miércoles, agosto 19, 2009
Zombies, jacobianos.....
..... y ecuaciones diferenciales. Si alguien tiene curiosidad sobre el tema de los zombies y hasta que punto se puede complicar ese asunto si le metemos matemáticas de por medio, se puede bajar el PDF que está en este enlace y pasárselo en grande. Si no entiende nada al menos se sentirá tan zombie como un estudiante de doctorado de economía, y créanme que se de lo que hablo............
Guerra Mundial Z
Convertido en un lector compulsivo, busco de todo en las estanterías. Novelas que me distraigan, ensayos variados donde aprender y divertirme y, en general, ocio y disfrute impreso en letras negras sobre el bello papel más o menos blanco. Muchas veces uno se encuentra con decepciones, obras que pensaba que le iban a gustar mucho pero que no han conseguido lograrlo, pero en otras ocasiones salta la chipa y bajo un título y volumen sugerente puede encontrarse una joya difícil de describir, como es la novela de la que hoy les escribo.
Guerra Mundial Z, editada por Almuzara, y ya disponible en bolsillo, es una historia oral que, a base de numerosas y variadas entrevistas a los protagonistas, elabora un relato coherente desde que el virus que convierte a los humanos en zombies aparece en distintos puntos del mundo (India, Brasil, Sudáfrica) y cómo su rápida propagación lleva a la civilización y a la misma especie humana al borde del colapso. Científicos y médicos ocupan los primeros bloques de entrevistas, pero poco a poco empiezan a aparecer relatos de militares, analistas estratégicos y personas con cargo en distintas instituciones gubernamentales que cuentan cómo se paso de la incredulidad inicial al puro terror cuando se logró atisbar las dimensiones de a lo que la humanidad se enfrentaba. El relato de cómo Israel trata de crear una cuarentena nacional para eludir la pandemia y la guerra civil que se desata en el país al acogerse dentro de sus fronteras a los refugiados palestinos, contado todo ello por uno de dichos refugiados es estremecedor. Resulta así mismo conmovedor el desarrollo, contado en primera persona por uno de los soldados americanos que lo vivió en sus carnes, de la batalla de Yonkers, primer gran enfrentamiento militar en suelo norteamericano entre el ejército de las barras y estrellas y la horda de zombies. En esta batalla se mostró claramente la incapacidad de los ejércitos regulares tal y como se entendían hasta el momento para hacer frente al enemigo. La ciega creencia de los mandos en la superioridad tecnológica y en los medios técnicos de los soldados arrinconó la estrategia, logística y táctica necesaria para poder desarrollar una batalla urbana en condiciones de poder ser ganada. Ordenadores, redes de comunicaciones, bombas de diseño, nada de eso estaba pensado para detener a los zombies, y la masacre entre las tropas norteamericanas fue considerable, y a partir de ahí el pánico mundial se desató. La táctica de sálvese quien pueda se consideró como la más acertada, y se llegó a un punto en el que los humanos no infectados vivían hacinados en reservas de sus propios países, gastando al mayor parte de sus recursos en su autodefensa, y en un estado de postración ante la avalancha zombie que abocaba al fin de lo que conocemos como civilización humana. Finalmente, nuevas ideas de combate y supervivencia de las tropas, implantadas por primera vez en Sudáfrica en lo que se llamó la doctrina “Redeker” y un esfuerzo colosal por parte de los supervivientes para rediseñar por completo el armamento y las estrategias de batalla permitieron contrarrestar el avance zombie y a día de hoy gran parte del planeta se ha liberado de esa plaga. Aún así, hay zonas donde todavía se combate con fuerza, y los destrozos sociales, humanos y ambientales han sido tan graves que la humanidad se enfrenta a enormes retos para lograr su supervivencia tras haber ganado una guerra total.
Todo esto es fantasía, y de la muy buena..... claro, pero el libro posee una verosimilitud y realismo sólo comparable a los artículos de prensa que hoy podemos leer sobre Afganistán (adelanto que toca mañana) y uno llega a creer metiéndose en su páginas que la guerra es real. Lo más curioso de todo es que algunos se lo han tomado muy en serio, y se han hecho estudios científicos que tratan de averiguar como se desarrollaría un enfrentamiento total entre una población sana y una infectada por un virus similar al de los zombies, y los resultados son casi tan oscuros y terroríficos como los que relata el libro. En serio, léanlo, es tremendo.
Guerra Mundial Z, editada por Almuzara, y ya disponible en bolsillo, es una historia oral que, a base de numerosas y variadas entrevistas a los protagonistas, elabora un relato coherente desde que el virus que convierte a los humanos en zombies aparece en distintos puntos del mundo (India, Brasil, Sudáfrica) y cómo su rápida propagación lleva a la civilización y a la misma especie humana al borde del colapso. Científicos y médicos ocupan los primeros bloques de entrevistas, pero poco a poco empiezan a aparecer relatos de militares, analistas estratégicos y personas con cargo en distintas instituciones gubernamentales que cuentan cómo se paso de la incredulidad inicial al puro terror cuando se logró atisbar las dimensiones de a lo que la humanidad se enfrentaba. El relato de cómo Israel trata de crear una cuarentena nacional para eludir la pandemia y la guerra civil que se desata en el país al acogerse dentro de sus fronteras a los refugiados palestinos, contado todo ello por uno de dichos refugiados es estremecedor. Resulta así mismo conmovedor el desarrollo, contado en primera persona por uno de los soldados americanos que lo vivió en sus carnes, de la batalla de Yonkers, primer gran enfrentamiento militar en suelo norteamericano entre el ejército de las barras y estrellas y la horda de zombies. En esta batalla se mostró claramente la incapacidad de los ejércitos regulares tal y como se entendían hasta el momento para hacer frente al enemigo. La ciega creencia de los mandos en la superioridad tecnológica y en los medios técnicos de los soldados arrinconó la estrategia, logística y táctica necesaria para poder desarrollar una batalla urbana en condiciones de poder ser ganada. Ordenadores, redes de comunicaciones, bombas de diseño, nada de eso estaba pensado para detener a los zombies, y la masacre entre las tropas norteamericanas fue considerable, y a partir de ahí el pánico mundial se desató. La táctica de sálvese quien pueda se consideró como la más acertada, y se llegó a un punto en el que los humanos no infectados vivían hacinados en reservas de sus propios países, gastando al mayor parte de sus recursos en su autodefensa, y en un estado de postración ante la avalancha zombie que abocaba al fin de lo que conocemos como civilización humana. Finalmente, nuevas ideas de combate y supervivencia de las tropas, implantadas por primera vez en Sudáfrica en lo que se llamó la doctrina “Redeker” y un esfuerzo colosal por parte de los supervivientes para rediseñar por completo el armamento y las estrategias de batalla permitieron contrarrestar el avance zombie y a día de hoy gran parte del planeta se ha liberado de esa plaga. Aún así, hay zonas donde todavía se combate con fuerza, y los destrozos sociales, humanos y ambientales han sido tan graves que la humanidad se enfrenta a enormes retos para lograr su supervivencia tras haber ganado una guerra total.
Todo esto es fantasía, y de la muy buena..... claro, pero el libro posee una verosimilitud y realismo sólo comparable a los artículos de prensa que hoy podemos leer sobre Afganistán (adelanto que toca mañana) y uno llega a creer metiéndose en su páginas que la guerra es real. Lo más curioso de todo es que algunos se lo han tomado muy en serio, y se han hecho estudios científicos que tratan de averiguar como se desarrollaría un enfrentamiento total entre una población sana y una infectada por un virus similar al de los zombies, y los resultados son casi tan oscuros y terroríficos como los que relata el libro. En serio, léanlo, es tremendo.
martes, agosto 18, 2009
Noches tropicales
Técnicamente se definen como noches tropicales aquellas en las que el termómetro no baja de los 20 grados, y recordemos que la temperatura mínima, en condiciones normales, se da justo al amanecer. Este fenómeno es poco habitual en el norte, y de producirse suele estar ligado a los temporales de viento sur de septiembre y octubre, que caldean el ambiente y llevan el termómetro a lo alto de sus valores y, si no está sujeto, a lo alto del cielo. En Madrid es un fenómeno más dentro del verano típico, aunque este año se está convirtiendo en una costumbre que amenaza con desquiciar al personal.
Es muy difícil dormir por encima de los 20 grados, no sólo porque el cuerpo no se relaja, sino porque a poco que uno se mueva en la cama puede sudar, y la sensación de las sábanas húmedas y el saber que uno mismo es el causante de dicha mojadura, no la inexistente compañera de lecho y los amoríos que con ella se pudiesen disfrutar, generan una incomodidad palpable. Habitualmente yo duermo poco, pero creo que estas semanas muchos de mis vecinos se están convirtiendo al sueño “davidiano”. Desvelado tota esta semana desde las 4:20 más o menos, oigo a mi vecino de arriba levantarse de vez en cuando, y por el ruido del grifo del lavabo me da que se pega una friega cada vez que entra en el baño para intentar aliviarse el calor. En el bloque de enfrente de vez en cuando se encienden las luces del cuarto que da hacia mi casa, y pese a que no lo veo, sospecho que hay una excursión similar al baño, y al poco las luces se apagan, y vuelve la tranquilidad, pero no por mucho tiempo, y me imagino la cara del vecino, cada vez más dura y enfadada, consciente de que pasan las horas, no duerme, no descansa, se agobia, eso le genera más calor, y no duerme, y vuelta a empezar. Los aires acondicionados de mi bloque pasan toda la noche despiertos, las cajas emiten esa pequeña vibración asociada al giro de las aspas que tratan de absorber aire del exterior para enfriarlo y meterlo en el hogar de sus propietarios. El criar de los grillos y el ronroneo del aire acondicionado es la banda sonora de una noche sofocante de agosto. Afortunadamente no me consta que a ninguno de mis vecinos insomnes a la fuerza le ha dado pro ponerse a disfrutar en su DVD de las mejores películas de acción a eso de las 5 de al mañana, y si alguien lo ha hecho usa auriculares, pero algún salón si veo iluminado a esas horas durante bastante tiempo, así que puede que los haya pasando el rato con el mando a distancia, saltando de canal en canal y logrando resolver una de esas preguntas que asolan a la humanidad, ¿Qué narices echan las cadenas de televisión a las cuatro de la mañana? Quizás la respuesta sea de pesadilla, pero resulta ser una pesadilla consciente, despierta. Seguro que el pobre vecino que está pagado al mando a esa horas desearía estar sufriendo una pesadilla de verdad, de esas en las que uno duerme y siente que se muere perseguido por el monstruo. Pero no, esta despierto, y lo único que le persigue es ele calor.
Oí al principio de verano una de esas predicciones generales que decía que este año el verano sería algo más cálido en el Levante, pero normal o un poco más fresco en el resto del país. Seguro que los más viejos del lugar no recuerdan un verano tan caluroso, lo que muchas veces no es sino síntoma de la mala memoria de los viejos preguntado, pero creo yo, a falta de datos que me lo confirmen, que este es el verano más seco y caluroso en Madrid desde el de 2003. Y todavía nos quedan algunos días, con sus santas y maravillosas noches, para disfrutarlos plenamente. Ánimo, nos hará falta.
Es muy difícil dormir por encima de los 20 grados, no sólo porque el cuerpo no se relaja, sino porque a poco que uno se mueva en la cama puede sudar, y la sensación de las sábanas húmedas y el saber que uno mismo es el causante de dicha mojadura, no la inexistente compañera de lecho y los amoríos que con ella se pudiesen disfrutar, generan una incomodidad palpable. Habitualmente yo duermo poco, pero creo que estas semanas muchos de mis vecinos se están convirtiendo al sueño “davidiano”. Desvelado tota esta semana desde las 4:20 más o menos, oigo a mi vecino de arriba levantarse de vez en cuando, y por el ruido del grifo del lavabo me da que se pega una friega cada vez que entra en el baño para intentar aliviarse el calor. En el bloque de enfrente de vez en cuando se encienden las luces del cuarto que da hacia mi casa, y pese a que no lo veo, sospecho que hay una excursión similar al baño, y al poco las luces se apagan, y vuelve la tranquilidad, pero no por mucho tiempo, y me imagino la cara del vecino, cada vez más dura y enfadada, consciente de que pasan las horas, no duerme, no descansa, se agobia, eso le genera más calor, y no duerme, y vuelta a empezar. Los aires acondicionados de mi bloque pasan toda la noche despiertos, las cajas emiten esa pequeña vibración asociada al giro de las aspas que tratan de absorber aire del exterior para enfriarlo y meterlo en el hogar de sus propietarios. El criar de los grillos y el ronroneo del aire acondicionado es la banda sonora de una noche sofocante de agosto. Afortunadamente no me consta que a ninguno de mis vecinos insomnes a la fuerza le ha dado pro ponerse a disfrutar en su DVD de las mejores películas de acción a eso de las 5 de al mañana, y si alguien lo ha hecho usa auriculares, pero algún salón si veo iluminado a esas horas durante bastante tiempo, así que puede que los haya pasando el rato con el mando a distancia, saltando de canal en canal y logrando resolver una de esas preguntas que asolan a la humanidad, ¿Qué narices echan las cadenas de televisión a las cuatro de la mañana? Quizás la respuesta sea de pesadilla, pero resulta ser una pesadilla consciente, despierta. Seguro que el pobre vecino que está pagado al mando a esa horas desearía estar sufriendo una pesadilla de verdad, de esas en las que uno duerme y siente que se muere perseguido por el monstruo. Pero no, esta despierto, y lo único que le persigue es ele calor.
Oí al principio de verano una de esas predicciones generales que decía que este año el verano sería algo más cálido en el Levante, pero normal o un poco más fresco en el resto del país. Seguro que los más viejos del lugar no recuerdan un verano tan caluroso, lo que muchas veces no es sino síntoma de la mala memoria de los viejos preguntado, pero creo yo, a falta de datos que me lo confirmen, que este es el verano más seco y caluroso en Madrid desde el de 2003. Y todavía nos quedan algunos días, con sus santas y maravillosas noches, para disfrutarlos plenamente. Ánimo, nos hará falta.
lunes, agosto 17, 2009
Un Madrid que no se ve
Este pasado Sábado 15 me di uno de esos largos paseos que he cogido como costumbre para los fines de semana. Suelo acabar hecho polvo, y cada vez que llego a casa reventado me pregunto porqué lo hago, pero si antes tenía alguna respuesta, no muy lúcida, ahora ya ni eso. La cuestión es que planeé para este Sábado ir a Arganda del Rey, saliendo desde Puerta de Arganda, final de al línea 9 de metro e inicio del tren a Arganda. Son menos de 20 kilómetros y, pertrechado con unas hojas impresas de googleearth, lo veía fácil.
La idea era ir por unos caminos rurales hasta Rivas y luego atravesar todo el municipio hasta llegar al menos a La Poveda, donde hay unas lagunas que ahora estarán resecas como todo lo demás. Llegar hasta el borde de la M45 fue sencillo, y allí cogí un camino que paralelo a esa autovía, salvaba la vía del tren y me llevaba a una pista paralela a la misma, pero al llegar a ese punto me encontré con que la pista era inaccesible por estar vallada con alambradas. Ajjj, pensé. Me di media vuelta y volvía al cruce de la M45, y avancé hacia fuera de Madrid hasta llegar a otra carretera, paralela a la del primer intento, que apuntaba a otro camino de tierra, pensado a ver si esta vez iba a tener más suerte. Cogí esa carretera y paseé nuevamente las vías del TFM por encima. Al llegar al cruce del camino encontré un coche y dos putas negras desnudas de cintura para arriba que, en medio del desierto que era aquello, ofrecían sus servicios. Les dije que no, con un cierto asombro ante la escena surrealista que estaba viendo, y me desvié por el camino de tierra. A los pocos metros me encontré con otra alambrada, y ya me cabreé. Esta estaba mal unida entre sí, así que solté los cables, moví la valla y seguí avanzando, y en 500 metros me topé con una cerca de verdad, con puerta candada y llena de alambres que impedían el paso por completo. Pegué dos patadas a la valla de rabia y me di la media vuelta, alcancé la cerca que había violado antes y volvía al cruce, donde para mi sorpresa un todoterreno había parado junto a las negras y una de ellas debía estar “trabajando” en él, mientras que la otra se volvía a ofrecerme. Eran pasadas las 11 de la mañana, en medio de algo similar al desierto afgano, y con un calor de mil demonios. Me largué de allí y volvía al carretera sin saber muy bien que hacer. Mirando las hojas del googelearth decidí avanzar camino a Mejorada del Campo, hasta que en un cruce apareció una señal que marcaba hacia Rivas. Cogí esa carretera y al rato acabé, como sospechaba viendo la forma que se apreciaba en las fotos de satélite, en medio de la Cañada Real, el mayor poblado ilegal de Europa que se asienta a lo largo de una vái pecuaria entre Coslada y Rivas. Cogí la “calle” que forma el asentamiento y seguí por ella hasta que, efectivamente, llegué a Rivas. Atravesar la Cañada es una experiencia distinta, se lo aseguro. Todo es ilegal. Las casas, las tuberías, los cables de la luz... todo es robado, tomado sin permiso y sin licencia alguna. Hay allí cientos de casas, se calcula que viven en torno a las 15.000 personas, y gente sí que se veía. Niños en bañador y sin nada en los pies correteando sobre un sucio hormigón lleno de tierra, mujeres y hombres en los porches de sus viviendas, algunas meras chabolas, otras remedos de chalets, coches en mejor o peor estado tirados por ahí, montones de electrodomésticos, escombros y chatarra por allá.... nada de eso sale en la tele cuando se habla de Madrid y, contrastes de la vida, está pegado a la vía del AVE.
El resto del paseo no tiene mucha historia. Llegué a Rivas, pero agotado como estaba no pude alcanzar La Poveda, aunque atravesé todo el municipio de Rivas, una especie de macrourbanización de cientos (¿miles?) de adosados todos llenos de vallas, setos y florecitas. Frente a La Cañada el contraste no podía ser mayor. Ruinas, chabolas y niños deambulantes frente a chalets, calles urbanizadas y alguna cría paseando bajo el sol con el Ipod Shuffle enganchado en su escote. Volví a casa en el TFM, cansado sí, pero no sólo en el cuerpo. No me gustó lo que ví el Sábado, ni la miseria de unos ni la vacía y desierta ostentación de otros.
La idea era ir por unos caminos rurales hasta Rivas y luego atravesar todo el municipio hasta llegar al menos a La Poveda, donde hay unas lagunas que ahora estarán resecas como todo lo demás. Llegar hasta el borde de la M45 fue sencillo, y allí cogí un camino que paralelo a esa autovía, salvaba la vía del tren y me llevaba a una pista paralela a la misma, pero al llegar a ese punto me encontré con que la pista era inaccesible por estar vallada con alambradas. Ajjj, pensé. Me di media vuelta y volvía al cruce de la M45, y avancé hacia fuera de Madrid hasta llegar a otra carretera, paralela a la del primer intento, que apuntaba a otro camino de tierra, pensado a ver si esta vez iba a tener más suerte. Cogí esa carretera y paseé nuevamente las vías del TFM por encima. Al llegar al cruce del camino encontré un coche y dos putas negras desnudas de cintura para arriba que, en medio del desierto que era aquello, ofrecían sus servicios. Les dije que no, con un cierto asombro ante la escena surrealista que estaba viendo, y me desvié por el camino de tierra. A los pocos metros me encontré con otra alambrada, y ya me cabreé. Esta estaba mal unida entre sí, así que solté los cables, moví la valla y seguí avanzando, y en 500 metros me topé con una cerca de verdad, con puerta candada y llena de alambres que impedían el paso por completo. Pegué dos patadas a la valla de rabia y me di la media vuelta, alcancé la cerca que había violado antes y volvía al cruce, donde para mi sorpresa un todoterreno había parado junto a las negras y una de ellas debía estar “trabajando” en él, mientras que la otra se volvía a ofrecerme. Eran pasadas las 11 de la mañana, en medio de algo similar al desierto afgano, y con un calor de mil demonios. Me largué de allí y volvía al carretera sin saber muy bien que hacer. Mirando las hojas del googelearth decidí avanzar camino a Mejorada del Campo, hasta que en un cruce apareció una señal que marcaba hacia Rivas. Cogí esa carretera y al rato acabé, como sospechaba viendo la forma que se apreciaba en las fotos de satélite, en medio de la Cañada Real, el mayor poblado ilegal de Europa que se asienta a lo largo de una vái pecuaria entre Coslada y Rivas. Cogí la “calle” que forma el asentamiento y seguí por ella hasta que, efectivamente, llegué a Rivas. Atravesar la Cañada es una experiencia distinta, se lo aseguro. Todo es ilegal. Las casas, las tuberías, los cables de la luz... todo es robado, tomado sin permiso y sin licencia alguna. Hay allí cientos de casas, se calcula que viven en torno a las 15.000 personas, y gente sí que se veía. Niños en bañador y sin nada en los pies correteando sobre un sucio hormigón lleno de tierra, mujeres y hombres en los porches de sus viviendas, algunas meras chabolas, otras remedos de chalets, coches en mejor o peor estado tirados por ahí, montones de electrodomésticos, escombros y chatarra por allá.... nada de eso sale en la tele cuando se habla de Madrid y, contrastes de la vida, está pegado a la vía del AVE.
