¿Quién manda realmente en el mundo? Para algunos la respuesta es obvia, los líderes elegidos como gobernantes de los países, mientras que para otros son señores ocultos en al sombra, tenebrosos, que se esconden de los focos y hacen y deshacen a sus anchas. Creo que ambas posturas tienen parte de razón, pero me temo que, cada vez más, defienden a poderosos que en el fondo no lo son. Hay presidentes de gobierno que pintan en el mundo tanto como Lady Gaga en la historia de la música, y el hecho de que a esta última le hayan dado muchos Grammys es otra prueba de su inanidad sonora.
Hay hoy una foto en los medios que explica muy bien como funciona este mundo, y que es la portada de la edición de El País. En ella aparece Zapatero en un desayuno, o merienda, no estoy seguro, celebrada ayer en Nueva York. Rodeado de su Ministro de Exteriores y altos funcionarios de Moncloa, como Bernardino León, ZP habla para convencer a los que se sientan con él en la mesa. ¿Y quienes son? Ejecutivos de Wall Street, gestores de fondos de inversión, directores de entidades financieras, en definitiva los que mueven el dinero que se le ha prestado a España durante los años de bonanza y los que, obviamente, exigen cobrar su intereses, en nombre suyo y en el de los clientes que representan. En esa foto es ZP el que ha sido elegido con los votos populares, pero el lado de la mesa en la que está Zapatero es el que no manda en la imagen. Es el otro lado el que gobierna y hace de juez, y parece que escucha atentamente al testigo que ha hecho llamar a su estrado particular. Lo de ayer fue un nuevo intento de convencer a ese grupo de inversores de que mantengan su esperanza y confianza en el desarrollo de la economía española. En una entrevista también realizada ayer y publicada en el Wall Street Journal Zapatero sigue con ese ejercicio de tratar de aplacar a los mercados, aunque nuevamente lo hace mal, porque incurre en el reiterado error de dar por cerrado el episodio de la crisis de deuda de esta primavera y afirmar que el futuro ya está aquí y que todo serán buenas noticias para España y la Unión Europea. Grave error, y si no que vea la situación en la que se encuentra Irlanda, cuyas primas de deuda han empezado nuevamente a subir al calor de nuevos rumores de quiebras bancarias. La cuestión es que cada dos por tres dirigentes de gobiernos, en este caso españoles, tienen que irse de viaje a las ciudades en las que residen los acreedores para confesarse ante ellos, realizar un cristiano propósito de enmienda y prometer que van a ser buenos y que pagarán lo que deben. Atrapados en una masa de deuda ingente, están obligados a encorsetar las economías de sus países para tratar de sacra todo el jugo posible y calmar la sed de intereses de los prestamistas, como siempre ha sido en la historia. Eso hace que ejercicios de protesta nacional, como es el caso de la equivocada huelga general de la semana que viene, estén abocados al fracaso desde su misma convocatoria. Independientemente del seguimiento que puedan tener, y la de España tiene pinta de que va a ser una huelga poco significativa, los gobernantes a los que se les protesta no pueden cambiar las reformas que han emprendido, y otras que vendrán. De los excesos de hace años vienen las purgas que ahora vivimos, y pese a todo los manirrotos gobernantes localistas pretenden seguir gastando a manos llenas como si dispusieran de todos esos recursos. “Sostenella y no enmendalla”.
Viendo las imágenes de la reunión de ayer me vino a la memoria un recuerdo infantil, de cuando en el colegio estudiábamos la historia de España y Europa en la Edad Media y Moderna, y aparecían por allí personajes como los Fugger, aquellos banqueros alemanes que prestaban dinero a los reyes de España, Francia y otras naciones, y que asistían a la quiebra de los estados sabiendo que serían los primeros en cobrar. Estudiarlo entonces parecía una antigualla, algo lejano de la sofisticación financiera que vivimos, pero lo cierto es que ayer ZP se reunió con la versión actualizada de esos Fugger, y como en el pasado, el reino de España volvía a estar en sus manos.
miércoles, septiembre 22, 2010
martes, septiembre 21, 2010
Donde escondemos el ATC
Si se acuerdan hace unos meses hubo una encendida polémica sobre la ubicación del ATC, el Almacén Temporal Centralizado de residuos nucleares de alta intensidad. En aquellos días se presentaron algunos municipios valientes, que todo lo tenían en contra, para acoger esa instalación. A lo largo del fin de semana, y en medio de un nuevo desastre de gestión por parte del gobierno, la polémica ha vuelto. En el Consejo de Ministros del Viernes se conoció que los técnicos estiman que Zarra, Valencia, es el mejor candidato para alojar el ATC.
Pero lo que se suponía que iba a ser una decisión técnica acabó en una bronca en la mesa de Ministros y al final no se acordó nada. Las posturas son claras. El Ministerio de Industria quiere empezar las obras ya, y el dictamen técnico es que gana Zarra por poco. Sin embargo, con las encuestas hundidas y con elecciones a la vista, el gobierno, en este caso la Vicepresidente de la Vega, no quiere ni oír hablar de poner el ATC en alguna comunidad en al que el PSOE se juegue algo. En Valencia, con una dura campaña para expulsar al PP de Camps de la Generalitat, de momento los sondeos no apuntan una subida socialista, y esta ubicación no sería un gran apoyo que digamos. Alarte, el actual líder de los socialistas valencianos, está claramente en contra. La segunda opción por puntos, muy cerca de la primera, es Ascó, en Tarragona. Me huele que finalmente esta será la localidad escogida, porque como Zarra también está cerca de una central nuclear existente pero dispone de muchas mejores comunicaciones e infraestructuras a su alrededor. Sin embargo en noviembre hay elecciones en Cataluña y, obviamente, de llevar allí el ATC el PSOE de Montilla desaparecería aún más del mapa de lo que ya auguran los sondeos. Así que nada. Tras la bronca del Viernes se decidió esconder el estudio técnico debajo de algunos archivadores y no hacer nada. Obviamente el Sábado todo eran críticas, y con mucha razón, al cobarde e infantil comportamiento del gobierno. Y esos dos adjetivos que he puesto me parecen los más relevantes. Cobarde porque, movido por encuestas diarias, el gobierno parece incapaz de tomar decisiones, que es para lo que se le paga. Y la del ATC es de las que no puede rehuir, y por cuestiones técnicas y de seguridad, debe imponer una vez hecha la selección entre los candidatos. Y si no los hubiera es su potestad elegir donde hacerlo y se acabó. Y es infantil porque desde un principio no se ha explicado a la sociedad, claramente y con cifras, qué es el ATC, para qué sirve, porqué lo necesitamos y lo que nos cuesta que no lo tengamos. Ahora mismo pagamos miles de euros diarios a Francia en concepto de alquiler por tener allí nuestros residuos. En el fondo la desastrosa gestión del asunto del ATC no es sino otra derivada de la cada vez más insostenible política energética que se desarrolla en este país, y de la que son cómplices el PSOE y el PP. Arruinada por un mar de subvenciones a instalaciones renovables que no producen nada, las arcas públicas tiemblan por el llamado déficit de tarifa, las empresas viven en un mundo donde las normas cambian sin cesar ni rumbo y los apaños para controlar el precio de la luz por parte de las dos fuerzas políticas parecen una timba de trileros, justo en una materia en la que los técnicos y su seriedad debieran ser los que tomaran las decisiones precisas. Nos jugamos en esto mucho más de lo que nos creemos.
Asi que de lo del ATC, de momento nada de nada. A ver si después de las catalanas se decide algo, pero conociendo el percal quien sabe. De momento, y dado que nadie les va a explicar a ustedes de que va este negocio nuclear, les recomiendo el libro “Nucleares, por qué no” del divulgador español Manuel Lozano Leyva. Un completo análisis de cómo funciona la energía nuclear, la física que se esconde detrás, las centrales, los residuos y todos los aspectos polémicos que rodean a esta, por el momento insustituible, fuente de energía. Además está en bolsillo por pocos euros, por lo que les garantizará entretenimiento y sabiduría a bajo precio. Ideal en estos tiempos.
Pero lo que se suponía que iba a ser una decisión técnica acabó en una bronca en la mesa de Ministros y al final no se acordó nada. Las posturas son claras. El Ministerio de Industria quiere empezar las obras ya, y el dictamen técnico es que gana Zarra por poco. Sin embargo, con las encuestas hundidas y con elecciones a la vista, el gobierno, en este caso la Vicepresidente de la Vega, no quiere ni oír hablar de poner el ATC en alguna comunidad en al que el PSOE se juegue algo. En Valencia, con una dura campaña para expulsar al PP de Camps de la Generalitat, de momento los sondeos no apuntan una subida socialista, y esta ubicación no sería un gran apoyo que digamos. Alarte, el actual líder de los socialistas valencianos, está claramente en contra. La segunda opción por puntos, muy cerca de la primera, es Ascó, en Tarragona. Me huele que finalmente esta será la localidad escogida, porque como Zarra también está cerca de una central nuclear existente pero dispone de muchas mejores comunicaciones e infraestructuras a su alrededor. Sin embargo en noviembre hay elecciones en Cataluña y, obviamente, de llevar allí el ATC el PSOE de Montilla desaparecería aún más del mapa de lo que ya auguran los sondeos. Así que nada. Tras la bronca del Viernes se decidió esconder el estudio técnico debajo de algunos archivadores y no hacer nada. Obviamente el Sábado todo eran críticas, y con mucha razón, al cobarde e infantil comportamiento del gobierno. Y esos dos adjetivos que he puesto me parecen los más relevantes. Cobarde porque, movido por encuestas diarias, el gobierno parece incapaz de tomar decisiones, que es para lo que se le paga. Y la del ATC es de las que no puede rehuir, y por cuestiones técnicas y de seguridad, debe imponer una vez hecha la selección entre los candidatos. Y si no los hubiera es su potestad elegir donde hacerlo y se acabó. Y es infantil porque desde un principio no se ha explicado a la sociedad, claramente y con cifras, qué es el ATC, para qué sirve, porqué lo necesitamos y lo que nos cuesta que no lo tengamos. Ahora mismo pagamos miles de euros diarios a Francia en concepto de alquiler por tener allí nuestros residuos. En el fondo la desastrosa gestión del asunto del ATC no es sino otra derivada de la cada vez más insostenible política energética que se desarrolla en este país, y de la que son cómplices el PSOE y el PP. Arruinada por un mar de subvenciones a instalaciones renovables que no producen nada, las arcas públicas tiemblan por el llamado déficit de tarifa, las empresas viven en un mundo donde las normas cambian sin cesar ni rumbo y los apaños para controlar el precio de la luz por parte de las dos fuerzas políticas parecen una timba de trileros, justo en una materia en la que los técnicos y su seriedad debieran ser los que tomaran las decisiones precisas. Nos jugamos en esto mucho más de lo que nos creemos.
Asi que de lo del ATC, de momento nada de nada. A ver si después de las catalanas se decide algo, pero conociendo el percal quien sabe. De momento, y dado que nadie les va a explicar a ustedes de que va este negocio nuclear, les recomiendo el libro “Nucleares, por qué no” del divulgador español Manuel Lozano Leyva. Un completo análisis de cómo funciona la energía nuclear, la física que se esconde detrás, las centrales, los residuos y todos los aspectos polémicos que rodean a esta, por el momento insustituible, fuente de energía. Además está en bolsillo por pocos euros, por lo que les garantizará entretenimiento y sabiduría a bajo precio. Ideal en estos tiempos.
lunes, septiembre 20, 2010
Labordeta
Ayer, a los setenta y cinco años de edad fallecía José Antonio Labordeta, víctima de un cáncer de próstata, la misma enfermedad que padece mi padre. Ya desde hace tiempo sus apariciones en los medios mostraban un estado de salud cada vez más frágil. La última semana el fue impuesta la orden de Alfonso X El Sabio y la escena que se podía ver, con Labordeta sentado en una silla de su casa, postrado y sin fuerzas, presagiaba este final. No lo esperaba tan inmediato, pero así ha sido.
Con Labordeta se va el hombre y el personaje, y una forma de entender la vida que va desapareciendo poco a poco. Con mucho carácter y una pose de cierto enfado permanente, mi edad no me permitió conocer al Labordeta de la canción protesta de finales del franquismo. Sus canciones eran más declaraciones sal viento con música de fondo que canciones en sí mismas, pero en aquellos momentos era el mensaje y no la melodía lo importante. Desaparecido unos años volvió a la escena pública a través de dos facetas muy distintas. Una como Diputado en el Congreso por la Chunta Aragonesista durante dos legislaturas, en las que se vió cómo alguien que no era político ejercía de tal. Sin las ataduras del marketing ni del diseño, con unos escaños que no eran trascendentes para la vida nacional y desde una formación que no pintaba nada en la cámara Labordeta decía lo que pensaba, lo que es un mérito muy grande en estos tiempos. Se podía estar de acuerdo con él o no, pero desde luego sus intervenciones merecían ser vistas. Consiguió una relevancia social enorme al mandar a la mierda desde la tribuna a algunos diputados del PP que no se callaban mientras hablaba, y su libro de crónicas parlamentarias recogía opiniones sobre todos los que en aquellos momentos ocupaban el hemiciclo y sus pasillos. El otro hito en su relevancia social fue la serie de televisión “Un país en la mochila” en la que, frente a su vida parlamentaria, hacía lo que le gustaba. Se ponía las botas, ropa cómoda, cargaba su mochila de bártulos y se iba caminando por parajes naturales en los que los residentes muchas veces eran como él mismo, personas mayores, apartadas del mundo y arrinconadas por ese mismo mundo que les había dejado atrás. Sus entrevistas eran charlas a la luz de la lumbre o en medio de un consistente aperitivo mañanero. Muchas personas mayores, mi padre por ejemplo, veían esa serie y les gustaba porque salían cosas de su época, cercanas a ellas, y contadas por alguien mayor que podía ser cualquiera de ellos. Era otra de esas cosas en las que el diseño, las audiencias y el mercado televisivo no funcionaban, y que pudo desarrollarse supongo que gracias a la locura de algunos en TVE. Estaría por ver si hoy eso sería posible, pero en su momento fue un éxito atípico. Labordeta y su mochila se convirtieron en algo familiar para toda España, se hacían chistes sobre ello y muchas nuevas generaciones empezaron a conocer a ese simpático y cascarrabias abuelo que paseaba por los pueblos y que hablaba mucho y comía más. La web de TVE le ha dedicado un apartado enorme en que se recogen muchas condolencias y, de paso, todos los capítulos de la serie de la mochila. También al radio, en los últimos años, se hizo con su voz, y hasta el principio del verano participaba en el programa “No es un día cualquiera” de Pepa Fernández en RNE. Ayer Pepa estaba triste, y no era para menos. Se había ido uno de los suyos.
Me enteré de la noticia ayer al levantarme de la cama a eso de las 9, y en mi casa se vivió de una manera especial. Labordeta estos últimos años narraba con naturalidad el desarrollo de su cáncer de próstata, lo que tomaba y cómo le iba por los hospitales, y el paralelismo con la enfermedad de mi padre era obvio, así que la noticia nos puso a todos algo tristes. Otro resistente que ha caído por el cáncer, un referente menos, un ejemplo menos, un recuerdo más. Al menos queda lo que dijo e hizo, y su familia sabe que es sentida y querida por toda España, porque Labordeta ya no era alguien con ideología, era un abuelo simpático al que todos querían.
Con Labordeta se va el hombre y el personaje, y una forma de entender la vida que va desapareciendo poco a poco. Con mucho carácter y una pose de cierto enfado permanente, mi edad no me permitió conocer al Labordeta de la canción protesta de finales del franquismo. Sus canciones eran más declaraciones sal viento con música de fondo que canciones en sí mismas, pero en aquellos momentos era el mensaje y no la melodía lo importante. Desaparecido unos años volvió a la escena pública a través de dos facetas muy distintas. Una como Diputado en el Congreso por la Chunta Aragonesista durante dos legislaturas, en las que se vió cómo alguien que no era político ejercía de tal. Sin las ataduras del marketing ni del diseño, con unos escaños que no eran trascendentes para la vida nacional y desde una formación que no pintaba nada en la cámara Labordeta decía lo que pensaba, lo que es un mérito muy grande en estos tiempos. Se podía estar de acuerdo con él o no, pero desde luego sus intervenciones merecían ser vistas. Consiguió una relevancia social enorme al mandar a la mierda desde la tribuna a algunos diputados del PP que no se callaban mientras hablaba, y su libro de crónicas parlamentarias recogía opiniones sobre todos los que en aquellos momentos ocupaban el hemiciclo y sus pasillos. El otro hito en su relevancia social fue la serie de televisión “Un país en la mochila” en la que, frente a su vida parlamentaria, hacía lo que le gustaba. Se ponía las botas, ropa cómoda, cargaba su mochila de bártulos y se iba caminando por parajes naturales en los que los residentes muchas veces eran como él mismo, personas mayores, apartadas del mundo y arrinconadas por ese mismo mundo que les había dejado atrás. Sus entrevistas eran charlas a la luz de la lumbre o en medio de un consistente aperitivo mañanero. Muchas personas mayores, mi padre por ejemplo, veían esa serie y les gustaba porque salían cosas de su época, cercanas a ellas, y contadas por alguien mayor que podía ser cualquiera de ellos. Era otra de esas cosas en las que el diseño, las audiencias y el mercado televisivo no funcionaban, y que pudo desarrollarse supongo que gracias a la locura de algunos en TVE. Estaría por ver si hoy eso sería posible, pero en su momento fue un éxito atípico. Labordeta y su mochila se convirtieron en algo familiar para toda España, se hacían chistes sobre ello y muchas nuevas generaciones empezaron a conocer a ese simpático y cascarrabias abuelo que paseaba por los pueblos y que hablaba mucho y comía más. La web de TVE le ha dedicado un apartado enorme en que se recogen muchas condolencias y, de paso, todos los capítulos de la serie de la mochila. También al radio, en los últimos años, se hizo con su voz, y hasta el principio del verano participaba en el programa “No es un día cualquiera” de Pepa Fernández en RNE. Ayer Pepa estaba triste, y no era para menos. Se había ido uno de los suyos.
Me enteré de la noticia ayer al levantarme de la cama a eso de las 9, y en mi casa se vivió de una manera especial. Labordeta estos últimos años narraba con naturalidad el desarrollo de su cáncer de próstata, lo que tomaba y cómo le iba por los hospitales, y el paralelismo con la enfermedad de mi padre era obvio, así que la noticia nos puso a todos algo tristes. Otro resistente que ha caído por el cáncer, un referente menos, un ejemplo menos, un recuerdo más. Al menos queda lo que dijo e hizo, y su familia sabe que es sentida y querida por toda España, porque Labordeta ya no era alguien con ideología, era un abuelo simpático al que todos querían.
viernes, septiembre 17, 2010
Tormenta en todas partes
Esta noche ha descargado una violenta tormenta sobre Madrid. A partir de la 1:40 de l mañana, por mi barrio, el cielo se ha llenado de rayos y ruido, y sin cesar la descarga sonora y visual, ha empezado a llover con mucha fuerza, y así ha estado durante más de una hora. Y visto lo que ha sucedido en Cáceres podemos considerarnos afortunados. Hoy será un día tormentoso en casi toda España, y más o menos en todas partes se verá un bello espectáculo y en algunos sitios se correrán riesgos. Cosas de la lluvia descontrolada.
