní que no lo está, Ashtiani se confiesa culpable, acusa a su antiguo abogado de haberla engañado y prácticamente sentencia su destino al reconocer todos sus cargos y admitir su pecado de adulterio. Esto roza la perfección de la dictadura. No sólo se pretende asesinar a una inocente, sino que se logra que testifique contra sí misma y ante la televisión. Acusa en esas declaraciones Ashtiani a su abogado de haber dado relevancia internacional al caso y de haberla puesto ante los focos de la prensa y medios de comunicación occidentales. Realmente no era Ashtiani quién hablaba ayer. Ella era un muñeco manejado por un ventrílocuo, una portavoz del régimen de Ahmadineyad, que como esclava sometida, se prestaba a representar lo que torpemente puede ser el último episodio de su ya demasiado penosa vida. Viéndolo ayer desde mi casa no podía dejar de sentir pena y rabia, mucha rabia.

¿A qué torturas habrá sido sometida Ashtiani para que realice semejante confesión? Si se le dieron hace año s99 latigazos en público, que se le habrá hecho ahora a escondidas? El destino de esta mujer está condenado, sea por lapidación o por la horca, versión light de la pena de muerte para estos casos. Y de mientras los actores que si pesan algo en el orden internacional siguen mirando para otro lado, y en Irán cientos, miles, millones de Ashtianis se pudren bajo la bota del régimen opresor. Hace un año tuvo lugar aquella esperanzadora revolución verde. Hoy Ahmadineyad quiere lapidar lo que queda de esa imagen de protesta, y parece que, esta vez, se saldrá con la suya. Mierda.

jueves, agosto 12, 2010

Siguen sin enterarse donde estamos

El martes estaba a eso de las 21:00 en la cocina de mi casa tratando de hacer soluble el cola cao el leche fría, algo que se me hace muy complicado y que siempre se acaba saldando en mi caso con algunos grumos esparcidos por el suelo. En ese instante oí en la tele del salón que ZP decía que se iba a revisar y reducir el recorte de infraestructuras previsto para 2011, y del susto que me pegué le di un buen bandazo a la leche y al tazón y algo más que grumos de polvo acabaron depositados en el suelo de la cocina.

Mientras limpiaba no dejaba de decir “no se enteran, joder, no se enteran”. Es cierto que llevamos unas semanas en las que hemos visto alguna estadística que apunta al optimismo, pero no se dejen engañar por las palmeras del oasis, seguimos en plena travesía del desierto. Y resulta que al primer dato que surge para alegría del respetable el gobierno da por hecho que hemos pasado lo peor y que ya no es necesario ser tan estrictos y austeros como se prometió hace unos meses.
Las consecuencias se pudieron ver muy claramente ayer por la mañana, con una elevación de la prima de riesgo de España tras varios días de caída. El desplome de la bolsa y el derrumbe de Wall Street no fueron culpa suya, pero no contribuyó a la remontada, desde luego. ¿Qué se penalizó ayer en el mercado de deuda? ¿el atrevimiento, la altanería, la inconsciencia? Yo creo que fue uno de los grandes pecados de este gobierno ante la crisis. El no enterarse donde estamos. Mientras que los expertos, muy perdidos ellos, pero conscientes de su pérdida, siguen discutiendo si ya hemos descendido lo suficiente o nos queda aún recorrido de bajada (recen por lo primero pero apuesten por lo segundo) el gobierno sigue viviendo el día a día. Si al deuda baja su diferencial con la alemana durante una semana (buena noticia) resulta que ya podemos hacer un AVE que hace dos semanas era imposible. Pues no. Era imposible y sigue siéndolo a día de hoy. Creo que no debe suspenderse la obra pública, pero a costa de recortar, y mucho, otras partidas, que no se quieren tocar. En todo caso los gestores públicos deben hacerse a la idea de que esto de la crisis ha llegado para quedarse años, muchos años. Años en los que no veremos tasas de crecimiento superiores al punto porcentual, en los que reptaremos por un deprimente pozo gris, y en los que los ingresos públicos no volverán a los niveles que se vieron en la década del 00. Si no se hacen a la idea de que eso será así nunca lograrán construir eso que ahora los analistas políticos llaman “el relato” el discurso, las ideas y mensajes que les permitan gestionar y contribuir a solucionar ese problema. Ni siquiera es necesario que se cumplan las predicciones más agoreras, como las que expresa Santiago Niño Becerra, para que la situación actual sea un absoluto drama. Lo es. Podemos engañarnos, mentirnos, mirar hacia otro lado, cobrar como hacen muchos el paro pensando en que ya encontrarán algo y de paso dedicarse a vivir unas largas vacaciones, en un ejercicio de irresponsabilidad colectiva que, será que soy tonto, me da escalofríos. Visto lo visto mejor que quienes nos gobiernan se callen antes de meter la pata nuevamente. Ayer Salgado volvió a decir que no habrá trimestres negativos en lo que queda de 2010. Lo siento, Elena, pero te vas a equivocar.

Y de mientras el marasmo crece, el monstruo del desempleo no deja de alimentarse. Si las cifras medias de paro nacionales son horribles, si se analizan por Comunidades Autónomas dan vergüenza, y por sectores de edad deprimen. Seguimos a la cabeza en paro juvenil de toda Europa, infame plusmarca.
Y así miles de jóvenes se enfrentan a un panorama oscuro y sin esperanza, oyendo a sus dirigentes que todo se soluciona y viendo pasar coches oficiales de todo tipo y pelaje por las calles de sus ciudades. ¿Y quién se ocupa de esto? ¿Alguien hace algo al respecto? ¿A alguien le importa?????

miércoles, agosto 11, 2010

Puñaladas en la política madrileña

Esta es una región muy divertida para los analistas políticos. Siempre hay noticias, hasta en un tórrido agosto como este. Los últimos años el dueto estelar lo han formado Ruíz Gallardón y Esperanza Aguirre, del mismo PP, pero que se odian de una manera tan profunda y rencorosa como palpable. Qué pena que ya no tengamos cronistas de la talla de Quevedo o Valle Inclán para glosar como es debido las peleas, golpes bajos y crueldades que ambos se lanzan día sí y día también. En todo caso, y dentro de su patetismo, ofrecen un bonito espectáculo.

Quizás con algo de envidia, el PSOE h decidido liarla en Madrid y crear una batalla donde no la había.
El culebrón del verano es la presentación de Trinidad Jiménez, actual Ministra de Sanidad, como candidata a la Comunidad de Madrid, desbancando de su puesto al actual secretario general del PSOE en Madrid, filial denominada PSM, el hasta hace pocos días nada conocido Tomás Gómez. Gómez lleva tres años en ese puesto, revalidándolo como se hace en la política española, con porcentajes superiores al 90%. Le tocó el marrón de lidiar con un partido hundido tras la enésima victoria de Esperanza y la dimisión del anterior secretario, Rafael Simancas. Poco a poco a conseguido pacificar un partido lleno de familias enfrentadas de nombres muy curiosos (leguinistas, acostistas, simanquistas, balbasistas, etc) pero a costa de mostrar un perfil opaco y narcisista, lleno de errores y meteduras de pata en algunos casos notables. Personalmente no me cae bien, me parece alguien altivo y con un toque de prepotencia peligroso, como se pudo comprobar cuando expulsó del partido al concejal del ayuntamiento de Madrid Alejandro Inurrieta (curioso, profesor mío en Sarriko). La cosa es que Gómez no da bien como candidato y no le conoce nadie, y las encuestas internas del PSOE, que las gestiona José Blanco, le dejaban a muchos puntos de Esperanza, así que en Ferraz, la sede del PSOE, se decidió mandarle a casita y optar por la táctica del “paracaidista” que es como se llama al hecho de que un alto cargo del gobierno, a ser posible Ministro, aterrice de nuevas en las listas del ayuntamiento o la comunidad e intente conseguirlas. Este experimento suele salir mal, como se vio hace tres años con Miguel Sebastián, pero todos los partidos siguen intentándolo. El plan era sencillo, se llama a Tomas Gómez, se le manda a la porra diciéndole que es muy bueno y Trinidad al ataque. El problema es que Gómez “no se ha dejado ir” y, provocando reuniones con Zapatero, canceladas en algún caso, ha optado por resistir y abocar al partido a celebrar primarias. Los suyos han tratado de asesinarlo y no se ha ofrecido como víctima. Uno de los que ha quedado mal en esta película es el propio Zapatero, que se ha mostrado incapaz de ejercer su autoridad y de expulsar a quién, correctamente o no, quería echar. Gracias a ello Gómez ha cogido una popularidad que no tenía y que no creo que le fuera suficiente en caso de unas elecciones, pero al menos ahora la gente de la comunidad ya sabe quién es. Para él ya es un triunfo, gane o no las primarias y, en caso de hacerlo, gane o no la comunidad. En ninguna de las dos elecciones se lo pondrán nada fácil.

¿Y Trinidad Jiménez? Pobrecilla. Siempre me ha parecido uno de los valores más grandes que tiene este devaluado PSOE, pero quizás porque es lista y capaz le han tenido apartada de los puestos de cabeza, para que su gestión no haga sombra a los que mandan.
Lanzada a la arena por ZP ahora se ve obligada a mentir diciendo que la idea de presentarse era solamente suya. Contando con el peso del aparato en complicado que se le escape la victoria. Y aún así, si como pasó con José Borrel, no gana “quien debe ganar” lo acabará haciendo, como pasó con Almunia. Como verán, aquí es difícil aburrirse.

martes, agosto 10, 2010

El humo ahoga Moscú

Este esta siendo un verano caluroso, quizá en España no tanto como el pasado, que fue muy duro, pero es evidente que en el centro y este de Europa se ha desmadrado. Ya hace semanas veíamos imágenes de personas en Moscú, Kiev y otras ciudades del entrono refrescarse como podían ante unas temperaturas de más de treinta grados a las que no están nada acostumbrados. Era de suponer que si el calor y la sequía seguían acabaría habiendo incendios. Lamentablemente esa perversa ecuación se ha vuelto a cumplir, solo que a lo bestia.