El resto del paseo no tiene mucha historia. Llegué a Rivas, pero agotado como estaba no pude alcanzar La Poveda, aunque atravesé todo el municipio de Rivas, una especie de macrourbanización de cientos (¿miles?) de adosados todos llenos de vallas, setos y florecitas. Frente a La Cañada el contraste no podía ser mayor. Ruinas, chabolas y niños deambulantes frente a chalets, calles urbanizadas y alguna cría paseando bajo el sol con el Ipod Shuffle enganchado en su escote. Volví a casa en el TFM, cansado sí, pero no sólo en el cuerpo. No me gustó lo que ví el Sábado, ni la miseria de unos ni la vacía y desierta ostentación de otros.
viernes, agosto 14, 2009
La TDT que no se ve
Como se esperaba, ayer, 13 de Agosto, con prisas y mediante un Decreto Ley de Urgencia, el gobierno aprobó la creación de la TDT de pago, lo que demuestra claramente que si hay ganas e interés este gobierno, y los demás, gobiernan, legislan y toman decisiones. Parece por deducción lógica que afrontar la crisis, el cierre de PYMEs y al creación de empleo no está entre las prioridades del ejecutivo de ZP; como sí lo está la regulación de la señal de pago digital, y si uno escarba un poco en la noticia tiene toda su lógica, aunque no deja de ser vergonzoso.
Lo que significa la aprobación de la TDT de pago es que desde hoy, 14 de Agosto, los operadores que lo deseen pueden cobrar contenidos emitidos en TDT, como hasta hora sucedía en las emisiones analógicas. Hay un problema técnico de fondo, que es que ninguno de los decodificadores de TDT vendidos en España permite el acceso a la versión de pago, por lo que el que quiera ver y pagar deberá comprarse otro artilugio, y eso, en medio de un proceso de implantación de la TDT universal no deja de ser una tomadura de pelo para el consumidor. Una pregunta inmediata es la de a quién le beneficia el que se cree esta modalidad de pago por visión. El gran ganador de la batalla es Mediapro, poseedora de la mayor parte de los derechos de explotación televisiva del fútbol, y de otros deportes como la Fórmula 1. Mediapro pertenece entre otros a Jaume Roures, un señor que se autocalifica como rojo, marxista y ateo, pero que como buen hipócrita no le importa forrarse en al economía liberal de mercado, con contactos en Esquerra Republicana de Cataluña y el tripartito catalán, y a José Miguel Barrosos, ex Secretario de Estado de Comunicación de ZP y marido de Carmen Chacón, Ministra de Defensa (¿empiezan a unir cabos?). Al conglomerado Mediarlo pertenecen La Sexta y Público, medios que son tan partidarios de ZP y su gobiernos que algunos los califican de casi socios del mismo. Así, es fácil deducir que lo que hizo ayer el gobierno es un acto de amiguismo y enfuchismo a sus medios asociados, convenientemente disfrazado, eso sí, de libertad de prensa, transparencia y pluralidad en la oferta mediática. La otra pregunta obvia es quién sale directamente perjudicado por la decisión de ayer, y una respuesta rápida sería el que emite ahora mismo de pago contenidos que no son suyos.... bingo!!!!. El gran perjudicado es el grupo PRISA, propiedad de Digital Plus, que va a ver como sus abonados dejan de verle sentido a pagar por ver un fútbol que Digital Plus ya no va a emitir. La situación financiera actual de PRISA no es muy buen (realmente es horrible) y sus medios, Digital Plus, Cuatro, La SER y El País, tienen serios problemas financieros, que desde ayer se ven claramente agravados. Obviamente esos medios no están muy contentos con la decisión del gobierno de ayer y amparados en la famosa libertad de prensa y el pluralismo mediático, lanzan hoy artículos, duras editoriales y quejas que no hacen sino mostrar su impotencia y el destrozo que el gobierno les ha causado.
Pero, se preguntará alguno, no era PRISA amiga del PSOE??? Pues sí, sí que lo era y lo es, pero desde hace algún tiempo ZP y su núcleo en el PSOE han visto con mejores ojos la creación de un grupo que sea de ellos directamente y no sólo un socio leal como ha sido el grupo de los Polanco, y así La Sexta y Público están siendo mimados desde Moncloa a la vez que a PRISA cada vez se le da menos favoritismo, aunque se le pasen algunas grabaciones “gürtel” para tenerla contenta, eso sí. Tendría gracia que la destrucción del imperio PRISA, que no lograron el PP y Aznar creando un grupo propio, la llevase a cabo el PSOE, su aliado de toda la vida. Esto es pura vendetta familiar, la crueldad en su máximo grado.
Lo que significa la aprobación de la TDT de pago es que desde hoy, 14 de Agosto, los operadores que lo deseen pueden cobrar contenidos emitidos en TDT, como hasta hora sucedía en las emisiones analógicas. Hay un problema técnico de fondo, que es que ninguno de los decodificadores de TDT vendidos en España permite el acceso a la versión de pago, por lo que el que quiera ver y pagar deberá comprarse otro artilugio, y eso, en medio de un proceso de implantación de la TDT universal no deja de ser una tomadura de pelo para el consumidor. Una pregunta inmediata es la de a quién le beneficia el que se cree esta modalidad de pago por visión. El gran ganador de la batalla es Mediapro, poseedora de la mayor parte de los derechos de explotación televisiva del fútbol, y de otros deportes como la Fórmula 1. Mediapro pertenece entre otros a Jaume Roures, un señor que se autocalifica como rojo, marxista y ateo, pero que como buen hipócrita no le importa forrarse en al economía liberal de mercado, con contactos en Esquerra Republicana de Cataluña y el tripartito catalán, y a José Miguel Barrosos, ex Secretario de Estado de Comunicación de ZP y marido de Carmen Chacón, Ministra de Defensa (¿empiezan a unir cabos?). Al conglomerado Mediarlo pertenecen La Sexta y Público, medios que son tan partidarios de ZP y su gobiernos que algunos los califican de casi socios del mismo. Así, es fácil deducir que lo que hizo ayer el gobierno es un acto de amiguismo y enfuchismo a sus medios asociados, convenientemente disfrazado, eso sí, de libertad de prensa, transparencia y pluralidad en la oferta mediática. La otra pregunta obvia es quién sale directamente perjudicado por la decisión de ayer, y una respuesta rápida sería el que emite ahora mismo de pago contenidos que no son suyos.... bingo!!!!. El gran perjudicado es el grupo PRISA, propiedad de Digital Plus, que va a ver como sus abonados dejan de verle sentido a pagar por ver un fútbol que Digital Plus ya no va a emitir. La situación financiera actual de PRISA no es muy buen (realmente es horrible) y sus medios, Digital Plus, Cuatro, La SER y El País, tienen serios problemas financieros, que desde ayer se ven claramente agravados. Obviamente esos medios no están muy contentos con la decisión del gobierno de ayer y amparados en la famosa libertad de prensa y el pluralismo mediático, lanzan hoy artículos, duras editoriales y quejas que no hacen sino mostrar su impotencia y el destrozo que el gobierno les ha causado.
Pero, se preguntará alguno, no era PRISA amiga del PSOE??? Pues sí, sí que lo era y lo es, pero desde hace algún tiempo ZP y su núcleo en el PSOE han visto con mejores ojos la creación de un grupo que sea de ellos directamente y no sólo un socio leal como ha sido el grupo de los Polanco, y así La Sexta y Público están siendo mimados desde Moncloa a la vez que a PRISA cada vez se le da menos favoritismo, aunque se le pasen algunas grabaciones “gürtel” para tenerla contenta, eso sí. Tendría gracia que la destrucción del imperio PRISA, que no lograron el PP y Aznar creando un grupo propio, la llevase a cabo el PSOE, su aliado de toda la vida. Esto es pura vendetta familiar, la crueldad en su máximo grado.
jueves, agosto 13, 2009
Todo por la audiencia
Esta sí que es una buena historia. Han detenido en Brasil al famoso presentador Wallace Souza, famoso allí, claro, acusado de organizar los asesinatos que luego él descubría como primicia en su programa de televisión, centrado evidentemente en el mundo de los sucesos. Wallace era el primero en llegar al escenario del crimen con las cámaras, aunque hasta ahora nadie sabía que días antes llegaba al mismo escenario con los sicarios, y planificaba lo que iba a ser el programa de dentro de unas semanas. Un tipo listo y cruel este Wallace.
Con el olfato que demostraba en su programa, Wallace se aseguraba el liderazgo de la audiencia y es de suponer que unos jugosos beneficios que, convenientemente reinvertidos en asesinos, pistolas y munición, le permitían seguir en la cresta de la ola. Ahora es de suponer que el presentador se enfrenta a un juicio legal y mediático, del que seguro que saca algún rendimiento, y puede que sea condenado a pasar unos años entre rejas, donde es muy probable que encuentre las personas necesarias para, cuando salga, volver a montar un negocio similar, esta vez con profesionales más curtidos, y con los que habrá tenido un trato personal durante sus años de encierro. Sospecho que algunos de los insignes comunicadores que a diario muestran su profesionalidad en España se habrán quedado con una cara de envidia insana al conocer la peripecia de Wallace. Ya me imagino este viernes un debate en “Donde estas úlcera gastroduodenal” conocido ahora como DEUG, en el que sesudos analistas como María La del Corpiño o Jesús Abrazaniñas puedan llegar incluso a las manos discutiendo, pero teniendo ambos claro que para ellos Wallace es un innovador, un artista incomprendido, un genio del medio comparable al recientemente fallecido Valerio Lazarov, un monstruo, etc. Supongo que escenas de compañerismo y de solidaridad profesional semejante se vivirán la noche del Sábado, en “El gusano loco”, al que nadie llama EGL, donde sesudos comentaristas políticos como Miguel Ángel Perdídez, Maria Antonia Ermitas o Enric Medaspena se volverán a enzarzar y, como en el programa del Viernes, a punto llegarán a las manos discutiendo sobre si Rajoy o Zapatero serían capaces de hacer lo que ha hecho Wallace por conseguir algunos votos, aunque es probable que nuevamente hubiese unanimidad a la hora de calificar a Wallace como genio multimedia de dimensiones históricas. El presentador del programa, un serio y competente profesional donde los haya, de nombre Jordi Quémalez, se ruborizará ante el tono que alcance el debate sobre el amigo Souza, y pedirá mantener las formas por respeto a la audiencia y al legado que ha dejado Wallace en los medios, pero no podrá contener la ira que puede que surja entre algunos de sus contertulios, que ya en ocasiones anteriores se golpearon, a un ritmo similar al que marcaba la subida de la audiencia.
De hecho, puede que el Jordi, el presentador, se esté preguntando porqué no fue él mismo el que llevó a la práctica la idea desarrollada por Wallace. Frente a la seriedad, rigor y fuerza que poseen los asesinatos y la sangre que el brasileño organizaba y mostraba, él, que es otro genio incomprendido, debe conformarse relatando las peleas y vomitonas que se lanzan colaboradores suyos, como es el caso del último combate habido a la salida de una frutería de Albérchigos del Camino protagonizado por Pepón Nosoydeprada y Jimmy Jiménez Abandonau. Yo con estos inútiles y Wallace creando arte, debe pensar el bueno de Jordi en la soledad de su despacho....
Con el olfato que demostraba en su programa, Wallace se aseguraba el liderazgo de la audiencia y es de suponer que unos jugosos beneficios que, convenientemente reinvertidos en asesinos, pistolas y munición, le permitían seguir en la cresta de la ola. Ahora es de suponer que el presentador se enfrenta a un juicio legal y mediático, del que seguro que saca algún rendimiento, y puede que sea condenado a pasar unos años entre rejas, donde es muy probable que encuentre las personas necesarias para, cuando salga, volver a montar un negocio similar, esta vez con profesionales más curtidos, y con los que habrá tenido un trato personal durante sus años de encierro. Sospecho que algunos de los insignes comunicadores que a diario muestran su profesionalidad en España se habrán quedado con una cara de envidia insana al conocer la peripecia de Wallace. Ya me imagino este viernes un debate en “Donde estas úlcera gastroduodenal” conocido ahora como DEUG, en el que sesudos analistas como María La del Corpiño o Jesús Abrazaniñas puedan llegar incluso a las manos discutiendo, pero teniendo ambos claro que para ellos Wallace es un innovador, un artista incomprendido, un genio del medio comparable al recientemente fallecido Valerio Lazarov, un monstruo, etc. Supongo que escenas de compañerismo y de solidaridad profesional semejante se vivirán la noche del Sábado, en “El gusano loco”, al que nadie llama EGL, donde sesudos comentaristas políticos como Miguel Ángel Perdídez, Maria Antonia Ermitas o Enric Medaspena se volverán a enzarzar y, como en el programa del Viernes, a punto llegarán a las manos discutiendo sobre si Rajoy o Zapatero serían capaces de hacer lo que ha hecho Wallace por conseguir algunos votos, aunque es probable que nuevamente hubiese unanimidad a la hora de calificar a Wallace como genio multimedia de dimensiones históricas. El presentador del programa, un serio y competente profesional donde los haya, de nombre Jordi Quémalez, se ruborizará ante el tono que alcance el debate sobre el amigo Souza, y pedirá mantener las formas por respeto a la audiencia y al legado que ha dejado Wallace en los medios, pero no podrá contener la ira que puede que surja entre algunos de sus contertulios, que ya en ocasiones anteriores se golpearon, a un ritmo similar al que marcaba la subida de la audiencia.
De hecho, puede que el Jordi, el presentador, se esté preguntando porqué no fue él mismo el que llevó a la práctica la idea desarrollada por Wallace. Frente a la seriedad, rigor y fuerza que poseen los asesinatos y la sangre que el brasileño organizaba y mostraba, él, que es otro genio incomprendido, debe conformarse relatando las peleas y vomitonas que se lanzan colaboradores suyos, como es el caso del último combate habido a la salida de una frutería de Albérchigos del Camino protagonizado por Pepón Nosoydeprada y Jimmy Jiménez Abandonau. Yo con estos inútiles y Wallace creando arte, debe pensar el bueno de Jordi en la soledad de su despacho....
miércoles, agosto 12, 2009
Placebos
Óscar Arias, Presidente de Costa Rica, Premio Nóbel de la Paz, y recientemente redescubierto para la prensa y la sociedad como mediador en el conflicto surgido tras el golpe de estado de Honduras, se ha convertido, que se sepa, en el primer mandatario internacional afectado por el virus de la gripe A. Esto es otro factor para hacer que la enfermedad vaya ganando peso en las portadas de los medios de comunicación y que empiece a calar una cierta preocupación en el ambiente por lo que pueda suceder a medida que el verano se vaya, lleguen los fríos y el virus H1N1 se lo pase en grande saltando de uno a otro. La cuestión es saber hasta que punto vamos a estar preparados.
Los gobiernos occidentales están preparando estrategias de vacunación a la población de sus países en función de criterios propios y de la cantidad de vacunas que hayan comprado. Hablo de memoria, pero creo que en España se plantea vacunar al 40% de la población y se han comprado unos veinte millones de vacunas. Podemos discutir sobre si son muchas o pocas, sobre si hay que vacunar al 40%, al 80%, o a todo el mundo menos a los dirigentes políticos, a ver si así nos libramos de una vez de ellos, pero lo cierto es que leer estas declaraciones, afirmaciones sobre estos porcentajes por parte de la Ministra de Sanidad, expertos, Consejeros Autonómicos y demás me produce auténtico terror. ¿Por qué? Se preguntarán ustedes. La cuestión es que se está haciendo un ejercicio de planificación sobre la nada, porque la vacuna, de la que hemos comprado nosecuantos millones de dosis, NO EXISTE. Está por crear. Hay laboratorios que trabajan en ello, pero por ahora, a día 12 de Agosto, no existe el ungüento maravilloso, y los preliminares dan unos resultados no muy alentadores, y eso sin saber hasta que punto esa vacuna puede generar reacciones secundarias, que con las prisas existentes se acortarán los plazos de ensayo y testeo del medicamento y cuando esté disponible se lanzará en masa, y a ver que ocurre. En definitiva, humo y mucho humo, y de mientras empieza a surgir una cierta polémica sobre cuáles son los sectores prioritarios de cara a una vacunación restringida, la típica discusión sobre porqué ellos sí y yo no, se elaboran estimaciones sobre el número de horas perdidas por absentismo laboral que podría suponer al incidencia del virus, se alerta de las consecuencias económicas que supondría la paralización de parte de la actividad, aquella que no ha sido destruida por al crisis, claro, y se estudia que hacer con el curso escolar. Si atrasar su inicio, hacerlo de manera escalonada o suspenderlo parcialmente, supongo que en caso de que haya algún brote intenso. No se si alguien se ha parado a pensar en las consecuencias que tendría mandar a los alumnos a casa, porque eso supone en la práctica que, o sus padres se llevan a los críos al trabajo, complicado, o no van a currar y se quedan en casa, por lo que el absentismo antes citado se dispararía. Cerrar los colegios nos podría ante un escenario económico y social de pesadilla, de paralización y sería la puntilla necesaria para que esta recesión que vivimos se convirtiera en una enrome depresión.
Como verán ustedes, el problema es inmenso, pero los gobiernos, éste y el del resto de países, acostumbrados a pagar obras y gastar sin fin sin tener dinero, se dedican a comprar vacunas que no existen con cargo a unos presupuestos públicos exhaustos. Es el sumun de la política ficción en la que vivimos día a día. Nuestros dirigentes se insultan todo el tiempo por asuntos que tienen su trascendencia, pero ante los problemas de verdad (la crisis, el paro, la recesión, la gripe A, etc) se callan, porque no tienen ni idea, y dan mensajes infantiles y supuestamente tranquilizadores, placebos para adormecernos. Vaya panorama.
Los gobiernos occidentales están preparando estrategias de vacunación a la población de sus países en función de criterios propios y de la cantidad de vacunas que hayan comprado. Hablo de memoria, pero creo que en España se plantea vacunar al 40% de la población y se han comprado unos veinte millones de vacunas. Podemos discutir sobre si son muchas o pocas, sobre si hay que vacunar al 40%, al 80%, o a todo el mundo menos a los dirigentes políticos, a ver si así nos libramos de una vez de ellos, pero lo cierto es que leer estas declaraciones, afirmaciones sobre estos porcentajes por parte de la Ministra de Sanidad, expertos, Consejeros Autonómicos y demás me produce auténtico terror. ¿Por qué? Se preguntarán ustedes. La cuestión es que se está haciendo un ejercicio de planificación sobre la nada, porque la vacuna, de la que hemos comprado nosecuantos millones de dosis, NO EXISTE. Está por crear. Hay laboratorios que trabajan en ello, pero por ahora, a día 12 de Agosto, no existe el ungüento maravilloso, y los preliminares dan unos resultados no muy alentadores, y eso sin saber hasta que punto esa vacuna puede generar reacciones secundarias, que con las prisas existentes se acortarán los plazos de ensayo y testeo del medicamento y cuando esté disponible se lanzará en masa, y a ver que ocurre. En definitiva, humo y mucho humo, y de mientras empieza a surgir una cierta polémica sobre cuáles son los sectores prioritarios de cara a una vacunación restringida, la típica discusión sobre porqué ellos sí y yo no, se elaboran estimaciones sobre el número de horas perdidas por absentismo laboral que podría suponer al incidencia del virus, se alerta de las consecuencias económicas que supondría la paralización de parte de la actividad, aquella que no ha sido destruida por al crisis, claro, y se estudia que hacer con el curso escolar. Si atrasar su inicio, hacerlo de manera escalonada o suspenderlo parcialmente, supongo que en caso de que haya algún brote intenso. No se si alguien se ha parado a pensar en las consecuencias que tendría mandar a los alumnos a casa, porque eso supone en la práctica que, o sus padres se llevan a los críos al trabajo, complicado, o no van a currar y se quedan en casa, por lo que el absentismo antes citado se dispararía. Cerrar los colegios nos podría ante un escenario económico y social de pesadilla, de paralización y sería la puntilla necesaria para que esta recesión que vivimos se convirtiera en una enrome depresión.