Algo similar sucedió ayer en Bruselas, bajo el supuesto refugio del edificio en el que se celebraba el Consejo Europeo, sede que no fue capaz de impedir que la tormenta se desatase en su seno con una violencia similar a la vivida esta noche en Cáceres. Ya ayer señalaba que la bronca iba a ser considerable y que al final Sarkozy ganaría la partida. Lo que no me imaginaba es hasta que punto iba a ganarla, de tal manera que ayer apareció ante los medios todo orgulloso, cargando duramente contra la Comisaria Redding y mostrando un desprecio por Durao Barroso, el Presidente de la Comisión, a la hora de la pose de la foto de familia que es digno de verse. De hecho, sorpresa, contó el presidente francés con el apoyo expreso de todos los presidentes de gobierno, incluido el de un ZP que, conociéndole, parecería más enfrentado a las medidas que desarrolla el gobierno francés. Pues no. Quizás eso que dijo Sarkozy, muy bruto pero muy certero, de porqué los que se quejan de las expulsiones no son los que acogen a los expulsados hizo que cada presidente de gobierno pensara en la reacción de su electorado particular ante la idea de acoger a los rumanos deportados, y en su mente se encendieron las alarmas electorales, y como en Fuenteovejuna, todos a una a favor de Francia (es decir, de cada uno de los estados nacionales) y todos en contra de la Comisión. ZP también, pero es que encima, en la rueda de prensa posterior fue el propio zapatero quien, haciendo una especie de broma, desveló el fondo de todo esto que antes he señalado. A preguntas de un periodista sobre la posibilidad de que los gitanos expulsados puedan trasladarse a otro país de la Unión, por ejemplo España, Zapatero dijo en tono de risa “no des pistas” que, quiere decir, en tono mucho más serio, que no los quiere ver nadie ni en pintura (lo de las encuestas electorales de antes). Así, los gitanos seguirán siendo expulsados de la Francia libre por el mero hecho de serlo, independientemente de que hayan cometido delitos o no, ninguna autoridad europea emitirá queja al respecto, porque llegado el caso todas harán lo mismo, y los editorialistas de la prensa de izquierdas no podrán evitar sentirse traicionados, y con razón, por aquellos que teóricamente debieran defender sus posturas, amparadas en al legalidad europea y en el espíritu de la construcción de la Unión. Pocas veces una cumbre comunitaria ha tenido tanto éxito mediático, y en pocas se ha visto tanto fracaso colectivo, tanta enanez política ante los graves problemas y tamaña dejadez ante el resto de la agenda de trabajo.
¿Qué opina Europa de la crisis económica, los estímulos y al deuda, el Irán nuclear, o temas así? Ni se sabe ni parece importar. Y esto es sólo el principio, recuerden. A medida que la crisis se profundice y las altas tasas de paro se conviertan en permanentes, y la sensación de pobreza y miedo se extienda por el continente veremos más episodios de este tipo. Y es que cuando uno es rico no le importa compartir sus migajas y acoger pobre, pero cuando deja de ser pudiente todos los demás pueden ser rivales. Esto, que es la verdad del asunto, no se lo van a oír ni a Sarkozy, ni a Barroso, ni a Merkel ni, por supuesto, a ZP.
Algo similar sucedió ayer en Bruselas, bajo el supuesto refugio del edificio en el que se celebraba el Consejo Europeo, sede que no fue capaz de impedir que la tormenta se desatase en su seno con una violencia similar a la vivida esta noche en Cáceres. Ya ayer señalaba que la bronca iba a ser considerable y que al final Sarkozy ganaría la partida. Lo que no me imaginaba es hasta que punto iba a ganarla, de tal manera que ayer apareció ante los medios todo orgulloso, cargando duramente contra la Comisaria Redding y mostrando un desprecio por Durao Barroso, el Presidente de la Comisión, a la hora de la pose de la foto de familia que es digno de verse. De hecho, sorpresa, contó el presidente francés con el apoyo expreso de todos los presidentes de gobierno, incluido el de un ZP que, conociéndole, parecería más enfrentado a las medidas que desarrolla el gobierno francés. Pues no. Quizás eso que dijo Sarkozy, muy bruto pero muy certero, de porqué los que se quejan de las expulsiones no son los que acogen a los expulsados hizo que cada presidente de gobierno pensara en la reacción de su electorado particular ante la idea de acoger a los rumanos deportados, y en su mente se encendieron las alarmas electorales, y como en Fuenteovejuna, todos a una a favor de Francia (es decir, de cada uno de los estados nacionales) y todos en contra de la Comisión. ZP también, pero es que encima, en la rueda de prensa posterior fue el propio zapatero quien, haciendo una especie de broma, desveló el fondo de todo esto que antes he señalado. A preguntas de un periodista sobre la posibilidad de que los gitanos expulsados puedan trasladarse a otro país de la Unión, por ejemplo España, Zapatero dijo en tono de risa “no des pistas” que, quiere decir, en tono mucho más serio, que no los quiere ver nadie ni en pintura (lo de las encuestas electorales de antes). Así, los gitanos seguirán siendo expulsados de la Francia libre por el mero hecho de serlo, independientemente de que hayan cometido delitos o no, ninguna autoridad europea emitirá queja al respecto, porque llegado el caso todas harán lo mismo, y los editorialistas de la prensa de izquierdas no podrán evitar sentirse traicionados, y con razón, por aquellos que teóricamente debieran defender sus posturas, amparadas en al legalidad europea y en el espíritu de la construcción de la Unión. Pocas veces una cumbre comunitaria ha tenido tanto éxito mediático, y en pocas se ha visto tanto fracaso colectivo, tanta enanez política ante los graves problemas y tamaña dejadez ante el resto de la agenda de trabajo.
¿Qué opina Europa de la crisis económica, los estímulos y al deuda, el Irán nuclear, o temas así? Ni se sabe ni parece importar. Y esto es sólo el principio, recuerden. A medida que la crisis se profundice y las altas tasas de paro se conviertan en permanentes, y la sensación de pobreza y miedo se extienda por el continente veremos más episodios de este tipo. Y es que cuando uno es rico no le importa compartir sus migajas y acoger pobre, pero cuando deja de ser pudiente todos los demás pueden ser rivales. Esto, que es la verdad del asunto, no se lo van a oír ni a Sarkozy, ni a Barroso, ni a Merkel ni, por supuesto, a ZP.
jueves, septiembre 16, 2010
Gitanos de quita y pon
Hoy se celebra el Consejo Europeo de jefes de estado y gobierno, y lo hace en un ambiente muy turbio a cuenta del asunto de la expulsión de los gitanos que está llevando a cabo Francia. En los últimos días ha habido un duro cruce de acusaciones entre el gobierno de Sarkozy y la Comisaria de Justicia, Vivanne Reding. Reding amenazó con sanciones contra Francia y dijo que esto le recordaba los pasados tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Francia, como buen gallito que es, respondió diciendo que esas declaraciones eran intolerables y que si Reding, luxemburguesa, los quería, podía quedarse con los gitanos.
Ayer por la noche la cosa estaba tan tensa que hubo que llamar a la calma, y quien cedió, obviamente, fue Reding (al final justificaré el uso de ese obviamente). Lo cierto es que la cosa sigue tensa y es imposible que, pese a lo que se haga dicho, en la reunión de hoy y mañana no se trate este asunto. Y es que este episodio es el primero de muchos otros que vendrán, y que demuestran que la crisis económica, que sigue, avanza destruyendo tejido social tras el impacto meramente económico. Masas de parados, pobreza, exclusión, ¿acaso nadie preveía que tanta ruina no acabaría traduciéndose en cosas así? El gobierno francés, ante un problema serio, y común a toda la Unión Europea, como es el de las bolsas de marginalidad social, que crecen por todas partes, ha optado por la solución populista. Se coge a un colectivo con una alta tasa de delincuencia y que no posea medios sociales de defensa (prensa, opinadores en televisión, empresas poderosas, etc) y se le pone el sambenito de culpable del mal, y como no se le puede deportar en el sentido antiguo dada la libertad de circulación de personas en la UE, se le “manda” de vuelta a su país de origen, que en el fondo es lo mismo. Esto a Sarkozy le está resultando rentable internamente, porque parece que en los sondeos la muestra de firmeza se salda con respaldo electoral, y esta es una de las derivadas más ocultas y graves del problema. El francés de a pie, que también se está quedando en paro, cada vez ve peor las políticas sociales y de apoyo al inmigrante, desfavorecido o como se le quiera llamar. Cuando sobraba dinero vale, pero ahora que falta, Francia para los franceses. Es una reacción nacionalista y proteccionista de libro, que ha sucedido en todas las crisis graves y en esta, que lo es y mucho, vuelve a pasar. El hecho de que Merkel y Berlusconi apoyen a Sarkozy muestra hasta que punto las masas sociales de sus países contemplan, con buenos ojos y mala conciencia, lo que se está haciendo en Francia, y no descarten movimientos similares. Bueno, en Italia ya los ha habido, enmascarados bajo el teatro absurdo que es la política italiana y de Berlusconi, pero hay movimientos en oros países europeos para adoptar medidas similares, que suenan a restricción de fronteras, limitación de derechos, etc. La hidra de la crisis económica, un monstruo feo y oscuro, enseña una nueva cabeza, tan repelente y siniestra como las anteriores.
Lo del obviamente.. pues claro. La Unión Europea es un club de socios iguales en el que Francia y Alemania pagan y, por supuestos, mandan. Y el resto nos acomodamos, recibimos dinero y obedecemos. Si una medida como esta la adopta el gobierno portugués, o el checo, se le cae el pelo, pero seamos sinceros. Si Francia o Alemania mandan callar a la Comisión Europea, ésta se calla, y más le vale, no vaya a ser que sean todos despedidos. Como amarga lección de europeismo práctico y del estado de situación de la integración del continente no está mal.
Ayer por la noche la cosa estaba tan tensa que hubo que llamar a la calma, y quien cedió, obviamente, fue Reding (al final justificaré el uso de ese obviamente). Lo cierto es que la cosa sigue tensa y es imposible que, pese a lo que se haga dicho, en la reunión de hoy y mañana no se trate este asunto. Y es que este episodio es el primero de muchos otros que vendrán, y que demuestran que la crisis económica, que sigue, avanza destruyendo tejido social tras el impacto meramente económico. Masas de parados, pobreza, exclusión, ¿acaso nadie preveía que tanta ruina no acabaría traduciéndose en cosas así? El gobierno francés, ante un problema serio, y común a toda la Unión Europea, como es el de las bolsas de marginalidad social, que crecen por todas partes, ha optado por la solución populista. Se coge a un colectivo con una alta tasa de delincuencia y que no posea medios sociales de defensa (prensa, opinadores en televisión, empresas poderosas, etc) y se le pone el sambenito de culpable del mal, y como no se le puede deportar en el sentido antiguo dada la libertad de circulación de personas en la UE, se le “manda” de vuelta a su país de origen, que en el fondo es lo mismo. Esto a Sarkozy le está resultando rentable internamente, porque parece que en los sondeos la muestra de firmeza se salda con respaldo electoral, y esta es una de las derivadas más ocultas y graves del problema. El francés de a pie, que también se está quedando en paro, cada vez ve peor las políticas sociales y de apoyo al inmigrante, desfavorecido o como se le quiera llamar. Cuando sobraba dinero vale, pero ahora que falta, Francia para los franceses. Es una reacción nacionalista y proteccionista de libro, que ha sucedido en todas las crisis graves y en esta, que lo es y mucho, vuelve a pasar. El hecho de que Merkel y Berlusconi apoyen a Sarkozy muestra hasta que punto las masas sociales de sus países contemplan, con buenos ojos y mala conciencia, lo que se está haciendo en Francia, y no descarten movimientos similares. Bueno, en Italia ya los ha habido, enmascarados bajo el teatro absurdo que es la política italiana y de Berlusconi, pero hay movimientos en oros países europeos para adoptar medidas similares, que suenan a restricción de fronteras, limitación de derechos, etc. La hidra de la crisis económica, un monstruo feo y oscuro, enseña una nueva cabeza, tan repelente y siniestra como las anteriores.
Lo del obviamente.. pues claro. La Unión Europea es un club de socios iguales en el que Francia y Alemania pagan y, por supuestos, mandan. Y el resto nos acomodamos, recibimos dinero y obedecemos. Si una medida como esta la adopta el gobierno portugués, o el checo, se le cae el pelo, pero seamos sinceros. Si Francia o Alemania mandan callar a la Comisión Europea, ésta se calla, y más le vale, no vaya a ser que sean todos despedidos. Como amarga lección de europeismo práctico y del estado de situación de la integración del continente no está mal.
miércoles, septiembre 15, 2010
González y las drogas
Fue el propio Felipe González quien acuño la expresión de jarrón chino en referencia a los expresidentes del gobierno en España, porque son valiosos, pero estorban mucho allá donde los pongas, y normalmente no sabes dónde colocarlos. Esta semana ha vuelto a la actualidad con “una de jarrones” por así llamarlo. En sus últimas declaraciones aboga por un pacto internacional para legalizar las drogas y así acabar con el narcotráfico y la violencia que destruye vidas, enseres y países, como está pasando ahora mismo en Méjico.
Es este un debate muy viejo que empieza con varios peros y que, pese a sus buenas intenciones, acaba conduciendo a un terreno enfangado. Como el mismo González señaló, si se produjera algo así debiera ser con un amplio consenso internacional, y en ningún caso como decisión de un solo país, que de hacerlo se convertiría en el centro de consumo y venta mundial de drogas. Las consecuencias sanitarias de esta medida también serían enormes, porque es de suponer que aumentaría el consumo de sustancias y las muertes y enfermedades derivadas de ellas. Como experimento, podemos ver que ocurre con las drogas que ahora mismo son legales, alcohol y tabaco. Poco a poco su consumo se estigmatiza, se mira con peores ojos, y los gobiernos lanzan campañas cada vez más agresivas para que no se tomen. Se debate intensamente sobre los costes sanitarios que provocan y el perjuicio social que suponen, pero están integradas plenamente en nuestra sociedad, para bien y para mal. También tenemos drogas reguladas, como sucede con algunos medicamentos como la morfina, nolotil y otros, que no son más que opiáceos destinados a aliviar el dolor, una manera elegante de esquivar el término “colocarse” que provocan el enganche de los enfermos. Se suministran con receta médica y su consumo está controlado por los médicos, al menos en teoría. Otro aspecto de las drogas es que acaban siendo rentables para los gobiernos, porque son bienes maravillosos para cargarlos de simples y eficaces impuestos. Ese es el motivo por el que el gobierno desalienta el consumo de tabaco pero, a sabiendas de que es nocivo, permite su venta, porque es una joya para las arcas públicas, lo mismo que el alcohol. Hace años era un problema el contrabando de tabaco y su venta ilegal, y en este caso ilegal significa que no se pagaban impuestos por él. En muchos puertos de Galicia se traficaban con miles de cartones y cajetillas de tabaco, y la persecución policial era implacable. ¿Por qué ha desaparecido en gran parte ese mercado negro del tabaco? Creo que por dos aspectos, uno es que el tabaco no es tan fácil de disimular como otras drogas más modernas, y al final el traficante no puede esconderlo de una manera tan sofisticada, por lo que es más fácil de detectar. La otra, y esta es la importante, es que poco a poco el tabaco perdió valor y lo ganaron, y mucho, la heroína y la cocaína, y hacia ellas, a lo más rentable, se encaminó el negocio del tráfico de drogas.
Esto significa que si legalizamos las drogas actuales no se acabará con el narcotráfico, una pena. La cocaína, regulada en un mercado legal, bajaría de precio, perdería atractivo como objeto transgresor (es una estupidez pensar así, pero sucede) y algún laboratorio fabricaría otra droga de diseño más potente e ilegal, por ejemplo, el “frufrú” los cárteles de la coca se reciclarían en cárteles de “frufrú” y empezaría y vuelta a empezar la guerra, en este caso contra el “frufrutráfico”. Lo dicho, buenas intenciones, pero drogas, como tales, siempre las habrá.
Es este un debate muy viejo que empieza con varios peros y que, pese a sus buenas intenciones, acaba conduciendo a un terreno enfangado. Como el mismo González señaló, si se produjera algo así debiera ser con un amplio consenso internacional, y en ningún caso como decisión de un solo país, que de hacerlo se convertiría en el centro de consumo y venta mundial de drogas. Las consecuencias sanitarias de esta medida también serían enormes, porque es de suponer que aumentaría el consumo de sustancias y las muertes y enfermedades derivadas de ellas. Como experimento, podemos ver que ocurre con las drogas que ahora mismo son legales, alcohol y tabaco. Poco a poco su consumo se estigmatiza, se mira con peores ojos, y los gobiernos lanzan campañas cada vez más agresivas para que no se tomen. Se debate intensamente sobre los costes sanitarios que provocan y el perjuicio social que suponen, pero están integradas plenamente en nuestra sociedad, para bien y para mal. También tenemos drogas reguladas, como sucede con algunos medicamentos como la morfina, nolotil y otros, que no son más que opiáceos destinados a aliviar el dolor, una manera elegante de esquivar el término “colocarse” que provocan el enganche de los enfermos. Se suministran con receta médica y su consumo está controlado por los médicos, al menos en teoría. Otro aspecto de las drogas es que acaban siendo rentables para los gobiernos, porque son bienes maravillosos para cargarlos de simples y eficaces impuestos. Ese es el motivo por el que el gobierno desalienta el consumo de tabaco pero, a sabiendas de que es nocivo, permite su venta, porque es una joya para las arcas públicas, lo mismo que el alcohol. Hace años era un problema el contrabando de tabaco y su venta ilegal, y en este caso ilegal significa que no se pagaban impuestos por él. En muchos puertos de Galicia se traficaban con miles de cartones y cajetillas de tabaco, y la persecución policial era implacable. ¿Por qué ha desaparecido en gran parte ese mercado negro del tabaco? Creo que por dos aspectos, uno es que el tabaco no es tan fácil de disimular como otras drogas más modernas, y al final el traficante no puede esconderlo de una manera tan sofisticada, por lo que es más fácil de detectar. La otra, y esta es la importante, es que poco a poco el tabaco perdió valor y lo ganaron, y mucho, la heroína y la cocaína, y hacia ellas, a lo más rentable, se encaminó el negocio del tráfico de drogas.
Esto significa que si legalizamos las drogas actuales no se acabará con el narcotráfico, una pena. La cocaína, regulada en un mercado legal, bajaría de precio, perdería atractivo como objeto transgresor (es una estupidez pensar así, pero sucede) y algún laboratorio fabricaría otra droga de diseño más potente e ilegal, por ejemplo, el “frufrú” los cárteles de la coca se reciclarían en cárteles de “frufrú” y empezaría y vuelta a empezar la guerra, en este caso contra el “frufrutráfico”. Lo dicho, buenas intenciones, pero drogas, como tales, siempre las habrá.
martes, septiembre 14, 2010
Otro “plan de estímulo” de Obama
Lo más comentado ayer y hoy serán, seguramente, las declaraciones que hizo ZP ayer en Oslo, en un encuentro organizado por el FMI en el que se debatía la situación del mercado laboral en el mundo. Frente a las acertadas palabras de Strauss-Kahn, presidente del FMI, que calificó de catastrófico el panorama laboral mundial, nuestro presidente dijo eso de que el parado que se forma no es tal parado, una de las tonterías más grandes que se han oído en años y que no pasaría ni un triste examen de ESO. En estas manos y mentes está nuestro barco.