No se cuantas hectáreas se han quemado en Rusia, porque si se fijan cada medio dice un número, pero en todo caso serán muchas, demasiadas. Parece que la cifra de víctimas de los incendios supera la cincuentena, pero sólo hace referencia a los que han muerto por las tareas de extinción o residentes de viviendas atrapadas y destruidas por el fuego. Desde hace algunos días nubes espesas de humo cubren Moscú y la convierten en un lugar oscuro, sucio e irrespirable. ¿A cuánta gente ha matado eso? Moscú es una ciudad gigantesca de unos diez millones de habitantes, la segunda mayor de Europa tras Londres, y se encuentra en estado de alerta desde que el humo llegó y decidió quedarse. Ayer se supo que la
tasa natural de mortalidad de la ciudad se ha duplicado desde que comenzó el episodio del humo, pasando de los 360 fallecidos de un día normal a los 700. Así, podemos decir que algo más de trescientas personas son víctimas cada día de los efectos de los incendios, algo equivalente a un accidente aéreo de gran magnitud todas las mañanas, todos los días, que de producirse sin duda desataría el pánico. Pero aquí parece que los únicos asustados, y con razón, son los sufridos habitantes de Moscú. Sus autoridades, empezando por el alcalde, que volvió ayer (sí, ayer) de sus vacaciones y el resto de jerifaltes rusos han mostrado nuevamente no sólo su incompetencia, sino su más absoluta desidia ante los problemas de la población, quizá porque, en el fondo, su población no les importe nada. Aún recuerdo cuando tuvo lugar el accidente del submarino Kursk, hace algunos veranos, y todos pudimos ver como una madre de uno de los soldados que osaba protestar a las autoridades era sujetada por el servicio de seguridad, sedada en directo ante las cámaras, y llevada a no se sabe donde, seguro que a un mal lugar. Quizá Putin, Mevdeved, Luzkov y compañía pretendan hacer eso sobre el conjunto del país, pero es evidente que, una vez más, al situación les sobrepasa. Rusia debe comprender que vive en un mundo global, y que las dimensiones de su país y su posición hace que sus problemas puedan ser los de otros países. El recorte en su producción anual de trigo y el anuncio del bloqueo de las exportaciones ya está provocando alzas de precios en los mercados de cereales y eso redundará en mayor pobreza en todas partes. El ecosistema perdido no sólo era ruso, sino un patrimonio global, y las toneladas de CO2 emitidas a la atmósfera, incalculables, se sumarán al proceso de degradación del aire que respiran no sólo los moscovitas, sino el resto del mundo. Desde hace tiempo da la sensación de que Rusia se hunde en un marasmo y, como un coche viejo y estropeado, cada nueva avería demuestra que el sistema ya no funciona, que el estado es incapaz de desarrollar una política normal y que las infraestructuras del país ya no dan más de sí. Muchas cosas huelen a chamusquina allí, no sólo los bosques.

Para complicar aún mas las cosas,
resulta que el fuego amenaza ahora a una central de reprocesamiento nuclear, con la consiguiente alerta a nivel europeo. El tradicional oscurantismo ruso vuelve a hacer de las suyas, y quién sabe que otras cosas habrá destruido el fuego. Si se admite por ahí que se han quemado almacenes militares con material “obsoleto” a saber que había en ellos, y que tipo de sorpresas ocultaban. De momento los pronósticos siguen marcando sol y calor en la zona, el temporal no remite y el peligro tampoco. Pobres rusos, que deben soportar su invierno, ahora su verano y siempre su mal gobierno…

lunes, agosto 09, 2010

Ha fallecido Tony Judt

Pensaba comenzar la serie de artículos de esta semana comentando alguna película o exposición que he visitado el fin de semana, pero ayer por la mañana, leyendo el periódico en una cafetería, me encontré con el obituario de Tony Judt, fallecido a los 62 años, y a parte de sentir una pena muy grande me creí en la necesidad de homenajearle de la única manera que puedo, que es escribiendo y glosando un poco su obra y vida mediante estas líneas. Y eso que yo soy sólo un modesto lector suyo, y no de toda su obra.

No, Judt no era un jugador del Manchester ni el sobrino guiri de una famosa televisiva. Quizás por ello no les suene de nada. Inglés, proveniente de una familia judía, Judt era historiador, centrado en Europa y su papel en el mundo, especialmente desde el final de la segunda guerra mundial. Alcanzó la fama y reconocimiento con “Postguerra”, una obra de dimensiones monumentales publicada en 2005 que a mi entender es de lo mejor que uno puede leerse para entender qué ha sucedido en Europa desde 1945 hasta nuestros días. Y no sólo en la política y los gobernantes, no. Judt era muy bueno reflejando el papel de la sociedad civil en su propio devenir histórico. Artistas, literatos, intelectuales, conjuntos de rock, vanguardias… eran elementos a los que Judt no ponía en un pie de página, sino que los dotaba de la importancia que han dio adquiriendo a lo largo de los años. No se puede entender los sesenta sin los Beatles, y eso un historiador no lo debe obviar. Otro libro que leí de Judt, anterior, pero publicado en España a raíz del éxito de Postguerra fue “Sobre el olvidado siglo XX”, más técnico y denso, y más centrado aún en los intelectuales y en su aparente decadencia en la vida pública. Europeísta convencido, Judt no deja de criticar en su obra los males que asolan al continente, la pérdida de vitalidad del sueño europeo, el papanatismo nacionalista que aflora por doquier, el funcionariado que todo lo absorbe y al rigidez que impide avanzar, pero no deja de estar orgulloso de la construcción de una Europa donde la guerra se ha desterrado tras siglos de enfrentamiento y que es un referente social y moral para el mundo, uno de los principales poderes blandos que existen, y que trata de hacer contrapeso a esos EE.UU. y China que parecen dominarlo todo. Visión quizás utópica, pero llena de sentido y que Judt sabía expresar con bellas palabras y frases con todo el sentido y rigor del mundo. Sin embargo hace dos años Judt volvió a salir en la prensa pero no por ninguna obra, sino porque le había sido detectada una esclerosis lateral amiotrófica, ELA, el mal que atacó a Stephen Hawking en su juventud y que, con la notable excepción del científico, es mortal con relativa rapidez. Judt quedó postrado en una cama y poco a poco comenzó a perder movilidad y respuesta de sus miembros. Necesitado de ayuda constante, hace ya varios meses que lo único que funcionaba en su cuerpo era su mente. Consciente del derrumbe de su cuerpo, y aterrado,
Judt, escribió algunos artículos, dictados de la manera que pudiera en cada momento, sobre episodios de su vida y juventud, en los que la historia era el marco en el que se desarrollaban experiencias propias. Su amor por los trenes, recuerdos del Mayo del 68, etc.

Algunos fueron publicados en prensa y tenían un cierto componente de epitafio, como lamentablemente sucedió el viernes. Su pérdida debe ser muy grande para los historiadores, pero aún mayor para los europeos comprometidos con el futuro de su continente. Sucedida además en agosto, su muerte puede que pase sin pena ni gloria en los medios, dudo que algún telediario de cualquier cadena le dedique un segundo, pero este fin de semana hemos perdido a un Europeo, así, con mayúsculas. Que descanse en paz, y que su ejemplo sea seguido por otros.

viernes, agosto 06, 2010

Pelotas con agujeros

Ayer El País fue un periódico valiente y abrió su portada con un asunto de corrupción sucio y oscuro, que nadie quiere ver ni oír. Resulta que de las investigaciones derivadas de la operación Brugal, vinculada con la trama Gürtel, que se hizo famosa por el episodio de imputación vista y no vista de un alto cargo del PP en Alicante, se ha descubierto una red que amañaba partidos de liga, mediante la compra de porteros y delanteros por cifras que llegan a los 300.000 euros. Parece que fue el Hércules de Alicante el principal sobornador por lo que por ahora ha trascendido.

Hay si se fijan una cosa en España que es sagrada, intocable, inmaculada, y es el fútbol. Se puede atacar a la iglesia, al gobierno, a los partidos, a los medios de comunicación, a particulares, lo que uno desee, pero el fútbol no. Es un mundo ajeno a los males que nos rodean. En él no hay ni corrupción, ni dopajes, ni drogadicción ni nada por el estilo. Los jugadores son sacrificados profesionales que se esfuerzan (trato de evitar las carcajadas de mientras escribo) por su club o país y lo dan todo por la camiseta. Hace escasamente un mes hemos vivido la entronización de un grupo de jóvenes que ha ganado un mundial de fútbol, cosa que sigo sin entender que tiene de bueno para el ciudadano de la calle en su día a día, y dentro de unas semanas volverá a ponerse en marcha eso que se hace llamar la liga de fútbol y todas las ciudades se pondrán nerviosas cuando sus “sacrificados y abnegados” jugadores traten de meter un gol más a los de enfrente. Hasta mi madre defiende con ahínco a toda esta banda. Precioso. Y falso.
Y encima por lo visto en las transcripciones de los implicados en la Brugal, corrupto y zafio. El fútbol es un gigantesco negocio que mueve cientos, miles de millones de euros, y en el que por ganar se hace de todo. Los presidentes de los equipos suelen estar habitualmente escogidos de entre el grupo de mayores golfos, corruptos y estafadores de cada ciudad, y los jugadores cobran millonadas por no hacer nada, salvo cobrar aún más. Y el dopaje y la drogadicción existen en el fútbol, como en el ciclismo y resto de disciplinas, pero no se pueden detectar por un motivo obvio. El dinero. Esta semana el Barcelona ha ganado dos millones de euros por un partido en Asia cuya única condición era que un tal Messi (DAG, lo has conseguido, he nombrado a tu Leo del alma) jugase. Sólo en un día. Las ganancias de este jugador y, asociadas, las de su equipo, son inmensas. Imaginemos que pillan a Messi dopado con lo que sea. ¿Cuánto dinero se arriesga a perder el Barcelona por una sanción así? Con mucho menos se compra a los laboratorios, investigadores o lo que haga falta. Los controles antidopaje en el Tour se hacen de noche, a escondidas y sin aviso en el hotel de los ciclistas. En la concentración del Barcelona o del Madrid no entra ni el Rey. Y cuando cito a Messi pueden poner el nombre del jugador que les apetezca, porque no son jugadores, son bienes de inversión donde se mete el dinero para obtener más, y si hay que doparse, comprar partidos, sobornar voluntades o lo que sea, se hace. Punto. Y todo el mundo aplaudiendo con las orejas y admirando a unos sujetos que, independientemente de su catadura moral, no hacen nada meritorio ni digno de alabanza. Puede que no sean culpables de la podredumbre que los rodea, pero los jugadores son cómplices de ella, porque la conocen y obtienen pingües beneficios de la misma.