Como verán ustedes, el problema es inmenso, pero los gobiernos, éste y el del resto de países, acostumbrados a pagar obras y gastar sin fin sin tener dinero, se dedican a comprar vacunas que no existen con cargo a unos presupuestos públicos exhaustos. Es el sumun de la política ficción en la que vivimos día a día. Nuestros dirigentes se insultan todo el tiempo por asuntos que tienen su trascendencia, pero ante los problemas de verdad (la crisis, el paro, la recesión, la gripe A, etc) se callan, porque no tienen ni idea, y dan mensajes infantiles y supuestamente tranquilizadores, placebos para adormecernos. Vaya panorama.
martes, agosto 11, 2009
Chávez no se calla
Ayer no sólo hubo tormenta en Toledo y la zona del Levante, tormenta que apenas dejó cuatro gotas en mi barrio, pero sí muchos rayos y ruido de fondo. Otra tormenta de otro signo parece fraguarse en América Latina, donde la intención de Colombia de permitir que los Estados Unidos utilicen bases del ejército nacional para ayudar en al lucha contra el narcotráfico ha soliviantado a muchos, y el vociferante Hugo Chávez, que no desperdicia ni una, ha dicho que “vientos de guerra comienzan a soplar” en la región.
Chávez produce risa, carcajadas a veces, cuando uno le ve en los cortes de su programa infinito de televisión, haciendo el payaso, cantando canciones o mostrando una faceta de típico hombre pasado de alcohol que, abundante en las bodas, se dedica a pregonar su amor hacia los demás en forma de arrumacos y baladas melódicas. Sin embargo no debemos olvidar que Chávez no es otra cosa que un siniestro dictador, un militar golpista que, siguiendo una de las tradiciones más españolas del siglo XIX, la de los espadones, dio un golpe de estado en busca del honor y la justicia, y por el bien del pueblo venezolano, y para combatir la pérfida influencia extranjera en la nación bolivariana (no se si a ustedes les suena un poco este discurso). Más listo que otros, Chávez ha vestido su discurso de un ropaje izquierdista, lo que le ha granjeado la amistada y colaboración de un montón de tontos útiles de medio mundo, especialmente de occidente, que han visto en él una alternativa de la lucha de los pobres frente al imperialismo norteamericano. La verdad, siempre más cruda, es que Chávez ha implantado una férrea dictadura en Venezuela, ah desmantelado la oposición, detenido a muchos de sus cabecillas, y se prepara para controlar y amordazar a todos los medios de comunicación que osen criticarle, en uno de los movimientos clásicos de los dictadores para perpetuarse en el poder. Entonces, ¿por qué Chávez y su estilo follonero siguen en el poder y tienen “atractivo”? ¿Y tantos le adulan? A parte de la existencia de fenómenos que para mi son inexplicables, lo cierto es que a día de hoy por cada barril de crudo que Venezuela exporta ingresa 72 dólares, lo que permite a Chávez nadar en esos odiados billetes gringos que tanto vilipendia en público, pero que tan bien amasa y guarda en privado, como todo buen dictador. Ese dinero permite comprar armas, voluntades, entrevistas, medios de comunicación, afinidades, gobiernos e influencias. Así, se puede pagar el peregrinaje de actores, periodistas y demás voceros (bonita y muy gráfica palabra latinoamericana) para que canten las excelencias del régimen socialista y revolucionario de Venezuela, más o menos como hicieron la URSS y los países de su órbita hace ya unas décadas, sin importarles ni a los voceros ni a los dirigentes de aquellas naciones que el discurso que pregonaban era falso, que bajo la fachada de prosperidad y revolución socialista se escondiese la dictadura, la falta de libertad, la pobreza y la miseria humana y natural. Si hay que cantar lo “chévere” que es la nueva Caracas socialista no se reparan en gastos, que siempre hay pesebristas ávidos por llevarse algo al bolsillo.
Lo que no logro explicarme del asunto venezolano es como gobiernos como el español mantienen unas relaciones cordiales y profundas con semejante sujeto. La última visita de Moratinos a Caracas era de sonrojo, aunque tras su paso por Guinea y sus alabanzas a Obiang ya sólo le faltaba pisar Cuba para completar al gira de “Los Tres Dictadores”. ¿Cómo puede haber gente fascinada por la figura de Chávez? ¿Por qué aún muchos admiran a dictadores de ese pelaje? En el fondo, los perdedores de esta historia son los de siempre, los venezolanos, que llevan décadas de mal en peor. Pobre país, tan bello, tan valioso, tan admirable, y tan maltratado.
Chávez produce risa, carcajadas a veces, cuando uno le ve en los cortes de su programa infinito de televisión, haciendo el payaso, cantando canciones o mostrando una faceta de típico hombre pasado de alcohol que, abundante en las bodas, se dedica a pregonar su amor hacia los demás en forma de arrumacos y baladas melódicas. Sin embargo no debemos olvidar que Chávez no es otra cosa que un siniestro dictador, un militar golpista que, siguiendo una de las tradiciones más españolas del siglo XIX, la de los espadones, dio un golpe de estado en busca del honor y la justicia, y por el bien del pueblo venezolano, y para combatir la pérfida influencia extranjera en la nación bolivariana (no se si a ustedes les suena un poco este discurso). Más listo que otros, Chávez ha vestido su discurso de un ropaje izquierdista, lo que le ha granjeado la amistada y colaboración de un montón de tontos útiles de medio mundo, especialmente de occidente, que han visto en él una alternativa de la lucha de los pobres frente al imperialismo norteamericano. La verdad, siempre más cruda, es que Chávez ha implantado una férrea dictadura en Venezuela, ah desmantelado la oposición, detenido a muchos de sus cabecillas, y se prepara para controlar y amordazar a todos los medios de comunicación que osen criticarle, en uno de los movimientos clásicos de los dictadores para perpetuarse en el poder. Entonces, ¿por qué Chávez y su estilo follonero siguen en el poder y tienen “atractivo”? ¿Y tantos le adulan? A parte de la existencia de fenómenos que para mi son inexplicables, lo cierto es que a día de hoy por cada barril de crudo que Venezuela exporta ingresa 72 dólares, lo que permite a Chávez nadar en esos odiados billetes gringos que tanto vilipendia en público, pero que tan bien amasa y guarda en privado, como todo buen dictador. Ese dinero permite comprar armas, voluntades, entrevistas, medios de comunicación, afinidades, gobiernos e influencias. Así, se puede pagar el peregrinaje de actores, periodistas y demás voceros (bonita y muy gráfica palabra latinoamericana) para que canten las excelencias del régimen socialista y revolucionario de Venezuela, más o menos como hicieron la URSS y los países de su órbita hace ya unas décadas, sin importarles ni a los voceros ni a los dirigentes de aquellas naciones que el discurso que pregonaban era falso, que bajo la fachada de prosperidad y revolución socialista se escondiese la dictadura, la falta de libertad, la pobreza y la miseria humana y natural. Si hay que cantar lo “chévere” que es la nueva Caracas socialista no se reparan en gastos, que siempre hay pesebristas ávidos por llevarse algo al bolsillo.
Lo que no logro explicarme del asunto venezolano es como gobiernos como el español mantienen unas relaciones cordiales y profundas con semejante sujeto. La última visita de Moratinos a Caracas era de sonrojo, aunque tras su paso por Guinea y sus alabanzas a Obiang ya sólo le faltaba pisar Cuba para completar al gira de “Los Tres Dictadores”. ¿Cómo puede haber gente fascinada por la figura de Chávez? ¿Por qué aún muchos admiran a dictadores de ese pelaje? En el fondo, los perdedores de esta historia son los de siempre, los venezolanos, que llevan décadas de mal en peor. Pobre país, tan bello, tan valioso, tan admirable, y tan maltratado.
lunes, agosto 10, 2009
¡Trata de arrancarlo!
Lunes, bonito Lunes de Agosto no tan cálido como el pasado, y con cierto riesgo de tormentas en Madrid, que a ver si es verdad y se sustancian en algo de espectáculo. Como después de cada fin de semana, este pasado entre el frío y las brumas de Elorrio, típicas del verano en Laponia o zona similar, llego a la oficina y enciendo el ordenador, acto que sólo realizo una vez a la semana porque se ha convertido en uno de los momentos más desesperantes, frustrantes y obtusos de entre los que observo en mi vida diaria.
Se ha dicho alguna vez que si Bill Gates hubiese hecho coches, estos tardarían minutos en arrancar y los atascos serían eternos, y por lo que veo en el ordenador de mi trabajo eso puede ser verdad. Es un Pentium 4 con 512 Mb de RAM, cifras que hace algunos años estaban bien y que hoy se quedan justitas, como pasa siempre con estas máquinas. Corre en su interior Windows 2000, que es menos pesado que el Vista, pero que viene deseado con un montón de paquetes y suplementos de actualización (Service Pack) que la IGAE, nuestro proveedor informático, se encarga de reinstalar en cada arranque, haciendo que la parte final del mismo conste de unas cuantas ventanitas tipo DOS desde las que se cargan programas, órdenes y comandos. Pero eso es el final, porque desde hace algunas semanas en el inicio me salta el CHKDSK para verificar el disco, y se pasa dos o tres minutos comprobando sectores, tablas de índices y demás. Después de eso el aparto se digna a mostrar los logotipos de las ventanas y empieza el arranque en serio, que lleva a la traca de los programas antes mencionados. En definitiva, tardo unos 6 – 7 minutos desde que aprieto el botón del ordenador hasta que puedo lanzar el Word y ponerme a escribir, y eso con paciencia, porque de mientras todo esto se desarrolla el ordenador está bastante tonto, responde mal y , por ejemplo, si uno pulsa a MI PC para acceder a las carpetas, obtiene una pantalla vacía que poco a poco se va llenando de esos iconos, en el administrador de tareas el consumo del procesador pega unos saltos tremendos en este periodo, supongo que para asimilar el “chute” de datos que le están metiendo nada más levantarse, y el ruido del giro y de al lectura de datos del cisco duro no cesa, como banda sonora inicial de la jornada. Se menos de lo que debiera de la mecánica y física que se soporta la integridad de los datos y el funcionamiento del ordenador, pero me temo que un arranque de este tipo no puede ser nada bueno, y me imagino que puede llegar a generar un trauma en algún sector del disco que se manifieste en forma de archivo no encontrado, proceso díscolo o error garrafal, de esos que te obligan a reiniciar y vuelta a empezar con todo este apabullante proceso.
Así, como soy magnánimo con los derechos del disco duro, no le hago arrancarse todos los días, y le apago el viernes cuando llega el final de la semana. También pienso en mi, y al hacer este proceso de encendido sólo una vez me ahorro al espera aburrida que supone el desfilar de incongruentes pantallas por el monitor. Asistir a este suplicio todos los días no puede ser bueno. Por la noche el disco duro duerme, en silencio, sin que nada le perturbe, ni siquiera nobles cometidos como el SETI at home, cuyo acceso está capado por el Proxy de la IGAE, y los sectores los índices y todo lo demás espera a la mañana a que se arranque el Word en el que escribo cosas como estas.
Se ha dicho alguna vez que si Bill Gates hubiese hecho coches, estos tardarían minutos en arrancar y los atascos serían eternos, y por lo que veo en el ordenador de mi trabajo eso puede ser verdad. Es un Pentium 4 con 512 Mb de RAM, cifras que hace algunos años estaban bien y que hoy se quedan justitas, como pasa siempre con estas máquinas. Corre en su interior Windows 2000, que es menos pesado que el Vista, pero que viene deseado con un montón de paquetes y suplementos de actualización (Service Pack) que la IGAE, nuestro proveedor informático, se encarga de reinstalar en cada arranque, haciendo que la parte final del mismo conste de unas cuantas ventanitas tipo DOS desde las que se cargan programas, órdenes y comandos. Pero eso es el final, porque desde hace algunas semanas en el inicio me salta el CHKDSK para verificar el disco, y se pasa dos o tres minutos comprobando sectores, tablas de índices y demás. Después de eso el aparto se digna a mostrar los logotipos de las ventanas y empieza el arranque en serio, que lleva a la traca de los programas antes mencionados. En definitiva, tardo unos 6 – 7 minutos desde que aprieto el botón del ordenador hasta que puedo lanzar el Word y ponerme a escribir, y eso con paciencia, porque de mientras todo esto se desarrolla el ordenador está bastante tonto, responde mal y , por ejemplo, si uno pulsa a MI PC para acceder a las carpetas, obtiene una pantalla vacía que poco a poco se va llenando de esos iconos, en el administrador de tareas el consumo del procesador pega unos saltos tremendos en este periodo, supongo que para asimilar el “chute” de datos que le están metiendo nada más levantarse, y el ruido del giro y de al lectura de datos del cisco duro no cesa, como banda sonora inicial de la jornada. Se menos de lo que debiera de la mecánica y física que se soporta la integridad de los datos y el funcionamiento del ordenador, pero me temo que un arranque de este tipo no puede ser nada bueno, y me imagino que puede llegar a generar un trauma en algún sector del disco que se manifieste en forma de archivo no encontrado, proceso díscolo o error garrafal, de esos que te obligan a reiniciar y vuelta a empezar con todo este apabullante proceso.
Así, como soy magnánimo con los derechos del disco duro, no le hago arrancarse todos los días, y le apago el viernes cuando llega el final de la semana. También pienso en mi, y al hacer este proceso de encendido sólo una vez me ahorro al espera aburrida que supone el desfilar de incongruentes pantallas por el monitor. Asistir a este suplicio todos los días no puede ser bueno. Por la noche el disco duro duerme, en silencio, sin que nada le perturbe, ni siquiera nobles cometidos como el SETI at home, cuyo acceso está capado por el Proxy de la IGAE, y los sectores los índices y todo lo demás espera a la mañana a que se arranque el Word en el que escribo cosas como estas.
viernes, agosto 07, 2009
¿Cómo está la economía?
Sí, seguro que la economía no es un tema del que apetezca hablar y pensar a día 7 de agosto, en medio de un calor demencial, pero lo bueno de estos días es que permiten ir preparándose para el final de un año que se presentaba económicamente nefasto, y que en lo que hace a cifras macro lo está siendo. Ahora viene la duda de si realmente hemos tocado fondo y a partir de ahí cuanto tiempo nos va a llevar resurgir de nuestras cenizas. Adelanto que les daré mi opinión, pero certezas en esto pocas, y si acertase no trabajaría donde lo hago, no.
Desde las autoridades políticas y económicas se ha puesto de moda lanzar mensajes que anticipan la recuperación. Ayer fue Trichet, el presidente del Banco Central Europeo el que dijo que la crisis se ha ralentizado en su proceso de caída. Hoy es Obama, que afirma ver el inicio del fin de la recesión, aunque los más adelantados son nuestros gobernantes, que tras un año de negación de la crisis pasaron por dos meses de dolores y se apuntaron rápidamente a al doctrina de los brotes verdes. Yo creo que todos estos señores, bastante más listos y sabios que yo, se equivocan. Aún no hemos tocado fondo, principalmente porque no hemos purgado los pecados cometidos en la época de los excesos. La deuda de las familias y las empresas sigue siendo agobiante, el mercado del crédito no levanta cabeza, y el desempleo empezará a crecer con fuerza una vez que se acabe la temporada estival y se empiecen a inaugurar las aceras del Plan E, uno de los mayores derroches de dinero jamás visto. De mientras el paro siga el consumidor no se animará a gastar, y la economía americana es en algo más del 70% consumo de sus ciudadanos. Aún en el supuesto de que los americanos empezasen a salir de la crisis a inicios de 2010, nosotros lo haríamos un año después, pero es que me da que 2010 va a ser un año oscuro, en el que suave pero constantemente, las variables económicas tenderán al deterioro. Tengo la sensación de que hemos roto un círculo virtuoso que durante años ha garantizado crecimiento, empleo, baja inflación y superávit presupuestario. Ahora tenemos recesión, deflación con amenaza de alta inflación en el fututo, alto desempleo que costará mucho reducir y enormes déficit públicos que a ver quién los paga y cuando. Nos tenemos que meter en la cabeza la idea de que se acabó la fiesta. Ciudadanos, administraciones, ayuntamientos, comunidades autónomas, todos debemos ser conscientes de que cada euro cuesta un euro, frase estúpida que no tenía sentido cuando el crédito era gratis y cada euro costaba un tercio, pero ahora vuelve a tener todo su rigor y peso. Hay que recortar gastos y ponerse serios, porque vienen meses muy duros, y el que los partidos se acusen de espiarse entre ellos y que el gobierno y al CEOE se enfrenten a palos sólo muestra la ineptitud de aquellos que nos deben sacar de este lodazal en el que todos nos hemos metido.
Pero la bolsa sube mucho, no??? Sí, pero me parece artificial. Y los bancos dicen que ganan mucho, verdad??? Sí, pero no se si es cierto o no. A la salida de Madrid por la A1 se está edificando el polígono empresarial Adequa, donde va a ir la sede del BBVA tras la venta de su torre de Castellana. Pues bien, el polígono lleva medio año con las obras paradas y abandonadas, y la grúa que estaba en medio preparada para edificar una torre de 100 metros de altura firmada por Herzog & DeMeuron se desmontó hace unas semanas. Que quieren que me crea, las cuentas que pregona el BBVA? los cánticos de Trichet y Obama?.... o lo que ven mis simples y pobres ojos día a día.
Desde las autoridades políticas y económicas se ha puesto de moda lanzar mensajes que anticipan la recuperación. Ayer fue Trichet, el presidente del Banco Central Europeo el que dijo que la crisis se ha ralentizado en su proceso de caída. Hoy es Obama, que afirma ver el inicio del fin de la recesión, aunque los más adelantados son nuestros gobernantes, que tras un año de negación de la crisis pasaron por dos meses de dolores y se apuntaron rápidamente a al doctrina de los brotes verdes. Yo creo que todos estos señores, bastante más listos y sabios que yo, se equivocan. Aún no hemos tocado fondo, principalmente porque no hemos purgado los pecados cometidos en la época de los excesos. La deuda de las familias y las empresas sigue siendo agobiante, el mercado del crédito no levanta cabeza, y el desempleo empezará a crecer con fuerza una vez que se acabe la temporada estival y se empiecen a inaugurar las aceras del Plan E, uno de los mayores derroches de dinero jamás visto. De mientras el paro siga el consumidor no se animará a gastar, y la economía americana es en algo más del 70% consumo de sus ciudadanos. Aún en el supuesto de que los americanos empezasen a salir de la crisis a inicios de 2010, nosotros lo haríamos un año después, pero es que me da que 2010 va a ser un año oscuro, en el que suave pero constantemente, las variables económicas tenderán al deterioro. Tengo la sensación de que hemos roto un círculo virtuoso que durante años ha garantizado crecimiento, empleo, baja inflación y superávit presupuestario. Ahora tenemos recesión, deflación con amenaza de alta inflación en el fututo, alto desempleo que costará mucho reducir y enormes déficit públicos que a ver quién los paga y cuando. Nos tenemos que meter en la cabeza la idea de que se acabó la fiesta. Ciudadanos, administraciones, ayuntamientos, comunidades autónomas, todos debemos ser conscientes de que cada euro cuesta un euro, frase estúpida que no tenía sentido cuando el crédito era gratis y cada euro costaba un tercio, pero ahora vuelve a tener todo su rigor y peso. Hay que recortar gastos y ponerse serios, porque vienen meses muy duros, y el que los partidos se acusen de espiarse entre ellos y que el gobierno y al CEOE se enfrenten a palos sólo muestra la ineptitud de aquellos que nos deben sacar de este lodazal en el que todos nos hemos metido.
Pero la bolsa sube mucho, no??? Sí, pero me parece artificial. Y los bancos dicen que ganan mucho, verdad??? Sí, pero no se si es cierto o no. A la salida de Madrid por la A1 se está edificando el polígono empresarial Adequa, donde va a ir la sede del BBVA tras la venta de su torre de Castellana. Pues bien, el polígono lleva medio año con las obras paradas y abandonadas, y la grúa que estaba en medio preparada para edificar una torre de 100 metros de altura firmada por Herzog & DeMeuron se desmontó hace unas semanas. Que quieren que me crea, las cuentas que pregona el BBVA? los cánticos de Trichet y Obama?.... o lo que ven mis simples y pobres ojos día a día.
jueves, agosto 06, 2009
Cal y arena diplomática
Fue el de ayer un día de luces y sombras diplomáticas. La luz vino de un lugar donde no abunda, Corea del Norte, que vive inmerso en una perpetua oscuridad informativa y me temo que vital. Bill Clinton logró que el régimen norcoreano pusiera en libertad a las dos periodistas norteamericanas retenidas hace algunos meses y condenadas a varios años de campos de trabajo, algo así como residir en una calle de Madrid donde se desarrollen obras perpetuas, tipo aledaños de Sol, o Plaza Castilla u otras miles. Es difícil saber si este acuerdo supondrá una mejora en las relaciones con ese oscuro país o sólo ha sido un señuelo por parte del régimen.