Quizás por este revuelo no ha alcanzado mucha difusión en los medios el acuerdo al que ayer llegó el gobierno norteamericano y el de Arabia Saudí, y eso que esta combinación de países siempre es interesante. La cosa va de armamento, y a gran escala, y consiste en que Estados Unidos venderá a los saudíes aviones y helicópteros de combate por, agárrense, 46.600 millones de euros, que puestos en dólares son 60.000 millones. Si recuerdan hace unos días comentaba el plan de estímulo inversor que Obama presentó al inicio de la campaña electoral de Noviembre, consistente en 50.000 millones en varios años para carreteras y ferrocarriles en EE.UU. Pues esto es más dinero aún, y en mucho menos tiempo. De hecho señala el artículo de La Vanguardia que de aprobarse sería la mayor venta de armamento de la historia de Estados Unidos. El articulista enfoca el asunto por el lado geoestratégico, y tiene mucha razón, porque todo esto parece una pinza que el gobierno Obama y los saudíes tratan de crear frente a un Irán que, poco a poco, se ve como una amenaza imparable. Si ya los americanos poseen bases estables en el país árabe, que a veces no pueden ser utilizadas plenamente por el hecho de ser territorio santo para el Islam, el rearmar al socio saudí implica que sea él mismo el que desarrolle un ataque desde su propio y santo suelo. Sin embargo, también la vertiente económica del acuerdo es inmensa, porque supone una fuerte inyección de dinero directamente al consorcio empresarial americano que trabaja en temas militares y de defensa, un enorme complejo de empresas de inmenso poder y ávidas de recursos. En este caso, y dado el componente aéreo de la venta, también el sector aeronáutico se va a ver muy beneficiado, lo que será un duro golpe para el consorcio europeo EADS y su Eurofighter, avión de combate, que ve como pierde uno de sus potenciales y más jugosos mercados. Como Arabia Saudí paga en petrodólares digamos que este acuerdo es una especie de “devolución” a los consumidores americanos del sobrecoste que pagan por llenar los depósitos de sus coches. Allí la gasolina ha subido mucho estos años, y los saudíes siguen siendo los principales productores mundiales de crudo y, de momento, los que controlan el volumen medio de producción y ajustan los precios. Por ello siempre es conveniente llevarse muy bien con ellos, y de ahí surgen lazos de unión entre los americanos y el gobierno de Riad que, como antes he mencionado, siempre deparan noticias jugosas y situaciones interesantes. Cambian los presidentes en la Casa Blanca, pero la relación de dependencia con los saudíes continúa.
Habrá muchas voces que se expresen en contra del acuerdo, y obviamente tendrán toda la razón. Arabia Saudí es una monarquía feudal, en la que no existen los derechos civiles para la población, y en la que las mujeres no son consideradas exactamente personas y, por tanto, carecen de todos los derechos. Y además, sigue exportando su versión radical del Islam, el wahabismo, y financia grupos fundamentalistas que están detrás de atentados en todo el mundo. Pero ya ven, la “real politik” es así. Seguro que esta vez Obama sí encuentra el apoyo de los republicanos, la votación sale adelante y todo son aplausos. Las consecuencias futuras… a saber.
Quizás por este revuelo no ha alcanzado mucha difusión en los medios el acuerdo al que ayer llegó el gobierno norteamericano y el de Arabia Saudí, y eso que esta combinación de países siempre es interesante. La cosa va de armamento, y a gran escala, y consiste en que Estados Unidos venderá a los saudíes aviones y helicópteros de combate por, agárrense, 46.600 millones de euros, que puestos en dólares son 60.000 millones. Si recuerdan hace unos días comentaba el plan de estímulo inversor que Obama presentó al inicio de la campaña electoral de Noviembre, consistente en 50.000 millones en varios años para carreteras y ferrocarriles en EE.UU. Pues esto es más dinero aún, y en mucho menos tiempo. De hecho señala el artículo de La Vanguardia que de aprobarse sería la mayor venta de armamento de la historia de Estados Unidos. El articulista enfoca el asunto por el lado geoestratégico, y tiene mucha razón, porque todo esto parece una pinza que el gobierno Obama y los saudíes tratan de crear frente a un Irán que, poco a poco, se ve como una amenaza imparable. Si ya los americanos poseen bases estables en el país árabe, que a veces no pueden ser utilizadas plenamente por el hecho de ser territorio santo para el Islam, el rearmar al socio saudí implica que sea él mismo el que desarrolle un ataque desde su propio y santo suelo. Sin embargo, también la vertiente económica del acuerdo es inmensa, porque supone una fuerte inyección de dinero directamente al consorcio empresarial americano que trabaja en temas militares y de defensa, un enorme complejo de empresas de inmenso poder y ávidas de recursos. En este caso, y dado el componente aéreo de la venta, también el sector aeronáutico se va a ver muy beneficiado, lo que será un duro golpe para el consorcio europeo EADS y su Eurofighter, avión de combate, que ve como pierde uno de sus potenciales y más jugosos mercados. Como Arabia Saudí paga en petrodólares digamos que este acuerdo es una especie de “devolución” a los consumidores americanos del sobrecoste que pagan por llenar los depósitos de sus coches. Allí la gasolina ha subido mucho estos años, y los saudíes siguen siendo los principales productores mundiales de crudo y, de momento, los que controlan el volumen medio de producción y ajustan los precios. Por ello siempre es conveniente llevarse muy bien con ellos, y de ahí surgen lazos de unión entre los americanos y el gobierno de Riad que, como antes he mencionado, siempre deparan noticias jugosas y situaciones interesantes. Cambian los presidentes en la Casa Blanca, pero la relación de dependencia con los saudíes continúa.
Habrá muchas voces que se expresen en contra del acuerdo, y obviamente tendrán toda la razón. Arabia Saudí es una monarquía feudal, en la que no existen los derechos civiles para la población, y en la que las mujeres no son consideradas exactamente personas y, por tanto, carecen de todos los derechos. Y además, sigue exportando su versión radical del Islam, el wahabismo, y financia grupos fundamentalistas que están detrás de atentados en todo el mundo. Pero ya ven, la “real politik” es así. Seguro que esta vez Obama sí encuentra el apoyo de los republicanos, la votación sale adelante y todo son aplausos. Las consecuencias futuras… a saber.
lunes, septiembre 13, 2010
Pasar en blanco la noche
Quizá por hacer realidad esa expresión de “Paris la Nuit” hace algunos años se creo en la capital francesa la iniciativa de la noche en blanco, una noche al año llena de actividades culturales, museos abiertos y calles cortadas que permitan al ciudadano reencontrarse con sus espacios culturales, a veces olvidados y otras ocultos por el tráfico, el ruido y el ajetreo de la vida diaria. La iniciativa cuajó en Europa y este sábado se ha celebrado la quinta edición de la versión madrileña, la primera que me toca desde que vivo aquí.
Normalmente estoy de vacaciones estas fechas, pero este año no toca, así que tras un Sábado pasado en casa con trabajo atrasado, salí a dar una vuelta en una noche que, pese a ser septiembre, era tan de verano como las de agosto. Las calles del centro cortadas y la posibilidad de andar por ellas sin coches llamaban la atención, y ahí estuve deambulando sin rumbo fijo. Había sitios abiertos donde poder acceder, pero las colas eran disuasorias y, en el caso de los museos, los suelo visitar con asiduidad por lo que no eran un gran reclamo para mi. Sí lo era la apertura de la RAE, pero como me suponía en ese caso la cola era aún más gigantesca, así que ni lo intenté. Por la calle había atracciones y juegos que más que arte eran puro entretenimiento, pero que sin duda tenían su atractivo. Uno de los más interesantes era una especie de taller de pompas de jabón que se celebraba en medio del Paseo del Parado, muy cerca del Museo. Junto a los niños y los “pomperos” había una pantalla desde la que se proyectaban los escritos que los niños dedicaban a la gente, así mismos o a lo que fuera. La mayoría de los que estuvimos un rato viendo la proyección éramos adultos, y algunos de los mensajes… también, aunque escritos con letras infantiles. Predominaba en ellos el cachondeo y el temor a perder la inocencia infantil, quizás porque ya se intuyen que los adultos somos como ellos, sólo que más grandes y tristes, y lógicamente no quieren acabar así. El paseo por la Gran Vía era cosa de multitudes. Abarrotada, sin coches, y con unos columpios gigantes instalados a lo largo de tramo de Callao a Montera, miles de personas miraban curiosas el espectáculo de balancines, góndolas y toboganes en los que las colas se confundían con las riadas de viandantes que avanzábamos con dificultad hacia cualquier parte. Es curioso como esta ciudad logra que la Gran Vía sea una especie de salón recreativo para desarrollar eventos. No lo he visto en otros sitios, y es una forma maravillosa de integrar en la ciudad un eje muy querido y valioso, en el que se encuentra de lo mejor y lo peor que hay en Madrid. Saliendo por una de las bocacalles a la altura de la Telefónica me encaminé por Fuencarral hacia Malasaña, para ver que estaban haciendo allí. Según los folletos informativos se había programado una batalla con pelotas de playa en la plaza del dos de Mayo. Quizás se pregunten que tiene eso de artístico, y la respuesta sea nada, pero que más da. Subía por la calle y a medida que me acercaba a la plaza el gentío crecía. Aquello parecía una manifestación.
Y en la plaza la guerra estaba desatada. Cientos de balones, de menos de un metro de diámetro y de tela ligera, volaban descontrolados sobre una muchedumbre que se los arrojaba sin piedad ni descanso. El ruido de pom-pom-pum-pam era constante y las risas se mezclaban con los gritos de los que recibían los balonazos por sorpresa. La imagen era divertidísima y del todo impactante. Algo que si se llega a producir en Manhattan el domingo todo el mundo estaría hablando de ello. Ya ven, un balón y una excusa para tirarlo, que mejor manera de divertirse y celebrar lo que sin duda era la fiesta, blanca en este caso, del fin del verano.
Normalmente estoy de vacaciones estas fechas, pero este año no toca, así que tras un Sábado pasado en casa con trabajo atrasado, salí a dar una vuelta en una noche que, pese a ser septiembre, era tan de verano como las de agosto. Las calles del centro cortadas y la posibilidad de andar por ellas sin coches llamaban la atención, y ahí estuve deambulando sin rumbo fijo. Había sitios abiertos donde poder acceder, pero las colas eran disuasorias y, en el caso de los museos, los suelo visitar con asiduidad por lo que no eran un gran reclamo para mi. Sí lo era la apertura de la RAE, pero como me suponía en ese caso la cola era aún más gigantesca, así que ni lo intenté. Por la calle había atracciones y juegos que más que arte eran puro entretenimiento, pero que sin duda tenían su atractivo. Uno de los más interesantes era una especie de taller de pompas de jabón que se celebraba en medio del Paseo del Parado, muy cerca del Museo. Junto a los niños y los “pomperos” había una pantalla desde la que se proyectaban los escritos que los niños dedicaban a la gente, así mismos o a lo que fuera. La mayoría de los que estuvimos un rato viendo la proyección éramos adultos, y algunos de los mensajes… también, aunque escritos con letras infantiles. Predominaba en ellos el cachondeo y el temor a perder la inocencia infantil, quizás porque ya se intuyen que los adultos somos como ellos, sólo que más grandes y tristes, y lógicamente no quieren acabar así. El paseo por la Gran Vía era cosa de multitudes. Abarrotada, sin coches, y con unos columpios gigantes instalados a lo largo de tramo de Callao a Montera, miles de personas miraban curiosas el espectáculo de balancines, góndolas y toboganes en los que las colas se confundían con las riadas de viandantes que avanzábamos con dificultad hacia cualquier parte. Es curioso como esta ciudad logra que la Gran Vía sea una especie de salón recreativo para desarrollar eventos. No lo he visto en otros sitios, y es una forma maravillosa de integrar en la ciudad un eje muy querido y valioso, en el que se encuentra de lo mejor y lo peor que hay en Madrid. Saliendo por una de las bocacalles a la altura de la Telefónica me encaminé por Fuencarral hacia Malasaña, para ver que estaban haciendo allí. Según los folletos informativos se había programado una batalla con pelotas de playa en la plaza del dos de Mayo. Quizás se pregunten que tiene eso de artístico, y la respuesta sea nada, pero que más da. Subía por la calle y a medida que me acercaba a la plaza el gentío crecía. Aquello parecía una manifestación.
Y en la plaza la guerra estaba desatada. Cientos de balones, de menos de un metro de diámetro y de tela ligera, volaban descontrolados sobre una muchedumbre que se los arrojaba sin piedad ni descanso. El ruido de pom-pom-pum-pam era constante y las risas se mezclaban con los gritos de los que recibían los balonazos por sorpresa. La imagen era divertidísima y del todo impactante. Algo que si se llega a producir en Manhattan el domingo todo el mundo estaría hablando de ello. Ya ven, un balón y una excusa para tirarlo, que mejor manera de divertirse y celebrar lo que sin duda era la fiesta, blanca en este caso, del fin del verano.
viernes, septiembre 10, 2010
Noveno aniversario del 11S
Mañana es 11 de septiembre, noveno aniversario del atentado terrorista que destruyó las Torres Gemelas de Nueva York, que causó cerca de tres mil muertos y que cambió nuestro mundo para siempre. Mañana debiera ser un día para la memoria de las víctimas, su recuerdo y homenaje. Un día para recordar algo triste, humillante e indigno para los humanos. Sin embargo parece que nuevamente la estupidez de algunos y su fanatismo, expresado en el deseo de quemar ejemplares del Corán, se llevan las portadas.
¿Qué es quemar libros sino quemar ideas?
¿Cómo tanta irracionalidad puede seguir existiendo entre nosotros?
¿El horror del 11S no sirvió ni siquiera para convencernos a todos de lo infame que es el fanatismo religioso?
El reverendo Terry Jones, en su sinsentido, encarna perfectamente a aquellos que cogieron los mandos de unos aviones hace nueve años. Él, los secuestradores y los que en muchas partes del mundo se guían por su odio hacia los otros, nombrando a Dios de una manera aberrantemente vana, son los que pilotan todos los días los aviones que se estrellan en mercados y plazas de Pakistán, Osetia, Afganistán y muchos otros países.
Descansen en paz las víctimas, y mis recuerdos hacia sus familiares y todos aquellos afectados por la tragedia de ese maldito día, hace ya nueve años.
¿Qué es quemar libros sino quemar ideas?
¿Cómo tanta irracionalidad puede seguir existiendo entre nosotros?
¿El horror del 11S no sirvió ni siquiera para convencernos a todos de lo infame que es el fanatismo religioso?
El reverendo Terry Jones, en su sinsentido, encarna perfectamente a aquellos que cogieron los mandos de unos aviones hace nueve años. Él, los secuestradores y los que en muchas partes del mundo se guían por su odio hacia los otros, nombrando a Dios de una manera aberrantemente vana, son los que pilotan todos los días los aviones que se estrellan en mercados y plazas de Pakistán, Osetia, Afganistán y muchos otros países.
Descansen en paz las víctimas, y mis recuerdos hacia sus familiares y todos aquellos afectados por la tragedia de ese maldito día, hace ya nueve años.
jueves, septiembre 09, 2010
Suspenso escolar
Vamos a clase. Esta semana han empezado el colegio en algunas regiones y la que viene lo hará en el resto. Las universidades, algo más tardías estarán en marcha para finales de septiembre, por lo que estos son los días en los que todo el mundo utiliza la expresión de “empezar el curso”. Veamos, yo siempre a la contra, como lo acabamos. Se ha publicado el ranking de las universidades del mundo según una encuesta que se elabora a miles de académicos, y este año Cambridge ha superado a Harvard como la mejor.
El resto de los primeros puestos es bastante predecible en nombres, aunque nos equivoquemos en el orden. Allí están Yale, Orfod, el MIT, Princeton, University el College de Londres, el Imperial londinense, Chicago, etc. Un despliegue de autoridad con sólo nombrarlas. Se preguntará uno.. ¿y las universidades españolas? Pues hay que rascar, y mucho, para encontrarlas. Lo primero es que de las 500 universidades catalogadas en todo el mundo diez son españolas, lo que da un porcentaje del 2%. Suena irrisorio. La primera de todas es la Autónoma de Barcelona, en el puesto 173. Luego están la Autónoma de Madrid en el 213, la Complutense en el 269, la Pompeu Harvard de BArcelona (como la llamaba el querido BLL) en el 336 y el resto deben encontrarse viajando perdidas en la más profunda línea de metro. Sinceramente, y en comparación a ediciones anteriores, el ranking no ofrece muchas novedades, al menos en lo que a los centros españoles se refiere. Siempre hacemos el ridículo en este aspecto. Hemos logrado tener un sistema público de acceso universal que garantiza que se puedan estudiar carreras homologadas en todas las ciudades de España pero que expide unos títulos que sirven para poco y que en el contexto internacional no valen mucho. En paralelo existe un sistema de universidades privadas que, si exceptuamos algunas facultades y especialidades (medicina en Navarra parece el ejemplo obvio) tampoco destacan en el mundo docente. Si a esto unimos la supuesta situación económica de España como una de las mayores potencias económicas del mundo, que lo es, la conclusión es desalentadora. Hemos fracasado. No hemos logrado crear un sistema de enseñanza superior competitivo, de elevado nivel, que permita atraer el talento de otras partes del mundo y que se convierta en uno de los pilares de un sistema de investigación y ciencia, aplicada o no, que promueva la I+D+i nacional. Son muchas las causas de que esto sea así, y muy complejas y difíciles de solucionar en el corto plazo. La falta de autonomía universitaria y su siempre deficiente financiación, la nula relación salvo excepciones entre universidad y empresa (de hecho en ciertos ambientes se sigue viendo como algo negativo) la proliferación de facultades por todas partes que sirven para engordar el ego de los gobiernos autonómicos pero no alcanzan el tamaño y nivel necesario para despuntar, las estructuras anticuadas que subsisten en la gestión de muchas universidades, cátedras y departamentos, la falta de importancia que, en general, se le da a la universidad en España y a sus instituciones (¿conocen el nombre de algún rector español? yo sólo uno), etc, etc
Y todo esto en un marco de indefinición de poder y gestión. Ayer saltó el rumor de que la Ministra de Ciencia en Innovación, Cristina Garmendia, quiere dejar el puesto y volverse a la empresa privada, y surgen nuevamente las dudas de si nos cargamos ese Ministerio o no, y de hacerlo donde colocamos los organismos públicos, muy vinculados a las universidades, relacionados con la investigación, si en Industria, educación, etc. Así no es raro que perdamos competitividad en el contexto internacional y eso, como todos supondrán, ni ayuda a salir de la crisis ni nada.