¿Qué recorrido judicial puede tener este caso? Tengan por seguro que todas las fuerzas posibles lucharan para que sea nulo, y que ningún juez ose meterse en ello.
Sin embargo caso hay, y grave. No creo que tardemos mucho en escuchar declaraciones del político local de turno diciendo que todo esto es un ataque a su ciudad, región, nacionalidad, ente universal o lo que sea por parte de unos envidiosos sin escrúpulos, y se pongan argumentos falaces para ocultar estos delitos, pero parece que, por fin, se puede abrir la espita que ponga el fútbol en su sitio, que actualmente no son los estadios, sino el banquillo de los acusados.

jueves, agosto 05, 2010

Americanos!!! os recibimos con alegría….

El que Michelle Obama, la mujer del hombre más poderoso, conocido y mediático del mundo esté de vacaciones en Marbella no deja de ser noticia se mire como se mire. Si alguien hubiera pensado en contratar una campaña de promoción de la costa del sol en el extranjero no habría logrado una repercusión similar de ninguna manera, y el complejo hotelero de Villapadierna, resort de lujo que no tendrá falta de clientes, va a poder presumir durante mucho tiempo de haber sido escogido por algo similar a los dioses, en lo que hace a fama y ganancias, para el descanso.

De la repercusión de la visita y la alegría por la misma al comportamiento pacato y embobado hay una línea divisoria que a veces puede ser muy fina. Creo que a principios de semana colgaron unos carteles de bienvenida sobre el arco de Marbella para recibir a la trouppe Obama pero que fueron desmontados a última hora por la sensación que daban de aldeanismo. Desde luego en España estas actitudes siempre se van a medir usando como patrón al película de “Bienvenido Mister Marshall” una joya de luís García berlanga que es buena hasta decir basta (si Berlanga fuera yanqui cuantos Oscars tendría). Tendemos en España a sobreactuar ante las visitas extranjeras, quizás por ese innato complejo de insignificancia y vergüenza que nos hace pensar que todo lo de fuera es mejor, cuando en realidad habrá cosas en las que eso sea así y en otras no. Los años de pobreza y ostracismo del pasado siglo XX nos dejaron un poso de ridículo interior que aflora mucho y muy bien ante vistas de este tipo. Algo muy exagerado sucedió, por ejemplo, cuando hace dos años Woody Allen quiso rodar una película en Barcelona. La verdad es que fue la productora, Mediapro, la de la Sexta, la que quería fichar a Allen, y le dio todo el dinero que quisiera con tal de que rodara algo allí, y Allen hizo exactamente eso, rodó “algo” que puede que sea su peor película, y como en uno de sus trabajos primerizos, tomó el dinero y corrió. El papanatismo se desató en Barcelona y en otras localidades donde se produjo el rodaje, con contraste con la acogida cordial y seria con las que el genio de Nueva York ha sido acogido en Oviedo, donde desde hace algunos años figura una estatua de homenaje. En el caso de Michelle Obama parece que el interés de los poderes públicos y gente en general se centra en usarla como reclamo turístico en un año, otro más, de crisis. De paso puede levantar la imagen de Marbella, una ciudad que está asociada a la corrupción de todo tipo desde bastante antes de la llegada as u trono de Gil y Gil, pero que desde entonces se convirtió en el paraíso de mandantes, recalificadotes y toda clase de parásitos surgidos al calor del boom inmobiliario. El consistorio se quedaría de piedra cuando se enteró de que le habían escogido para esa visita, e incluso llegaría a soñar con al presencia del propio Barack Obama, cosa que finalmente no ha sucedido. Por cierto, es curioso que el matrimonio Obama pase las vacaciones separados, al menos visto desde nuestra perspectiva, donde una situación así desataría todo tipo de rumores conyugales.

Para este Jueves Michelle
tiene un programa centrado en Granada, donde visitará la catedral, el Albaicín, el Sacromonte, y ya por al tarde, al Alhambra y el Generalife. No se puede quejar porque todo eso es realmente precioso. No se sabe si posará en el mirador de San Nicolás, en el Albaiciín, desde el que se disfrutan de unas vistas de la Alhambra incomparables (créanme, he estado allí y merece la pena). En los noventa Clinton también se sentó allí, posó ante las cámaras y miró al horizonte, y dicen que le gustó mucho. En fin, que se lo pase bien, que se lleve una buena imagen y recuerdo del país, y felicidades a los que hagan caja a cuenta de todo esto.

miércoles, agosto 04, 2010

Hemos esperado siete años

El día que asesinaron a Joseba Pagazaurtundúa fue Sábado, un Sábado de Febrero en el que yo estaba en Madrid. Uno de esos días de invierno soleados y brillantes que esconden el frío bajo los rayos de luz. Había vuelto de comprar los periódicos y estaba en la salita de la casa que, en alquiler, compartía con mi buen amigo MLP, cuando a eso de las diez de la mañana la radio informó de un atentado en Andoain, que tenía muy mal aspecto, de unos disparos en una cafetería, de una posible nueva víctima de ETA.

En esos casos lo que primero que me viene a la cabeza es una palabra nada elegante y fina, me sale un “Mierda” de lo más profundo, y esta vez así fue. Y a medida que a lo largo de la mañana se fueron conociendo detalles de quién era Pagaza, cómo había sido asesinado y, lo que es peor, cómo todo el mundo lo sabía y nadie había hecho nada para impedirlo, la sensación de mierda y asco crecía por momentos. Joseba era una víctima fácil, cómoda para un terrorista. De hábitos regulares, distinguida por ser policía municipal de Andoain, anterior ertzaina, militante socialista hasta la médula y valiente comprometido, tenía todas las papeletas para los cobardes y cómplices hicieran un seguimiento de sus pasos, los etarras actuasen sobre él con esa información, y muchos responsables del anterior Gobierno Vasco y demás autoridades mirasen hacia otro lado. No era de los suyos. El asesinato de pagaza fue una vergüenza colectiva. Una sociedad que permite matar a elementos como él y que mira hacia otro lado no está enferma, simplemente no merece la pena. El funeral de Pagaza fue una rebelión, un acto de ira y de lucha por parte de los que, a lo largo de muchos años, fueron asesinados cobardemente en el País Vasco y a nadie importó. Allí conocimos a las Pagaza, empezando por la madre, Pilar Ruiz Albizu, y la hermana, Maite. Maite Pagazaurtundúa se levantó de los escombros en los que quedó convertida su vida tras el asesinato de su hermano y dio una lección de fortaleza, valor y coraje a todo el mundo. Su decisión expresa de no invitar al funeral a los miembros de un PNV que sabían que su hermano estaba amenazado y nada hicieron fue polémica, pero muchos la aplaudimos en silencio. Las declaraciones ofensivas, insultantes y asquerosas que hizo en esos días Xabier Arzallus sobre la actitud de la familia, que se negaba a callarse y no molestar como al parecer debía ser su papel según ese indigno dirigente fueron contestadas por la madre, Pilar, una señora de muchos años y que aparenta aún más. Mirando a la cámara fijamente y con un gesto de enfado y rabia nada contenida, mandó callar a quien por entonces todo lo mandaba en el País Vasco. Puso en su sitio a Arzallus y a muchos otros, y convirtió su figura, la de su hija Maite y la del apellido Pagaza, en un emblema de libertad y coraje. Honor y Pagaza son dos palabras que siempre habían estado unidas para aquellos que conocían a la familia, pero desde aquel maldito día el resto conocimos su historia, y de aquella mierda de asesinato obtuvimos la valentía y el coraje como para enfrentarnos al terror. Hoy, siete años después, ETA agoniza, y sus cobardes cómplices, escondidos, siguen tratando de asomar la cabeza. No deben lograrlo.

Ayer, siete años después, fue detenido el asesino de Joseba Pagaza. Durante todo ese tiempo el asesino ha vivido a cara descubierta, orgulloso de saberse autor de semejante crimen, si remordimiento alguno y sin sombra que molestase su vida. Al lado de Andoain ha vivido esta joya todos estos años. Pero la impunidad se acaba, tarde a veces, lenta y torpemente, pero se acaba. Espero que Gurutz Aguirresarobe, que así se llama el asesino, vea pasar casi todo lo que le resta de vida en la cárcel, pero aún así nada podrá devolver a Maite Pagaza la sonrisa que perdió el día que mataron a su hermano. La muerte todo lo roba. Que piense Gurutz sobre todo ello en la cárcel.

martes, agosto 03, 2010

Los papeles de Afganistán

Una de las noticias de la semana pasada, y que mejor creo que describe la realidad del mundo en el que vivimos, ha sido la filtración de miles de páginas de documentos secretos del ejército norteamericano sobre la guerra de Afganistán a la web Wikileaks. Pese a la insistencia del gobierno de Obama en pedir que esa información no se publicase, los cerca de noventa mil folios escaneados siguen en la red, a disposición de quien los desee. En este caso creo que es tan importante lo que los papeles cuentan como el hecho de la filtración en sí misma.