La noticia mala, la sombra deprimente, vino de Irán, un país que últimamente sale mucho en los medios a cuenta de los accidentes aéreos. En lo que metafóricamente ha sido otro intento de despegue fallido de la democracia, la toma de posesión nuevamente de “Ajma” como Presidente del país ha supuesto no un jarro de agua fría, sino la cárcel y la depresión para muchos de los que se han enfrentado al pucherazo que organizó el régimen teocrático para garantizarse la reelección de un candidato acorde a sus fines. El discurso de Ahmadineyad no tuvo ningún tipo de mensaje novedoso, ni aportó nada que no se supiera. Críticas a occidente, mensajes conciliadores a su pueblo, que vive angustiado por la crisis, y búsqueda constante de excusas, principalmente en el exterior, para justificar la decadencia que aflige a la economía iraní. Lo que no parece que se va a frenar bajo ningún concepto es el programa nuclear persa, que avanza a toda velocidad y sospecho que podrá dar frutos en breve. Esta semana leía en alguna parte que es posible que en un año Irán ya tenga su primera bomba atómica, dispuesta para ser estallada en su primera prueba real. Aún le queda mucho para desarrollar cohetes vectores que permitan lanzarla hacia los “enemigos” y aquí pueden ustedes incluir de todo, pero eso es sólo cuestión de tiempo, una vez conseguido lo principal que es la bomba la situación internacional cambiaría notablemente. Se podrá afirmar que el régimen de Corea del Norte ya la tiene, y esa y no otra es la causa por la que se hace caso a ese país, pero lo cierto es que Corea del Norte, aún en el remoto caso de que se atreviera a usar la bomba contra sus vecinos, no representa un riesgo de carácter mundial. Es decir, por muy desastroso que fuera una guerra con Corea del Norte no pondría en peligro a todo el mundo. Sin embargo en Oriente Medio se encuentra Israel, que ya posee armamento nuclear, Pakistán, e India, que también lo tienen, y dentro de unos meses irán, que ha realizado declaraciones sobre lo que le gustaría hacer con sus vecinos judíos que son para ponerse a temblar. Si a eso le sumamos el polvorín palestino y todo lo que suponen países cercanos como Afganistán, Irak y Siria de cara a generar riesgos y tenemos ante nuestros ojos el escenario perfecto para el drama. La pregunta vuelve a ser la que hice ya algunos meses. ¿Queremos que Irán posea el armamento nuclear? ¿Nos podemos permitir ese riesgo? ¿Debemos hacer algo para impedirlo?
Hoy, 6 de agosto, 64 años después del lanzamiento de la primera bomba atómica sobre una población civil, Hiroshima, el debate “nuclear” está más vivo que nunca para nuestra desgracia. No parece que hayamos aprendido demasiado durante este largo medio siglo transcurrido, y no nos engañemos. O pasa algo muy extraño o es cuestión de tiempo, mucho o poco, pero cada vez menos, para que el número de armas nucleares y el número de países que las posean lleguen a suficiente valor como para que una de ellas se lance, detone o dispare contra otra nación. Triste homenaje el que hoy se puede celebrar en las ruinas japonesas de Hiroshima.
La noticia mala, la sombra deprimente, vino de Irán, un país que últimamente sale mucho en los medios a cuenta de los accidentes aéreos. En lo que metafóricamente ha sido otro intento de despegue fallido de la democracia, la toma de posesión nuevamente de “Ajma” como Presidente del país ha supuesto no un jarro de agua fría, sino la cárcel y la depresión para muchos de los que se han enfrentado al pucherazo que organizó el régimen teocrático para garantizarse la reelección de un candidato acorde a sus fines. El discurso de Ahmadineyad no tuvo ningún tipo de mensaje novedoso, ni aportó nada que no se supiera. Críticas a occidente, mensajes conciliadores a su pueblo, que vive angustiado por la crisis, y búsqueda constante de excusas, principalmente en el exterior, para justificar la decadencia que aflige a la economía iraní. Lo que no parece que se va a frenar bajo ningún concepto es el programa nuclear persa, que avanza a toda velocidad y sospecho que podrá dar frutos en breve. Esta semana leía en alguna parte que es posible que en un año Irán ya tenga su primera bomba atómica, dispuesta para ser estallada en su primera prueba real. Aún le queda mucho para desarrollar cohetes vectores que permitan lanzarla hacia los “enemigos” y aquí pueden ustedes incluir de todo, pero eso es sólo cuestión de tiempo, una vez conseguido lo principal que es la bomba la situación internacional cambiaría notablemente. Se podrá afirmar que el régimen de Corea del Norte ya la tiene, y esa y no otra es la causa por la que se hace caso a ese país, pero lo cierto es que Corea del Norte, aún en el remoto caso de que se atreviera a usar la bomba contra sus vecinos, no representa un riesgo de carácter mundial. Es decir, por muy desastroso que fuera una guerra con Corea del Norte no pondría en peligro a todo el mundo. Sin embargo en Oriente Medio se encuentra Israel, que ya posee armamento nuclear, Pakistán, e India, que también lo tienen, y dentro de unos meses irán, que ha realizado declaraciones sobre lo que le gustaría hacer con sus vecinos judíos que son para ponerse a temblar. Si a eso le sumamos el polvorín palestino y todo lo que suponen países cercanos como Afganistán, Irak y Siria de cara a generar riesgos y tenemos ante nuestros ojos el escenario perfecto para el drama. La pregunta vuelve a ser la que hice ya algunos meses. ¿Queremos que Irán posea el armamento nuclear? ¿Nos podemos permitir ese riesgo? ¿Debemos hacer algo para impedirlo?
Hoy, 6 de agosto, 64 años después del lanzamiento de la primera bomba atómica sobre una población civil, Hiroshima, el debate “nuclear” está más vivo que nunca para nuestra desgracia. No parece que hayamos aprendido demasiado durante este largo medio siglo transcurrido, y no nos engañemos. O pasa algo muy extraño o es cuestión de tiempo, mucho o poco, pero cada vez menos, para que el número de armas nucleares y el número de países que las posean lleguen a suficiente valor como para que una de ellas se lance, detone o dispare contra otra nación. Triste homenaje el que hoy se puede celebrar en las ruinas japonesas de Hiroshima.
miércoles, agosto 05, 2009
La caída del árbol del ahorcado
Hay ciertas costumbres de los pueblos que vistas desde la ciudad provocan curiosidad, extrañeza y no dejan de producir extravagancia a los urbanitas. Muchas de ellas tienen relación con los ritos de la muerte, que en los pueblos son de una importancia que se me antoja sólo comparable a los derivados del calendario agrícola. De estos últimos se obtiene el alimento para permanecer en el mundo, y la salida del mismo no deja de ser todo un acontecimiento cargado de misterio, tristeza y resignación.
Viene todo esto a cuento porque el pasado Sábado un temporal de viento algo similar al que azotó al norte de la ciudad de Madrid se desató sobre Elorrio y tiró el árbol que, sito junto a la iglesia, servía para clavar en él las esquelas que anunciaban los fallecimientos. Hubo suerte que, pese a que el tronco, partido desde su base, cayera con toda su longitud sobre la famosa fuente de cuatro caños que está en una esquina de la plaza, no pillase a nadie ni causara desgracia alguna, quizás porque el vendaval se había iniciado unos minutos antes y la gente se había refugiado, quizá porque era en medio de la misa de las 19:00 y muchos de los habituales estaban dentro de la iglesia. La cosa es que, afortunadamente, el árbol donde se colgaban los muertos no murió matando. Este era uno de los cinco árboles que ahora me vienen a la cabeza en los que se suelen clavar las esquelas. Los otros son el que está sito en frente a Tximeleta, otro enfrente a la parada del Inter, otro esta en San Agustín y el otro está junto a la cruz de Gurutziaga (siento el localismo, nadie que no sea de Elorrio va a saber de que estoy hablando). Son árboles viejos, llenos de grapas roñadas, signo de todos los que han muerto sobre ellos. La expresión del “árbol del ahorcado” se me ocurrió hace ya algunos años cuando “Tio Pepe”, otro curioso personaje local que pasó a mejor vida, y que estaba ido, entró en una tienda en la que estaba yo haciendo recados, y comentó con sorna que ese día no habían “colgado” a nadie del árbol de la plaza, el que se cayó el sábado, como queriendo decir que no había muertos que lamentar esa jornada. Como verán ese árbol, y los otros árboles mortuorios, por así llamarlos, no sólo decoran, sino que realizan una especie de labor social. No se quién los eligió, pero desde hace años son una especie de tablón de anuncios fúnebres, donde se cuelgan esas esquelas con fotos que sólo se ven en los pueblos, y que sirven para informar al pueblo, que en el fondo no es otra cosa que una pequeña comunidad, de las noticias sociales acaecidas, y una de las más importantes es la pérdida de uno de los vecinos. Es cierto que hoy en día ya no sólo se ponen las esquelas en esos árboles. También alguna farola, como la sita junto a al campa de Ibarra, o la esquina de la calle Urarka con el río sirven de tablón de muertos, pero la imagen de la esquela en el árbol es una estampa de esas típicas que sin duda un residente en una ciudad no dejará de mirar con cierto asombro y, quién sabe, nostalgia.
A parte de todo esto, el árbol caído de la plaza era bonito, y cumplía un papel decorativo muy destacado en la esquina que ocupaba, intuyo que desde hace muchos años (he visto alguna foto antigua que tengo en casa y al menos desde los años veinte sí parece que estaba). Habrá que plantar uno nuevo en su lugar, y ver donde se ponen ahora las esquelas, probablemente en el panel sito junto a la entrada de la iglesia, pero lo cierto es que el Sábado cayó uno de los símbolos del pueblo, y seguro que alguno recordará de ahora en adelante el primer sábado de agosto de 2009 como el día en el que cayó el árbol de la fuente, el de las esquelas.
Viene todo esto a cuento porque el pasado Sábado un temporal de viento algo similar al que azotó al norte de la ciudad de Madrid se desató sobre Elorrio y tiró el árbol que, sito junto a la iglesia, servía para clavar en él las esquelas que anunciaban los fallecimientos. Hubo suerte que, pese a que el tronco, partido desde su base, cayera con toda su longitud sobre la famosa fuente de cuatro caños que está en una esquina de la plaza, no pillase a nadie ni causara desgracia alguna, quizás porque el vendaval se había iniciado unos minutos antes y la gente se había refugiado, quizá porque era en medio de la misa de las 19:00 y muchos de los habituales estaban dentro de la iglesia. La cosa es que, afortunadamente, el árbol donde se colgaban los muertos no murió matando. Este era uno de los cinco árboles que ahora me vienen a la cabeza en los que se suelen clavar las esquelas. Los otros son el que está sito en frente a Tximeleta, otro enfrente a la parada del Inter, otro esta en San Agustín y el otro está junto a la cruz de Gurutziaga (siento el localismo, nadie que no sea de Elorrio va a saber de que estoy hablando). Son árboles viejos, llenos de grapas roñadas, signo de todos los que han muerto sobre ellos. La expresión del “árbol del ahorcado” se me ocurrió hace ya algunos años cuando “Tio Pepe”, otro curioso personaje local que pasó a mejor vida, y que estaba ido, entró en una tienda en la que estaba yo haciendo recados, y comentó con sorna que ese día no habían “colgado” a nadie del árbol de la plaza, el que se cayó el sábado, como queriendo decir que no había muertos que lamentar esa jornada. Como verán ese árbol, y los otros árboles mortuorios, por así llamarlos, no sólo decoran, sino que realizan una especie de labor social. No se quién los eligió, pero desde hace años son una especie de tablón de anuncios fúnebres, donde se cuelgan esas esquelas con fotos que sólo se ven en los pueblos, y que sirven para informar al pueblo, que en el fondo no es otra cosa que una pequeña comunidad, de las noticias sociales acaecidas, y una de las más importantes es la pérdida de uno de los vecinos. Es cierto que hoy en día ya no sólo se ponen las esquelas en esos árboles. También alguna farola, como la sita junto a al campa de Ibarra, o la esquina de la calle Urarka con el río sirven de tablón de muertos, pero la imagen de la esquela en el árbol es una estampa de esas típicas que sin duda un residente en una ciudad no dejará de mirar con cierto asombro y, quién sabe, nostalgia.
A parte de todo esto, el árbol caído de la plaza era bonito, y cumplía un papel decorativo muy destacado en la esquina que ocupaba, intuyo que desde hace muchos años (he visto alguna foto antigua que tengo en casa y al menos desde los años veinte sí parece que estaba). Habrá que plantar uno nuevo en su lugar, y ver donde se ponen ahora las esquelas, probablemente en el panel sito junto a la entrada de la iglesia, pero lo cierto es que el Sábado cayó uno de los símbolos del pueblo, y seguro que alguno recordará de ahora en adelante el primer sábado de agosto de 2009 como el día en el que cayó el árbol de la fuente, el de las esquelas.
martes, agosto 04, 2009
Camps lava la ropa
Ayer el Tribuna Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana decidió sobreseer (todos decimos esa palabreja como si tal cosa y creo que nadie entendemos exactamente que es lo que quiere decir) las acusaciones de cohecho impropio que caían sobre al figura de Francisco Camps, Presidente de la Generalitat Valenciana, hombre fuerte y poderoso dentro el PP nacional, y una de las grandes piezas de caza que el PSOE quería cobrarse a cuenta de la trama de corrupción llamada Gürtel en la que participan personajes con pinta de mafiosos como “El Bigotes” o Francisco Correa, al parecer la cabeza pensante de todo ese tinglado corrupto.
Supongo que Camps y el resto del PP debieron sentirse ayer bastante aliviados, tras meses de sospechas que, de haber acabado no en un sobreseimiento, sino en una imputación, hubieran obligado a Camps a dimitir sin excusa alguna. De hecho era el único de los acusados de pertenecer a esta trama dentro del PP que aún no había dimitido, tras la renuncia, cese o fusilamiento interno de Luís Bárcenas de la semana pasada, uno que no quería irse ni a tiros pese a que las pruebas que pesan sobre él son muy graves. Sospecho que después de unos gritos de alegría Camps se habrá sentado en el sofá de su casa y habrá empezado a sudar al comprobar lo cerca que ha estado de arruinar su carrera política y personal, tocadas ambas inevitablemente para siempre después de lo sucedido, y todo por haberse relacionado con unos sujetos que parecen sacados de un tebeo de Mortadelo. El bigotes, Correa y compañía tienen una pinta de ser estafadores que no se la pueden quitar de encima, y si Camps le hubiese concedido favores contractuales porque le regalaron unos trajes, que por muy caros que sean no dejan de ser unos pedazos de tela, unos tristes trajes, Camps hubiera tenido que dimitir, pero no tanto por corrupto, sino sobre todo por estúpido, porque sería de estúpidos dejarse comprar por semejante baratija. Este era mi principal argumento estas semanas para sospechar que el caso Camps era una bola mediática que no se sostendría, como así ha sucedido, pero independientemente de eso la malas compañías que han rodeado al Presidente valenciano le han dejado tocado. Si alguna vez tuvo aspiraciones políticas nacionales sus opciones han quedado muy reducidas, y va a tener que dedicar esfuerzos enormes para limpiar su imagen ante una opinión pública española que, cada vez que le vea, va a pensar si las pinzas del pantalón le quedan bien o si la americana le tira correctamente. Para Rajoy lo de ayer le permite irse de vacaciones tranquilo, después de haber sido él y los que le rodean algunos de los mayores consumidores de tila del país, porque insisto, un resultado contrario al de ayer hubiese puesto muy difíciles las cosas a Rajoy. El gobierno, a través de la fiscalía, va a recurrir el auto ante el tribunal Supremo, pero mucho me sorprendería que el dictamen fuera distinto. Poco caso hay aquí si no aparecen contratos amañados por parte de la Generalitat a favor de los mafiosos como pago de los regalos trajeados, y eso no se ha visto por ningún lado.
De todas maneras el PP no debiera estar muy tranquilo, porque donde sí me apuesto que va a haber condenas por corrupción es por la parte madrileña de este asunto. Albergo fundadas sospechas de que Bárcenas, el tesorero del PP, si se ha llevado dinero de la trama de los mafiosos, y ahí habrá que estudiar hasta que punto eso ha sido sólo un delito de enriquecimiento privado o de financiación ilegal del partido, en ambos casos punible, pero con evidentes consecuencias políticas en el segundo escenario. Intuyo que deberemos esperar algunos meses para saberlo, pero mientras en Valencia se ha visto que sólo hay horchata puede que en Madrid si haya chocolate espeso.............
Supongo que Camps y el resto del PP debieron sentirse ayer bastante aliviados, tras meses de sospechas que, de haber acabado no en un sobreseimiento, sino en una imputación, hubieran obligado a Camps a dimitir sin excusa alguna. De hecho era el único de los acusados de pertenecer a esta trama dentro del PP que aún no había dimitido, tras la renuncia, cese o fusilamiento interno de Luís Bárcenas de la semana pasada, uno que no quería irse ni a tiros pese a que las pruebas que pesan sobre él son muy graves. Sospecho que después de unos gritos de alegría Camps se habrá sentado en el sofá de su casa y habrá empezado a sudar al comprobar lo cerca que ha estado de arruinar su carrera política y personal, tocadas ambas inevitablemente para siempre después de lo sucedido, y todo por haberse relacionado con unos sujetos que parecen sacados de un tebeo de Mortadelo. El bigotes, Correa y compañía tienen una pinta de ser estafadores que no se la pueden quitar de encima, y si Camps le hubiese concedido favores contractuales porque le regalaron unos trajes, que por muy caros que sean no dejan de ser unos pedazos de tela, unos tristes trajes, Camps hubiera tenido que dimitir, pero no tanto por corrupto, sino sobre todo por estúpido, porque sería de estúpidos dejarse comprar por semejante baratija. Este era mi principal argumento estas semanas para sospechar que el caso Camps era una bola mediática que no se sostendría, como así ha sucedido, pero independientemente de eso la malas compañías que han rodeado al Presidente valenciano le han dejado tocado. Si alguna vez tuvo aspiraciones políticas nacionales sus opciones han quedado muy reducidas, y va a tener que dedicar esfuerzos enormes para limpiar su imagen ante una opinión pública española que, cada vez que le vea, va a pensar si las pinzas del pantalón le quedan bien o si la americana le tira correctamente. Para Rajoy lo de ayer le permite irse de vacaciones tranquilo, después de haber sido él y los que le rodean algunos de los mayores consumidores de tila del país, porque insisto, un resultado contrario al de ayer hubiese puesto muy difíciles las cosas a Rajoy. El gobierno, a través de la fiscalía, va a recurrir el auto ante el tribunal Supremo, pero mucho me sorprendería que el dictamen fuera distinto. Poco caso hay aquí si no aparecen contratos amañados por parte de la Generalitat a favor de los mafiosos como pago de los regalos trajeados, y eso no se ha visto por ningún lado.
De todas maneras el PP no debiera estar muy tranquilo, porque donde sí me apuesto que va a haber condenas por corrupción es por la parte madrileña de este asunto. Albergo fundadas sospechas de que Bárcenas, el tesorero del PP, si se ha llevado dinero de la trama de los mafiosos, y ahí habrá que estudiar hasta que punto eso ha sido sólo un delito de enriquecimiento privado o de financiación ilegal del partido, en ambos casos punible, pero con evidentes consecuencias políticas en el segundo escenario. Intuyo que deberemos esperar algunos meses para saberlo, pero mientras en Valencia se ha visto que sólo hay horchata puede que en Madrid si haya chocolate espeso.............
lunes, agosto 03, 2009
Tráfico despejado
Estoy seguro de que la mayoría de los conductores que ayer trataron de salir de alguna de las grandes ciudades de nuestro país o que pretendían entrar a ellas iban avituallados y preparados para la tarde de atasco típica de principio de agosto. Vituallas varias, decenas de litros de líquido, móviles cargados y una paciencia acumulada dispuesta a ser tirada a lo largo de lentos y pesados kilómetros de caravana, donde no se puede hacer prácticamente nada que no sea aguantar, y aguantar, y esperar....
Pero sorpresa, no hubo atascos. La locutora de TVE que estaba en la DGT lo dijo ayer por al noche de una manera algo enrevesada pero divertida, al afirmar que la situación del tráfico la tarde del Domingo había sido tranquila y típica de un fin de semana de poco tráfico, pero que no era nada normal teniendo en cuenta el fin de semana de que se trataba. Luego empezó a desgranar argumentos sobre si los conductores habían escalonado sus movimientos, ante el miedo al atasco se había salido antes y todo se había alargado, y otro tipo de explicaciones semejantes. Creo que la locutora obvió la causa más clara, o eso al menos me lo parece, de la falta de atascos. Si no hay colapso en la carretera es porque hay menos coches en movimiento (marchando un Premio Nóbel) y esto se debe a la maldita crisis. Sí, sí, hay menos dinero, mucha gente en paro, y pese a que salgan imágenes en las que los cruceros rebosan y el Caribe está que se hunde por el sobrepeso de humanos, lo cierto es que mucha gente habrá decidido alterar sus vacaciones, no quizá suspenderlas, pero sí recortarlas, quedándose algunos más tiempo en el trabajo, los que lo tengan, y en otros casos limitándose a no salir de la ciudad de residencia. Con la situación laboral que vivimos a muchos se les hará muy cuesta arriba largarse de vacaciones, coger el coche y hacer kilómetros en busca de un descanso que en su mente y su bolsillo no son capaces de encontrar. Frente al trabajador que no es capaz de desconectar en vacaciones de su trabajo, el parado vive en una angustia permanente y lleno de dudas ante el futuro, y muchos empleados saben que a la vuelta de septiembre sus contratos caerán como hojas de un otoño que se prevé duro. En esta coyuntura es lógico que las vacaciones se planteen como un lujo. Y con menos movimientos, menos atascos. De hecho me da que la crisis está influyendo notablemente, y esto al menos es positivo, en la caída de la siniestralidad en carretera. A una mayor concienciación de los conductores se suma la dureza de la DGT, que parece que quiere empezar a sancionar en serio, y un menor número de conductores y una menor velocidad. Semana a semana nos “ahorramos” muertos que se produjeron en el mismo periodo del año anterior y eso es una muy buena noticia, aunque en el fondo su causa no sea nada positiva. Es una conjunción de miedo, angustia y temor lo que, paradójicamente, parece crear más seguridad en la carretera.