El resto de los primeros puestos es bastante predecible en nombres, aunque nos equivoquemos en el orden. Allí están Yale, Orfod, el MIT, Princeton, University el College de Londres, el Imperial londinense, Chicago, etc. Un despliegue de autoridad con sólo nombrarlas. Se preguntará uno.. ¿y las universidades españolas? Pues hay que rascar, y mucho, para encontrarlas. Lo primero es que de las 500 universidades catalogadas en todo el mundo diez son españolas, lo que da un porcentaje del 2%. Suena irrisorio. La primera de todas es la Autónoma de Barcelona, en el puesto 173. Luego están la Autónoma de Madrid en el 213, la Complutense en el 269, la Pompeu Harvard de BArcelona (como la llamaba el querido BLL) en el 336 y el resto deben encontrarse viajando perdidas en la más profunda línea de metro. Sinceramente, y en comparación a ediciones anteriores, el ranking no ofrece muchas novedades, al menos en lo que a los centros españoles se refiere. Siempre hacemos el ridículo en este aspecto. Hemos logrado tener un sistema público de acceso universal que garantiza que se puedan estudiar carreras homologadas en todas las ciudades de España pero que expide unos títulos que sirven para poco y que en el contexto internacional no valen mucho. En paralelo existe un sistema de universidades privadas que, si exceptuamos algunas facultades y especialidades (medicina en Navarra parece el ejemplo obvio) tampoco destacan en el mundo docente. Si a esto unimos la supuesta situación económica de España como una de las mayores potencias económicas del mundo, que lo es, la conclusión es desalentadora. Hemos fracasado. No hemos logrado crear un sistema de enseñanza superior competitivo, de elevado nivel, que permita atraer el talento de otras partes del mundo y que se convierta en uno de los pilares de un sistema de investigación y ciencia, aplicada o no, que promueva la I+D+i nacional. Son muchas las causas de que esto sea así, y muy complejas y difíciles de solucionar en el corto plazo. La falta de autonomía universitaria y su siempre deficiente financiación, la nula relación salvo excepciones entre universidad y empresa (de hecho en ciertos ambientes se sigue viendo como algo negativo) la proliferación de facultades por todas partes que sirven para engordar el ego de los gobiernos autonómicos pero no alcanzan el tamaño y nivel necesario para despuntar, las estructuras anticuadas que subsisten en la gestión de muchas universidades, cátedras y departamentos, la falta de importancia que, en general, se le da a la universidad en España y a sus instituciones (¿conocen el nombre de algún rector español? yo sólo uno), etc, etc
Y todo esto en un marco de indefinición de poder y gestión. Ayer saltó el rumor de que la Ministra de Ciencia en Innovación, Cristina Garmendia, quiere dejar el puesto y volverse a la empresa privada, y surgen nuevamente las dudas de si nos cargamos ese Ministerio o no, y de hacerlo donde colocamos los organismos públicos, muy vinculados a las universidades, relacionados con la investigación, si en Industria, educación, etc. Así no es raro que perdamos competitividad en el contexto internacional y eso, como todos supondrán, ni ayuda a salir de la crisis ni nada.
miércoles, septiembre 08, 2010
Obama cuesta abajo
Comentaba ayer de pasada algunos de los problemas que afligen a la presidencia de Barack Obama. Y son muchos y serios, tantos que de cara a las decisivas elecciones de Noviembre, a mitad de su mandato, las llamadas allí “mid term lections” las encuestas señalan que los demócratas vana a perderlas. Si así fuera Obama se enfrentaría a unas cámaras controladas por los republicanos, lo que le queda de presidencia sería poco más que un intento de luchar contra ellas y al final tendríamos el síntoma del pato cojo, presidente medio inutilizado, mucho antes de lo debido.
Dos son los principales problemas a los que se enfrenta Obama. Uno es “el problema”, la crisis, que ataca a todos los países y gobiernos. Puede que la economía norteamericana se esté recuperando, pero no crea empleo, y eso hace que las bolsas de marginalidad y descontento crezcan sin parar, y se vea como un fracaso las medidas adoptadas hasta ahora. En este caso a demás salen a la luz las rencillas y peleas que existen en el seno del equipo económico del presidente, y la sensación de descontrol es elevada. En su disculpa se puede decir que el resto de países están igual de perdidos ante la crisis, sino véase sin ir más lejos la incapacidad e indolencia que muestran los políticos españoles, tanto del PSOE como del PP ante este grave asunto. El otro gran problema para Obama tiene nombre festivo pero a veces más parece un aquelarre que un encuentro lúdico. Me refiero al “Tea Party” movimiento republicano de carácter extremo que empezó como una anécdota hace poco más de un año en reuniones de barrio y encuentros poco serios y que se está convirtiendo en un movimiento dentro de la derecha norteamericana que amenaza con absorber al republicanismo tradicional. El nombre de esta facción hace referencia a la revuelta del te que se produjo en el puerto de Boston por parte de los colonos americanos el 16 de septiembre de 1773 (vaya, se acerca el aniversario) y que inició las hostilidades contra los ingleses, en lo que luego acabó siendo la guerra de la independencia. Este grupo tiene como líder suprema a la inefable Sarah Palin, famosa en el mundo entero más por sus meteduras de pata y su caricatura del Saturday Night Show que por ser aspirante a la vicepresidencia republicana hace dos años. Me asombra que un personaje tan incapacitado para la política (y otras muchas cosas) pueda tener tal número de seguidores, pero es así. Hace unas semanas este movimiento organizó una marcha sobre Washington e hizo una exhibición de poder de concentración frente al monumento a Lincoln, algunos de sus candidatos han ganado elecciones locales y pueden llegar a ser gobernadores de estados y, en definitiva, está logrando canalizar parte del descontento que la crisis genera en la población y el malestar con el que muchos acogieron la elección del propio Obama. Situaciones como la vivida estos días con la mezquita de Manhattan o las leyes de inmigración de Arizona, hábilmente explotadas por el Tea Party, son balones de oxígeno a la estrafalaria idea de que el presidente norteamericano es musulmán o cosas por el estilo. Es cierto que a estos dos graves problemas se les deben sumar otros, como la situación en Afganistán e Irán, pero creo que sobre los dos antes explicados gravitarán las elecciones de Noviembre.
Y Obama debe espabilarse mucho si desea recortar la distancia que le separa del triunfo. A ello no contribuye mucho la sensación demócrata de derrotismo que se extiende por las bases, y el que vuelva a haber rumores de que Hillary, ahora mismo por delante de Obama en las encuestas, lo vuelva a intentar en 2012. Me parece precipitado pero no imposible. El equipo de la Casa Blanca tendrá que darle a las meninges estas semanas para tratar de volver a ganarse a su electorado, visto que el de enfrente está más que reacio. El reto es enorme y el tiempo corre. Sólo quedan dos meses.
Dos son los principales problemas a los que se enfrenta Obama. Uno es “el problema”, la crisis, que ataca a todos los países y gobiernos. Puede que la economía norteamericana se esté recuperando, pero no crea empleo, y eso hace que las bolsas de marginalidad y descontento crezcan sin parar, y se vea como un fracaso las medidas adoptadas hasta ahora. En este caso a demás salen a la luz las rencillas y peleas que existen en el seno del equipo económico del presidente, y la sensación de descontrol es elevada. En su disculpa se puede decir que el resto de países están igual de perdidos ante la crisis, sino véase sin ir más lejos la incapacidad e indolencia que muestran los políticos españoles, tanto del PSOE como del PP ante este grave asunto. El otro gran problema para Obama tiene nombre festivo pero a veces más parece un aquelarre que un encuentro lúdico. Me refiero al “Tea Party” movimiento republicano de carácter extremo que empezó como una anécdota hace poco más de un año en reuniones de barrio y encuentros poco serios y que se está convirtiendo en un movimiento dentro de la derecha norteamericana que amenaza con absorber al republicanismo tradicional. El nombre de esta facción hace referencia a la revuelta del te que se produjo en el puerto de Boston por parte de los colonos americanos el 16 de septiembre de 1773 (vaya, se acerca el aniversario) y que inició las hostilidades contra los ingleses, en lo que luego acabó siendo la guerra de la independencia. Este grupo tiene como líder suprema a la inefable Sarah Palin, famosa en el mundo entero más por sus meteduras de pata y su caricatura del Saturday Night Show que por ser aspirante a la vicepresidencia republicana hace dos años. Me asombra que un personaje tan incapacitado para la política (y otras muchas cosas) pueda tener tal número de seguidores, pero es así. Hace unas semanas este movimiento organizó una marcha sobre Washington e hizo una exhibición de poder de concentración frente al monumento a Lincoln, algunos de sus candidatos han ganado elecciones locales y pueden llegar a ser gobernadores de estados y, en definitiva, está logrando canalizar parte del descontento que la crisis genera en la población y el malestar con el que muchos acogieron la elección del propio Obama. Situaciones como la vivida estos días con la mezquita de Manhattan o las leyes de inmigración de Arizona, hábilmente explotadas por el Tea Party, son balones de oxígeno a la estrafalaria idea de que el presidente norteamericano es musulmán o cosas por el estilo. Es cierto que a estos dos graves problemas se les deben sumar otros, como la situación en Afganistán e Irán, pero creo que sobre los dos antes explicados gravitarán las elecciones de Noviembre.
Y Obama debe espabilarse mucho si desea recortar la distancia que le separa del triunfo. A ello no contribuye mucho la sensación demócrata de derrotismo que se extiende por las bases, y el que vuelva a haber rumores de que Hillary, ahora mismo por delante de Obama en las encuestas, lo vuelva a intentar en 2012. Me parece precipitado pero no imposible. El equipo de la Casa Blanca tendrá que darle a las meninges estas semanas para tratar de volver a ganarse a su electorado, visto que el de enfrente está más que reacio. El reto es enorme y el tiempo corre. Sólo quedan dos meses.
martes, septiembre 07, 2010
¿Gastamos o ahorramos?
La crisis sigue. Este ha sido el tercer verano que hemos pasado inmersos en ella y la cosa no mejora. Parece evidente que los políticos y economistas hace tiempo que han perdido el control de la situación e incluso discuten ardorosamente sobre donde nos encontramos. Esta semana en la red bulle un debate intenso y serio sobre qué camino debemos seguir para salir del pozo. Las dos posturas enfrentadas son tan radicalmente distintas que el ciudadano medio estaría perplejo si las viera confrontarse, pero ese debate se elude en los medios de masas.
Por un lado se encuentran los que abogan por salir del agujero gastando más. Su principal abanderado es el premio Nóbel y estrella mediático económica Paul Krugman. Sostiene Krugman que es necesaria una nueva ronda de estímulo financiero y fiscal para poder arrancar el mercado privado, cuyo motor sigue colapsado. De no hacerlo, amenaza, los riesgos de una fuerte recaída son grandes y ve preocupantes paralelismos entre este año 2010 y los anteriores a la segunda guerra mundial, donde el crash del 29 ya había pasado pero la economía mundial seguía sumida en un parón deprimente que no lograba crear el empleo necesario. Justo enfrente están los que defienden las políticas de austeridad, dirigidos por la Comisión Europea y otros economistas y expertos financieros, como Jim Rogers. Este grupo opina que hemos llegado hasta aquí por un exceso de endeudamiento, cosa compartida por Krugman, y que saldremos con una política basada en la austeridad y el ahorro, justo lo contrario de lo que decía el bueno de Paul. Este es el discurso dominante en Europa y es el que desde la Comisión se dicta a los países del euro, y se ve reflejado en medidas como el recorte salarial y la reducción de pensiones que estamos empezando a experimentar en España. Sin embargo ayer Obama presentó un plan de infraestructuras en EE.UU. que parece seguir claramente los dictados del primer grupo de economistas. El plan supone un esfuerzo financiero de 50.000 millones de dólares en varios años para modernizar carreteras, aeropuertos y poner en marcha alguna línea de alta velocidad ferroviaria, infraestructura que aún no existe en Norteamérica. Es importante destacar que Obama hizo este anuncio ayer, día festivo en Estados Unidos por la celebración del, que casualidad, día del trabajo, y que dentro de dos meses se celebrarán las elecciones de mitad de mandato y los demócratas esperan un mal resultado. De todas maneras, y política local a parte, observa el ciudadano estas medidas tan dispares y su asombro y extrañeza no pueden ser mayores. ¿Por qué allí si invierten y aquí recortan obras? ¿Cómo es que los americanos reaccionan inyectando más dinero y los europeos lo retiramos? ¿si ellos están mal, no estamos nosotros peor? ¿Qué es lo correcto? Responder a esa pregunta es una de las cosas más complejas que puede hacerse hoy en día y, como supondrán, no estoy en condiciones de hacerlo. Sin embargo si se pueden apuntar algunos motivos que permiten que ambas políticas se den y los países puedan desarrollarlas, y sean esos los que las hagan y no otros. La base es que Estados Unidos, de momento, puede endeudarse mucho más que el resto de países, y usar esa deuda para gastar dentro.
Sin embargo, otros, como es el caso de España, hemos llegado al límite de nuestro endeudamiento como nación, ya nadie nos presta más, y eso nos fuerza a ahorrar para refinanciar las deudas, como una familia con demasiados créditos. Krugman no podría aplicar en España su política de expansión fiscal, porque la maquinaria no da para ello, y el hecho de que cada país empiece a ir por su lado en la crisis es otro factor de problemas futuros. Se rompe la unidad ante el adversario. En todo caso el debate está abierto y quienes opinan sobre ello son, no tengan dudas, mentes mucho más brillantes que la mía. Habrá que seguirles con atención.
Por un lado se encuentran los que abogan por salir del agujero gastando más. Su principal abanderado es el premio Nóbel y estrella mediático económica Paul Krugman. Sostiene Krugman que es necesaria una nueva ronda de estímulo financiero y fiscal para poder arrancar el mercado privado, cuyo motor sigue colapsado. De no hacerlo, amenaza, los riesgos de una fuerte recaída son grandes y ve preocupantes paralelismos entre este año 2010 y los anteriores a la segunda guerra mundial, donde el crash del 29 ya había pasado pero la economía mundial seguía sumida en un parón deprimente que no lograba crear el empleo necesario. Justo enfrente están los que defienden las políticas de austeridad, dirigidos por la Comisión Europea y otros economistas y expertos financieros, como Jim Rogers. Este grupo opina que hemos llegado hasta aquí por un exceso de endeudamiento, cosa compartida por Krugman, y que saldremos con una política basada en la austeridad y el ahorro, justo lo contrario de lo que decía el bueno de Paul. Este es el discurso dominante en Europa y es el que desde la Comisión se dicta a los países del euro, y se ve reflejado en medidas como el recorte salarial y la reducción de pensiones que estamos empezando a experimentar en España. Sin embargo ayer Obama presentó un plan de infraestructuras en EE.UU. que parece seguir claramente los dictados del primer grupo de economistas. El plan supone un esfuerzo financiero de 50.000 millones de dólares en varios años para modernizar carreteras, aeropuertos y poner en marcha alguna línea de alta velocidad ferroviaria, infraestructura que aún no existe en Norteamérica. Es importante destacar que Obama hizo este anuncio ayer, día festivo en Estados Unidos por la celebración del, que casualidad, día del trabajo, y que dentro de dos meses se celebrarán las elecciones de mitad de mandato y los demócratas esperan un mal resultado. De todas maneras, y política local a parte, observa el ciudadano estas medidas tan dispares y su asombro y extrañeza no pueden ser mayores. ¿Por qué allí si invierten y aquí recortan obras? ¿Cómo es que los americanos reaccionan inyectando más dinero y los europeos lo retiramos? ¿si ellos están mal, no estamos nosotros peor? ¿Qué es lo correcto? Responder a esa pregunta es una de las cosas más complejas que puede hacerse hoy en día y, como supondrán, no estoy en condiciones de hacerlo. Sin embargo si se pueden apuntar algunos motivos que permiten que ambas políticas se den y los países puedan desarrollarlas, y sean esos los que las hagan y no otros. La base es que Estados Unidos, de momento, puede endeudarse mucho más que el resto de países, y usar esa deuda para gastar dentro.
Sin embargo, otros, como es el caso de España, hemos llegado al límite de nuestro endeudamiento como nación, ya nadie nos presta más, y eso nos fuerza a ahorrar para refinanciar las deudas, como una familia con demasiados créditos. Krugman no podría aplicar en España su política de expansión fiscal, porque la maquinaria no da para ello, y el hecho de que cada país empiece a ir por su lado en la crisis es otro factor de problemas futuros. Se rompe la unidad ante el adversario. En todo caso el debate está abierto y quienes opinan sobre ello son, no tengan dudas, mentes mucho más brillantes que la mía. Habrá que seguirles con atención.
lunes, septiembre 06, 2010
A ETA le gusta la letra T
Pues sí que se ha acabado el verano y la actualidad ha vuelto con fuerza… ayer por la mañana ETA emití aun nuevo comunicado declarando una nueva tregua, esta vez sin calificativos, lo que puede ser interpretado como un mero parón o algo más serio. Lo más destacable del vídeo, dentro de su impresentable estética, que si no fuera por lo que son induce a la carcajada, es el tono dorado de las capuchas que llevan, puede que producido por una luz mal orientada o porque ni un triste trapo encontraron estos sujetos para llevarse a la cara.
Quizás el color venga de que tuvieron que comprar las capuchas en un chino, dadas como están las finanzas de la banda. Y es que ETA está en su peor momento de la historia. Acorralada por la seguridad española, desalojada de su santuario francés, descabezada y compuesta por miembros inexpertos, que no llegarían en la vida real ni a becarios de tienda de ultramarinos, con un apoyo social menguante y una imagen de pirados, su existencia es un anacronismo que se antoja estúpido. Decía en el título lo de la letra T porque tregua empieza por T, y treta, trampa y tiempo, también. Las anteriores treguas fueron eso, trampas para darse un respiro, aprovisionarse y volver a la carga, más menguada y débil, pero con un nuevo margen de tiempo. Ahora el objetivo es lograr una imagen buena que les permita llegar, mediante su brazo político o lo que sea, a las elecciones municipales, donde poder presentarse y lograr relevancia en los ayuntamientos, que es el único lugar en el que aún permanece. Desalojada de todos los focos del poder, ETA Batasuna está deshecha, es irrelevante en la sociedad vasca y el conjunto de la española, no cuenta nada y, lo que más les duele, está completamente arruinada. Sólo lo quedan unos pocos ayuntamientos de donde poder robar dinero para su causa, uno de ello el de Elorrio, y si no se presenta en Mayo los perderá, y su asfixia será absoluta. Y eso es lo que hay que hacer. Asfixiarlos sin descanso hasta que ETA haga lo único que le queda por hacer, que es disolverse. A partir de ahí Batasuna, de la mano de EA o de quién desee, puede presentarse a las elecciones con el programa que quiera y sacará más o menos votos, pero no se debe hacer nada que sea una concesión a ETA y ese mundo por dejar una violencia que es incompatible por la democracia. Los terroristas lo saben, y quizás esta vez vayan más en serio que otras, porque nunca han estado tan débiles, y el gobierno vasco esta vez no les va a dar ningún balón de oxígeno. Por de pronto desde ayer no hay atentados “oficialmente” (perdón por la palabra) en el País Vasco y eso es una buena noticia en sí misma, y debe ser el preludio de la Buena Noticia, así, con mayúsculas, que sería la del abandono de ETA. A partir de ahí vendrá el esfuerzo colectivo de cerrar una de las páginas más crueles, absurdas e inmorales de la historia de España, y salvar las cicatrices que aún hoy desgarran a la sociedad vasca, pero eso será después. Antes, los de las capuchas horteras deben juntarse, con otros muchos, en la cola del INEM.