Y es que esa información secreta y privilegiada no lo es tanto, ya que de lo que se ha publicado en los medios generalistas (por si tenían dudas no me he leído las noventa mil páginas) lo que allí se cuenta es la descripción del pozo negro en el que todos sabemos que se encuentra la coalición internacional en Afganistán. Disensiones internas, desmoralización de las tropas, inadecuación del material ante el entorno hostil, hostigamiento constante por parte de unas milicias talibanes poco profesionales pero insistentes y con material militar mejor del que habitualmente se nos dice, etc. El panorama que se pinta es muy negro, el de una guerra que se pierde poco a poco, y que dista de acabarse en el corto plazo, y de esa imagen de derrota pueda venir el deseo de no publicar la información, para no desmoralizar aún más a las tropas y ciudadanos que ven como la guerra se eterniza y no lleva a ningún lado. Quizás la revelación más interesante es que aporta pruebas sobre el doble juego de Pakistán. Muchos lo sospechábamos, pero ahora se sabe que Pakistán apoya tanto a las fuerzas de la OTAN como a los talibanes, un poco como mejor le venga en cada momento y región, lo cual es un caso flagrante de traición. Puede el gobierno paquistaní argumentar que realmente
la región fronteriza del país con Afganistán, por cierto, una de las más afectadas por las inundaciones de estos días, esta realmente fuera de su control, que los grupos tribales de la zona han suplantado al estado y son los que gobiernan, pero asumir eso implica reconocer la derrota del propio gobierno de Islamabad, y no creo que esté por la labor. En fin, el hecho mismo de que no haya sorpresas excesivas en la información publicada es una noticia en sí misma. Resulta que los sesudos analistas son privilegiados porque poseen unos datos que confirman lo que más o menos todo el mundo sospecha. No hay grandes novedades, revelaciones de donde está Bin Laden, de cómo se financia el integrismo talibán, de que papel juegan la monarquía saudí o Irán en el tablero afgano, de las vinculaciones de esta guerra con el conflicto de Irak, etc. Hay quien incluso ha querido ver en estas revelaciones la causa profunda del relevo del general Stanley McChrystal, que se produjo con mucho ruido mediático hace unas semanas. Según esta versión, retorcida pero coherente, McChrystal sabía perfectamente lo mal que iban las cosas en Afganistán y no quería cargar con el marrón de una derrota en su haber. Como no podía renunciar voluntariamente al cargo se las arregló para pifiarla en público y que sus jefes (Obama) le echasen. Sea cierto o no, la situación que describen esos miles de papeles es muy preocupante para los norteamericanos y la OTAN en su conjunto, en la que recordemos se encuadran las tropas españolas que ahora mismo se encuentran sobre el terreno.

Otra derivada de la publicación es el papel de
Wikileaks, el portal en el que se colgaron los documentos. Se le acusa de subversivo, colaborador con los talibanes y cómplice moral de las muertes de soldados que se produzcan de ahora en adelante. Pero no nos engañemos, Wikileaks ha hecho lo que hubiera hecho cualquier medio impreso en su lugar si tiene acceso a esa información. Lo novedoso es que un medio puro de Internet no muy conocido por el público ha desbancado a las cabeceras de referencia del periodismo y que al instante esa información podía estar en el salón de la casa de cualquiera. Eso sí que es revolucionario y revelador.

lunes, agosto 02, 2010

Ver la vida en 40 pulgadas

Ya estoy de vuelta de las minivacaciones, una semana que puede saber a poco, o no, en la que no he hecho nada extraordinario ni reseñable, salvo dar muchos paseos y estar con amigos de charla y comentario, cosas agradables pero no espectaculares. Ni he pisado la playa ni les puedo contar anécdotas de mi estancia en un lugar paradisíaco lleno de ambiente, juerga y fiestas “in”. La verdad es que de todo eso, si exceptuamos el paisaje rural del cantábrico y lo calificamos como paradisíaco, nada de nada.

Así que les contaré un episodio que les parecerá vulgar y vacío de contenido pero que da su juego. Tras quince años de servicio, la televisión del salón de mis padres decidió volverse remolona, y cada vez tardaba más en arrancar. Era hora de comprarse una nueva, así que la tarde del sábado 24, en compañía (secuestrada) de DAG, amigo cuya cuenta pendiente conmigo crece y crece sin fin, nos fuimos al típico centro comercial del extrarradio, en este caso de Bilbao, a comprar una tele nueva. Justo ese día se acababa una oferta por la que te descontaban unos euros si llevabas la tele vieja. Y lo hicimos, a riesgo de nuestra salud, porque la condenada era grande y aún más pesada. Bajarla por las escalera de casa, cargarla al coche y luego, ya en el centro comercial, subirla hasta la tienda, fue un ejercicio de sacrificio inmenso, sobre todo para mis pobres y débiles brazos. Una vez allí estuve mirando modelos, marcas, tamaños y precios, y acabé por coger una SONY Bravia LCD de 40 pulgadas, por lo que no cambiábamos de marca en el salón familiar. No es el mejor modelo del mundo pero para un uso cotidiano y exento de videojuegos es perfecto. Una de las cosas buenas de las teles de ahora es que pesan mucho menos, por lo que el viaje de carga y descarga posterior fue mucho más sencillo y agradable, si no fuera por el dolor que ya se quedó a vivir en mi brazo izquierdo durante el resto del día y los dos siguientes. Una vez de vuelta en casa deshice la caja del envoltorio, solté los precintos y embalajes y, sin muchas dificultades, instalé el equipo. Arrancó sin problemas y todo fue perfecto, aunque la ordenación de los canales fue algo que requirió mucha maña, ayuda externa y consultas a Internet al respecto. Pero para el telediario de las 21 horas el aparto estaba en marcha y, tumbado en el sofá, podía comprobar la impresión que produce el ver una pantalla de estas en casa, su rendimiento. Y la verdad es que impresiona, porque solamente la dimensión de la pantalla y de lo que por ella se emite es impactante. Colores, imágenes en movimiento, es indudable que a estos efectos el tamaño sí que importa. Además el hecho de ser televisores muy delgados les da un aire de moderno y futurista muy logrado. Desde pequeños nos hemos imaginado las pantallas planas, sin fondo, sin el culo que tanto pesaba y ocupaba, y ahora algo similar a esa imagen del futuro está en el salón de Elorrio. Como mínimo era para sonreír y pensar en cómo ha cambiado la cosa en los no tantos años que han transcurrido desde que yo era el mando a distancia y me levantaba a apretar los botones de los cuatro o cinco canales que existían.

Si lo bueno se ve bien, lo malo se ve igualmente bien pero sigue siendo horrible. Programas tipo “mierdame deluxe” y demás basura se pueden apreciar a pleno detalle, y las zafiedades que allí se dicen y expresan se reproducen con toda la calidad imaginable. Pero queda el consuelo de que las noticias se viven y que los documentales o las fotos del tiempo de TVE se ven con una calidad y belleza inmensa. Por cierto, una idea tonta para reflexionar. ¿Se han dado cuenta de que, con ese tamaño de pantalla, los presentadores ya aparecen en nuestro salón con un tamaño equivalente, o incluso superior al nuestro?

viernes, julio 23, 2010

Los test de estrés bancario

“Test querido, test del alma, ¿verdad que soy el banco más sano y solvente del mundo? A que
mis ratios son los mejores, mis depósitos los más fiables y mis balances los mas claros? Que sí, test mágico, dímelo!!!” Me imagino que algunos banqueros se habrán pasado toda la semana haciendo algo similar frente al espejo de sus despachos o casas, emulando a la Reina del cuento de Blancanieves, y es que hoy se publican las pruebas de estrés que se han hecho sobre unas noventa entidades financieras de Europa. Esto muy importante, debe serlo, pero corre el peligro de no lograr sus objetivos.

Y el principal de ellos es reestablecer la confianza del sistema financiero haciendo saber qué entidades son las solventes y cuales las que están mal. De ahí que el resultado de este examen deba dar aprobados… y suspensos. Un examen que todo el mundo aprueba no nos dice demasiado. Durante semanas se ha filtrado que los bancos y cajas españoles eran los que mejor salían parados de la prueba,
pero ahora se oyen rumores, en la antesala de la publicación, que indican que algunas cajas no habrían pasado el test. Esto sería obvio, porque no haría más que poner negro sobre blanco la situación real de sus balances, llenos de porquerías que siguen negándose a reconocer. Pero es importante insistir en que serán los expertos financieros los que determinen, una vez publicados los resultados y metodologías, si estas pruebas son válidas o no. Si el test es liviano y consiente mucho a los examinados no servirá para nada. Muchos críos sacan sobresalientes en la ESO, pero es la ESO un sistema educativo tan devaluado que ese sobresaliente carece de valor. Si en las pruebas se han tratado a los activos inmobiliarios a unos precios que no reflejen la bajada que debe experimentar su valor, o los terrenos que poseen olas promotoras y que son garantías para el banco a valor inmobiliario y no al valor rústico que realmente poseen todo saldrá como correcto cuando realmente esos activos son un lastre para la entidad. Si en las cajas españolas los fondos aportados por el FROB se cuentan como capital propio el resultado será maravilloso, pero el FROB es un préstamo a devolver, por lo que no deja de ser en el fondo un pasivo para quien lo recibe hasta que no lo devuelve, y no es capital. Y así un montón de casos más o menos complejos que los expertos deberán determinar. Si los test fallan, en el sentido de no resultar creíbles, se habrá perdido una gran oportunidad (¿la última?) de poner algo de luz en el oscuro mundo de la banca europea. El interbancario, el mercado en el que las entidades se prestan entre ellas, seguirá cerrado y las tensiones crecerán más o menos deprisa hasta un punto de no retorno. Si se han fijado el euríbor lleva una temporada subiendo y ahora está en el 1,4% por lo que algunas renovaciones de hipoteca empezarán a encarecerse, como la mía de septiembre sin ir más lejos: Por lo tanto la tentación de hacer trampas contables en este solitario financiero en el que nos hemos metido sólo provoca pérdidas de tiempo y costes, que llegará un punto en el que no puedan ser asumidos por el Banco Central Europeo, que se ha convertido en el salvavidas de los bancos privados y que lleva demasiado tiempo haciendo el boca a boca. Se va quedar sin resuello y entonces… los test debieran servir para que los bancos empiecen a respirar por si mismos y liberar esa presión. Su fallo sería muy grave.