Espero que ahora la realidad no desmienta esta imagen, y que ninguno de mis lectores o conocidos se haya pasado una mierda de Domingo al volante...”ni te imaginas como estaba aquello, hasta la bandera” y yo diciéndoles que según la tele y algún economista este año hay poco atasco por esto y por lo otro, y todo dicho desde la silla de mi despacho, al que llego en metro, porque no tengo coche ni mucha experiencia de lo que es un atasco... “así ya podrás” pensará alguno, espero que no desde una tierna cola de coches de entrada a nosedonde.
Pero sorpresa, no hubo atascos. La locutora de TVE que estaba en la DGT lo dijo ayer por al noche de una manera algo enrevesada pero divertida, al afirmar que la situación del tráfico la tarde del Domingo había sido tranquila y típica de un fin de semana de poco tráfico, pero que no era nada normal teniendo en cuenta el fin de semana de que se trataba. Luego empezó a desgranar argumentos sobre si los conductores habían escalonado sus movimientos, ante el miedo al atasco se había salido antes y todo se había alargado, y otro tipo de explicaciones semejantes. Creo que la locutora obvió la causa más clara, o eso al menos me lo parece, de la falta de atascos. Si no hay colapso en la carretera es porque hay menos coches en movimiento (marchando un Premio Nóbel) y esto se debe a la maldita crisis. Sí, sí, hay menos dinero, mucha gente en paro, y pese a que salgan imágenes en las que los cruceros rebosan y el Caribe está que se hunde por el sobrepeso de humanos, lo cierto es que mucha gente habrá decidido alterar sus vacaciones, no quizá suspenderlas, pero sí recortarlas, quedándose algunos más tiempo en el trabajo, los que lo tengan, y en otros casos limitándose a no salir de la ciudad de residencia. Con la situación laboral que vivimos a muchos se les hará muy cuesta arriba largarse de vacaciones, coger el coche y hacer kilómetros en busca de un descanso que en su mente y su bolsillo no son capaces de encontrar. Frente al trabajador que no es capaz de desconectar en vacaciones de su trabajo, el parado vive en una angustia permanente y lleno de dudas ante el futuro, y muchos empleados saben que a la vuelta de septiembre sus contratos caerán como hojas de un otoño que se prevé duro. En esta coyuntura es lógico que las vacaciones se planteen como un lujo. Y con menos movimientos, menos atascos. De hecho me da que la crisis está influyendo notablemente, y esto al menos es positivo, en la caída de la siniestralidad en carretera. A una mayor concienciación de los conductores se suma la dureza de la DGT, que parece que quiere empezar a sancionar en serio, y un menor número de conductores y una menor velocidad. Semana a semana nos “ahorramos” muertos que se produjeron en el mismo periodo del año anterior y eso es una muy buena noticia, aunque en el fondo su causa no sea nada positiva. Es una conjunción de miedo, angustia y temor lo que, paradójicamente, parece crear más seguridad en la carretera.
Espero que ahora la realidad no desmienta esta imagen, y que ninguno de mis lectores o conocidos se haya pasado una mierda de Domingo al volante...”ni te imaginas como estaba aquello, hasta la bandera” y yo diciéndoles que según la tele y algún economista este año hay poco atasco por esto y por lo otro, y todo dicho desde la silla de mi despacho, al que llego en metro, porque no tengo coche ni mucha experiencia de lo que es un atasco... “así ya podrás” pensará alguno, espero que no desde una tierna cola de coches de entrada a nosedonde.
viernes, julio 31, 2009
El éxodo de Agosto
Hoy empieza la mayor operación salida del año, la huída hacia Agosto, las vacaciones que muchos esperan con ansia y que ya están aquí. Como siempre doy un poco la nota yo suelo trabajar todos los agostos, y de hecho este va a ser mi séptimo agosto en Madrid. No tengo pareja, ni hijos, ni me cierran el tinglado en estas fechas, por lo que puedo perfectamente eludir la obligación social de relajarme este mes y coger días de descanso en otras fechas, habitualmente a mediados de septiembre, aunque este año a lo mejor es a finales de ese mes preotoñal.
Se asocia Agosto a aburrimiento, falta de noticias y a desgana general, pero últimamente no suele ser así (alguno dirá que últimamente ya nada es como era). Si tomamos como referencia lo sucedido la última semana de Julio la verdad es que el panorama da miedo. Entre una crisis económica que sospecho dará otro zarpazo a la vuelta de la tumbona, un diálogo social encallado y una ETA que vuelve por sus fueros, con dos atentados en dos días, y a ver que sucede hoy, haciendo que la crónica negra del final de Julio sea opresiva, uno puede esperar de agosto casi de todo. A lo largo del mes de Julio la bolsa ha subido muchísimo, demasiado, y Agosto es un mes capullo para los inversores, que están en la playa despreocupados y les pilla un hundimiento del mercado por razones que escapan de su entendimiento. El año pasado los temas principales fueron la crisis, que si llegaba o no, que si era cierta o sólo una exageración, y cómo fue septiembre.... el otro asunto que estalló en este mese sin previo aviso fue la guerra entre Georgia y Rusia, un conflicto que monopolizó las portadas de los periódicos durante dos semanas con escenas muy duras, y que tras unos devaneos políticos se aplacó y desapareció del foco de los medios, lo que viene a significar que las personas que parecían sufriendo hace un año en esas tristes fotos lo siguen pasando muy mal hoy en día, pero si entonces no importaba en exceso ahora no importa nada. También fue Agosto el mes escogido por Sadam Hussein para invadir Kuwait en 1990 y empezar al primera guerra del golfo. Parece que ha llovido mucho desde entonces, pero en aquella zona del mundo no tanto, y la aridez de su clima sólo es comparable a su complejidad social. Oiremos a lo largo del mes noticias sueltas sobre ataques de terroristas talibanes sobre las tropas de la OTAN que están enclavadas en el avispero de Afganistán, una guerra iniciada a finales de 2001 y que aún continúa, haciéndose ya más larga que la Segunda Guerra Mundial, y siendo de un futuro todavía incierto. Si el tiempo no cambia, y ojala que lo haga y se ponga a llover, habrá nuevos incendios que asolarán parajes preciosos, que si antes estaban abandonado por las autoridades ahora también serán olvidados por los pocos vecinos que en ellos merodeaban, y las manchas de ceniza producto de sus llamas seguirán en nuestros cielos, cielos que también se tiñeron de negro y sangre el Agosto pasado con el accidente del avión de Spanair. Sí, en Agosto pasan muchas cosas...
Si no fuese por los atentados etarras de ayer, los telediarios de hoy deben ser de los más fáciles de hacer de todo el año, ya que la mitad de las imágenes te las proporcionan las cámaras de la DGT, en cuyas oficinas se aposta una locutora de cada cadena, habitualmente muy atractiva, que intuyo se ríe a escondidas de los infelices que, atascados bajo el sol, sueñan con un descanso que no logran intuir en medio de la carretera. Disfruten del descanso vayan donde vayan o se queden, conduzcan con cuidado, sean felices... y el Lunes, si hay alguien ahí, yo le seré muy fiel.
Se asocia Agosto a aburrimiento, falta de noticias y a desgana general, pero últimamente no suele ser así (alguno dirá que últimamente ya nada es como era). Si tomamos como referencia lo sucedido la última semana de Julio la verdad es que el panorama da miedo. Entre una crisis económica que sospecho dará otro zarpazo a la vuelta de la tumbona, un diálogo social encallado y una ETA que vuelve por sus fueros, con dos atentados en dos días, y a ver que sucede hoy, haciendo que la crónica negra del final de Julio sea opresiva, uno puede esperar de agosto casi de todo. A lo largo del mes de Julio la bolsa ha subido muchísimo, demasiado, y Agosto es un mes capullo para los inversores, que están en la playa despreocupados y les pilla un hundimiento del mercado por razones que escapan de su entendimiento. El año pasado los temas principales fueron la crisis, que si llegaba o no, que si era cierta o sólo una exageración, y cómo fue septiembre.... el otro asunto que estalló en este mese sin previo aviso fue la guerra entre Georgia y Rusia, un conflicto que monopolizó las portadas de los periódicos durante dos semanas con escenas muy duras, y que tras unos devaneos políticos se aplacó y desapareció del foco de los medios, lo que viene a significar que las personas que parecían sufriendo hace un año en esas tristes fotos lo siguen pasando muy mal hoy en día, pero si entonces no importaba en exceso ahora no importa nada. También fue Agosto el mes escogido por Sadam Hussein para invadir Kuwait en 1990 y empezar al primera guerra del golfo. Parece que ha llovido mucho desde entonces, pero en aquella zona del mundo no tanto, y la aridez de su clima sólo es comparable a su complejidad social. Oiremos a lo largo del mes noticias sueltas sobre ataques de terroristas talibanes sobre las tropas de la OTAN que están enclavadas en el avispero de Afganistán, una guerra iniciada a finales de 2001 y que aún continúa, haciéndose ya más larga que la Segunda Guerra Mundial, y siendo de un futuro todavía incierto. Si el tiempo no cambia, y ojala que lo haga y se ponga a llover, habrá nuevos incendios que asolarán parajes preciosos, que si antes estaban abandonado por las autoridades ahora también serán olvidados por los pocos vecinos que en ellos merodeaban, y las manchas de ceniza producto de sus llamas seguirán en nuestros cielos, cielos que también se tiñeron de negro y sangre el Agosto pasado con el accidente del avión de Spanair. Sí, en Agosto pasan muchas cosas...
Si no fuese por los atentados etarras de ayer, los telediarios de hoy deben ser de los más fáciles de hacer de todo el año, ya que la mitad de las imágenes te las proporcionan las cámaras de la DGT, en cuyas oficinas se aposta una locutora de cada cadena, habitualmente muy atractiva, que intuyo se ríe a escondidas de los infelices que, atascados bajo el sol, sueñan con un descanso que no logran intuir en medio de la carretera. Disfruten del descanso vayan donde vayan o se queden, conduzcan con cuidado, sean felices... y el Lunes, si hay alguien ahí, yo le seré muy fiel.
jueves, julio 30, 2009
Asesinatos en Mallorca
Ayer en Burgos hubo mucha, mucha suerte, pero hoy ya no, y dos críos de veintitantos años han muerto a manos de ETA, dos chavales, en Mallorca, en medio de uno de los paraísos del turismo y del relax. Grandioso, cada vez el grado de repulsión que alcanza ETA y sus actos escala un nuevo nivel, que creíamos desconocer. Y mañana es el 50 aniversario de la fundación de esta banda de asesinos. ¿Es esto el preludio a su celebración? ¿Son las velas de su tarta? ¿Mañana toca Madrid? ¿Bilbao? ¿Murcia?........ Mierda.
Rafa Nadal (para JBH)
No soy muy amigo de seguir deportes en la tele. Hace años me tragaba todas las tardes de Julio las etapas del Tour y vibraba cuando Indurain arrasaba a sus rivales, quizás porque acto seguido yo mismo cogía la bicicleta, pero en general no he encontrado admirables a aquellos que hacen gestas deportivas, por duro y difícil que sea eso. Se entrenan, viven para ello y, al menos los que salen en la tele, cobran mucho más que usted, amable lector, y desde luego seguro que lo que yo ingreso. Admirable es que hoy una familia llegue a fin de mes con un sueldo... o ninguno.
Sin embargo, este martes vi la entrevista que Lorenzo Milá y Rosana Romero le hicieron dentro del Telediario de TVE a Rafa Nadal. Nadal lleva unos meses retirada de las pistas deportivas, con una lesión de rodilla y una probable lesión de alma derivada del divorcio de sus padres. En la entrevista hizo mucho hincapié en que lo que más le ah hecho sufrir y lo que le ha motivado a parar a sido su rodilla. En un entorno idílico, supongo que junto a la piscina de su casa de Manacor, Nadal se mostraba tímido y algo nervioso. A mucha gente le cae bien Nadal y, para que ocultarlo, yo me encuentro entre ellos, pero no tanto porque gane torneos y partidos y levante copas como yo pelusas de los armarios, sino por la nobleza y sencillez que transmite. Ahora dirá alguien que con el chalet que tiene el joven lo de la sencillez es de cuento. Teniendo en cuenta los torneos que ha ganado y los contratos publicitarios que tiene firmados le sobra el dinero para el chalet, la piscina y si quiere el alicatamiento de media isla de Mallorca. Y pese a ello sigue viviendo en España, y por tanto pagando sus impuestos en España, cosa que otras estrellas del deporte patrio no han hecho, y a la mínima oportunidad se ha ido a Mónaco, Andorra y otro recóndito lugar caracterizado no por su belleza natural sino por sus bajos o nulos impuestos. En la entrevista Nadal se mostró humilde, y se hecho encima la responsabilidad de haber diseñado un calendario inicial de torneos agotador, dijo varias veces por distintas cuestiones que todo era producto de errores suyos, y en estos tiempos en los que nadie es responsable de nada, ni los políticos, ni los banqueros, ni las instituciones ni el vecino del cuarto C que salga un señor como Nadal, encumbrado en el mundo del deporte, con admiradores en todo el mundo, y que diga que se ah equivocado en esto y lo otro y que ha cometido errores en aquello y lo de más allá es para aplaudir. Nadal mostró porqué es una persona con credibilidad, porqué es un líder. Hizo gala de sus méritos, pero no ocultó sus debilidades, problemas o angustias, reconoció que debe luchar contra ellas y que su vida es un constante esfuerzo y sacrificio para hacerlo lo mejor posible, y que a veces se puede y a veces no, y el que está en frente es un obstáculo a batir que en ocasiones no es posible, y entonces uno agacha la cabeza, admite su derrota y sigue entrenando para el día siguiente. De aplauso, oiga.
Dijo Nadal que su ilusión es, pese a recalcar que mucha gente no se lo crea, disfrutar y ser feliz jugando al tenis. No se si es capaz de lograrlo en medio del circo mediático y de presiones de patrocinadores que existe en el entorno en el que se mueve, y negó que las marcas que anuncian le hayan presionado para que vuelva rápido a la competición. En esa entrevista estaba presente un chico simpático, tímido, responsable, sacrificado y buena persona, y que en medio de la sordidez de modelos sociales que muestra la tele todos los días reluce aún más. ¿Qué más se puede pedir? Nos hacen falta más “Nadales” en muchos aspectos de nuestra vida.
Sin embargo, este martes vi la entrevista que Lorenzo Milá y Rosana Romero le hicieron dentro del Telediario de TVE a Rafa Nadal. Nadal lleva unos meses retirada de las pistas deportivas, con una lesión de rodilla y una probable lesión de alma derivada del divorcio de sus padres. En la entrevista hizo mucho hincapié en que lo que más le ah hecho sufrir y lo que le ha motivado a parar a sido su rodilla. En un entorno idílico, supongo que junto a la piscina de su casa de Manacor, Nadal se mostraba tímido y algo nervioso. A mucha gente le cae bien Nadal y, para que ocultarlo, yo me encuentro entre ellos, pero no tanto porque gane torneos y partidos y levante copas como yo pelusas de los armarios, sino por la nobleza y sencillez que transmite. Ahora dirá alguien que con el chalet que tiene el joven lo de la sencillez es de cuento. Teniendo en cuenta los torneos que ha ganado y los contratos publicitarios que tiene firmados le sobra el dinero para el chalet, la piscina y si quiere el alicatamiento de media isla de Mallorca. Y pese a ello sigue viviendo en España, y por tanto pagando sus impuestos en España, cosa que otras estrellas del deporte patrio no han hecho, y a la mínima oportunidad se ha ido a Mónaco, Andorra y otro recóndito lugar caracterizado no por su belleza natural sino por sus bajos o nulos impuestos. En la entrevista Nadal se mostró humilde, y se hecho encima la responsabilidad de haber diseñado un calendario inicial de torneos agotador, dijo varias veces por distintas cuestiones que todo era producto de errores suyos, y en estos tiempos en los que nadie es responsable de nada, ni los políticos, ni los banqueros, ni las instituciones ni el vecino del cuarto C que salga un señor como Nadal, encumbrado en el mundo del deporte, con admiradores en todo el mundo, y que diga que se ah equivocado en esto y lo otro y que ha cometido errores en aquello y lo de más allá es para aplaudir. Nadal mostró porqué es una persona con credibilidad, porqué es un líder. Hizo gala de sus méritos, pero no ocultó sus debilidades, problemas o angustias, reconoció que debe luchar contra ellas y que su vida es un constante esfuerzo y sacrificio para hacerlo lo mejor posible, y que a veces se puede y a veces no, y el que está en frente es un obstáculo a batir que en ocasiones no es posible, y entonces uno agacha la cabeza, admite su derrota y sigue entrenando para el día siguiente. De aplauso, oiga.
Dijo Nadal que su ilusión es, pese a recalcar que mucha gente no se lo crea, disfrutar y ser feliz jugando al tenis. No se si es capaz de lograrlo en medio del circo mediático y de presiones de patrocinadores que existe en el entorno en el que se mueve, y negó que las marcas que anuncian le hayan presionado para que vuelva rápido a la competición. En esa entrevista estaba presente un chico simpático, tímido, responsable, sacrificado y buena persona, y que en medio de la sordidez de modelos sociales que muestra la tele todos los días reluce aún más. ¿Qué más se puede pedir? Nos hacen falta más “Nadales” en muchos aspectos de nuestra vida.
miércoles, julio 29, 2009
Escombros en Burgos (para AIR, mua)
Esto es casi una crónica de urgencia. Me levanto de la cama sin haber dormido nada, porque ha hecho un calor tremendo esta noche, pongo la tele para ver las noticias mientras desayuno frugalmente y resulta que ETA ha puesto una furgoneta bomba junto a la sede de la Guardia Civil de Burgos, en la calle Jerez, a eso de las 4:00 de la mañana, y señala Ana Roldán, la eficiente locutora de TVE, “junto a la Avenida de Cantabria” y entonces algo se me empieza a retorcer en las tripas, y no es la magdalena que en ese momento mastico.
Por que yo conozco a gente que vive en la Avenida de Cantabria de Burgos, concretamente a un matrimonio formado por una excompañera de trabajo, AIR, su marido VMdP y su hijo HMI, que aún no tiene el año de vida, y quiero suponer que no les ha pasado nada, porque ellos viven en uno de los extremos de esa Avenida, el más cercano a la salida a la A1, pero no logro identificar en las oscuras imágenes de TVE y en la copia de googleearth que sobreimpresionan donde está exactamente el lugar de la bomba. En contra de mi costumbre, decido encender el móvil a esas horas, y como me parece infame llamar por teléfono a las 7:04 le mando un mensaje a AIR para que al menos me confirme que no les ha pasado nada, para saber que ahora no tengo que lamentar que los gruesos cristales de su piso, que conocí el verano pasado, estén destrozados, o que HMI no se haya pasado la noche llorando sobresaltado por el ruido, o que alguno de sus conocidos o familiares, que viven en esa misma avenida, en un bloque cercano, no se hayan visto afectados por la bomba. Mando el mensaje y quiero suponer que está dormida. Aunque no se a que hora entra a trabajar por las mañanas, lo hace en el mismo Burgos, por lo que no tiene que andar mucho desde casa y si comienza a las 9:00 a lo mejore se levanta a las 8:00 y no verá el mensaje hasta entonces. Con un poco de mala suerte le despierto con un molesto “pi piiii” o la melodía que haya puesto en su móvil, pero me contesta al poco, a las 7:10, cuando ya estoy en la calle, con un lacónico y tranquilizador “todo en orden” que denota nerviosismo y cierto grado de angustia. Al menos mis amigos están bien, me digo mientras me introduzco en el metro camino del trabajo. Allegar aquí y arrancar el mundo virtual en el que vivo el día a día compruebo gracias a google que la calle Jerez está en el extremo opuesto a la Avenida de Cantabria donde viven mis amigos, cerca de la universidad y de un centro comercial que se sitúa ya en los lindes de la propia ciudad en ese entorno. Con un poco de suerte habrán oído la bomba, se habrán asustado y habrán pasado una noche movida, pero sin destrozos ni angustia por si mismos y por sus allegados, y eso me tranquiliza algo.