Por cierto, un detalle curioso. ETA ha mandado el vídeo a la BBC, y luego lo ha publicado en su periódico Gara y ha salido en el resto de cadenas. Llama la atención la necesidad que tienen de internacionalizar este asunto para conseguir algo de relevancia mediática, y el fracaso que supone para España, su gobierno, y la política de comunicación, que la sacrosanta BBC les siga llamando grupo separatista vasco, cuando no dudaría en denominarlos terroristas sanguinarios si hubiesen perpetrado en Londres la décima parte de los asesinatos que han ejecutado en Madrid. En fin, nunca ganaremos la batalla de la imagen.
Quizás el color venga de que tuvieron que comprar las capuchas en un chino, dadas como están las finanzas de la banda. Y es que ETA está en su peor momento de la historia. Acorralada por la seguridad española, desalojada de su santuario francés, descabezada y compuesta por miembros inexpertos, que no llegarían en la vida real ni a becarios de tienda de ultramarinos, con un apoyo social menguante y una imagen de pirados, su existencia es un anacronismo que se antoja estúpido. Decía en el título lo de la letra T porque tregua empieza por T, y treta, trampa y tiempo, también. Las anteriores treguas fueron eso, trampas para darse un respiro, aprovisionarse y volver a la carga, más menguada y débil, pero con un nuevo margen de tiempo. Ahora el objetivo es lograr una imagen buena que les permita llegar, mediante su brazo político o lo que sea, a las elecciones municipales, donde poder presentarse y lograr relevancia en los ayuntamientos, que es el único lugar en el que aún permanece. Desalojada de todos los focos del poder, ETA Batasuna está deshecha, es irrelevante en la sociedad vasca y el conjunto de la española, no cuenta nada y, lo que más les duele, está completamente arruinada. Sólo lo quedan unos pocos ayuntamientos de donde poder robar dinero para su causa, uno de ello el de Elorrio, y si no se presenta en Mayo los perderá, y su asfixia será absoluta. Y eso es lo que hay que hacer. Asfixiarlos sin descanso hasta que ETA haga lo único que le queda por hacer, que es disolverse. A partir de ahí Batasuna, de la mano de EA o de quién desee, puede presentarse a las elecciones con el programa que quiera y sacará más o menos votos, pero no se debe hacer nada que sea una concesión a ETA y ese mundo por dejar una violencia que es incompatible por la democracia. Los terroristas lo saben, y quizás esta vez vayan más en serio que otras, porque nunca han estado tan débiles, y el gobierno vasco esta vez no les va a dar ningún balón de oxígeno. Por de pronto desde ayer no hay atentados “oficialmente” (perdón por la palabra) en el País Vasco y eso es una buena noticia en sí misma, y debe ser el preludio de la Buena Noticia, así, con mayúsculas, que sería la del abandono de ETA. A partir de ahí vendrá el esfuerzo colectivo de cerrar una de las páginas más crueles, absurdas e inmorales de la historia de España, y salvar las cicatrices que aún hoy desgarran a la sociedad vasca, pero eso será después. Antes, los de las capuchas horteras deben juntarse, con otros muchos, en la cola del INEM.
Por cierto, un detalle curioso. ETA ha mandado el vídeo a la BBC, y luego lo ha publicado en su periódico Gara y ha salido en el resto de cadenas. Llama la atención la necesidad que tienen de internacionalizar este asunto para conseguir algo de relevancia mediática, y el fracaso que supone para España, su gobierno, y la política de comunicación, que la sacrosanta BBC les siga llamando grupo separatista vasco, cuando no dudaría en denominarlos terroristas sanguinarios si hubiesen perpetrado en Londres la décima parte de los asesinatos que han ejecutado en Madrid. En fin, nunca ganaremos la batalla de la imagen.
viernes, septiembre 03, 2010
El mercadillo del presupuesto
Uno de los temas candentes de este final de año es el de la aprobación de los presupuestos. Aunque no lo parezca esta es la ley más importante de cada año, y la única que es realmente necesaria, porque sin asignar dinero ninguna otra se puede desarrollar. El PSOE no tiene mayoría absoluta en el congreso y necesita votos extra para aprobar las cuentas. CIU, en puertas de la campaña de las autonómicas catalanas, ha dicho que no apoyará, y los partidos de izquierda, furiosos contra las reformas, tampoco.
Así, el apoyo necesario es el del PNV, y está dispuesto a ofrecerlo, pero como se sabe necesario exige mucho, ya que es su oportunidad de salir del ostracismo en el que vive y quedarse con al mayor tajada posible. En ese punto entra en juego el triángulo de fuerzas que gobierna el País Vasco, con un gobierno PSE – PP y unas diputaciones del PNV consentidas tácitamente por un PSE que no quiere desbancar a los nacionalistas con una extensión de su pacto del PP a los entes forales. Y a Patxi López, actual Lehendakari socialista, este juego no le gusta nada de nada. Un lío, como verán. Y encima estos presupuestos son de los más importantes de los últimos años, y no porque vayan a solucionar la crisis, que no pueden, sino porque deben reflejarla. La caja del gobierno está exhausta y las cuentas deben ser muy duras, con recortes impuestos por Bruselas. Si no hubiese acuerdo para aprobar unos nuevos la ley obliga a prorrogar los vigentes, pero en esta coyuntura, y dado que ya fueron falsos en su comienzo, los vigentes presupuestos no tendrían ninguna validez, Bruselas los desautorizaría y el gobierno debería convocar elecciones. Así que aparentemente sólo hay dos alternativas. O bajarse los pantalones (otra vez) ante el PNV o convocar elecciones. Ante panoramas tan deprimentes no me extraña que el ciudadano pase de la política. Si esto fuese un país normal, abocada a una situación de crisis tan grave como la que vivimos, lo lógico sería un gobierno de concentración PSOE – PP y las cuentas se aprobarían por unanimidad y serían las que debieran ser. Pero no, simplificando las cosas esto es una chapuza de país en el que unos incompetentes gobiernan, unos inútiles esperan hacerlo y unos aprovechados tratan de quedarse con los restos de la batalla. Dado que la solución óptima no va a poder ser, se debiera optar por el “second best” o lo mejor entre lo posible. Mi sugerencia es que, sin focos y sin avisar a nadie más que a los implicados, altos cargos del PSOE y del PP se reúnan en secreto un fin de semana de estos y pacten que los presupuestos que va a presentar el gobierno van a ser restrictivos y duros, tal y como demanda Bruselas. En las votaciones habrá algunos congresistas del PP que se sentirán “indispuestos” y no podrán acudir al hemiciclo, con seis o siete bastarían, y por la mínima, y sin ceder nada al PNV ni demandar el voto de CiU, las cuentas saldrían aprobadas en plazo y con la mayoría requerida. Luego se harían los discursos de rigor, de satisfacción del PSOE y de crítica mordaz del PP, y en navidades todos se mandarían tarjetas de felicitación, esta vez merecidas.
Este pacto tendría una segunda cláusula, que sería la convocatoria de elecciones generales para el verano del año que viene, entorno a Julio. Pese a lo mucho que las desea el PP ahora no se pueden hacer, dados los meses, muy duros, que se avecinan, y el gobierno del PSOE está chamuscado del todo. Votando en Julio el nuevo gobierno podría arrancar en septiembre d año que viene y estaría fresco de cara a la gestión de una situación económica que, me temo, será aún peor que la ya horrorosa que nos toca vivir. Señores del PP y del PSOE, se que ni me leen ni les importa lo que diga, pero, por una vez, piensen un poco más allá de la última encuesta. Nos va mucho en ello.
Así, el apoyo necesario es el del PNV, y está dispuesto a ofrecerlo, pero como se sabe necesario exige mucho, ya que es su oportunidad de salir del ostracismo en el que vive y quedarse con al mayor tajada posible. En ese punto entra en juego el triángulo de fuerzas que gobierna el País Vasco, con un gobierno PSE – PP y unas diputaciones del PNV consentidas tácitamente por un PSE que no quiere desbancar a los nacionalistas con una extensión de su pacto del PP a los entes forales. Y a Patxi López, actual Lehendakari socialista, este juego no le gusta nada de nada. Un lío, como verán. Y encima estos presupuestos son de los más importantes de los últimos años, y no porque vayan a solucionar la crisis, que no pueden, sino porque deben reflejarla. La caja del gobierno está exhausta y las cuentas deben ser muy duras, con recortes impuestos por Bruselas. Si no hubiese acuerdo para aprobar unos nuevos la ley obliga a prorrogar los vigentes, pero en esta coyuntura, y dado que ya fueron falsos en su comienzo, los vigentes presupuestos no tendrían ninguna validez, Bruselas los desautorizaría y el gobierno debería convocar elecciones. Así que aparentemente sólo hay dos alternativas. O bajarse los pantalones (otra vez) ante el PNV o convocar elecciones. Ante panoramas tan deprimentes no me extraña que el ciudadano pase de la política. Si esto fuese un país normal, abocada a una situación de crisis tan grave como la que vivimos, lo lógico sería un gobierno de concentración PSOE – PP y las cuentas se aprobarían por unanimidad y serían las que debieran ser. Pero no, simplificando las cosas esto es una chapuza de país en el que unos incompetentes gobiernan, unos inútiles esperan hacerlo y unos aprovechados tratan de quedarse con los restos de la batalla. Dado que la solución óptima no va a poder ser, se debiera optar por el “second best” o lo mejor entre lo posible. Mi sugerencia es que, sin focos y sin avisar a nadie más que a los implicados, altos cargos del PSOE y del PP se reúnan en secreto un fin de semana de estos y pacten que los presupuestos que va a presentar el gobierno van a ser restrictivos y duros, tal y como demanda Bruselas. En las votaciones habrá algunos congresistas del PP que se sentirán “indispuestos” y no podrán acudir al hemiciclo, con seis o siete bastarían, y por la mínima, y sin ceder nada al PNV ni demandar el voto de CiU, las cuentas saldrían aprobadas en plazo y con la mayoría requerida. Luego se harían los discursos de rigor, de satisfacción del PSOE y de crítica mordaz del PP, y en navidades todos se mandarían tarjetas de felicitación, esta vez merecidas.
Este pacto tendría una segunda cláusula, que sería la convocatoria de elecciones generales para el verano del año que viene, entorno a Julio. Pese a lo mucho que las desea el PP ahora no se pueden hacer, dados los meses, muy duros, que se avecinan, y el gobierno del PSOE está chamuscado del todo. Votando en Julio el nuevo gobierno podría arrancar en septiembre d año que viene y estaría fresco de cara a la gestión de una situación económica que, me temo, será aún peor que la ya horrorosa que nos toca vivir. Señores del PP y del PSOE, se que ni me leen ni les importa lo que diga, pero, por una vez, piensen un poco más allá de la última encuesta. Nos va mucho en ello.
jueves, septiembre 02, 2010
Israel y Palestina, otra vez
Ayer en Washington tuvo lugar el encuentro público entre el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu y el presidente de la autoridad palestina, Abu MAzzen, en una imagen en la que ambos escoltaban a Obama y que en sus flancos estaba completada con la presencia del presidente egipcio, Hosny Mubarak y el representante del cuarteto para oriente medio, el omnipresente Tony Blair. Bien, ya tenemos en marcha un nuevo intento de proceso de paz en la zona, que como los anteriores, empieza con buenas palabras y gestos pero veremos como acaba.
Esta vez hay una diferencia de matiz, ya que si en ocasiones anteriores el presidente americano y los líderes de la región trataban de pasar a la historia con el acuerdo esta vez Obama ya posee un Premio Nóbel de la paz preventivo, por lo que en vez de ganarlo ahora debe tratar de ganárselo, digámoslo así. Lo que es igual que en todos los procesos anteriores es el número y magnitud de los enemigos que tratan que esto no llegue a ninguna parte. Ya el día anterior al encuentro hubo un atentado de Hamas contra colonos judíos que se saldó con cuatro víctimas mortales, en un claro esfuerzo de torpedear el mismo inicio de las conversaciones. No lo logró, pero era una acción terrorista muy envenenada, que muestra sobre todo la debilidad que posee Abu Mazzen para controlar su posición. El integrismo islámico de Hamas no sólo le ha arrebatado Gaza a la autoridad palestina, sino que le ha restado mucha autoridad, valga el juego de palabras. Siria e Irán, actores fundamentales en la zona, ven con mejores ojos la dureza y convicción de las posiciones de Hamas que las de los palestinos clásicos, y de hecho financian a ese régimen que mantiene Gaza en un estado de esclavitud. Por ese flanco serán continuas las presiones y los atentados para mandar todo a la porra. En el lado israelí Netanhayu parte con la ventaja de que es un miembro del ala dura en la propia Israel, lo que, paradójicamente, le da más fuerza de cara a aceptar lo que se verían como concesiones a la parte palestina. Sin embargo también hay grupos en su bando que tratarán de impedir el cuerdo, especialmente los partidos ultraortodoxos y los movimientos de colonos, y es que creo que la reducción o desmantelamiento de algunas colonias es uno de los pasos que se deben dar de manera obligatoria par poder asegurar un estado palestino mínimamente viable, y no el archipiélago de territorios que ahora existe en Cisjordania. Estos colonos, a su vez uno de los colectivos más atacados por los integristas de Hamas, serán la principal oposición interna dentro de Israel, y darán muchos problemas. A este conjunto de peligrosos elementos internos en ambas partes debemos sumar los externos, que no ven con buenos ojos un posible acuerdo. Entre ellos los principales son los citados Siria e Irán, ya envueltos en propios problemas y generadores de conflictos internacionales a gran escala de enrome peligro, especialmente en el caso persa. Tampoco el complejo de Al Queda vería con buenos ojos un acuerdo, porque es experto en usar el sufrimiento de los palestinos como banderín de enganche para lograr adeptos a su causa. Perdería un gran foco publicitario y estará dispuesta a atentar y destruir lo que haga falta, muy en su línea.
Por lo tanto, la foto de ayer está incompleta. Sólo salen en ella los que, pese a lo que les pueda costar, están interesados y necesitados de llegar a un acuerdo. ¿Cómo acabará esta vez el proceso? Ojala que bien, entendiendo por bien un acuerdo que garantice estabilidad a la zona y ponga las bases para la coexistencia de dos estados, Israel y Palestina, que permita el desarrollo económico y social de la población que allí vive (mejor, malvive). La historia de fracasos de estos procesos es eterna, y pesa mucho, pero alguna vez se tendrá que romper la mala racha. A ver si puede ser esta.
Esta vez hay una diferencia de matiz, ya que si en ocasiones anteriores el presidente americano y los líderes de la región trataban de pasar a la historia con el acuerdo esta vez Obama ya posee un Premio Nóbel de la paz preventivo, por lo que en vez de ganarlo ahora debe tratar de ganárselo, digámoslo así. Lo que es igual que en todos los procesos anteriores es el número y magnitud de los enemigos que tratan que esto no llegue a ninguna parte. Ya el día anterior al encuentro hubo un atentado de Hamas contra colonos judíos que se saldó con cuatro víctimas mortales, en un claro esfuerzo de torpedear el mismo inicio de las conversaciones. No lo logró, pero era una acción terrorista muy envenenada, que muestra sobre todo la debilidad que posee Abu Mazzen para controlar su posición. El integrismo islámico de Hamas no sólo le ha arrebatado Gaza a la autoridad palestina, sino que le ha restado mucha autoridad, valga el juego de palabras. Siria e Irán, actores fundamentales en la zona, ven con mejores ojos la dureza y convicción de las posiciones de Hamas que las de los palestinos clásicos, y de hecho financian a ese régimen que mantiene Gaza en un estado de esclavitud. Por ese flanco serán continuas las presiones y los atentados para mandar todo a la porra. En el lado israelí Netanhayu parte con la ventaja de que es un miembro del ala dura en la propia Israel, lo que, paradójicamente, le da más fuerza de cara a aceptar lo que se verían como concesiones a la parte palestina. Sin embargo también hay grupos en su bando que tratarán de impedir el cuerdo, especialmente los partidos ultraortodoxos y los movimientos de colonos, y es que creo que la reducción o desmantelamiento de algunas colonias es uno de los pasos que se deben dar de manera obligatoria par poder asegurar un estado palestino mínimamente viable, y no el archipiélago de territorios que ahora existe en Cisjordania. Estos colonos, a su vez uno de los colectivos más atacados por los integristas de Hamas, serán la principal oposición interna dentro de Israel, y darán muchos problemas. A este conjunto de peligrosos elementos internos en ambas partes debemos sumar los externos, que no ven con buenos ojos un posible acuerdo. Entre ellos los principales son los citados Siria e Irán, ya envueltos en propios problemas y generadores de conflictos internacionales a gran escala de enrome peligro, especialmente en el caso persa. Tampoco el complejo de Al Queda vería con buenos ojos un acuerdo, porque es experto en usar el sufrimiento de los palestinos como banderín de enganche para lograr adeptos a su causa. Perdería un gran foco publicitario y estará dispuesta a atentar y destruir lo que haga falta, muy en su línea.
Por lo tanto, la foto de ayer está incompleta. Sólo salen en ella los que, pese a lo que les pueda costar, están interesados y necesitados de llegar a un acuerdo. ¿Cómo acabará esta vez el proceso? Ojala que bien, entendiendo por bien un acuerdo que garantice estabilidad a la zona y ponga las bases para la coexistencia de dos estados, Israel y Palestina, que permita el desarrollo económico y social de la población que allí vive (mejor, malvive). La historia de fracasos de estos procesos es eterna, y pesa mucho, pero alguna vez se tendrá que romper la mala racha. A ver si puede ser esta.
miércoles, septiembre 01, 2010
Otra historia empieza en Irak
Ayer por la noche Obama dio el segundo discurso en el marco del despacho oval desde que es presidente. Si el primero tuvo relación con el vertido de BP en aguas del golfo, este se ha centrado en Irak, en el repliegue de las tropas de combate norteamericanas de aquel país y el fin oficial de su presencia, y con ello de la guerra. Ha dicho Obama que es hora de pasar página, es cierto, pero no nos engañemos, aún quedan bastantes capítulos para acabar el farragoso y sucio libro que es Irak, para los norteamericanos y, sobre todo, los propios iraquíes.
Lo que ha quedado claro, nuevamente, es que los americanos son muy buenos ganado guerras, pero que no saben conquistar países. Su ejército es incomparable, imposible de vencer en campo abierto y puede acceder a cualquier parte del mundo en cualquier momento- Esa superioridad es la garantía de la seguridad del país, y ante enemigos como Irak las operaciones de combate se sustancian en pocas semanas de bombardeos y una labor en tierra de laminación. Sin embargo la guerra moderna se ha complicado mucho, y resulta evidente que en estos años de presencia americana en Irak el país no ha estado controlado por los soldados de ese ejército. Sin llegar al desastre que supone la gestión de Afganistán, Irak ha estado años parcelado, con gobiernos más o menos títeres que en su área de influencia trataban de mantener el orden a cambio de dólares que no estaba muy claro donde acababan. El gobierno del país, y los cuerpos de élite americanos, estaban en la llamada zona verde de Bagdad, el barrio del poder, atrincherados, como defendiendo un castillo de ataques más o menos frecuentes. La gestión de la logística del país ha sido mala, con sistemas como el del agua y la electricidad que siguen sin funcionar, y los extremismos islámicos, tanto chiíes como suníes, parecen estar esperando a que el último soldado americano salga por la puerta para empezar a tomar el control del país. La última película ganadora del Óscar “En tierra hostil” muestra a las claras como “controlaban” el país los soldados, que debían usar más medios e inteligencia propia para defender su propia vida que para hacer cualquier cosa por la población local. La imagen que uno obtenía de esa película era la de unos combatientes asustados, una maquinaria militar formidable entrampada en un conflicto para el que no está preparada, ni tecnológica ni, sobre todo, mentalmente, y un país que en todo momento parece a punto de estallar, como los explosivos que un día sí y otro también se colocan en las calles de Bagdad y de otras muchas ciudades iraquíes. Ganarse los corazones locales es la vía más difícil, lenta, pero efectiva y exitosa de lograr una victoria sobre el terreno. En estos años los EE.UU. no han conseguido eso en Irak, e independientemente de que la causa que motivara la guerra no fuera justa, que ya se vió que no lo era, la gestión del conflicto a posteriori ha sido todo un manual de lo que no debe hacerse en estos casos. Los analistas del Pentágono tienen muchas lecciones para aprender de lo que ha sucedido estos años en Irak, y alguna responsabilidad debieran exigir a Rumsfeld, Bremmer y todos los que pensaron que un paseo militar de verano iba a acabar en lo que han sido siete años de infructuosa ocupación.