Y de mientras ese mundo virtual hace juegos y cábalas, el mundo real se estresa sin contemplaciones. Ayer el Ministerio de Fomento hizo público el listado de obras que va a cancelar por ajuste presupuestario, que afectan a bastantes comunidades, no a todas. Nunca se habían suspendido obras ni rescindido contratos por falta de dinero, nunca se había bajado el sueldo a los funcionarios, y así podríamos seguir enumerando “nuncas” que tendrán su continuación tras el verano. Traten de disfrutar del mismo porque la vuelta será dura.

Me cojo una semana de vacaciones. Si no hay sorpresas volveré el Lunes 2 de agosto. Sean muy felices.

jueves, julio 22, 2010

Nos quieren quitar los dulces

Cuando un gobernante se aburre el peligro acecha. Ensimismado, no contempla ni por asomo dejar su puesto o deshacer su negociado si ya no tiene sentido ni funciones, y acaba normalmente haciendo dos cosas. Subir impuestos o prohibir. En este caso nos toca la segunda. El Ministerio de Sanidad, vacío de competencias, ha tocado a rebato contra la bollería en los colegios y ha acordado con las Comunidades Autónomas restringir el acceso de esos productos en los centros escolares. Primero propuso prohibirlos, pero ahora hablan de “dificultar su acceso”.

Sinceramente, todo esto es una sandez. Cuando yo era un crío en el colegio no había máquinas expendedoras de nada, y no llevábamos dinero, por lo que no comías ni una cosa ni la otra. A medida que subías de cursos, en mi caso al llegar al instituto, tenías tiendas alrededor del centro y allí comprabas lo que te daba la gana, si querías, y sino, no. Tan sencillo como eso. Se supone que todos los alimentos que se venden son sanos (por cierto, hay una excepción, ya verán), porque han pasado los controles adecuados. ¿Cuáles son los productos “más perjudiciales”? Seguro que las manzanas son muy buenas, pero si me como doce de golpe me dará un pasmo. Por lo tanto, si los dulces, bollería y demás son legales no se pueden prohibir. Aduce como causa el Ministerio la obesidad de los críos, pero no dice nada del hecho de que uno es obeso porque gasta, al ritmo de su metabolismo, menos energía de las que ingresa. Si los críos comen sano pero están sus montones de horas sentados jugando a la play engordarán igual igual. Y lo que no dice el Ministerio es que el último responsable de lo que comen los críos y hacen en sus ratos libres son sus padres. Puede el gobierno sacar campañas informando de que beberse dos litros de coca cola al día no es bueno, o que comer tartas de merengue como si fueran cerezas acabará pasando factura, pero no puede restringir el acceso a esos productos ni a ningún otro. Lanzando mensajes de prohibición se consigue lo contrario de lo que se pretende, y es más barato, genera menos problemas y seguramente tendrá más efecto una buena campaña de información, divertida y con dibujos, que un anuncio de guerra contra el azúcar. En el fondo, no nos engañemos, todo esto es por dinero. Una sociedad obesa padece más enfermedades cardiovasculares que hay que tratar, y pagar, y la factura sanitaria crece y crece. El gobierno con estos mensajes trata de disminuir el coste futuro de la asistencia sanitaria, y no le extrañe que llegue el día en el que no le atiendan en el hospital de un infarto porque “como usted comió mucho dulce” la culpa de lo que le pase es suya. También, hablando de ingresos, se nota que el antes mencionado sector de los videojuegos deja más dinero en las arcas públicas que el de los dulces y los productos de alimentación en general, y claro, no va a meterse ningún gobierno contra esa industria tan lucrativa para sus arcas, aunque sea la responsable de que los niños ya no jueguen moviéndose, y quemando calorías, sino que estén sentados todo el día aborregados delante de una pantalla, haciendo cosas interesantes o estúpidas. El que más caja genera, manda, y el que menos, recibe recomendaciones negativas. Así funciona esto.

Decía antes que hay un producto que se vende y que se sabe a ciencia cierta que es nocivo, y es el tabaco. Fumar mata. Pero su venta es legal, y los gobiernos, todos los gobiernos, rezan a escondidas para que los críos fumen cuanto antes mejor, porque el tabaco es una máquina de recaudar dinero, y no tengan dudas de que se ingresa con él aún más que los costes sanitarios que genera. Algo parecido pasa con el alcohol, con los ayuntamientos alentando e incluso acondicionando espacios para los botellones, y adolescentes de 14 años o poco más borrachos cada fin de semana. Da igual que eso les engorde o mate. Genera ingresos, y eso es lo único que les importa a los políticos que se reunieron ayer en el Ministerio de Sanidad, que orwelliano……

miércoles, julio 21, 2010

La guerra del Tequila

Si nos preguntasen cual es uno de los países en el que se cometen más asesinatos y crímenes del mundo seguramente pensaríamos en el cinturón asiático, donde Irak, Afganistán, Pakistán y el resto de Xtán llenan a diario nuestras pantallas de muerte y violencia. Sin embargo, y pese a que no poseo la fuente, el otro día oí que en este 2010 era Méjico la nación que encabezaba este lúgubre y nada elogiable ranking. El último gran ataque violento en el país se produjo el pasado Domingo cuando diecisiete personas, sí, diecisiete, fueron asesinados por sicarios en la ciudad de Torreón, donde poseo parientes.

Pero es que el día anterior fueron veinticinco los asesinados en otras partes del país. Se estima que llevamos en lo que va de año más de seis mil asesinatos en Méjico, una cifra disparatada, que aún ponderando por la población del país, el doble de la española para simplificarlo, resulta insoportablemente alta. Todas estas muertes están relacionadas en el fondo con al droga, sus cárteles y sus negocios. Hay enfrentamientos entre cárteles rivales por el control y suministro a algunas zonas, y el paso de sustancias por la frontera norteamericana, lo que ha convertido a Ciudad Juárez en un c ampo de batalla entre los narcos. Pero además todas estas organizaciones están unidas entre sí para luchar contra el estado mejicano, que de momento está perdiendo la batalla. En zonas como la citada Ciudad Juárez, o Tijuana y otros estaos federales la policía ha siso sustituidas por el ejército, ya que los efectivos de seguridad “clásicos” o han sido impotentes ante los narcos o, directamente, han sido exterminados. Los narcos poseen enormes cantidades de dinero que están usando, entre otras cosas, para armarse como un ejército profesional. Los enfrentamientos entre ellos y los militares se convierten poco a poco en escaramuzas de guerra, con tiroteos de armas de combate en medio de ciudades en las que pueden caer civiles como si fueran moscas. En una escalada que no tiene límites,
este pasado Domingo los narcos emplearon el coche bomba activado por móviles para tender una trampa a la policía y servicios sanitarios, usando así un método que recuerda mucho, demasiado, a lo que sucede en Irak o al maldito 11M madrileño. A este grado de violencia insoportable se une el sadismo, quizás una degeneración lógica en medio de la barbarie. Los ataques entre bandas se producen en bodas, cumpleaños, fiestas sociales variadas y dejan tras de sí imágenes de brutalidad extrema, con cuerpos descuartizados a conciencia, decapitaciones sumarias y todo el catálogo de atrocidades que uno pueda imaginarse. Cada día que pasa la vida vale menos en Méjico, y el país se sume poco a poco en un marasmo del que le va a ser muy difícil salir. Pese a que parezca una derivada muy secundaria, la economía de la nación cada vez se resuiente más de todas estas matanzas, el turismo huye de un país que se desmorona y la inversión extranjera recela de lo que pueda pasar con sus propiedades e ingresos si caen en manso de una banda de psicóticos como las descritas. Y en medio de todo ello los ingresos de la droga no dejan de crecer y el poder de los traficantes crece, crece, y se hace imparable.

Si se fijan, lo que se está produciendo en Méjico parece mucho a una insurrección contra el estado, pero no de unos supuestos libertadores como eran estas cosas hasta hace poco, sino de un grupo de presión, de un cártel, en este caso los narcos, que trata de igual a igual al poder establecido y lo hace con un grado de violencia superior al que puede desarrollar el propio estado, sujeto a reglas, controles y contrapesos. Los narcos quieren su estado, dentro del estado mejicano, o haciéndose con el mismo, que más les da. Lo que quieren es el poder y lo buscan por las armas. Son un agente más en la escena internacional, y eso mismo es, de por sí, complejo y demoledor.

martes, julio 20, 2010

Cada uno usa su poder

Todos los años sucede lo mismo, es una pesadez. Llega el verano y “los de siempre” se ponen en huelga. Controladores aéreos, pilotos, maquinistas de RENFE, conductores de autobuses, etc, y crean un caos en el inicio de las vacaciones, en su intermedio o en el final, que da lo mismo. Sin embargo la huelga de controladores que estamos viviendo estos días es un poco distinta. En ella se libra como nunca una dura batalla entre un grupo selecto y privilegiado y la administración que, en teoría, los controla. Quien gane este pulso, probablemente, vencerá en esta particular guerra.