Pero para las personas que vivían en ese edificio que las primeras imágenes nos muestran con una fachada reventada, y un entorno más propio de ciudad Sader en Bagdad o de Beirut no hay tranquilidad posible. Decenas de heridos leves, contusionados, aterrados, angustiados y nerviosos que han vivido una pesadilla esta noche que les va a costar tiempo olvidar, con sus enseres destruidos y su historia personal alterada bruscamente por el cobarde sinsentido de una banda mafiosa que sólo sabe destruir casas, barrios y vidas. Otro maldito día de escombros, peritos, condenas y testimonios, de sustos en la noche y de abrazos llorosos de día.
Por que yo conozco a gente que vive en la Avenida de Cantabria de Burgos, concretamente a un matrimonio formado por una excompañera de trabajo, AIR, su marido VMdP y su hijo HMI, que aún no tiene el año de vida, y quiero suponer que no les ha pasado nada, porque ellos viven en uno de los extremos de esa Avenida, el más cercano a la salida a la A1, pero no logro identificar en las oscuras imágenes de TVE y en la copia de googleearth que sobreimpresionan donde está exactamente el lugar de la bomba. En contra de mi costumbre, decido encender el móvil a esas horas, y como me parece infame llamar por teléfono a las 7:04 le mando un mensaje a AIR para que al menos me confirme que no les ha pasado nada, para saber que ahora no tengo que lamentar que los gruesos cristales de su piso, que conocí el verano pasado, estén destrozados, o que HMI no se haya pasado la noche llorando sobresaltado por el ruido, o que alguno de sus conocidos o familiares, que viven en esa misma avenida, en un bloque cercano, no se hayan visto afectados por la bomba. Mando el mensaje y quiero suponer que está dormida. Aunque no se a que hora entra a trabajar por las mañanas, lo hace en el mismo Burgos, por lo que no tiene que andar mucho desde casa y si comienza a las 9:00 a lo mejore se levanta a las 8:00 y no verá el mensaje hasta entonces. Con un poco de mala suerte le despierto con un molesto “pi piiii” o la melodía que haya puesto en su móvil, pero me contesta al poco, a las 7:10, cuando ya estoy en la calle, con un lacónico y tranquilizador “todo en orden” que denota nerviosismo y cierto grado de angustia. Al menos mis amigos están bien, me digo mientras me introduzco en el metro camino del trabajo. Allegar aquí y arrancar el mundo virtual en el que vivo el día a día compruebo gracias a google que la calle Jerez está en el extremo opuesto a la Avenida de Cantabria donde viven mis amigos, cerca de la universidad y de un centro comercial que se sitúa ya en los lindes de la propia ciudad en ese entorno. Con un poco de suerte habrán oído la bomba, se habrán asustado y habrán pasado una noche movida, pero sin destrozos ni angustia por si mismos y por sus allegados, y eso me tranquiliza algo.
Pero para las personas que vivían en ese edificio que las primeras imágenes nos muestran con una fachada reventada, y un entorno más propio de ciudad Sader en Bagdad o de Beirut no hay tranquilidad posible. Decenas de heridos leves, contusionados, aterrados, angustiados y nerviosos que han vivido una pesadilla esta noche que les va a costar tiempo olvidar, con sus enseres destruidos y su historia personal alterada bruscamente por el cobarde sinsentido de una banda mafiosa que sólo sabe destruir casas, barrios y vidas. Otro maldito día de escombros, peritos, condenas y testimonios, de sustos en la noche y de abrazos llorosos de día.
martes, julio 28, 2009
A, gripe A
Casi tan curioso como la evolución de la gripe A me parece el desarrollo que ha experimentado la noticia. Si recuerdan hace unos meses, cuando se detectaron los primeros brotes en Méjico, se creo alarma internacional, se cancelaron vuelos trasatlánticos, y las portadas se llenaban de titulares crudos y a gran tamaño. Había un estado de miedo internacional. Ahora, meses después, ya tenemos seis víctimas mortales en España y la noticia se gestiona con una página interior diaria, volviendo a los titulares sólo cuando, como es el caso de hoy, la ministra de Sanidad da un rueda de prensa o comunica algo importante. Justo el proceso inverso al esperable.
La cuestión es que sea como sea la gripe A ha venido para quedarse. Inicialmente se dijo que era un trastorno muy leve, pero poco a poco se ha ido matizando esa opinión y la cosa empieza a ser seria. No creo que tanto por el número de víctimas que cause, sino por las consecuencias sociales y económicas que puede generar. Aún en el caso de que se cumplan las previsiones británicas, y se multiplique por diez la cifra de fallecidos respecto a una gripe normal, no sería tanto problema el número de víctimas sino la paralización de parte de al sociedad. Mucha gente se quedaría en casa para evitar contagiarse, colegios cerrados, medios de transporte semivacíos, absentismo laboral, mercados despoblados, vuelos y viajes cancelados... justo lo que necesitamos para dar la puntilla completa a la economía global. Además, el hecho de que esta gripe afecte con mayor fuerza a personas jóvenes, y no se cebe tanto en ancianos, multiplicará los problemas antes comentados, porque siendo sinceros no es lo mismo que los jubilados se queden en casa a que lo hagan los jóvenes y los trabajadores menores de cierta edad. Una vez que se empiece a extender una sensación de nerviosismo va a ser difícil frenarla a menos que los datos reales de afectados, fallecidos y contagiados en distinto grado sean claros, públicos, y explicados con rigor. Usar el sistema argentino de esconder el problema lo único que consigue es agravarlo. Esta va a ser una prueba de fuego para los medios de comunicación, y para la capacidad de comunicación de los gobiernos y autoridades, para fortalecer o arruinar su credibilidad y, en el caso concreto español, una prueba dura para saber hasta que punto existe un grado de coordinación entre los 17 sistemas de seguridad social con que nos hemos dotado, que en la vida diaria ocasionan muchos problemas si uno reside fuera de su lugar habitual y/o de empadronamiento. Por ahora las cosas se están haciendo bien, y la Ministra Trinidad Jiménez, una mujer seria que seguramente no esperaba encontrarse con este marrón (ni ella ni nadie) está demostrando capacidad de gestión y comunicación. Confiemos en que la cosa siga así cuando los rigores del verano desaparezcan y empiece lo serio.
Sí, porque como buena gripe, sus efectos crecen con el frío, y será en otoño invierno cuando el hemisferio occidental pueda ver hasta que punto el virus se convierte en un grave problema o es sólo un inconveniente. Existen planes de vacunación y peticiones masivas de una vacuna que aún no está desarrollada, y los gobiernos cruzan los dedos para que avalanchas de consultas como las que ya se registran en el Reino Unido no colapsen los sistemas de salud y generen otro tipo de problemas. Si a esto le sumamos el probable (creo que sí) recrudecimiento de la crisis, este otoño va a ser duro, así que descansemos ahora y cojamos fuerzas.
La cuestión es que sea como sea la gripe A ha venido para quedarse. Inicialmente se dijo que era un trastorno muy leve, pero poco a poco se ha ido matizando esa opinión y la cosa empieza a ser seria. No creo que tanto por el número de víctimas que cause, sino por las consecuencias sociales y económicas que puede generar. Aún en el caso de que se cumplan las previsiones británicas, y se multiplique por diez la cifra de fallecidos respecto a una gripe normal, no sería tanto problema el número de víctimas sino la paralización de parte de al sociedad. Mucha gente se quedaría en casa para evitar contagiarse, colegios cerrados, medios de transporte semivacíos, absentismo laboral, mercados despoblados, vuelos y viajes cancelados... justo lo que necesitamos para dar la puntilla completa a la economía global. Además, el hecho de que esta gripe afecte con mayor fuerza a personas jóvenes, y no se cebe tanto en ancianos, multiplicará los problemas antes comentados, porque siendo sinceros no es lo mismo que los jubilados se queden en casa a que lo hagan los jóvenes y los trabajadores menores de cierta edad. Una vez que se empiece a extender una sensación de nerviosismo va a ser difícil frenarla a menos que los datos reales de afectados, fallecidos y contagiados en distinto grado sean claros, públicos, y explicados con rigor. Usar el sistema argentino de esconder el problema lo único que consigue es agravarlo. Esta va a ser una prueba de fuego para los medios de comunicación, y para la capacidad de comunicación de los gobiernos y autoridades, para fortalecer o arruinar su credibilidad y, en el caso concreto español, una prueba dura para saber hasta que punto existe un grado de coordinación entre los 17 sistemas de seguridad social con que nos hemos dotado, que en la vida diaria ocasionan muchos problemas si uno reside fuera de su lugar habitual y/o de empadronamiento. Por ahora las cosas se están haciendo bien, y la Ministra Trinidad Jiménez, una mujer seria que seguramente no esperaba encontrarse con este marrón (ni ella ni nadie) está demostrando capacidad de gestión y comunicación. Confiemos en que la cosa siga así cuando los rigores del verano desaparezcan y empiece lo serio.
Sí, porque como buena gripe, sus efectos crecen con el frío, y será en otoño invierno cuando el hemisferio occidental pueda ver hasta que punto el virus se convierte en un grave problema o es sólo un inconveniente. Existen planes de vacunación y peticiones masivas de una vacuna que aún no está desarrollada, y los gobiernos cruzan los dedos para que avalanchas de consultas como las que ya se registran en el Reino Unido no colapsen los sistemas de salud y generen otro tipo de problemas. Si a esto le sumamos el probable (creo que sí) recrudecimiento de la crisis, este otoño va a ser duro, así que descansemos ahora y cojamos fuerzas.
lunes, julio 27, 2009
La batalla social
Pues sí, el diálogo social se ha convertido en una batalla pública en la que los agentes se enfrentan entre ellos.... bueno, en realidad, dos de ellos, gobierno y sindicatos, contra el tercero, la CEOE: Estoy todavía un poco asombrado por lo que he oído y leído este fin de semana, y la verdad es que casi me dan ganas de que nos vayamos todos al carajo de una vez, porque es lo que nos merecemos. Empecemos por el hecho de que ni los sindicatos representan a los trabajadores ni la CEOE a las empresas. Ambos son “lobbys” que buscan su subvención, su forma de vida.
Se han oído acusaciones por parte del Gobierno contra la CEOE porque reclama el despido libre (es decir, sin indemnización, porque tanto despido como contratación son siempre libres) y la pretensión de quebrar la seguridad social si se llevan a cabo sus ideas de recorte de cotizaciones sociales. Todo esto es falso. Lo que ocurre con esto del diálogo social es bastante sencillo. Tras un año, Un año entero, de reuniones improductivas, baratas y estériles, y con el paro que no deja de crecer, el gobierno se ha empezado a sentir molesto, porque empieza a calar en la calle la sensación (cierta) de que no hace nada contra el paro. Sabe además el Ministerio de Trabajo que los datos de desempleo después del verano van a ser horrorosos (sí, aún más, es difícil, pero...) y en esta situación era muy urgente lograr una foto, que encubriese un mal acuerdo, pero una foto a fin de cuentas de acuerdo y entendimiento, y con una premisa básica: no puede haber manifestaciones en la calle, los sindicatos deben seguir como hasta ahora, callados y complacientes en medio del desastre laboral. Para ello el gobierno se compromete a no hacer nada en el mercado de trabajo y sesgar su posición en el triunvirato para actuar en comandita con CCOO y UGT. Se le pone a la CEOE una especie de “lo tomas o lo dejas” haciéndole saber que si lo deja será presentada ante la opinión pública como el malo de la película, causante de la ruptura del diálogo y, si me apuras, de los incendios forestales que siguen ardiendo. Ante esta presión la CEOE se acobarda, firma lo que sea y tenemos foto en Moncloa. El acuerdo no recogerá nada sobre modalidades de contrato, cotizaciones sociales, impagos, atrasos, financiación a PYMEs, regulación de derechos laborales, cambio de estructura productiva, desmantelamiento de los convenios colectivos, persecución de morosos, ni nada que sirva para mejorar la situación actual, no, pero tendrá una bella foto con ZP, Méndez, Toxo y Díaz Ferrán. Sin embargo la patronal se planta, dice que no y no firma nada, porque considera que lo que se les ofrece no es asumible. A partir de aquí empieza la operación de caza de la CEOE. El gobierno se lanza en tromba y empieza con el discurso caduco de los empresarios comeniños y arruinadores, que los habrá, como los gobernantes inútiles y los ministros vagos. Como bien explica Azpiolea, sospecha ZP que esta bandera le puede resultar electoral y socialmente rentable, y la enarbola como militante de izquierdas compungido. De tal manera que, con pacto o sin él, el gobierno puede sacar rédito, y como yo sospecho, en ambas coyunturas los ciudadanos salimos perdiendo. Pero recuerden, ni al gobierno, ni a UGT o CCOO o CEOE le importan los ciudadanos. Sólo les importan ellos mismos.
Surgirán ahora voces que reclaman un acuerdo de estado, fracasado el diálogo social. La primera ha sido la del líder de CCOO, Fernández Toxo, que dice cosas bastante sensatas en esta larga entrevista, y junto a ello surgen rumores extraños. Intereconomía lleva diciendo desde el Miércoles que toda esta bronca es una escenificación entre ZP y Díaz Ferrán, y que esta semana se firmará un acuerdo. Me parece algo imposible, digno de una mente retorcida, pensar algo así, pero lo reitero, haya acuerdo o no, a los parados nuevos de la EPA de Julio, que con todo el impulso inversor del gobierno se han quedado en más de cien mil, y los muchos que vendrán tras el verano, nadie les va a ayudar a encontrar empleo. Que mierda de panorama nos espera.
Se han oído acusaciones por parte del Gobierno contra la CEOE porque reclama el despido libre (es decir, sin indemnización, porque tanto despido como contratación son siempre libres) y la pretensión de quebrar la seguridad social si se llevan a cabo sus ideas de recorte de cotizaciones sociales. Todo esto es falso. Lo que ocurre con esto del diálogo social es bastante sencillo. Tras un año, Un año entero, de reuniones improductivas, baratas y estériles, y con el paro que no deja de crecer, el gobierno se ha empezado a sentir molesto, porque empieza a calar en la calle la sensación (cierta) de que no hace nada contra el paro. Sabe además el Ministerio de Trabajo que los datos de desempleo después del verano van a ser horrorosos (sí, aún más, es difícil, pero...) y en esta situación era muy urgente lograr una foto, que encubriese un mal acuerdo, pero una foto a fin de cuentas de acuerdo y entendimiento, y con una premisa básica: no puede haber manifestaciones en la calle, los sindicatos deben seguir como hasta ahora, callados y complacientes en medio del desastre laboral. Para ello el gobierno se compromete a no hacer nada en el mercado de trabajo y sesgar su posición en el triunvirato para actuar en comandita con CCOO y UGT. Se le pone a la CEOE una especie de “lo tomas o lo dejas” haciéndole saber que si lo deja será presentada ante la opinión pública como el malo de la película, causante de la ruptura del diálogo y, si me apuras, de los incendios forestales que siguen ardiendo. Ante esta presión la CEOE se acobarda, firma lo que sea y tenemos foto en Moncloa. El acuerdo no recogerá nada sobre modalidades de contrato, cotizaciones sociales, impagos, atrasos, financiación a PYMEs, regulación de derechos laborales, cambio de estructura productiva, desmantelamiento de los convenios colectivos, persecución de morosos, ni nada que sirva para mejorar la situación actual, no, pero tendrá una bella foto con ZP, Méndez, Toxo y Díaz Ferrán. Sin embargo la patronal se planta, dice que no y no firma nada, porque considera que lo que se les ofrece no es asumible. A partir de aquí empieza la operación de caza de la CEOE. El gobierno se lanza en tromba y empieza con el discurso caduco de los empresarios comeniños y arruinadores, que los habrá, como los gobernantes inútiles y los ministros vagos. Como bien explica Azpiolea, sospecha ZP que esta bandera le puede resultar electoral y socialmente rentable, y la enarbola como militante de izquierdas compungido. De tal manera que, con pacto o sin él, el gobierno puede sacar rédito, y como yo sospecho, en ambas coyunturas los ciudadanos salimos perdiendo. Pero recuerden, ni al gobierno, ni a UGT o CCOO o CEOE le importan los ciudadanos. Sólo les importan ellos mismos.
Surgirán ahora voces que reclaman un acuerdo de estado, fracasado el diálogo social. La primera ha sido la del líder de CCOO, Fernández Toxo, que dice cosas bastante sensatas en esta larga entrevista, y junto a ello surgen rumores extraños. Intereconomía lleva diciendo desde el Miércoles que toda esta bronca es una escenificación entre ZP y Díaz Ferrán, y que esta semana se firmará un acuerdo. Me parece algo imposible, digno de una mente retorcida, pensar algo así, pero lo reitero, haya acuerdo o no, a los parados nuevos de la EPA de Julio, que con todo el impulso inversor del gobierno se han quedado en más de cien mil, y los muchos que vendrán tras el verano, nadie les va a ayudar a encontrar empleo. Que mierda de panorama nos espera.
viernes, julio 24, 2009
Incendios forestales
El año pasado fue muy benigno en materia de incendios. Junto al derrumbe inmobiliario y a la pérdida de valor de los terrenos para construir en ellos, una de las principales causas de los incendios intencionados, el tiempo fue fresco y húmedo, en un verano muy suave. Este año sigue el parón del ladrillo, pero tras un invierno y una primavera donde ha llovido lo que ha querido y la vegetación se ha disparado, ha llegado un verano de verdad, curioso, como el invierno, y los incendios se han desatado por todas partes. Ahora parece que el más grave es el de Mojácar, pero hay tantos activos que la cosa cambia por momentos.
Lo de los incendios es algo que año a año llega como si fuera una fatalidad. Diré en descargo patrio que en otros países también hay fuegos, y California se ha quemado tantas veces en la tele que no se como sigue habiendo bosques allí. Aquí, que no contamos con un exceso de arbolado, sino más bien lo contrario, la política forestal preventiva de incendios debiera ser fundamental, porque una vez que el fuego se desata atajarlo es difícil y arriesgado, y como ejemplo llevamos ya cinco muertes, más que por la gripe A, por ejemplo. Siempre, en el escenario del bosque humeante, aparecen vecinos y lugareños que denuncia el abandono del bosque durante el invierno, sino durante años, que no hay cortafuegos, que no se quitan los brezos y las hierbas que explotaron con fuerza en primavera y que ahora están mustias tras el sol del Julio. Siempre las mismas denuncias, y sospecho que siempre la misma respuesta. El monte no es muy rentable, las actividades tradicionales que le daban vida y contribuían a que hubiera personas de regular en él agonizan, cuando no están desaparecidas del todo, y en medio de la desidia las fatalidades encuentran su campo abonado. No vamos a poder evitar que rayos, accidentes de tráfico u otros sucesos fortuitos inicien un destrozo, pero que todavía se quemen miles de hectáreas porque hay una cosechadora echando chispas en una época en la que debiera estar vigilado ese trabajo por el riesgo de incendios es algo que clama al cielo. Además, no olvidemos que el destrozo del incendio forestal es algo que tarda muchos años en ser reparado. Los árboles no crecen en un santiamén, como todos sabemos, y el terreno tarda también mucho tiempo en volver a coger la fuerza y vida que poseía antes. Cuando sucedió el desastre del “Prestige” me acordaba de esa gente, y de cómo, en medio de su desgracia, en un año iban a tener sus playas limpias, y frente a ello pensaba en los habitantes de los pueblos que ese año sufrían un incendio, que tras ser apagado, deja un paisaje de cenizas muertas, deforestado y lunar durante años y años, y desde luego sin ninguna cobertura mediática y menos apoyo social y político. Hace ya cuatro años del incendio de Guadalajara, en la cabecera del Tajo, en el que murieron once personas, y del que ahora empiezan a conocerse sentencias y autos judiciales, pero mi pregunta, porque no lo se, es cómo está la zona. ¿Se ha reforestado? ¿Qué aspecto tienen los pueblos y los campos? ¿Lloran los vecinos al mirar por la ventana y añorar las vidas perdidas y los árboles que con ellas se fueron?
Tengo poca experiencia de incendios. Quizá lo más parecido sean los fuegos que tuvieron lugar en Elorrio y alrededores en (¿¿Diciembre??) 1990, con mucho viento sur, poco después de la boda de mi hermana, en los que los pinares que van de San Agustín a Apata desaparecían consumidos por una llamas inmensas, que el viento llevaba a su antojo. De lo poco que recuerdo la imagen es espectacular y da miedo. No me imagino lo que deben estar pasando en Horta de San Juán, Mojácar, Teruel, Cuenca, Treviño...... y que no haya más nombres en la lista, no más.