Ahora los esfuerzos militares de Norteamérica se centran en Afganistán, guerra que hace que a su lado Irak pareza una villa residencial de la costa española. Si el balance iraquí es malo, el afgano es desolador. Se pueden usar muchos resquicios para evitar asumirlo, pero estamos perdiendo la guerra en Afganistán, y sencillamente no podemos permitírnoslo. Y uso el plural porque nosotros, los españoles, también estamos involucrados, aunque es cierto que como meras comparsas de los EE.UU., y de lo que allí suceda saldremos ganando o, me temo, perdiendo.
Lo que ha quedado claro, nuevamente, es que los americanos son muy buenos ganado guerras, pero que no saben conquistar países. Su ejército es incomparable, imposible de vencer en campo abierto y puede acceder a cualquier parte del mundo en cualquier momento- Esa superioridad es la garantía de la seguridad del país, y ante enemigos como Irak las operaciones de combate se sustancian en pocas semanas de bombardeos y una labor en tierra de laminación. Sin embargo la guerra moderna se ha complicado mucho, y resulta evidente que en estos años de presencia americana en Irak el país no ha estado controlado por los soldados de ese ejército. Sin llegar al desastre que supone la gestión de Afganistán, Irak ha estado años parcelado, con gobiernos más o menos títeres que en su área de influencia trataban de mantener el orden a cambio de dólares que no estaba muy claro donde acababan. El gobierno del país, y los cuerpos de élite americanos, estaban en la llamada zona verde de Bagdad, el barrio del poder, atrincherados, como defendiendo un castillo de ataques más o menos frecuentes. La gestión de la logística del país ha sido mala, con sistemas como el del agua y la electricidad que siguen sin funcionar, y los extremismos islámicos, tanto chiíes como suníes, parecen estar esperando a que el último soldado americano salga por la puerta para empezar a tomar el control del país. La última película ganadora del Óscar “En tierra hostil” muestra a las claras como “controlaban” el país los soldados, que debían usar más medios e inteligencia propia para defender su propia vida que para hacer cualquier cosa por la población local. La imagen que uno obtenía de esa película era la de unos combatientes asustados, una maquinaria militar formidable entrampada en un conflicto para el que no está preparada, ni tecnológica ni, sobre todo, mentalmente, y un país que en todo momento parece a punto de estallar, como los explosivos que un día sí y otro también se colocan en las calles de Bagdad y de otras muchas ciudades iraquíes. Ganarse los corazones locales es la vía más difícil, lenta, pero efectiva y exitosa de lograr una victoria sobre el terreno. En estos años los EE.UU. no han conseguido eso en Irak, e independientemente de que la causa que motivara la guerra no fuera justa, que ya se vió que no lo era, la gestión del conflicto a posteriori ha sido todo un manual de lo que no debe hacerse en estos casos. Los analistas del Pentágono tienen muchas lecciones para aprender de lo que ha sucedido estos años en Irak, y alguna responsabilidad debieran exigir a Rumsfeld, Bremmer y todos los que pensaron que un paseo militar de verano iba a acabar en lo que han sido siete años de infructuosa ocupación.
Ahora los esfuerzos militares de Norteamérica se centran en Afganistán, guerra que hace que a su lado Irak pareza una villa residencial de la costa española. Si el balance iraquí es malo, el afgano es desolador. Se pueden usar muchos resquicios para evitar asumirlo, pero estamos perdiendo la guerra en Afganistán, y sencillamente no podemos permitírnoslo. Y uso el plural porque nosotros, los españoles, también estamos involucrados, aunque es cierto que como meras comparsas de los EE.UU., y de lo que allí suceda saldremos ganando o, me temo, perdiendo.
martes, agosto 31, 2010
En el fondo del pozo
Ya estoy de vuelta tras estos pocos días de vacaciones en los que no ha sucedido nada especialmente trascendente en mi vida, pero noticias sí que ha habido, y muchas, algunas muy malas, como la del atentado contra la base española en Afganistán, que causó tres muertos, y otras esperanzadoras. Quizás la que más interés está causando en el espectador es la odisea de esos mineros chilenos que se hayan quedado atrapados en el fondo de un pozo y que sobreviven aislados allá abajo. Están vivos, y eso es lo fundamental.
Y es que la noticia del derrumbe de la mina parecía ser la típica de estos casos. Fatalismo, escasa inversión en seguridad, accidente impredecible, y tarde o temprano un rosario de víctimas cuyas fotos sólo serían reconocidas por sus familiares. Un par de días de duelo y apenas un apunte en los medios de comunicación que no fuesen chilenos. Pero esta vez, afortunadamente, no es así. Los más de treinta mineros atrapados por el derrumbe están vivos, aislados en el fondo del pozo, sí, pero vivos. Eso ha cambiado la perspectiva del accidente y les ha convertido, muy a su pesar, en héroes, objeto de veneración y de alegría del país al saber de su supervivencia y punto de curiosidad de los medios del mundo entero. La verdad es que la historia tiene mucha miga, porque si todo va bien no se les podrá sacar de allí hasta pasados algunos meses, entre dos o tres depende de que medio se consulte, por lo que durante todo ese tiempo el grupo humano que allí abajo está deberá organizarse, aclimatarse a su entorno y tratar de arreglárselas como puedan. Hay una especie de cordón umbilical que les une a la superficie y que permite enviarles agua y comida, todo ello a través de un cilindro muy estrecho, y gracias a un cable pueden contactar por teléfono con sus familiares, que aún no se creen lo que están viviendo. Poco a poco vamos conociendo algo de esos rostros que antes hubieran sido anónimos, y curiosamente empieza a crearse una especie de sociedad allí abajo. Hablan los periódicos de un líder, el jefe de la cuadrilla de mineros, de uno muy religioso que hace de líder espiritual, del bromista del grupo que alegra al resto, de los que se encargan de la gestión de las provisiones y de usar los medios materiales que se han quedado enterrados con ellos para que les sean útiles, y les proporcionen entre otras cosas luz y calor, etc. Se habla de que algunos mineros padecen de ansiedad y depresión al saberse allí encerrados y tener tan lejos (y tan cerca) la salvación. Desde la superficie se trata no sólo de animarlos, sino también darles las fuerzas morales necesarias para aguantar el cautiverio, porque la sensación de estar en una cárcel, muy real dada la situación, pude hundir a más de uno y quizás desatar brotes de nerviosismo y violencia. Incluso técnicos de la NASA se han acercado a la zona para asesorar a los equipos que trabajan con los encerrados. Parece el argumento de una novela de misterio y supervivencia, el guión de una película retorcida, pero no, está sucediendo en la realidad, en el fondo de de una mina en Chile.
En paralelo a toda esta labor, se ha empezado a excavar el agujero que permita acceder a los mineros y rescatarlos. Es una labor complicada y no muy veloz, aunque nunca será lo suficiente como para calmar a los atrapados y sus familias. Se trata de perforar una vía vertical muy estrecha en un principio hasta donde están los mineros y luego ensancharla desde la superficie, para que pueda entrar una cabina que, a modo de ascensor, los vaya izando uno a uno. Habrá que seguir atentos a las noticias que lleguen de allí, de ese paradójico pozo de esperanza que ah surgido en medio de la nada.
Y es que la noticia del derrumbe de la mina parecía ser la típica de estos casos. Fatalismo, escasa inversión en seguridad, accidente impredecible, y tarde o temprano un rosario de víctimas cuyas fotos sólo serían reconocidas por sus familiares. Un par de días de duelo y apenas un apunte en los medios de comunicación que no fuesen chilenos. Pero esta vez, afortunadamente, no es así. Los más de treinta mineros atrapados por el derrumbe están vivos, aislados en el fondo del pozo, sí, pero vivos. Eso ha cambiado la perspectiva del accidente y les ha convertido, muy a su pesar, en héroes, objeto de veneración y de alegría del país al saber de su supervivencia y punto de curiosidad de los medios del mundo entero. La verdad es que la historia tiene mucha miga, porque si todo va bien no se les podrá sacar de allí hasta pasados algunos meses, entre dos o tres depende de que medio se consulte, por lo que durante todo ese tiempo el grupo humano que allí abajo está deberá organizarse, aclimatarse a su entorno y tratar de arreglárselas como puedan. Hay una especie de cordón umbilical que les une a la superficie y que permite enviarles agua y comida, todo ello a través de un cilindro muy estrecho, y gracias a un cable pueden contactar por teléfono con sus familiares, que aún no se creen lo que están viviendo. Poco a poco vamos conociendo algo de esos rostros que antes hubieran sido anónimos, y curiosamente empieza a crearse una especie de sociedad allí abajo. Hablan los periódicos de un líder, el jefe de la cuadrilla de mineros, de uno muy religioso que hace de líder espiritual, del bromista del grupo que alegra al resto, de los que se encargan de la gestión de las provisiones y de usar los medios materiales que se han quedado enterrados con ellos para que les sean útiles, y les proporcionen entre otras cosas luz y calor, etc. Se habla de que algunos mineros padecen de ansiedad y depresión al saberse allí encerrados y tener tan lejos (y tan cerca) la salvación. Desde la superficie se trata no sólo de animarlos, sino también darles las fuerzas morales necesarias para aguantar el cautiverio, porque la sensación de estar en una cárcel, muy real dada la situación, pude hundir a más de uno y quizás desatar brotes de nerviosismo y violencia. Incluso técnicos de la NASA se han acercado a la zona para asesorar a los equipos que trabajan con los encerrados. Parece el argumento de una novela de misterio y supervivencia, el guión de una película retorcida, pero no, está sucediendo en la realidad, en el fondo de de una mina en Chile.
En paralelo a toda esta labor, se ha empezado a excavar el agujero que permita acceder a los mineros y rescatarlos. Es una labor complicada y no muy veloz, aunque nunca será lo suficiente como para calmar a los atrapados y sus familias. Se trata de perforar una vía vertical muy estrecha en un principio hasta donde están los mineros y luego ensancharla desde la superficie, para que pueda entrar una cabina que, a modo de ascensor, los vaya izando uno a uno. Habrá que seguir atentos a las noticias que lleguen de allí, de ese paradójico pozo de esperanza que ah surgido en medio de la nada.
martes, agosto 24, 2010
Aviones de ida y vuelta
Mientras esta noche aterrizaba en el Prat el avión que traía de regreso a los dos cooperantes españoles, liberados por Al Queda de su tortura, en París seguían preparando algunos vuelos que llevan gitanos inmigrantes a Rumania, su supuesto país de origen. La polémica está servida, y más allá de las declaraciones grandilocuentes de los líderes de la oposición, muy en la línea de qué grande es la grandeur francesa, está por ver si esta medida sirve para algo os i se queda sólo en esto o es el inicio de algo más importante y generalizado.
Lo cierto es que en sí misma esta actuación suena mal. Se supone que las deportaciones sólo se efectúan sobre inmigrantes que están ilegales en suelo francés o que bien han cometido algún delito. Lo que se por ahora es que sí parece que eran residentes ilegales, aunque llevaban bastantes años residiendo en un asentamiento infame a las afueras de París. ¿Es esta una medida de imagen para reforzar la autoridad del gobierno francés y el propio Sarkozy? No me atrevería a tanto, pero lo parece, y mucho, y coincide con la continuación de la caída de la valoración del presidente francés y de su gobierno en las encuestas. Poco a poco Sarkozy se parece cada vez más a una caricatura de sí mismo. A su llegada al Eliseo muchos, incluido yo, esperábamos un liderazgo firme, liberal, moderno y que contribuyese entre otras cosas a reforzar el eje franco alemán, necesario para el porvenir de la UE, y las relaciones trasatlánticas, muy dañadas por la política de Chirac y al actuación de la administración Bush. Poco a poco Sarkozy ha ido diluyendo mis expectativas y, gran sorpresa, aumentando las de la prensa rosa. Su matrimonio de farándula con Carla Bruni, sus imágenes cachondas, impropias del cargo que ostenta y, en general, su actitud chulesca y adicta a las cámaras dibuja a un personaje que no deja de ser noticia por hechos ajenos a la labor diaria de gobierno. A ello podemos unir escándalos sentimentales, políticos, financieros y una mezcla de ambos, algunos tan particulares que sólo podrían desarrollarse en un versallesco salón de Francia, con lo que tenemos la imagen de un gobierno tambaleante. El mal resultado de la operación de rescate del rehén francés en manos de Al Queda, que acabó con la muerte del mismo a manos de sus captores, y el recochineo con el que ayer los terroristas islámicos se dirigían a Francia al tratar de monopolizar la atención de la liberación de los secuestrados españoles no es sino otro baldón en la carrera de Sarkozy. Súmele a todo ello una economía débil y necesitada de reformas, y un desempleo que se extiende por la clase media francesa y tendrá los ingredientes necesarios para una acción como la que está efectuando el gobierno galo con los rumanos. ¿Habrá más deportaciones? ¿Y en otros países? Y lo más importante, ¿cómo valora la opinión pública francesa esta actuación? Si le gusta a la mayoría ya pueden contestar que sí a la primera pregunta y sospechar que otros países se lanzarán a por ello, por lo que la crisis económica se cobraría una nueva victoria en forma de más fronteras y desplazados. Puede que sea necesario hacerlo, pero a simple vista suena muy mal.
Me cojo cuatro días de vacaciones, desde mañana hasta el Lunes 30, así que de no suceder nada raro la próxima entrada será el Martes 31, que pese a ser aún agosto olerá mucho a septiembre. Será el que viene un mes duro, de malas noticias económicas, huelgas y estadísticas feas como preámbulo a un trimestre que sospecho se nos hará muy cuesta arriba a todos, no sólo a Sarkozy. Carguémonos de fuerzas y tengamos ánimo, porque los tiempos difíciles no han terminado, ni mucho menos, y aún queda mucha crisis por sufrir y, confiemos que entre todos, vencer.
Lo cierto es que en sí misma esta actuación suena mal. Se supone que las deportaciones sólo se efectúan sobre inmigrantes que están ilegales en suelo francés o que bien han cometido algún delito. Lo que se por ahora es que sí parece que eran residentes ilegales, aunque llevaban bastantes años residiendo en un asentamiento infame a las afueras de París. ¿Es esta una medida de imagen para reforzar la autoridad del gobierno francés y el propio Sarkozy? No me atrevería a tanto, pero lo parece, y mucho, y coincide con la continuación de la caída de la valoración del presidente francés y de su gobierno en las encuestas. Poco a poco Sarkozy se parece cada vez más a una caricatura de sí mismo. A su llegada al Eliseo muchos, incluido yo, esperábamos un liderazgo firme, liberal, moderno y que contribuyese entre otras cosas a reforzar el eje franco alemán, necesario para el porvenir de la UE, y las relaciones trasatlánticas, muy dañadas por la política de Chirac y al actuación de la administración Bush. Poco a poco Sarkozy ha ido diluyendo mis expectativas y, gran sorpresa, aumentando las de la prensa rosa. Su matrimonio de farándula con Carla Bruni, sus imágenes cachondas, impropias del cargo que ostenta y, en general, su actitud chulesca y adicta a las cámaras dibuja a un personaje que no deja de ser noticia por hechos ajenos a la labor diaria de gobierno. A ello podemos unir escándalos sentimentales, políticos, financieros y una mezcla de ambos, algunos tan particulares que sólo podrían desarrollarse en un versallesco salón de Francia, con lo que tenemos la imagen de un gobierno tambaleante. El mal resultado de la operación de rescate del rehén francés en manos de Al Queda, que acabó con la muerte del mismo a manos de sus captores, y el recochineo con el que ayer los terroristas islámicos se dirigían a Francia al tratar de monopolizar la atención de la liberación de los secuestrados españoles no es sino otro baldón en la carrera de Sarkozy. Súmele a todo ello una economía débil y necesitada de reformas, y un desempleo que se extiende por la clase media francesa y tendrá los ingredientes necesarios para una acción como la que está efectuando el gobierno galo con los rumanos. ¿Habrá más deportaciones? ¿Y en otros países? Y lo más importante, ¿cómo valora la opinión pública francesa esta actuación? Si le gusta a la mayoría ya pueden contestar que sí a la primera pregunta y sospechar que otros países se lanzarán a por ello, por lo que la crisis económica se cobraría una nueva victoria en forma de más fronteras y desplazados. Puede que sea necesario hacerlo, pero a simple vista suena muy mal.
Me cojo cuatro días de vacaciones, desde mañana hasta el Lunes 30, así que de no suceder nada raro la próxima entrada será el Martes 31, que pese a ser aún agosto olerá mucho a septiembre. Será el que viene un mes duro, de malas noticias económicas, huelgas y estadísticas feas como preámbulo a un trimestre que sospecho se nos hará muy cuesta arriba a todos, no sólo a Sarkozy. Carguémonos de fuerzas y tengamos ánimo, porque los tiempos difíciles no han terminado, ni mucho menos, y aún queda mucha crisis por sufrir y, confiemos que entre todos, vencer.
lunes, agosto 23, 2010
Chocolate y vainilla
Algunos amigos envidian mi estado de soltería perpetua, la libertad que ello implica y lo de poder hacer siempre lo que te venga en gana. Yo les confieso que mi fracaso con las mujeres y mi incapacidad para relacionarme con ellas es una de las mayores lacras de mi vida, tal y como lo veo, pero ahí siguen, inasequibles, envidiándome. Como tengo experiencia personal no puedo comparar con conocimiento la diferencia entre convivir en pareja o en solitario, pero todo tiene sus ventajas e inconvenientes, no lo duden.