Y sí, digo huelga, porque el que un tercio de la plantilla de los controladores se declare en baja médica lo único que demuestra es que alguno de ellos tiene un pariente que es médico. Es una forma de enmascarar el paro, lo que se llama una huelga encubierta o no declarada. Y los controladores la hacen porque pueden, no nos engañemos. Y los que los miramos mal, despotricamos contra su persona cuando nos cuentan su salario y condiciones quizás hiciéramos exactamente lo mismo que ellos de estar en su pellejo, condiciones y posibilidades de presión. Yo por ejemplo llevo una semana y media de mucho trabajo, quedándome largas tardes en la oficina y haciendo cosas complicadas y quién sabe si importantes, pero se que si mi trabajo se cerrara por una semana no pasaría gran cosa. Acumularíamos retrasos y quejas, sí, pero poco más. Si un controlador falla una hora, un cirujano no opera una tarde o u conductor de metro no aparece en su puesto por la mañana se organiza un desastre, porque en nuestro devenir diario hay trabajos más necesarios que otros. Todos son importantes, pero unos más que otros, que diría Orwell. Y claro, el que es consciente de la posición estratégica que desempeña tiene tentaciones de usarla, y normalmente acaba haciéndolo. Decía Robert Kagan en su ensayo “Poder y debilidad” anterior a la invasión de Irak por Estado Unidos, y sobre la acusación de militarista que se hacía al gobierno norteamericano, que cuando uno tiene un martillo en la mano tiene tendencia a ver todos los problemas con forma de clavos. Los instrumentos que poseemos determinan nuestras estrategias y actuaciones. Y los controladores saben que están en un puesto vital, tanto por la responsabilidad que poseen sobre la seguridad de las vidas de los que viajan como ser una pieza calve de cara a que el espacio aéreo funcione y la misma movilidad se pueda garantizar. Desde siempre han hecho movilizaciones más o menso ocultas que les han reportado enormes ingresos salariales y condiciones ventajosas que, pese a la dura realidad del trabajo que desempeñan, agobiante y duro como pocos, les han dado muy mala imagen en el resto de la población, casi peor que la de los propios pilotos, que también tienen lo suyo. Desde hace meses el Ministerio de Fomento tiene a los controladores en el punto de mira y el mismo José Blanco ha realizado duras declaraciones en contra de su actitud. Y no sólo eso.
A principios de año emitió un nuevo real Decreto Ley que, por primera vez, endurece las condiciones laborales de este grupo de profesionales. De aquella batalla los controladores salieron magullados, pero, por lo que se ve, no derrotados, y con los calores y los veraneantes han vuelto a la carga. Nuevamente el cruce de acusaciones entre ellos y el Ministerio vuelve a subir de tono y, como siempre, los ciudadanos pagan las consecuencias y miran como espectadores.

En los años ochenta Ronald Reagan solucionó una huelga de los controladores norteamericanos militarizando el espacio aéreo y poniendo personal del ejército en las torres de los aeropuertos. No le veo a Pepiño Blanco tomando al asalto la torre de Barajas y haciéndose con ella, pero sí que esta vez los controladores tienen en frente a un gobierno dispuesto a plantar cara. Por detrás, no olvidemos, están los planes encubiertos de privatizar parte de AENA, el gestor aeroportuario, para sacar ingresos para tapar el déficit. Lo malo es como estén así todo Agosto, haciendo un daño enorme al turismo, nuestra principal industria.

lunes, julio 19, 2010

Una conmemoración de verdad

Todos los días del año son días “de algo”. Nos suenan mucho el del SIDA, la paz, la lucha contra el cáncer y cosas así de sonoras, pero en todos conmemoramos algo, y tanta celebración y recuerdo sirve, paradójicamente, para apagar la conciencia y darle un cierto aire de repetición a todos esos esfuerzos de recuerdo. Al final pasan desapercibidos. Sin embargo ayer tuvo lugar, por primera vez, la celebración internacional del día de Nelson Mandela, y creo que es un hecho lo suficientemente curioso e importante como para recalcarlo.

Curioso porque Nelson Mandela es la única persona que tiene un día dedicado al año a su figura. En el resto conmemoramos ideas, causas, motivos para reflexionar, pero en un día como el de ayer elogiamos el papel de una persona, concreta, con nombres y apellidos, y de momento afortunadamente viva. Y es importante porque Mandela es una de esas personas que ha logrado lo que podríamos denominar como la santidad en vida. Personas de todas las clases sociales, creencias, estilos de vida y de pensamiento, coinciden en destacar su figura como activista a favor de los derechos humanos y, importantísimo, como beuna persona. La historia de Mandela está vinculada por completo a la de Sudáfrica, el régimen cruel del apartheid y de cómo este hombre, tras cerca de veinte años de encierro en una prisión, salió de la misma determinado no a exigir venganza, ni a levantar a los suyos contra los otros, ni a iniciar revueltas, ni a hundir el país, no. Podía haber hecho todo eso, y es lo que habitualmente vemos en la vida real. Líderes que se levantan en armas contra otros líderes, dirigentes que enarbolan la lucha y la batalla frente a otros dirigentes, y el resultado es el de siempre. Destrucción, guerra y bellos ideales pisoteados por la masa de infelices que es llevada al sacrifico. Recordemos, Mandela tenía la tentación de hacer eso, pero se negó. Vio en su época de cárcel lo que significa el abandono, la miseria y la tristeza de un país, su país. Y quiso remediarlo no mediante la lucha, sino el convencimiento, no con la confrontación, sino con el acuerdo, y no con la guerra, sino con la palabra y la democracia. Jugo muy fuerte por esa apuesta, corrió muchos riesgos, pero le salió bien. No nos engañemos, había muchos factores que jugaban en contra de Mandela y en varias ocasiones las cosas estuvieron a punto de descarrilar, lo que hubiera significado una guerra civil muy cruenta en el país, pero al final, con la perseverancia de su liderazgo y no pocas dosis de pragmatismo, ayuda internacional y, llamémoslo así, suerte, Mandela logró un éxito inmenso. Desmontó la estructura de segregación racial que dominaba el país y logró convertir a Sudáfrica en un ejemplo para el mundo. No negaré que en ese país aún hay muchísimas cosas para hacer. Los guetos siguen existiendo, y en ellos la población mayoritaria sigue siendo la negra, la violencia en las calles es muy elevada y para los patrones occidentales la desigualdad económica del país es insoportable, pero si miramos sólo unos años hacia atrás y vemos el precipicio por el que se podía haber despeñado no es una exageración decir que lo de Sudáfrica es un milagro, una historia de película, Invictus, por ejemplo, en la que el conjunto de la sociedad del país es merecedora de elogio, pero en la que una persona supo encauzar ese sentimiento y alentarlo y llevarlo a su meta. Ese es Nelson Mandela.

Otro líder negro, Martin Luther King, posee un día dedicado a su memoria, pero sólo en los Estados Unidos. Proclamó a los cuatro vientos su sueño de una nación, un mundo, de personas libres e iguales, pero la violencia fanática le impidió ver la caída de la segregación racial en Norteamérica y otros países. Mandela también tuvo un sueño, pero ha diferencia del reverendo King ha logrado verlo hecho realidad, ha luchado y trabajado por convertir sus sueños, los de muchas personas, en algo cierto, y ese es uno de los mayores éxitos que se pueden alcanzar en la vida de cualquier ciudadano. Como para no celebrarlo.

viernes, julio 16, 2010

Sol hasta de noche

Esta semana ha hecho un sol radiante en Madrid, inmenso, sin ninguna nube. Millones de watios de potencia desperdigados por la ciudad y alrededores, y completamente desaprovechados. No lo entiendo. Pese a ello hay noticias esperanzadoras, y la última ha sido el éxito del avión solar “Solar Impulse” que ha permanecido volando 26 horas seguidas, lo que quiere decir que, aún siendo solar, vuela de noche. Esto es un avance espectacular, y muy de agradecer. La cosa tiene truco en forma de baterías, claro, pero no deja de ser fantástico.

El avión tiene un aspecto muy frágil. Parece más un ejercicio de aeromodelismo con la escala equivocada. De enormes alas, cubiertas de paneles solares, con una cabina enana en la que el piloto no habrá encontrado comodidad alguna, un fuselaje largo y muy estrecho, amplio timón de cola y cuatro motores de eléctricos de hélice, el reto del Impulse era lograr el despegue, vuelo sostenido y aterrizaje sin consumir una gota de combustible. Supongo que el modelo que ahora vemos es el fruto de muchos ensayos, experimentos fallidos y pruebas más o menos exitosas.
En su web oficial se cuentan algunas cosas de estas, y en la de Solvay, fabricante de células solares entre otras cosas y uno de los patrocinadores del asunto, se puede ver que este proyecto se empezó a gestar en el año 2003. Siete años de investigaciones, esfuerzos y trabajo, con un coste que según he oído se estima en torno a los 100 millones de euros, y que finalmente ha sido coronado con el éxito. Es cierto que el modelo triunfante aún es un prototipo, y si lo vemos comparado con el mundo de los coches, aún es más parecido a los modelos solares que vemos como atracción de feria que a los vehículos que usamos en el día a día, pero no es menos cierto que supone un avance considerable. Por primera vez se ha logrado un vuelo nocturno continuado sustentado solamente en las baterías, lo que demuestra la mejora de las mismas, y todo el aparato ha funcionado durante el tiempo de vuelo. Esto hace unos años era impensable. ¿Quiere decirse que los aviones comerciales del futuro serán así? No, no, esta tecnología es aún incapaz de hacer volar a grandes aparatos y con cargas pesadas y pasaje abundante, pero a escala este vuelo creo que es comparable con el que realizaron los hermanos Wright en 1903. También es importante porque enseña que la implantación de la tecnología solar, costosa e inmadura hoy en día, es uno de los caminos que debemos llevar a cabo en el futuro sí o si. Este proyecto, muy caro, sólo ha sido posible porque Solvay, Deutsche Bank y otros patrocinadores han puesto el dinero para ello y lo han usado como soporte publicitario. Es investigación aplicada, sí, pero en un estadio muy preliminar y completamente alejado del mundo comercial. Vamos, que no es rentable. Sin embargo, si se invierte de manera sostenida y responsable en estas tecnologías poco a poco lograremos ir sustituyendo algunos sistemas de los que usamos hoy en día en nuestras vidas y que se alimentan de electricidad fósil por electricidad proveniente del sol. Empezaremos por lo que menos consume y menso se nota, sí, pero poco a poco iremos avanzando en ese camino, y a medida que el sector crezca su rentabilidad también lo hará, y la inversión aumentará y esa industria despegará de verdad. Lenta y vacilante al principio, como el Solar Impulse, pero lo logrará.