Lo de los incendios es algo que año a año llega como si fuera una fatalidad. Diré en descargo patrio que en otros países también hay fuegos, y California se ha quemado tantas veces en la tele que no se como sigue habiendo bosques allí. Aquí, que no contamos con un exceso de arbolado, sino más bien lo contrario, la política forestal preventiva de incendios debiera ser fundamental, porque una vez que el fuego se desata atajarlo es difícil y arriesgado, y como ejemplo llevamos ya cinco muertes, más que por la gripe A, por ejemplo. Siempre, en el escenario del bosque humeante, aparecen vecinos y lugareños que denuncia el abandono del bosque durante el invierno, sino durante años, que no hay cortafuegos, que no se quitan los brezos y las hierbas que explotaron con fuerza en primavera y que ahora están mustias tras el sol del Julio. Siempre las mismas denuncias, y sospecho que siempre la misma respuesta. El monte no es muy rentable, las actividades tradicionales que le daban vida y contribuían a que hubiera personas de regular en él agonizan, cuando no están desaparecidas del todo, y en medio de la desidia las fatalidades encuentran su campo abonado. No vamos a poder evitar que rayos, accidentes de tráfico u otros sucesos fortuitos inicien un destrozo, pero que todavía se quemen miles de hectáreas porque hay una cosechadora echando chispas en una época en la que debiera estar vigilado ese trabajo por el riesgo de incendios es algo que clama al cielo. Además, no olvidemos que el destrozo del incendio forestal es algo que tarda muchos años en ser reparado. Los árboles no crecen en un santiamén, como todos sabemos, y el terreno tarda también mucho tiempo en volver a coger la fuerza y vida que poseía antes. Cuando sucedió el desastre del “Prestige” me acordaba de esa gente, y de cómo, en medio de su desgracia, en un año iban a tener sus playas limpias, y frente a ello pensaba en los habitantes de los pueblos que ese año sufrían un incendio, que tras ser apagado, deja un paisaje de cenizas muertas, deforestado y lunar durante años y años, y desde luego sin ninguna cobertura mediática y menos apoyo social y político. Hace ya cuatro años del incendio de Guadalajara, en la cabecera del Tajo, en el que murieron once personas, y del que ahora empiezan a conocerse sentencias y autos judiciales, pero mi pregunta, porque no lo se, es cómo está la zona. ¿Se ha reforestado? ¿Qué aspecto tienen los pueblos y los campos? ¿Lloran los vecinos al mirar por la ventana y añorar las vidas perdidas y los árboles que con ellas se fueron?
Tengo poca experiencia de incendios. Quizá lo más parecido sean los fuegos que tuvieron lugar en Elorrio y alrededores en (¿¿Diciembre??) 1990, con mucho viento sur, poco después de la boda de mi hermana, en los que los pinares que van de San Agustín a Apata desaparecían consumidos por una llamas inmensas, que el viento llevaba a su antojo. De lo poco que recuerdo la imagen es espectacular y da miedo. No me imagino lo que deben estar pasando en Horta de San Juán, Mojácar, Teruel, Cuenca, Treviño...... y que no haya más nombres en la lista, no más.
jueves, julio 23, 2009
Son las empresas, estúpidos
Tomo prestado el “clintoniano” título del artículo de este pasado Domingo de Ángel Laborda en El País porque en su contenido se resume perfectamente uno de los grandes problemas de la economía española frente al que nadie parece estar haciendo frente. Ayer por la noche, en la cena que tuvo lugar en Moncloa y en al que estaban invitados los agentes sociales para escenificar la foto del acuerdo se llegó al desacuerdo. Si esperan ustedes que de estas reuniones salga algo interesante para la economía española la llevan clara. Fotos como mucho, pero por lo visto ya ni eso.
La causa a la que se achaca el fracaso es la pretensión de la patronal de pedir una rebaja de cinco puntos en las cotizaciones sociales a las empresas, a cambio de una subida del IVA, con el fin de aliviar la carga financiera que soportan las PYMES especialmente, que se están muriendo en medio de la indiferencia general. Sindicatos y gobierno dicen a voz en grito que no pueden hacer esa rebaja porque podría llegarse a un déficit en las cuentas de la seguridad social. Se pueden hacer muchos titulares y editoriales, cálculos complejos y amañados que darán lo que el autor desee, pero lo cierto es que por un trabajador que se va al paro se recauda menos por cotizaciones que por uno que trabaja, por mucho que se bajen sus tipos impositivos. Resulta desolador, triste, ver como los negocios en las ciudades cierran poco a poco, las calles se llenan de persianas bajadas, letreros de Se Alquila en cada lonja y carteles que antes lucían espléndidos y que empiezan a amarillear tras las rejas. Muchos cierres provendrán de mala gestión del negocio, o de la simple negligencia o estafa de su dueño, como el caso de un céntrico gimnasio madrileño, pero en otros muchos casos se trata de pequeñas empresas y negocios solventes que han tenido que cerrar por falta de circulante, agobiados por unas deudas que no pueden cobrar, en primer lugar de las administraciones públicas, que no dejan de recaudar pero que cada vez pagan peor (si lo hacen) y de unas entidades financieras que se pavonean de alcanzar unos resultados consolidados de tropecientos millones de euros pero que no prestan un duro. Ni el Gobierno (que puede) ni la oposición (que poco puede hacer) ni los sindicatos ni la patronal (que parece que no les interesa) van a hacer un mínimo esfuerzo por esas PYMEs. Son pequeñas, no dan rendimiento, sus huelgas no aparecen en los titulares de los periódicos ni poseen poderes fácticos que las soporten. La cena de ayer era el pretendido colofón a una obra de teatro donde todos estos agentes se están riendo de la sociedad en su conjunto, venden humo a sus convencidos y tratan de mantener su estatus de privilegiados. Unos, el gobierno, ofreciendo dinero a los agentes sociales a cambio de su silencio para garantizarse la estabilidad social. Otros, los agentes, cobrando a dos manos y calladitos para que el flujo de euros no se frene, y la oposición del PP.... entre sus gúrteles, Bárcenas y demás ni se le oye nada ni se le espera. Bonito panorama, pequeño empresario. Recuérdalo la próxima vez que pagues tus impuestos
Por cierto, para lo que si tiene recursos el gobierno es.... para las entidades financieras. Es necesario que bancos y cajas no se hundan, de acuerdo, pero con una pequeña parte de lo que se les ha dado me da que se cubren muchos puntos de las cotizaciones de las PYMEs. ¿No será, a lo mejor, que los banco sí son poderosos y hay que tenerlos tranquilos? ¿Qué en las cajas están metidos los partidos y hay que salvarlas por propio interés? ¿Y que ambos, bancos y cajas, tiene cogidos a todos los partidos por sus deudas? Si es que uno se pone a pensar mal y.....
La causa a la que se achaca el fracaso es la pretensión de la patronal de pedir una rebaja de cinco puntos en las cotizaciones sociales a las empresas, a cambio de una subida del IVA, con el fin de aliviar la carga financiera que soportan las PYMES especialmente, que se están muriendo en medio de la indiferencia general. Sindicatos y gobierno dicen a voz en grito que no pueden hacer esa rebaja porque podría llegarse a un déficit en las cuentas de la seguridad social. Se pueden hacer muchos titulares y editoriales, cálculos complejos y amañados que darán lo que el autor desee, pero lo cierto es que por un trabajador que se va al paro se recauda menos por cotizaciones que por uno que trabaja, por mucho que se bajen sus tipos impositivos. Resulta desolador, triste, ver como los negocios en las ciudades cierran poco a poco, las calles se llenan de persianas bajadas, letreros de Se Alquila en cada lonja y carteles que antes lucían espléndidos y que empiezan a amarillear tras las rejas. Muchos cierres provendrán de mala gestión del negocio, o de la simple negligencia o estafa de su dueño, como el caso de un céntrico gimnasio madrileño, pero en otros muchos casos se trata de pequeñas empresas y negocios solventes que han tenido que cerrar por falta de circulante, agobiados por unas deudas que no pueden cobrar, en primer lugar de las administraciones públicas, que no dejan de recaudar pero que cada vez pagan peor (si lo hacen) y de unas entidades financieras que se pavonean de alcanzar unos resultados consolidados de tropecientos millones de euros pero que no prestan un duro. Ni el Gobierno (que puede) ni la oposición (que poco puede hacer) ni los sindicatos ni la patronal (que parece que no les interesa) van a hacer un mínimo esfuerzo por esas PYMEs. Son pequeñas, no dan rendimiento, sus huelgas no aparecen en los titulares de los periódicos ni poseen poderes fácticos que las soporten. La cena de ayer era el pretendido colofón a una obra de teatro donde todos estos agentes se están riendo de la sociedad en su conjunto, venden humo a sus convencidos y tratan de mantener su estatus de privilegiados. Unos, el gobierno, ofreciendo dinero a los agentes sociales a cambio de su silencio para garantizarse la estabilidad social. Otros, los agentes, cobrando a dos manos y calladitos para que el flujo de euros no se frene, y la oposición del PP.... entre sus gúrteles, Bárcenas y demás ni se le oye nada ni se le espera. Bonito panorama, pequeño empresario. Recuérdalo la próxima vez que pagues tus impuestos
Por cierto, para lo que si tiene recursos el gobierno es.... para las entidades financieras. Es necesario que bancos y cajas no se hundan, de acuerdo, pero con una pequeña parte de lo que se les ha dado me da que se cubren muchos puntos de las cotizaciones de las PYMEs. ¿No será, a lo mejor, que los banco sí son poderosos y hay que tenerlos tranquilos? ¿Qué en las cajas están metidos los partidos y hay que salvarlas por propio interés? ¿Y que ambos, bancos y cajas, tiene cogidos a todos los partidos por sus deudas? Si es que uno se pone a pensar mal y.....
miércoles, julio 22, 2009
Calor, qué calor
Es difícil de expresar con palabras la sensación de calor que se vivía ayer en Madrid, y que se ha prolongado a lo largo de toda la noche. El de ayer fue un día sucio, infame, maligno, con cerca de cuarenta grados y polvo en suspensión, con mala visibilidad, capas de nubes bajas que no sabía uno si eran de lluvia o de simple acumulación de porquería, y de un viento cálido que arrastraba parte de ese polvo y te llenaba los ojos, la boca y el pelo de algo similar a la arenilla. Si el Sahara llega a urbanizarse algún días será parecido a Madrid ayer.
Lo malo de días así es que se prolongan por la noche. Me metí a la cama a las :0:00, y meterse es un decir, porque llevo ya varios días en los que me tumbo directamente sobre las sábanas del colchón, con el pijama de pantalón y niqui corto, y con la persiana formando rendijas y la ventana abierta espero a que pasen las horas. La táctica de supervivencia consiste en moverse poco, y despacio, y esperar. En noches como las de ayer, en las que no corre nada de viento y la temperatura baja porque no hace sol, no por otra razón, el descanso nocturno desaparece. Son llamadas noches tropicales, porque el termómetro no baja de los 20 grados, y esta pasada sospecho que se habrá quedado en torno a los 22 – 23, eso los oficiales, porque con las paredes de casa recalentadas tras varios días de sol como es mi caso dudo que en mi barrio se hayan bajado de los 25. Yo soy de poco dormir, y siempre paso parte de la noche despierto, por lo que la sensación de no descansar mucho, pese a su incomodez, no me es del todo ajena, peor me fijo en las caras de los que van en el metro por la mañana, y por el relato de algunos compañeros de trabajo y sus angustias nocturnas me supongo que todos pasamos una época mala. La gente se vuelve más irascible, las ojeras crecen, y la sensación de “aplatanamiento” se extiende. Como en otros contextos, piensen en una embarazada en esta coyuntura, que ya descansan poco de normal, o en un señor barbudo que siente que en su cara llena de pelo no entra el fresco, o en un fumador empedernido, que al calor ambiental suma el del humo del cigarrillo.... algún amigo mío (DCM, por ejemplo) lo pasa muy mal por el calor. Viviendo como vive en Madrid desde hace ya algunos años empieza a sufrir ya con los primeros calores primaverales de Marzo, y su cara es una congoja cuando le mentas el verano, Junio, Julio, etc. Ahora que se encuentra refugiado en la sombra norteña no creo que eche de menos ni su casa madrileña ni su barrio, y cuando vea en las noticias que nos asamos le entrará una risa floja y seguro que piensa “pringaos” de una manera inconsciente pero sentida. A todo se acostumbra uno, pero él y otros muchos no pueden. Les pasa como a mi con el frío, que no lo soporto, y en ese momento él y otros se encuentran en su salsa, rodeados de jerséis gordos tipo “made in mamá” de mientras yo añoro el bañador de Julio....
Además, como consecuencia de tantos días de calor, han empezado los incendios, y viendo como está el campo de reseco tras más de un mes de tórrido sol no logro entender como no se prende todo. Ayer murieron cuatro bomberos en Tarragona, para los cuales ya no habrá más veranos ni inviernos. Una desgracia que lamentablemente se produce casi todos los años. Se levanta uno sin descansar tras una noche agotadora y el día soleado a veces te ofrece esto. A ver si de una maldita vez llueve un poco, limpia el aire, refresca el ambiente e, indirectamente, salva vidas.
Lo malo de días así es que se prolongan por la noche. Me metí a la cama a las :0:00, y meterse es un decir, porque llevo ya varios días en los que me tumbo directamente sobre las sábanas del colchón, con el pijama de pantalón y niqui corto, y con la persiana formando rendijas y la ventana abierta espero a que pasen las horas. La táctica de supervivencia consiste en moverse poco, y despacio, y esperar. En noches como las de ayer, en las que no corre nada de viento y la temperatura baja porque no hace sol, no por otra razón, el descanso nocturno desaparece. Son llamadas noches tropicales, porque el termómetro no baja de los 20 grados, y esta pasada sospecho que se habrá quedado en torno a los 22 – 23, eso los oficiales, porque con las paredes de casa recalentadas tras varios días de sol como es mi caso dudo que en mi barrio se hayan bajado de los 25. Yo soy de poco dormir, y siempre paso parte de la noche despierto, por lo que la sensación de no descansar mucho, pese a su incomodez, no me es del todo ajena, peor me fijo en las caras de los que van en el metro por la mañana, y por el relato de algunos compañeros de trabajo y sus angustias nocturnas me supongo que todos pasamos una época mala. La gente se vuelve más irascible, las ojeras crecen, y la sensación de “aplatanamiento” se extiende. Como en otros contextos, piensen en una embarazada en esta coyuntura, que ya descansan poco de normal, o en un señor barbudo que siente que en su cara llena de pelo no entra el fresco, o en un fumador empedernido, que al calor ambiental suma el del humo del cigarrillo.... algún amigo mío (DCM, por ejemplo) lo pasa muy mal por el calor. Viviendo como vive en Madrid desde hace ya algunos años empieza a sufrir ya con los primeros calores primaverales de Marzo, y su cara es una congoja cuando le mentas el verano, Junio, Julio, etc. Ahora que se encuentra refugiado en la sombra norteña no creo que eche de menos ni su casa madrileña ni su barrio, y cuando vea en las noticias que nos asamos le entrará una risa floja y seguro que piensa “pringaos” de una manera inconsciente pero sentida. A todo se acostumbra uno, pero él y otros muchos no pueden. Les pasa como a mi con el frío, que no lo soporto, y en ese momento él y otros se encuentran en su salsa, rodeados de jerséis gordos tipo “made in mamá” de mientras yo añoro el bañador de Julio....
Además, como consecuencia de tantos días de calor, han empezado los incendios, y viendo como está el campo de reseco tras más de un mes de tórrido sol no logro entender como no se prende todo. Ayer murieron cuatro bomberos en Tarragona, para los cuales ya no habrá más veranos ni inviernos. Una desgracia que lamentablemente se produce casi todos los años. Se levanta uno sin descansar tras una noche agotadora y el día soleado a veces te ofrece esto. A ver si de una maldita vez llueve un poco, limpia el aire, refresca el ambiente e, indirectamente, salva vidas.
martes, julio 21, 2009
La Luna y los lunáticos
Seguimos de conmemoraciones lunares, acaecidas ayer por todas partes, justo en una noche de cuasi Luna Nueva, donde era imposible ver el astro en cuestión. Hubo un programa interesante en TVE de la mano de Hermida, que le hecho un poco de teatro típico de la casa pero que consiguió emocionar a algunos de los presentes en el estudio, que miraban a un profesional como Conkrite, fallecido hace pocos días, de esos que, como los viajes lunares, son recuerdos, y ante los que los actuales presentadores (y en parte también los astronautas) palidecen.
Como era de esperar salió el debate de si es cierto que llegamos allí arriba o no. Esto es una discusión amañada, porque por muchas y contundentes pruebas que le presentes al escéptico, éste siempre se agarrará a su duda. Habiendo como hay gente que busca a Elvis Presley o que espera encontrar inteligencia en el Congreso de los Diputados, poco podemos hacer aportando datos, comprobantes y demás. Seguro que los que no albergan duda alguna de la existencia de rostros en las caras de Bélmez o en al licuefacción de la sangre de San Ataulfo, por decir algo, no se creen las imágenes del alunizaje, el que haya muchos kilos de rocas lunares en laboratorios de todo el mundo, que espejos instalados allí reflejan diariamente láseres usados en geodesia para controlar la velocidad y rotación de la tierra y su satélite... nada, todo eso es falso, pero la mancha esa que sale en el cemento es la cara de la tía Ambrosia, que seguro que cuando se murió tampoco creía en estas cosas. Esto de las conspiraciones es tan viejo como el mundo, sólo que ahora Internet le proporciona un medio de expansión incomparablemente mejor que el boca a boca de toda la vida. Y uno de los motivos por los que siempre acaban teniendo seguidores en su solidez argumental. La conspiración lo explica todo, no hay que justificar detalles, ni solucionar enigmas ni buscar las causas que originan los efectos, no. La conspiración logra todo, ya habrá algunos en la sombra que han logrado que suceda todo lo que hemos visto, y así todo queda justificado, y el creyente conspirativo se queda muy tranquilo, y además le sobra tiempo que podía haber empleado en aprender cosas sobre física y astronomía para echarse a la bartola y dormir arropado por su conspiración. Lo más preocupante del caso lunar es, como ayer señaló muy acertadamente en TVE David Cantero, que al escepticismo de los mayores de la sociedad, que veían aquello con la misma incredulidad con la que admiraban a la propia televisión, se una el de las capas más jóvenes de la población, que llevan toda su vida rodeadas de tecnología y poseen acceso a toda la información imaginable, repitiendo así errores inexplicables a lo largo de distintas generaciones.
Como ayer señaló uno de los que aportaron su testimonio y recuerdo de aquellos días, no olvidemos que los astronautas se juegan la vida. Armstrong, Aldrin y Collins triunfaron y se llevaron la gloria, pero pudieron morir en el intento, como antes y después fallecieron otras tripulaciones de otras misiones. Y todos ellos, y los cientos de miles de personas que trabajaron para hacer aquel sueño posible se merecen un enorme respeto por parte de unas generaciones como las nuestras, que parecen carecer del espíritu de superación y aventura que animó a aquellos pioneros.
Como era de esperar salió el debate de si es cierto que llegamos allí arriba o no. Esto es una discusión amañada, porque por muchas y contundentes pruebas que le presentes al escéptico, éste siempre se agarrará a su duda. Habiendo como hay gente que busca a Elvis Presley o que espera encontrar inteligencia en el Congreso de los Diputados, poco podemos hacer aportando datos, comprobantes y demás. Seguro que los que no albergan duda alguna de la existencia de rostros en las caras de Bélmez o en al licuefacción de la sangre de San Ataulfo, por decir algo, no se creen las imágenes del alunizaje, el que haya muchos kilos de rocas lunares en laboratorios de todo el mundo, que espejos instalados allí reflejan diariamente láseres usados en geodesia para controlar la velocidad y rotación de la tierra y su satélite... nada, todo eso es falso, pero la mancha esa que sale en el cemento es la cara de la tía Ambrosia, que seguro que cuando se murió tampoco creía en estas cosas. Esto de las conspiraciones es tan viejo como el mundo, sólo que ahora Internet le proporciona un medio de expansión incomparablemente mejor que el boca a boca de toda la vida. Y uno de los motivos por los que siempre acaban teniendo seguidores en su solidez argumental. La conspiración lo explica todo, no hay que justificar detalles, ni solucionar enigmas ni buscar las causas que originan los efectos, no. La conspiración logra todo, ya habrá algunos en la sombra que han logrado que suceda todo lo que hemos visto, y así todo queda justificado, y el creyente conspirativo se queda muy tranquilo, y además le sobra tiempo que podía haber empleado en aprender cosas sobre física y astronomía para echarse a la bartola y dormir arropado por su conspiración. Lo más preocupante del caso lunar es, como ayer señaló muy acertadamente en TVE David Cantero, que al escepticismo de los mayores de la sociedad, que veían aquello con la misma incredulidad con la que admiraban a la propia televisión, se una el de las capas más jóvenes de la población, que llevan toda su vida rodeadas de tecnología y poseen acceso a toda la información imaginable, repitiendo así errores inexplicables a lo largo de distintas generaciones.