Una experiencia, muy tonta, de esas que generan la envidia de los casados a los solteros fue la que viví el pasado viernes noche. Mucho calor en Madrid, y estaba yo deambulando por algunas calles sin rumbo fijo cuando pasé por una de las heladerías que sí ofrecen cucuruchos buenos, no tanto como los italianos, pero sí comparables. Entré a por uno y delante de mí estaba una pareja de veintitantos años de esas que sólo se ven en Madrid o en las revistas, ambos altos, modernos, el con la barba recortada y con las greñas que (no lo entiendo) suelen ser atractivas y ella una rubia muy guapa, con un vestido ceñido, de las que llaman la atención. Todo perfecto. Quizás demasiado. La cosa es que ella ya había cogido una tarrina de sabores y él estaba mirando sin decidirse. Quería mezclar un tipo de chocolate con trocitos con otro sabor, y al final le dijo al dependiente que lo quería con vainilla. Naca más oír esto, la rubia, que estaba allí al lado ensimismada en sus pensamientos, se giró y le dijo “¿con vainilla”? NO, eso no pega”: El chico cambió el semblante y se quedó sin saber que decir, con una cara de “porqué no….” Pero ella seguía mirándole firmemente a los ojos y le volvió a repetir “coge otro sabor, pero no mezcles eso con vainilla”. El dependiente se quedó un tanto asombrado y yo fui el que entonces salí de mis pensamientos para contemplar la escena. Supongo que el subconsciente del chico estaba en aquellos momentos retorciendo el pescuezo a la chica, pero finalmente recordó el dicho histórico de París bien vale una misa, que traducido viene a ser como “por esta hasta me trago el barquillo con punta y todo” así que tras unos minutos de indecisión optó por un segundo sabor de frutas, no se si plátano o piña, y como ella no dijo nada supusimos todos que el silencio administrativo era positivo. La pareja dejó el expositor de helados y se acercó a la caja a pagar, que estaba anexa a los barquillos, y de mientras él pagaba y ella esperaba sentada en una mesa junto a un ventanal que estaba muy cerca de todo el expositor, el dependiente me miró y me dijo que sabores quería. No lo dudé ni un instante y dije “pues a mi sí me vas a poner un barquillo de chocolate con tropiezos y vainilla, que está muy bueno”.
Nada más oír eso el chico, que ya había terminado de pagar, se giró y, mirándome con una triste cara de cordero degollado dijo algo así como “lo que yo quería….” No pude más que saludarle con una sonrisa de esas de compasión y ánimo (no se muy bien como se ponen, pero suelen significar eso, creo) y de mientras el volvía a la cristalera a disfrutar de su helado (poco) y de su sabrosa compañía (espero que mucho) yo salí a la calle con mi helado y sin nadie más. El se quedó y yo me fui, pero no se yo quién estaba más acompañado esa noche de los dos, o menos……
Una experiencia, muy tonta, de esas que generan la envidia de los casados a los solteros fue la que viví el pasado viernes noche. Mucho calor en Madrid, y estaba yo deambulando por algunas calles sin rumbo fijo cuando pasé por una de las heladerías que sí ofrecen cucuruchos buenos, no tanto como los italianos, pero sí comparables. Entré a por uno y delante de mí estaba una pareja de veintitantos años de esas que sólo se ven en Madrid o en las revistas, ambos altos, modernos, el con la barba recortada y con las greñas que (no lo entiendo) suelen ser atractivas y ella una rubia muy guapa, con un vestido ceñido, de las que llaman la atención. Todo perfecto. Quizás demasiado. La cosa es que ella ya había cogido una tarrina de sabores y él estaba mirando sin decidirse. Quería mezclar un tipo de chocolate con trocitos con otro sabor, y al final le dijo al dependiente que lo quería con vainilla. Naca más oír esto, la rubia, que estaba allí al lado ensimismada en sus pensamientos, se giró y le dijo “¿con vainilla”? NO, eso no pega”: El chico cambió el semblante y se quedó sin saber que decir, con una cara de “porqué no….” Pero ella seguía mirándole firmemente a los ojos y le volvió a repetir “coge otro sabor, pero no mezcles eso con vainilla”. El dependiente se quedó un tanto asombrado y yo fui el que entonces salí de mis pensamientos para contemplar la escena. Supongo que el subconsciente del chico estaba en aquellos momentos retorciendo el pescuezo a la chica, pero finalmente recordó el dicho histórico de París bien vale una misa, que traducido viene a ser como “por esta hasta me trago el barquillo con punta y todo” así que tras unos minutos de indecisión optó por un segundo sabor de frutas, no se si plátano o piña, y como ella no dijo nada supusimos todos que el silencio administrativo era positivo. La pareja dejó el expositor de helados y se acercó a la caja a pagar, que estaba anexa a los barquillos, y de mientras él pagaba y ella esperaba sentada en una mesa junto a un ventanal que estaba muy cerca de todo el expositor, el dependiente me miró y me dijo que sabores quería. No lo dudé ni un instante y dije “pues a mi sí me vas a poner un barquillo de chocolate con tropiezos y vainilla, que está muy bueno”.
Nada más oír eso el chico, que ya había terminado de pagar, se giró y, mirándome con una triste cara de cordero degollado dijo algo así como “lo que yo quería….” No pude más que saludarle con una sonrisa de esas de compasión y ánimo (no se muy bien como se ponen, pero suelen significar eso, creo) y de mientras el volvía a la cristalera a disfrutar de su helado (poco) y de su sabrosa compañía (espero que mucho) yo salí a la calle con mi helado y sin nadie más. El se quedó y yo me fui, pero no se yo quién estaba más acompañado esa noche de los dos, o menos……
viernes, agosto 20, 2010
El arranque de un reactor
Este fin de semana va a suceder algo que puede cambiar nuestro mundo. Suena grandilocuente, pero es verdad. Para el común de nosotros serán otros dos días de verano, calurosos y soleados. Se limpiarán los restos de las lluvias de la semana, cada ves seremos más conscientes del retorno al trabajo (eso si nos hemos ido, claro) y los malditos anuncios de la vuelta al cole de El Corte Inglés empezarán a dominarlo todo. Pero en medio de esta normalidad un hecho extraordinario, por su importancia y gravedad, va a tener lugar.
Mañana Sábado, con ayuda de Rusia, Irán empezará a cargar combustible nuclear en el reactor de la central de Busherh, con lo que se pondrá en marcha el primer proyecto nuclear real en un país islámico. En principio el objetivo de esta central es producir electricidad, pero no está nada claro que sucederá con los residuos que genere y si serán usados para obtener más combustible nuclear o materiales para un arma atómica. Como sabrán muchos, desde hace tiempo el régimen iraní tiene un programa nuclear, con instalaciones públicas como Busherh, y otras secretas, en las que miles de centrifugadoras enriquecen todos los días el gas de uranio con el publicitado objetivo de obtener combustible para esta central, pero con el temido fin de alcanzar la pureza necesaria para crear una bomba atómica. Se ha especulado mucho al respecto y las potencias occidentales hemos ido impuesto sanciones que no han servido de mucho para frenar este proceso. Rusia y China, principales valedores del régimen iraní, se han ido distanciando del mismo a medida que las declaraciones de Ahmadineyad, nuestro querido “Ahma” iban subiendo su tono incendiario. En los últimos años ha habido muchos rumores sobre un posible ataque preventivo por parte de Israel sobre las instalaciones nucleares iraníes, y Busherh era uno de los destinos clásicos. Si alguien cree que eso es imposible no debiera olvidar que Israel ya hizo algo similar cuando destruyó las instalaciones iraquíes de Osirak a principios de los ochenta, frustrando un plan de desarrollo nuclear, basado en capital y tecnología francesa, que estaba en un estadio mucho más preliminar que el que Irán ya posee. Sin embargo parece que se acaban las oportunidades para llevar a cabo ese ataque. Una vez que empiece a dotarse de uranio al reactor, una posible destrucción del mismo conllevaría la emisión de un volumen indeterminado de radiación que, obviamente, no es controlable. O se destruyen hoy mismo las instalaciones o ya será demasiado tarde para ello. El anterior enlace cuenta que los rusos se han tomado muy en serio esta amenaza y han colocado baterías de misiles en la zona del Mar Negro con objeto de defender las instalaciones en caso de ataque. No olvidemos que en ellas habrá durante una buena temporada un grupo numeroso de técnicos rusos de alto nivel, y sus vidas y lo que saben, sobre todo esto último, es lo que el gobierno de Mevdeved – Putin desea resguardar. Como verán, toda una partida de póker de las duras, con unas cartas muy altas y apuestas aún más arriesgadas.
Y todo ello en una zona estratégica de inmenso valor, convulsa a más no poder y rodeada de conflictos y guerras que, pese a que parecen acabarse, sólo pasan de una etapa más visible a otra más sórdida y alejada de los medios de comunicación. El que un gobierno como el de Irán tenga la tecnología nuclear es un riesgo inmenso, y sin duda alentará una carrera de proliferación en la zona, porque no piensen que Arabia Saudita se va aquedar de brazos cruzados y aplaudiendo. Por cierto, una cruel ironía del destino para terminar ¿a que Busherh se parece mucho a Bush?
Mañana Sábado, con ayuda de Rusia, Irán empezará a cargar combustible nuclear en el reactor de la central de Busherh, con lo que se pondrá en marcha el primer proyecto nuclear real en un país islámico. En principio el objetivo de esta central es producir electricidad, pero no está nada claro que sucederá con los residuos que genere y si serán usados para obtener más combustible nuclear o materiales para un arma atómica. Como sabrán muchos, desde hace tiempo el régimen iraní tiene un programa nuclear, con instalaciones públicas como Busherh, y otras secretas, en las que miles de centrifugadoras enriquecen todos los días el gas de uranio con el publicitado objetivo de obtener combustible para esta central, pero con el temido fin de alcanzar la pureza necesaria para crear una bomba atómica. Se ha especulado mucho al respecto y las potencias occidentales hemos ido impuesto sanciones que no han servido de mucho para frenar este proceso. Rusia y China, principales valedores del régimen iraní, se han ido distanciando del mismo a medida que las declaraciones de Ahmadineyad, nuestro querido “Ahma” iban subiendo su tono incendiario. En los últimos años ha habido muchos rumores sobre un posible ataque preventivo por parte de Israel sobre las instalaciones nucleares iraníes, y Busherh era uno de los destinos clásicos. Si alguien cree que eso es imposible no debiera olvidar que Israel ya hizo algo similar cuando destruyó las instalaciones iraquíes de Osirak a principios de los ochenta, frustrando un plan de desarrollo nuclear, basado en capital y tecnología francesa, que estaba en un estadio mucho más preliminar que el que Irán ya posee. Sin embargo parece que se acaban las oportunidades para llevar a cabo ese ataque. Una vez que empiece a dotarse de uranio al reactor, una posible destrucción del mismo conllevaría la emisión de un volumen indeterminado de radiación que, obviamente, no es controlable. O se destruyen hoy mismo las instalaciones o ya será demasiado tarde para ello. El anterior enlace cuenta que los rusos se han tomado muy en serio esta amenaza y han colocado baterías de misiles en la zona del Mar Negro con objeto de defender las instalaciones en caso de ataque. No olvidemos que en ellas habrá durante una buena temporada un grupo numeroso de técnicos rusos de alto nivel, y sus vidas y lo que saben, sobre todo esto último, es lo que el gobierno de Mevdeved – Putin desea resguardar. Como verán, toda una partida de póker de las duras, con unas cartas muy altas y apuestas aún más arriesgadas.
Y todo ello en una zona estratégica de inmenso valor, convulsa a más no poder y rodeada de conflictos y guerras que, pese a que parecen acabarse, sólo pasan de una etapa más visible a otra más sórdida y alejada de los medios de comunicación. El que un gobierno como el de Irán tenga la tecnología nuclear es un riesgo inmenso, y sin duda alentará una carrera de proliferación en la zona, porque no piensen que Arabia Saudita se va aquedar de brazos cruzados y aplaudiendo. Por cierto, una cruel ironía del destino para terminar ¿a que Busherh se parece mucho a Bush?
jueves, agosto 19, 2010
Tormentas de verano
En este año de meteorología perfecta que estamos viviendo no podían faltar las trombas de agua del final del verano, y con una precisión asombrosa, empieza la segunda quincena de Agosto, en la que el mes muestra un verano decadente y que se acaba, y ha llegado el primer episodio de precipitación intensa, centrado ayer y el Martes en Andalucía y Murcia, y se prevé que hoy en la costa levantina y catalana. Lamentablemente ha habido tres muertos por unas riadas que, donde han caído, han arrasado todo.
¿Se puede preveer una riada? ¿una gran tormenta? Es una pregunta compleja y la respuesta más acertada es un triste no. Si se fijan en la información meteorológica de TVE, que por fin ha logrado construir un espacio digno de la materia, los mapas ya muestran no sólo las líneas de anticiclón y borrasca habituales, y las isobaras, sino unas manchas azules que corresponden a la zona en la que se supone que va a llover. Los colores azules más oscuros indican mayor intensidad de precipitación y los claros, menos. Esto es muy útil en caso de frentes atlánticos, los episodios de lluvia tradicionales en España, pero para fenómenos tormentosos y violentos como los de esta semana no sirve de mucho, porque esa mancha azul es fruto de un modelo matemático que no puede precisar tanto como para detallar donde se desarrollará una tormenta, entre otras cosas porque ni siquiera se sabe eso con tanta precisión. Para estos casos la única solución es el modelo americano de “seguir el fenómeno y avisar” que es lo que se emplea con los tornados. Su movimiento es aleatorio, y no es posible saber que trayectoria seguirá en, pongamos, una hora, por lo que los equipos de meteorología lo siguen y controlan a distancia y tratan de ajustar en tiempo real por donde va a ir. En función de eso avisan a otro equipo que va a las localidades candidatas de ser atacadas por el tornado y las alerta para que la gente pueda evacuar o refugiarse antes de ser golpeados. El que haya zonas en Estados Unidos en las que todos los años se produzcan estos fenómenos ha generado una cultura de protección y de construcción de refugios particulares y comunitarios, muy útiles. Sin embargo, todos los años vemos en la tele como alguno de esos pueblos no ha podido ser salvado, y hay víctimas mortales que no se pudieron evitar. En la partida de cartas que los meteorólogos y los tornados se juegan en el medio oeste americano cada vez la ciencia gana más manos, pero de vez encunado la tormenta consigue hacer saltar la banca, y eso suele significar muertos. En el caso de España dudo que existan equipos de este tipo y ni siquiera de haberlos la utilidad sería efectiva, dado que aquí el problema son las precipitaciones intensas, que pueden generar destrozos en superficies mucho más elevadas que las afectadas por un tornado. Las riadas pueden arrasar valles enteros, o zonas de costa muy extensas. Por lo tanto sólo la alerta temprana basada en previsiones continuas puede ser efectiva, y ante el peligro avisado lo mejor es permanecer en casa.
¿Se puede prever, sino la intensidad o la certeza, que una tormenta se acerca? Si, gracias a los radares. Uno de lo que conozco está en la cima del monte Kapildui, en Álava. Estos radares permiten conocer el movimiento de las masas de humedad que forman las tormentas y dan la información para saber si hay precipitación, y que intensidad posee. Generan unas imágenes con manchas de colores que corresponden a precipitación real. Pese a que la meteorología, como la economía, es una ciencia inexacta, y siempre se nos escapará algo, el uso de los radares ayuda mucho la previsión de tormentas, galernas y otros fenómenos adversos similares, y evitará muchas desgracias.
¿Se puede preveer una riada? ¿una gran tormenta? Es una pregunta compleja y la respuesta más acertada es un triste no. Si se fijan en la información meteorológica de TVE, que por fin ha logrado construir un espacio digno de la materia, los mapas ya muestran no sólo las líneas de anticiclón y borrasca habituales, y las isobaras, sino unas manchas azules que corresponden a la zona en la que se supone que va a llover. Los colores azules más oscuros indican mayor intensidad de precipitación y los claros, menos. Esto es muy útil en caso de frentes atlánticos, los episodios de lluvia tradicionales en España, pero para fenómenos tormentosos y violentos como los de esta semana no sirve de mucho, porque esa mancha azul es fruto de un modelo matemático que no puede precisar tanto como para detallar donde se desarrollará una tormenta, entre otras cosas porque ni siquiera se sabe eso con tanta precisión. Para estos casos la única solución es el modelo americano de “seguir el fenómeno y avisar” que es lo que se emplea con los tornados. Su movimiento es aleatorio, y no es posible saber que trayectoria seguirá en, pongamos, una hora, por lo que los equipos de meteorología lo siguen y controlan a distancia y tratan de ajustar en tiempo real por donde va a ir. En función de eso avisan a otro equipo que va a las localidades candidatas de ser atacadas por el tornado y las alerta para que la gente pueda evacuar o refugiarse antes de ser golpeados. El que haya zonas en Estados Unidos en las que todos los años se produzcan estos fenómenos ha generado una cultura de protección y de construcción de refugios particulares y comunitarios, muy útiles. Sin embargo, todos los años vemos en la tele como alguno de esos pueblos no ha podido ser salvado, y hay víctimas mortales que no se pudieron evitar. En la partida de cartas que los meteorólogos y los tornados se juegan en el medio oeste americano cada vez la ciencia gana más manos, pero de vez encunado la tormenta consigue hacer saltar la banca, y eso suele significar muertos. En el caso de España dudo que existan equipos de este tipo y ni siquiera de haberlos la utilidad sería efectiva, dado que aquí el problema son las precipitaciones intensas, que pueden generar destrozos en superficies mucho más elevadas que las afectadas por un tornado. Las riadas pueden arrasar valles enteros, o zonas de costa muy extensas. Por lo tanto sólo la alerta temprana basada en previsiones continuas puede ser efectiva, y ante el peligro avisado lo mejor es permanecer en casa.
¿Se puede prever, sino la intensidad o la certeza, que una tormenta se acerca? Si, gracias a los radares. Uno de lo que conozco está en la cima del monte Kapildui, en Álava. Estos radares permiten conocer el movimiento de las masas de humedad que forman las tormentas y dan la información para saber si hay precipitación, y que intensidad posee. Generan unas imágenes con manchas de colores que corresponden a precipitación real. Pese a que la meteorología, como la economía, es una ciencia inexacta, y siempre se nos escapará algo, el uso de los radares ayuda mucho la previsión de tormentas, galernas y otros fenómenos adversos similares, y evitará muchas desgracias.
miércoles, agosto 18, 2010
El artículo 1.000 de este blog
Ayer, cuando di de alta en Blogger el artículo de la mezquita en la zona cero vi en el contador que se trataba de la entrada 999 de este blog, y me di cuenta que hoy cumplo mil artículos escritos desde que di de alta esta página el 15 de febrero de 2006. Da miedo pensar que han pasado ya cuatro años y medio desde entonces, y si me pongo a recordar de todo lo que he escrito sería incapaz de hacerlo. Hemos vivido tantos acontecimientos, buenos y malos, desde entonces, y tantas opiniones vertidas….