Y es que además necesitamos que sea así., No nos damos cuenta, pero nuestra sociedad, nuestro modo de vida, incluso nuestra supervivencia como especie si me apuran, depende demasiado del petróleo. Su escasez acabaría con nuestras industrias, transportes y adelantos. Puede que no lo vea, pero somos cocainónamos sociales del oro negro, y eso puede acabar matándonos. Pasar de él y adoptar otra estructura energética será, como en todos los procesos de desintoxicación, difícil y costoso, y largo en el tiempo, pero debemos empezar a hacerlo, porque aunque no lo creamos,
no tenemos todo el tiempo del mundo.

jueves, julio 15, 2010

El enemigo que nos rodea

Como era de esperar la sesión de ayer del debate sobre el estado de la nación no ofreció novedades, y sí el duelo dialéctico habitual, que no es útil al país y que muestra las enormes carencias de nuestros líderes, así que voy a hablar de algo muy distinto, y no muy bonito, por cierto. Una sentencia pionera, conocida esta semana, condena a la empresa Uralita a indemnizar a varios vecinos de las localidades catalanas en las que estaban sitas sus plantas por haber contraído enfermedades tras respirar el polvo de amianto que, sin control, salía de sus instalaciones. Que sepa yo, es el primer caso de este tipo en España.

Todos tendremos experiencias de fábricas que, en nuestras localidades, echan humo y porquerías sin control. En el caso de Elorrio, mi pueblo natal, no es una, sino un montón las empresas que, desde que tengo uso de razón, y bastante antes, no dejan de emitir humo, ceniza, polvo, ruido y suciedad sin control ni recato alguno. En una comarca y un pueblo dominado por la industria, lleno de fundiciones y estampaciones para automoción, esas chimeneas sucias eran y siguen siendo en parte sinónimo de riqueza y trabajo. Si la contaminación en el pueblo ha descendido en estos últimos años no ha sido por la concienciación ecológica, sino porque las crisis, esta y las anteriores, han ido cerrando empresas y arruinando sus chimeneas. Los niveles de cáncer que se registran en Elorrio son inmensos, y es triste, pero es difícil que alguno de sus residentes no tenga un familiar o conocido que no haya desarrollado la enfermedad. Al nivel “normal” de extensión de esta enfermedad se añade en los pueblos pequeños los problemas de cosanguineidad, que hacen que ciertas familias tengan sus cánceres propios heredados de padres a hijos de manera continua, pero aún así, hay demasiado cáncer en Elorrio. ¿Por qué? Se que hace años el Gobierno Vasco hizo análisis del agua que se consume, y dieron negativo, porque no es maravillosa pero sí es buena. No, el problema no está en el agua, sino en el aire, cargado de partículas y basura que día a día se respiran sin control. Metales pesados, óxidos, cenizas y a saber qué más que no dejan de salir de esos edificios medio ruinosos llenos de polvo y suciedad que están por todas partes. Eso lo sabe todo el mundo, pero lo que ocurre, no nos engañemos, es que si actuamos para evitarlo los costes económicos pueden ser tales que muchas empresas se verían abocadas al cierre, y en estos tiempos de crisis el de la contaminación es el menor de los problemas. Sin embargo, si hacemos un balance financiero de costes y beneficios, socialmente es rentable controlar todo eso. ¿Cuánto cuesta instalar un sistema de filtros para depurar lo que exhalan las chimeneas? ¿Cuánto cuesta un tratamiento contra el cáncer de garganta? ¿Contra la leucemia? ¿Cuánto supone para el estado las invalidades permanentes que muchas personas tienen, algunas desde la treintena?. Y eso sin contar los costes humanos y sentimentales que suponen estas enfermedades y su calvario de sufrimiento asociado, para el que las padece y los que les rodean. ¿En serio no es rentable hacer algo? Conocí un nuevo caso hace dos fines de semana, de una amiga mía un año menor que yo, cuya vida está arruinada, aunque afortunadamente parece que va a salir adelante, y el consejo que les dieron los médicos del hospital en el que le trataron fue que saliera del pueblo, que se fuera de allí, porque necesitaba respirar otro aire, y es lo que ella y su familia van a hacer.

Cuando llega septiembre y las temporadas de viento sur, muchos de los humos de las fábricas sitas junto a la casa de mis padres corren como locos y en su camino atraviesan el parvulario y el colegio público. Desde mi balcón llevo años viendo como, sin parar, esa ceniza apestosa se deposita en el asfalto, las ventanas y plantas de mi casa y, esto es lo peor, en los pulmones míos y en los de los críos, que juegan rodeados por ese enemigo silencioso y oscuro. A algunos no, pero a otros les marcará su futuro y, sí, les matará. ¿Veremos alguna vez en Elorrio sentencias como las de Uralita? Creo… confío en que sí.

miércoles, julio 14, 2010

Grecia vuelve al mercado

El mundial ha permitido a mucha gente evadirse de la realidad e instalarse en el mundo de los sueños del balón. Sin embargo no hay placebos eternos, y tras las resacas de este inicio de semana la realidad vuelve, en forma de huelga de metro de Madrid con servicios mínimos, de debate sobre el Estado de la Nación con, previsiblemente, escasos resultados, y, como no, problemas económicos, porque homenajeando al bueno de Monterroso, cuando el hincha futbolero despertó de su victoria, la crisis seguía allí.

Uno de los clásicos de la temporada que ayer asomó la cabeza en medio de las celebraciones fue Grecia. No se como a nadie, ni siquiera al gobierno, no se le ha ocurrido la idea de vender camisetas en las que ponga “No soy Grecia” o “NO somos como Grecia” y algunos templos derruidos hagan de fondo de las inscripciones.
La cosa es que ayer Grecia volvió al mercado de emisiones de deuda y colocó 1.625 millones de euros. Los titulares de los medios, pese a ser variados, tratan a esta como una muy buena noticia, un síntoma de mejoría general de la economía griega y, por extensión, de la eurozona, lo que provocó alzas en las bolsas y en la cotización del euro. Miel sobre hojuelas. Leyendo un poco la noticia, sin embargo, la cosa a mi me parece bastante más oscura. Cierto es que Grecia ha vendido sus títulos, y con un margen interesante respecto a la oferta de los mismos que casi triplica su volumen, pero resulta que la deuda colocadas es a seis meses, es decir, vence el 13 de Enero de 2011, y a un tipo de interés del 4,65%. Para que se hagan una idea, España colocará el jueves una emisión de deuda a 15 años, a devolverla en 2025, vamos, y se espera un tipo de interés en torno al 4,4 o ligeramente superior. ¿Qué nos dice todo esto? Que para los inversores Grecia tiene tanto futuro en los próximos meses como España en los próximos años. Se me antoja muy difícil, por no decir imposible, que Grecia pueda crecer económicamente a una tasa del 4% como para generar recursos que le permitan en enero del año que viene devolver esos 1.625 millones de euros y su interés correspondiente. Lo de ayer más parece un ejercicio de usura o de especulación organizada que otra cosa. Se acude a la subasta y se compra a ese precio tan alto sabiendo que el gobierno heleno no podrá pagarlo, pero que otro lo hará en su lugar, y visto así la noticia no me parece tan buena. Sospecho que esto no es sino otro paso en el proceso de agonía, de muerte a cámara lenta que vive la economía griega y que ninguno de los países que asisten al espectáculo, léase la Unión europea y otros organismos internacionales, parecen ser capaces de asimilar ni de cortar por lo sano. Grecia va camino de la insolvencia, y lo mejor que se podría hacer es decretarla, de manera organizada, y reestructurar su deuda y pagos, pero ya. Varias emisiones más como las de ayer y el volumen de intereses a pagar se convertirán en explosivos e inabordables, no sólo para ellos, sino para el resto de Europa. Como verán, el problema, lejos de solucionarse, tiende a enquistarse, y eso no es bueno.

Así las cosas, ¿cómo se va a valorar en los test de estrés bancario el volumen de deuda griega? En este caso los bancos alemanes son los principales interesados en que no se haga “a la baja” y salgan mal en la foto.
Algo parecido a lo que sucede en España con los créditos inmobiliarios, cuya forma de valorarlos en las pruebas empieza a poner nervioso al gobierno. Recordemos que las pruebas de esfuerzo sólo tranquilizarán, para eso se hacen, si se realizan de manera seria, objetiva y realista (traducido, Dura). Creo que es la semana que viene cuando se publican, y pueden dar un respiro en los mercados de cara al Agosto vacacional, pero en septiembre, sospecho, este dinosaurio de la crisis volverá con ánimos renovados.

martes, julio 13, 2010

Calles repletas

La celebración y fiesta que se vivió ayer en Madrid con motivo de la llegada de los jugadores de la selección de fútbol fue apoteósica. Lo vi por la tele, así que no estuve presente entre la multitud ni puedo contar nada de abrazos, empujones ni gritos a mis espaldas, pero las imágenes mostraban justo lo contrario de lo que fotografié el Domingo, la emoción desbordada frente a la ilusión contenida, la pasión frente al recogimiento, las calles repletas y ruidosas frente a las avenidas vacías y muertas, y todo en sólo veinticuatro horas de diferencia.