Como ayer señaló uno de los que aportaron su testimonio y recuerdo de aquellos días, no olvidemos que los astronautas se juegan la vida. Armstrong, Aldrin y Collins triunfaron y se llevaron la gloria, pero pudieron morir en el intento, como antes y después fallecieron otras tripulaciones de otras misiones. Y todos ellos, y los cientos de miles de personas que trabajaron para hacer aquel sueño posible se merecen un enorme respeto por parte de unas generaciones como las nuestras, que parecen carecer del espíritu de superación y aventura que animó a aquellos pioneros.
lunes, julio 20, 2009
El día de la Luna
Hoy es 20 de julio de 2009. Hace cuarenta años, tal día como hoy, Nelly Armstrong y Edgard Alldrin posaban sus pies sobre la Luna mientras que su compañero de viaje Michael Collins orbitaba en torno al satélite esperándoles. Así culminaba la número once de las misiones del programa espacial Apolo, y se lograba uno de los mayores sueños que ha tenido el hombre, poner sus pies en otros mundos, y lo lógico era empezar por el que está más cerca, ese enorme, blanco y esquivo satélite que llamamos Luna.
Este logro fue el fruto de muchos años de esfuerzos, sacrificios y entrega por parte de miles, decenas de miles de profesionales que lo dejaron todo, algunos de ellos su vida, para conseguir el objetivo marcado por Kennedy en su discurso de 1961. No olvidemos que cuando los americanos hincan ese programa Apolo los rusos les llevan una considerable ventaja, tanto técnica como en la capacitación de lo que ellos llaman cosmonautas. Los retos a los que se enfrentó Estados Unidos supusieron el desarrollo de un programa espacial casi de la nada, con unos costes financieros tremendos y en el que, por así decirlo, todo estaba por inventar. El que se llegase a la Luna no puede ocultar el riesgo que tenían esas misiones, y que la probabilidad de que ese 20 de Julio la humanidad hubiera asistido a un accidente o un desastre no era ni mucho menos pequeña. Eso da aún más valor a lo logrado, y todo además con una tecnología que está a una enorme distancia de lo que hoy poseemos. Es sabido que la NASA posee hoy en día planes para volver a la Luna, pero le está costando años y un montón de dinero rediseñar misiones que puedan lograrlo, si bien es cierto que hoy en día el presupuesto para la carrera espacial es mucho menor que el que se disponía en el pasado. En aquella década de los sesenta, llena de miedos, ilusiones y sueños, los dólares entraban a mansalva por la puerta de la NASA para poder ganar a unos rusos que eran el enemigo, y el talento y la genialidad se encontraron con los recursos financieros necesarios, y de esa conjunción lo más probable era que saliese un triunfo, como así finalmente ocurrió. Hubo posteriores misiones lunares, incluida la fracasada Apolo 13, y la última fue la Apolo 17, siendo Eugene Cernan el último hombre que en 1972, año de mi nacimiento, ha pisado la Luna. En ese año los rusos ya no eran un rival en el espacio para los americanos, la crisis del petróleo comenzaba a destrozar las finanzas occidentales y el desastre de Vietnam ya se había consumido. La ilusión por la carrera espacial se deshizo en gran parte y, como era caro y cada vez interesaba a menos, y no había un plan de que hacer en la Luna, se dejó de ir, y hasta hoy, que seguimos sin volver.
Hoy debiera ser un día de homenaje a esos héroes. Frente a tanta leyenda urbana inculta y sinsentido que se empeña en negarlo, llegamos allí arriba, y como dijeron los que fueron, desde allí se aprecia lo pequeños e insignificantes que somos los humanos, la Tierra, y lo que nos rodea ante la bastedad del Universo. Quizás contra esa cura de humildad es contra lo que luchan los negacionistas, pero no hagamos caso a sus voces. Recordemos el momento del alunizaje, y pensemos que con dinero, sí, pero con ilusión y ganas se pueden alcanzar las estrellas. Armstrong y Aldrin lo hicieron por nosotros.
Este logro fue el fruto de muchos años de esfuerzos, sacrificios y entrega por parte de miles, decenas de miles de profesionales que lo dejaron todo, algunos de ellos su vida, para conseguir el objetivo marcado por Kennedy en su discurso de 1961. No olvidemos que cuando los americanos hincan ese programa Apolo los rusos les llevan una considerable ventaja, tanto técnica como en la capacitación de lo que ellos llaman cosmonautas. Los retos a los que se enfrentó Estados Unidos supusieron el desarrollo de un programa espacial casi de la nada, con unos costes financieros tremendos y en el que, por así decirlo, todo estaba por inventar. El que se llegase a la Luna no puede ocultar el riesgo que tenían esas misiones, y que la probabilidad de que ese 20 de Julio la humanidad hubiera asistido a un accidente o un desastre no era ni mucho menos pequeña. Eso da aún más valor a lo logrado, y todo además con una tecnología que está a una enorme distancia de lo que hoy poseemos. Es sabido que la NASA posee hoy en día planes para volver a la Luna, pero le está costando años y un montón de dinero rediseñar misiones que puedan lograrlo, si bien es cierto que hoy en día el presupuesto para la carrera espacial es mucho menor que el que se disponía en el pasado. En aquella década de los sesenta, llena de miedos, ilusiones y sueños, los dólares entraban a mansalva por la puerta de la NASA para poder ganar a unos rusos que eran el enemigo, y el talento y la genialidad se encontraron con los recursos financieros necesarios, y de esa conjunción lo más probable era que saliese un triunfo, como así finalmente ocurrió. Hubo posteriores misiones lunares, incluida la fracasada Apolo 13, y la última fue la Apolo 17, siendo Eugene Cernan el último hombre que en 1972, año de mi nacimiento, ha pisado la Luna. En ese año los rusos ya no eran un rival en el espacio para los americanos, la crisis del petróleo comenzaba a destrozar las finanzas occidentales y el desastre de Vietnam ya se había consumido. La ilusión por la carrera espacial se deshizo en gran parte y, como era caro y cada vez interesaba a menos, y no había un plan de que hacer en la Luna, se dejó de ir, y hasta hoy, que seguimos sin volver.
Hoy debiera ser un día de homenaje a esos héroes. Frente a tanta leyenda urbana inculta y sinsentido que se empeña en negarlo, llegamos allí arriba, y como dijeron los que fueron, desde allí se aprecia lo pequeños e insignificantes que somos los humanos, la Tierra, y lo que nos rodea ante la bastedad del Universo. Quizás contra esa cura de humildad es contra lo que luchan los negacionistas, pero no hagamos caso a sus voces. Recordemos el momento del alunizaje, y pensemos que con dinero, sí, pero con ilusión y ganas se pueden alcanzar las estrellas. Armstrong y Aldrin lo hicieron por nosotros.
viernes, julio 10, 2009
Jiménez Losantos se va
Si no estoy equivocado hoy acaba la presencia de Federico Jiménez Losantos, FJL, al frente de los micrófonos de la COPE, tras muchas temporadas de presencia en esa casa. Con el paso del tiempo el llamado por Luís del Olmo “Talibán de sacristía” se ha hecho con una parroquia de fieles que le siguen a todas partes y que soportan estoicamente sus manías persecutorias y sus formas, y de hecho no deja la COPE por otra emisora, sino que se va a una fundada por él y sus amigos, lo que no deja de ser un ejercicio de valentía en estos tiempos.
Hace ya bastantes años que no escucho a FJL. Sí lo hacía cuando en los noventa pasó de ser el que leía los periódicos en “La linterna” de la COPE, que entonces presentaba Antonio Herrero, a dirigir el programa. En sus inicios FJL era divertido, irónico y hacía un programa agradable de oír. Tenía una ideología marcada, sí, pero sus formas eran amables y, estuvieses de acuerdo o no en lo que opinaba, oías el programa con agrado. Poco a poco su estilo se hizo más bronco y faltón, la audiencia aumentaba (quién sabe cual es la relación causa efecto en ese binomio) y a mi el programa cada vez me gustaba menos. Me pasé a Radio Nacional, con Manuel Antonio Rico, que fue mi compañero antes de acostarme cuando llegué a Madrid y con él pasé mis primeros años en la capital. Ahora me acuesto con Alsina en Onda Cero y me va muy bien. Con el tiempo a FJL se le quedaron pequeñas las noches, y la COPE le dio el “prime time2 de la radio, la mañana, y la aprovechó hasta convertirse en un fenómeno que desbordó su programa. Con una audiencia creciente FJL logró crear una web moderna y de referencia en su segmento de opinión, un canal de TDT y así desarrolló todo un complejo de medios a su servicio y al de sus compañeros y amigos. No niego la menor de su éxito, pero sigo insistiendo que no me gusta. Oír a FJL en los últimos tiempos me recuerda demasiado a la versión arcaica de los sermones dominicales, en la que desde el púlpito se criticaba y amenazaba a todo el mundo del pueblo. En el Ministerio muchas de las señoras que trabajan en mi planta se declaran confesa del PSOE o de IU, y algunas todas las mañanas escuchan a FJL porque les pone a cien, llegan despiertas al trabajo después de haberse “cagado” alguna vez en él, sus comentarios y e improperios. A veces pienso que lo que hace FJL es interpretar, se pone la máscara de exaltado y así logra que sus índices de audiencia se disparen. Ofrece adrenalina y la cobra en forma de facturación publicitaria. Sea eso o no, es un estilo que no me gusta. Oigo la radio para informarme, entretenerme y formarme, pero no para escuchar sermones, opiniones sesgadas y simplistas, que pregonan el fin del mundo todos los martes y jueves a las 9:40, y que tratan en ocasiones al escuchante (como diría la gran Pepa Fernández de RNE) como a un niño necesitado de guía, de recetario o doctrina, y por no hablar de los políticos. Para meterse con ellos y denunciar su bajeza, extendida en todos los partidos ya está Pérez Reverte, y mejor que él no lo va a hacer ni FJL ni nadie. Seguro que quién más se tranquiliza con la marcha de FJL es la propia COPE, que hace tiempo deseaba deshacerse de alguien que la ha utilizado para su beneficio, autopromocionándose con los recursos eclesiales, declarando su ateismo confeso y cobrando de ella todos los meses.
La semana que viene me cojo vacaciones todo ella. No esperen grandes novedades, subo a la gran urbe del norte, Elorrio, a pasar unos días tranquilos y relajados, probablemente con mal tiempo, o muy variable en todo caso, pero es lo que tiene el Cantábrico en esta época (y en cualquier otra). Si no hay novedades, volveré a estar con ustedes en este pequeño hueco de la red el Lunes 20 de Julio, uno de los días más importantes del año. Trabajen mucho, y descansen aún más esta semana, pero vivan la vida y no olviden ser felices.
Hace ya bastantes años que no escucho a FJL. Sí lo hacía cuando en los noventa pasó de ser el que leía los periódicos en “La linterna” de la COPE, que entonces presentaba Antonio Herrero, a dirigir el programa. En sus inicios FJL era divertido, irónico y hacía un programa agradable de oír. Tenía una ideología marcada, sí, pero sus formas eran amables y, estuvieses de acuerdo o no en lo que opinaba, oías el programa con agrado. Poco a poco su estilo se hizo más bronco y faltón, la audiencia aumentaba (quién sabe cual es la relación causa efecto en ese binomio) y a mi el programa cada vez me gustaba menos. Me pasé a Radio Nacional, con Manuel Antonio Rico, que fue mi compañero antes de acostarme cuando llegué a Madrid y con él pasé mis primeros años en la capital. Ahora me acuesto con Alsina en Onda Cero y me va muy bien. Con el tiempo a FJL se le quedaron pequeñas las noches, y la COPE le dio el “prime time2 de la radio, la mañana, y la aprovechó hasta convertirse en un fenómeno que desbordó su programa. Con una audiencia creciente FJL logró crear una web moderna y de referencia en su segmento de opinión, un canal de TDT y así desarrolló todo un complejo de medios a su servicio y al de sus compañeros y amigos. No niego la menor de su éxito, pero sigo insistiendo que no me gusta. Oír a FJL en los últimos tiempos me recuerda demasiado a la versión arcaica de los sermones dominicales, en la que desde el púlpito se criticaba y amenazaba a todo el mundo del pueblo. En el Ministerio muchas de las señoras que trabajan en mi planta se declaran confesa del PSOE o de IU, y algunas todas las mañanas escuchan a FJL porque les pone a cien, llegan despiertas al trabajo después de haberse “cagado” alguna vez en él, sus comentarios y e improperios. A veces pienso que lo que hace FJL es interpretar, se pone la máscara de exaltado y así logra que sus índices de audiencia se disparen. Ofrece adrenalina y la cobra en forma de facturación publicitaria. Sea eso o no, es un estilo que no me gusta. Oigo la radio para informarme, entretenerme y formarme, pero no para escuchar sermones, opiniones sesgadas y simplistas, que pregonan el fin del mundo todos los martes y jueves a las 9:40, y que tratan en ocasiones al escuchante (como diría la gran Pepa Fernández de RNE) como a un niño necesitado de guía, de recetario o doctrina, y por no hablar de los políticos. Para meterse con ellos y denunciar su bajeza, extendida en todos los partidos ya está Pérez Reverte, y mejor que él no lo va a hacer ni FJL ni nadie. Seguro que quién más se tranquiliza con la marcha de FJL es la propia COPE, que hace tiempo deseaba deshacerse de alguien que la ha utilizado para su beneficio, autopromocionándose con los recursos eclesiales, declarando su ateismo confeso y cobrando de ella todos los meses.
La semana que viene me cojo vacaciones todo ella. No esperen grandes novedades, subo a la gran urbe del norte, Elorrio, a pasar unos días tranquilos y relajados, probablemente con mal tiempo, o muy variable en todo caso, pero es lo que tiene el Cantábrico en esta época (y en cualquier otra). Si no hay novedades, volveré a estar con ustedes en este pequeño hueco de la red el Lunes 20 de Julio, uno de los días más importantes del año. Trabajen mucho, y descansen aún más esta semana, pero vivan la vida y no olviden ser felices.
jueves, julio 09, 2009
Aniversario chino
Este año se cumplen veinte desde los disturbios de la plaza de Tian an Men, aquella revuelta encabezada por estudiantes y urbanitas de Pekín que trataban de librarse de al dictadura comunista china, que tuvo como imagen icónica la de un manifestante de pie delante de una columna de tanques, un acto valiente y suicida que, como el conjunto de la protesta, fue reprimido al estilo chino, sin escatimar medios ni violencia. No se sabe nada de aquel manifestante valiente, ni hubo consecuencias visibles de la protesta, ni nadie en occidente se atrevió a hacer nada al respecto.
Y como dice el bolero, veinte años no son nada. Esta semana se ha producido un levantamiento en la provincia china de Xinjiang por parte de los miembros de la etnia Uigur, de religión musulmana, que conviven allí con persona de la etnia Han, la mayoritaria en China. El balance de los enfrentamientos es confuso, porque si algo hacen bien los chinos es ocultar información, pero se relatan historias atroces de luchas raciales sin cuartel, de linchamientos de “Hanes” a manos de “Uigures” y de grupos de “Hanes” que, armados de cualquier cosa, salen a la caza de los “Uigures”. Las cifras oficiales, llamémoslas así, se sitúan por debajo de los doscientos muertos, pero algunos hablan de más de seiscientos. En todo caso una batalla racial de graves proporciones, que ha obligado al primer ministro chino a abandonar la cumbre del G8 que se celebra en Italia para volver a su país e intentar poner un poco de orden en la provincia. Eso, en términos chinos, viene a querer decir que el ejército va a tomar el control de la provincia y al que se mueva, sea de la etnia que sea y profese la religión que desee, se le dispara y ya está. Son los disturbios más sangrientos vivido sen china desde los de hace veinte años en Pekín, superiores en intensidad a los registrados el año pasado en el Tíbet, al calor de la cernaza celebración de los juegos olímpicos. Intuyo que hay que ser un especialista en la zona, y no lo soy, para saber que es lo que realmente sucede con la gente uigur en China, nombre que sinceramente me sonaba muy poco antes de los disturbios de esta semana. Intuyo que sucederá más o menos lo de siempre, una población de distinta religión en un país monolítico como el chino acaba teniendo fricciones con el resto de los habitantes. A esto se le suma su religión, musulmana, y el hecho de que parece haber sectores uigures infiltrados por el islamismo radical, y lo poco amigos que son las autoridades chinas de las soluciones diplomática y ya tenemos montado un polvorín. Cual sea la causa que haga estallar la carga no es lo más importante. La líder en el exilio del pueblo uigur, Rebiya Kadeer, a quien no conocía de nada, acusa al gobierno chino de ser el culpable de lo que pasa en Xiniang, y sus declaraciones muestran, entre otras cosas, la patética soledad en la que viven los uigures respecto al mundo occidental. Su causa, por así llamarla, no la recoge ningún actos, movimiento o fuerza social que la ponga ante los focos y ojos del ciudadano europeo o norteamericano. Como las hemorroides del anuncio, los uigures sufren en silencio, añadido al hecho de que todo el mundo quiere complacer a China con tal de llevarse suculentos contratos, así que me temo que esta revuelta china va a acabar envuelta en el mismo espeso y sangriento silencio que sepulto a Tian an Men.
Parece que un levantamiento sangriento cada veinte años es un ritmo que el gobierno chino puede permitirse, pero creo que, sabiendo muy poco de ese país como es mi caso, China se va a enfrentar a graves problemas sociales con el tiempo. Su dictadura no casa con el desarrollo de las clases medias, cada vez más numerosas, ricas y poseedoras de ansias de libertad, hay cientos de millones de personas desplazadas por el país, y tarde o temprano el régimen sufrirá algo parecido a un colapso. ¿Cómo, cuándo y qué sucederá entonces? Apasionantes preguntas para las que no tengo respuesta, y me temo que sólo el tiempo nos las contestará.
Y como dice el bolero, veinte años no son nada. Esta semana se ha producido un levantamiento en la provincia china de Xinjiang por parte de los miembros de la etnia Uigur, de religión musulmana, que conviven allí con persona de la etnia Han, la mayoritaria en China. El balance de los enfrentamientos es confuso, porque si algo hacen bien los chinos es ocultar información, pero se relatan historias atroces de luchas raciales sin cuartel, de linchamientos de “Hanes” a manos de “Uigures” y de grupos de “Hanes” que, armados de cualquier cosa, salen a la caza de los “Uigures”. Las cifras oficiales, llamémoslas así, se sitúan por debajo de los doscientos muertos, pero algunos hablan de más de seiscientos. En todo caso una batalla racial de graves proporciones, que ha obligado al primer ministro chino a abandonar la cumbre del G8 que se celebra en Italia para volver a su país e intentar poner un poco de orden en la provincia. Eso, en términos chinos, viene a querer decir que el ejército va a tomar el control de la provincia y al que se mueva, sea de la etnia que sea y profese la religión que desee, se le dispara y ya está. Son los disturbios más sangrientos vivido sen china desde los de hace veinte años en Pekín, superiores en intensidad a los registrados el año pasado en el Tíbet, al calor de la cernaza celebración de los juegos olímpicos. Intuyo que hay que ser un especialista en la zona, y no lo soy, para saber que es lo que realmente sucede con la gente uigur en China, nombre que sinceramente me sonaba muy poco antes de los disturbios de esta semana. Intuyo que sucederá más o menos lo de siempre, una población de distinta religión en un país monolítico como el chino acaba teniendo fricciones con el resto de los habitantes. A esto se le suma su religión, musulmana, y el hecho de que parece haber sectores uigures infiltrados por el islamismo radical, y lo poco amigos que son las autoridades chinas de las soluciones diplomática y ya tenemos montado un polvorín. Cual sea la causa que haga estallar la carga no es lo más importante. La líder en el exilio del pueblo uigur, Rebiya Kadeer, a quien no conocía de nada, acusa al gobierno chino de ser el culpable de lo que pasa en Xiniang, y sus declaraciones muestran, entre otras cosas, la patética soledad en la que viven los uigures respecto al mundo occidental. Su causa, por así llamarla, no la recoge ningún actos, movimiento o fuerza social que la ponga ante los focos y ojos del ciudadano europeo o norteamericano. Como las hemorroides del anuncio, los uigures sufren en silencio, añadido al hecho de que todo el mundo quiere complacer a China con tal de llevarse suculentos contratos, así que me temo que esta revuelta china va a acabar envuelta en el mismo espeso y sangriento silencio que sepulto a Tian an Men.
Parece que un levantamiento sangriento cada veinte años es un ritmo que el gobierno chino puede permitirse, pero creo que, sabiendo muy poco de ese país como es mi caso, China se va a enfrentar a graves problemas sociales con el tiempo. Su dictadura no casa con el desarrollo de las clases medias, cada vez más numerosas, ricas y poseedoras de ansias de libertad, hay cientos de millones de personas desplazadas por el país, y tarde o temprano el régimen sufrirá algo parecido a un colapso. ¿Cómo, cuándo y qué sucederá entonces? Apasionantes preguntas para las que no tengo respuesta, y me temo que sólo el tiempo nos las contestará.
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