Di de alta este blog porque desde pequeño me ha gustado leer periódicos. Creo que una mañana con un par de periódicos y un café es uno de los placeres más grandes que existen, aunque pueda parecerles algo ridículo y trivial. Allí veía desde pequeño a los articulistas, desde sus columnas, algunos subidos a ellas, y me daba envidia. Quería escribir en un periódico y opinar, pero me parecía algo remoto e inalcanzable. Internet, esa maravilla que ha cambiado nuestras vidas como no somos capaces de imaginar, daba la oportunidad de llevar a cabo ese sueño. Si no recontratan en la prensa, pasa de ella y hazte tu propia columna, por así decirlo, y eso es lo que hice. Lo cree. Fiel a mi general falta de gusto estético en todo lo que rodea a mi vida le di un aspecto correcto pero tosco y probablemente nada atractivo, pero ya tenía un hueco en la red, una cueva en la montaña, un pupitre en el aula del mundo desde donde hablar. No pensé en dedicarlo a un tema en concreto porque soy de esas personas que saben un poco de todo pero no son expertos en nada, y si me centraba en algo iba a acabar siendo reiterativo y al final no tendría mucha cosa nueva que decir. Como soy adicto a las noticias y a la actualidad me centré en ese campo y he tratado de no salirme mucho de ahí. De vez en cuando cuento algunos episodios de mi vida, que no tienen nada de extraordinario porque mi vida tampoco lo es, pero es la política nacional, internacional y la economía lo que más se repite en mis escritos. Y la economía manda, reina desde que empezó esta crisis que no era nada y que amenaza con cargárselo todo a medida que crece sin límite ni fin conocido. Dados los temas escogidos es evidente que mi opinión personal lo tamiza todo, cosa que no sucedería si me centrase en detallar los aspectos técnicos de los sellos de correos, por ejemplo, y aunque algún tema pueda ser interesante a lo mejor mi opinión al respecto puede convertirlo en anodino o más apasionante de lo que ya era. Y claro, también sucede que si el lector está de acuerdo en mi punto de vista sobre el asunto acabe más satisfecho y si no lo está opine mal del artículo. Es un riesgo que, como opinador, si se me permite el término (Word lo marca en rojo, por algo será…) es imposible de evitar. Y prefiero que así sea. A parte de escribir siempre he deseado que, en la pequeña medida de mis posibilidades, mis artículos llamen a la reflexión al lector. No me interesa que comparta mi punto de vista sobre, por ejemplo, el problema nuclear en Irán, pero sí que al leerlo se pregunte “vale, ya se que opina este hombre sobre esto, ¿y otras personas? ¿Y yo mismo?”. Probablemente todos tenemos opiniones muy distintas sobre los asuntos más variados y, créanme, eso es una de las cosas más bonitas que nos pueden suceder. Si estos artículos sirven para fomentar ese debate, tan ausente hoy en día en otros medios más dedicados en teoría a ello, mejor que mejor.
… y claro, los lectores. No es este un blog de mayorías, lo se. Algunos lectores fieles hay que lo miran periódicamente y otros muchos que alguna vez lo habrán encontrado de casualidad, o recomendado por alguien, o a saber como. A todos ellos, a todos vosotros, muchas gracias, porque al final esto es como esas botellas que se tiraban al mar. Si nadie las encuentra y las lee no sirven para nada, son gritos vacíos, avisos que a nadie advierten. Trataré de seguir día a día en este empeño que, como digo a veces, y muchas en serio, es lo más útil que hago a lo largo del día....
Di de alta este blog porque desde pequeño me ha gustado leer periódicos. Creo que una mañana con un par de periódicos y un café es uno de los placeres más grandes que existen, aunque pueda parecerles algo ridículo y trivial. Allí veía desde pequeño a los articulistas, desde sus columnas, algunos subidos a ellas, y me daba envidia. Quería escribir en un periódico y opinar, pero me parecía algo remoto e inalcanzable. Internet, esa maravilla que ha cambiado nuestras vidas como no somos capaces de imaginar, daba la oportunidad de llevar a cabo ese sueño. Si no recontratan en la prensa, pasa de ella y hazte tu propia columna, por así decirlo, y eso es lo que hice. Lo cree. Fiel a mi general falta de gusto estético en todo lo que rodea a mi vida le di un aspecto correcto pero tosco y probablemente nada atractivo, pero ya tenía un hueco en la red, una cueva en la montaña, un pupitre en el aula del mundo desde donde hablar. No pensé en dedicarlo a un tema en concreto porque soy de esas personas que saben un poco de todo pero no son expertos en nada, y si me centraba en algo iba a acabar siendo reiterativo y al final no tendría mucha cosa nueva que decir. Como soy adicto a las noticias y a la actualidad me centré en ese campo y he tratado de no salirme mucho de ahí. De vez en cuando cuento algunos episodios de mi vida, que no tienen nada de extraordinario porque mi vida tampoco lo es, pero es la política nacional, internacional y la economía lo que más se repite en mis escritos. Y la economía manda, reina desde que empezó esta crisis que no era nada y que amenaza con cargárselo todo a medida que crece sin límite ni fin conocido. Dados los temas escogidos es evidente que mi opinión personal lo tamiza todo, cosa que no sucedería si me centrase en detallar los aspectos técnicos de los sellos de correos, por ejemplo, y aunque algún tema pueda ser interesante a lo mejor mi opinión al respecto puede convertirlo en anodino o más apasionante de lo que ya era. Y claro, también sucede que si el lector está de acuerdo en mi punto de vista sobre el asunto acabe más satisfecho y si no lo está opine mal del artículo. Es un riesgo que, como opinador, si se me permite el término (Word lo marca en rojo, por algo será…) es imposible de evitar. Y prefiero que así sea. A parte de escribir siempre he deseado que, en la pequeña medida de mis posibilidades, mis artículos llamen a la reflexión al lector. No me interesa que comparta mi punto de vista sobre, por ejemplo, el problema nuclear en Irán, pero sí que al leerlo se pregunte “vale, ya se que opina este hombre sobre esto, ¿y otras personas? ¿Y yo mismo?”. Probablemente todos tenemos opiniones muy distintas sobre los asuntos más variados y, créanme, eso es una de las cosas más bonitas que nos pueden suceder. Si estos artículos sirven para fomentar ese debate, tan ausente hoy en día en otros medios más dedicados en teoría a ello, mejor que mejor.
… y claro, los lectores. No es este un blog de mayorías, lo se. Algunos lectores fieles hay que lo miran periódicamente y otros muchos que alguna vez lo habrán encontrado de casualidad, o recomendado por alguien, o a saber como. A todos ellos, a todos vosotros, muchas gracias, porque al final esto es como esas botellas que se tiraban al mar. Si nadie las encuentra y las lee no sirven para nada, son gritos vacíos, avisos que a nadie advierten. Trataré de seguir día a día en este empeño que, como digo a veces, y muchas en serio, es lo más útil que hago a lo largo del día....
martes, agosto 17, 2010
Mezquita en la zona cero
Se acerca a toda velocidad el noveno aniversario (nueve años ya, Dios mío..) del atentado del once de septiembre y la zona cero no deja de producir noticias, algunas curiosas, como la de esos restos de un navío, parece que procedente de los holandeses que descubrieron esas tierras, y otras, la mayor parte, amargas, dado lo que allí sucedió. La última ha derivado en una gran polémica en los Estados Unidos y de ahí al resto del mundo, y tiene como motivo el deseo de un grupo islámico de edificar una mezquita y centro cultural a pocas manzanas de allí.
Como se pueden imaginar la polémica está servida. La mayor parte de la ciudadanía norteamericana y de la ciudad de Nueva York, cierto que en este caso por menor diferencia, considera que es una provocación y que no debe permitirse llevar a cabo ese proyecto, que curiosamente se llama Cordoba’s house, la Casa de Córdoba, en memoria del imponente califato que estuvo situado en esa ciudad. La prensa estaba ansiosa por conocer la opinión de la Casa Blanca al respecto, y Obama tuvo que contestar, metiéndose él mismo en el lío. ¿Qué es lo que Obama debía haber dicho como respuesta y qué es lo que se debe hacer? Creo que sus declaraciones y su posición es la correcta, pero que no va a ser ni comprendida ni entendida por la población. Es cierto que quienes patrocinan ese centro cultural son conscientes de que pisan un terreno sensible, y pese a que sus actividades vayan a ser legales no les falta una buena carga de dolo, o dicho más vulgar, de tocar las narices. Sin embargo, si no hay ninguna norma que prohíba la instalación de un centro islámico, o de otra confesión, allí o en otro lugar, el gobierno federal o el del ayuntamiento de Nueva York no puede hacer nada. Recordemos que, como debe ser, aunque en la práctica no se produzca, las autoridades están sujetas al imperio de la ley, y por ella se deben regir. Para usar un supuesto no religioso, antes de la legislación que regula las órdenes de alejamiento no era posible mantener separada a una mujer de su pareja agresora, porque no había ley que lo respaldara, y el movimiento de las personas es libre por el territorio. Podía ser ofensivo, cruel y sádico, pero era legal. Afortunadamente la ley se cambió y desde ese momento esa práctica infame que llevaban a cabo los maltratadores puede ser perseguida (a veces con escasos resultados, la verdad). En el caso del terrorismo etarra han sido las últimas leyes las que, centradas en la víctima, han permitido que algunas situaciones de acoso e intimidación por parte de los violentos sean frenadas, pero antes eso era imposible. La pregunta en ese caso es porqué se ha tardado tanto en dictar esas normas, las del terrorismo, las del alejamiento, y porqué se ha permitido que tanta violencia psíquica fuera empleadas sin límite por parte de los agresores. Parece que ha sido la indiferencia social lo que ha permitido esos excesos, o la incomprensión, o el desconocimiento. Al menos en eso hemos avanzado.
Por lo tanto, el discurso legal es lo correcto, pero el emocional…. ¿cómo gestionamos el emocional? Eso ya es otra cosa. En Nueva York los republicanos más extremistas están usando este asunto para atacar al gobierno y empezar la campaña electoral para las elecciones de noviembre. No estoy de acuerdo con su postura, pero es evidente que su campaña no pincha en hueso, sino en un terreno fértil y sensible. Va a ser un asunto muy difícil de gestionar para el equipo de Obama, que sin duda hará que su popularidad caiga aún más.
Como se pueden imaginar la polémica está servida. La mayor parte de la ciudadanía norteamericana y de la ciudad de Nueva York, cierto que en este caso por menor diferencia, considera que es una provocación y que no debe permitirse llevar a cabo ese proyecto, que curiosamente se llama Cordoba’s house, la Casa de Córdoba, en memoria del imponente califato que estuvo situado en esa ciudad. La prensa estaba ansiosa por conocer la opinión de la Casa Blanca al respecto, y Obama tuvo que contestar, metiéndose él mismo en el lío. ¿Qué es lo que Obama debía haber dicho como respuesta y qué es lo que se debe hacer? Creo que sus declaraciones y su posición es la correcta, pero que no va a ser ni comprendida ni entendida por la población. Es cierto que quienes patrocinan ese centro cultural son conscientes de que pisan un terreno sensible, y pese a que sus actividades vayan a ser legales no les falta una buena carga de dolo, o dicho más vulgar, de tocar las narices. Sin embargo, si no hay ninguna norma que prohíba la instalación de un centro islámico, o de otra confesión, allí o en otro lugar, el gobierno federal o el del ayuntamiento de Nueva York no puede hacer nada. Recordemos que, como debe ser, aunque en la práctica no se produzca, las autoridades están sujetas al imperio de la ley, y por ella se deben regir. Para usar un supuesto no religioso, antes de la legislación que regula las órdenes de alejamiento no era posible mantener separada a una mujer de su pareja agresora, porque no había ley que lo respaldara, y el movimiento de las personas es libre por el territorio. Podía ser ofensivo, cruel y sádico, pero era legal. Afortunadamente la ley se cambió y desde ese momento esa práctica infame que llevaban a cabo los maltratadores puede ser perseguida (a veces con escasos resultados, la verdad). En el caso del terrorismo etarra han sido las últimas leyes las que, centradas en la víctima, han permitido que algunas situaciones de acoso e intimidación por parte de los violentos sean frenadas, pero antes eso era imposible. La pregunta en ese caso es porqué se ha tardado tanto en dictar esas normas, las del terrorismo, las del alejamiento, y porqué se ha permitido que tanta violencia psíquica fuera empleadas sin límite por parte de los agresores. Parece que ha sido la indiferencia social lo que ha permitido esos excesos, o la incomprensión, o el desconocimiento. Al menos en eso hemos avanzado.
Por lo tanto, el discurso legal es lo correcto, pero el emocional…. ¿cómo gestionamos el emocional? Eso ya es otra cosa. En Nueva York los republicanos más extremistas están usando este asunto para atacar al gobierno y empezar la campaña electoral para las elecciones de noviembre. No estoy de acuerdo con su postura, pero es evidente que su campaña no pincha en hueso, sino en un terreno fértil y sensible. Va a ser un asunto muy difícil de gestionar para el equipo de Obama, que sin duda hará que su popularidad caiga aún más.
lunes, agosto 16, 2010
A ver si no lo oye nadie…..
Ayer fue 15 de agosto, el día de las vírgenes procesionales de toda España, que son muchas, ya que de las otras, las no procesionales apenas ya si quedan En medio de la algarabía de los pueblos en fiesta, las ciudades vacías, las playas atestadas y los coches en la carretera, vamos, Agosto en España, el Ministro de Fomento José Blanco, el auténtico jefe del gobierno que usa a ZP como si fuera un guiñol tras el que agazaparse, dijo que sería bueno reflexionar sobre una subida de impuestos para pagar los gastos crecientes.
Como puede que ayer fuera el día de menor consumo televisivo del año es probable que poca gente lo oyera y sufriera el consiguiente espasmo de tos y atragantamiento. Sin embargo de cara a septiembre, una vez la playa se trastoque por el duro asfalto de las calles, la subida de impuestos será una realidad. ¿Cómo la harán? ¿a quién afectará? A la primera pregunta no hay respuesta. No lo se, y lo que es más divertido, el gobierno tampoco. Como siguen sin tener ese relato de la crisis elaborado se dedican a lanzar globos sondas como ese a ver que tal responde la gente y luego ya veremos. La Ministra de Economía, que se supone es la máxima autoridad ante un anuncio de impuestos, ayer ni apreció ni, lo que es peor, se le echó de menos, así que estén seguros que no sabía nada de lo que iba a decir su compañero (léase jefe) de gabinete. A la segunda pregunta, la de a quién afectará, la respuesta es obvia e inmediata. Al ciudadano medio. Le toca ahora al gobierno y afines engrasar el discurso ese de las rentas altas y de la justicia impositiva, pero al final pagaremos los asalariados, trabajadores y poseedores de pequeños ahorros y bienes, como ha sido y será siempre por los siglos de los siglos amén. Lo decía muy bien ayer esta breve y contundente entrevista en El País un señor a quien no conocía pero que tiene toda la razón. Si les sirve como ejemplo, el mayor esfuerzo fiscal de este 2010 ha sido la subida del IVA, que supone mucho más coste para los menores ingresos, como todo buen impuesto indirecto sobre el consumo, proporcional económicamente pero regresivo en rentas. Pueden esperar las típicas subidas del alcohol, tabaco y gasolinas, modificaciones en las desgravaciones del IRPF que se venderán muy bien pero que supondrán un considerable aumento de la cuota a pagar, y quien sabe si aparecerán nuevas figuras, como esa del impuesto verde a las emisiones de CO2 que se comentó hace algún tiempo, y que ahora, en vista de la creación de un nuevo partido ecologista a nivel nacional, que puede detraer votos al PSOE por un flanco no esperado, adquiere una mayor importancia política. Todo sea por hacer una caja que no se cuadra, porque el presupuesto sigue lleno de agujeros y no hay manera de remendarlo. La obvia sería recortando gastos superfluos, eliminando organismos administrativos inútiles, quitando subvenciones y dejando las políticas del escaparate para mejor ocasión, centrando la inversión en lo necesario: Educación, sanidad e infraestructuras, y al resto nada. Esto elimina la posibilidad de comprar voluntades, grupos de opinión, escaños en futuras votaciones parlamentarias, prebendas y favores, pero es lo que se debe hacer. Y al final, que no se engañe el gobierno, es lo que habrá que hacer, porque con una demanda deprimida y una renta estancada la recaudación no subirá.
¿Cuál es la alternativa de no recortar gastos? ¿o de hacerlo mal, en las partidas productivas e importantes antes mencionadas? Pues un futuro muy oscuro, a veces literalmente. El artículo de Paul Krugman de ayer es devastador, y ofrece la imagen de unos Estados Unidos decadentes, pero que, como es habitual, se anticipan en todo al futuro, en lo bueno y en lo malo. ¿Cuánto falta para que algunos ayuntamientos en España empiecen a apagar farolas y cerrar servicios municipales? No lo duden, cada vez menos. Blanco va a tener que estrujarse mucho las meninges, porque no le basta con hacérselo a nuestros bolsillos.
Como puede que ayer fuera el día de menor consumo televisivo del año es probable que poca gente lo oyera y sufriera el consiguiente espasmo de tos y atragantamiento. Sin embargo de cara a septiembre, una vez la playa se trastoque por el duro asfalto de las calles, la subida de impuestos será una realidad. ¿Cómo la harán? ¿a quién afectará? A la primera pregunta no hay respuesta. No lo se, y lo que es más divertido, el gobierno tampoco. Como siguen sin tener ese relato de la crisis elaborado se dedican a lanzar globos sondas como ese a ver que tal responde la gente y luego ya veremos. La Ministra de Economía, que se supone es la máxima autoridad ante un anuncio de impuestos, ayer ni apreció ni, lo que es peor, se le echó de menos, así que estén seguros que no sabía nada de lo que iba a decir su compañero (léase jefe) de gabinete. A la segunda pregunta, la de a quién afectará, la respuesta es obvia e inmediata. Al ciudadano medio. Le toca ahora al gobierno y afines engrasar el discurso ese de las rentas altas y de la justicia impositiva, pero al final pagaremos los asalariados, trabajadores y poseedores de pequeños ahorros y bienes, como ha sido y será siempre por los siglos de los siglos amén. Lo decía muy bien ayer esta breve y contundente entrevista en El País un señor a quien no conocía pero que tiene toda la razón. Si les sirve como ejemplo, el mayor esfuerzo fiscal de este 2010 ha sido la subida del IVA, que supone mucho más coste para los menores ingresos, como todo buen impuesto indirecto sobre el consumo, proporcional económicamente pero regresivo en rentas. Pueden esperar las típicas subidas del alcohol, tabaco y gasolinas, modificaciones en las desgravaciones del IRPF que se venderán muy bien pero que supondrán un considerable aumento de la cuota a pagar, y quien sabe si aparecerán nuevas figuras, como esa del impuesto verde a las emisiones de CO2 que se comentó hace algún tiempo, y que ahora, en vista de la creación de un nuevo partido ecologista a nivel nacional, que puede detraer votos al PSOE por un flanco no esperado, adquiere una mayor importancia política. Todo sea por hacer una caja que no se cuadra, porque el presupuesto sigue lleno de agujeros y no hay manera de remendarlo. La obvia sería recortando gastos superfluos, eliminando organismos administrativos inútiles, quitando subvenciones y dejando las políticas del escaparate para mejor ocasión, centrando la inversión en lo necesario: Educación, sanidad e infraestructuras, y al resto nada. Esto elimina la posibilidad de comprar voluntades, grupos de opinión, escaños en futuras votaciones parlamentarias, prebendas y favores, pero es lo que se debe hacer. Y al final, que no se engañe el gobierno, es lo que habrá que hacer, porque con una demanda deprimida y una renta estancada la recaudación no subirá.
¿Cuál es la alternativa de no recortar gastos? ¿o de hacerlo mal, en las partidas productivas e importantes antes mencionadas? Pues un futuro muy oscuro, a veces literalmente. El artículo de Paul Krugman de ayer es devastador, y ofrece la imagen de unos Estados Unidos decadentes, pero que, como es habitual, se anticipan en todo al futuro, en lo bueno y en lo malo. ¿Cuánto falta para que algunos ayuntamientos en España empiecen a apagar farolas y cerrar servicios municipales? No lo duden, cada vez menos. Blanco va a tener que estrujarse mucho las meninges, porque no le basta con hacérselo a nuestros bolsillos.
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