Lo que se pudo ver ayer por la tele era una sociedad alegre, enaltecida y fervorosa ante sus ídolos del deporte, ataviada de banderas nacionales liberadas de complejos y siendo feliz. Esta frase en sí misma tiene petróleo a la hora de analizarla y extraer conclusiones. Los periódicos, a parte de fotos grandiosas y artículos deportivos y de crónica social, recogerán hoy muchas reflexiones sobre lo que indica esta movilización, y hay montones de derivadas. Entre ellas yo me quiero fijar en dos. Una es la del seguimiento de la sociedad, el cómo ha encumbrado a este grupo de personas como sus líderes y referentes, y eso en parte puede ser debido a que el campo de juego del liderazgo está vacío en España. Mes a mes el CIS nos muestran como la percepción de los políticos es cada vez pero a ojos del ciudadano. Se han consolidado como el tercer problema de España, lo que es un dato alarmante, y nadie hace nada para solucionarlo. En todo el espectro político vemos mediocridad, falta de coraje, bajeza moral y una tendencia a echar las culpas a otros y no asumir responsabilidades propias de un infantilismo inmaduro. Muchos otros estamentos clásicos, como los sindicatos, patronal y otras entidades profesionales, ofrecen igualmente una imagen caduca, poco profesional y nada responsable, y la iglesia, referente estable en el tiempo, no pasa por su mejor momento que digamos. A la sociedad, como a la naturaleza, le horrorizan los vacíos, algo debe llenarlos, y esta selección de fútbol (recuerdo que, en mi opinión, el fútbol no es más que una tontería que no me gusta nada) ha llenado ese hueco, ha movilizado al país y ha sabido canalizar el ansia de liderazgo que demandaba en estos momentos. Probablemente sea un hecho pasajero, y cuando mañana empiece el debate sobre el estado de la nación y veamos el habitual cruce de reproche sen la tribuna entre ZP y Rajoy y notemos otra vez la huelga de metro en Madrid nos demos de bruces contra la realidad, pero está claro que los políticos de este país, ensimismados en sus ombligos personales e incapaces de ver más allá de las fronteras de su aldea, han sido barridos del mapa durante un par de días. La imagen de ayer en la Moncloa de cientos de personas alabando a Iniesta mientras que ZP no sabía que hacer era un buen síntoma de quién mandaba y quién no. La imagen de Iniesta y de Vicente del Bosque, el seleccionador, me permite hacer otra reflexión, que no tiene que ver con el deporte, sino con la profesionalidad. Iniesta es un tipo bajo, blanquito, casi calvo, feo de solemnidad y tímido hasta decir basta. Del Bosque es rechoncho, tiene un bigote desmelenado, aspecto similar al padre de Zipi y Zape y pose algo cutre.

Ninguno de ellos podría anunciar colonias, perfumes, calzoncillos o algo similar, y jamás serían portadas de revistas glamourosas ni de carne de pasarela. Son un deshecho para el mundo del marketing y de la imagen que nos domina. Pero son profesionales. De hecho son los mejores del mundo en su oficio. Alejados de la imagen de chulo y prepotente que está de moda, poseyendo modales correctos y educados, y siendo humildes y responsables, estas dos personas son la antítesis del modelo de comportamiento que se nos vende a todas horas en televisión y el resto de medios. Son gente normal, y triunfan, porque son buenos y normales. Esto parece obvio, y debiera serlo, pero es revolucionario. Y está bien.

lunes, julio 12, 2010

Calles vacías

Probablemente ayer se batió el record de audiencia televisiva en España, puede que incluso se superen los registros de la época en la que sólo había un canal. Millones de personas se encerraron en sus casas como llamados por un decreto ley, y todo para ver un partido de fútbol, solamente eso. A medida que avanzaba la tarde el sonido de trompetas, bocinas, y demás artefactos ruidosos se iba apagando por las calles de Madrid y todos corrían como posesos hacia casas, bares y demás puntos de reunión.

¿Todos? No, parodiando al cómic de Asterix, algunos irreductibles decidimos aprovecha la tarde noche de ayer para ver un espectáculo que tiene que ver con el fútbol.. y no. Como he dicho muchas veces Internet es maravilloso, y a un genio se le ocurrió la semana pasada que se podía aprovechar la hora del partido, y la previsible e inmensa audiencia del mismo, para sacar fotos y contemplar los paisajes de nuestras ciudades vacíos, desolados.
Proyecto para una España fantasma, lo llamó el creador, y yo decidí dar mi apoyo a la iniciativa. Así, con mi cámara y mucho calor, empecé mi recorrido a las 20:10 en torno a la esquina del Parque del Retiro con Odónell y Alcalá. Ya por entonces la circulación era escasa, y entre semáforo y semáforo se podían captar huecos inmensos. Me cogí el metro y me planté en Sol a las 20:30, al inicio de partido. Fuentes bastante desiertas y aficionados con banderas que más parecían perdidos en busca de un local que otra cosa. Subiendo por Preciados a Callao había gente, pero mucho menos de lo habitual, y ya en Callao la vista de Gran Vía era preciosa. Hacia la bajada de Plaza de España lo que más se veían eran autobuses, pero no muchos. Casi ningún coche y muy poco ruido. En la isleta que da continuación a la Avenida hacia Telefónica estábamos varias personas haciendo fotos, diría que más que los coches que nos perturbaban. Andando un poco llegué a la Red de San Luís, frente a la Telefónica. Y allí se veía ya el tercer tramo de la Gran Vía, de bajada hacia Alcalá, con algunos coches dispersos y poco más. Se podía andar por los pasos de cebra y los carriles sin mucha preocupación, y la vista, vacía, inmensa y silenciosa, era impactante. Como todavía quedaba luz decidí arriesgarme y cogí el metro hasta Cuatro caminos. Allí confluyen Santa Engracia, Bravo Murillo, Reina Victoria y Raimundo Fernández Villaverde, ambas cuatro muy desiertas, pero a excepción de esta última, la perspectiva no permitía tomar imágenes muy impactantes. Empecé a bajar Fernández Villaverde hacia Nuevos Ministerios, porque quería el premio gordo, ver la mayor calle de la ciudad, el Paseo de la Castellana, y comprobar si estaba desierta. Avanzando por la acera llega un momento en el que Fernández Villaverde se convierte en paso elevado sobre la Castellana y la acera sigue por los carriles laterales en descenso. Sin embargo avancé por el puente por una especie de acera pasillo que hay en los laterales de no más de cincuenta centímetros de ancho, llena de rebordes y obstáculos donde tropezarse y hacerse heridas en las piernas, ya que evidentemente no está pensada para caminar por ella. Así, entre sudores y cansancios, llegué a situarme sobre la mediana de la Castellana.

La vista hacia Nuevos Ministerios era desoladora, con más de diez carriles desiertos hacia la plaza de San Juan de la cruz, pero me di al vuelta, crucé andando los carriles del puente y miré hacia Plaza Castilla… y se hizo el vació. Casi dos kilómetros de avenida desiertos, con apenas tres o cuatros coches hasta donde podía distinguir, y un silencio sepulcral. La imagen era tremenda. Trabajo en esa calle, y acostumbrado a su ruido constante y tráfico demencial, la visión de ayer rozaba lo dramático. Estuve más de un cuarto de hora encima del puente, ensimismado, sobe el vacío, sobre la nada,
sobre una ciudad que se recogía antes del bullicio de esta noche. Mereció la pena.

viernes, julio 09, 2010

¡¡Mira Doc!!, es George, George McFly

Hoy me voy a abstraer de la actualidad diaria, cargada de noticias muy relevantes como la aprobación de la nueva ley de cajas, o la situación de distensión aparente que se vive en Cuba. Incluso voy a ningunear al pulpo Paul, que a este paso se va a convertir en la mascota oficial del gobierno de España, y es que buceando ayer por la red di con un aniversario que se me había pasado por completo, y es que el 3 de julio de 1985, hace una semana, se estrenó en Estados Unidos “Regreso al futuro” la primera película de lo que sería una trilogía mítica que, para que negarlo, me encanta.

Lo primero que me sucedió ayer cuando me di cuenta del aniversario es exclamar un “joder, ya han pasado 25 años” y supongo que puse una cara de compungido. No vi esa película en cine porque en aquellos tiempos el cine de Elorrio estaba cerrado y sólo servía para echar piedras en verano y bolas de nieve en invierno contra los cristales de la fachada, pero ni soy capaz de contar cuantas veces las he visto en televisión. Marty McFly y Doc Brown son una pareja mítica, adorable, maravillosa, que se lo pasa en grande saltando hacia el pasado o al futuro, y que cuentan unas historias fascinantes, emocionantes y divertidas. El argumetno básico de las tres películas es el de que Doc Brown, arquetipo del científico loco, ha inventado una máquina del tiempo que, por sucesos varios, es utilizada por Marty, un adolescente amigo suyo. En la primera película Marty viaja a los años sesenta y está a punto de frustrar el matrimonio de sus padres, en aquel momento adolescentes. Los acontecimientos se complican y finalmente logra unir nuevamente su padre George y su madre Lorraine. Las dos películas restantes ofrecen nuevos saltos temporales, al futuro y al oeste respectivamente, en los que se juega de manera constante y muy divertida con las paradojas temporales, los universos alternativos y muchas otras cuestiones de ese tipo. Los actores, Cristopher Lloyd como Doc y Michael j Fox como Marty, están soberbios, y al menos para mi esos serán los papeles con los que pasen a la historia. Los guiones son fabulosos, y hay diálogos maravillosos y muy divertidos que, en su contexto, son muy difíciles de superar. Y las pelis entretienen y hacen reír. Son un ejercicio de pura evasión bien hecha, con un espíritu aventurero que hoy en día escasea, y dan la sensación de que quienes trabajaron en ellas se lo pasaron como enanos, y logran transmitir esa frescura al público. La recaudación de las salas fue muy buena, y de hecho
Wikipedia señala que fue la más taquillera de ese año 1985, con 210 millones de dólares de la época para un presupuesto de 19 millones. Lo coge ahora James Cameron y con lo que se gasta sería capaz hasta de crear el autentico condensador de flujo, y los pelos locos de Doc Brown serían tridimensionales y se saldrían de la pantalla, pero seguro que la historia sería aburrida, sosa y con poca gracia. Afortunadamente en la época aún quedaba algo de espíritu transgresor y friqui tecnológico, que fue capaz de alumbrar esta maravilla. La segunda y tercer aparte, pese a perder la novedad de los protagonistas y del esquema narrativo, logran mantener un nivel muy alto y no desmerecen para nada el original. Además tienen la ventaja de que como ya han mostrado a Doc joven y viejo eliminan la posibilidad de que Geoge Lucas haga una precuela…

¿Quieren un plan maravilloso para este caluroso fin de semana de Julio? Véanse las películas de Regreso al Futuro, suban al
Delorean DMC 12, el coche en el que está instalada la máquina del tiempo y que todos los adictos a la serie ansiamos ver algún día moviéndose por la calle, conecten los circuitos temporales a la fecha que más deseen y prepárense para fluzear hacia el reino de la fantasía. Les aseguro que se lo van a pasar en grande, se divertirán y serán mucho más felices, verdad?? Doc????